"Lomo con tapas"

Suplemento literato cutre de The Adversiter Chronicle

jueves, 22 de noviembre de 2018

 

Libro: Tesla
-El genio al que le robaron la luz-

Autor: Margaret Cheney
Editorial: Turner Publicaciones S. L.
Traducción: Gregorio Cantera
Edición: 2009
 

La propuesta de hoy es un viaje a una biografía sobre el que sea posiblemente la persona más influyente en nuestra vida cotidiana, encender una luz, estar conectados con nuestros semejantes y todo lo que conlleva nuestro bienestar que tenga que ver con la electricidad. Pero un viaje también a una época apasionante del capitalismo moderno como es el nacimiento de las compañías eléctricas y todo el negocio e intereses alrededor de las patentes, una época que alumbró la figura del inventor que buscaba aplicaciones para la nueva rama de la ciencia que era la electricidad: Nikola Tesla.

 

Con un estilo narrativo delicioso, la autora nos lleva de la mano del periplo vital de un hombre con una mente privilegiada, o quizás con una tara cerebral, que le hacía distinto del resto de semejantes y le hacía destacar en el gremio de los inventores. Renunció al dinero confiado en que sus siguientes inventos le harían millonario, con un sentido de la mercadotecnia vanguardista y pionero pero que por circunstancias de su época fue un personaje rival de otro inventor y genio como era Edison. Ahora su figura vive un reconocimiento y una difusión gracias a los nuevos medios de comunicación, de los que también fue pionero con sus inventos, y encontramos en este título una forma de profundizar en la personalidad, vida y obra de un inventor que cambió el mundo y cambió nuestras vidas...

 

Margaret Cheney es una escritora norteamericana, nacida en Oregón en 1921 y que ha destacado como biógrafa de gran versatilidad y poco más puedo contaros de sacar datos de una parca contraportada, sólo citar que la presente obra data de 1981 y sin duda si buceáis en Internet encontrareis la fuente para saciar vuestra curiosidad.

 

Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a conocer la apasionante biografía de Nikola Tesla:


 

Orígenes...

Nikola Tesla nació a las doce en punto de la noche del 9 al 10 de julio de 1856, en el pueblo de Smiljan, provincia de Lika, Croacia, una región situada entre el macizo de Velebit y la ribera oriental del Adriático. Vino al mundo en una casa pequeña, adosada a la parroquia ortodoxa serbia que atendía su padre, el reverendo Milutin Tesla, quien, en ocasiones, escribió artículos bajo el pseudónimo de `El hombre justo´. Tanto desde un punto de vista étnico como religioso, ningún otro país de la Europa oriental era tan diverso como la Yugoslavia de entonces. En Croacia, los serbios Tesla pertenecían a la minoría racial y religiosa de una de las provincias del imperio austro-húngaro de los Habsburgo, cuyos habitantes sobrellevaban como mejor podían su férreo régimen político.”
 

Un nuevo campo para la ciencia...
La ingeniería eléctrica ofrecía un campo abonado para cualquier emprendedor afín a la ciencia o a los inventos, y no sólo por las compensaciones económicas. También había que tener en cuenta la atracción y los peligros, que representaban una frontera casi inexplorada. La Universidad de Cornell y el Columbia College figuraban entre las pocas instituciones académicas que se jactaban de contar con magníficos departamentos de ingeniería eléctrica. Aparte de gigantes como Edison, Joseph Henry y Elihu Thomson, pocos eran los especialistas estadounidenses en este campo. De ahí que los empresarios del país no dudasen en contratar a profesionales llegados del extranjero, como Tesla, Michael Pupin, Charles Proteus Steinmetz, Batchelor y Fritz Lowenstein, por citar unos pocos.”
 
Corriente continua contra corriente alterna...

Aparte de la virulenta campaña que orquestó en periódicos, folletos y boca a boca, Edison puso en marcha las reuniones de los sábados, sólo aptas para informadores de buen temple: allí presenciaban cómo los aterrados perros y gatos, que los niños habían retirado de la circulación, eran arrastrados hasta una placa de metal unida por unos cables a un generador de una corriente alterna de mil voltios. A veces, el propio Batchelor le echó una mano en tales experimentos, cuyo objetivo era denunciar los peligros de la corriente alterna. En una ocasión, cuando trataba de sujetar a un perrito que se le escapaba, recibió una fuerte descarga, que después describiría como `un espantoso recuerdo de que el cuerpo y el alma se iban cada uno por su lado[...], la sensación de haber recibido un descomunal tajo que había estremecido todas las fibras de mi cuerpo´. Pero la matanza de animales continuó.”
 

Inventor y pionero de la radio...

"Para escuchar las ondas continuas que llegaban al receptor, en las primeras transmisiones Tesla hubo de recurrir a conexiones eléctricas oscilatorias. Años después, aparecería el detector de cristal, que recibía señales enviadas por transmisores de chispa, mecanismo que adoptó la radio convencional hasta que el mayor Edwin H. Armstrong inventó el circuito regenerativo o de retroalimentación, que llevó la radio a la era del sonido amplificado. Más adelante, Armstrong idearía el circuito heterodino de frecuencia constante, presente en todos los receptores modernos de radio y de radar. Para ponerlo a punto, Armstrong, que había estudiado con el profesor Michael Pupin en la Universidad de Columbia, se inspiró en las conferencias de Tesla. Sin embargo, más adelante, y por indicación de Pupin al parecer, se decantó del lado de Marconi, durante la larga y encarnizada pelea que éste libró con Tesla a cuenta de las patentes radiofónicas.”
 

Ideas de un genio...

Como era habitual, los comentarios de Tesla para la prensa pecaban de sensacionalistas. Pero, también como siempre, sus investigaciones no iban desencaminadas. Había puesto los cimientos de una nueva ciencia, que dio en llamar `telegeodinámica´, con la que esperaba obtener importantes resultados. Asimismo, observó que los mismos principios de la vibración eran aplicables a la detección de objetos muy alejados, como submarinos o barcos. Dado que sabemos cuál es la constante de la Tierra, gracias a las vibraciones mecánicas, confiaba en ser capaz de localizar depósitos de mineral y campos petrolíferos: un atisbo de las actuales técnicas de prospección que se aplican a las capas subterráneas de la corteza terrestre. Tesla estaba de acuerdo con una teoría apuntada por O´Neill, a saber, que disponer de una batería de giroscopios en una región de elevado riesgo sísmico podría transmitir ondas de choque a la Tierra a intervalos perfectamente pautados, que entrarían en resonancia con los estratos más débiles, disminuyendo la presión sobre la corteza terrestre antes de que se produjesen cataclismos de consideración. En la actualidad, los estudiosos de la sismología contemplan estas técnicas con interés renovado.”
 

Vislumbrando el futuro...

"Y si no inventó la televisión, no por eso dejó de imaginársela. Cuatro años antes, Johnson le había propuesto una forma de ganar dinero: inventar el modo de retransmitir los partidos de fútbol de forma que pudieran verse en cada hogar al tiempo que se disputaban en el estadio. `Todavía confío en que llegaré a ser multimillonario sin verme obligado a participar en el mundo del espectáculo´ -replicó el inventor-, para añadir que `su mejor idea´en aquel momento consistía en disponer de `nueve máquinas voladoras, dotadas de alas, pero sin hélices, que se desplazasen a setecientos kilómetros o más, tomasen negativos, revelasen la fotografías y tuvieran lista la película al aterrizar... El paso siguiente consistiría en un invento al que llevo dándole vueltas desde hace menos de veinte años, que confío en llevar a buen puerto: me refiero a la televisión, la posibilidad de ver lo que sucede a distancia gracias a un cable...´. Pero lo cierto es que luego se olvidó del asunto.”
 

El rayo de la muerte...

Puntualizaba, en cualquier caso, que su invento nada tenía que ver con un rayo mortífero; con la distancia, los rayos tienden a desdibujarse. `Mi ingenio lo mismo proyecta partículas relativamente grandes que microscópicas, lo que nos permite concentrar en un punto preciso situado a gran distancia hasta billones de veces más energía que la que puedan llevar otros haces: miles de caballos de fuerza podrán transmitirse por un corredor del grosor de un cabello, que sería imposible detener. Tan extraordinaria característica permitirá, entre otras cosas, alcanzar resultados en televisión como nunca antes habíamos soñado, puesto que no habrá prácticamente limites a la intensidad de la luz, el tamaño de la imagen o la distancia de proyección´. No se trataba de radiación, sino de un haz de partículas cargadas. Casi medio siglo después, las dos naciones más poderosas del mundo estaban metidas de lleno en una carrera para perfeccionar este tipo de armas.”
 

Historia apasionante de una mente prodigiosa que nos lleva a los inicios del mundo electrificado que nos ha traído al presente digital. Interesante biografía gracias a la maestría de la autora que nos mete de lleno en la época y resulta fascinante estar leyendo y que de repente te pares a pensar en todo lo que se desarrolló y evolucionó y si el genio de Tesla llegó a imaginar las implicaciones de sus inventos, denostado en su época y que vive actualmente una recuperación de su memoria pero también la aplicación civil y militar de sus inventos y teorías. Para amantes de la ciencia y de las biografías pero también para quienes gustan de viajar en el tiempo para comprender el presente y el futuro que anhelamos. Ideal para regalar a la suegra que se perderá entre conceptos y teorías pero que pondrá cara de felicidad como corresponde a todo regalo navideño, aunque sabemos que no pasó de la introducción...

 

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viernes, 2 de noviembre de 2018

 

Libro: Iván el Terrible

Autor: Benson Bobrick
Editorial: Ediciones Martínez Roca, S. A.
Traducción: Jordi Fibla
 

A veces, buscando un título que trate sobre un tema, lo escoges pero algo te da mala espina. Me ha ocurrido con el libro que os propongo hoy donde además de saciar la curiosidad por un personaje histórico me temía que sólo quedara en una crónica de atrocidades y crueldad, pero me encontré con una deliciosa obra que se devora y se lee casi de un tirón ya que trata de la fragua donde se forjó el carácter de Rusia como nación: una crónica de Moscovia y del monarca que creó el alma rusa.

 

Porque Rusia siempre ha desconcertado y fascinado al observador extranjero desde el siglo XVI hasta hoy en día donde damos por hecho que las formas y maneras de gobernar son herencias de la URSS, pero en realidad todo data de Iván IV, con el sobrenombre del Terrible. Pero como zar supo aunar la corte bizantina y la mogola en su boato, el protocolo de la corte aunando religión y nacionalismo, forjando leyendas que se convirtieron en mitos, que daban forma a la tercera Roma tras Bizancio. Un destino para crear Rusia con eternos problemas fronterizos y de relación con otras naciones. Una historia de la Europa del este que siempre se ve como ajena en el lado occidental, como si Rusia fuera europea pero en la lejanía y con grandes diferencias en la forma de gobierno...

 

Benson Bobrick, poeta y erudito de origen ruso, se doctoró en literatura en la Universidad de Columbia. Es autor de numerosos libros de historia, entre los que destaca Iván el Terrible, que mereció el honor de ser seleccionado como `libro más importante´ por el History Book Club de Estados Unidos.

 

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, y sin más verborrea, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura...

 

 
Moscú...

En su origen, la ciudad de Moscú era un villorrio en un recodo del río Moscova. Nunca se ha sabido el origen de ese nombre, aunque para el moscovita del siglo XVI, para quien la historia bíblica y la rusa estaban entrelazadas, estaba relacionado con `nuestro antepasado Mosoc, hijo de Jafet, nieto de Noé´. Las excavaciones arqueológicas revelan que en ese lugar existió algún tipo de asentamiento ya en el neolítico, pero el nombre de Moscú no aparece en las crónicas hasta 1447, época en la que es una población fronteriza entre Súzdal y Ryazán. En 1156, el príncipe se Súzdal, Yuri Dolgoruki, sedujo a una princesa que, aunque casada, le correspondió apasionadamente porque `lo hacía todo conforme a sus deseos´. Cuando el marido protestó, Yuri lo mató y confiscó sus posesiones. Al año siguiente rodeó la propiedad con una empalizada.”
 

Creciendo entre boyardos...
Iván vivía entre extraños en un mundo dividido. Oficialmente, como gran príncipe, `jugaba un papel principal en el esplendor de la corte y las ceremonias eclesiásticas, se sentaba con solemnidad en el trono cuando recibía a los embajadores extranjeros y aparentemente era respetado y adulado´. Pero cuando no estaba a la vista del público, como él mismo diría más adelante, no cuidaban de él, le vestían y alimentaban de un modo inadecuado, le sometían a otras muchas vejaciones y a veces le trataban `como a un mendigo´. Jamás olvidaría las humillaciones que sufrió, que dramatizaba repetidamente en sus cartas y sus oraciones, y cuanto más exageraba la idea de su propia realeza, más ultrajantes le parecían, retrospectivamente, aquellas transgresiones. No sólo `no estaba en posesión de mi voluntad -escribió-, sino que todo lo que experimentaba era impropio de mis tiernos años´.”

 

Primer juicio político en Rusia...

En mayo juzgaron a Máximo y le condenaron por los errores gramaticales en sus traducciones litúrgicas, basándose en que eran adulteraciones heréticas del texto. También le condenaron por el mero hecho de haber intentado la traducción -la misión para la que le habían reclutado-, porque ello implicaba que la traducción original era defectuosa, aun cuando `nuestros santos oraron de acuerdo con esos libros y se salvaron´. También le denunciaron de manera similar porque `nuestros mártires santificados no se opusieron a ella´. Máximo, incapaz de rechazar tales acusaciones, fue sentenciado a cadena perpetua en el monasterio de Volokolamsk, donde le torturaron cruelmente, le encadenaron, le negaron libros y material de escritura y le hicieron compartir su celda con un informador del gobierno.”
 

Livonia...
Sin embargo, la realidad entre bastidores era distinta. Para empezar, las intrigas livonias de Iván no daban resultado. En el otoño de 1563, estableció contacto con cierto conde Artz, que controlaba los castillos que Segismundo había pignorado a Johan en su préstamo. Tanto Erik como Segismundo los reclamaban, pero Artz ofreció su venta al zar y el 8 de noviembre de 1563, confirmó el trato. Los polacos, que no estaban dispuestos a tolerar su pérdida, capturaron a Artz, le llevaron a Riga y le descuartizaron en público con ganchos de hierro. Ninguno de los castillos cayó en manos de Iván, quien, decepcionado, planeó su venganza. En enero de 1564, una vez concluidas las negociaciones con los polacos y, según la tradición, con un intercambio de insultos y exigencias imposibles, tropas rusas procedentes de Polotsk y Smolesnsk convergieron por el sur en Minsk, pero un regimiento sufrió una emboscada cerca de Vitebsk y, empujado al sur, hacia Chasniki, fue exterminado a orillas del río Ula. Las unidades que marchaban a su encuentro fueron aniquiladas cerca de Orsha.”
 
El saqueo de Novgorod…

Al emprender su infame venganza, Iván se preocupó ante todo de ocultar perfectamente sus intenciones. En Moscú nadie sabía dónde estaba. Ni siquiera el jefe de la tropa que le precedía conocía sus intenciones: cada mañana, Iván le daba un mapa en el que señalaba el lugar de acampada del día siguiente, con la advertencia de mantenerla en secreto y no elegir otro lugar bajo ninguna circunstancia. La expedición se acercó a la capital dando un amplio rodeo y, usando unos métodos que pronto emplearía para hacer cumplir la cuarentena en tiempos de epidemia, los soldados mataban de inmediato a todo caminante con el que tropezaban, para evitar que se anunciara su avance.”
 

Eliminando a su hijo y heredero...
Un zar hacía lo que tenía que hacer. `ten presente el recuerdo de Constantino...´. El zarevich tenía, pues, tres factores mortales en su contra: su esposa, su popularidad entre el pueblo y su evidente competencia para reinar y su carácter rebelde. Es de suponer que en sus exabruptos Iván decía a su hijo que no comprendía en absoluto cuáles eran los intereses estratégicos de Rusia, o que ni siquiera sabía elegir una consorte adecuada. El 14 de noviembre, cuando tropezó con Elena `sentada en un banco, en una cálida habitación´, ataviada sin recato (cosa impropia de una zarina) con una simple camisa, le dijo que no sabía vestirse y la golpeó violentamente. El zarevich intervino; Iván alzó su bastón con contera de hierro y le clavó la punta en un costado de la cabeza. Algunos dicen que Boris Gudonov estaba presente y que, al intentar frenar a Iván, éste le arrojó brutalmente a un lado.”

 

El fin del zar de Rusia...

Hacia enero de 1584, empezó a mostrar signos de putrefacción interna, una `dolorosa hinchazón del escroto -según Horsey-, con el que había causado las más horribles ofensas, pues se jactaba de haber desflorado a mil vírgenes´. Cada día le llevaban de un lado a otro en una silla de manos y a menudo permanecía en la cámara de su tesoro fabuloso, atormentado porque tendría que dejar atrás todo aquello. Apresuradamente, se dispuso el envío a Moscú de sesenta brujas de Laponia y cada día Bogdan Belski les consultaba y transmitía sus predicciones al zar. Belski no se atrevía a decírselo todo al zar, pues las brujas acordaron unánimemente que `los signos de las constelaciones y los planetas más fuertes del cielo estaban contra el emperador´ y predijeron de forma categórica la muerte de éste para el 18 de marzo. Belski les advirtió que sería mejor para ellas que no se equivocaran.”
 

Fascinante crónica para conocer la desconocida historia rusa y un zar que dejó una impronta indeleble, para bien y para mal, que perdura en la historia moderna y del siglo XX, como si Rusia estuviera condenada a sufrir con sus gobernantes, obsesionada con la seguridad de sus fronteras y aplicar a la política tácticas que abarcan desde el asesinato a la crueldad en los métodos. Es inevitable pensar qué hubiera hecho Iván el terrible de disponer de material radiactivo o de una cadena televisiva con difusión planetaria...

Posiblemente lo mismo que Putin, quién sabe.

 

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jueves, 25 de octubre de 2018

 

Libro: Los últimos españoles de Mauthausen

Autor: Carlos Hernández
Editorial: Ediciones B, S. A.
Edición: Febrero 2015
 

La propuesta de hoy es volver a rendir homenaje a los grandes olvidados en las crónicas de la II Guerra Mundial que son los hombres y mujeres que tras el final de la Guerra Civil siguieron combatiendo ya fuera encuadrados en las fuerzas aliadas o bien en las tropas nazis. De la División Azul ya hemos traído obras en otras ocasiones y hoy toca a quienes padecieron el sistema nazi de campos de exterminio, unas veces por ser simplemente refugiados que fueron encuadrados en los batallones de trabajo del ejército francés y fueron capturados tras la retirada de Dunkerque y posteriormente encuadrados en las fuerzas de resistencia francesas a la ocupación alemana...
 
En ambos casos tanto las autoridades franquistas como el propio Franco fueron conocedores del destino de sus compatriotas y no hicieron nada, esto incluía a los judíos sefarditas. Tras la victoria aliada vendría la decepción de ver que la dictadura era aceptada por los vencedores y sus historias y hazañas sepultadas en un olvido interesado que pervive en la sociedad española y europea en general hasta el día de hoy.
 
Carlos Hernández de Miguel es periodista y experto en comunicación empresarial y política. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, inició su carrera profesional en Antena 3 Televisión como cronista parlamentario en el Congreso de los Diputados. Posteriormente ejerció de corresponsal de guerra en diversos conflictos internacionales, como Kosovo, Palestina, Afganistán o Irak. En los últimos años ha ocupado los puestos de redactor jefe del semanario La Clave, director de comunicación del PSOE y asesor de imagen en diversas empresas. Ha obtenido el premio Víctor de la Serna al mejor periodista del año 2003 y el Otega y Gasset de periodismo otorgado a los enviados especiales a Irak como mejor cobertura informativa del año 2003.

Datos abundantes sacados como es casi norma de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

La II República...

¿Me preguntas por qué luché a favor de la República? Anda que vaya cojones que tienes tú también, mira que preguntarme eso. Pues luché por ella porque era lo mejor que habíamos tenido hasta ese momento en España. ¿Tú sabes lo que era trabajar de sol a sol en los campos de Córdoba con ese calor y por un salario de miseria? Yo empecé a segar trigo con 16 años, era casi un niño. Cuando llegó la República aprobó una ley implantando la jornada laboral de ocho horas. ¿Tú sabes lo que supuso eso para mí? Tenía tiempo para descansar. Yo que era un semianalfabeto comencé a estudiar porque tenía unas horas libres para poder hacerlo. La República hacía las cosas como se tenían que hacer y por eso nos la quitaron tan pronto. Para mí, para todos nosotros, defender la República era defender la libertad de los trabajadores.”
 

Refugiados indeseables...
Los propios refugiados españoles eran conscientes del miedo irracional que llegaron a levantar entre la gente. Cristóbal Soriano no podía creer lo que escuchaba mientras era trasladado de un campo de refugiados a otro, escoltado por gendarmes franceses: `En esa zona de Francia se habla catalán y yo les entendía todo lo que decían. Cuando íbamos a pasar, le decían a los más pequeños que se escondieran porque venía la gente que se comía a los niños´. Los domingos, los campos se veían rodeados por decenas de curiosos que se acercaban para ver a los `monstruos españoles´. Ramiro Santisteban percibió la evolución que se fue produciendo entre los habitantes de las poblaciones más próximas. Poco a poco, se dieron cuenta de que tras las alambradas no había demonios con cuernos y rabo, ni bestias despiadadas, sino personas normales y corrientes que vivían una situación desesperada: `El campo de Vernet estaba situado a lo largo de una carretera nacional. Los domingos se llenaba de gente que se acercaba a vernos como si fuéramos unos bichos raros. Nos miraban con mucha curiosidad. Algunos nos lanzaban paquetes de tabaco por encima de las alambradas. Los gendarmes no querían que lo hicieran, así que se ponían a gritar. Pero cuanto más gritaban, más tabaco y comida nos echaban. La gente se portaba bien´.”

 

Los stalags, antesala del infierno de Mauthausen…

La imagen que guardan los supervivientes de su paso por los stalags se ha idealizado considerablemente, debido al criminal trato al que fueron sometidos más tarde en Mauthausen...
(…) En Trier, Amadeo Sinca fue víctima y testigo de constantes vejaciones: `El capítulo de humillaciones fue reservado para los españoles, o por lo menos nosotros así lo consideramos. Uno de mis mejores amigos, primitivo, fue sorprendido mientras defecaba en un bosquecillo próximo. El guardia, con un bastón que llevaba, le azotó varias veces. Después le hizo recoger los excrementos con las dos manos y se los hizo pasear por el campo. Tras media hora de paseo le acompañó a uno de los recipientes y le hizo vaciar su maloliente contenido. Más tarde le llevó a una de las barberías del stalag donde le hizo cortar el cabello en la mitad del cráneo, así como afeitar media cara y medio bigote.´”
 

Mauthausen...
El final de la cuarentena suponía el traslado de los prisioneros al campo I o recinto interior. Era el momento en que ingresaban realmente en la maquinaria de exterminación y explotación mediante el trabajo esclavo que era Mauthausen. Sólo un puñado de SS entraba diariamente en el campo I. Los oficiales y soldados alemanes despreciaban a los prisioneros, a los que consideraban sucios animales portadores de todo tipo de enfermedades. Por ello, el sistema de seguridad de los campos estaba pensado para reducir al mínimo el contacto entre los guardianes y la masa de `infrahombres´. La vigilancia se realizaba desde la altura que proporcionaban las torres que salpicaban la muralla, mientras que el mantenimiento del orden y la disciplina en el recinto interior se dejaban en manos de un selecto grupo de prisioneros: los kapos. Estos `presos con galones´ tenían una estructura muy jerarquizada en cuya cúspide se encontraba el lagerältester o responsable de todo el campo. Bajo sus órdenes estaban los blockältester que, con la colaboración de varios ayudantes, imponían su ley en la barraca que tenían a su cargo. Cada barracón de madera (block) estaba dividido en dos partes simétricas llamadas stube separadas por una sala central que albergaba los lavabos y las letrinas. El stube tenía una gran zona diáfana en la que apiñaban las literas de tres pisos para los prisioneros y una pequeña dependencia separada donde se alojaban los kapos.”
 
Experimentos con cobayas humanas...

Mención destacada merecen los experimentos realizados por los SS de Mauthausen relacionados con la alimentación de los prisioneros...
(…) El informe estadounidense revela que Podhala y el resto de los médicos prisioneros tuvieron constancia de cuatro grandes experimentos de este tipo: `(El primero) fue ordenado por el doctor Schenk de la Universidad de Berlín. Se usaron 150 prisioneros y se trajo un laboratorio especial desde la capital alemana. Podhala dedujo, por las características del equipo, que el objetivo era determinar los niveles de diversas sustancias en la sangre, incluyendo vitaminas B y C. Podhala estima que el 70% de las víctimas usadas para estos experimentos murieron. Entre el 1 de diciembre de 1943 y el 31 de julio de 1944 se realizaron los siguientes experimentos relacionados con la nutrición: ration (a) 150 conejillos de Indias humanos de los que murieron 76; ration (b) 110 conejillos de Indias humanos de los que murieron 75; ration (c) 110 conejillos de Indias humanos de los que murieron 45´.”
 

Ensayos de exterminio...

"En esa época (1941) los oficiales de Mauthausen llevaban ya meses utilizando otro método para eliminar a los prisioneros. Se trataba de un camión herméticamente sellado, una verdadera cámara de gas móvil que recibía el nombre en clave de `unidad fantasma´. El camión hacía el recorrido entre Gusen y Hartheim, conducido por oficiales de las SS, e incluso en algunas ocasiones por el propio comandante del campo, Franz Ziereis. Cuando los prisioneros se encontraban encerrados en la parte trasera, se conectaba a ella la salida del tubo de escape para que el monóxido de carbono hiciera su trabajo. Cuando el camión fantasma llegaba a su destino no quedaba ni un solo pasajero con vida. Sus cadáveres eran quemados en los hornos de Mauthausen, de Gusen o del propio castillo de Hartheim. También hubo españoles, como el almeriense José Cortés García, que fueron víctimas de este sádico procedimiento de exterminación.”
 

Sin hogar al que ir tras la liberación...

Los prisioneros liberados se encontraban por fin con la oportunidad de volver a sus casas. Poco a poco, todos comenzaron a ser reclamados por los gobiernos de sus naciones de origen. Los republicanos, sin embargo, no tenían a dónde ir. El triángulo azul con la `S´en el centro, que algunos seguían luciendo en sus uniformes rayados, simbolizaba a la perfección la situación en la que se encontraban. Eran españoles sin patria o, mejor dicho, con una patria que seguía en manos de uno de los principales aliados de Hitler. La mayoría de ellos llevaba nueve años luchando, primero contra el fascismo en los campos de batalla y luego contra la muerte en las entrañas del sistema represivo nazi. En este largo tiempo, las calles y plazas en las que se encontraban sus hogares en Barcelona, Madrid, Córdoba o Murcia, habían dejado de existir; destruidas por la guerra o rebautizadas con los nombres de los militares golpistas.”
 

Libro de obligada lectura, debería serlo al igual que otros títulos referidos a la epopeya de los hombres y mujeres que bajo distintas banderas, ideales y motivaciones formaron parte de los contingentes combatientes que mientras en el extranjero son recordados, en España cayeron el el olvido sus historias, unos lo fueron porque eran rojos y más tarde porque los otros eran fascistas, pero en 2018 lo que encontramos es el testimonio de españoles y españolas combatientes. En este caso el horror de entrar en el sistema nazi de exterminio y olvidados por las autoridades. Ahora que el neo fascismo y el neo comunismo ganan terreno electoral amenazando la democracia o hay nacionalismos periféricos que se atrincheran en la superioridad patriótica,
 es un buen momento para recordar lo que las dictaduras de dichas ideologías hicieron con aquellos y aquellas que eran declarados enemigos del Estado por no pensar igual, por el color de su piel, por su credo religioso e incluso por tener una minusvalía...

Hay que perdonar, pero no se puede olvidar a nadie, fueran del bando que fueran, con sus luces y sus sombras como fue la trágica época en que les tocó vivir, combatir, sufrir y morir...
Obligada y necesaria lectura.

 

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jueves, 27 de septiembre de 2018

 

Libro: Los Rothschild

-Historia de una dinastía-

Autor: Herbert Lottman
Editorial: Tusquets Editores,S. A.
Traducción: Roser Berdagué
Edición: Junio 1996
 

La propuesta de hoy es un libro que nos muestra una saga familiar y un apellido sinónimo de riqueza y poder. También es un fresco sobre el antisemitismo que flota a lo largo de las peripecias de una saga de banqueros que mediante los lazos familiares forjaron el mundo capitalista, preludio del capitalismo consumista que vivimos en la actualidad. De forma ágil pero sustanciosa, el autor nos traslada a los orígenes y desarrollo de la rama francesa a través de una Francia donde se respeta el apellido pero a la vez es objeto de los ataques antisemitas y, tal vez, purgatorio de la dinastía al ser convertidos en símbolo de un judaísmo explotador y casi expoliador de la república francesa que tenía eco en toda Europa pese a su filantropía y mecenazgo de las artes francesas y acabaría siendo realidad en el holocausto llevado a cabo por los nazis...

 

Herbert Lottman nació en Nueva York en 1927. Vive en París (datos del año de edición) desde 1956, donde sigue siendo corresponsal de importancia en medios periodísticos y culturales de Estados Unidos. Es autor de célebres biografías, ya clásicas hoy en día como las de Gustave Flaubert, Albert Camus o Pétain y Colette. Las biografías escritas por Herbert Lottman constituyen todo un acontecimiento en el mundo entero cuando aparecen publicadas. No sólo porque elige cuidadosamente sus personajes, sino porque, al situarlos en un contexto histórico más amplio, investigado y analizado con meticulosidad, acaban convirtiéndose en libros de referencia para lectores curiosos y especialistas. Para trazar esta historia de toda una dinastía que hace Historia, Lottman ha buceado en archivos inéditos y en correspondencias privadas jamás consultadas hasta ahora.

Datos sacados de la contraportada y sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Inicios...
Para entender un poco los inicios de la fabulosa familia Rothschild convendrá recordar la enorme importancia que tiene encontrarse en el sitio adecuado en el momento adecuado: Mayer Amschel Rothschild estuvo en tales circunstancias. También es importante saber apreciar la función de un individuo que, en su cargo de judío de la corte, fue indistintamente promovido y humillado, se le despreció por serlo y se le halagó y solicitó por lo que podía proporcionar. Dado que en la Europa anterior a la Revolución no se permitía a los judíos ser propietarios de tierras ni hacer uso de ellas, éstos se dedicaron a operar con `dinero´, a cambiarlo o a prestarlo, y a comerciar con metales preciosos. Cuando se reconoció que podían ser de utilidad a los príncipes, se transformaron en proveedores de la corte y se dedicaron a administrar los negocios de su señor ( y a veces sus propiedades). Eran pocas las familias reinantes de la Europa posterior al feudalismo que no tuvieran a un prestamista judío entre sus acólitos. No es de extrañar, pues, que los judíos estuvieran preparados para abrirse camino en la era de la banca cuando se produjo el advenimiento de la misma, junto con otra minoría a menudo despreciada, los protestantes.”

 

Un nuevo negocio: el ferrocarril...
En 1835 -año en que Fourier vio a James como rey de los judíos- Francia se encontraba muy atrasada respecto a Gran Bretaña en el desarrollo de los transportes por ferrocarril, y las líneas existentes sólo se utilizaban para el transporte del carbón. Pero entonces los soñadores empezaron a soñar. Cabe suponer que los hermanos Péreire – el corredor de Bolsa Emile y el publicista saint-simoniano Isaac- fueron los agentes motores del primer proyecto concreto de una línea de trenes destinadas a pasajeros. Se trataba de una línea que tendría una considerable notoriedad, ya que conectaría la capital de Francia con la cercana población de Saint-Germain-en-laye. Probablemente alentado por sus hermanos Nathan y Salomon, ambos ya involucrados en líneas férreas de sus respectivos territorios, James pasó a ser inversor de la línea que estaba en proyecto, en tanto que Emile Péreire se convertiría en director de la misma.”

 

Rivales de los Pereire...
La guerra de los ferrocarriles se extendió a Austria, a Suiza y a los Estados italianos, todavía por unificar. Eran los mismos adversarios que participaban en la lucha por el dominio de las emisiones de bonos del gobierno. En un determinado momento, tanto James como su hijo mayor, Alphonse, se lanzaron a la palestra, cada uno empeñado por su cuenta en prevalecer sobre el conde Camillo de Cavour, ministro de Hacienda, y después primer ministro del Reino de Cerdeña y principal artífice de la reunificación italiana. Fue una batalla que ganaron los Rothschild, al parecer porque convencieron a Cavour de que el sistema que ellos empleaban les permitía mayor libertad de acción. Pero era verdad también que Cavour se aprovechó de la enemistad inveterada de los banqueros franceses para conseguir las mejores condiciones posibles para el préstamo estatal.”

 

Antisemitismo...
Los Rothschild de Francia eran un objetivo importantísimo. De hecho, ya eran carne de mito. Los archivos policiales nos dan una idea de su popularidad, ya que en el cuartel general de París se iban engrosando al tiempo que difundiendo los rumores centrados en Alphonse. Se decía, por ejemplo, que planeaba la restauración de la monarquía, lo que significaba la dinastía de Orleans, personificada en Philippe, conde de París. Un informador habló, por ejemplo, de un manuscrito que circulaba por todas partes y cuyo autor era el fundador de L´Anti-sémitique. Insistiendo en que el libro decía la verdad, el agente de policía aseguraba que Alphonse de Rothschild había dejado embarazada a una muchacha y que después había faltado a la promesa de casarse con ella. Debido al hecho, la chica se había suicidado, por lo que Alphonse ingresó a la niña en la escuela judía y, cuando ésta cumplió los doce años, la abandonó. Más adelante se hizo prostituta y Alphonse fue su primer cliente.”

 

Relevo generacional...
Aconsejado por su juicioso tío Edmond y por Gustave, socio cada día más silencioso, que murió en 1911 a la edad de ochenta y un años, el prudente sucesor de Alphonse proseguiría. Como no podía ser de otra manera, la tradicional política de paz de los Rothschild siempre que respetase los intereses nacionales de Francia. Por aquel entonces ya no importaba tanto lo que pensasen o hiciesen los Rothschild, debido a que su poder ya no era decisivo. Cuando los préstamos a los gobiernos extranjeros eran el negocio principal de la banca y ellos lo dominaban, los gobernantes extranjeros hacían caso del consejo de Rothschild. En épocas pasadas incluso habían impedido guerras, aunque era evidente que no evitarían la Gran Guerra pese a operar en bancos situados en ambos bandos de la contienda.”

 

Vínculos con los judíos de Palestina...
Es muy posible que la personalidad de Edouard fuera más fuerte que su físico., ya que era famoso en el mercado de valores. Un administrador del banco diría más adelante que su prestigio superaba en mucho la importancia de sus actividades de la época. Ahora compartía el poder con Robert, ya que a mediados de la década de los veinte el hijo de Gustave se convirtió en un socio cada vez más activo a medida que declinaba la actividad de su tío Edmond. Pero si la ceguera casi total que padecía el anciano lo mantenía apartado de los negocios, no por ello dejaba de dedicarse a sus buenas obras en Palestina, donde Edmond tenía ahora en su hijo James, ya entrado en la cuarentena, a un delegado plenamente entregado. Debían instalarse nuevas colonias, nuevos centros de investigación y desarrollo, no comprometidos como los antiguos en la ideología de la colonización, sino en su aplicación práctica.”

 

Refugiándose del nazismo y el holocausto...
Nueva York se había convertido en el centro de reunión de todos los Rothschild esquilmados. Además, habían sido esquilmados doblemente, ya que muchos de los bienes que habían conseguido sacar de Francia estaban ahora congelados para evitar que los alemanes se apoderasen de ellos. Hasta Vichy ejercía un embargo preventivo sobre dichas posesiones, ya que la incautación de los bienes que habían pertenecido a los Rothschild se había transformado ahora en ley en el Estado de Pétain, y estados Unidos seguía manteniendo un embajador en Vichy. Los Rothschild se encontraban en el Nuevo Mundo como peces fuera del agua, en parte a causa de su persistente renuencia a hacer negocios de cierta consideración en el país. Por fin decidieron contratar a un joven holandés, Peter Fleck, para que los ayudase a organizar un secretariado que coordinase sus intentos de recuperar sus bienes bloqueados. Entre otras cosas, eran propietarios de un pequeño banco en la Amsterdam ocupada, que tenía unas reservas de oro en Estados Unidos; Fleck se las arregló para conseguir el dinero.”

 

Mitterrand y la nacionalización de la banca...
Al volver la vista atrás, Guy de Rothschild atribuyó las nacionalizaciones de 1981 a `la enfermedad de la izquierda´que padecía el país. Sin duda que, desde el punto de vista estrictamente económico, tenía poco sentido atacar a los Rothschild -`¡era un banco tan pequeño, contaba tan poco!´-. Concretamente, el informe anual de 1980 de la Banque Rothschild -el año que precedió a la victoria socialista- revelaba bien a las claras lo mal que iban las cosas. El contexto internacional era desfavorable y, aunque Francia destacaba en el mundo industrializado, los signos que se atisbaban eran ominosos: un déficit comercial creciente, un producto nacional per cápita decreciente. El banco presentaba escasa expansión, ya que pesaban sobre él las severas restricciones que se habían impuesto al crédito. Sin embargo, el movimiento bruto del grupo había subido de los novecientos veinticinco millones de francos en 1979 a mil trescientos millones (equivalentes aproximadamente a dos mil seiscientos millones de francos de 1996), dos tercios de los cuales procedían del banco propiamente dicho, movidos a través de la Banque Rothschild y sus afiliados, Compagnie Européene de Banque, Discount Bank y Nord Financier. El banco que hacía de buque insignia informé de depósitos superiores a tres mil cuatrocientos millones de francos (unos seis mil ochocientos en 1996), lo que lo situaba en el puesto número diez entre los bancos de depósito de Francia. Como observaría Guy de Rothschild más adelante, todavía quedaba mucho por hacer, aunque sólo fuera para superar los efectos de la peor crisis económica que había vivido Francia en cuarenta años.”

 

El presente en 1996...
La generación actual de los Rothschild no se hace ilusiones con respecto a su situación en la lista de gigantes financieros, a la que prácticamente no pertenecen. Es evidente que, si se compara el banco actual con lo que fue su antecesor del siglo XIX, hay que admitir que su influencia es menor y que los triunfos que puede exhibir son más modestos. Pero, considerándolo todo, incluidos los traumas y la desolación desencadenados por la era de Hitler -por no considerar, además, otras cuestiones-, no puede negarse que han sido afortunados´. En conjunto, incluyendo al primo Edmond y sus logros globales, sobre todo gracias a las crecientes alianzas del banco de París con N. M. Rothschild de Londres, la familia continúa poseyendo un considerable y creciente poder.”

 

Apasionante obra sobre la dinastía bancaria por excelencia cuya historia abarca dos siglos de desarrollo de la banca y paradigma de la laboriosidad del pueblo judío en Europa donde nunca se acabó de aceptar su prominencia en las finanzas así como un repaso a la historia del mundo industrializado que conformó nuestro presente, ahora que la Unión Europea democrática vuelve a ser atacada por los nacionalismos, la xenofobia y el racismo que conlleva el nuevo neofascismo que cada vez encuentra más simpatizantes entre el electorado aprovechando la crisis económica y las brechas sociales que provoca donde también abreva el neocomunismo, ambos extremos con el afán común de enterrar los valores que nos han traído paz y prosperidad en todos los ámbitos y que se resume en una palabra: democracia.

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sábado, 25 de agosto de 2018

 

Libro: Tempestad sobre Vietnam

Autor: José Miguel Romaña Arteaga
Editorial: Inédita Editores, S. L.
Edición: Septiembre 2005
 

La propuesta de hoy es un viaje al conflicto que marcó a toda una época y donde, dentro del contexto de la Guerra Fría, los EEUU hicieron una guerra no declarada a Vietnam del Norte para detener el expansionismo del comunismo por el Vietnam del Sur y en consecuencia según la teoría del dominó el resto países del sudeste asiático. Una guerra asimétrica entre una superpotencia y un país en vías de desarrollo con la URSS y China prestando apoyo y en menor medida el resto de países bajo la órbita soviética. Socialmente fue una guerra que marcó a toda una generación y propició cambios y convulsiones que despertaron a la ciudadanía de los EEUU del sueño de la defensa de la democracia como destino en lo universal que justificaba bombardear a un desconocido país y que jóvenes estadounidense dieran su vida por defender este ideal...

 

Y es que tenemos imágenes iconográficas del conflicto con escaramuzas en la jungla, helicópteros transportando tropas o la imagen de las bombas siendo arrojadas y la explosiones consiguientes, pero el verdadero martirio se cometía arriba del paralelo 17 sometiendo a Vietnam del Norte a una campaña de bombardeos masivos durante diez años. Una demostración de poderío aéreo y naval de EEUU donde se comprobó de manera trágica que la guerra no declarada no era la guerra convencional para la que preparaba el Pentágono, era una guerra de guerrillas en tierra y una guerra muy limitada en sus objetivos aéreos que propició un alto número de derribos así como de tripulaciones capturadas. Asistimos a la guerra tecnológica con el nacimiento de las bombas inteligentes y la lucha entre las defensas guiadas por radar de los norvietnamitas y las contramedidas electrónicas por parte de los pilotos mientras el mundo clamaba por el cese de tal castigo y en tierra las bajas norteamericanas aumentaban cada día.

 

Es la guerra aérea la protagonista de la obra si bien el autor logra en un estilo ágil y de periodismo de investigación mostrarnos sin desviarse del tema principal las vicisitudes de la guerra terrestre y las implicaciones políticas y sociales consecuencia de la guerra en general y las campañas de bombardeos en particular. Poco os puedo decir del autor salvo que es autor especializado en temas bélicos y revistas de España y Latinoamérica durante tres décadas. Nada que añadir porque es de las contraportadas más rácana en datos del autor que nos hemos encontrado...

Pero sin más tribulaciones, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Francia pierde la colonia de Indochina...
La ansiada paz llegó para Francia con la Conferencia de Ginebra, al día siguiente de producirse el humillante desastre de Dièn Bièn Phu (7 de mayo de 1954). No obstante, Estados Unidos nunca se mostró dispuesto a aceptar el acuerdo con los comunistas. Su inmediata respuesta fue la creación, en septiembre de ese mismo año, de la SEATO Organización del Tratado del Sureste de Asia-, Una línea de repliegue estratégico que aseguraba de facto su presencia militar en la región abandonada a toda prisa por los franceses. Los acuerdos establecidos por la Declaración Final de la Conferencia de Ginebra establecían una línea provisional de demarcación y una zona desmilitarizada en ese paralelo 17. El objetivo básico que se perseguía era agrupar, al norte y al sur de ella, a las tropas del denominado Ejército Popular -Viêt Minh- y las franco-vietnamitas, respectivamente. Quedaba prohibido introducir nuevo armamento, personal militar, municiones y también la creación de más bases en cualquier zona de Vietnam.”
 
1963: El presidente Kennedy toma cartas en el asunto de Vietnam del Sur...
Varios miles de estudiantes acabarían uniendo su protesta a los budistas en un interminable `rosario´ de manifestaciones que se extendieron hasta septiembre de 1963. Con la Universidad de Saigón cerrada a cal y canto, lo mismo que los colegios de segunda enseñanza de la capital, Diem mandó arrestar a cuatro mil universitarios a pesar de que entre ellos figuraban los hijos e hijas de los funcionarios gubernamentales y los jefes de su Ejército. Ante la gravedad que adquirió semejante agitación popular, John F. Kennedy se vio en la ineludible obligación moral de comentar en público sobre Vietnam del Sur que `en los últimos dos meses el Gobierno había perdido el contacto con el pueblo´. La falta de comprensión de este político norteamericano hacia los problemas internos survietnamitas resultaba verdaderamente patética en un hombre de su teórica preparación, dado que Ngô Dinh Diem jamás mantenía contactos con sus compatriotas -fuera de un reducido círculo de colaboradores-, y su `apariencia democrática´ no podía ocultar por más tiempo la cruda realidad.”
 
Defensa aérea norvietnamita (DCA)...
Los jets enemigos llegaban siempre a velocidad supersónica y el primer estallido de la densa CDA solía suponer el único aviso propio a recibir, a no ser que el sistema de sirenas de alarma funcionase bien al estar en constante línea de comunicación con las estaciones de radar y los vigilantes visuales provistos de potentes anteojos. En las poblaciones industriales, la red de refugios proporcionaba la seguridad deseada a los miles de obreros que trabajaban en los talleres. De éstos salían trincheras en zig-zag, cubiertas de ladrillos para protección de la cabeza, gracias a las cuales era posible llegar más seguro a los refugios reforzados del campo, lejos d ella zona bombardeada. Por doquier se veían refugios individuales, los cilindros de hormigón armado que se han mencionado en el anterior capítulo. Fabricados en la RDVN y con el fondo cerrado para impedir la entrada de agua, resistían perfectamente la onda expansiva provocada por cualquier proyectil, salvo en casos de impacto directo.”
 
Los SAM entran en juego...
El primer aviso de los SAM llegó para la Armada estadounidense el 16 de julio de 1965, cuando los aviones embarcados estaban bombardeando la planta de explosivos de Liang Chia, situada a 88 kilómetros de Hanoi. Además de soportar un gran fuego antiaéreo de cañones automáticos, en esta ocasión los pilotos navales se enfrentaron a la vez con una respuesta masiva por parte de esos misiles superficie-aire, aunque no sufrieron bajas. La principal contribución del Surface-to-Air- Missile diseñado en la URSS en la defensa antiaérea norvietnamita hay que buscarla en que forzó a los aviones enemigos a volar mucho más bajo de lo programado con anterioridad, exponiéndose así al intensísimo fuego de la DCA por el cada vez mayor número de cañones, ametralladoras y fusiles apuntando a su fuselaje y alas. En cuanto a las armas pequeñas de fuego, es muy importante resaltar que su empleo resultó devastador toda vez que, según cálculos aproximados, hasta el 70 por ciento de los derribos aéreos sobre Vietnam del Norte son obra suya.”
 
Duelo entre los F-4 Phantom y los MiG...
Dentro de la guerra vietnamita, el Departamento de Defensa de EEUU descubrió que los nuevos F-4 Phantom II, esos `monstruos´ computerizados de más de veinte toneladas de peso en el momento del despegue, tenían ante sí el singular reto presentado por unos ágiles cazas MiG dotados de cañones automáticos internos. En el caso del MiG-17F, era un tipo de avión oficialmente considerado `obsoleto´hasta en la propia URSS; pero he aquí que aún resultaba muy apto para hacer trepadas más rápidas y efectuar virajes bastante cerrados, adquiriendo de ese modo una notable ventaja. Todavía había otra más para los pilotos norvietnamitas -aunque siempre se sospechó que en la FAPV sirvieron aviadores soviéticos, igual que ocurrió dentro de la Fuerza Aérea de Egipto-, como consecuencia directa de las rígidas reglas impuestas por la Casa Blanca. Según ordenó ésta, no se les permitía a los aviadores estadounidenses lanzar un ataque hasta que los jets de caza contrarios no se aproximaban a una distancia de identificación. Así, los misiles aire-aire más sofisticados perdían parte de su letal eficacia."
 
Nixon y sus propuestas de paz...
Llegó el 7 de octubre de 1970 y Nixon presentó su nuevo plan de paz para Indochina, alegando contar con el apoyo completo de los gobernantes de Saigón, Phnom Penh y Vientiane, el cual constaba de cinco puntos que la delegación estadounidense en París puso enseguida sobre la mesa negociadora. El presidente de la única superpotencia occidental proponía, de entrada, un cese del fuego con el mantenimiento de las posiciones militares, sin condiciones previas. Se trataba así de silenciar las armas bajo rigurosa supervisión de observadores internacionales, y también por las partes en conflicto. Tal como el inquilino de la Casa Blanca afirmó, si Hanoi aceptaba esta propuesta podía haber una retirada total de las fuerzas norteamericanas de Vietnam del Sur en un año como mínimo. Con la opinión pública estadounidense mayoritariamente favorable a la citada iniciativa del sucesor de Lyndon B. Johnson, el Kremlin señaló, en su réplica oficial, que esa proposición en realidad no contenía nada nuevo.”

 

Linebaker II...
Radio Hanoi indicó -28 de diciembre de 1972- que partes de la capital `han sido borradas de la faz de la tierra´. La emisora estatal precisó también que, para entonces, las pérdidas aéreas enemigas ascendían a 72 unidades, correspondiendo 31 de ellas a los B-52. En esa misma fecha, los ataques aéreos siguieron su curso con casi total impunidad y hasta la conclusión de <Linebaker II>. En sí, iban a ocasionar, a la RDVN, más daños estratégicos que en los ocho años anteriores, dada su extraordinaria concentración territorial. En Hanoi, quedaron literalmente arrasados edificios vitales, tal como el hospital de Bac Mai, siguiendo idéntico destino la línea férrea de Gia Lam. Varias centrales eléctricas estaban fuera de servicio, dejando casi el 80 por ciento de la potencia instalada sin ninguna respuesta efectiva. Además, en el puerto de Haiphong ardieron veinte depósitos de 195.000 litros de petróleo. Los estadounidenses habían demostrado su capacidad real para provocar daños devastadores y muy selectivos, empleando como nunca su material aéreo `quirúrgico´.”
 
Lectura apasionante para amantes de las hazañas bélicas, de los aviones y curiosos de los entresijos de la historia que han conformado nuestro mundo actual. Un brillante ejemplo de literatura de guerra en el ámbito de las letras hispanas y a la altura de la mejor tradición anglosajona a la hora de narrar historias de las guerras. También para ver la potencia de EEUU en la época que libraba una costosa guerra aérea en aparatos y tripulaciones a la vez que libraba la Guerra Fría y preparaba el programa espacial Apolo. Ideal para leer bajo la sombrilla en la playa y la piscina, de la mesita de noche en noches de insomnio veraniego y no apto para regalar a la suegra que lo tirará o usará de soporte para la pata de la mesa que siempre cojea por no comprar una nueva, la muy roñosa...

 

 

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lunes, 30 de julio de 2018

 

Libro: Biografía del poder

-Caudillos de la Revolución mexicana (1910-1940)

Autor: Enrique Krauze
Editorial: Tusquets Editores S. A.
Edición: Julio 1997

Hace pocas lunas que se han celebrado elecciones en México y llamaba la atención que al ser preguntados los y las votantes sobre su candidato, se eligiera al que resultó ganador porque era el menos corrupto. Es por ello buen momento para visitar el escenario y los protagonistas de la revolución mexicana, eclipsada por la rusa pero llegó a decirse de México que era la segunda república soviética. Una revolución donde sus protagonistas o bien fueron muertos a tiros o bien llegaron a la silla presidencial, cada protagonista con sus ideas y maneras de llevarlas a cabo, pero todos ellos reclamando tierra para los mexicanos, soberanía sobre sus recursos naturales y un intento de educación socialista que desterrara la ignorancia de las clases humildes e indígenas...
 

Enrique Krauze nació en la ciudad de México en 1947. Invitado por Octavio Paz a incorporarse a la célebre revista Vuelta, durante cinco años trabajó en ella como secretario de redacción y, desde 1981, como subdirector. Entre su dilatada obra como historiador, ensayista y biógrafo, destacan Caudillos culturales en la Revolución mexicana y Por una democracia sin adjetivos. Actualmente es director de la editorial Clio, especializada en series culturales de televisión y libros de historia.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, y sin más unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Revolución...
La Revolución -así con mayúscula, como mito de renovación histórica- ha perdido el prestigio de sus mejores tiempos: nació en 1789, alcanzó su cenit en 1917 y murió en 1989. Pero hubo un país que conservó intacta la mitología revolucionaria a todo lo largo de los siglos XIX y XX: México. Cada ciudad del país y casi cada pueblo tienen al menos una calle que conmemora la Revolución. La palabra se usa todavía con una carga de positividad casi religiosa, como sinónimo de progreso social. Lo bueno es revolucionario, lo revolucionario es bueno. El origen remoto de este prestigio está, por supuesto, en la Independencia: México nació, literalmente, de la revolución encabezada por el primer gran caudillo, el cura Hidalgo. Pero la consolidación definitiva del mito advino con la Revolución mexicana.”

 

Francisco I. Madero...

Francisco podía `hacer mucho bien´ a los pobres `curándolos´ con sonambulismo, magnetismo y homeopatía. El espiritismo constituía una `poderosa palanca´ para evitar que tanta gente sufriera `los tormentos del hambre y del frío´. Sin dilación, Francisco intensifica entonces su cruzada caritativa, invariablemente acompañada de la prevención de consultar al `espíritu´ en solicitud no sólo de consejos específicos sobre la pertinencia de una cura o una medicina, sino de orientación sobre la veracidad de los sufrimientos y peticiones de los pobres que lo acosan como a un hombre-maná. El celoso `espíritu´ de Raúl perfila en el alma de Francisco una ética del desprendimiento fundada en su culpa.”
 

Zapata...
A partir de ese instante la revolución zapatista es la historia de una guerra sin cuartel `contra todo y contra todos´, como decía su caudillo: `Revoluciones van, revoluciones vendrán´, solía comentar el mero Jefe; `yo seguiré haciendo la mía´. La rebelión amorfa y dispersa en un principio, se delinea y fortalece con el acoso de los federales. Cada bando tiene su ala radical: el gobierno, en el general Juvencio Robles, que pone en práctica una estrategia de la guerra de los boers: el incendio de pueblos y la `recolonización´ (exilio masivo y forzado); el movimiento zapatista, en el jefe sureño Genovevo de la O, que discurre la macabra voladura de los trenes. En cierto momento, el régimen maderista decide cambiar de táctica. El nuevo jefe de operaciones, Felipe Ángeles, corta de tajo con las prácticas salvajes y se niega a ampliar la guerra a pesar de las voladuras. Piensa que `es justificada la actitud de los zapatistas: desean que el vergel de Morelos no sea para ellos un infierno´. En las ciudades principales hay elecciones y una clara voluntad de legalidad y reforma. Lentamente se abren paso, por la vía civil, las ideas agrarias. Sin armas ni recursos, el zapatismo languidece un poco, abandona temporalmente el estado de Morelos y se refugia en el distrito de Acatlán, Puebla. De aquel repliegue lo saca nuevamente la caída de Madero. Por momentos parece que zapata considera la posibilidad de pactar con Huerta a cambio de una aceptación oficial del Plan de Ayala, pero lo cierto es que el acuerdo entre ambos es imposible.”
 
Pancho Villa...

La vertiente villista del experimento chichuahuense tuvo dos aspectos positivos -el fomento económico y la política de caridad- y dos negativos -corrupción y nepotismo-. Financiado, es verdad, por un déficit excesivo e inflacionario, Silvestre Terrazas promovió fábricas de lana y uniformes, una empacadora de carnes, una constructora de casas populares, caminos, obras hidráulicas... En sus afanes, no olvidaba que los niños y los desamparados eran la verdadera preocupación de su general. De ahí la creación de la Escuela de Artes y Oficios de Chihuahua, otras escuelas primarias, rurales y la Casa de Asilo y Corrección para huérfanos en la Misión de Chinarras. Pero no todo fue miel sobre hojuelas: varios lugartenientes y burócratas se enriquecieron, entre ellos Félix Summerfield, Lázaro de la Garza, el propio Silvestre Terrazas, según varias fuentes y, señaladamente, el hermanito de Villa: Hipólito. John Kenneth Turner -el gran crítico del porfirismo, autor de “México bárbaro”- escribió desilusionado: `Hipólito montó su empacadora de carnes. Se vanagloria de que jamás ha pagado un dólar por materia prima, ni un solo peso a los ferrocarriles por concepto de fletes. Hipólito es también juez especial en las aduanas de Ciudad Juárez... las murmuraciones en las casas de juego le atribuyen depósitos por cuatro millones de dólares en bancos norteamericanos... viste como el duque de Venecia... se llama “emperador de Juárez”´. En abril de 1915, Turner emitía este juicio terrible: `Mi conclusión es que Francisco Villa... es aún Doroteo Arango...alias Pancho Villa el bandido... Villa no ha adquirido ni ideas sociales ni una conciencia social. Su sistema es el mismo de Díaz elevado a la potencia: robo, terror... la teoría de Villa es que el Estado existe para él y sus amigos.”
 

Carranza...
Con el problema obrero, la trayectoria de acercamiento y distancia, de iniciativa legal y freno práctico fue similar aunque más abrupta. Carranza recordaba las reformas a la legislación laboral que iniciara su admirado Bernardo Reyes en pleno porfiriato, y se proponía mejorarlas. El mismo había introducido una ley sobre accidentes de trabajo durante su periodo como gobernador. Una de las primeras decisiones en Veracruz fue modificar la Constitución de 1857 para que su gobierno pudiese legislar sobre el trabajo. Al mismo tiempo integró una Comisión de Legislación Social con cuatro abogados: José Natividad Macías, Luis Manuel Rojas, Félix F. Palavicini y Alfonso Cravioto. La encomienda era estudiar las distintas legislaciones internacionales sobre el trabajo y aclimatarlas a México. Para cumplirla, Macías viaja a Estados Unidos y Europa. A su regreso redactaría un anteproyecto con varias disposiciones modernas: jornada de ocho horas, salario mínimo, establecimiento de juntas de conciliación y arbitraje, confirmación de derechos sindicales, accidentes de trabajo, etc. Aunque el proyecto no alcanza el rango de decreto, servirá de molde inicial del artículo 123 en la nueva Constitución.”
 
Álvaro Obregón...

Para Obregón, según se desprende del manifiesto, no había sino un problema básico en el país: buscando el poder y la riqueza, los caudillos del partido liberal se habían vuelto vehículos de la reacción. Se corría el riesgo de que esos nuevos intereses materiales bloqueasen `los principios avanzados de la lucha, sobre todo el sufragio efectivo´. Peligraban la paz y los logros de la Revolución por `no permitir al país librarse de sus libertadores´. La gran frase corrió como reguero de pólvora, pero el manifiesto iba más lejos. Para liberar al país de sus libertadores, Obregón propone `un camino que rompe con todas las fórmulas y moldes´. Emulando, sin saberlo, a Napoleón III, convoca una suerte de plebiscito nacional en torno a él y se lanza al `tablado político´ por sí mismo y sin compromisos: como un deber y un sacrificio sentidos auténticamente. Al hacerlo no ofrece un programa social, que a fin de cuentas no es sino `prosa rimada´, sino un propósito moral y político: depurar el gobierno y defender la libertad de sufragio. Al referirse al problema económico del país, su interés primordial, como se sigue del texto, es dar garantías y confianza al inversionista extranjero. El manifiesto concluía con un llamado a la ciudadanía para integrar el Gran Partido Liberal.”
 

Plutarco Elías Calles...
Calles comprendió que no podía, en esas circunstancias, aplicar estrictamente la Ley Petrolera: no habría retroactividad. La Corte concede amparo a varias compañías. Coolidge instruye al próximo embajador, Dwight Morrow: `manténganos alejados de una guerra con México´. El 29 de septiembre de 1927 Calles y Coolidge inauguran una línea telefónica directa. A fines de octubre llega Morrow. Sabe bien, porque su amigo el famoso periodista Walter Lippmann se lo ha advertido, que en México no hay bolchevismo. Sus ideas, su táctica y, sobre todo, su actitud serían opuestas a las de Sheffield. Conciliar racional y cortésmente, evitar la prepotencia e identificarse un poco con las gentes y la cultura del país. Astucia y respeto.”
 
Lázaro Cárdenas...

Doscientas mil personas aclamaron al presidente en el Zócalo. Serían legendarias las colas de gente de todas las clases sociales que en Bellas Artes contribuyeron al pago de la deuda con lo poco o mucho que tenían: joyas o guajolotes. Veinte mil estudiantes de la recelosa UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) lo vitorearon. El rector, Luis Chico Goerne, exclamó: `Presidente de mi patria: he aquí el alma y la carne joven de México. Están contigo porque tú estás con el honor´. El presidente tomó la bandera de la universidad y la ondeó con emoción varios minutos. Las compañías petroleras concertarían un amplio y efectivo boicot comercial contra México, que se vio obligado a vender su petróleo a los países del Eje o a idear difíciles operaciones de trueque. No faltaron desde luego los embargos, ni la escasez de refacciones incluso en industrias que nada tenían que ver con el petróleo, ni las campañas de desprestigio, ni los escritores a sueldo que llevaban por el mundo la visión de un `México que robaba lo que se pusiese al alcance de la mano´. Por su parte, el gobierno inglés puso al mexicano una nota denigrante que provocó la suspensión de relaciones. Con el gobierno de Estados Unidos no dejó de haber tensión, pero para Washington los riesgos de un enfrentamiento eran mayores que los posibles beneficios. La entrada de Estados Unidos en la gran guerra finiquitó, de hecho, el conflicto. La actitud de ambos presidentes -Roosevelt y Cárdenas-, tanto como el cuadro internacional, había contribuido al arreglo.”
 

Apasionante libro para conocer el ADN del México moderno que afronta en este inicio de siglo XXI retos tan grandes como los que afrontó la Revolución y sus protagonistas en los inicios del siglo XX. Es un libro que se devora gracias a un estilo ágil y periodista donde se aprecian los distintos matices y puntos en común de hombres que ansiaban lo mismo pero cuyas circunstancias les dotaron de idiosincrasia propia así como a sus acciones políticas. Ideal para lectura de tumbona de piscina o en el balcón, para amantes de la historia y lectores en general. Si se lo regalamos a la suegra puede depararnos momentos de hilaridad para nosotros mismos, por no decir que ración más generosa de sopa boba, cuando ponga cara de alegría creyendo que le regalamos un libro de mariachis...

 

 

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jueves, 28 de junio de 2018

 

Libro: La auténtica Odessa
– La fuga nazi a la Argentina de Perón-
Autor: Uki Goñi

Editorial: Ediciones Paidós Ibérica, S. A.
Traducción: Francisco J. Ramos y Víctor Pozanco
Edición: 2002
 

Si preguntamos al común de los mortales por la Organización Odessa, muy posiblemente le venga a la mente la película y el libro del mismo título que narran una organización para lograr escapar de la justicia aliada, y triunfadora de la Segunda Guerra Mundial, a los gerifaltes miembros de las SS en particular y a los nazis en general. El libro de hoy puede decirse que supera a la ficción por cuanto supone una crónica detallada y documentada del contubernio entre el general Perón, la Iglesia Católica e incluso los mismos aliados para que un gran número de nazis y de sus colaboracionistas europeos encontraran en Argentina un refugio que les evitara la soga de la horca, penas en prisión o caer en manos de los nuevos regímenes comunistas europeos satélites de la URSS que reclamaban su extradición...

 

Estamos en 1948, dos años después del fin de la guerra en Europa. Mientras el mundo se divide en dos bloques liderados por EEUU y la URSS, en la república argentina gobierna un general que busca una tercera vía al comunismo y al capitalismo que esconde en realidad un ideario nazi teñido de connotaciones nacionalistas y religiosas. El Vaticano apoya la fuga de criminales de guerra donde sus pecados son perdonados o ignorados por un Papa que mira con recelo la expansión comunista y no está dispuesto a que gentes de fe católica sean enjuiciados en sus países satélites de Stalin. Pero tras el trasfondo político asoma en Argentina el fantasma del racismo donde se prefiere dar entrada a nazis en fuga y colocarlos en puestos técnicos y empresariales mientras, pese a la postura oficial, se ponen todo tipo de trabas a la entrada de judíos en Argentina. Un trasfondo de ideario nazi en las cúpulas de la oficialidad cuyas reminiscencias las sufrió el país con la dictadura militar de finales de los 70´s y principios de los 80´s: el exterminio sin piedad del contrario y los miles de desaparecidos en dicha dictadura.
 
Uki Goñi nació en 1953 y se educó en Estados Unidos, Argentina e Irlanda. Desde 1975, vive en Buenos Aires. Ha colaborado en diversos medios estadounidenses, argentinos y británicos, como Time, The Sunday times, The Guardian, Clarín, Página/12 y La Nación.

 

Datos, parcos, de la contraportada y actualizados al año de edición, y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su emocionante y estremecedora lectura:
 
Odessa: ¿Ficción o realidad?

pero ninguno de estos exóticos relatos ha alimentado la imaginación colectiva tan intensamente como la novela Odessa, del autor británico de best-sellers Frederick Forsyth. El libro relata las actividades de un grupo de ex- miembros de las SS unidos en una organización secreta llamada Odessa ( Organisation der jehemaligen SS-Angehörigen) cuyo objetivo no era sólo rescatar a sus camaradas de la justicia de la posguerra, sino fundar un IV Reich capaz de hacer realidad los sueños que Hitler no logró ver cumplidos. Gracias a una exhaustiva investigación, y a su propia experiencia como corresponsal de la agencia Reuter en los primeros años de la década de 1960, Forsyth escribió una novela que no sólo resultaba verosímil, sino que contenía muchos datos auténticos. Desde su publicación hace treinta años, la existencia de una `auténtica´ Odessa ha sido ardientemente defendida por algunos periodistas, y desestimada por muchos académicos.”
 

Fascinados por el nazismo en Alemania...
Una compleja cosmovisión política y religiosa había permitido a los líderes argentinos fascinarse con el sangriento régimen nazi. Desde 1930 el país había siso gobernado por una sucesión de dictadores militares y presidentes elegidos de manera fraudulenta, bajo las cuales una sociedad que antaño había sido avanzada y bastante liberal había adoptado un rumbo más destructivo. Estos regímenes corruptos trataban de legitimarse resucitando una supuesta antigua alianza hispánica de `la Cruz y la Espada´. Se subrayaban los vínculos de raza, fe y lengua con España y con la dictadura del general Franco. Algunos de aquellos fanáticos incluso querían anular la guerra de independencia argentina e importar a un regente español para que gobernara un reconstruido Virreinato del Río de la Plata. Los mandos militares nacionalistas más poderosos del país y los dignatarios de la Iglesia soñaban con transformar Argentina de una república secular en una `nación católica´ hispánica que pudiera actuar como contrapeso de su `materialista´pariente del norte, los Estados Unidos `anglosajones´.”
 
Antisemitismo argentino...

Una variante de antisemitismo peculiarmente argentina formaba parte también de esta mezcla. Según esta visión, el régimen nazi de Alemania constituía en realidad una herramienta de la Voluntad Divina. `El hitlerismo es, por paradoja, la antesala del cristianismo´, escribió el padre Julio Meinvielle en 1940. Este sacerdote era la luz y guía del nacionalismo católico en Argentina. España, bajo el régimen del general Franco, estaba haciéndose cristiana, declaraba, añadiendo que `la terrible bota alemana´ aseguraba también la `purificación´de Francia. `Hay que destruir la estructura anticristiana. Ese es precisamente el gran servicio que, sin saberlo y sin quererlo, está prestando el Eje a la Iglesia.”
 

Amparo de Perón...
El rotundo triunfo de Perón en las elecciones presidenciales del 24 de febrero de 1946 preparó el terreno para la masiva evacuación de fugitivos nazis de Europa a Argentina. Mientras se ponía en marcha este tráfico siniestro, Rodolfo Freude tomaba posesión de su despacho en la Casa Rosada, donde se hacía cargo de la División Informaciones y aparentemente también de la recientemente creada Central de Inteligencia del Estado (CIDE). Según un antiguo agente de Freude interrogado durante el golpe militar que expulsaría a Perón del gobierno en 1955, la principal tarea de la oficina de Freude era reunir información sobre las actividades comunistas. Con este fin, se habían colocado agentes secretos en las embajadas argentinas del continente americano y de Europa. El departamento espiaba también a los adversarios internos de Perón, y cada lunes, miércoles y viernes por la tarde informaba al presidente de sus descubrimientos. Un miembro de la oposición afirmaba que la oficina de Freude también tenía la misión de `hostilizar a los judíos y de perturbar los actos de los partidos políticos opositores, con elementos de la organización nazi´.”
 
Colaboración de la Iglesia católica...
En Argentina, los pocos órganos de prensa democráticos cuestionaron claramente el nombramiento de un sacerdote católico, temiendo que éste discriminara a los no católicos. En el Vaticano, sin embargo, la conexión salesiana abría puertas. Desde el primer momento, la DAIE trabajó en estrecha colaboración con la Iglesia Católica de Italia, tanto en el envío de auténticos emigrantes como en el rescate de criminales de guerra. El objetivo declarado de la inmigración de millones de trabajadores europeos no se cumplió nunca. La misión encubierta del sacerdote, en cambio, tuvo más éxito. Los funcionarios de la DAIE que se encargaban de las llegadas en el puerto de Buenos Aires aprendieron pronto a distinguir los caos `especiales´ de nazis del tráfico general de pasajeros. El ex- funcionario de la DAIE José Otero, entrevistado para este libro, recordaría claramente al gran número de `grises´ que entraban a través de canales especiales, desembarcando por separado de los transatlánticos, y que a veces eran recogidos por lanchas antes de que los barcos atracaran.”

 

Adolf Eichmann...
Las evidencias actualmente disponibles muestran que la solicitud de pasaporte de Eichmann en la oficina de la Cruz Roja en Génova, el 1 de junio de 1950, estaba firmada efectivamente por un monje franciscano. Dicho monje era el mismo padre Edoardo Dömöter que, desde su iglesia de san Antonio, en Pegli (Génova), había colaborado con Reinhard Kops antes de que este último partiera hacia Argentina. Dömöter, por su parte, contaba con la ayuda del jefe de Kops, el obispo Hudal, que le proporcionaba los documentos para los nazis en fuga. En agosto de 1949, por ejemplo, Dömöter escribió a Hudal pidiéndole un visado, `no importa a qué nombre´, para `una personalidad alemana digna de ayuda´. Para Hudal fue un placer proporcionárselo. Eichmann pudo pasar ante la Cruz Roja como Ricardo Klement gracias a un documento de identidad italiano, el número 13q, expedido por el municipio de Termeno, en el norte de Italia, el 2 de junio de 1948. otros importantes criminales de guerra, incluyendo a Mengele, obtuvieron también documentos de identidad de Termeno en torno a la misma época.”

 

Libro sobrecogedor basado en el estudio y análisis de una época que se hace visible gracias a documentos rescatados de la hoguera, desclasificados y cotejando datos de fichas de embarque así como testimonios que muestran una época donde el comunismo era un peligro real y una apología del nazismo que ahora suena de otra época pero que, por desgracia sigue vigente: el odio al judío y acabar con la democracia para crear una sociedad uniforme y católica sin importar un pasado genocida. Libro para amantes de la historia y sus entresijos, para el público argentino que se topará con fantasmas de su pasado inmediato y en suma, para descubrir cómo asesinos nazis encontraron refugio en Argentina escabulléndose de la justicia.

Imprescindible.

 

 

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jueves, 14 de junio de 2018

 

Libro: Historia de Sudáfrica

– El primer hombre, la última nación-

Autor: R. W. Johnson
Editorial: DEBATE
Traducción: Jordi Beltrán
Edición: Septiembre de 2005
 

La propuesta de hoy es una mirada al continente africano y más concretamente a Sudáfrica. Un país donde automáticamente viene a la mente la segregación por el color de la piel, del racismo como parte fundamental del Estado donde una minoría blanca se impone mediante leyes a una mayoría de negros: el apartheid.

 

Pero en realidad Sudáfrica, al igual que el resto del continente, para ojos occidentales sólo ha tenido historia a partir de la colonización del hombre blanco cuando en realidad tienen su propia historia pre- colonización, imperios tribales pero que desarrollaron culturas propias e incluso llegaron a dominar amplios territorios y gentes. El acierto del autor y encanto del libro reside en que logra mostrar al lector una historia evolutiva como nación pero donde desde el primer momento el hombre blanco hizo ingeniería social con el fin de contrarrestar el poder de la mayoría. No es una historia simple de racismo que se perpetúa hasta casi finalizar el siglo XX. A partir del siglo XIX se intentó siempre que la mayoría nativa que no fuera de raza blanca no aprovechara su superioridad para lograr poder político. Es también la historia del Congreso Nacional Africano donde las luchas por el poder con otras formaciones que luchaban contra la supremacía blanca y los hechos que sucedieron hacen que se derrumbe el mito de que los males de la población negra eran sólo obra del hombre blanco y que al llegar al poder tras el fin del apartheid demostró que el sistema que pregonaban era inútil y se había derrumbado por otra parte tras el colapso de la URSS...

 

R. W. Johnson (1943) es periodista e historiador especializado en historia política contemporánea e historia de Sudáfrica. Tras estudiar en la Universidad Natal, pasó a Oxford, donde, fue profesor de política en el Magdalen College de 1969 a 1995, año en el que regresó a Sudáfrica en calidad de director de la Fundación Helen Suzman. Es autor de numerosos libros y artículos publicados en la prensa mundial. En la actualidad (2005) es corresponsal del Sunday Times en Ciudad del cabo.
Datos actualizados al año de edición y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su fascinante lectura:

 

Sudáfrica...

La historia no se escribe en un vacío, sino que toda historia pertenece a su tiempo. Pero en Sudáfrica la historia misma ha sido siempre escenario de luchas políticas y este efecto se ha visto multiplicado por el hecho de que el país con frecuencia ha parecido un inmenso experimento de ciencia social, un teatro en el cual gran parte del resto del mundo encuentra ecos de sus propias luchas. El efecto afortunado de esto es que da a su historia una importancia que trasciende lo nacional, pero también da pie a algunos malentendidos bastante grandes. Después de 1994 era frecuente encontrarse con negros estadounidenses que habían venido aquí como si esto fuera la tierra prometida: una tierra prometida con autopistas de seis carriles, ordenadores, aviones a reacción y la reconocible cultura de la Coca-Cola, todo ello presidido por Nelson Mandela. Suponían que era el África que buscaban desde hacía mucho tiempo, un lugar muy parecido a Estados Unidos pero donde Martin Luther King se había convertido en presidente. Estas visiones no resistían durante mucho tiempo las cambiantes realidades de Sudáfrica. Porque aunque el mundo parece a menudo verse reflejado en Sudáfrica, este es un lugar con personalidad propia. Un amigo que hace frecuentes viajes a Australia dice siempre al volver que Australia es un país magnífico, pero que, después de Sudáfrica, resulta un poco soso. Es un alivio, según él, volver a la anormalidad.”
 

Un líder zulú...
Las sangrientas pero victoriosas campañas militares de Chaka, su férreo dominio de las comunidades conquistadas, sus virtudes de jefe y su visión, así como la crueldad sin limites con que trataba a sus oponentes, contribuyeron a crear un estado que, al morir él, se extendía desde la bahía de Delagoa hasta Mzimkhulu. En años recientes hemos visto cómo la historiografía africanista hacía un intento concertado de borrar los defectos de Chaka y, en su lugar, concentrarse en su poder sin par y su `grandeza´, del mismo modo que algunos nacionalistas rusos siguen idolatrando a Stalin. La comparación es apropiada porque Chaka gobernó por medio del terror y asesinó a gran número de sus propios súbditos, y no hablemos de sus enemigos. Cuando Chaka fue asesinado por sus dos hermanos y un sirviente de confianza en 1828, la gente no se atrevía a acercarse a su cadáver para celebrar los rituales de costumbre.”

 

El estado pedi…

El estado pedi (sotho del norte) que había surgido en el siglo XVIII, antes que cualquier otro estado africano de la región, sobrevivió al periodo de conflictos y fortaleció su posición bajo Sekwati, que gobernó de 1824 a 1860. logró Sekwati resistió choques con los ndwandwe, con una columna de boers e incluso con merodeadores zulúes y logró extender su poder de los montes Soutpansberg al río Vaal, restaurando el orden, aunque no la paz, en este vasto territorio. El estado de Sekwati se basaba en una supremacía sobre más de cien unidades, cada una de ellas con su propio jefe semiindependiente. Estos jefes controlaban sus propios regimientos de edad pero estaban ligados al linaje de Sekwati por el matrimonio: ninguno podía conservar el poder si no se casaba con un miembro de la familia de Sekwati. Inevitablemente, los sotho del norte se consolidaron alrededor de este centro pedi, al que nadie desafiaba.”
 

Llega el imperio británico...

"Al principio las repúblicas bóers tenían una clara ventaja: sus fuerzas eran como mínimo el doble de la guarnición británica, que ascendía a 15.000 hombres. Además los bóers conocían íntimamente el clima y el terreno, eran excelentes jinetes y magníficos tiradores; de hecho, el joven Winston Churchill quedó atónito al ver cómo los comandos bóers daban en el blanco con sus fusiles mientras cabalgaban al galope. Gracias a la previsión de Kruger, con frecuencia también estaban mejor armados y poseían maravillas de la tecnología militar alemana de la época tales como el fusil Máuser de tiro rápido, pólvora sin humo y artillería de gran alcance. El resultado fue que durante la etapa inicial del conflicto los bóers vencieron en todos los frentes. Las fuerzas de la República Sudafricana y del Estado Libre de Orange penetraban en las Cape Midlans (donde pronto se unieron a ellos afrikáners de El cabo que se habían sublevado en apoyo de su causa), Griqualandia Occidental y Bechuanalandia. Las guarniciones británicas de Kimberley y Mafikeng (Makefing) fueron sitiadas , y en diciembre comandos bóers repelieron varias contraofensivas británicas.”
 

Leyes discriminatorias...

La segregación en las zonas urbanas se completó con la Ley de Reserva de Servicios Separados (1953), que requería que todo lugar utilizado por personas de razas diferentes estuviera dotado de `servicios separados, lavabos, entradas, mostradores, etcétera. La ley especificaba que no era necesario que tales servicios fuesen iguales. En 1957 se aplicaron requisitos parecidos a las entidades culturales, los parques, etcétera. El resultado de estas dos leyes fueron los letreros que decían `sólo blancos´y `no blancos´ que adornaban casi hasta el último rincón de todas las poblaciones. No sólo eran estos letreros insultantes y declaradamente racistas, sino que la segregación en los deportes y la cultura privó a los negros de dos caminos para mejorar su situación que estaban al alcance de sus hermanos incluso en los Estados Unidos de antes de los derechos civiles.”
 

Luchas por el poder...
Para entonces, sin embargo, los defectos del propio UDF ya eran visibles. Sus líderes tenían que consultar de forma constante con el ANC en el exilio y también con Mandela, primero en la isla de Robben y luego, bajo condiciones cada vez más liberales, en las cárceles Víctor Verster y Pollsmoor. Eso aumentó su autoridad, pero también su autoritarismo. Se había convertido de forma creciente en un vehículo que el ANC utilizaba para transmitir sus ideas a las masas sin requerir ni necesitar mucha respuesta verdadera. La represión gubernamental obligaba a los líderes a ocultar sus actividades a escala nacional, y su comunicación con las regiones consistía principalmente en dar instrucciones a los afiliados sin tener que responder ante ellos. Circulaba mucho dinero, pero los afiliados recibían pocos fondos para sus actividades. En vez de ello, el centro empleaba cada vez más `organizadores´. A finales de la década de 1980, disidentes de la organización acusaron a los líderes de ser un `conciliábulo´ preocupado solo por sus propios intereses y pidieron que se formara un frente más amplio.”

 

Esperanzas defraudadas...

Lo que sí hizo de manera muy eficaz la Comisión fue encarnar y expresar una nueva corrección política que todavía ocupa un lugar en el centro de la cultura política de la nueva Sudáfrica. En este clima no estaba bien señalar que los mismos ministros del ANC que hablaban elogiosamente de la reconciliación racial aplicaban de manera simultánea medidas de viejo estilo en el campo del empleo para la discriminación de los blancos, los indios y los coloureds, aunque ahora, una vez abolida la Ley de Inscripción de la Población, no había ninguna definición oficial de lo que constituía la identidad racial. A las minorías raciales se les decía al mismo tiempo que debían tratar de ser africanas y abandonar el eurocentrismo; y también, por supuesto, que no eran africanas, que el nombramiento basado en los méritos era una doctrina reaccionaria y racista y que los empleos y los contratos tenían que ser para los africanos de verdad.”
 

Libro para acercarnos a la historia sudafricana, nada farragoso ni soporífero donde el autor nos lleva de la mano de lo que ha sido y sigue siendo un intento de ingeniería social donde la raza es el elemento motriz al que hay que sumar la enfermedad del SIDA donde durante muchos años las autoridades miraban para otro lado e incluso preferían que se utilizaran inútiles medicinas tribales a fabricar los medicamentos que frenaran su propagación y mejorara la calidad de vida de los enfermos. Libreo para amantes de la historia pero también para descubrir la historia de un continente al que se le ha negado la misma hasta la llegada del colonialismo y donde en ocasiones el fin del mismo no ha significado la realización de las ansias y esperanzas de la ciudadanía de los países del continente negro...

 

 

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jueves, 31 de mayo de 2018

 

Libro: Recuerdos de un soldado

Autor: General Guderian
Editorial: Inédita Editores S. L.
Traducción: Luis Pumarola Alaiz
Edición: Julio 2007
 

La propuesta de hoy son las memorias de uno de los protagonistas de la II Guerra Mundial en el teatro europeo además de teórico de la doctrina de los tanques como fuerza ofensiva e independiente del resto de las armas que daría lugar a la creación de las unidades acorazadas que tuvo la demostración con la llamada guerra relámpago donde unidades acorazadas con apoyo de la aviación desbarataron las defensas y planes aliados en 1940, doctrinas plenamente vigentes hoy en día.

 

Memorias publicadas por primera vez en 1952 y por tanto con recuerdos frescos de la guerra pero donde el autor se centra en los aspectos militares constituyendo una delicia de libro para amantes de tácticas y estrategias que se apoyan con croquis de las operaciones que se detallan. Memorias de un oficial de la vieja escuela prusiana donde palabras como lealtad, juramento y patriotismo formaban parte del credo de la oficialidad que tras la derrota en 1918 asistió a las asfixiantes condiciones del Tratado de Versalles y encontraron en el nacionalismo hitleriano una recuperación del honor perdido y recuperar la fortaleza militar de Alemania. Hay que comprender la mentalidad prusiana y la época para entender el enfoque del general donde el holocausto sólo ocupa un par de frases dentro de un párrafo y que a ojos de hoy sea difícilmente entendible que se antepusiera el juramento de lealtad a intentar desbancar del poder un Hitler que presentaba síntomas de deterioro físico y mental además de ser un nefasto líder militar con sus delirantes órdenes operativas que padecieron las tropas desperdiciando las mismas y con irreales supuestos de producción de armas que llevaron al hundimiento final, hundimiento que la oficialidad y generalato cercano a Hitler veían venir pero donde no hicieron nada en base al juramento de lealtad al Führer…

 

Heinz Guderian nació en 1888 en Schwangau, cerca de Füssen. Hijo de un oficial, salió de la Escuela de Cadetes en 1907 y entró en la Academia Militar de Berlín. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió como oficial de transmisiones y de estado mayor. En 1922 fue trasladado al cuerpo de transportes y se especializó en el estudio de los camiones blindados y luego de los carros de combate, convirtiéndose en un gran técnico y teórico en la materia. Desde 1929 preconizó la creación de un arma blindada independiente que utilizase los carros de combate en masa. En 1935 obtuvo de Hitler la autorización para crear tres divisiones de tanques (Panzerdivisionen). De sus experiencias y teorías saldrían dos libros en los que desarrolla sus teorías sobre la cooperación entre los carros y las demás armas. En 1938 fue nombrado inspector de las tropas rápidas, lo que le sirvió para imbuir de sus teorías al alto mando alemán. Estuvo al mando del XIX Cuerpo Panzer durante la invasión de Polonia en 1939 y luego del 2º Grupo Panzer en Francia, Yugoslavia y Rusia (1940-1941). Fue apartado del mando por el OKW tras el fracaso ante Moscú en diciembre de 1941. En 1943, Hitler lo volvió a llamar y le nombró inspector de las fuerzas acorazadas, y en julio de 1944 pasó a ocupar el cargo de jefe del Estado Mayor del Ejército, mando que ocupó hasta marzo de 1945. Prisionero de los aliados, fue liberado muy pronto, retirándose a Baviera donde se dedicaría a la redacción de sus memorias Recuerdos de un soldado. Falleció en 1954.

 

Datos sacados de la contraportada y sin más rollo, unas breves reseñas que os inciten a su lectura:

 

Memorias...

El destino ha hecho que mi generación participara en dos guerras mundiales que han terminado con la derrota de mi patria. Es ésta una suerte dura; y nosotros, soldados veteranos, sentimos, en lo más profundo, el dolor y las tristezas de nuestro pueblo. Durante largos años, los combatientes de las últimas guerras se han mantenido callados con gran esfuerzo. O permanecían prisioneros o tenían otros motivos para adoptar una actitud reservada. Entre nuestros recientes enemigos, los victoriosos, se han publicado numerosos libros sobre la Segunda Guerra Mundial. En parte, son recuerdos personales, en parte valiosas obras de Historia. Al apaciguarse ahora las más violentas sacudidas del hundimiento parece llegado el momento de mostrar también el lado alemán, lo que está grabado a fuego profundamente en la memoria de los supervivientes. Nuestros archivos auténticamente fieles a la Historia serán, en consecuencia, muy difíciles de encontrar. Por lo tanto, me parece importante poder ofrecer las memorias basadas en recuerdos personales de los combatientes de aquel tiempo, aunque sólo hayan participado parcialmente en los acontecimientos y prevalezca, en ellos también, la forma subjetiva.”
 

Una nueva concepción de arma...
Estaba claro para nosotros en 1929 que en el porvenir debía ser posible organizar el empleo de carros de combate como arma de la decisión operativa. La forma de organización podía ser solamente la División acorazada y más tarde el Cuerpo de Carros de combate. Ahora podían llevarse las cosas al extremo de hacer patente, a las demás armas y al Jefe del Alto Mando del Ejército, que nuestro camino era correcto. Esto era difícil, porque ninguno de los jefes de automóviles, una tropa de reserva, confiaba en sus fuerzas para producir fructíferos resultados en el aspecto táctico y aún menos en la nueva concepción estratégica. Las viejas armas, sobre todo la Infantería y la Caballería, manteníanse como las armas principales. La Infantería seguía llamándose la `Reina del campo de batalla´. Puesto que en el ejército de cien mil hombres estaban prohibidos los carros de combate, ninguno de nosotros había oído elogiar este medio de ataque y nuestros simulados carros de hojalata causaban tan poca impresión en los guerreros veteranos de la Primera Guerra Mundial que se nos compadecía y no se nos tomaba en serio. Se hallaban muy inclinados a considerarlos como arma auxiliar de la Infantería; pero no se sentían predispuestos a reconocerla como arma principal.”

 

Guerra relámpago sobre Francia...

El ataque de mis carros de combate debía comenzar el día 10 de junio a las 6 h. 30'. Estuve allí puntualmente y puse en movimiento al batallón de la 1ª Brigada de tiradores que hasta entonces había permanecido a retaguardia. En la línea avanzada de infantería me sorprendió ser reconocido y hechas las oportunas averiguaciones resultó que me encontraba entre el Regimiento 55, originario de Wurzburg, cuyos oficiales y suboficiales me conocían del tiempo que fui jefe de la 2ª División acorazada, en aquella hermosa ciudad, hoy, por desgracia, completamente destruida. El saludo fue cordial. El ataque de la infantería y de los carros comenzó al mismo tiempo y con igual confianza. Sin solución de continuidad consiguió llegar por Avançon y Tagnon a Neuflize en el Retourne. Los carros apenas encontraron resistencia en campo abierto, puesto que la nueva táctica francesa se limitaba a concentrar la defensa en las localidades y trozos de bosque, mientras que el campo libre era abandonado por respeto a los carros. Por esta razón, nuestra infantería encontraba obstinada resistencia en la lucha por las casas y barricadas, mientras que el ataque de los carros -sólo molestado por fuegos de revés de escaso rendimiento de la artillería pesada francesa que aún se mantenía en el frente de Rethel- continuó sin detenciones hasta el Retourne y atravesó por Neuflize el pantanoso y peligroso riachuelo. La 1ª División acorazada continuó de aquí en adelante su ataque a ambos lados del Retourne con la 1ª Brigada acorazada al sur del riachuelo y los tiradores, bajo el mando de Balck al norte del mismo.”
 

Duro adversario para los Panzer en el frente ruso...
Muy poco satisfactorio era el informe sobre los resultados y especialmente sobre la nueva táctica de los carros de combate rusos. Contra el T-34, nuestras armas defensivas de aquel tiempo sólo producían efecto en circunstancias verdaderamente especiales. Con el cañón corto de 7,5 cm., de nuestro P. IV había que batir al T-34 por detrás, para producirle daños en el motor a través de la parrilla. Hacerle recibir un impacto en su cañón, era una obra de arte. Los rusos nos atacaban de frente con tiradores y situaban los carros contra nuestro flanco, y en masa. Habían aprendido algo. La dificultad de la lucha ejercía progresivos efectos sobre nuestros oficiales y soldados. El general barón von Geyr insistió nuevamente sobre la urgente necesidad de vestuario de invierno de todas clases. Sobre todo faltaban botas de montar, camisas y calcetines. Estaba de acuerdo con la gravedad de este informe. Me decidí a visitar inmediatamente la 4ª División acorazada para recibir una impresión de cerca. En el campo de batalla del día 6 y 7 de octubre describía el jefe de la División a un grupo de varios oficiales, el curso de la lucha. Los carros caídos a ambos lados aún no habían sido retirados. Los deterioros de los rusos eran sensiblemente menores que los nuestros.”

 

Atentado fallido contra Hitler...

Hitler, a consecuencia del atentado, tenía contraído el brazo derecho, los dos tímpanos destruidos y en el oído derecho herida la trompa de Eustaquio. Se recuperó muy rápidamente de las lesiones externas. Su enfermedad crónica, que por los progresivos temblores de la mano y la pierna izquierda se hacía visible exteriormente para todos, no estaba relacionada con el atentado. De mayor gravedad que las repercusiones corporales se hacían notar en él las espirituales. En cuanto a su carácter, su desconfianza, profundamente arraigada contra los hombres en general y en especial contra el Estado Mayor y los generales, se cambió en odio cada vez más profundo. Consecuencia de su enfermedad, que conducía insensiblemente a una desvalorización del concepto moral, pasó cada vez más de la aspereza a la crueldad, de la inclinación a engañar con falsas apariencias, a la falta de veracidad. A menudo decía mentiras sin darse cuenta, y presuponía que los hombres le engañaban. Ya no creía en nadie. El trato con él, antes bastante difícil, se convirtió progresivamente en un tormento creciente de mes en mes. Perdía a menudo el dominio de sí mismo y dejábase llevar cada vez más de sus impulsos. En su limitado séquito apenas encontraba un contrapeso desde que el cortés y complaciente Schmundt fue substituido por el tosco Burgdorf.”
 

La campaña aliada de bombardeos aéreos surte efecto...
La guerra aérea de los aliados había causado catastróficos efectos en Alemania en los meses transcurridos. La industria de armamento había padecido muchísimo. Especialmente perturbadora fue la pérdida de la Hydrierwerk, de cuyo trabajo dependían principalmente nuestros suministros de carburantes. El 13 de enero de 1945 había sido bombardeada dicha fábrica, situada en Pölitz, cerca de Stettin. A este bombardeo siguieron los de las fábricas de aceites de Magdeburg, Derben, Ehmen y Braunschweig, la Leunawerke y las fábricas de carburantes de Mannheim; el 15 de enero, el de las fábricas de benzol de Bochum y Recklinghausen. Además, el 14 de enero fue destruida también la refinería de petróleo de Heide, en Dinamarca. Según los partes alemanes, los aliados habían perdido 57 aviones, pero los alemanes habían perdido 236. El bombardeo de nuestras fábricas de combustibles limitaba los aprovisionamientos alemanes a los procedentes de Zistersdorf, en Austria, y del lago Balatón, en Hungría. Estos hechos aclaran en cierto modo la de otra manera incomprensible decisión de Hitler de transportar hacia Hungría las fuerzas que quedaban libres en el frente occidental para recibir de las refinerías húngaras el resto de la producción en aceite bruto tan importante para los carros de combate y la aviación.”

 

Libro para amantes de hazañas bélicas, de amigos de señalar en mapas grandes batallas y para público en general que quiera comprender lo que significó la nueva arma de los tanques tras su aparición en la I Guerra Mundial. Libro de un general que se ciñe a lo bélico sin entrar en lo político pero que se comprende toda vez que fue escrito menos de diez años después del hundimiento como homenaje a las tropas que combatieron y murieron respetando hasta el final un juramento de lealtad a quien no se lo merecía y finalmente luchando por la patria cuando el hundimiento ya se perfilaba en el horizonte...

 

 

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martes, 15 de mayo de 2018

 

Libro: Los Rockefeller
-Una dinastía americana-

Autor: Peter Collier y David Horowitz
Editorial: Tusquets Editores S. A.
Traducción: F. Martín
Edición: Enero 1987
 

Si hay un apellido incrustado en la memoria colectiva que sea sinónimo de riqueza y fortuna, sin duda es el apellido Rockefeller pese a que nada sepamos del mismo. Y de ese apellido y lo que ha significado trata el libro, no apto para buscadores de intrigas y refriegas familiares, es la crónica de una dinastía que ha dejado su huella en los EEUU durante todo el siglo XX y gracias a la labor filantrópica el loable intento de mejorar la existencia de quienes menos tienen a la vez que se fomenta el desarrollo social y económico. Una dinastía y una institución que surge en la época del nacimiento de la industria del petróleo y el capitalismo sin humanidad que dio lugar a las grandes fortunas de los EEUU entre la segunda mitad del siglo XIX y el primer cuarto del siglo XX. Sin embargo, cuando el capitalismo sin humanidad tuvo que ceder ante la presión social, el patriarca y fundador de la dinastía, encontró en la filantropía una manera de lavar la imagen del apellido, labor que continuó su hijo y con más o menos fortuna la tercera generación...

 

Peter Collier y David Horowitz se conocieron a principios de los años setenta, cuando aún estudiaban en la Universidad de California, Berkeley. Juntos empezaron también a trabajar como redactores en la célebre revista de la Nueva Izquierda norteamericana Ramparts. Collier y Horowitz tuvieron la idea de preparar un ciclo de tres biografías de familias que retrataran las tres grandes esferas de influencia religiosa sobre la vida política y económica norteamericana. La tradición protestante vendría representada por Los Rockefeller; el segundo volumen, dedicado a la tradición católica de origen irlandés, sería Los Kennedy y el tercero una biografía dedicada esta vez a una familia de tradición judía: la de los Ford. Unas biografías que han sido reconocidas como un trabajo magistral, mezcla de estudio histórico-crítico, libre de todo compromiso, y de apasionante narración, auténticas sagas en la mejor tradición anglosajona.

Datos del año de la edición y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Una etiqueta para un apellido...

"A pesar de ello, era a Rockefeller -que se confesaba paciente y conservador- a quien el público identificaba como símbolo de un sistema económico despiadado, tranquilamente sentado sobre una silla de montar uncida a la humanidad; al margen de su vida privada, el John D. Rockefeller que conocían, había inventado una nueva modalidad de poder económico -el trust corporativo- en un país cuya savia principal eran los negocios. Y la amenaza de la que era paradigma no correspondía a la del pirata que actúa al margen de la norma social, sino a la del poder injusto e incontrolable intrínseco en esa propia norma. En cierto sentido, representaba el propio sistema llevado a su último extremo lógico e irremediable: el del competidor que destruye sin piedad a la competencia. No es fortuito que la época que Mark Twain denominó Edad Dorada eligiese a John D. Rockefeller como el norteamericano representativo.”
 

La filantropía como sello del apellido...

Según la ley del péndulo, comenzaba a producirse la tendencia inversa de la reacción pública frente al apellido Rockefeller, dándose un cambio de opinión que parecía espontáneo, pero que en el fondo era el resultado de una labor impresionante. Paso decisivo en la estrategia fue la decisión de abandonar la política de silencio que siempre había seguido la Standard, , política muy bien resumida en una máxima del abogado personal de Rockefeller, Starr J. Murphy: `No destapar superficie innecesaria´. En 1907, la compañía contrató a un periodista, Joseph I. C. Clarke, como agente de publicidad. Fue un paso audaz, no simplemente por el hecho de que Clarke fuese el segundo relaciones públicas en la historia de la industria norteamericana (el primero y reconocido maestro de la especialidad, Ivy Lee, se convertiría ulteriormente en incondicional de Rockefeller, pero por entonces trabajaba en la compañía ferroviaria Pennsylvania), sino, lo que es más importante, porque significaba que a partir de entonces el trust y su creador pasaban a la ofensiva.”
 

Rockefeller Center, el legado de Junior...

"La situación económica dificultaba la financiación. Hasta para un Rockefeller resultaba difícil aquel proyecto calculado en 120 millones de dólares, 45 de ellos procedentes de un crédito de la Metropolitan Life Insurance Company con aval personal de Junior, y el resto reunido a pesar de las brutales pérdidas que implicaba. Junior llegó un día a las oficinas de Wallace Harrison, arquitecto jefe del Centro y quien, además, había captado a la RCA como primer inquilino. Harrison, al notar preocupado a Rockefeller, le preguntó qué pasaba, a lo que Junior contestó que había tenido que vender algunas acciones de la Standard de Nueva York a dos dólares. Sin embargo, poco a poco la edificación fue ganando altura. En 1933 se inauguraba el edificio de la RCA y Junior lo celebró trasladando las oficinas privadas de la familia del edificio de la Standard Oil en Broadway 26 al piso 56 de la Plaza Rockefeller número 30. A partir de ese momento la Oficina sería la suite 5.600.”
 

La Guerra Fría...

El propio ambiente -social, político y financiero- en el que se movían los Rockefeller lo constituían tales individuos e instituciones, conformando un sistema privado de poder organizado que dictaba la vida económica, política e intelectual de EEUU. Para los Hermanos, lo mismo que para quienes les rodeaban, la guerra fría fue el momento en que su influencia había sido realmente integral. Muy distintos a la década de crisis que siguió, aquellos años fueron un momento embriagador de triunfo nacional, una época en la que Estados Unidos era la primera potencia mundial y a su generación le tocaba por derecho propio el turno de rehacer el mundo a su propia imagen y semejanza. Nelson era el Rockefeller más inmerso en la corriente de aquella visión y el más decidido a ocupar el centro absoluto, pero incluso el hermano menos parecido a él tampoco se hallaba muy apartado de semejante posición.”
 

Un Rockefeller gobernador de Nueva York...

"Los que habían colaborado con él en política durante veinte años comenzaban a ver una faceta nueva en Nelson, un Nelson muy distinto al joven cuyas faltas de antaño únicamente parecían imputables a su entusiasmo exacerbado. Se había vuelto irritable y cerebral y ahora sus rasgos primordiales eran la venganza calculadora y una ambición mezquina. Mandaba en Nueva York como un faraón redivivo, con halagos, adulaciones, amenazas e intimidaciones a los congresistas para que apoyasen sus programas sin reparar en los medios para lograr sus fines, y no fue casual que regalase al poderoso congresista Meade Esposito un grabado de Picasso que el político había elogiado ni que despojara a Robert Moses de su poder.”
 

Muerte de uno de Los Primos en Nueva Guinea...

El 18 de noviembre, después de varias semanas de trabajo de campo, Michael Rockefeller y Wassing decidieron viajar a un pueblo importante del otro lado del río South Eilander, pero en lugar de hacerlo a través del complejo sistema de vías fluviales, prefirieron ganar tiempo costeando por mar para luego remontar el South Eilander. Los comerciantes de la región les habían advertido del peligro de ese viaje y, efectivamente, a medio camino, una gran ola volcó el catamarán, mojándose el motor y perdiéndose la mayoría de los apuntes de Michael. Los dos hombres se mantuvieron a flote durante la noche agarrados a los restos de la embarcación que, lentamente, fue arrastrada hacia alta mar por la corriente. A la mañana siguiente, Michael se dispuso a cubrir a nado los veinte kilómetros que les separaban de la costa. Wassing le suplicó que no lo hiciera, señalándole que con aquellas aguas infestadas de caimanes y tiburones era prácticamente imposible alcanzar la costa. Pero, como explicaría posteriormente el antropólogo holandés: `Me escuchó, pero yo sabía de antemano que estaba decidido a intentarlo. No había manera de hacerle cambiar de idea´. Se quedó en calzoncillos, se ató las gafas a la nuca, se sujetó a los hombros unas latas vacías de gasolina para flotar, miró a Wassing por última vez, y con un `Creo que lo conseguiré´ se tiró al agua. No se le volvió a ver.”
 

Biografía de 1976 que nos brinda un retrato del apellido Rockefeller y su trayectoria a través de cuatro generaciones y que como todo organismo vivo, termina por diluirse sin llegar a desaparecer. Retrato de una trayectoria filantrópica pero también del poder e influencia que otorga el dinero, siempre entre la disyuntiva de conciliar el origen de la fortuna familiar con las contribuciones filantrópicas pero también las tribulaciones y consecuencias de pertenecer y ser un Rockefeller. Libro ideal para amantes de los entresijos que han configurado el siglo XX en lecturas reposadas de periodo vacacional, convalecencias o simplemente disfrutar del placer de la lectura. Podéis regalar a la suegra un ejemplar lo cual nos deparará hilarantes momentos cuando piense que se trata de un tratado de queso roquefort...

 

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martes, 17 de abril de 2018

 

Libro: El rey traidor

-De cómo el duque de Windsor traicionó a los aliados-

Autor: Martin Allen
Editorial: Tusquets Editores S. A.
Traducción: Mª Luz García de la Hoz
Edición: Mayo 2001
 

Ha pasado a la historia, y se ha vendido a las generaciones posteriores a la II Guerra Mundial, como imagen del romanticismo, el monarca que renunció a su corona por amor. El duque de Windsor que hubiera pasado a la historia como Eduardo VIII pero que puesto a elegir entre ocupar el trono y renunciar al amor eligió lo segundo se nos descubre en esta obra como un simpatizante de los totalitarismos de derecha como solución a los totalitarismos de izquierda que no dudó en trabajar para la creación de un Estado fascista en Gran Bretaña del cual sería máxima autoridad...

 

Desmontando el cliché romántico, descubrimos un hombre destinado a ser rey que ve con horror la revolución en Rusia y el sistema soviético que le siguió a la vez que encuentra en el fascismo italiano y el régimen nazi en Alemania unos valores cuyos logros económicos y sociales considera el único contrapunto a la revolución comunista. Una época de entre guerras aún desconocida para el gran público y donde descubrimos que la maquinaria nazi no se reduce a Hitler ni éste resulta un fanático, que también, pero capaz de jugar en el Gran Juego y que vio en el duque de Windsor la solución a la guerra contra Gran Bretaña para poder concentrarse en la invasión de la URSS. Una nueva perspectiva para comprender el éxito de la ofensiva nazi sobre Francia desbaratando los planes aliados y el incomprensible error de permitir la retirada por Dunkerque...
 
Martin Allen nació en 1958 en Caerphilly (sur de Gales). Estudió en el King´s College de Cardiff. Tras ejercer varias actividades relacionadas con el arte y la arquitectura, volvió a aquella en la que le había iniciado su padre: la investigación histórica, en la que se ha convertido finalmente en un experto.

Datos de la contraportada y actualizados al año de edición pero sin más, unas breves reseñas que os animen a su apasionante lectura:
 

 
Nacido para reinar...
Hay que recordar que si Eduardo VIII no hubiera abdicado en 1936 habría seguido siendo jefe del Estado británico hasta bien entrados los años setenta; y lo más probable es que el mundo y la historia británica posterior a 1937 hubieran sido muy diferentes si hubiera permanecido en el trono. Las razones son muchas y complejas y, a pesar de las fotografías modernas y de la aspiración de Eduardo a ser un `hombre moderno´, hay que comprender que por nacimiento era un victoriano de fines del siglo XIX. Vivió la experiencia del ocaso del viejo mundo de prerrogativas imperiales y reales, y fue testigo del surgimiento del nuevo y moderno mundo de los teléfonos, los cines, los transatlánticos, los coches y los aviones. Desde que nació llevaba grabado en su espíritu que era único y digno de respeto. Él mismo estaba convencido de que había nacido para ser rey. La historia de lo que sucedió realmente en 1939-1940 tiene que empezar por tanto desde el principio de todo, ya que los actos de Eduardo no fueron impulsivos ni improvisados, sino que se basaron en cuarenta y seis años de experiencia y en un cúmulo de circunstancias.”
 
La boda con Wallis Simpson...
El día de la boda, el jueves 3 de junio de 1937, lució un sol esplendoroso, pero fue en conjunto mucho más tranquilo de lo que había esperado Eduardo, muy distinto del acontecimiento real que había planeado. No asistió ningún miembro de su familia. Este desaire público ofendió mucho a Eduardo. Wallis escribiría después: `La orden tácita se había dado, el palacio de Buckingham haría como si nuestra boda no existiera. No iba a haber reconciliación, ninguna muestra de reconocimiento oficial´. Repudiado por su familia, Eduardo advirtió que muchos amigos suyos se distanciaban de él para no disgustar a la Casa Real. Incluso hubo problemas para encontrar un cura dispuesto a celebrar la boda, ya que la iglesia anglicana no permitía que una divorciada se casase. Al final aceptó casarlos un sacerdote llamado Jardine, que por aquel hecho cayó en desgracia ante las autoridades eclesiásticas. Los invitados que asistieron fueron vergonzosamente escasos, incluso para las costumbres modernas, y al final sólo dieciséis amigos íntimos en el comedor de Candé, que es donde se celebró la ceremonia.”
 
Planes del duque para lograr la paz con Hitler...

Era muy poco lo que podía hacerse en 1939 para mejorar las relaciones entre Alemania y Gran Bretaña, aparte de que Hitler ordenase retirarse de Polonia (la única solución aceptable para los políticos británicos); la otra solución era introducir cambios en el gobierno de Londres y en la jefatura del Estado. Hay indicios que señalan que se estaba preparando la segunda solución, pues se recordará que Eduardo se consideraba cabecilla del llamado Movimiento por la Paz, el colectivo para el que librar otra guerra en los campos de Francia y Bélgica equivalía a repetir la sangrienta pesadilla de la primera guerra mundial. Hay que recordar igualmente que, a pesar de haber abdicado, Eduardo seguía creyéndose el legítimo jefe de Estado británico, y si alguna vez vacilaban sus convicciones, allí estaba Wallis para reforzárselas.”
 

En España...
El país estaba regido por un gobierno militar fascista presidido por el general Franco, que estaba en deuda con Hitler y Mussolini por el apoyo que le habían prestado durante la contienda civil. España era pues una nación que comulgaba con la filosofía nazi sobre el futuro de Europa y el mismo Franco se diferenciaba poco de Mussolini en su forma de gobernar. Hitler abrigaba esperanzas de que España se uniera a las potencias del Eje y contribuyera a crear el nuevo orden mundial, pero con deudas y todo, el astuto Franco mantuvo a su país alejado del conflicto bélico. Pese a ello, dejó que España fuera durante años tierra de paso de ciertos productos clave que necesitaba Alemania, como hierro, mercurio, carbón y, por increíble que parezca, petróleo estadounidense, que llegaba por las islas Canarias, cruzaba España y la Francia ocupada y se vaciaba en el corazón del Reich. El otro quebradero de cabeza del gobierno británico era que el duque de Windsor tenía amigos y parientes entre la aristocracia española, en particular el infante don Alfonso, hijo segundo del rey Alfonso XIII, general del ejército del aire y hombre adepto a la ideología del generalísimo Franco.”
 
Propuesta nazi...
El informe de Schellenberg del 28 de julio dice que las conversaciones fueron entre Hess y el duque, mientras Heydrich estaba con Winzer, es decir, que dos negociadores estaban juntos mientras los dos policías veteranos se encargaban de los asuntos de seguridad. Al final de la reunión, el duque solicitó un plazo de cuarenta y ocho horas para meditar lo que le habían propuesto. Tuvo que ser una proposición de envergadura suficiente para impedirle tomar una decisión inmediata y sabemos que los alemanes estaban deseosos de que Gran Bretaña se retirase de la guerra. ¿Se refería a esto la propuesta? `Viktor´ no vuelve a mencionarse en los cablegramas, lo que significa que se fue inmediatamente después de hablar con el duque, dejando a Heydrich y a Schellenberg para recoger la respuesta.”
 
Libro sin concesiones a la duda respecto a la conducta traidora de un rey así como los sucesivos intentos de borrar todo rastro de traición hasta dejar grabada en la memoria colectiva la historia superficial, edulcorada y alocada del duque de Windsor. Ideal para amantes de la lectura sobre entresijos de la historia en lecturas nocturnas de curro y mesita de noche, convalecencias y puentes festivos. A la suegra es ideal para regalo ya que aunque no leerá ni una página, al ver a los duques se emocionará y dejará por un día sus reproches de vivir a costa de su sopa boba...

 

 

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martes, 10 de abril de 2018

 

Libro: La historia secreta de la CIA

Autor: Joseph J. Trento
Editorial: Ediciones Península
Traducción: Inés Belaustegui Trías
Edición: Febrero de 2003
 

Ahora que Rusia y Reino Unido están de gresca por un cuéntame quién mató al espía, es buen momento para ir al confortable escenario de la Guerra Fría para conocer la historia secreta de una agencia de inteligencia que según la versión oficial salió victoriosa de la misma...

 

El autor nos muestra, bajo su punto de vista y apoyado en testimonios de quienes fueron protagonistas y de documentos tanto clasificados como sin desclasificar en manos particulares, una CIA que se crea tras la Segunda Guerra Mundial y donde la estación de la agencia en el Berlín dividido en sectores por los aliados era la plataforma para forjarse como espía y trampolín para acceder a la cúspide del poder. Sin embargo lo que vemos es que se creó una especie de club clasista donde la amistad bastaba para saltar los controles de seguridad cuando se captaba un informante o para ascender en responsabilidades. Al final el clasismo sólo logró que el KGB estuviera al tanto e informado desde dentro y desde grandes posiciones de poder de sus antagonistas estadounidenses, un fracaso que tras el derrumbe del imperio soviético quedó solapado bajo una imagen triunfalista que ocultaba los continuos fracasos de sus operaciones desde 1945 hasta 1989 a lo largo y ancho del planeta.
 
Joseph J. Trento trabaja como reportero de investigación desde 1968, año en que entró a formar parte de la plantilla del legendario periodista Jack Anderson. Es autor de Widows, un libro que ha sido un éxito de ventas en Estados Unidos, y ha trabajado para el equipo de investigación de la CNN. Ha sido colaborador de los programas de televisión 60 Minutes, Nightline y Prime Time Live.

Trento es presidente del Public Educatión Center, un servicio de prensa sobre seguridad nacional que actúa sin ánimo de lucro.
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más verborrea unos breves pasajes que os inciten a su apasionante lectura:
 

Sasha “Orlov” Navratilov:
Sasha Navratilov nació en 1928 (no en 1922, como dijo a sus compañeros de clase). Era capitán en el NKVD, pero se hacía pasar por teniente novato. En el NKVD había tres fichas diferentes sobre él. Beria tenía en su poder la que contenía su verdadero historial, que guardaba bajo llave en su caja fuerte personal. En una segunda ficha estaban los datos del teniente Igor Orlov; era la que llevaba en su maletín el ayudante de Beria cuando este solicitó a Stalin su aprobación de la misión en septiembre de 1942. Y la tercera ficha fue la que se creó con el nombre del teniente Alexander Grigorievich Kopatzki una vez que la misión de aquella noche confirmó su éxito. El dossier de Kopatzki llegó a ocupar decenas de miles de páginas, distribuidas en muchos documentos. Este dossier fue uno de los últimos grandes secretos de la Unión Soviética durante la Guerra Fría.”
 
Base de Berlín...
Aunque Allen Dulles no estaba convencido de que Berlín llegara algún día a desempeñar un papel principal en la escena de los servicios de información de la posguerra, reaccionó a la decisión de los soviéticos adquiriendo una vieja mansión, hermosa y decadente, que en tiempos había sido una instalación militar alemana. Estaba en el barrio de Dalhem y sirvió como primera Base de Operaciones en Berlín (BOB) de la OSS. Técnicamente, él fue el primer jefe de la BOB, pero enseguida nombró a uno de sus protegidos, Richard M. Helms, como sustituto suyo y al capitán Peter Sichel, otro protegido, como jefe de los servicios de información. Siempre alerta a cualquier oportunidad de trabajar en un puesto sin mucho futuro, Helms dejó Berlín a los seis meses y regresó a Washington. Le sustituyó Dana Durand, que se esforzó por mantener viva la BOB, y Sichel siguió allí delegado.”

Un topo en la CIA...
Cuando los soviéticos tomaron Berlín, encontraron todos los archivos privados de Goering, entre los que estaban los informes sobre Kronthal. Cuando este sustituyó a Dulles como jefe de la misión de Berna en 1945, el NKVD le preparó una trampa sirviéndose de la información que habían obtenido. Importó a un grupo de chavales chinos y se los puso al alcance, y consiguió filmarle en pleno acto. `Su reclutamiento fue el secreto mejor guardado de la historia de la CIA´, diría James Angleton. Durante todo el tiempo que Kronthal estuvo trabajando para Dulles y Wisner, se dedicó a enviar todo tipo de detalles a la central de Moscú. Kronthal fue el primer topo que tuvo la CIA. Trabajó para los soviéticos durante más de cinco años.”
 
Los ilegales...
la misión de los ilegales soviéticos fue inicialmente muy limitada. La intención original de Moscú era mantenerlos escondidos como `durmientes´ y usarlos sólo en caso de guerra para sustituir a los espías `legales´que usaban la tapadera diplomática, y que podrían ser expulsados si estallaba una guerra. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, el GRU y el KGB ampliaron su misión y llegaron a usar ilegales para reforzar sus más importantes redes de espías o para que se encargaran de los asuntos húmedos´, el eufemismo empleado para referirse al magnicidio y el sabotaje. La CIA y el FBI utilizaron a sus mejores agentes para intentar encontrar y capturar ilegales soviéticos. Pero por desgracia, la agencia y el buró federal no siempre estaban de acuerdo en los procedimientos que debían seguir ni hacían caso de los consejos que se daban mutuamente.”

¿Ordenó el KGB el magnicidio de Kennedy por medio de cubanos...?
Un documento de la CIA fechado el 9 de diciembre de 1963 recogía la conversación que mantuvo una fuente de la agencia con la tía de Casas. La señora dijo: `Miguelito acaba de llegar de Estados Unidos. Estaba en Dallas, en texas, el día del asesinato de Kennedy, pero consiguió salir por la ciudad fronteriza de Laredo […]. Le trajo de Cuba un avión […]. Es uno de los hombres de Raúl´. Los agentes de la CIA en Cuba informaron también de que Casas de repente tenía un montón de dinero. Pasado el tiempo, los investigadores pudieron enterarse de otros detalles sobre su vida. Aunque la familia de Casas era pobre, Miguel y su hermano mayor eran dos chicos listos. Aprendieron ruso y se fueron a Moscú a prepararse. Cuando regresaron a Cuba, el hermano mayor metió a Miguel en una unidad de sabotaje del DGI, donde destacó por sus habilidades. Según la investigación particular de Angleton sobre el magnicidio, el propio Raúl Castro seleccionó personalmente a Miguel para la misión.”
 
Preparando un golpe en el Chile de Allende...
Antes de que llegara a Santiago el embajador Korry, la CIA ya andaba con la mosca tras de la oreja respecto de Korry. Mientras fue embajador en Etiopía, Korry se había enterado, a través de un joven oficial de la agencia, de que el director de la delegación de la CIA estaba inventándose el contenido de los informes que enviaba a Langley. `Aquel subordinado me explicó a título confidencial que su jefe estaba inventándose algunos de los informes que la diminuta delegación enviaba a Washington. Como yo estaba seguro de que al jefe de la delegación le gustaba demasiado la bebida, de que los resultados de sus investigaciones no tenían valor para la embajada y de que no había ninguna operación encubierta en Etiopía que tuviera alguna relevancia, decidí enviar un cable a través del canal indirecto que se usaba en casos así, para comunicar mis críticas´, explicó Korry”.

Mosad...

Estados Unidos tenía un nuevo presidente y, al otro lado del mundo, Israel estrenaba también primer ministro, Menahen Begin. En su juventud, Begin había sido revolucionario y terrorista, pero ahora era un político duro de roer que quería mantener a raya a los palestinos y garantizar la integridad del Estado de Israel. Su prioridad inicial fue dejar de confiar en Estados Unidos a la hora de presionar diplomáticamente a Francia por estar vendiendo combustible a Irak para los reactores que estaba construyendo. Begin ordenó al servicio de inteligencia militar israelí ( el Aman) y al Mosad (el equivalente israelí de la CIA) que coordinarán un plan para detener la construcción de los reactores iraquíes. El papel de George Weisz en todo eso era fundamental: Weisz era la persona que debía averiguar cuáles eran los proyectos iraquíes y las fechas de los envíos de combustible francés.”

Angleton...
"Sin rastro de emoción en la voz, pero con mano temblorosa, Angleton replicó: `Fundamentalmente, los padres fundadores de los servicios de información de Estados Unidos eran unos mentirosos. Cuanto mejor mintieras y más traicionaras, más posibilidades tenías de que te ascendieran. Estas personas se atraían y promocionaban entre sí. Aparte de su duplicidad, lo único que tenían en común era su deseo de poder absoluto. Yo hice cosas de las que, al echar la vista atrás, me arrepiento. Pero formaba parte de ello y me encantaba estar ahí dentro […]. Allen Dulles, Richard Helms, Carmel Offie y Frank Wisner eran los grandes maestros. Si estabas con ellos en una sala, tenías que pensar que en realidad estabas rodeado por unas personas que iban a acabar en el infierno, merecidamente´. Angleton dio un trago, despacio, a su té y añadió: `Supongo que pronto les veré allí´. “
 

Libro de apasionante lectura que se lee de un tirón e ideal por tanto para todo tipo de lectores y lectoras ávidos y ávidas de saber sobre los tejemanejes en la sombra y las cloacas aunque si nos ponemos paranoicos podríamos pensar que se trata de un sólido argumento para demostrar que lo de Kennedy fue cosa del KGB y no del contubernio de la CIA con la mafia, que también, pero siendo los soviéticos quienes planificaron el asesinato, quién sabe. Pero queda claro que los servicios secretos occidentales estaban llenos de topos del KGB que compensaban su falta de recursos tecnológicos y monetarios con eficientes agentes que ora por chantaje ora por patriotismo sirvieron a los intereses de la URSS aunque perdieran la Guerra Fría. Y por como Putin y sus aliados gasean a la población civil en Siria o elimina espías en territorio de la OTAN, parece que poco, por no decir nada, ha cambiado en la fiabilidad y eficiencia de la CIA...

Quién sabe.

 

 

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jueves, 8 de marzo de 2018

 

Libro: Mi vida de niña soldado

-Me quitaron a mi madre y me dieron un fusil-

Autor: China Keitetsi
Editorial: MAEVA EDICIONES
Traducción: J. A. Bravo
Edición: 2005
 

Hay varios mundos pero todos están en este mundo, si encima eres mujer la cosa puede ser aún más jodida. La propuesta de hoy es un homenaje a las mujeres y en especial a las féminas del continente africano en un libro de testimonio, sin morbosas escenas de abusos sexuales o de sangrientas batallas y refriegas, vemos con los ojos de una niña sacada de su entorno, el brutal entorno del machismo en África donde nacer mujer sigue siendo mala suerte en sociedades tribales.
 
Es el testimonio de sabor áspero y desasosiego al avanzar en la lectura, quedaremos tumefactos y al igual que la protagonista asumimos la hostilidad del entorno con naturalidad. Sorprende entre la brutalidad del testimonio la inocencia que emana la protagonista a la que han condicionado para el combate y la sumisión a los superiores, nos asombra que la niña soldado siga viendo esperanza entre sus mandos y opresores resultando inevitable que te mires al espejo y luego te asomes a la ventana para dar gracias de haber nacido en el consumista Occidente...

 

China Keitetsi nació en 1976 en un pequeño pueblo en Uganda. Con sólo nueve años fue utilizada como niña soldado, experiencia que relata en este libro. Con el apoyo de las Naciones Unidas, escapó de Uganda durante los años noventa y recibió asilo político en Dinamarca en 1999. Allí trabaja en una guardería y se está formando como trabajadora social. Colabora con UNICEF y Amnesty International y escribió este libro para superar su propia experiencia y sus terribles recuerdos.

 

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 
Es niña...

Todo cambió cuando nací yo, porque no era un chico. Mi padre solicitó el divorcio, y mi madre tuvo que dejar el hogar familiar cuando yo tenía seis meses y aún contemplaba el mundo con ojos de bebé, sin la menos posibilidad de intuir lo que me reservaba el futuro. La echaron de casa con prohibición de regresar bajo amenaza de muerte. En la relación entre el hombre y la mujer, en aquella época y lugar, prevalecía el más fuerte. Y ese era mi padre, y no estaba dispuesto a ceder un ápice. Mi madre no tuvo más remedio que dejarme, aun sabiendo que eso me condenaba a no tener una infancia normal. Yo era demasiado pequeña para comprender lo que perdía, y no recuerdo gran cosa de aquella época. Ahora sí me parece experimentar a veces como un gran vacío, muy diferente de las demás emociones, y me invade una tremenda sensación de tristeza e impotencia que no me deja pensar en nada más. Luego me rehago e intento recobrar el hilo de los recuerdos y los sentimientos de mi vida. Pero retornan siempre las ciénagas del olvido... por la pérdida de mi madre, supongo.”
 

Tutsis...
Un sábado por la mañana, cuando contaron las vacas, faltaron quince. Los dos jornaleros corrieron a decírselo a la abuela. Vi que los pelos se le ponían literalmente de punta. Enfurecida, preguntó por Mike y cuando iban a ir en su busca, se presentó el hombre, que parecía fatigado como si hubiese corrido mucho rato. Preguntó por qué estábamos todos reunidos y la abuela le acusó directamente de estar compinchado con los bandidos que habían robado las reses. Mike juró que era inocente. Si él hubiese robado las vacas, ¿por qué habría vuelto?, dijo. Pero la abuela repuso que eso no era más que una treta para librarse de sospechas. A continuación envió a uno de los hombres a por mi padre, con no poco espanto por parte de Mike. Mi hermano y yo le aconsejamos que huyera, pero él no quiso, diciendo que todos éramos tutsis y que mi padre comprendería que él nunca robaría sus vacas. Por la tarde llegó padre con la policía, y nada de lo que dijo Mike le valió porque los agentes sólo escuchaban a padre, que se agitaba como si tuviese brasas debajo de los pies. Los policías golpearon a Mike y le dieron puntapiés antes de meterlo a rastras en el Land-Rover. Por la noche, cuando nos disponíamos a acostarnos, padre nos dijo a mi hermano y a mí que no sacáramos las vacas a apacentar, puesto que merodeaba una partida de bandidos y nos las quitarían. Apenas escuché sus palabras. Estaba distraída imaginando las palizas que estaría recibiendo Mike en aquel momento.”
 
Jefa de la escolta...

Ya convertida en jefa de escolta, era preciso que me hiciese obedecer como tal. Nada en el mundo temía tanto como pasar por cobarde, y sin embargo andaba preocupada porque no sabía cómo proceder en caso de que a alguno se le ocurriese desacatar una orden mía. No se me ocurrió mejor solución que hacerme temer. Una tarde regresamos del despacho y Kashilingi entró con mucha prisa en la casa. Le seguí y me quedé a esperar cerca del salón. Al poco salió de la habitación y ordenó que Jamiru estuviese dispuesto. Despedí a los demás y me encaminé a la cocina, donde la sirvienta, Namaganda, estaba lavando los platos. Me quedé allí con los brazos en jarras, las manos apoyadas entre la pistola y la bayoneta, en espera de que me sirviese algo de comer. Pero ella había decidido ignorarme, así que disimulé mi enfado y cogí un plato de comida que había sobre los fogones...”
 

Acusada de desertora...
Por la mañana temprano, dos de ellos me sujetaron, mientras el tercero empezó a pegarme en la espalda con algo que quizá era un punzón para hielo, lentamente. Ellos sabían quién era yo, y deseaban averiguar cuánto había hablado y con quiénes. Les conté mi versión de la historia, explicando los motivos de mi marcha, pero ellos insistieron en que yo era una desertora. Además me aseguraron que aquello no era nada en comparación con lo que me harían cuando fuese devuelta a mi país. Tras haberme quebrantado hasta la última brizna de dignidad, les pedí que me llevaran a Uganda de una vez para correr la suerte que me tocase. Pero no pudo ser, porque estaba muy maltrecha. Yo exageraba y fingía estar peor de lo que estaba, para demorar al máximo mi traslado, y creo que este truco me salvó la vida. Finalmente llegó el día, y cuando el coche se detuvo en un semáforo en medio de la espesa circulación de Pretoria, decidí que aquélla era mi oportunidad. Justo en el momento en que el chófer iba a arrancar, rompí el cristal de atrás para distraerlos, y cuando ellos se volvieron abrí la puerta de mi lado y salté fuera.”

 

Dinamarca...

En Dinamarca miran la vida de otra manera. Hasta los animales tienen sus derechos. Nadie me ordenaba matar ni odiar a nadie como en el ejército, pero lo mejor era que no estaba obligada a actuar por cuenta de otros, ni contra mi propia voluntad. No obstante todas estas libertades, yo acarreaba todavía el temor a tener que seguir viviendo el resto de mi vida con esa desesperación, que es la marca que queda en casi todos los soldados. Es una desesperación que muchas veces traiciona al inocente, mientras todos se disputan el favor de los superiores. Para mí es una especie de última humillación el tener que relatar los abusos vergonzosos y la indefensión que padecíamos, pero no hay más remedio si se trata de salvar a otros. Yo estuve ahí, y sé lo que siguen sufriendo. Los abusos y las humillaciones son para el alma como las cicatrices que llevo en el cuerpo, y que no desaparecerán mientras viva. Ese temor es permanente y me acompañará siempre. En mis sueños veo las sombras de mis compañeros, los niños soldado que pusieron fin a su vida con sus propias armas para escapar de aquel infierno. Ahora mi dolor se ha mitigado, pero las guerras continúan, y estoy convencida de que muchos niños necesitan todavía la ayuda que podamos aportarles. La batalla no ha terminado, así que alcemos la voz y exijamos nuestros derechos.”
 

Lectura imprescindible y necesaria para comprender que la lucha de la mujer en África por sus derechos está muy alejada de la realidad ya que ser niña es una maldición y la cultura tribal hace que el predominio del hombre sea total. Es también mirar al mundo de los niños soldado donde las chicas además de combatir y realizar faenas son además concubinas al capricho de su señor de la guerra. Recomendable para activistas radicales del feminismo para que vean dónde son necesarias auténticas revoluciones de la mujer en regiones sometidas a la religión, a los hombres y a la miseria. Es una lectura áspera y realmente logra que nos detengamos unos instantes en dejar de mirarnos el ombligo para ver otras realidades que nos parecen lejanas e incluso ajenas cuando vemos las noticias...

Pero están ahí.

 

 

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martes, 13 de febrero de 2018

 

Libro: El enigma Hess
-El último secreto de la Segunda Guerra Mundial al descubierto-

Autor: Martin Allen
Editorial: Editorial Planeta, S. A.
Traducción: Claudia Casanova
Edición: 2004
 

El vuelo del lugarteniente de Hitler a Escocia forma parte ineludible de la crónica de la II Guerra Mundial y suele despacharse en libros y documentales como una chifladura personal de alguien que perdía peso dentro del entorno del dictador alemán y trató de congraciarse y recuperar influencia con un descabellado intento de mediar para lograr la paz entre Gran Bretaña y Alemania...

 

La propuesta de hoy es un viaje que trata de mostrar cómo el vuelo de Hess formó parte de un monumental engaño por parte de los británicos a Hitler para lograr que creyera en la existencia de una facción anti Churchill para apartarlo del gobierno y llegar a un acuerdo de paz con Alemania para que de esta forma un Hitler confiado en una paz en el oeste se lanzara al suicidio bélico atacando a la URSS. Las consecuencias de tal engaño, y por lo que debía mantenerse en secreto, fueron millones de muertos de ciudadanos soviéticos y que de hacerse público provocaría una falta de credibilidad internacional para Gran Bretaña. Es cierto que los hechos inducen a pensar que Hitler hubiera invadido sí o sí la URSS pero el autor logra engarzar una crónica de los esfuerzos diplomáticos y sus actores para llevar a cabo el ardid de confundir a Hitler.

 

Martin Allen nació en Caperphilly (Gales) y pasó su infancia en Cornwall, antes de asistir al King´s College en la década de los setenta. Reconocido como uno de los principales estudiosos sobre la historia de Gran Bretaña en el último siglo y sus relaciones con la Alemania nazi...

 

Datos actualizados al año de edición y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su lectura:

 

Karl Haushofer...

A finales de septiembre de 1945 cundió la consternación entre un selecto grupo de funcionarios de Whitehall cuando se les informó de que funcionarios del Servicio Secreto norteamericano que trabajaban en la Oficina de Estudios Estratégicos (OSS) habían logrado localizar a Karl Haushofer en su casa de Hartschimmelhof, al sur de Munich, en lo más profundo de los bosques bávaros. Por qué el Servicio Secreto británico no había localizado e interrogado al anciano profesor Haushofer es todavía un misterio, pero es muy posible que no pudieran lograrlo porque el profesor Haushofer residía en la zona de ocupación norteamericana. Ahora se arrepentían amargamente de no haberle perseguido con más ahínco, pues se descubrió que Albretcht había enviado a su padre copia de partes muy delicadas de la correspondencia que habían mantenido (con la esperanza de que ello le sirviera de protección en el futuro); además, el profesor estaba demostrando ser una importante fuente de información para los interrogadores norteamericanos.”
 

El duque de Windsor...
"Los intentos de paz alemanes en Lisboa fracasaron por varios motivos. En primer lugar, cometieron el error de creer que el duque de Windsor todavía era un personaje influyente en Gran Bretaña. Al igual que los nazis se habían esmerado en alimentar el ego del duque durante su gira por Alemania en 1937, entonces se sorprendían por el hecho de que les resultara tan sencillo acceder a este personaje que había tenido tanta importancia. La palabra clave aquí es `había´. Si se hubieran detenido a evaluar la situación, habrían visto que el duque de Windsor ya no era un personaje al que el gobierno escuchara. Puede que fuera el anterior rey de Gran Bretaña y que estuviera viajando sin supervisión por un continente arrasado por la guerra, pero esta misma libertad de movimientos, el hecho de que pudiera hacer comentarios indiscretos a cualquiera que le escuchara, era una señal bien clara de que el personaje había perdido para siempre su importancia. Los miembros de la realeza británica son siempre apolíticos en su conversación, y la libertad de la que gozaba el duque de Windsor para hacer comentarios políticos inapropiados y de poco tacto demostraba lo muy alejado que estaba de los centros de poder y lo poco importante que se le consideraba.”
 
Samuel Hoare, embajador en España y pieza fundamental del engaño a Hitler...

Así pues, Samuel Hoare sería un protagonista clave en cualquier negociación de paz. Era un hombre de quien la jerarquía alemana sospechaba tenía la lealtad dividida, como indicaba el hecho de que Churchill le hubiera alejado de Londres. Creían que deseaba la paz, y que quizá simpatizaba con la causa alemana, dado su historial como apaciguador e impulsor del pacto Hoare-Laval. Pero ahora se sabe que la lealtad de Hoare era total e incuestionable. De no ser así, Churchill nunca le habría colocado en un puesto tan importante. Los alemanes, a pesar de todos sus expertos análisis, no lograron discernir el hecho esencial de que sir Samuel Hoare era en realidad un hombre de Churchill de arriba abajo. Sam Hoare no había siso dejado a su suerte en la España neutral. La suya era una misión muy importante y necesitaba contar con ayuda. No el tipo de ayuda que pueden proporcionar los diplomáticos de bajo rango, sino que necesitaba a un hombre que tuviera experiencia en operaciones clave de engaño y que fuera capaz de actuar de forma sutil, un hombre que supiera jugar con las cartas muy cerca del pecho. Así pues, Hoare fue asistido durante su reunión con el nuncio papal por su agregado naval, el capitán Gareth Alan Hillgarth, que tomó abundantes notas de lo que el embajador del Papa decía, y luego mecanografió personalmente el informe sobre la reunión.”
 

Tribulaciones de Churchill en 1941...
En las últimas semanas, el primer ministro de Gran Bretaña había recogido un informe de los Servicios Secretos que le daba pocos motivos para sentirse tranquilo. Aunque la Oficina de Guerra sugería que, de hecho, era posible que Hitler estuviera a punto de atacar Rusia (esta tesis estaba reforzada por las descodificaciones de la máquina Enigma, que indicaban una `gran concentración de tropas alemanas y apoyo aéreo convergiendo sobre Oderberg, cerca de Cracovia´), este último informe sobre `Estrategia del Eje´ ponía un inesperado obstáculo en el camino, pues declaraba: `Parece que una invasión alemana de Rusia no tiene posibilidades de acontecer hasta que el resultado de la batalla por el Atlántico quede más o menos claro. Creo que los actuales rumores que indican que tal ataque es inminente son propagados por Alemania como advertencia a Rusia para que se abstenga de intervenir en las operaciones alemanas en el sureste de Europa´. Había dos puntos en este informe que señalaban cuán importante sería para la supervivencia de Gran Bretaña que Alemania iniciara una campaña contra Rusia. El primero de ellos decía: `Si por otra parte, Alemania interviene en Rusia y aumenta su compromiso en esa campaña hasta llegar a la ocupación de Moscú, ello tendría un efecto militar debilitador que iría más allá de la pérdida temporal de petróleo y minerales.”
 
Consecuencias en Hitler del vuelo de Hess...
Es imposible saber hasta qué punto la pérdida de Hess fue la causa de esa depresión. Puede que el motivo principal fuera que Hitler comprendió que todas sus tentativas de paz de los últimos nueve meses, a través de Hess, Haushofer, nuncios papales, embajadores británicos y una multitud de intermediarios de menor rango, no habían servido de nada. En el preciso instante en que más cercano parecía un acuerdo de paz, se súbito todo había ido mal. Hitler probablemente se preguntaría si el desastre lo motivó el hecho de acceder a la petición de Hess y permitir que fuera él y no Ernst Bohle quien mantuviera la reunión con un importante personaje británico. Puede que Hitler sospechase que alguna intrincada perfidia de los británicos le había costado a Hess su libertad, y que todas las ofertas de negociaciones de paz previas habían siso sólo una pantalla de los Servicios Secretos británicos.”

 

Amena lectura para amantes de los entresijos de la historia, amantes de documentales, turnos tranquilos en horas nocturnas, convalecencias hospitalarias y lectura de vacaciones. Un viaje al mundo de los subterfugios diplomáticos en el arte de engañar al adversario en un trabajo de investigación y cotejar datos donde nada era lo que parecía cuando Hitler se paseaba triunfal por Europa y Gran Bretaña se quedó sola para defender la democracia ante el totalitarismo nazi y fascista en 1941.
 

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viernes, 2 de febrero de 2018

 

Libro: Historia de Italia

Autor: Christopher Duggan
Editorial: Cambridge University Press
Traducción: Adrian Fuentes Luque
Edición: 1996
 

Es uno de los grandes Estados de la Unión Europea y aunque tenemos una idea de Italia como nación lo cierto es que hasta ayer, hablando en términos históricos, no se produjo la unificación de la península italiana jalonada de ciudades-estado y distintos territorios soberanos de distintos reyes, hay que sumar la mezcolanza de culturas, emigraciones y desarrollo así como las idiosincrasias locales que de alguna forma no veían a Italia como un concepto unitario del conjunto. El libro es de un estilo narrativo ameno, ágil y didáctico pero accesible a todo tipo de lectores desde estudiantes a jubiletas pasando por amantes de la historia y de Italia en particular que busquen un conocimiento general donde el protagonista es Italia y las vicisitudes políticas hasta llegar al presente.

 

Por desgracia no trae la edición en nuestras zarpas dato alguno sobre el autor así que lo mejor es buscar en Internet si estáis interesados. Y sin más verborrea de relleno para cubrir el hueco de la ausencia de datos sobre el autor, unas breves pinceladas que os inciten a su apasionante, amena e instructiva lectura:
 
Unificación...
Hacia fines de la primavera de 1860, Giuseppe Garibaldi, un soldado extravagante e irregular que había pasado gran parte de su vida luchando en el extranjero al frente de una guerrilla, zarpó desde un puerto próximo a Génova rumbo a Sicilia. Lideraba un abigarrado grupo de estudiantes y aventureros, de los cuales muchos no eran más que chiquillos que pretendían unificar Italia a bordo de dos pequeños barcos. Las perspectivas de éxito eran escasas, ya que el grupo estaba mal armado y muy pocos tenían experiencia en el arte de la guerra o la administración. Es más, estos personajes no constituían un paradigma prometedor de lo que debía ser la nación. Entre los mil combatientes se contaban húngaros y polacos y el contingente italiano incluía un número desproporcionado de soldados procedentes de la pequeña ciudad septentrional de Bérgamo. Sin embargo, en el espacio de unos meses consiguieron conquistar Sicilia y las tierras altas del sur a los Borbones, y en marzo de 1861 Víctor Manuel II, rey del Piamonte-Cerdeña, fue proclamado primer rey de la Italia unificada.”
 
Recursos minerales...

La escasez de carbón no se vio compensada por la abundancia de otros minerales. En la zona oriental de la isla de Elba se había explotado el mineral de hierro desde la época de los etruscos y los depósitos existentes en la zona de Brescia facilitaron una gran industria armamentística local (la armadura milanesa era especialmente apreciada en el siglo XV), aunque la cantidad producida nunca fue muy importante. La Toscana producía ciertas cantidades de sal, bórax y yeso en el valle de Cecina, además de mercurio y antimonio cerca del monte Amiata y ferromanganeso en el Monte Argentario. Sicilia contaba con importantes yacimientos de azufre, que podrían haber proporcionado una mayor fuente de ingresos si hubieran sido explotados de una forma más apropiada. La región más rica en minerales era Cerdeña, que contaba con depósitos de plomo, zinc, plata, bauxita, cobre, arsénico, barita, manganeso y fluorita. Tras la Segunda Guerra Mundial, se descubrió gas metano en el valle del Po y petróleo en la costa siciliana, pero esto no libró a Italia de su dependencia del petróleo importado para la mayoría de sus necesidades energéticas.”
 

Agricultura en el siglo XVI...

"La presión de la población se tradujo en nuevas zonas dispuestas para el arado. En el siglo XVI muchos viajeros se mostraron sorprendidos por el gran número de vides y otros cultivos que aparecían en las laderas de las montañas de la Toscana. Mientras tanto, la nobleza del sur intentaba, a pesar de los reparos del gobierno, aumentar la producción agrícola mediante la fundación de nuevas ciudades. Tanto es así, que en las décadas centrales del siglo llegaron a crearse unos cuatrocientos nuevos municipios. En la Lombardía la respuesta de los terratenientes y los gobiernos a este aumento de la población fue especialmente enérgica: el drenaje de la tierra fue objeto de varias iniciativas (Leonardo da Vinci fue contratado para que diseñara un sistema de control para las aguas del Adda y del Ticino), y a finales del siglo XVI la región presentaba prácticamente el mismo aspecto que muestra en la actualidad; Esto es, campos parejos en los que se alinean olmos, moreras y árboles frutales. La única diferencia notable viene marcada por la ausencia de maíz y la producción de arroz a gran escala, que aparecerían, y de qué modo, en el transcurso de los siglos XVII y XVIII.”
 

Sobrevivir a Napoleón...

A pesar de los arduos esfuerzos realizados por los gobiernos de restauración para conservar los rasgos más atractivos del sistema napoleónico, la situación que quedó después de 1815 invitaba a pensar que el peligro de tensión política era inminente. Así, en la región de Lombardía-Venecia los impuestos continuaron siendo elevados, el servicio militar se volvió más oneroso que antes y el comercio se redujo, para fastidio de las clases comerciales, al Imperio Austriaco. Las pasión exhibida por el emperador por la centralización implicaba, también, que cualquier autonomía local de facto desaparecería en breve. Un informe de 1820 afirmaba que `los lombardos detestan el sistema de uniformidad que les ha equiparado a los alemanes, los bohemios y los galicianos´. Por otra parte, la caída de Napoleón devolvió la ineficacia y la corrupción administrativa a los Estados Pontificios, que vieron como el clero renovaba su monopolio de gobierno. En el sur, los intentos de reforzar el arraigo de Nápoles al Estado derivó en un resentimiento generalizado, sobre todo en Sicilia, que había acogido su propia constitución (ahora suspendida) en 1812 y donde la nobleza se había acostumbrado a disfrutar de una libertad relativa bajo el gobierno de los británicos.”
 

Italia unida...
El sentimiento que pronto tuvieron muchos italianos de haber sido `conquistados´ por el Piamonte no se vio atemperado por beneficios económicos. La implantación de los nuevos aranceles de libre comercio derivó en un considerable nivel de privación, especialmente en el sur, donde la supervivencia del frágil sector manufacturero se había visto condicionada a la vigencia de medidas proteccionistas. Las fábricas textiles y de maquinaria, así como gran cantidad de pequeños talleres artesanos, cerraron prácticamente en un abrir y cerrar de ojos. El incremento de los impuestos también produjo mucho sufrimiento. Después de 1860, el gobierno tuvo que hacer frente a una enorme deuda pública, de la cual más de la mitad había sido contraída por el Piamonte en la década de 1850. Los ministros de Hacienda se esforzaron por equilibrar el presupuesto, lo cual se convirtió en una cruzada nacional en la década de 1860 y principios de la de 1870 (Quintino Sella lo denominó “una cuestión de `ser o no ser´”). El resultado fue un gran incremento de la carga fiscal, y así entre 1862 y 1865 los impuestos directos aumentaron en un 54% y los indirectos en un 40%. La obsesión del gobierno por llevar siempre el agua a su molino se tradujo en la implantación en 1868 de la extorsión tributaria o macinato (sobre la molienda del trigo) que provocó una oleada de disturbios.
 
Fascismo en el sur de Italia...
Sólo se puede hacer una estimación del alcance del sufrimiento en que vivió el sur de Italia bajo el fascismo, dado que el régimen prohibió todo tratamiento informativo de `la cuestión del sur´ (arguyendo que ése ya era un problema resuelto) e impidió que la prensa hiciese ningún tipo de referencia a la pobreza o la delincuencia que pudiese ser perjudicial. No cabe duda que muchos pequeños propietarios se arruinaron a finales de los años veinte como consecuencia de la revalorización de la lira. No pudieron hacer frente a los pagos de la hipoteca y se vieron obligados a venderlo todo. La recesión mundial ocurrida tras 1929 fue probablemente incluso peor, ya que originó un enorme descenso en las exportaciones de productos como los cítricos, de los que dependían numerosos pequeños agricultores. La creciente pobreza en el sur obligó a decenas de miles de campesinos a dejar la tierra y emigrar a las grandes ciudades (a pesar de las prohibiciones oficiales: los mendigos daban una mala imagen del gobierno). Esta situación contribuyó, con toda seguridad a un aumento de la delincuencia.”
 
Mafia...
El éxito de las familias mafiosas sicilianas al desplazar a los clanes de Marsella como principales proveedores de heroína a los Estados Unidos (se calcula que a finales de los años setenta en Palermo se producían de cuatro a cinco toneladas anuales, lo que equivalía al 30% de todo el consumo en EEUU), les permitió tener acceso a sumas masivas de capital que, una vez blanqueada, podía ser invertido en actividades empresariales muy diversas, desde el transporte al turismo. También en otras partes del sur, sobre todo en Campania y Calabria, el tráfico de drogas aumentó el poder y la influencia de las bandas criminales, ayudado por nuevos niveles organizativos: en Nápoles, Raffaele Cutolo controlaba la llamada Nuova Camorra Organizzata, mientras que en Sicilia las diversas facciones de la mafia se integraron en una estructura conocida como la Cosa Nostra. La violencia aumentaba a medida que crecía el crimen organizado, y a principios de los años ochenta el Estado corría el riesgo de perder por completo el control de algunas zonas del sur.”

 

Libro para nacionalistas tanto de izquierdas como de derechas, lectores que gustan de saber de la historia y público en general que quiera echar una mirada a los fundamentos de la historia de Italia que se devora de un tirón e ideal para turnos de noche, convalecencias y lectura de vacaciones pagadas en Bélgica sin olvidar a los amantes de canales temáticos sobre viajes. Inocuo de regalar a la suegra que posiblemente lo lea pensando que son batallitas de Roma tipo Ben-Hur, que conste que quedáis avisados.

 

 

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lunes, 15 de enero de 2018

 

Libro: Castro – El desleal-

Autor: Serge Raffy
Editorial: Santillana Ediciones Generales, S. L.
Traducción: Paloma Gómez Crespo
Edición: Septiembre de 2004
 

Biografía sin lugar a concesiones sobre uno de los personajes protagonistas de la segunda mitad del siglo XX, tótem y mito de la era comunista fallecido hace poco más de un año y que consiguió mantenerse en el poder hasta entrado el siglo XXI, instaurar una dictadura comunista e influir en todo el continente americano donde su ejemplo más reciente es Venezuela donde bajo la excusa del socialismo bolivariano logró echar mano del petróleo que tanto necesita Cuba...

 

Por supuesto, como en toda biografía, hay cierta subjetividad que cruje al inicio donde el autor destaca el innato don para la maldad del Fidel niño, una maldad que se recalca a lo largo de la obra si bien ilustra con datos y hechos, algunos de testimonios de testigos directos, la ambición, la simbiosis con su hermano para el control político y un hombre que una vez alcanzado el poder ya no estaba dispuesto a soltarlo, un reflejo del trauma de ser hijo bastardo de un terrateniente nos apunta el autor. Pero el encanto del libro más allá de conocer al protagonista reside en que es un fresco de la sociedad y la historia de Cuba, en descubrir los lazos de parentesco y patronazgo de Castro con Batista y la forma de deshacerse de quienes podían hacerle sombra en el poder y gozar de mayor popularidad entre el pueblo cubano.

 

Serge Raffy ha sido redactor jefe de la revista Elle y redactor adjunto de Le Nouvel Observateur. Periodista, escritor y guionista...

 

Y poco más os puedo contar de los datos biográficos del autor debido a la parquedad de los mismos en la contraportada aunque es de suponer que en Internet podréis saciar vuestra curiosidad sobre el mismo, pero sin más, unas breves reseñas que os inciten a su lectura:

 

 
Ángel Castro, padre de Fidel...
Con tal de ampliar sus posesiones, Ángel Castro estaba dispuesto a todo. Se comportaba de manera despiadada con sus cortadores de caña, sobre todo haitianos a quienes trataba con dureza, pero también con sus `primos´ gallegos, a quienes hizo venir por barco a través de traficantes que les obligaban a firmar contratos de cuatro años. Algunos murmuraban que tiraba del gatillo con facilidad y que se deshacía de los obreros recalcitrantes o demasiado exigentes. No existe documento algunos que que confirme este rumor. En cambio, los archivos de Santiago de Cuba cuentan con abundante correspondencia de esta época, donde aparecen numerosas quejas del cónsul general de Haití contra los colonos de la región. De modo que Puerto príncipe envió una comisión de inspección con el fin de comprobar las acusaciones hechas sobre crímenes cometidos en las plantaciones de la región de Banes y Mayari. El cónsul, preocupado ante la reacción violenta que pudieran tener los propietarios de las tierras, quienes no estaban dispuestos a admitir que alguien metiese la nariz en sus asuntos, imploró a las autoridades cubanas que proporcionaran a la comisión una escolta policial e, incluso, refuerzos del ejército si fuera necesario. Conviene aclarar que el Oriente, en aquellos años, se parecía al Lejano Oeste: los desacuerdos comerciales se arreglaban a golpe de Winchester más que con los libros de derecho.”

 

Esperando a invadir el Santo Domingo de Trujillo...

Durante cincuenta y nueve días, bajo un sol de justicia y acosado por los mosquitos, Fidel esperó junto a aquel ejército rebelde compuesto por cubanos, dominicanos y portorriqueños que les dieran luz verde -algo improbable- para atacar la isla vecina. A lo largo de esta cuarentena tropical, recibió algunos rudimentos de instrucción militar. Los días pasaban, pero no llegaban noticias sobre la operación desde el cuartel general situado en el hotel Sevilla, en la avenida del Prado de La Habana. Como consecuencia, la CIA tuvo todo el tiempo del mundo para ponerse al corriente, ya que las filtraciones iban en aumento. El presidente Grau, ante las presiones de los norteamericanos, intervino y envió a la marina para detener aquel pequeño ejército armado. Fidel consiguió subir a un pequeño bote improvisado y escapó de la detención.”

 

El fracasado asalto a la Moncada...
¿Acaso podía Fidel confesarles que aquel domingo, a las cinco de la mañana, no se encontraba precisamente en forma? La víspera, había conducido todo el día para hacer, bajo un sol de justicia, el trayecto interminable y agotador que lleva de La Habana a Santiago. Se detuvo a mitad de camino en una óptica de Santa Clara para que le hiciesen unas gafas graduadas. Castro era muy miope, pero sólo se ponía las gafas de vez en cuando, sobre todo cuando tenía que conducir mucho tiempo. Pero aquel sábado, 26 de julio, se las había dejado en casa de Melba Hernández, en La Habana. Puede que el óptico de Santa Clara, con las prisas, le proporcionase unos cristales inadecuados al jefe de la revolución. ¿O quizás lo que sucedió fue que Fidel, cuya coquetería era legendaria, decidió ir a la batalla sin las gafas graduadas, en otras palabras, en la niebla? Algunos supervivientes sospechaban que cometió este grave error pensando `en la foto´ . “

 

El Granma...
En el transcurso de la inspección de un grupo de `rebeldes´, Fidel Castro encontró un barco de turistas de 14 metros, el `Granma´, cerca de la desembocadura del río Tuxpan. La embarcación contaba con un motor Diésel y podía transportar a 25 pasajeros. Era demasiado pequeña para dar cabida a una tropa de desembarco que, según los cálculos del Comandante y de su ayudante Pedro Miret, estaría compuesta por un centenar de hombres. Pero no tenía otra elección. Deberían contentarse con aquella barca. El único problema era el precio: en torno a los 20.000 dólares. A pesar de sus esfuerzos por conseguir fondos de guerra, el jefe rebelde no tenía ese dinero. Se encontraba en una situación desesperada, cogido en la trampa de su propio anuncio de desembarco para diciembre de 1956, de modo que Castro debía encontrar con urgencia un mecenas.”

 

Eliminación de Camilo Cienfuegos...
De regreso a la base, el piloto del Sea Fury se enteró de la verdad: nunca había existido un aparato `enemigo´. El único avión en vuelo que había en toda la región era el Cessna de Camilo Cienfuegos. Se hundió. Unas horas más tarde, los hombres de Osvaldo Sánchez lo detuvieron para `aleccionarle´. Le dieron a elegir entre dos versiones. Una: decía la verdad y con toda seguridad le condenarían a muerte, ya que había derribado a un héroe de la revolución. Dos: nunca había efectuado aquel vuelo ni recibido la orden de derribar a nadie y se daría carpetazo al asunto. Si por desgracia alguien descubría que hizo una salida el 28 de octubre y utilizó las ametralladoras, debería contar que se divirtió disparando a los tiburones durante un vuelo rutinario. Se trataba de una historia absurda, porque a 400km/h, velocidad punta del Sea Fury, ¡ es imposible que el piloto pueda distinguir ningún escualo! Desconcertado, tuvo tiempo de hablar con los mecánicos de la base, entre los que estaba Luis Miguel Paredes, así como con otros pilotos. El rumor llegó hasta el estado mayor en La Habana, al cuartel de Columbia (convertido en `Ciudad Libertad´). Muchos colaboradores de Camilo Cienfuegos no albergaban dudas acerca de la `conspiración´ que había desembocado en la muerte de su jefe. Se produjo un hecho que corroboró sus sospechas: al día siguiente de la tragedia, el oficial de guardia de la torre de control de Camagüey se `suicidó´ de un tiro en la cabeza. Por último, había otro detalle que les preocupaba: el registro de la torre de control había desaparecido de forma misteriosa. No existía constancia de los vuelos efectuados el día en que murió el jefe del ejército rebelde.”

 

El Che...
Hacía años que no pensaba en otra cosa: volver a su país y reunirse con los suyos. ¿Cómo podía confesar a todos los que lo veneraban en Cuba que se ahogaba en su isla? El clima húmedo, malísimo para el asma, le producía unos ataques espantosos. No le gustaba el café cubano, ese espresso con demasiada azúcar. Sólo bebía mate, una especie de té hecho a base de unas hierbas que sólo se encontraban en Argentina. Detestaba la playa y el mar. Y además no se había acostumbrado al espíritu cubano. No entendía esa ligereza, su humor infantil, aquella ironía agridulce y esa manía de cantar en cualquier momento. Este carácter de `niño grande´ le hacía sentirse incómodo. No había ido a Cuba para bailar salsa, sino para construir al `Hombre Nuevo´. Pero desde hacía algún tiempo la situación se le había ido de las manos. ¿Cuándo empezó todo? No cabe duda que fue a principios de 1964, cuando Fidel Castro realizó un discreto viaje a Moscú, casi como un mendigo, a suplicar nuevos créditos del Kremlin. Su viaje pasó casi desapercibido pero no engañó a nadie. Desesperado, el Comandante tuvo que ceder a la conminación de sus `padrinos´ e hizo que Ernesto Guevara comprendiera que por un tiempo era necesario moderar las luchas guerrilleras. Le pidió que se tomara un descanso.”

 

Aliados del comunismo cubano...
Varios servicios cubanos ya habían traficado con marihuana y, de manera más específica, con cocaína. ¿Por qué no aprovechar la posición estratégica de Cuba entre Colombia y Florida? Él mismo había comprobado a fines de 1981 la capacidad defensiva del servicio aduanero estadounidense al recorrer en el más estricto secreto a bordo de una lancha motora rápida, el Pájaro Azul, las aguas del Golfo de México, para alcanzar sin problemas el puerto de Cozumel en Yucatán. Sus allegados creyeron que sólo se trataba de una forma de burlarse de las autoridades norteamericanas. Esta vez no se reían. La `operación Rescate´ era una cuestión de Estado. Pero Tony de La Guardia no debía decir nada al ministro del Interior, Ramiro Valdés, que, como algunos de los altos cargos del Medio, era capaz de cometer acciones muy viles para la `Familia´, pero `¡droga, nunca!´. Ramiro Valdés tenía sus principios. Hasta tal punto que en varias ocasiones pidió órdenes por escrito al Comandante cuando le encargaba algún asunto que consideraba demasiado `sucio´. Poco tardaron en quitarse a Valdés de encima sin miramientos, el soldado fiel y obediente, el hombre que conducía el primer vehículo en el asalto a la Moncada el 26 de julio de 1953, la `sombra´ de Fidel y figura histórica de la revolución.”

 

Libro para amantes de las biografías sin misericordia, votantes de populismos de izquierda con lo bolivariano de referente y lectura reposada para turnos de noche, convalecencias y periodos vacacionales para saber algo de una Cuba donde los integrantes de la guerrilla de Fidel Castro y sobre todo su hermano Raúl están a punto de criar malvas y la sociedad cubana se encontrará ante la disyuntiva de permitir un régimen comunista podrido en su génesis o volver a ser una tierra de oportunidades, negocio y libertad política, que ya toca que la isla se integre en el mundo del siglo XXI. Historia por otra parte del ascenso al poder de un dictador comunista y cómo mantenerse en el mismo traicionando supuestos ideales, ideología, compañeros de armas y la a misma ciudadanía cubana...

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jueves, 14 de diciembre de 2017

 

Libro: Los cien días – o el espíritu de sacrificio-

Autor: Dominique de Villepin
Editorial: Inédita Editores S. L.
Traducción: Dinah de la Lama Saul
Edición: Febrero 2005
 

El 26 de febrero de 1815, el hombre que puso de rodillas a las monarquías europeas y llegó a coronarse emperador, zarpa desde la isla de Elba rumbo a las costas francesas donde será aclamado por el ejército y el pueblo para que tome el poder y restituya a Francia la gloria perdida. Tendrá en contra a viejos copartícipes de la revolución y a la clase aristocrática obra suya donde premió con títulos nobiliarios a familiares, amigos y compañeros de armas que ahora temen perder lo ganado y se alían contra Napoleón que abandona en esa jornada su destierro...

 

La propuesta de hoy es un viaje a los cien días largos que duró el regreso de Napoleón y cómo su impronta a la hora de renunciar al poder sacrificando su persona ha marcado un antes y un después en la historia política de Francia. Quien espere encontrar hazañas bélicas de la era napoleónica en etapa final se encontrará con una crónica de las maniobras políticas y de sus protagonistas que marcaron el fracaso del intento de Napoleón de asegurar el trono para su hijo y cambiar sus formas y maneras abrazando el liberalismo parlamentario pero intenciones vistas como embustes por sus contemporáneos que temían el regreso a las formas y maneras imperiales tras el manto del diálogo. Un relato fascinante hilvanado con maestría por el autor que logra trascender el localismo de la obra y traslada al lector a la época que narra...
 
Dominique de Villepin es hijo del senador Xavier Galouzeau de Villepin, pasó su infancia y adolescencia a caballo entre Europa y América, alternando estancias en Venezuela, Francia y Estados Unidos. Licenciado en Letras y Derecho, ha consagrado su vida profesional a la diplomacia y la política. Desde 1980, año en el que fue nombrado encargado de cuestiones relativas al cuerno de África en la Dirección de Asuntos Africanos y Malgaches, ha ejercido diversos cargos siempre vinculados a la proyección exterior de Francia. Entre 1993 y 1995 fue jefe de gabinete de Alain Juppé, ministro de Asuntos Exteriores, y entre 1995 y 2002 ocupó el cargo de secretario general de la Presidencia de la República. En el año 2002 fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores y desde abril de 2004 se ocupa de la cartera de interior...

Profusos datos sacados como es habitual de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Los Borbones recuperan el trono de Francia...

Al principio, horrorizados por la perspectiva del retorno de los Borbones, los notables, al ver que su estatus queda garantizado, se van conformando. A la era de las opiniones revolucionarias le sigue la de los intereses, que asegura el triunfo de la burguesía sobre la nobleza, de la Francia moderna sobre el Antiguo Régimen. Desde el Consulado, que ha dado paso ampliamente al retorno de los emigrados, se han ido tejiendo numerosos vínculos en el seno de estas élites. Todos aplaudían, tras veinticinco años de conflicto, el retorno de una paz que ha costado más de un millón de muertos. Este alivio se expresa con indecencia cuando los aliados entran en París, aclamados en el faubourg Saint-Germain. Ni los emigrados que entraron entre los equipajes de los Borbones ni los realistas de mañana, que pasan del Comité de Salvación Pública a la realeza del hermano pequeño de Luis XVI sin aparentes remordimientos, nadie quiere oír hablar del César coronado, entronizado quince años antes.”
 

Comenzando el retorno a Francia desde la isla de Elba...
La operación se prepara de forma minuciosa. La buena estrella de Lodi ampara el encuentro de esta misteriosa aventura que conjuga el azar y el silencio. El cielo se abre milagrosamente y la puerta de la jaula queda entreabierta. El 16 de febrero, la vigilancia se hace menos efectiva: Campbell abandona Elba para ir a pasar ocho días a Florencia cerca de su amante. Más o menos en el mismo momento, gracias a un emisario de Murat, le ha llegado a oídos del emperador la clausura, en principio próxima, del Congreso de Viena. Puede creer que los aliados, pronto dispersos, ya no dispondrán de la capacidad de respuesta rápida y concentrada que comporta su agrupamiento en la capital austriaca. Las noches, todavía largas, favorecerán su huida. El momento no podría ser más propicio. Napoleón da sus primeras órdenes en previsión de la partida: reparación de los barcos, camuflaje de la bricbarca L´Inconstant como si fuera un navío mercante inglés, reunión de fondos, aprovisionamiento de víveres y otros problemas clásicos de la intendencia.”

 

Napoleón regresa a las Tullerías...

Los testigos confirman unánimemente la emoción de Napoleón. Disfruta de estos instantes de felicidad entre los suyos, en profunda comunión con la muchedumbre entusiasta, conmovido por el fervor de miles de miradas que le siguen a cada paso. En un breve aparte, le reprocha a la reina Hortensia haber buscado los favores de Luis XVIII y del zar: `Cuando uno ha compartido la grandeza de una familia´ le dice él, `es necesario saber padecer en la adversidad´. Su hijastra, nombrada duquesa de Saint-Leu por el muy cristiano rey, se inclina llorando, pero Napoleón ya la ha perdonado. Sin embargo, el emperador pone fin rápidamente a las efusiones. Sin ignorar las dificultades que le esperan, vuelve a sus aposentos, apresurado por girar la página de la reconquista. Ahora lo que le interesa es ponerse al frente de los deberes que le impone su cargo y consagrarse por entero a las necesidades de la supervivencia.”
 

Recelos del “nuevo” Napoleón...

"Tampoco Madame de Staël confía en la sinceridad de su metamorfosis: `Era una necedad pretender enmascarar a un hombre tal en rey constitucional -afirma en sus Considérations sur la Revolution française-. Se despreciaba plenamente a Bonaparte haciéndole usar un lenguaje contrario al que había sido el suyo durante quince años. Estaba claro que solamente podía proclamar principios tan diferentes a los que había seguido cuando era todopoderoso, porque se veía forzado por las circunstancias. Ahora bien, ¿qué es un hombre así cuando se deja forzar? El terror que inspiraba y el poder que resultaba de este terror ya no existían. Era un oso abozalado al que todavía se le oía murmurar, pero al que sus domadores hacían bailar a su son´. Ciertamente, ella aprueba el Acta adicional, pero no le perdonan a Napoleón nunca su exilio ni la retirada de la circulación de su De Alemania. No olvida ni sus injurias ni sus amenazas contra ella y contra su adorado padre, este Necker a quien Napoleón califica de `profesor de colegio´, pesado y vanidoso, que no es más capaz de prever la Revolución que de contenerla cuando era ministro de Luis XVI.”
 

Waterloo...
Empleando sabios efectos de escenificación, el emperador coloca sus fuerzas en disposición de ataque. El ritual no tiene otro objetivo que impresionar al adversario y estimular el ardor de sus soldados. `Era -precisa el teniente Martin- un espectáculo con toda la magnificencia. Las bayonetas, los cascos y las corazas resplandecían, las banderas, los estandartes y las bombardas de los lanceros, bajo el soplo del viento, hacían ondear los tres colores. Los tambores repicaban, los instrumentos de viento sonaban, la banda del regimiento entonaba la melodía de `Velemos por la salud del Imperio´. Desplegadas en abanico, las tropas arden en deseos de entrar en combate. Según la costumbre, la artillería de la Guardia lanza tres disparos al aire para enunciar el principio de la masacre. Son alrededor de las once y media.”

 

Alegría de Luis XVIII tras la derrota de Napoleón en Waterloo...

"La alegría resulta aún más viva, indecente incluso, si se piensa en la muerte de miles de soldados franceses y en la invasión del territorio. Los realistas se abrazan mientras suenan las campanas y gante se ilumina con mil fuegos. Luis XVIII hace un brindis por la victoria: `Nunca -dice-, había bebido por el éxito de los aliados antes de la restauración: su causa era justa pero ignoraba sus intenciones para con Francia. Hoy, que son los aliados de mi corona, que no combaten a los franceses sino a los bonapartistas, que se esfuerzan tan noblemente para conseguir la liberación de mi pueblo, podemos saludar sus victorias sin dejar de ser franceses´. Palabras imprudentes que el futuro no tardaría en desmentir. En el mismo momento, acordémonos, París celebra la victoria de Ligny.”
 

Delicioso libro que narra un momento apasionante de la historia de Francia y Europa que consta además de algo que nos encanta como son las notas a pie de página, no estas farragosas pero necesarias de puntualizar un significado o un dato; el autor logra que se pueda leer el libro ignorando las notas pero detenerse en ellas cuando se indica es enriquecer el hecho narrado, asomarnos más profundamente a la acción descrita en ese párrafo, así que doble placer de lectura que lejos de lastrar la misma consigue captar más aún nuestra atención y hay una inmersión placentera por parte del lector. Recomendable para amantes de la historia, estudiosos de la época y lecturas reposadas en tiempos de fiestas navideñas. Cuidadín con regalar a la suegra que igual empieza a dar la turra con sus recuerdos de chochez donde fue contemporánea de Josefina y su difunto marido funcionario con Fouché confundiendo fechas y vivencias, cuidadín cuidadín...

 

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lunes, 13 de noviembre de 2017

 

Libro: Kruschev -El hombre y su época-

Autor: William Taubman
Editorial: La Esfera de los Libros, S. L.
Traducción: Paloma Gil Quindós
Edición: 2005
 

Se cumplen cien años de la revolución rusa de 1917 que dio lugar a la Unión de Repúblicas Soviéticas bajo el sistema comunista y a medio planeta bajo la influencia soviética tras el fin de la II Guerra Mundial para librar a partir de 1945 una guerra fría con su antagonista de sistema, los EEUU. Un sistema que colapsó en 1989 y cuya ideología vive cien años después de su intento de llevarlo a la práctica una especie de renovación que se mueve entre el populismo en Europa y las dictaduras civiles en las repúblicas hispanas donde plantean que el ideario comunista sigue vigente, con el
socialismo como paso previo, y se plantea que corrigiendo los errores de la URSS es perfectamente viable llevarlo a la práctica. Que mejor homenaje que una biografía del camarada Kruschev, sucesor de Stalin y protagonista junto con JFK de la crisis de los misiles en Cuba que llevó a la humanidad al borde de una guerra termonuclear...
 
William Taubman ocupa (2005) la cátedra Bertrand Snell de Ciencias Políticas en la Facultad de Amherst...
 
Y poco más os puedo contar porque la contraportada es verdaderamente parca en datos y es de suponer que si buscáis en Internet encontréis más datos del autor, que logra dotar a la narración de agilidad periodística y estilo literario que se agradece cuando se aborda un tocho de setecientas páginas logrando esa magia para el lector de devorarlo y quedar con ganas de más...
Y sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 
Orígenes...
Kruschev nació el 15 de abril de 1894 en el pueblo de Kalínovka, en el sur de Rusia. Sus padres, Serguéi Nikanórovich Kruschev y Aksinia Ivanovna Kruscheva, eran campesinos pobres, como los padrinos de su bautizo, que se celebró en la iglesia del Arcángel del pueblo. Nikita Kruschev vivió en Kalínovka hasta 1908, año en el que su familia se desplazó a Yuzovka, ciudad minera del este de Ucrania. De los varios miles de páginas que ocupan las memorias que dictó en sus últimos cinco años, Kruschev sólo dedicó unas cuantas a los catorce primeros años de su vida. `Nada más empezar´, recuerda su hijo, `anunció que no iba a contar su vida desde la infancia. No soportaba los relatos cronológicos, le deprimían´. Sin embargo dedicó una buena parte a los años vividos en los alrededores de las minas de Yuzovka; y nunca en toda su vida política mencionó que su padre hubiera sido labrador, sino minero u obrero. Parte de este subrayado selectivo era político -la cabeza visible de un Estado obrero necesitaba un pasado proletario-; pero no todo: hubo muchas cosas de la vida en Kalínovka que su insigne paisano prefirió postergar u olvidar.”
 
Gobernante de Ucrania tras el fin de la II Guerra Mundial...
Kruschev hubo de encarar otros retos de posguerra. Uno de ellos fue la Iglesia Católica griega, el mayor estandarte de las señas de identidad ucranianas, cuyos prosélitos habían llegado a sumar tres millones antes de la guerra. Si bien entre 1939 y 1941 los comunistas trataron de limitar su influencia (recaudando impuestos discriminatorios, divulgando propaganda antirreligiosa y recogiendo o falsificando pruebas incriminatorias contra la jerarquía eclesiástica), Kruschev actuó con cautela, dada la precaria situación internacional y la fuerte base popular de la Iglesia. En 1944 seguía teniendo razones para optar por la prudencia, y sobre todo hasta que los aliados occidentales aceptaran el control soviético sobre la Ucrania occidental dentro del acuerdo que puso fin a la guerra. La misión de aplastar a la Iglesia Católica griega quedaba pendiente.”
 
Aspirante al poder...
"El avance de Kruschev era obvio para los cargos comunistas que sabían por dónde soplaba el viento. A finales de 1953 hacía falta su visto bueno para todas las decisiones importantes. Hasta febrero de 1954, Malenkov dejó de aparecer a la cabeza de las listas de delegados del Presidium, que empezaron a ordenarse alfabéticamente. En noviembre, a la Cancillería del Presidium, dirigida por Sujánov, ayudante de Malenkov de toda la vida, la sustituyó una Sección General bajo control de Kruschev. Todo el aparato del Comité Central, con tentáculos que llegaban a todas las esferas de la vida, quedó en sus manos. Entretanto, en marzo de 1954, su protegido, Iván Serov se hacía cargo del KGB.”
 
Derribo del U2...
Kruschev quedó horrorizado cuando supo que el presidente Eisenhower había aprobado los vuelos espía: `¡Qué descaro! ¡Qué vil descaro!´ Le recordaba a los delincuentes que hacían presa en transeúntes indefensos siendo él niño en Yuzovka. `Pero nosotros no somos transeúntes indefensos. Nuestro país es fuerte y poderoso.´ ; Más que `ira o sensación de haber hecho el ridículo´, le pareció a Priscilla Johnson, `el soniquete de sus afirmaciones era la decepción por la ruptura de una amistad´. A la pregunta de si aún recibiría a Eisenhower en la Unión Soviética, vaciló durante un largo medio minuto. `¿Qué decir? -replicó por último-. Pónganse en mi lugar y respondan por mí. Soy una persona, tengo sentimientos humanos.´ Con todo, la cumbre y la visita seguían en pie. Kruschev aseguró que `no habría excesos durante la estancia del presidente´. Estaba haciendo todo lo posible por garantizar que `la situación internacional vuelva a la normalidad´, y pidió a los periodistas allí congregados que no escribieran `nada que pueda aumentar la tensión y la ceguera´. Para Priscilla Johnson, Kruschev parecía `dialogar consigo mismo´, como si `intentara disuadirse de ir a París´. La sensación que dejaron sus comentarios, recuerda Troyanovsky, era que `no acababa de decidirse por qué hacer.´
 
Balanza de misiles a favor de EEUU...
"En febrero de 1962 Kruschev se dirigió a Pitsunda con ánimo de descansar y preparar una importante reunión del Consejo de Defensa del país, en la que iban a darse cita los altos mandos militares, destacados ingenieros de misiles y delegados del Presidium. Presidiendo la sesión con la ropa que usaba en sus vacaciones (chaqueta verde y pantalón gris) -que contrastaba mucho con la formalidad del vestuario de todos los demás-, Kruschev tuvo que oír a los comandantes reconocer que los ICBM soviéticos existentes no estaban en condiciones de enfrentarse a los estadounidenses. El R-16 (llamado SS-6 en Occidente) tardaba horas en prepararse para su lanzamiento, mientras que los misiles Minuteman estadounidenses podían dispararse en unos minutos. `Antes de haberlos preparado -se lamentaba el mariscal Moskalenko-, no habrá quedado de nosotros ni un charquito.´ Es más, si los estadounidenses no destruían el R-16, su propio líquido inestable podría hacerlo. Para evitar la explosión, tenía que drenarse cada treinta días, mientras que el combustible sólido del Minuteman podía permanecer preparado indefinidamente. `La mirada de padre recorría la sala con pesimismo -dice Serguéi Kruschev-. El resultado que perseguía volvía a revelarse imposible. Pidió a los presentes que pensaran qué podría hacerse para reducir al mínimo el tiempo que llevaría ponernos a la altura de los estadounidenses´.”
 
Destituido a la manera soviética...
En la mañana del día 15 (1964) un nuevo equipo de seguridad había sustituido a la escolta que durante tantos años trabajó al servicio de Kruschev. De las múltiples líneas telefónicas de su residencia en las colinas de Lenin -entre ellas varias interurbanas y especiales del Gobierno-, ya sólo funcionaban una línea local y la de la casa cuartel. A primera hora de aquella mañana, una gran berlina Chaika ocupó el sitio de la descomunal limusina negra ZIL, a la que sólo tenían derecho tres personas en todo el país: el secretario del Partido, el primer ministro y el presidente del Presidium del Soviet Supremo. Aquel mismo día la Chaika dio paso a un Volga corriente de color negro, lo que relegaba a Kruschev al nivel de los funcionarios intermedios a quienes tan mal había sentado que recortara sus privilegios.”
 
Apasionante biografía de un hombre cuyas virtudes eran a la vez sus defectos y un reformista que se adelantó a su tiempo, que jugó de farol la partida de la guerra termonuclear pero que creía en la distensión y en el sistema que representaba siendo consciente de que había que mejorar las condiciones de vida de la población pero que no quería renunciar a la ideología comunista convencido de que con las debidas reformas se llegaría a superar a los EEUU en casi todas las áreas. Ideal para votantes de izquierdas que creen en la democracia asamblearia, jóvenes neo comunistas que no entienden las maniobras de sus lideres y amantes de la historia que gustan conocer el pasado para comprender el presente. A la suegra mejor no regalárselo porque acabaría forrando la pata de la cómoda, que no se gasta un céntimo en reparar el mobiliario la muy tacaña...

 

 

Lunes, 23 de octubre de 2017

 

Libro: La conspiración
-La historia secreta de John y Robert Kennedy-

Autor: David Talbot
Editorial: Crítica, S. L.
Traducción: Rosa Mª Salleras Puig
Edición: 2008
 

Se anunciaba fechas atrás la desclasificación de nuevos archivos referentes al asesinato de JFK y es buen momento para la lectura de un título que es otra nueva obra donde se trata de aclarar quién estaba detrás del magnicidio ya que a estas alturas y el tiempo transcurrido todo apunta a una conspiración donde, si bien hay testimonios a medida que los protagonistas fallecen, aún faltan los documentos que den materialidad a lo que hasta ahora han sido susurros de la verdad, comisiones de investigación que no dejan satisfechos a nadie o sencillamente son burdas tapaderas e intentos de desviar la atención; faltan pruebas por escrito que den veracidad de que hubo una conspiración donde la CIA dio un golpe de estado con la colaboración de la mafia y los anticastristas como carne de cañón...

 

Por otra parte la administración de JFK fue una odisea apasionante con la construcción del muro de Berlín, la crisis de los misiles, la lucha por los derechos civiles, la fascinación que la primera dama provocó en todo el mundo, un plan para combatir los movimientos de liberación con progreso y estabilidad en el continente pero marcada desde su juramento como presidente por el caso de Bahía Cochinos y con una cúpula militar, los servicios de inteligencia, el FBI y la mafia incómodos con los planes de futuro y de presente de JFK. El autor nos lleva de la mano de su hermano Robert por los avatares, sí dignos de Camelot, por proteger a su hermano políticamente, la mortificación de no haber evitado su asesinato para finalmente dejar de ser Bobby e inmolarse en nombre de la esperanza y la justicia de la verdad para ser Robert Kennedy y al igual que su hermano ser abatido cuando intentaba llevarlo a cabo.
 
David Talbot ha sido pionero del periodismo on-line para The New York Times y fundador y editor de Salon. También ha trabajado como editor para la revista Mother Jones y San Francisco Examiner y ha colaborado con The New Yorker y Rolling Stone.
 
Datos sacados de la contraportada por no variar y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:

 

22 de noviembre de 1963...
Igual que cualquier otro ciudadano estadounidense que vivió aquel día, Robert F. Kennedy nunca olvidaría el modo en el que se enteró de que alguien le había disparado a su hermano. El fiscal general, que acababa de cumplir treinta y ocho años, estaba almorzando potaje de almejas y patatas y bocadillos de atún, en compañía del fiscal federal Robert Morgenthau y su asistente, junto a la piscina de Hickory Hill, su mansión de la época de la guerra civil en Mc Lean, Virginia, en las afueras de la capital. Era un día de otoño perfecto, el clásico viernes por la tarde, azul intenso y fresco que promete un gran fin de semana, y el rojo fuego y oro de las hojas de los nogales, los arces y los robles, apostados cual centinelas a lo largo de toda la propiedad, iluminaba el terreno verde y ondulante que rodeaba la residencia. Kennedy acababa de emerger de un baño al mediodía, y mientras hablaba y comía con los juristas invitados, su traje de baño seguía chorreando.”

 

JFK candidato a la presidencia de EEUU...
La llamada de Kennedy a liberar Cuba desconcertó especialmente a Nixon, puesto que el vicepresidente, en colaboración con la CIA y un puñado de refugiados cubanos, estaba planeando, precisamente, esta operación. Kennedy, en el cuarto y últimos debate de la campaña, hizo un llamamiento a la liberación de Cuba, y Nixon, obligado a guardar silencio acerca de este plan ultrasecreto, tuvo que morderse la lengua. `No tuve más opción que adoptar una postura del todo contraria y atacar la defensa de Kennedy de una intervención abierta en Cuba´, escribiría Nixon en sus memorias del año 1978. `Escandalicé y decepcioné a muchos de quienes me apoyaban... en aquel debate, Kennedy transmitió la imagen, a sesenta millones de personas, de que él era más duro que yo respecto a Castro y al comunismo.´ Nixon, un maestro de la magia negra en política electoral, había encontrado por fin la horma de su zapato.”

 

Robert Kennedy contra Hoffa...

En la mesa de los testigos, los ojos pequeños y brillantes de Hoffa relucían con aguda inteligencia. A pesar de los incesantes ataques de Bobby y de los miembros del comité, el dirigente sindical, resuelto y determinado, nunca cedió, siempre capaz de escabullirse cuando parecía que estaba arrinconado. En ocasiones, Hoffa se cansaba de eludir y esquivar los golpes y entonces atacaba a Kennedy con algún epíteto. `Está usted enfermo, eso es lo que le pasa, está enfermo´, le escupió a Kennedy una tarde después de un duro intercambio con el abogado del senado.”

 

Guerra Fría...
El discurso de la paz de JFK marcó un hito y constituía, nada más y nada menos, que un intento de acabar con el cara a cara que enfrentaba a las dos superpotencias y que había esclavizado al mundo desde hacía más de una década, desde el momento en que los soviéticos iniciaron sus propios ensayos nucleares en el año 1949. En años recientes, se ha convertido en una tendencia de moda, tanto entre los conservadores como entre los liberales belicistas, reivindicar a JFK como uno de los suyos. Sin embargo el apasionado discurso de JFK en la American University demostraba claramente que ya no era un liberal de la guerra fría. `No, JFK no era un halcón, ni un soldado de la guerra fría´, observaría Ted Sorensen años más tarde, sino un pragmático, continuó Sorensen, profundamente consciente de que la locura humana conducía a la tragedia. Y estaba resuelto a desmilitarizar las relaciones entre las potencias nucleares antes de que ocurriera una catástrofe.”

 

El informe Warren...
Robert Kennedy estaba atrapado en una posición imposible. En privado, rechazaba con desdén el informe Warren, al que consideraba nada más que un ejercicio de relaciones públicas diseñado para tranquilizar al público. Sin embargo, en aquel momento no deseaba cuestionarlo en público y, por lo tanto, no le quedaba otro remedio que apoyarlo. Concederle una aprobación superficial era una manera de evitar más preguntas de la prensa sobre el asesinato: `Ustedes ya conocen mi posición, pasemos a otra cosa´. En el año 1964, su situación política, y emocional, no le permitía hacer más. `En público, siempre respaldó a la Comisión Warren, creía que era lo políticamente correcto´, explicaría el ayudante de Robert Kennedy, Frank Mankiewicz, que sabía que en privado Robert Kennedy tenía otro punto de vista diferente acerca de lo ocurrido en Dallas. `No quería hablar de ello, yo creo que era físicamente incapaz de hacerlo´. “

 

Robert Kennedy el estadista...
El viaje de Kennedy, programado para el mes de junio, constituía una creciente fuente de tensiones en el seno del gobierno del apartheid, que creía que la llegada del senador estadounidense desencadenaría una oleada de disturbios en protesta de su política racista. El gobierno sudafricano no era el único que mantenía una vigilancia observadora sobre los planes de viaje de Kennedy. Su propio gobierno también seguía sus pasos. A pesar del trato brutal al que el gobierno sudafricano sometía a su población no blanca, desde Whasington se consideraba al gobierno de Pretoria un importante aliado de la guerra fría. Una vez más, los rivales políticos de Kennedy opinaban que su diplomacia sin control perjudicaba a los intereses de la seguridad de Estados Unidos.”


Sigue el misterio...

Algunos de aquellos con una larga historia de participación en el caso manifiestan un profundo pesimismo. Cuando visité a Bob Blakey, en noviembre de 2003, una semana antes del cuadragésimo aniversario del magnicidio de John F. Kennedy, parecía resignado a la idea de que el crimen nunca sería resuelto. Hablamos en su casa cerca del campus de la Universidad de Notre Dame, donde enseña derecho, sentado en sillones muy mullidos en su estudio poco iluminado, mientras las llamas parpadeantes en la chimenea alejaban el frío de una tarde cubierta de nubes. Hacia el final de la entrevista, Blakey me dijo que los Kennedy ya no parecían importantes, al menos no para aquellos estadounidenses nacidos después del asesinato del presidente.”
 
Libro nada recomendable para encontrar dimes y diretes, escándalos o datos escabrosos y conspiranoicos. Una búsqueda honesta indagando en testigos, testimonios y hemerotecas que resulta inquietante a medida que avanza su lectura pero que arroja luz sobre algunos interrogantes acerca de la política estadounidense. Ideal para amantes de los entresijos de la historia, personas liberales de pesadillas conservadoras y público en general que nos aporta una visión desde el lado de Robert Kennedy y un fresco de a dónde fueron aquellos sueños que cautivaron a una generación mientras el mundo pendía de un hilo nuclear, una saga familiar y política que siempre formará parte de la memoria colectiva porque siempre nos preguntaremos quién y qué ordenó el asesinato del presidente de Estados Unidos y de su hermano Robert Kennedy.

sábado, 14 de octubre de 2017

 

Libro: El muro de Berlín
-13 de agosto de 1961 - 9 de noviembre de 1989 -

Autor: Frederick Taylor
Editorial: RBA Libros S. A.
Traducción: Antoni Puigrós
Edición: Octubre 2009
 

A lo largo de los siglos la humanidad ha erigido muros, ya sean de contención, separación, cuando no ambas funciones, en un intento de que marcaran fronteras aunque el paso del tiempo se impone, terminan perdiendo su función para finalmente si sobreviven quedar como recuerdo de otros tiempos y siendo una frase en medio de los libros de historia aunque cada muro tiene su propia historia pese a que pase más desapercibida o sintetizada a medida que transcurre el
inexorable paso del tiempo. La propuesta de hoy es un viaje a la Guerra Fría y la historia del Muro de Berlín que separaba dos sistemas, contenía la fuga de insatisfechos y marcó a una ciudad dividida como dividida quedó Alemania tras el fin de la II Guerra Mundial en 1945 hasta 1989 con el colapso del sistema comunista en que se logra la reunificación y el derribo del muro...
 
Frederick Taylor estudió Historia y Lenguas Modernas en Oxford y realizó estudios de posgrado en la Universidad de Sussex, donde se especializó en el auge de la extrema derecha en la Alemania de comienzos del siglo XX y obtuvo una beca Volkswagen. Ex editor y autor de cuatro novelas, ha editado y traducido al inglés los diarios de Joseph Goebbles entre 1939 y 1941 así como autor de una obra de gran éxito sobre el bombardeo de Dresde.
Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 
Fin de la Guerra Fría...
Pocos fueron los que hicieron caso de los comentaristas que vieron la caída del muro de Berlín y la ulterior defunción del comunismo en Europa como `el fin de la historia´. Pero la mayoría de nosotros nos atrevimos a esperar una paz relativamente suficiente, y una colaboración genuina entre los pueblos, sin partidismos, para solventar los problemas del planeta. Teníamos la sensación de que ésta sería nuestra recompensa por haber luchado durante más de cuatro décadas en las que la amenaza de una destrucción nuclear y la grave restricción de las libertades habían servido de barricada callejera ante nuestro horizonte psicológico. Habíamos esperado que las cosas fueran diferentes, y lo fueron. O así parecía en aquel jubiloso otoño de 1989.”
 
Berlín año cero...
Durante el primer año de posguerra fallecieron unos 12.000 berlineses, ya fuera por hambre o por enfermedades asociadas a la desnutrición. Sin embargo, para aquellos que lograron sobrevivir sobrevino un febril florecimiento cultural: en los sectores occidentales se crearon nuevos periódicos, se inauguraron teatros, clubes nocturnos y cabarets, e incluso los estudios cinematográficos reanudaron su actividad. Es posible que los berlineses tuvieran muy poco para comer, o que se congelaran en los sótanos sin calefacción, pero por vez primera desde 1933 podían hacer, decir o escribir lo que quisieran. Con cierto humor macabro, a esa época la llamaron `los años dorados del hambre´. "
 
El mundo comunista sin Stalin...
Dos semanas antes, Beria había sido arrestado por supuestas `actividades criminales contra el partido y contra el gobierno´. Era, según la imputación, `un agente del imperialismo´. Sus colegas, aterrorizados por lo que el ministro de Seguridad les podía hacer cuando tuviese la menor ocasión, habían decidido golpear primero; y, a diferencia de los enemigos de Ulbritch, su puntería fue rápida y certera. A Beria lo detuvieron durante una reunión en el Kremlin, donde sus tropas especiales y sus asesinos profesionales no le podían proteger. Ahora languidecía en la cárcel, y sería ejecutado al año siguiente. El enemigo más decidido de Ulbritch en Moscú había dejado de serlo. De haber seguido siendo Beria el hombre más poderoso de la Unión Soviética, sin duda a Ulbritch lo habrían destituido cuando no algo peor.”
 
La idea del muro se hace realidad...
Serían pocas las personas que conocerían el plan secreto para el cierre de la frontera. Honecker instaló su cuartel general en una discreta suite de cuatro habitaciones en el segundo piso del edificio de Keibelstrasse, donde tenía su sede el Departamento de Policía de Berlín Oriental, detrás de la Alexanderplatz. Los miembros del grupo de planificación, elegidos según la estricta necesidad de que estuvieran al corriente, fueron: Paul Verner, primer secretario del SED en Berlín; el viceprimer ministro Willi Stoph; el ministro de Seguridad del Estado Erich Mielke; el ministro de Interior Karl Maron y su ayudante, el mariscal de campo Seifert; el ministro de Defensa Heinz Hoffmann; el ministro de Transportes Erwin Kramer; el jefe de la policía de Berlín Oriental, el general Fritz Eikemeier y su ayudante, el coronel Horst Ende. Incluso el personal de operaciones de Honecker estaba limitado a ocho, entre los cuales estaban el teniente coronel Hübner, su asesor militar, y el coronel de la policía y miembro ejecutivo del Consejo de Defensa Gerhard Exner. Éste iba a desempeñar un papel clave. Dado que aquello sería visible para los forasteros, tenía que garantizar que en su conjunto pareciera una operación policial de envergadura, aunque rutinaria.”
 
Al servicio de la RDA...
El servicio de Koch en Berlín le proporcionó una esposa e incrementó su apego al sistema comunista. Todavía más, incrementó su resentimiento contra los jóvenes de su misma edad que vivían en Berlín Oriental pero trabajaban en Berlín Occidental, a veces a tiempo parcial y los fines de semana. Allí podían ganar 5 marcos a la hora, lo cual, debido al cambio de divisa no oficial de 5 por 1, les daba un total de 25 marcos de la RDA. Así, por una tarde de trabajo, un cruzafronteras podía ganar 100 marcos de la RDA, lo que equivalía al salario semanal de un soldado raso del ejército como Koch. Los cruzafronteras hacían ostentación de su dinero, lucían las últimas modas occidentales y se burlaban de los jóvenes que, como Koch, subsistían con los miserables sueldos comunistas. Por eso cuando el 13 de agosto cerraron la frontera, el soldado Koch apoyó con entusiasmo la decisión. `Las medidas´ pondrían fin al desorden de aquellos muchachos que, en opinión de Koch, obtenían un provecho despreciable del sistema de vida del Estado Socialista, altamente subvencionado, mientras trabajaban en un voraz Estado capitalista. Llámese equidad o envidia.”
 
Intentando escapar a Berlín Occidental...
El 27 de marzo de 1962, Seidel y su equipo habían excavado otro túnel cerca de allí, pero los Vopos lo habían descubierto. Cuando Seidel y un ayudante suyo, Heinz Jercha, salieron al otro lado, descubrieron que habían caído en una trampa. Los Vopos abrieron fuego y Jercha recibió un disparo en un pulmón. Después de tirar del jadeante Jercha y colocarlo tras él, Seidel empujó frenético la tierra con el fin de bloquear la boca del túnel. Para cuando los guardias fronterizos lograron reabrir el túnel, los dos jóvenes habían llegado ya al otro lado de la frontera. Desgraciadamente, los intentos por detener la hemorragia interna fracasaron, y Heinz Jercha falleció antes de que llegara la ayuda de médicos expertos."
 
Noviembre de 1989...
Entre la una y las dos de la madrugada, enjambres humanos procedentes de ambos lados de la frontera se abrieron paso a través del muro en la puerta de Brandemburgo. Había quienes, sin hacer caso del frío de noviembre, iban en bata y pijama. Miles de personas se deleitaban con la sensación de pasear por la cercana Pariser Platz -donde estaba la hilera de las embajadas-, una elegante zona de la ciudad cerrada treinta años atrás con alambradas, bloques de cemento y trampas antitanque, convertida por decreto del Estado en una letal tierra de nadie. La gente escalaba hasta lo alto del muro y allí bailaba y gritaba con todas sus fuerzas, de alegría, de éxtasis y de liberación.”
 
Historia apasionante de un trozo de la historia de la Guerra Fría que conviene recordar tanto como homenaje a una ciudad y sus habitantes como para recordarnos que por altos y fuertes que se hagan los muros que acotan la libertad de la ciudadanía, tarde o temprano terminan derrumbados y convertidos sus trozos en reliquias o recuerdos. Ideal para amantes de la historia en lectura de vigilias hospitalarias, vacacionales o simplemente por amor a la lectura. Poco aconsejable para la suegra que podría darle ideas peregrinas y ponernos de albañiles para de paso arreglar el fregadero y el plato de la ducha...

jueves, 21 de septiembre de 2017

 

Libro: Divide y vencerás

-El reparto de África, 1880-1914-

Autor: Henry L. Wesseling
Editorial: RBA Libros S. A.
Traducción: Yvonne Conijin
Edición: 2010
 

La propuesta de hoy es un apasionante viaje a la época en que las grandes potencias se repartieron a golpe de tiralíneas el mapa de África como parte del Gran Juego pese a que ninguna, en principio, estaba interesada en el mismo y las colonias se limitaban a puestos marítimos. Casi sin querer las potencias europeas se vieron envueltas en una lucha que se libraba mediante exploraciones a zonas desconocidas para el hombre blanco amén de hostiles para las condiciones de vida, tratados con reyes tribales que luego servían de justificantes de posesión en las grandes conferencias, un cambalache de territorios y protectorados buscando unir las colonias físicamente para finalmente trazar unas fronteras cuyas consecuencias sociales aún sufre el continente negro.

 

El autor se centra en los aspectos políticos, las políticas coloniales de los distintos países, y en las figuras políticas que llevaron a cabo el reparto. Es un relato de acontecimientos donde las naciones se muestran como actores y sus patriotas los encargados de llevar a cabo la obra colonizadora que si bien en lo geográfico se basaba en tratados y acuerdos con los gerifaltes de la población local, también se justificaba desde un punto de vista moral luchando contra la esclavitud y llevando a la par una labor evangelizadora...
 
Henry L. Wesseling es catedrático de Historia General en la Universidad de Leiden, director del Instituto para la Historia de la Expansión Europea y autor de diversos libros de historia...

 

Y no puedo contaros más del autor porque la contraportada es verdaderamente parca en datos biográficos del mismo y recordaros que son datos actualizados a la fecha de edición pero por Internet hallaréis seguro más datos si os pica la curiosidad, yo me retiro y os dejo unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:

 

El comienzo del reparto...
La partición de África empezó en África del Norte. El establecimiento del protectorado de Túnez en 1881 y la ocupación inglesa de Egipto al año siguiente fueron los primeros pasos en el largo camino que se cerraría en 1912 con el sometimiento de Marruecos. Este es, al menos, un punto de vista bastante aceptado. Es también una visión tentadora, no sólo por la elegancia de la simetría -la partición de África terminaba donde había empezado, en África del Norte- sino al mismo tiempo, porque ambos acontecimientos tuvieron efectivamente gran relevancia y numerosas consecuencias. La ocupación francesa de Túnez constituyó la primera prueba irrefutable de que Francia se había erigido de nuevo como gran potencia tras su derrota ante Alemania en 1870. La ocupación inglesa de Egipto y las consiguientes tensiones anglo-francesas determinaron en grandes líneas el modelo a seguir para la nueva injerencia europea en África que se produjo a continuación. Algunos historiadores llegan incluso a considerar toda la sucesiva partición de África como una consecuencia directa de la cuestión egipcia.”

 

Leopoldo II de Bélgica y sus ansias colonialistas...

"Al principio, su atención se centraba sobre todo en Oriente. `¿Sabe usted de alguna isla en Oceanía, el Mar de la China o el Océano Índico que nos pueda venir bien?´, preguntó en 1861 a un oficial de la Marina belga. También le atraía Borneo, más tarde llamó su atención Nueva Guinea, y Formosa, Tonkín, Sumatra, etcétera. Cada una de ellas le llevaba a hacer planes, proyectos, globos sonda, pero a la postre no conducían a parte alguna. No obstante, tras la subida al trono se produjo un cambio trascendente. El objetivo seguía siendo el mismo, proporcionar una colonia a Bélgica, pero los medios eran distintos. Tras su coronación, Leopoldo se dio cuenta de que el país, o por lo menos el Gobierno, no quería saber nada de la expansión colonial. Fuerte en los actos, suave en el modo, permaneció fiel a su sueño, pero cambió de método. En adelante actuaría como particular, naturalmente con el prestigio propio de un soberano y con el apoyo de la fortuna de su familia, pero prescindiendo del Gobierno y del Parlamento. Su nueva estrategia era la de soberano institucional dentro de Bélgica, y de empresario independiente fuera de las fronteras del país.”
 

Lord Rosebery...

Rosebery era demasiado rico para tener que esforzarse por algo, demasiado intelectual para tener ambiciones y demasiado historiador para albergar ilusiones. Apreciaba la cartera de Asuntos Exteriores que le dieron en el último gabinete Gladstone. Le brindó la oportunidad de garantizar la continuidad de la política exterior de Salisbury en un gabinete liberal. No ambicionaba el puesto del presidente del Gobierno, pero se lo otorgaron porque no había ningún otro dirigente aceptable. No tuvo éxito. Desde el primer momento existían hostilidades públicas con su gran rival sir William Harcourt, que era líder de los liberales en la Cámara de los Comunes, donde Rosebery, siendo Lord, no podía hacer acto de presencia. De este modo, la presidencia del Gobierno se convirtió en una tragedia personal para Rosebery, que era muy nervioso. Terminó en un completo fracaso y le causó un insomnio absolutamente insoportable. Tras sólo quince meses de gobierno, dimitió.”
 

Abomey...
Abomey -o Dahomey, como también se le llamaba- era, en efecto, un estado peculiar. Poseía un fuerte ejército en activo. Uno de sus componentes más originales era el cuerpo de amazonas, que se había fundado en el siglo XVIII, cuando el rey decidió incorporar al ejército a algunas de sus esposas. Desde entonces, las amazonas se habían convertido en una unidad permanente y la más temida de la milicia. En Dahomey, las mujeres se encargaban de la parte más dura en las luchas. Como contraprestación, poseían todos los privilegios propios de la posición de las esposas del rey. Vivían en palacios y disfrutaban de comida especial que les servían. Un detalle menos agradable era que les estaba prohibido mantener relaciones con otros hombres aparte del rey al que, por motivos obvios, no veían con mucha frecuencia. La infracción de esta regla se castigaba con la pena de muerte. Expertos psicólogos de entonces y de ahora han relacionado con frecuencia la ferocidad de las amazonas con esta represión sexual forzosa.”

 

Kitchener de Jartum...

Horatio Herbert Kitchener (1850-1916) es quizás el mejor y, en todo caso, el más conocido de los generales ingleses en las colonias. Fue muy popular por ocupar en 1914 el cargo de ministro de Guerra, desde donde dirigió la campaña de los voluntarios en la guerra. Cualquier joven inglés se enfrentaba en esa época a la cara bigotuda del mariscal de campo que le miraba severamente desde el cartel publicitario a cuyo pie leía la frase: `Your country needs you´ (Tu patria te necesita a ti). Pero Kitchener ya se había convertido mucho antes, durante la Guerra de los Boers, en héroe nacional. Estuvo al frente de las tropas de África del Sur durante la fase más complicada de la guerra más difícil de la historia inglesa. Fue nombrado entonces `Lord Kitchener of Khartoum, Vaals and Aspell´, pero se le seguiría conociendo como Kitchener de Jartum, pues era ante todo el hombre que había vengado a Gordon y había reconquistado Jartum. Su victoria de Omdurman fue y siguió siendo su mayor triunfo.”
 

Sudáfrica...
El futuro de Sudáfrica era, pues, de vital importancia para Milner. África del Sur no podía faltar en el Imperio Británico. Esta colonia debía ampliarse hasta llegar a ser una gigantesca federación, algo así como Canadá o Australia. Pero el futuro de África del Sur era incierto. De hecho, existían dos posibilidades: podía evolucionar hasta convertirse en dominio británico, o podía llegar a ser una potencia enemiga, dominada por los boers. La clave para la solución se encontraba en Transvaal. Había que obligar a Kruger a optar por el bando británico. No había otra solución para los problemas políticos en África del Sur: o reformas en Transvaal o la guerra. Milner no creía que esa reforma vendría por sí sola, así que era partidario de alentar una crisis. El 23 de febrero de 1898, y tras haber realizado un estudio sobre el asunto, comunicó su punto de vista a Chamberlain en una extensa carta, advirtiéndole, además, de que sólo era un planteamiento local de la cuestión. Naturalmente, todo dependería de un análisis de la situación política mundial. Dependía la cuestión en su conjunto del enfoque imperialista. Eso le incumbía a Chamberlain.”

 

Marruecos...
El Tratado de Fez dejaba abierta la posibilidad de una partición de Marruecos, estipulando al mismo tiempo que Francia y España ya habían pactado algunos puntos en 1904. El reparto se completó con el tratado de protectorado que España firmó con el sultán el 27 de noviembre de 1912. España obtuvo con este tratado dos zonas: I) una franja costera, desde Larache en el océano Atlántico hasta un punto al este de Melilla en el Mediterráneo, pero con excepción de Tánger, que se puso bajo mando internacional; 2) una región en el sur de Marruecos, por debajo del río Dra. No obstante, la mayor parte de Marruecos pasó a manos de Francia. Se había cumplido el gran sueño del partido colonial: un territorio de 4.500 kilómetros de longitud, desde Ceuta en el Mediterráneo hasta Cabinda en el Congo, quedó bajo mando francés.”
 
Lectura ideal para vigilias, turnos de noche con calma chicha, convalecencias o simplemente curiosidad por conocer los entresijos del pasado que siguen conformando el presente y nada recomendable para regalar a la suegra que podría pensar en trazar sobre la servilleta de papel nuevas fronteras y límites bajo el protectorado de su sopa boba...

jueves, 7 de septiembre de 2017

 

Libro: Nagasaky Las crónicas destruidas por MacArthur

Autor: George Weller
Editorial: Crítica, S. L.
Traducción: Enrique Herrando
Edición: 2007
 

Ahora que el mundo anda inquieto con las ínfulas norcoreanas por tener la Bomba H y amenazas de misilazos y el apocalipsis atómico, sumado a que en agosto se conmemora a las víctimas de las bombas atómicas que pusieron fin a la II Guerra Mundial tras la rendición incondicional de Japón, es buen momento para visitar de la mano de un testigo de excepción la ciudad de Nagasaky tras el bombardeo atómico...

 

Lo hacemos de la mano de un periodista de raza, un estilista del periodismo de los corresponsales de guerra que era además un testigo molesto para el general McArthur que trataba por todos los medios y mediante la censura evitar que se conociera los estragos de la radiación en los supervivientes así como conocer de primera mano las atrocidades que sufrieron los soldados aliados que cayeron en manos japonesas durante el arrollador avance nipón tras comenzar las hostilidades atacando la base naval de Pearl Harbour. Un testigo incómodo y molesto que sufrió la censura y la rabia de ver como sus crónicas eran destruidas o desaparecidas mientras que otras eran mutiladas en las partes más escabrosas y descarnadas de las mismas. Un libro editado y con introducción de su hijo y un prologo del maestro de periodistas Walter Cronkite.

 

George Weller nació en Boston y se graduó en Harvard en 1929. Fue reportero en Grecia y los Balcanes para The New York Times en la década de 1930, y luego se hizo famoso por su cobertura de la guerra para el Chicago Daily News. En 1943 ganó el premio Pulitzer por un reportaje de apendectomía de emergencia en un submarino norteamericano que atravesaba aguas enemigas. Sus obras incluyen dos libros muy celebrados sobre la II Guerra Mundial, Singapore is Silent y Bases Overseas.

Y sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Recuerdos en 1966...
Siempre que veo la palabra `Nagasaky´, surge en mi mente una visión de la ciudad tal como la vi cuando, el día 6 de septiembre de 1945, me convertí en el primer hombre libre occidental que entró en ella después del fin de la guerra. Hasta el momento, ningún otro corresponsal había sido capaz de eludir a las autoridades para llegar a Hiroshima o a Nagasaky. Aún no se conocían los efectos de las bombas atómicas, salvo el hecho colosal de que habían puesto fin a la guerra con dos golpes en tres días. El mundo quería saber qué aspecto tenían los efectos de las bombas a ras del suelo. Acababa de escaparme de la vigilancia de los censores del general MacArthur, de sus oficiales de relaciones públicas y de su policía militar. MacArthur había prohibido a la prensa el acceso a toda la zona sur de Japón. Cuando me introduje en la prohibida Nagasaky me sentí como otro Matthew Calbraith Perry, entrando en un territorio donde mi mera presencia estaba prohibida, un territorio que ahora tenía dos micados, ambos omnipotentes.”

 

Prisionero en la mina de carbón...
Suboficial administrativo Winfred Mitchum (Houston): Mientras trabajaba en la mina de carbón cogí dos tomates de la galería y me los encontraron debajo de la almohada. En el aeso (prisión militar), los japoneses me aplicaron el tratamiento eléctrico, que consistía en meter un cable en el enchufe de la luz eléctrica, obligarme a sostener su otro extremo, y después hacer pasar la corriente y cortarla intermitentemente. Los guardias de la mina hicieron esto por turnos durante cinco noches, riéndose. Durante el tiempo que pasé en la prisión militar no me dieron absolutamente nada de comer por órdenes especiales del comandante del campo Fukuhara, quien, aunque confesé que los tomates eran de la galería, se empeñó en que los había cogido de su jardín privado. Los guardias intensificaban las descargas eléctricas echándome agua por encima para aumentar la conductividad en todo mi cuerpo.”

 

Enfermar siendo prisionero de guerra de los japoneses...
Hagen le dijo al médico japonés del campo: `Estos hombres morirán si no reciben ayuda´, y este último respondió: `Hombres enfermos morir, bien, bien´. Muchas veces los pacientes recibían bofetadas por estar demasiado débiles para descender al interior de la mina, pero nunca se les dejó morir de inanición en cautiverio deliberadamente, como sí hacía el tristemente célebre capitán Fukuhara de Omuta. A veces las autoridades de la mina daban raciones adicionales de arroz para completar las ralas gachas de la comida habitual. No obstante, algunos de los norteamericanos procedentes de Bataan y Corregidor a los que entrevistó este escritor, como el farmacéutico Dudley DeGroat, de South Bend, y Thomas Boyle, de Mason City, Iowa, mostraban síntomas de desnutrición; el peso de Boyle llegó a caer de 98 kilos a un mínimo de 49. Las palizas eran lo suficientemente habituales como para que las porras japonesas se ganaran el sobrenombre de `barritas vitaminadas´, porque cuando estás débil te animan.”

 

El crucero de la muerte...
A un enfermero militar que se encontraba desprotegido en la cubierta cuando los aviones acribillaron el barco le llenaron la espalda de metralla. Tenía plomo en los pulmones. `Dos tipos empezaron a seguirme por todas partes en la oscuridad. Sabía que iban a por mí, porque yo había entregado a uno de ellos por vender narcóticos en Bilibid. Oí que planeaban dejarme sin conocimiento con una cantimplora de metal llena de orina. Empecé a deambular por todas partes intentando quitármelos de encima. En una ocasión tuve que aliviarme y no pude buscar un cubo porque me estaban siguiendo. Así que me alivié justo donde me encontraba. Me sentía enloquecido y no obstante sabía lo que estaba haciendo. Recogí los excrementos y se los arrojé por encima a los hombres que estaban a mi alrededor. Ellos armaron un escándalo. Así que, para que vieran, recogí otro poco y me lo unté en el pelo. Después empecé a huir otra vez, intentando quitarme de encima a mis dos enemigos. Cuando se acercaban a mí, me abrían las heridas de la espalda con los dedos. Finalmente conseguí quitármelos de encima. Terminé apoyado contra un mamparo que estaba exudando humedad. Me derrumbé en su parte inferior; allí se estaba más fresco, y me gustaban las gotas que caían desde el mamparo sobre mi cara.”

 

Artículo sobre la radiación...
La extraña `enfermedad´ provocada por la bomba atómica, que no se cura porque no se trata y que no se trata porque no se diagnostica, sigue segando vidas en Nagasaky. Hombres, mujeres y niños sin señales externas de lesiones mueren cada día en los hospitales, algunos después de haberse paseado durante tres o cuatro semanas pensando que se habían salvado. Los médicos disponen aquí de todos los medicamentos modernos, pero, cuando hablaron con este escritor, el primer observador aliado que ha llegado a Nagasaky desde la rendición, confesaron franca,mente que la cura de la enfermedad está fuera de su alcance. Sus pacientes, aunque su piel está intacta, sencillamente pasan a mejor vida ante sus ojos.”

 

MacArthur...
Aunque McArthur intentó detener la historia no permitiendo que nadie viera Nagasaky, yo quería ser completamente honesto con él una vez llegase allí. Hacía un mes que había terminado la guerra; a mí entender, él no tenía el más mínimo derecho militar a detener mi historia. Pero yo iba a tratarle como un caballero, y le dejaría ver mis partes primero. Si era un oficial inteligente, en la situación de pacificación en la que nos encontrábamos entonces los dejaría pasar, porque eran extremadamente valiosos. ¿Por qué eran valiosos? Los excelentes médicos japoneses habían examinado los cadáveres, y habían descubierto cosas fascinantes acerca del efecto de la radiación sobre los órganos del cuerpo. Allí radicaba el incalculable valor científico que, en mi opinión, revestía toda mi emisión. En el mundo exterior, todos pensaban que toda la gente había muerto frita inmediatamente por la bomba, asada como un trozo de carne. No había sido así en absoluto. Para algunos, fue una muerte lenta”

 

Libro encarecidamente recomendable tanto por el género, el autor y los hechos que relata y donde se aprecia que pese al tiempo transcurrido los corresponsales de guerra siguen encontrando trabas para informar de la realidad aunque ahora la censura se disfrace asignando periodistas a las unidades militares. También es paladear el estilo de la época con crónicas donde no hay cabida a la superficialidad y sí al relato de la realidad, del deber de todo periodista de ceñirse a informar de los hechos y de lo que ve el corresponsal. Homenaje a las víctimas y también al autor que no pudo ver hecho realidad su anhelo de, aún consciente que la Bomba era inevitable y fue mejor que la democracia la poseyera primero, no quiso ocultar que las víctimas japonesas lo eran de los efectos de un arma aún sin testar pero que en dos golpes acabó con la resistencia japonesa a reconocer su derrota.

viernes, 25 de agosto de 2017

 

Libro: Mao – La historia desconocida

Autor: Jung Chang & Jon Halliday
Editorial: Santillana Ediciones Generales, S. L.
Traducción: Amado Diéguez y Victoria E. Gordo del Rey
Edición: 2006
 

Descarnada biografía sin concesiones a la duda es la propuesta de hoy sobre una de las figuras del siglo XX y un auténtico exterminador de setenta millones de compatriotas que dio lugar, gracias a la propaganda y el culto al líder, a un mito que ha ejercido influencia en millones de personas de todo el mundo y gobernó según el manual estanilista el país más poblado del planeta: Mao Tse-tung.

 

Por otra parte resulta fundamental su biografía para entender aspectos de la Guerra Fría así como un viaje al comunismo y sus gulags, las intrigas entre sus dirigentes, la influencia de la URSS en los partidos comunistas de todo el mundo, el cumplir objetivos a costa de hambrunas y miseria en la población y el refinamiento a la hora de eliminar enemigos mediante humillaciones públicas, encarcelamiento, represalias sobre los familiares y el egocentrismo despiadado de todo dirigente comunista que se precie de ser tal. Un sistema de actualidad tras esa subvariante del socialismo que el tal bolivariano cuya aplicación está resultando desastrosa y calamitosa por no citar el régimen norcoreano y la propia China actual donde sigue el régimen comunista y que ahora su ciudadanía no pasa hambre pero se permite que se enganche al consumismo mediante el axioma un país, dos sistemas..

 

Jung Chang nació en la ciudad china de Yibin, provincia de Sichuán, en 1952. A los catorce años entró en la Guardia Roja y después trabajó como campesina, trabajadora del metal y electricista antes de estudiar inglés, y más tarde, convertirse en profesora de la Universidad de Sichuán. En 1978 dejó China para trasladarse al Reino Unido y, poco después, recibió una beca de la Universidad de York, donde obtuvo el doctorado en Lingüística en 1982 siendo la primera ciudadana de la República Popular China en recibir un doctorado de una universidad británica. Jon Halliday por su parte ha sido profesor en el King´s College de la Universidad de Londres con ocho libros publicados.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más, unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 

Un joven de diecinueve años...
Era la primavera de 1913 y Mao tenía diecinueve años. En la escuela de Magisterio imperaba un espíritu abierto, el propio de la época, que se ponía de manifiesto incluso en su sede, un edificio de inspiración europea con arcos románicos y un amplio patio con columnas. A este edificio lo llamaban yang lou: `edificio extranjero´. Las aulas tenían elegantes suelos de madera y ventanas de vidrio, y los estudiantes estaban expuestos a todo tipo de ideas nuevas: se les alentaba a pensar libremente y a organizarse en grupos de estudio y pusieron en marcha nuevas publicaciones sobre anarquismo, nacionalismo y marxismo (durante un tiempo, en el salón de actos de la institución colgó un retrato de Marx). Por su parte, Mao, que se había topado con el término `socialismo´ en una publicación periódica, se encontró en ese momento con la palabra `comunismo´. Fue un periodo al que bien puede aplicarse la frase ` Dejad que florezcan cien flores´, que Mao emplearía más tarde para una época de su propio gobierno en la que, sin embargo, no permitió ni una pequeña fracción de la libertad de la que él gozó cuando era joven.”

 

Stalin bendice su posición de líder supremo...
Fue en esa época cuando Mao supo que Moscú le había ascendido al cargo más alto del escalafón: presidente del futuro Estado comunista chino. Su agresiva persecución del poder le había valido el aprecio de sus superiores. Y ahora que contaba con las bendiciones de Moscú, decidió embarcarse en una purga a gran escala para librarse de todo aquel que se había opuesto a él y, de paso, desencadenar un terror tal que a partir de entonces nadie se atreviera a plantarle cara. Shangai no estaba en posición de oponerse ni de limitar sus movimientos, porque a mediados de noviembre de 1930 en el Comité Central estalló una batalla por el poder. La inició un personaje relativamente desconocido llamado Wang Ming, quien en años venideros habría de convertirse en uno de los grandes opositores de Mao.”

 

Estrategia de Mao contra los japoneses...

Por lo tanto, el plan básico de Mao para la guerra chino-japonesa consistía en reservar sus fuerzas y ampliar la esfera de influencia de los rojos chinos al tiempo que aguardaba la intervención de Stalin. De modo que cuando los japoneses avanzaron hacia el interior desde el norte de China y desde la región de Shangai, Mao consiguió que Chiang Kai-shek aceptase que el ejército rojo no interviniera en ninguna batalla y que operase, exclusivamente, en funciones auxiliares. No quería combatir a los invasores. Al contrario, ordenó a los comandantes rojos esperar a que los japoneses derrotasen a los nacionalistas para, a continuación, cuando los japoneses avanzasen, ocupar territorio tras las líneas niponas. Los japoneses no establecían guarniciones en las vastas regiones conquistadas -más extensas que el propio Japón-. Sólo podían controlar las líneas férreas y las grandes ciudades, lo cual dejaba libres las ciudades pequeñas y las zonas rurales. Además Mao ordenó a sus hombres incorporar a sus filas a los soldados nacionalistas derrotados con el fin de aumentar sus propios efectivos. Su plan consistía en ir pisando los talones del ejército japonés para ampliar las zonas rojas.”
 

Guerra de Corea

Pero Mao insistió en seguir adelante con la Guerra de Corea. Quería algo más: la Bomba. De hecho, éste fue el objeto principal del viaje de Zhou, además las industrias de armamento. Zhou trató por todos los medios de llevar al equipo del físico nuclear Qian Sanqiang a los institutos de investigación nuclear soviéticos, pero sus reiteradas peticiones para la transferencia de tecnología nuclear fueron rechazadas. Qian siguió presionando durante tres meses, periodo que coincidió exactamente con el de la resistencia de Mao a acabar la guerra. Entonces, en mayo, Moscú se plantó. El bloque comunista llevaba algún tiempo desplegando una enorme campaña en la que acusaba a Estados Unidos de estar utilizando armas bacteriológicas en Corea y China, y atribuyendo vagamente un gran número de muertes a los ataques bacteriológicos. Los aviadores estadounidenses capturados eran obligados a confesar, a veces ante una cámara, que habían dejado caer este tipo de bombas.”
 

La Bomba...
En todo el país se organizaron celebraciones. Entre la población, hasta entonces completamente ignorante de que China estuviera fabricando una Bomba, la noticia se recibió con auténtico júbilo. Poseer armas nucleares se consideraba indicativo de los logros de una nación, por lo que muchos se sentían profundamente orgullosos, especialmente teniendo en cuenta que lo que se les dijo es que China había fabricado la Bomba ella sola, sin ninguna ayuda exterior. El papel decisivo de la Unión Soviética se mantuvo en riguroso secreto y todavía hoy es poco conocido.”

 

Madame Mao...

El ansia de relacionarse con extranjeros sólo era igualada por su pasión por la ropa femenina. En la China de su esposo, a las mujeres únicamente se les permitía vestir chaquetas y pantalones sin hechuras. Sólo en muy raras ocasiones podía ella misma ponerse un vestido o una falda. En 1972, deseaba lucir un vestido para acompañar al presidente de Estados Unidos (que la describió como `desagradablemente cáustica y agresiva´) y a la señora Nixon al ballet The Red Detachment of Women (El destacamento rojo de mujeres) una de sus ocho `obras ejemplarizantes´. Pero después de darle una y mil vueltas abandonó la idea, ya que habría parecido demasiado incongruente que se presentara así delante del gran número de mujeres chinas que habría entre el público y que, a pesar de estar especialmente invitadas, irían todas vestidas con la monótona ropa estilo Mao. Cuando Imelda Marcos, de Filipinas, visitó China en septiembre de 1974 ataviada con su vistoso traje nacional, Madame Mao tuvo que aparecer con su anodino uniforme y gorra, que la dejaban bastante malparada al lado de la ex reina de belleza Imelda. Tanto el fotógrafo chino como la señora Mao no dejaba de mirarla con envidia por el rabillo del ojo.”
 

Muere un mito viviente...
El 8 de septiembre, la garganta de Mao emitió un gruñido ininteligible. Su peluquero y sirviente durante diecisiete años le puso un lápiz en su mano temblorosa y Mao trazó dificultosamente tres débiles líneas, y luego tocó blandamente el borde madera de la cama tres veces. El peluquero dedujo que lo que Mao quería saber era lo que le estaba ocurriendo al primer ministro japonés, Takeo Miki (cuyo nombre significa en chino `Tres Bosques´). Mao nunca se había visto con Miki ni había mostrado ningún interés por él hasta aquel momento, en el que Miki estaba luchando por evitar que le derrocaran mediante un golpe dentro de su propio partido. Una de sus novias reconvertidas en enfermeras, Meng, sostuvo frente a él el boletín de noticias y Mao lo leyó durante unos minutos. Este informe sobre otro de los líderes que estaba contra las cuerdas fue lo último que leyó. Al poco rato de esto, Meng le oyó decir a Mao: `Me siento muy mal. Llama a los doctores´. Aquellas fueron sus últimas palabras. Poco después quedó inconsciente. Pasados diez minutos de la medianoche del 8 de septiembre de 1976, Mao Zedong murió. Su mente se mantuvo lúcida hasta el final; una mente en la que sólo había lugar para un pensamiento: él mismo y su poder.”

 

Libro imprescindible para intentar comprender más sobre el gigante asiático y los regímenes comunistas sobre un hombre que se elevó sobre sus compatriotas sometiéndoles a todo tipo de penurias, en todos los aspectos y niveles, mientras él se dedicaba a intentar tomar la antorcha en el mundo comunista que sujetaba la URSS a costa de millones de ciudadanos chinos que perdieron la vida mientras el resto sobrevivía en un estado de control total sobre sus cuerpos y sus mentes. Ideal para votantes de populismos de izquierda que piensan que su mundo de confort digital tiene sitio en un estado comunista que les venden sus líderes, amantes de la historia así como mentes inquietas que intuyen que detrás de un ídolo de masas siempre hay un efectivo ejercicio de propaganda y culto al líder.

Muy recomendable.

jueves, 10 de agosto de 2017

 

Libro: Hernán Cortés
-Inventor de México

Autor: Juan Miralles Ostos
Editorial: Tusquets Editores, S. A.
Edición: 2ª edición, octubre 2001
 

Apasionante biografía es la propuesta de hoy, nada menos que el conquistador y arquitecto de México tras vencer a un imperio en decadencia y gracias a la alianza con los pueblos oprimidos por el imperio de Motecuhzoma así como la superioridad tecnológica y las tácticas de reconquista traídas de la lucha contra los musulmanes en España y de las guerras de Italia cuyos veteranos conformaban la espina dorsal de las fuerzas de Hernán Cortes.

 

El autor, en un estilo magistral donde engarza las distintas fuentes tras comparar los datos y fechas ofreciendo un libro donde el autor no desmerece de los cronistas de la conquista. Pero lejos de caer en vicios de pintar una Arcadia precolombina o tópicos de la Leyenda Negra y siempre buscando verificar en distintas fuentes los datos disponibles, el autor nos muestra una civilización indígena basada en el culto a la muerte mediante sacrificios humanos y canibalismo, siendo éste un rasgo que perdurará ya con los españoles asentados y borrada la antigua religión por el cristianismo de los conquistadores. No hay ataques gratuitos o idealizaciones novelescas, los hechos se narran y se muestran descarnados sin juicios de valor que tergiversen la narración de la historia...

 

Juan Miralles nació en 1930 en Tampico, México. Tras estudiar en la capital ciencias políticas y sociales en la UNAM, ingresó en 1955 en el cuerpo diplomático mexicano, en el que ha desempeñado diferentes cargos. Cursó estudios de literatura inglesa en Tokio y fue director del Seminario de Historia de las Relaciones Diplomáticas de México en la misma UNAM. Es autor de varios artículos sobre la conquista y fue colaborador de la agencia EFE en México.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición; y sin más rollos unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 

Encuentro de dos mundos...
Colón volvió a España hablando maravillas de lo que había encontrado. Era la tierra de Jauja. Fue tan grande el entusiasmo que despertó, que pocos meses después partía de nuevo, para el que sería su segundo viaje, al frente de una flota de diecisiete navíos, llevando consigo a un número cercano a mil quinientos hombres, que habrían de establecerse en La Española (isla compartida hoy día por Haití y República Dominicana). Pero pronto se apagaría el entusiasmo, pues antes de transcurrir tres años la mayoría sucumbió al hambre y a las enfermedades. La colonización española en América, o las Indias, como entonces se les llamaba, comenzó con el pie equivocado. Ni Colón tenía madera de colonizador, ni los hombres que trajo eran los indicados. Hidalgos y gente de palacio.”
 
Cortés...
La vida de Cortés la conocemos a trancos; existen épocas en las que se sabe día a día lo que hizo, mientras que, en otras, se dan larguísimos periodos en que se pierde de vista por completo. Infancia, adolescencia y entorno familiar corresponden a la época oscura. Se conoce más de esa etapa de las vidas de Alejandro o Julio César, que vivieron siglos atrás, que de la suya propia. Para el conocimiento de ese período , se descansa por entero en el testimonio de un autor único: Francisco López de Gómara, o simplemente Gómara, que es como mejor se le conoce. Éste irrumpe en escena en 1552, cuando habían transcurrido cinco años de la muerte de Cortés.”
 
Naves extrañas...
Por lo general, los relatos de la conquista proceden de fuente española, dado que las crónicas indígenas suelen ser fragmentarias y carentes de ilación, razón por la que se confunden tiempos y lugares; sin embargo, cuando se trata de conocer cuál fue la reacción de Motecuhzoma al tener conocimiento de que naves extrañas navegaban por esas costas, no queda otra alternativa que acudir a ellas. No se dispone de otra fuente de información. Según éstas, el soberano ya se encontraría resignado para lo peor; aparecían signos ominosos dando noticia de que su reinado tendía un final desastroso. Mediante conjuros trataba de evitar lo inevitable. Además, la profecía tenía anunciado el retorno de Quetzalcóatl. Mal año para el autócrata de Tenochtitlan.”
 
Texcoco...
Texcoco, junto a Tenochtitlan y Tacuba, hacía parte de la triple alianza que señoreaba sobre los pueblos de Anáhuac, de allí que la sucesión texcocana era algo que interesaba a los gobernantes de las otras dos partes, en especial a Motecuhzoma, que con mucho, era el más poderoso y, a la vez, tío de los príncipes en disputa. Optó éste por Cacama, que era el primogénito entre los hijos legítimos, con cuya designación se inconformó Ixtlilxóchitl, quien consideró que éste sería un dócil instrumento en manos del tío, `como cera blanda´, dijo. Secundado por algunos de sus hermanos, este príncipe texcocano se alzó en armas. Ello ocurría allá por 1517, el mismo año en que Hernández de Córdoba asomó por costas yucatecas.”
 
Tenochtitlan conquistada y rendida...
Desaparecido un orden político, al momento ya estaba funcionando uno de repuesto. La mayoría de las poblaciones vecinas tenían ya autoridades designadas por Cortés. Éste, en lugar de imponer alcaldes y corregidores a la usanza de España, utilizó la infraestructura indígena, cuidándose sólo de que los recién designados fueran gente que no escapara a su control. En general, el sistema funcionó; el núcleo reducido de españoles se estableció en Coyoacán, mientras el resto del país estaba en paz. Un punto a destacar, es el de que a la milicia la conservó intacta; eran los profesionales de la guerra y pronto tendría empleo para ellos; y en cuanto a los señores y demás principales, se les ordenó permanecer en Cuautitlán, hasta que hubiese desaparecido el riesgo de epidemia. Ya serían llamados cuando empezara a reconstruirse la ciudad. Ellos serían la piedra angular sobre la que se basaría la nueva sociedad, no se dio el caso de que los suplantara con los esclavos: los señores seguirían siendo señores, y los esclavos continuarían en su misma condición. El desplome del viejo régimen no significaría su emancipación.”
 
El Marqués del Valle...
En ausencia del monarca, la Emperatriz Isabel de Portugal quedó como gobernadora del reino, siendo con ella con quien Cortés trató sus asuntos. El más importante fue una capitulación para descubrir, conquistar y poblar islas o tierra firme situadas en la Mar del Sur; `todo a vuestra costa y mención sin que en ningún tiempo, seamos obligados a vos pagar los gastos que en ello hiciésedes´. Queda advertido que deberá incursionar en tierras que no se hayan descubierto, ni entre los límites y pasaje norte-sur de la tierra que está dada en gobernación a Pánfilo de Narváez e Nuño de Guzmán. Las Molucas quedaban fuera de su alcance, pues en abril de ese año, Carlos V había cedido a su cuñado Juan III de Portugal sus derechos sobre la Especiería en 350.000 ducados de oro. La capitulación fue hecha en Madrid el 27 de octubre de 1529. A continuación, el 11 de noviembre, la emperatriz, como reina gobernadora, expide otra cédula ordenando restituir las multas impuestas a quienes habían jugado.”
 
Cortesano al final de su vida...
A través de un clérigo llamado Pedro de Navarra, que llegó a ser obispo de Comênge, sabemos que en 1547, en el que será el último año de su vida, Cortés en su casa de Madrid acostumbraba celebrar una tertulia que congregaba a varones talentosos quienes disertaban sobre temas de espiritualidad: `la casa del notable y valeroso Hernán Cortés, engrandecedor de la honra y imperio de España. Cuya conversación seguían muchas personas señaladas de diversas profesiones, por su gran experiencia y hechos admirables´. Según refiere este contertulio, una de las normas establecidas consistía en que al último en llegar le tocaba gacer una disertación sobre el tema que se fijase, habiéndole correspondido a él, en una ocasión, hablar sobre la preparación del cristiano ante la muerte.”

 

Excelente biografía que es además una guía a un mundo perdido y cómo se perdió para beneficio de la corona de España, también asistimos a una forma medieval de conquista con sus instituciones y formalidades a la hora de conquistar, mantener y gestionar los nuevos territorios. Lejos de tópicos típicos, los hechos se narran actualizados en estilo al lector actual pero sin renunciar a seguir el estilo marcado por los cronistas. Uno de esos libros que deberían ser lectura obligada para creyentes en las Arcadias de los buenos indígenas siendo los españoles el catalizador del descontento y ansias de sublevación de los pueblos sometidos a Motecuhzoma que facilitaron la conquista y que, al perder a la cabeza ceremonial y de gobierno, se adaptaron a los nuevos gobernantes configurando lo que hoy es México.

Imprescindible.

lunes, 24 de julio de 2017

 

Libro: La reina Victoria

Autor: Lytton Strachey
Editorial: Lumen
Traducción: Silvia Pons Pradilla
Edición: Octubre de 2008
 

Es el veinte aniversario del fallecimiento de Diana de Gales y resulta un buen momento para visitar la biografía de otra mujer que está en el imaginario colectivo no sólo del mundo anglosajón: la mítica reina Victoria, que dio nombre a toda una época con su longevo reinado pero de la que realmente poco se sabe...

 

Iremos de la mano de un autor y un libro escrito en las primeras décadas del pasado siglo con un estilo al que ya no estamos acostumbrados y que en buenas manos que manejan mejor la pluma es un delicioso recorrido basado en numerosos documentos y obras engarzadas maravillosamente por Lytton Strachey siendo tildada de ser la mejor biografía sobre la reina Victoria incluso hoy en día. Otro acierto es que vemos la óptica de la protagonista donde nombres de la historia, hombres y mujeres, conocidos y con libros dedicados a sus obras y sus actos pasan ante nosotros igual que pasaron por su vida y que conocemos y el autor utiliza por sus diarios y correspondencia desde pronta edad. Viviremos sus alegrías, su amor devocional a su esposo muerto prematuramente,su dignidad imperial y al igual que ella a medida que pasamos la páginas también sentimos su dolor y su nostalgia ante el inevitable paso de la muerte que nos arrebata los seres queridos y admirados.

 

Giles Lytton Strachey nació en Londres en 1880 y falleció en Wiltshire en 1932. Fue uno de los ensayistas y biógrafos más destacados del grupo Bloomsbury. Hijo de la aristocracia inglesa, desafió las convenciones de su tiempo y revisó los presupuestos morales y éticos de su época en obras maestras del género biográfico. Refinado y viperino ensayista, provocador, incisivo y capaz de enfrentarse sin complejos a las consagradas figuras de la historia política, intelectual y social de Inglaterra.

Datos sacados de la contraportada y, sin más rollos, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Hace falta un sucesor o sucesora al trono...

Tras la muerte de la princesa cobró gran importancia, por más de una razón, que el duque de Kent se casara. En lo concerniente a la nación, la falta de herederos en la familia reinante parecía convertir ese paso en obligatorio y, con toda probabilidad, desde el punto de vista del duque, resultaba igualmente conveniente. El hecho de tener que casarse como deber público, por el bien de la sucesión de un país agradecido. Cuando el duque de York se casó recibió una retribución de veinticinco mil libras anuales. ¿Por qué razón no habría de esperar el duque de Kent una suma similar? Pero la situación no era tan sencilla. Había que tener en cuenta al duque de Clarence, el mayor de los hermanos, y si él se casaba, era evidente que tendría prioridad a la hora de reclamar el dinero. Por otro lado, si el duque de Kent se decidiera a contraer matrimonio, había que recordar que estaría haciendo un importante sacrificio, puesto que se vería implicada la reputación de una dama.”
 

Conociendo su destino al trono...
Al año siguiente se decidió que había llegado el momento de explicarle la situación. La escena es de todos conocida: la lección de historia, el árbol genealógico de los reyes de Inglaterra que la institutriz había colocado de antemano entre las páginas del libro, la sorpresa de la princesa, sus preguntas y al fin la comprensión de los hechos. Cuando la niña lo entendió guardó silencio durante unos minutos y después dijo: `Seré buena´. Aquellas palabras fueron algo más que una declaración convencional, algo más que la expresión de un deseo impuesto; fueron, en su limitación e intensidad, en su seguridad y humildad, un resumen intuitivo de las cualidades dominantes de una vida. `Lloré mucho al saberlo´, observó Su Majestad tiempo después. Sin duda, mientras los otros estuvieron presentes, entre ellos su querida Lehzen, la pequeña mantuvo la compostura, pero después corrió a esconderse para vaciar su corazón de una agitación extraña y profunda en un pañuelo, alejada de la vista de su madre.”

 

Su tío, el rey Leopoldo de Bélgica...
La correspondencia con el rey Leopoldo revelaba mucho de lo que aún permanecía parcialmente oculto del carácter de Victoria. Con su tío siempre había mantenido una actitud firme. En respuesta a todos sus avances, Victoria había levantado un muro infranqueable. La política exterior de Inglaterra no era de su incumbencia; era competencia de la reina y de sus ministros. Las insinuaciones de su tío, sus ruegos, sus intentos, fueron del todo inútiles, y era preciso que él comprendiera la situación. La rigidez en la actitud de Victoria era aún más sorprendente a causa del respeto y el afecto con que la acompañaba. Desde el principio y hasta el final, aquella reina impasible siguió siendo una sobrina afectuosa y ejemplar. El mismísimo Leopoldo debió de envidiar una corrección tan perfecta, pero lo que es admirable en un estadista de edad avanzada resulta alarmante en una joven de diecinueve años. Y los observadores privilegiados no estaban libres de cierto temor. Esa extraña mezcla de ingenua alegría y firme resolución, de franqueza y reticencia, de puerilidad y orgullo, parecía augurar un futuro plagado de perplejidad y peligros.”

 

Príncipe Alberto...
Al mismo tiempo, su actividad experimentaba un enorme crecimiento en una esfera más importante. Se había convertido en el secretario privado de la reina, en su consejero personal, en su otro yo, y como tal estaba presente en todas sus entrevistas con los ministros. Empezó a interesarse, como la reina, por la política exterior, pero no había ningún asunto interno en el que no se percibiera su influencia. Se estaba produciendo un doble proceso: mientras Victoria se sentía cada vez más sometida a su poder intelectual, Alberto, al mismo tiempo, estaba cada vez más absorbido por la maquinaria de la alta política: los asuntos incesantes y variopintos de un gran Estado. Nadie podía tildarlo de diletante; era un trabajador, un personaje público, un hombre de negocios.”

 

Viuda...
La muerte del príncipe consorte marcó el momento crucial en la historia de la reina Victoria. Sentía que su vida se había agotado con la de su marido y que los días que le quedaban en este mundo habrían de ser sombríos: una suerte de epílogo a un drama que ya había terminado. Y su biógrafo tampoco se libra de una sensación similar; también para él la última mitad de su larga carrera es una etapa sombría. Los primeros cuarenta y dos años de la vida de la reina están iluminados por una gran cantidad de información, auténtica y variada. Con la muerte de Alberto, un manto desciende sobre ella. En contadas ocasiones, a intervalos irregulares e inconexos, ese manto se alza durante un instante y se adivinan algunos contornos, unos pocos detalles significantes, pero el resto sigue siendo conjeturas y ambigüedad. Así, aunque la reina sobrevivió a esa dolorosa pérdida durante casi tantos años como llevaba de vida antes de que se produjera, la crónica de esos años no es comparable con la historia de la primera mitad de su vida.”

 

Madre preocupada...
Todo habría ido bien si los problemas domésticos de la reina se hubieran solucionado con la misma facilidad. Entre sus preocupaciones más serias estaba la conducta del príncipe de Gales. El joven se había casado e independizado, se había sacudido de los hombros el yugo familiar y comenzaba a hacer lo que le venía en gana. Victoria estaba muy inquieta y sus peores temores parecieron hacerse realidad cuando en 1870 el príncipe tuvo que declarar como testigo en un juicio de divorcio. Era evidente que el heredero al trono se había estado relacionando con gente que Victoria no aprobaba. ¿Qué se podía hacer? Se dio cuenta que su hijo no era el único culpable, que también había que tener en cuenta el papel de la sociedad, de modo que le despachó una carta al señor Delane, director de “The Times”, en la que le pedía que `escribiera artículos frecuentes sobre el inmenso peligro y los males causados por la frivolidad y la superficialidad de las opiniones y el estilo de vida de la clase alta´. Y cinco años después el señor Delane escribió un artículo sobre ese tema. Sin embargo, no pareció tener mucha repercusión.”

 

Se acerca el final...
La tarde había sido dorada, pero después de todo, el día iba a terminar con nubes y tormenta. Las necesidades y ambiciones imperiales implicaron al país en la guerra de Sudáfrica. Hubo reveses, contratiempos y desastres sangrientos que sacudieron la nación y la reina atendió con verdadera solicitud la preocupación de su pueblo. Pero tenía el ánimo en alto y su valor y su confianza no se tambalearon ni por un instante. Entregada en cuerpo y alma a la lucha, trabajó con redoblado vigor, se interesó por los detalles de las hostilidades e hizo cuanto estuvo en sus manos para rendir sus servicios a la causa de la nación. En abril de 1900, cuando tenía ochenta y un años, tomó la extraordinaria decisión de renunciar a su visita anual al sur de Francia y viajar a Irlanda, que había proporcionado una cifra particularmente elevada de reclutas a los ejércitos que había en el campo de batalla. Se quedó tres días en Dublín, donde recorrió las calles, pese a las advertencias de sus consejeros, sin escolta armada, y la visita resultó un éxito absoluto. Sin embargo en el transcurso de ese viaje comenzó, por vez primera, a mostrar señales de la fatiga propia de la edad.”

 

Biografía apasionante en un delicioso estilo narrativo ideal para lectura reposada de verano, a la luz de la mesita y que hará las delicias y despertará el interés a lectores variopintos, amantes de la historia, de la realeza, de las biografías y para curiosos. Podemos pasar unas risas si lo regalamos a la suegra que pensará que se trata de la reina actual y meterá la pata en reuniones y saraos cuando salga el tema...

viernes, 7 de julio de 2017

 

Libro: Historia Viva – Memorias

Autor: Hillary Rodham Clinton
Editorial: Editorial Planeta, S. A.
Traducción: Claudia casanova
Edición: Primera edición, septiembre de 2003
 

Pudo haber sido la primera mujer presidente de EEUU pero antes fue la esposa del presidente de EEUU y tal vez ahora, pasado el tiempo y reciente su derrota ante Donald Trump, sea el momento de leer un libro de memorias, con la consiguiente y natural subjetividad de todo libro de memorias, que supone un viaje emocionante y sorprendente al interior de la Casa Blanca y de la política, sus artes, por parte de los miembros del Capitolio, una lucha feroz entre el partido republicano y el partido demócrata donde las argucias de los que financian al primero dieron resultado logrando la victoria del rival de la candidata a la presidencia Hillary Rodham Clinton, como si la presidencia de su marido hubiera sido el primer intento que culminaría en la campaña de su esposa logrando perder una presidencia que parecía ganada. Una lucha que recuerda aquella otra en otra república: Roma y la lucha por el poder entre demócratas y optimates...

 

Posiblemente la administración Clinton fue de las más eficaces y esperanzadoras presidencias del siglo XX pero oscurecida por el acoso y derribo de que fue objeto por parte de los capitalistas del partido republicano que financiaban publicidad negativa y alentaban investigaciones que trataran de desprestigiar a Bill Clinton culminando en el caso de Mónica Lewinsky donde un problema conyugal se convirtió en argumento para provocar la dimisión del presidente prostituyendo el legado de los padres fundadores para evitar el despotismo entre otras cosas que vemos con el presidente Trump sin ir más lejos en el tiempo. Visto ahora, son unas memorias fascinantes de una primera dama que aunque nos permite entrar en la intimidad de sus orígenes son las memorias del paso por la Casa Blanca de la esposa del presidente que además era mujer, madre y trabajadora.
 
Hillary Rodham Clinton alcanzó la mayoría de edad durante un tiempo de violentos cambios en EEUU. Como muchas otras mujeres de su generación, creció teniendo acceso a posibilidades de las que su madre o su abuela no dispusieron jamás. Comenzó a explorar la vida, adaptándose a los tiempos cambiantes y guiándose por su propia brújula interna, y se convirtió en un símbolo para algunos y en un pararrayos para los ataques de otros.

 

Datos sacados de una extensa contraportada y sin más unas breves reseñas que os inciten a su lectura:

 

Padres...

Aunque estaba comenzando la guerra fría con la Unión Soviética y la Europa del Este, mis padres y su generación se sentían seguros y llenos de esperanza. La supremacía norteamericana no era sólo resultado del poderío militar, sino de nuestros valores y de las muchas oportunidades disponibles para gente como mis progenitores, que trabajaban duro y asumían sus responsabilidades. La Norteamérica de clase media rezumaba prosperidad y todo lo que ésta comporta: casas nuevas, buenas escuelas, parques en el vecindario y comunidades seguras y tranquilas. Mis padres eran representantes típicos de una generación que creía en las infinitas posibilidades de Estados Unidos y cuyos valores tenían raíces profundas que arrancaban de la experiencia de haber superado la Gran Depresión. Esta generación creía en el trabajo duro, no en las subvenciones; creía en confiar en uno mismo, no en los excesos y la indulgencia con uno mismo.”
 

Bill Clinton...

"Era difícil no fijarse en Bill Clinton en el otoño de 1970. Llegó a la Facultad de Derecho de Yale con una pinta que lo hacía parecer más un vikingo que un estudiante que había recibido la beca Rhodes y que regresaba después de dos años de estancia en Londres. Era alto y, si conseguías traspasar la maraña de la barba rojiza y la melena de pelo rizado, era bastante guapo. Parecía rezumar vitalidad y energía por todos los poros de su piel. Cuando lo vi por primera vez en la sala de estudiantes de la Facultad de Derecho, estaba dándoles un discurso a un grupo de compañeros que lo escuchaban atentamente. Mientras me acercaba, lo oí decir: <<... y no sólo eso, ¡también cultivamos las sandías más grandes del mundo!>> Le pregunté a una amiga: <<¿Quién es ése?>> <<Oh, ése es Bill Clinton- dijo-. Es de Arkansas y siempre habla de ello.”
 

Duelo...

Celebramos una segunda misa funeraria en la iglesia metodista de la calle Court, cerca de la casa donde mi padre había crecido. Bill habló en esa ocasión, e hizo un elogio con mucho cariño que logró transmitir la personalidad brusca y devota de Hugh Rodham: ` En 1974, cuando me lancé por primera vez al ruedo político, lo hice en un distrito congresual donde había muchos republicanos del Medio Oeste. Mi futuro suegro se acercó conduciendo un Cadillac con una licencia con matrícula de Illinois, y nunca le dijo a un alma que yo estaba enamorado de su hija. Sencillamente se acercaba a la gente y les decía: ``Sé que eres republicano y yo también lo soy. Creo que los demócratas están a un paso de ser comunistas, pero éste es un buen chico.” Lo enterramos en el cementerio de Washburn Street. Era un día de abril lluvioso y frío, y mis pensamientos eran tan sombríos como el cielo plomizo que se cernía sobre nosotros. Me quedé de pie, escuchando el sonido del corneta de la Guardia Militar de Honor. Después del entierro, fuimos con algunos de los amigos de mi padre a un restaurante local, donde compartimos recuerdos.”
 

Un fiscal especial para investigar al presidente Clinton...

"Los empleados de la Casa Blanca y los abogados se arremolinaron alrededor del presidente. Todo el mundo estaba muy preocupado porque el ruido de tambores que clamaba por el nombramiento de un fiscal especial estaba imponiéndose y ahogando el mensaje que Bill intentaba transmitir, pero nadie podía adivinar si el mencionado nombramiento terminaría por acallar las voces. Para cuando aterrizamos en la base de la fuerza aérea de Andrews y nos transportaron en helicóptero hasta la Casa Blanca, Bill estaba obviamente cansado del debate. Debía volver a Andrews para dirigirse a Europa esa misma noche, para unas reuniones organizadas con mucha antelación en Bruselas y Praga, con el fin de hablar de la expansión de la OTAN, seguidas de una visita oficial a Rusia para tranquilizar las inquietudes que los planes de la OTAN de expandirse hacia el este le producían al presidente Boris Yeltsin. Antes de su partida, me dijo claramente que quería que el tema de Whitewater se resolviera de una vez por todas, y pronto.”
 

África...

En nuestra última parada en Senegal, Bill se dirigió a Goreé Island, igual que había hecho yo. Vio la puerta de No Retorno y pronunció una emotiva disculpa por el papel que Estados Unidos había jugado en el comercio de esclavos. Lo que dijo despertó alguna controversia en Norteamérica, pero yo creo que fue apropiado. Las palabras importan mucho, y las palabras de un presidente de Estados Unidos tienen mucha fuerza en el resto del mundo. Al expresar arrepentimiento por no haber intervenido en el genocidio de Ruanda y por nuestra relación histórica con el tráfico de esclavos, envió un mensaje muy claro a los africanos, diciéndoles que les respetábamos, nos preocupábamos por ellos y los apoyábamos en su lucha contra los desafíos entrelazados de la pobreza, la enfermedad, la represión, el hambre, el analfabetismo y la guerra. Pero África necesita mucho más que palabras, necesita inversiones y comercio, si es que sus economías han de desarrollarse alguna vez. Para ello hacen falta tanto cambios importantes en la mayoría de los gobiernos locales como colaboración desde Estados Unidos. Es por eso por lo que es tan importante la Ley de Crecimiento y Oportunidades de África, que propuso Bill y que el Congreso aprobó, pues crea incentivos para que las empresas norteamericanas inviertan en ese continente.”
 

Carrera por el Senado...

"La carrera por el Senado empezó a tomar forma. Giuliani se reunió en Texas con el gobernador George W. Bush, que acababa de anunciar la creación de su comité de precampaña presidencial. El alcalde Giuliani me acusó de ser una especuladora, y anunció que él iría a Arkansas para recaudar fondos para su campaña; un movimiento astuto, pensé yo, pues le garantizaba atención y dinero, y de paso me propinaba a mí un buen anticipo de lo que había de ser la campaña. La representante Lowey, una de las congresistas más efectiva y popular, dijo que no se presentaría. En junio, finalmente di los primeros pasos concretos y necesarios para una campaña al Senado, y anuncié que crearía mi propio comité de precampaña. Con la ayuda de la asesora de medios Mandy Grunwald y de Mark Penn, el astuto e informado experto en encuestas que trabajaba para Bill, comencé a entrevistar a los potenciales candidatos para mi equipo de campaña.”
 

Libro recomendable para amantes de los entresijos, biografías, la historia contemporánea y nada recomendable a suegras que busquen morbo. Es un libro honesto de una mujer representante de una generación que vivió los caldeados 60´s en EEUU sobre cuestiones sociales y una visita guiada a ser la primera dama compartiendo intimidad con el presidente de EEUU pero también el relato de una mujer que dispuso de oportunidades negadas hasta entonces. También para comprender un poco el lector ajeno a EEUU como el presidente Trump ha llegado a serlo y ese inquietante pensamiento de que los mismos que le apoyaron puede que sean los mismos que lo fulminen cuando su telegenia y personalidad digital empiecen a ser un incordio para los intereses que le sustentan en la Casa Blanca.

Apasionante.

martes, 6 de junio de 2017

 

Libro: Las cincuenta grandes mentiras de la Historia

Autor: Bernd Ingmar Gutberlet
Editorial: Libros del Atril, S. L.
Traducción: Olga Martín
Edición: Primera edición, septiembre de 2008
 

Ha llegado junio, es inminente el verano con sus días luminosos, de momentos de lectura reposada pero amena, momento para quienes no tienen demasiado tiempo que arañar al descanso para dedicarse a la lectura el resto del año. La propuesta de hoy responde a este perfil, libro de lectura con espíritu de tertulia radiofónica de madrugada o charla tras velada con amistades, un repaso a la Historia desmintiendo mitos populares o de mera propaganda pero que calan en la conciencia colectiva como si fueran verídicos.
 
Del autor puedo deciros lo que dice la contraportada con datos actualizados al año de edición, escritor alemán que vive y escribe en Berlín donde estudió historia amén de en Budapest y ha trabajado como periodista, editor y director de proyectos culturales.

Y sin más unos breves pasajes que os animen a la lectura del libro:
 

El Diluvio...
La inundación del mar Negro debe de haber sucedido aproximadamente en el año 6.700 a.C. En aquel entonces, debido a una inundación de proporciones descomunales, se formó el mar Negro tal y como hoy lo conocemos, en lo que antes era una reserva de agua dulce muchísimo más pequeña. Por un terremoto o un maremoto, o un desplazamiento geológico comparable, se habría producido una onda de pleamar que se precipitó desde el Mediterráneo hacia el mar de Mármara (junto a la Estambul actual) y que, finalmente, hizo correr grandes cantidades de agua hasta el mar Negro. Con ello, no sólo creció considerablemente el mar Negro, sino que también se redujo la conexión terrestre que había entonces entre Europa y Asia, entre el mar Negro y el Mediterráneo. Es probable que las aguas saladas manaran año tras año desde el Mediterráneo hasta la cuenca de agua dulce e inundaran grandes partes de la región costera...lo cual suena muy parecido a la catástrofe presentada por la leyenda bíblica del Diluvio.”

 

Robin Hood...

"Sin embargo, en documentos antiguos aparece una variante del nombre de Robin Hood: un hombre se presentó ante el juzgado en 1261 y, un año después, obtuvo el apodo de Robehod, lo cual permite sospechar que el mencionado tenía una cierta reputación y que esa reputación estaba relacionada con un hombre determinado. El primer portador de un nombre parecido aparece en un documento de 1226 y se trata de un marginado llamado Robert Hod, posiblemente el hombre al que se remontan todas las leyendas. Por otro lado, este nombre aparecía con mucha frecuencia, aunque no precisamente con relación a un forajido que evoque a nuestro Robin Hood. En todo caso, en favor de la hipótesis de que este Robert Hod es el verdadero Robin Hood está el hecho de que en los documentos que lo mencionan se habla también de un hombre que luego se convierte en sheriff de Nottingham; sorprendentemente, justo donde la leyenda habla de un tal sheriff como enemigo mortal de Robin. Pero esto tampoco prueba nada.”
 

La masacre armenia...
La mayoría de los historiadores, en cambio, remiten a las evidencias, de las que se infiere claramente que la muerte del mayor número de armenios en los traslados fue tolerada, cuando no pensada de antemano. Y utilizan toda una gama de términos que van desde `traslado´ hasta `progromos´y desde `masacre´ hasta `genocidio´. Desde el punto de vista jurídico, el gobierno turco se mueve en terreno seguro al negar el genocidio a pesar de la magnitud de la tragedia, pues la declaración del genocidio como delito internacional es de 1948, varias décadas después de los sucesos en Anatolia. Pero, ¿acaso le hace justicia al tema este aspecto legal? A pesar de las extensas investigaciones, no hay una respuesta universalmente aceptada a la pregunta por el genocidio. A lo mejor porque una declaración daría lo mismo, tanto para los armenios como para Turquía.”
El asesinato de JFK...

En todas estas y otras teorías, Oswald y los demás implicados jugaban un papel apropiado y, por ende, altamente variable. La mayoría de las teorías no han podido presentar pruebas concluyentes que las respalden, aun cuando los acusados efectivamente se hubieran beneficiado con la muerte de Kennedy y algunos hubiesen estado en condiciones de planear el asesinato y de ocultarlo inmediatamente después. Como suele suceder con las teorías conspirativas como éstas, resulta difícil pensar cómo pudo asegurarse la discreción de un círculo tan grande de implicados durante tanto tiempo. Además, todas las teorías pueden presentarse como más o menos probables, y algunas veces resultan bastante atractivas, pero con frecuencia tienen también un trasfondo ideológico y, por tanto, subjetivo. Incluso si la Comisión Warren llevó su investigación con descuido, esto no tiene que haber sido algo premeditado, y tampoco significa automáticamente que sus resultados sean equivocados. La tesis del autor individual puede no ser tan atractiva como la de una amplia conspiración de asesinato presidencial, pero sigue estando lejos de ser desmentida.
 

Libro para todo tipo de lectores ya sean aficionados a la Historia o simples lectores que no gustan de lecturas farragosas amén de estudiantes, convalecencias hospitalarias, turnos de noche sin jefatura a la vista o simplemente estar tumbado ya sea en la piltra o en la tumbona en la playa o piscina. Nada de regalar a la suegra que se pondrá más chocha de lo habitual creyendo que se conspira contra ella o ella misma se pondrá a conspirar lo que la hará mas insoportable de lo habitual...

 

lunes, 29 de mayo de 2017

 

Libro: Guardianas nazis
- El lado femenino del mal  -

Autor: Mónica González Álvarez
Editorial: Editorial EDAF, S. L. U.
Edición: Segunda edición, diciembre 2012

Se está terminando mayo y resulta obligatorio rendir homenaje a las víctimas del nazismo más cuando en Europa soplan de nuevo vientos xenófobos y partidos que bajo el manto del populismo ocultan su devoción y genética nazi alimentado su nicho electoral por la crisis económica y que del otro extremo surgen también partidos claramente fascistas como ellos sólo que de la extrema izquierda. Es por ello que siempre hay que recordar y tratar de desentrañar que empujó a seres humanos a exterminar a otros seres humanos...
 

La autora con estilo ágil y precisión periodística aborda el exterminio desde la perspectiva de las miembros femeninos de las SS como guardianas de los campos de concentración, de la muerte. Lejos de efectismos truculentos detallando los malos tratos, vejaciones y actos de sadismo y crueldad sobre las prisioneras, no rehuye describirlos pero lo necesario dentro de un conjunto donde sólo eran parte de la rutina diaria en el infierno de las selecciones para la cámara de gas, los experimentos médicos sin anestesia o el sadismo en las torturas mediante latigazos, patadas, perros entrenados para devorar y perfeccionamiento de métodos de tormento cuando no el simple y vil asesinato por placer.

 

Por otra parte resulta didáctico observar que muchas eran mujeres jóvenes que nos muestran hasta que punto las inmersiones desde la infancia en ideologías e ideas calan hasta el punto de que personas normales y de vidas anodinas sin pena ni gloria en el paso por este mundo se transforman en verdugos implacables. Sin duda hay una inoculación de odio e ideas desde la infancia así como una sociedad, la Alemania nazi desde 1933, constantemente adoctrinada que logra crear monstruos cuando el terror es instigado por el Estado. No hay diferencia entre los nazis y las dictaduras militares de los 70´s y 80´s ni siquiera en la actualidad donde el contrario queda reducido al concepto de objeto merecedor de la muerte y el tormento. Un libro que, al igual que todos los que tratan el tema del nazismo, debería hacernos recapacitar en qué nos estamos equivocando para que todo aquello que se creía derrotado en mayo de 1945 vuelva a calar en la sociedad europea y occidental, existente bajo otras formas en el resto del mundo...

 

Mónica G. Álvarez es periodista, escritora y guionista de radio y televisión. Dejó su Valladolid natal en 2004 para instalarse en Barcelona, ciudad que la vio crecer profesionalmente. Su vocación es la radio, pero desde hace años se dedica a una de sus grandes pasiones: la escritura. Es colaboradora en diversos medios de prensa y revistas. Se considera una investigadora nata, imperfecta y orgullosa de serlo y sobretodo, una mujer optimista, apasionada y soñadora.

Generosos datos sacados como es habitual de la contraportada y sin más unas breves reseñas que os inciten a conocer el lado oscuro femenino del nazismo:
 

La esposa del comandante del campo de Buchenwald...
La pesadilla comenzó en “Villa Koch”, como formalmente era conocida, y se extendió hacia el exterior. Se trataba de una gran casa de aproximadamente 125 hectáreas sobre la colina Ettersberg. En un principio, aunque Ilse era la esposa de uno de los siete oficiales de las SS destinados en Buchenwald, no era de aquellas que hacían amigos fácilmente. Pronto, la señora Koch se transformó en una mujer `endemoniada´. La maternidad no la había ablandado, ni más lejos de la realidad, sino todo lo contrario. El efecto positivo que podía subyacer en ella se había convertido en algo destructivo y mordaz. De hecho, no se relacionaba con ninguna de las otras cónyuges. Su carácter colérico, sádico, degenerado, de gran sangre fría y hambrienta de poder, se lo impedían. Algunos informes médicos posteriores la llegaron a tildar de ninfómana. Para la realización de esta clase de depravaciones y fiestas, el comandante Koch mandó construir también una especie de `picadero´, donde su mujer podría desplegar sus malas artes, tanto amatorias como criminales. El lugar en cuestión, lejos de ser algo pequeño, tenía 40x100 metros de extensión y unos 20 metros de altura. Esta gigantesca morada se encontraba a poca distancia del campo de concentración, así que los prisioneros de los barracones más cercanos podían escuchar perfectamente lo que ocurría en su interior.”
 
María Mandl, conocida como La Bestia de Auschwitz...
La interna Aleksandra Steuer afirmaba con rotundidad: `Mandl fue una vigilante muy cruel en el búnker´. Al fin y al cabo, en aquel tétrico edificio las víctimas eran despojadas de sus ropas y zapatos, y permanecían desnudas por completo durante todo el confinamiento. Dos veces a la semana eran alimentadas con víveres previamente cocidos o con un café y un pedazo de pan duro. Frecuentemente, las aberraciones eran tan severas que durante tres días las reas no podían comer nada, y también eran obligadas a hacer huelga de hambre con cualquier pretexto de lo más trivial. A lo largo de este correctivo los castigos mínimos fueron el fustigamiento y los golpes, al menos 25 latigazos, después 50, 75 y hasta 100. Posteriormente se duchaba a la persona con agua fría y la sacaban al exterior para dejarla a la intemperie. Su época favorita era el invierno, por lo que la mayoría expiraba de hipotermia. El búnker estuvo al servicio de los supervisores y guardianes más peligrosos y decadentes del campamento. Mandl, como directora del mismo y hasta su nombramiento como Oberaufseherin en abril de 1942, también hizo las delicias más pérfidas y agresivas que nos podamos imaginar.”

 

Herta Bothe, la Sádica de Stutthof y sus métodos narrados por una testigo...
...una húngara a quien yo conocía por el nombre de Eva, de 18 años de edad, se acercó a la cocina para comer algunas cáscaras de nabo que se encontraban en un montón fuera de la cocina. Esta niña vivía en el mismo bloque que yo, que era el bloque 203. Como ella estaba cogiendo las cortezas, Bothe vino de un lugar de trabajo cercano. Ella ordenó a una de las chicas de la cocina que trajera un gran trozo de madera y entonces comenzó a golpear a Eva con él. Después de los primeros golpes la chica se cayó. Yo y otras chicas de la cocina gritamos a Bothe que Eva era demasiado débil para soportar la paliza. Bothe replicó: `La golpearé hasta la muerte´. A continuación Bothe le pegó a la chica en la cabeza y por todo el cuerpo. Después de unos diez minutos paró y Eva se quedó muy quieta, sangrando profusamente de la cabeza. Luego Bothe me ordenó a mí y a otras chicas que llevásemos el cuerpo a una habitación en el bloque al lado del hospital donde ponían todos los cadáveres. Definitivamente la chica fue asesinada por la paliza. Una interna que yo creo que era médico examinó el cuerpo y dijo que la chica estaba muerta. No sé el nombre de la doctora. No la he visto desde la llegada de los británicos.”

 

Ravensbrück...
Lo que para los nazis era una `muerte natural´ para la gente corriente y cuerda se trataba de hambre, palizas y un trabajo agotador. La muerte en este campo de concentración estaba científicamente organizada. Hasta un funcionario alemán llegó a escribir en octubre de 1944 que la `mortalidad en Ravensbrück era insuficiente y debería llegar a 2.000 muertos al mes con efecto retroactivo de 6 meses¨. No me extraña que las mujeres retenidas allí fueran presas del pánico al ver a la que sería su tutora, Dorothea Binz, pasearse con gesto tétrico por los barracones. Con cada golpe que propinaba a aquellos despojos humanos, los ojos de la guardiana brillaban con una alegría a veces infame a veces voraz. Una superviviente llamada Olga Golovina, que había sido encarcelada en Ravensbrück a la edad de 21 años, explicó 39 después y con lágrimas en los ojos: <<Recuerdo a la guardiana Dorothea Binz paseando por el campamento. Aún puedo verla ante mis ojos. Una prisionera agotada pasa a su lado, tropieza y cae. Con denodados esfuerzos se pone de pie y se va tambaleándose. Semejante escena era suficiente para Dorothea. Ella pedaleó más fuerte, aumentó la velocidad y atropelló a la miserable interna. Luego llamó a los perros y se los lanzó. ¡Los perros eran salvajes, feroces, adiestrados especialmente para destrozar a la víctima hasta que dejaba de respirar!>>.

 

Libro de casi obligada lectura, y sin casi, para conocer hasta qué punto nos volvemos salvajes cuando se dan las circunstancias apropiadas pero también de homenaje a los millones de víctimas que fueron asesinadas o tuvieron la desgracia de pasar por el sistema nazi de represión y exterminio. Un recordatorio para nosotros mismos como lectores de que en ocasiones hay que salir a la calle y defender valores que damos por hechos pero que pueden trocarse por lo contrario si permitimos que los extremismos políticos campen a sus anchas y miramos a otro lado. Recomendable para todo tipo de lectores y de electores, un humilde homenaje al recuerdo de quienes padecieron, sufrieron y murieron en los campos de extermino y concentración de todas las épocas, pasadas y tristemente aún presentes, quién sabe si también del mañana...

Perdonar pero no olvidar.

 

sábado, 20 de mayo de 2017

 

Libro: Memorias

Autor: Andrei Sajarov
Editorial: Círculo de Lectores
Traducción: María Elena Aparicio Aldazábal

Edición: 1992

 

Corren los 50´s y el mundo está en plena Guerra Fría, pero esta vez no veremos la perspectiva desde el lado capitalista, viajamos a la URSS, a las memorias de un ciudadano soviético que es ni más ni menos que el padre de la bomba termonuclear soviética. Trabaja convencido en el sistema, vive rodeado de privilegios como académico que carecen la mayoría de ciudadanos de la URSS y su imperio comunista mas al realizar cálculos se percata de que las simples pruebas atmosféricas ya serán la causa de la muerte de cientos de miles de vidas de seres humanos, sólo con las pruebas atmosféricas...

 

Es un libro áspero para el lector de hoy en día que debe recurrir a imágenes de Corea del Norte pero sin olvidarse de los paraísos bolivarianos, Cuba y, seguramente Sajarov seguiría en las barricadas, la neo imperial Rusia de Putin, un hijo del sistema soviético. Sus memorias, que hará las delicias de físicos aficionados, son un viaje a un sistema cerrado que pregonaba la armonía en el exterior y utilizaba la fuerza para aplacar disidencias. Clientelismo, poder sin escrúpulos y un férreo control interno por parte de la KGB, condenaron a pacifistas, reformadores y disidentes al universo del Gulag, los hospitales psiquiátricos y el destierro. También comprobar que los métodos de la KGB, chuscos y cutres visto ahora pero efectivos en su época, siguen utilizándose...
 
Andrei Sajarov nació en Moscú en 1921. Inició su carrera científica en una fábrica de armamento durante la Segunda Guerra Mundial. Tras sus primeros trabajos teóricos importantes, en 1948 fue destinado a un centro de investigaciones secreto, donde contribuyó decisivamente en la creación de la bomba H soviética. Designado miembro de la Academia de Ciencias, recibió los máximos honores oficiales. Por esta época advirtió de los peligros de la energía nuclear y se convirtió en un apasionado defensor de la distensión y la paz. Su artículo Reflexiones sobre el progreso, la coexistencia pacífica y la libertad intelectual (1968) provocó la indignación oficial y en la prensa se inició una intensa campaña de descrédito de su persona. Sajarov se relacionó con los círculos de la disidencia y se erigió en adalid de los derechos humanos y las libertades. En 1975 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz. A causa de su firme oposición a la guerra de Afganistán, en 1980 fue privado de sus condecoraciones y confinado en Gorki, donde permaneció aislado del mundo hasta que en 1986 el presidente Gorbachov les restituyó la libertad. Durante los últimos años de su vida llevó a cabo una firme lucha en favor de la democratización de su país y fue elegido diputado. Murió en diciembre de 1989 en Moscú.

Por una vez abundantes datos en la contraportada y sin más unas breves reseñas que os inciten a descubrir a Andrei Dimitrievitch Sajarov:
 

La escuela...

"No tuve problemas con mis estudios en la escuela, pero no hice amigos; por el mismo motivo, tampoco me creé enemigos. Recuerdo haber tenido problemas en mis clases de carpintería: nunca he sido muy habilidoso con las manos. Durante una de mis primeras clases prácticas, un par de chicos más mayores decidieron comprobar si yo era un llorón o no, y me metieron los dedos en un torno de banco. De alguna manera, conseguí aguantarme las lágrimas, y la siguiente vez, uno de los chicos se ofreció a ayudarme con mis labores de carpintería: yo lo estaba pasando fatal para construir una banqueta. A principios de 1934, mis padres decidieron que ya había perdido bastante tiempo y me sacaron de la escuela. Se las arreglaron para crear un curso puente que englobase el quinto y sexto curso de modo que pudiese pasar los exámenes y ser aceptado en séptimo curso. Este periodo de estudio intensivo tuvo gran importancia en mi desarrollo intelectual.”
 

Probando la bomba H...

 

La tensión aumentó en la Instalación al acercarse la fecha de la prueba. En el verano de 1952, si la memoria no me falla, tuvimos problemas para fabricar un material en particular que necesitábamos para el ingenio. Nicolai Pavlov, un coronel (o tal vez posiblemente general) de la KGB y oficial del Primer Directorio General, era el encargado de su producción. Había que tomar una determinación: el método antiguo utilizaba una factoría que se había construido con otro propósito, mientras que la alternativa requería una nueva factoría de diseño especial para aprovechar una tecnología nueva y mucho más prometedora. Pavlov, en un intento de jugar sobre seguro o de economizar utilizando la factoría existente, decidió ambos métodos, pese a lo cual no fue capaz de conseguir la producción planificada. Alguien planteó esta cuestión en una conferencia a la que asistí. Beria, aparentemente informado del tema por anticipado, se levantó y dijo algo así: ^Cuando los bolcheviques queremos hacer algo, cerramos los ojos ante todo lo demás (Beria entornó los ojos con lo que su rostro era todavía más atemorizante). Pavlov, ha perdido usted su empuje bolchevique. No le vamos a castigar ahora y espero que corrija su error. Pero no se olvide de que tenemos mucho sitio libre en nuestras cárceles´.”

 

Ecologismo en la URSS de 1967...

En 1967, me vi involucrado en el esfuerzo de salvar el lago Baikal. El lago de mayor profundidad del mundo, es una inmensa reserva de agua dulce. Y lo que es más importante, la región de Baikal es un fenómeno único de la Naturaleza, una zona de una belleza sorprendente que para muchos se ha convertido en un símbolo de nuestra nación. Durante varios años, “Komsomolskaya pravda”, “Literaturnia gazeta” y otros periódicos habían estado publicando alarmantes y convincentes informes de las amenazas que para el Baikal representaban las construcciones industriales a lo largo de sus riberas, el talado y transporte de madera y el vertido de residuos químicos en sus aguas. Aunque nuestros esfuerzos por proteger el Baikal no tuvieron éxito, alcancé un profundo conocimiento de los problemas medioambientales, tanto en sentido general como en el contexto particular de la sociedad soviética.”
 

Primera huelga de hambre...

"Mi primera huelga de hambre tuvo lugar mientras Lusia estaba en el Hospital Oftalmológico, coincidiendo con la llegada del presidente Nixon a Moscú el 27 de junio. El objetivo era llamar la atención sobre la penosa situación de los presos políticos: Vladimir Bukovski, Velentin Moroz, Igor Ogurtsov y Leónidas Pliushch; los alemanes étnicos encarcelados por manifestarse pidiendo el derecho de emigración; y los presos en los hospitales psiquiátricos. Los corresponsales de Prensa y televisión que viajaban con Nixon me entrevistaron en nuestro apartamento y Tania actuó de intérprete. Cuando un reportero de televisión intentó transmitir una entrevista conmigo desde la estación de enlace de Ostankino, cortaron la retransmisión a requerimiento del censor soviético. Me dijeron que durante varios minutos, medio mundo estuvo mirando las pantallas en blanco, en lugar de la entrevista con Sajarov, lo que dejó una impresión perdurable.”
 

Afganistán...

Los líderes soviéticos debían haber contado con una rápida victoria en Afganistán. Pero éste era un país que en el pasado había luchado tanto contra Inglaterra como contra la Rusia del zar y no se había rendido. A medida que el ejército de Karmal iba debilitándose por las deserciones en masa y el paso a las fuerzas de la guerrilla, la guerra se fue haciendo cada vez más bárbara. Escuchamos con horror y vergüenza las noticias de las emisiones occidentales que hablaban de los bombardeos de ciudades, el hambre provocada por la destrucción de cosechas y el uso de napalm, minas, trampas explosivas y armas químicas. Cuatro millones de afganos, un cuarto de la población antes de la guerra, se había ido a Pakistán e Irán, donde vivía en condiciones miserables, la mayor masa de refugiados que había en el mundo en aquellos días. ¿Perdonarán alguna vez los afganos el sufrimiento por el que les hicieron pasar?"
 

Chernobil...

"Para mi vergüenza, al principio traté de convencerme de que no había sido nada grave. Los informes de principios de mayo en la Prensa soviética decían que los niveles de radiación en las proximidades del reactor de Chernobil no excedieron los 10-15 milirroentgenios por hora, y me llevaron a adoptar una postura bastante tranquila respecto al accidente. Descarté el peligro de lluvia radiactiva significativa que pudiera producir daños ecológicos o efectos biológicos fuera del umbral que condujeran al cáncer o a deterioros genéticos. Una pista que debería haberme alertado de la posibilidad de encubrimiento en el informe de mediados de mayo fue la noticia de que varios bomberos habían fallecido: si los informes anteriores habían sido precisos, ¿qué podría haber provocado su fallecimiento?"
 

El perdón de sus pecados disidentes...

"En respuesta a mis preguntas, Marchuk dijo que no sabía nada acerca de las fechas de las resoluciones o sobre la devolución de mis condecoraciones. (Su admisión sería una admisión obligada de que las autoridades se habían equivocado al desterrarme en 1980, pero aparentemente las nuevas ideas no habían progresado tanto.) No me dejó en claro un buen número de otras cuestiones, incluyendo la pregunta clave, si había sido desterrado de Moscú sobre la base de un acto oficial o por decisión de la KGB. El único decreto que he visto hasta ahora fue el que me privó de mis condecoraciones.”
 

Libro recomendable para amantes de tochos y biografías así como para tendencias de izquierdas que pregonan a sus votantes consumistas las bondades de un estado tipo bolivariano o putinesco que sólo desemboca en represión y sufrimiento para la ciudadanía. Un hijo de la URSS con el eterno alma rusa y que tal vez ha sido injustamente olvidado por la ciudadanía gracias a un gobernante que con pompa imperial e ínfulas intervencionistas militares mantiene secuestrada la democracia mientras denuncia las miserias de las democracias extranjeras en sus canales de televisión. Por supuesto anotar título pata regalar a la suegra las próximas navidades que se cagará en todos los santos por los impronunciables nombres rusos que nos garantiza unas risas a su costa....

martes, 4 de abril de 2017

 

Libro: La vida secreta de Saddam Hussein

Autor: Con Coughlin
Editorial: Editorial Planeta S. A.
Traducción: Isabel Fuentes García
Edición: Marzo de 2003
 

Siempre que hay una buena guerra en lontananza y los recursos son orientados al esfuerzo común, surge lo que podíamos denominar literatura de guerra, obras que apoyan las tesis de ir a la guerra pero mostrando a la vez las causas y la biografía del líder o líderes de la nación enemiga. La propuesta de hoy podría enmarcarse dentro de ese tipo gracias a la perspectiva del tiempo y el conocimiento real de las cosas que antes de la guerra parecía obvias y además irrefutables, aunque en el año de su lanzamiento pasara como una oportuna coincidencia que hizo que fuera un buen producto en ventas ya que la ciudadanía ansiaba saciar la curiosidad sobre un hombre y su régimen que pronto, ya lo era desde el 11-S, sería el enemigo a batir dentro de la guerra decretada por Bush hijo dentro de la guerra contra el terrorismo...

 

Dejando aparte oportunismos, coincidencias o ambas tres, el libro es interesante por varios motivos al lector actual. De primero porque las interioridades de los grandes y crueles dictadores siempre atraen la curiosidad por fisgar al poderoso caído en desgracia. De segundo porque supone para el lector occidental informarse de lo que fue el baasismo que engendró dirigentes como Nasser, el propio Saddam o el ya historia de Gaddafi en Libia. Un movimiento pan árabe que al final declinó en dictaduras personales en nombre del partido y el nacionalismo local y que aún sigue vigente en lo tocante a la hostilidad de la existencia del Estado de Israel a la vez que la lectura nos ilumina sobre algunas de las aristas que dividen de manera casi irreconciliable a unos musulmanes con otros por no hablar con las minorías de otros credos y religiones.

 

Con Coughlin es un prestigioso y galardonado periodista que lleva veinte años escribiendo sobre Oriente Medio. Fue corresponsal en la guerra Iraq-Irán y en la Guerra del Golfo, y fue uno de los primeros periodistas en entrar en Kuwait tras la liberación. Es editor ejecutivo del Sunday Telegraph y vive el Londres...

Al menos vivía en el año de edición, datos sacados como es habitual de la contraportada y sin más unas breves líneas que os inciten a su lectura:
 

Orígenes...

"Si bien la fecha de nacimiento es controvertible, el lugar no lo es. Saddam nació en una choza de barro que pertenecía a su tío materno, Jairallah Tulfah, un simpatizante nazi al que más tarde encarcelaron por apoyar una revuelta antibritánica durante la segunda guerra mundial. Pertenecía al clan sunita de Al-Bejat , parte de la tribu Al-Bu Nasir, que era la dominante en la región de Tikrit. Las lealtades tribales habrían de desempeñar un papel importante en la ascensión de Saddam al poder. En la década de 1980, había al menos media docena de miembros de la tribu Al-Bu Nasir que ocupaban cargos importantes en el gobierno. Sin embargo, en los años treinta, el clan se conocía principalmente por su pobreza y su carácter belicoso. Para sus líderes era un motivo de orgullo eliminar a sus enemigos por las ofensas más inicuas. Como sunita, el niño se acogió a la doctrina ortodoxa mayoritaria del islam, aunque los sunitas son una secta minoritaria en Iraq: sólo uno de cada cinco iraquíes es sunita. Al niño lo llamaron Saddam, literalmente, `el que se enfrenta´. Dadas sus hazañas posteriores, el nombre no podría haber sido más apropiado.”
 

Saddam y el partido Baas...

"Saddam dedicó todas sus energías a crear la estructura de la seguridad interna del partido, una organización que se convertiría en una de sus principales plataformas de su ascensión al poder. Al igual que muchos otros baasíes, sobre todo los que pertenecían a la rama civil, Saddam estaba consternado por la falta de disciplina del partido que había causado la expulsión del gobierno a finales de 1963. Con el apoyo de Bakr, Saddam resolvió crear una estructura que pudiera enfrentarse tanto con enemigos externos como con disidentes internos. Durante su estancia en El Cairo, Saddam había estudiado la vida y obra de Stalin, dejándose influir por él. Aunque resulta difícil de creer que un estudiante mediocre como Saddam, que pasaba la mayor parte del tiempo al frente de bandas callejeras y amenazando a sus rivales, fuera capaz de emprender un estudio serio sobre el déspota soviético, parece que al aprendiz baasí le gustaron algunos de los aspectos más despiadados de la filosofía de Stalin. Tras la humillación de noviembre de 1963, se oía a menudo a Saddam profiriendo máximas estanilistas del tipo: `Si hay una persona, hay un problema; si no hay persona, no hay problema.´ “
 

Métodos...

"Mientras Saddam estaba ocupado creando una laberíntica red de espías, comisarios, torturadores y asesinos, aún encontraba tiempo para mantenerse al día de las horripilantes prácticas que se aplicaban a sus desafortunadas víctimas en el palacio del Fin. Un disidente chiita que consiguió sobrevivir a las cámaras de tortura hizo una terrorífica descripción de cómo Saddam mató personalmente a otro detenido chiita llamado Dujail. `Entró en la habitación, cogió a Dujail y lo lanzó a una cuba de ácido. Luego contempló cómo se disolvía el cuerpo.´ Aunque es difícil encontrar corroboración a esa historia, tiene sin embargo una asombrosa semejanza con las historias que circularon sobre las actividades de Saddam en el palacio del Fin en 1963. Ciertas o falsas, para Saddam lo más importante era que historias como ésas fueran del dominio público en Iraq, y que se creyeran ciertas. Mientras el pueblo siguiera viviendo con el miedo de que cualquiera podía correr semejante suerte en cualquier momento, la posición del partido Baas estaría fuerte.”
 

Problemas domésticos...
El desafío más serio al que Saddam tuvo que enfrentarse surgió de su propia familia, un año más tarde. Se vio obligado a ordenar el arresto domiciliario de sus tres hermanastros, Barzan, Watban y Sabaui. Nunca se ha explicado exactamente la causa de dicho altercado familiar. Se ha sugerido que Barzan estaba involucrado en un intento de golpe de estado; un grupo de oficiales militares le habría ofrecido la presidencia a cambio de que apoyara un golpe contra Saddam. Otra versión echa la culpa a Barzan, jefe de seguridad, por no haber detectado un complot contra Saddam, lo cual resultaba irónico, ya que un año antes Barzan había publicado un libro titulado `Intentos de asesinar a Saddam Hussein´, en el que proporcionaba detalles sobre siete presuntos complots, algunos anteriores a que Saddam se convirtiera en líder, y acusaba a fuerzas tan dispares como Siria, Israel y Estados Unidos de ser los cerebros de dichos planes.”
 
1991...

Sin duda, esa fue su prioridad cuando intentó preparar tanto su persona como el régimen para el desafío militar que, casi inevitablemente, lo aguardaba. En un primer momento la actitud con respecto a Kuwait había consistido en buscar una retirada ventajosa, es decir, en términos favorables a Bagdad, como la conservación de las islas en litigio y del yacimiento petrolífero de Rumaila, con un gobierno pro iraquí instaurado en Kuwait capital. El impulso diplomático internacional dado por Washington y Londres en el otoño de 1990 hizo que la perspectiva de semejante solución resultase cada vez más improbable. Como la guerra parecía inevitable, Saddam pasó de la política de la retirada ventajosa a la que podríamos describir como `retirada de supervivencia´.”
 

Libro que se devora de un tirón pero a la vez una observación de la sociedad iraquí y la sensibilidad geopolítica con la desgracia de que son los sátrapas quienes acaban acaparando el poder mientras la voluntariosa ciudadanía siempre es traicionada como ha sucedido y sucede en estos casos. Es ascenso al poder de una tribu cuyo mascarón de proa era Saddam, hoy sólo una lágrima en la lluvia de la historia pero muy presente viendo el panorama de la región. Lectura para curiosos, amantes de las biografías de dictadores y lectura reposada de tiempo de descanso u horas muertas. Una mirada al pasado que era hoy ayer y puede arrojar pistas de mañana.

sábado, 25 de marzo de 2017

 

Libro: El librero de Kabul

Autor: Äsne Seierstad
Editorial: Maeva Ediciones
Traducción: Sara Hoyrup, Marcelo Covián
Edición: Enero de 2004
 

Todos sabemos situar Afganistán en el mapa, enviamos a nuestros soldados a combatir, donamos millones de dólares para ayuda humanitaria y apoyamos la lucha contra el integrismo pero no sabemos nada del día a día, de los sueños, de las esperanzas y de las pesadillas cotidianas de la ciudadanía afgana a la que vemos bajo el prisma que nos muestran las noticias y los tópicos de gentes atrasadas y tribales...


La propuesta de hoy es un viaje al año cero tras el derrocamiento del régimen talibán que impuso las leyes coránicas a base de sangre y amputaciones sin excluir lapidaciones. A través de la observación por parte de la autora del universo doméstico de un ciudadano afgano de Kabul, dueño de una librería y una editorial que aspira a un Afganistán moderno y próspero tanto material como socialmente que se considera a sí mismo un liberal pero que en su casa, en su feudo, aplica un machismo y un autoritarismo avalado por una visión de la religión islámica que se les inculca desde la infancia.
 

Es una lectura áspera y casi desagradable para el lector occidental donde el integrismo religioso ha sido contenido desde la Revolución Francesa y la liberación de la mujer desde 1945. Es un mundo atroz donde la mujer es sólo un objeto cuyos sentimientos son irrelevantes y el sometimiento una virtud. Pero también la crónica de una juventud que aspira a libertad pero termina sucumbiendo al sistema omnipresente donde bajo la interpretación interesada de los preceptos en que se adoctrina la misma dominan y gobiernan cada acto personal...

 

Äsne Seierstad es quizás la más joven y respetada corresponsal de guerra de Europa. Nacida en Oslo en 1970, ha cursado estudios de ruso, español e historia de la filosofía en Noruega y ha trabajado como corresponsal de prensa en distintos países: en Moscú entre 1993 y 1996 y, después, en China. Entre 19989 y 2000 estuvo destinada en Kosovo como reportera de guerra para la televisión noruega. Más tarde, en el otoño de 2001, pasó varios meses en Afganistán tras la caída de los talibanes, y en el año 2003 estuvo en Iraq durante la guerra. Ha recibido numerosos premios, dentro y fuera de su país, por sus reportajes sobre Kosovo, Chechenia y Afganistán.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más verborrea una breve reseña que os incite a su lectura:
 

Ser mujer en Afganistán...

"A los dieciséis años, Sonya pasó de niña a esposa en un abrir y cerrar de ojos. Había llorado al principio, pero -buena chica como era- pronto se acostumbró a la idea. Había crecido sin expectativas en la vida, y Sultán había hecho buen uso de los dos meses que duró el noviazgo. Había sobornado a sus padres para poder estar a solas con ella antes de la boda. En rigor, los novios no deben verse entre el inicio oficial del noviazgo y la boda, pero esto no suele cumplirse. Aun así, una cosa era que los novios salieran a comprar el ajuar juntos y otra muy distinta que pasaran las noches juntos. Era inédito. El hermano mayor de Sonya había querido defender el honor de su hermana cuando se enteró del dinero recibido por sus padres para dejar a Sultán compartir el lecho con ella antes de la noche de bodas. Así y todo, hasta él fue silenciado con monedas contantes y sonantes, y Sultán se salió con la suya. En su opinión, le estaba haciendo un favor.
- Hace falta prepararla para la noche de bodas. Ella es muy joven y yo soy un hombre con experiencia -arguyó al hablar con los padres de Sonya-. Si pasamos tiempo juntos ahora, no tendremos ningún susto la noche de bodas. Prometo no abusar de ella.”
 

Libro imprescindible para tratar de comprender lo que ocurre en un país y en toda una sociedad global como es la islámica donde la religión aún no se ha separado del poder civil y legislativo, no han tenido la oportunidad aún de separar religión de Estado. También para hacernos caer de la burra de nuestra narcosis consumista que nos hace pensar que porque un país se diga democrático y aliado de Occidente ya se respetan los derechos humanos y la igualdad de sexos que disfrutamos tras siglos de lucha social por quienes nos precedieron...

Imprescindible.

jueves, 16 de marzo de 2017

 

Libro: Todo lo que te han contado es falso

Autor: Joel Levy
Editorial: Ediciones Martínez Roca, S. A.
Traducción: Martín Arias
Edición: Mayo de 2006
 

Son varios y diversos los factores para elegir un libro y sumergirse en su lectura como pueden ser la temática, el autor, la corriente literaria mas en ocasiones los títulos de los libros sufren en el mercado hispano el mismo error que con algunas películas que no es otro que una mala traducción del título o coletilla del mismo como es el caso para supuestamente atraer al lector de habla española y que pueden desmotivar su atractivo. Es el caso de la propuesta de hoy donde la edición en español induce a que estamos ante un libro de teorías conspiranoicas...

 

Porque en realidad estamos ante un delicioso libro que nos habla de verdaderas conspiraciones y poderes ocultos en la sombra que no figuran en los libros de texto, que no enseñan en la asignatura de historia. Libro de lectura amena, de tertulia nocturna comentando el pasado, desde los tiempos bíblicos y el Mundo Antiguo hasta los desiertos invadidos de Kuwait en los 90´s. Cierto que los amantes de estos temas encuentran programas radiofónicos y televisivos donde se tratan y ahondan, pero el libro tiene el encanto de lo sencillo, pinceladas claras y contornos dibujados de forma grácil y agradable a la lectura.

Con datos del año de edición y sacado de la contraportada cito los breves datos del autor, nacido en 1971 ha publicado numerosos títulos de gran éxito en el Reino Unido. Licenciado en Ciencias Biológicas y con un máster en Psicología, ha trabajado como editor y ahora combina su faceta de escritor con sus colaboraciones en distintos medios de comunicación, como la revista Reader´s Digest o el canal de televisión SciFi. Reside en Londres.

Y sin más una breves líneas de reseña que os inciten a su lectura:
 

Tratos secretos con el papado...

Incluso en los primeros días, la Iglesia se movió en un mundo de sombras, espionaje y peligro. Perseguidos por las autoridades imperiales, los cristianos debieron practicar su fe en secreto y permanecer fuera del alcance de la policía secreta romana, conocida como `frumentarii´ (originalmente sargentos provenientes del ejército, estos oficiales fueron más tarde empleados para la multiplicidad de actividades del estilo de la policía secreta). Los primeros historiadores cristianos, como Eusebio, afirman que los cristianos establecieron su propia resistencia clandestina a fin de ayudar a escapar a aquellos en peligro y bajo la mira de las autoridades. Se añadía que habían creado su propia red de espionaje para poder darse la voz de alerta en caso de peligro. De hecho, san Cipriano fue salvado de los frumentarii cuando se le advirtió de una orden de arresto y consiguió ocultarse. El papa Víctor I (papa entre los años 189 y 191 de nuestra era) tenía una colaboradora secreta en pleno corazón del imperio: la amante del emperador, Marcia, era una conversa que lo ayudó a asegurar la liberación de condenados cristianos.”
 

Lectura para amantes de los entresijos que mueven la historia, simpatizantes de lo conspiranoico que quieran saber lo cierto y no suposiciones, para lecturas nocturnas a pie o en la cama, turnos tranquilos sin jefatura y nada de regalar a la suegra que puede que su chochez se resienta y se vuelva más paranoica de lo normal y nos acuse de conspirar en su contra...

martes, 7 de marzo de 2017

 

Libro: El tren de Lenin
– Los orígenes de la revolución rusa -

Autor: Catherine Merridale
Editorial: Editorial Planeta S. A.
Traducción: Juan Rabasseda
Edición: Enero de 2017
 

La propuesta de hoy es un viaje al pasado, concretamente a hace un siglo cuando Europa andaba enfrascada en otra guerra civil que desembocó en la I Guerra Mundial. Rusia, aliada de Francia, Gran Bretaña y EEUU, se encuentra convulsa tras el derrocamiento del Zar y su sistema, en una revolución que la burguesía trata de domesticar ante el temor de sus aliados de que la revolución obedezca a las tesis pacifistas del socialismo y Rusia firme la paz con Prusia. En medio de este
remolino las autoridades germanas planean apoyar en la sombra a todo aquello que provoque una retirada de Rusia del conflicto y les permita centrarse en el frente occidental, para ello embarcan en un tren sellado a un exiliado ruso que tiene sus propios planes una vez llegue a suelo patrio tras un rocambolesco viaje de Suiza a Petrogrado...

Apasionante historia cuyo encanto es que nos narra las vicisitudes ocurridas durante el tiempo que duró el viaje de Lenin. Una historia apasionante con embajadores, espías, agentes dobles, agitadores y sueños de implantar la dictadura del proletariado sin permitir que la burguesía rusa se afiance en el poder, saltando las fases teóricas de la revolución, el germen de la URSS protagonista del siglo XX pero cuyo sueño convertido en pesadilla no duró cien años.
 
De la autora Catherine Merridale poco puedo deciros salvo los datos de la contraportada como ya es norma en la sección. Fue galardonada con el Heinemann Prize for Literature, el Wolfson Prize for History, el Pushkin House Russian Book Price y es miembro de la Academia Británica. Si queréis saber más supongo que en Internet veréis saciada vuestra curiosidad así que sin más una breve reseña de pocas líneas que os inciten a su, por otra parte, apasionante lectura a cien años de distancia...
 
Hace ya cien años...
 
...que el tren sellado cruzó Europa bajo vigilancia alemana, y sin embargo el episodio sigue teniendo resonancias importantes, incluso perturbadoras. En Rusia, donde los momentos de esperanza y de participación masiva en la vida nacional han sido tan lamentablemente raros, esas resonancias tienen una viveza especial. La sola idea de tomar el poder espantaba a los políticos que fueron empujados a asumir sus cargos a comienzos de la primavera de 1917. mejor dicho, en vez de abordar las reivindicaciones que los habían llevado al gobierno, las utilizaron más bien para manipular a las masas. Los periódicos nacionalistas se apropiaron de los veteranos hambrientos y desfigurados para chantajear a una opinión pública exhausta y obligarla a aceptar otro año de guerra. Los derechistas echaron la culpa de todo a los judíos y a los socialistas, los izquierdistas pusieron a todo el mundo en contra de los que ellos mismos decidieron denominar burgueses, y al final la democracia solo podría merodear por los márgenes de la revolución como un perro sarnoso. En cambio, las propuestas de Lenin debieron de resultar atractivas durante un tiempo, pero las personas no son liberadas por las dictaduras y la violencia no es la manera de darles paz.
 
Resonancias del pasado que resuenan inquietántemente en el presente ahora que parece que gracias a la crisis económica los extremos que siempre tratan de derribar la democracia cobran auge en forma de populismos. Ideal para gentes de bien de izquierda, chicos malos de la misma y creyentes en demagogias tanto de derecha como de izquierda así como amantes de la historia y la lectura, quedaréis con gana de más cuando el tren sellado llega a su destino, pero lo que pasó después, ya lo sabemos o al menos deberíamos de saberlo porque los ecos de antaño no son tan lejanos...

lunes, 20 de febrero de 2017

 

Libro: Un espía entre amigos
– La gran traición de Kim Philby -
 

Autor: Ben Macintyre
Editorial: Editorial Planeta, S. A.
Traducción: David Paradela López
Edición: Marzo de 2015
 

La propuesta de hoy viene que ni pintada ahora que parece que se vuelve al espionaje, al menos aflora a la luz pública, aunque sea de forma digital. Pero sólo es un aspecto, el digital, del oficio de espía ya que aún es necesario trabajo de campo como se hizo siempre y nada mejor que leer sobre el mayor espía que tuvo la URSS durante la Guerra Fría y nada menos que en los servicios secretos de su graciosa majestad británica: el legendario Kim Philby.

 

Se ha dicho de este libro que se lee en un pispás y como si fuera auténtica novela de espías quedando con gana de saber más. Lo cierto es que hará las delicias de los amantes del género contando además con un delicioso epílogo de John Le Carré. Aunque los amantes citados conocen de sobra las andanzas del famoso espía, la autora se aproxima a su persona de la mano de sus amigos y de uno especialmente, nos introduce en el mundo perdido de entre guerras mundiales donde la clase era clase y la sociedad dividida en clases, donde el pertenecer a una casta social ya te abría puertas y nadie dudaba de que como miembro de una clase social sus actos serían apropiados pese a devaneos peligrosos de juventud...
 
El periodo es fascinante aunque pensar que estudiantes de la clase dirigente en el imperio británico se sintieran atraídos ante la promesa de un paraíso soviético y abrazaran el credo comunista para traicionar a su patria suene completamente trasnochado y obsoleto en 2016. Pero observando a Kim Philby apreciamos que en realidad al final es el factor humano y las motivaciones que le mueven como tal lo que hizo de Kim Philby un espía que lograba mimetizarse en la sociedad, en la familia e incluso de sus controladores. Siempre quedará la duda de si lo hizo porque ya no tenía marcha atrás o sentía placer en ser una persona de dos caras sin mostrar su tercera, la verdadera...
 
Ben Macintyre es columnista y editor en The Times, diario para el cual también ha trabajado como corresponsal en Nueva York, París y Washington.

Parcos datos como siempre sacados de la contraportada y, como debe ser en toda buena reseña de un libro de espías, sólo unas breves líneas de muestra que os inciten a su lectura que abra el apetito lector de saber más secretos...
 

Philby llegó por fin a Turquía el 26 de septiembre de 1945, veintidós días después del primer contacto con Vólkov. La ciudad presentaba un aspecto especialmente hermoso bajo el sol de finales de verano, pero Philby sólo pensaba en que si no impedía la deserción de Vólkov, ese podía ser ' el último verano memorable del que pueda disfrutar.' Cuando Reed le preguntó por qué el MI6 no había enviado a nadie antes, Philby mintió diciendo: 'Lo lamento, habría interferido con los permisos'. Más tarde, Reed volvería a preguntarse por ' el inexplicable retraso y las evasivas de la visita de Philby', pero en el momento prefirió morderse la lengua. 'Pensé tan sólo que era un irresponsable y un incompetente.' “
 
Libro para amantes del mundillo del espionaje, curiosos en general, amantes de saber el pasado que ha forjado el presente así como idóneo para lectura reposada antes de sobar, convalecencias hospitalarias, turnos de noche sin jefatura a la vista. Nada de regalar a la suegra que es capaz de captar agentes para su causa que le cuenten lo que gastamos o dejamos de sisar cuando le hacemos la compra y aprovechamos para echar un cafelito y ver el escote de la camarera...

lunes, 6 de febrero de 2017

 

Libro: Pancho Villa -Retrato autobiográfico, 1894 a 1914-

Autor: Guadalupe Villa y Rosa Helia Villa
Editorial: Santillana Ediciones Generales S. L.
Edición: 2004
 

Ahora que el presidente Trump quiere levantar un muro en la frontera con México tal vez sea buen momento para visitar a uno de sus personajes históricos que están en el ideario popular y universal: Pancho Villa. Para ello y de la mano nada menos que de las nietas del general, porque Pancho Villa tenía el grado de tal, que hacen dos estudios introductorios a una obra que abarca un periodo concreto de la vida de Pancho Villa entre 1894 y 1914 con testimonio del propio Villa que dictó al coronel Manuel Bauche Alcalde, su asistente, recuerdos de su vida que abarcan la fecha citada anteriormente.

 

Guadalupe Villa Guerrero, posgraduada del Colegio de Historia de la UNAM, fue catedrática del propio Colegio e investigadora del INAH. Es investigadora del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, donde bajo la dirección de Eugenia Meyer coordinó la serie de síntesis históricas y antologías de las entidades federativas. Imparte cursos de Historia en el Instituto Cultural Helénico. Cuenta con numerosas publicaciones sobre revolución mexicana e historia del norte de México, y es reconocida por sus aportaciones a la historia regional de Durango.

 

Rosa Helia Villa Guerrero, licenciada de la Facultad de Leyes de la UNAM, ha sido maestra en el Instituto Tecnológico de Monterrey, campus San Luís Potosí, ciudad donde vive, y funcionaria de la Universidad Autónoma del mismo estado. Ha ejercido el periodismo y varios cargos públicos. Es autora de diversas obras sobre historia regional, conservación de patrimonio monumental y una novela sobre aspectos desconocidos de la vida de Villa. Es cónsul honoraria de Francia en el estado de San Luis Potosí.

 

Datos sacados de la contraportada y vigentes en el año de la edición, pero sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura:

 

Pretensiones de su biografía...

"No pretendo justificarme ni defenderme; pero que se me conozca tal y como fui, para que se me aprecie tal y como soy: un hombre que nacido de la clase más ultrajada y más sufrida de nuestro pueblo, de la peonada que fecunda la tierra con su sudor y con su sangre y con sus lágrimas, supe rebelarme contra esa esclavitud brutal de nuestra sociedad egoísta y de nuestras costumbres corruptoras, y desarrollando todas mis energías, y reanimando todas mis esperanzas, y fortaleciendo todas mis aspiraciones de libertad y de justicia, he venido a ofrecerlas en toda su madurez a la causa nobilísima de mi patria y de mi Pueblo.”
 

Infancia en el México rural al inicio del siglo XX...

La infancia de nuestros niños pobres, ya vengan a la vida en la campiña abierta a todas las inclemencias, ora nazcan en los grandes poblados, abiertos a todos los vicios, es algo pavoroso, estupendo, monstruosamente inconcebible, que sólo a nosotros los mexicanos no puede sorprendernos y aterrorizarnos a fuerza de mirar todos los días la misma escena con los mismos niños harapientos, incultos, sucios hasta la petrificación, abandonados hasta la crueldad, huraños y tristes hasta el salvajismo, que van patentizando por dondequiera el grado de incuria y de miseria en que se ha estancado nuestra clase pobre por la obra deprimente de los conquistadores y de los esclavistas, los de antaño y los de hogaño, los que vinieron de España y los que aún quedan, después de un siglo de liberación y progreso.”
 

Un joven Pancho Villa con sueños...

"Yo abrigaba deseos vehementísimos de dedicarme a un trabajo honrado, tranquilo, dejando aquella espantosa vida de peregrinaciones perpetuas, siempre huyendo, siempre perseguido, forzado a arrebatar mis medios de subsistencia, no a ganarlos tranquilamente, sino a pelearlos en una guerra sin cuartel y sin tregua. Media vida habría yo dado por ser un hombre del todo desconocido, ignorado, un ente por quien nadie se preocupara, con tal de que esos últimos años me dejaran mis semejantes en paz, trabajando en el más humilde de los oficios, ganando el más miserable de los jornales, viviendo en la más insignificante de las chozas.”
 

Con Madero en San Andrés...

En un buggy y por medio de la valla formada por mis soldados, conduje al señor presidente al centro del pueblo. Iba el señor Madero observando el estado de mis tropas y contestando a los delirantes vítores de la multitud. Así llegamos al palacio municipal y de allí al kiosko que está en el centro de la plaza; y en aquella improvisada tribuna, el señor Madero, el apóstol de nuestro credo libertario, dirigió al pueblo su palabra limpia, diáfana, que nos llegaba hasta muy adentro del alma, porque aquella palabra del libertador venía a cristalizar nuestros más altos anhelos de redención y de justicia, nuestras más altas aspiraciones de libertad y de civismo, aquello que todos habíamos soñado, que todos habíamos sentido, que todos habíamos deseado y previsto, dentro de todas las angustias y todas las afrentas a que nos tenía cruelmente sujetos el egoísmo irrefrenable de un déspota y la jauría interminable de sus caciques, de sus lictores y de sus pretorianos.”
 

Pancho Villa es sometido a proceso...

"No quise volver a declarar en mi proceso: renuncié a defenderme; las balas del tirano me habían respetado en mis rebeldías de los primeros años y en mis luchas por la libertad en el campo de batalla; y yo, que no había caído en la lucha armada, cuerpo a cuerpo, a pleno sol, en plena vida, me encontraba fatalmente vencido por algo que yo no había combatido ni podría ya combatir: la herencia porfiriana, mansamente recogida y dulcemente acariciada por los hombres del gobierno constitucional, y la ingratitud, la negra e inconsciente ingratitud de las estatuas heroicas, que desde el remate del monumento no pueden defender los basamentos que las sostienen de las irreverencias duchales de los perros callejeros...”
 

Libro interesante tanto para duchos en la materia como a neófitos que quieren acercarse a la figura de Pancho Villa y que sin duda tras su lectura sentirán el gusanillo de que querer saber más acerca del mismo y su lucha por la libertad de su pueblo, de sus gentes. Porque olvidamos siempre que la revolución mexicana fue el primer conflicto del siglo XX y salvo referencias cinematográficas poco sabemos del inicio de siglo de una república que si Pancho Villa pudiera observar ahora sin duda se alzaría de nuevo en armas para liberar a México de la lacra que supone el narcotráfico y la esclavitud que provoca a todos los niveles...

jueves, 19 de enero de 2017

 

Libro: Enrique VIII
- el Rey y la Corte -

Autor: Alison Weir
Editorial: Ariel S. A.
Traducción: Jordi Beltrán Ferrer
Edición: 2003
 

Terminábamos el año con uno de esos personajes históricos que todos conocemos y casi todos desconocemos como era María Antonieta la última reina de Francia y comenzamos el año con otro personaje de similar característica en la memoria colectiva de personajes históricos como es Enrique VIII, monarca inglés del siglo XVI del que todos sabemos que se casó varias veces y ordenó cortar las cabezas de varias de sus mujeres.
 
La autora, que no trae la contraportada datos biográficos y sólo cita que vive y trabaja en Surrey, nos lleva de la mano a la vida de un rey renacentista que supo utilizar el arte, la arquitectura y la corte como campaña publicitaria de su magnificencia tanto para sus súbditos como para los embajadores extranjeros, ansioso por tener un heredero y eliminando a sus rivales, sirviéndose de validos para el gobierno diario y adquiriendo cotos de caza y palacios, que se hizo cabeza de su propia Iglesia en plena época de expansión del protestantismo pero que se le recuerda por tópicos cinematográficos más que por su verdadera imagen...

Pero sin más, unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 

Enrique VIII...
Enrique VIII subió al trono en 1509, en medio de grandes aclamaciones. Poseía todas las virtudes que se esperaban de un príncipe del Renacimiento. Pese a ello, al morir en 1547 había adquirido fama de ser un tirano cuyas manos empapaba la sangre de las numerosas personas a las que había ejecutado, entre ellas dos de sus seis esposas. Por haberse casado tantas veces, ha pasado a la historia como un verdadero Barba Azul. A lo largo de los siglos, la verdad sobre el rey se ha visto desdibujada por la leyenda, que culminó con la caricatura que de él hizo Charles Laughton en la película de 1933 `La vida privada de Enrique VIII´. Gracias a ella, Enrique sigue vivo en la imaginación popular como un hombre que sólo pensaba en perseguir a las mujeres y que echaba huesos de pollo por encima del hombro mientras presidía banquetes cortesanos en la gran sala.”

 

Un rey renacentista...
Al principio, la influencia borgoñesa imperaba en la corte de Enrique. Enrique VII había poseído ejemplos de arte y escultura italianos, pero sólo en el campo de la erudición, en el cual al redescubrimiento y el estudio de la literatura clásica de la Grecia y la Roma antiguas se le dio el nombre de <<Nuevo saber>>, había surtido el Renacimiento italiano algún efecto en Inglaterra. Sin embargo, durante el primer decenio del reinado de Enrique VIII, la influencia renacentista empezó a ser visible en la arquitectura, la decoración, el arte y otros campos. Enrique fue el primero en darse cuenta de lo valiosa que podía ser la avanzada cultura italiana para un rey que quería estar en la vanguardia de los asuntos europeos y de la utilidad que podía tener para realzar su majestad.”
 
De caza...
Cuando era joven, Enrique salía de caza con un enorme séquito de cortesanos, pero en 1526 se limitó su número porque su ausencia dejaba la corte `desguarnecida´ y, con el tumulto que armaban, `echaban a perder la diversión del rey´. A partir de entonces, el rey se llevaba sólo un puñado de sus íntimos. En su inventario constan numerosos artículos de caza y otros deportes, muchos de ellos embutidos en armarios de sus aposentos privados. Dos de sus `cuchillos de monte´ o espadas de caza, uno con escenas de una cacería de jabalíes grabadas en él, otro damasquinado en oro, fueron obra del espadero español Diego de Cayas y todavía se guardan en la Colección Real.”
 
Joyas...
Durante el reinado de Enrique VIII, las joyas de estilo medieval dieron paso a los diseños renacentistas o `antiguos´, entre los que destacaban los camafeos y los grabados con motivos clásicos. El anillo del propio rey era de oro y en su parte posterior tenía un sello con un grabado, una gema -en este caso una calcedonia- con un dibujo grabado. Los retratos de cabeza aparecían no sólo en camafeos, sino también en medallones y en miniaturas que se engarzaban en colgantes, broches y anillos. Muchas joyas estaban adornadas con motivos de la naturaleza -flores, pájaros, peces y hojas- y gran número de ellas eran marcadamente simbólicas y a menudo daban cuerpo a alusiones visuales o juegos de palabras."
 
Intermediación papal...
El cardenal Campeggio llegó a Londres en octubre de 1528. Según las instrucciones secretas que le había dado el papa, debía procurar que el rey y la reina se reconciliaran, pero, si eso no era posible, debía persuadir a Catalina a ingresar en un convento, con lo cual Enrique sería libre de volver a casarse. Campeggio no tardó en ver que no había ninguna posibilidad de lograr lo primero, y la reina dijo muy claramente que no tenía ninguna vocación para la vida religiosa: insistió en que era la esposa legítima del rey y que nada la haría decir lo contrario. En cuanto a Wolsey, que expresó el punto de vista opuesto, Campeggio no tuvo mayor éxito con él de que habría obtenido `hablando con una roca´. Además, pronto resultó obvio para el legado qué era lo que movía al rey, e informó a Clemente de que: `No ve nada, no piensa en nada salvo en Ana; no puede pasarse ni una hora sin ella. La besa constantemente y la trata como si fuera su esposa´. Con todo, estaba totalmente seguro de que `no habían llegado a ninguna unión final´. “
 
Política imperial...
El emperador ansiaba tanto ahora establecer una alianza con Enrique VIII que se mostraba dispuesto a la conciliación. Poco antes había impedido que el papa diera a conocer la sentencia de excomunión que privaría a Enrique de su trono y, ahora que su tía Catalina había muerto, estaba deseoso de ofrecer al rey su apoyo para `la continuación de este último matrimonio´ con Ana Bolena, `o en otro respecto´, a cambio de que la hija de Catalina, María, fuera declarada legítima. Cronwell estaba convencido de que , dada la amenaza de excomunión, una alianza con el imperio era imprescindible para la seguridad de Inglaterra, e incluso la facción de los Boleyn había decidido abandonar sus esperanzas de llegar a un nuevo acuerdo con Francia y dar su apoyo a un entendimiento con Carlos.”

 

Decepción del rey con Ana de Cleves...
Cuando el rey y cinco de sus caballeros se presentaron en el alojamiento de Ana de Cleves en Rochester el 1 de enero de 1540 iban todos vestidos con capas y capuchas jaspeadas. Enrique abrazó a Ana sin identificarse antes y le dijo que había llegado con regalos de parte del rey. Después de continuar la farsa durante un rato, reveló quién era, con gran turbación de Ana: la princesa no sabía suficiente inglés para saludarle debidamente, pero indicó la ventana, al otro lado de la cual se estaba celebrando una pelea de perros y toros. Enrique le tomó aversión desde el primer momento y se fue tan pronto como se lo permitió la cortesía, llevándose las pieles. Durante el viaje de vuelta a Whitehall se quejó a sir Anthony Browne: `No veo en esta mujer nada de lo que los hombres dicen de ella, y me extraña que hombres sabios hayan hecho los comentarios que han hecho´."
 
El rey envejece...
En febrero el rey volvió a verse postrado por la fiebre y permaneció encerrado en sus aposentos durante tres semanas. El 10 de marzo de 1546 ya se había levantado de la cama y perdía dinero jugando a las cartas con Lisle y otros. Poco después, quitando importancia a su debilidad, anunció que pensaba visitar en breve las partes más alejadas de su reino, y cuando se entrevistó con enviados de Carlos V el día 22 les dijo que, aunque la pierna seguía doliéndole un poco, su fuerte constitución le había ayudado a recuperarse. Sin embargo, su cara mostraba las huellas del sufrimiento y los enviados sacaron la conclusión de que la enfermedad había sido peor de lo que Enrique pretendía.”

 

El rey ha muerto...
La causa de la muerte del rey no se conoce con certeza, debido al secretismo que rodeó su última enfermedad, pero es probable que fuera una embolia pulmonar. Durante dos días su óbito se mantuvo en secreto y su cuerpo yació en la alcoba, sin que nadie lo tocara, mientras afuera la vida de la corte seguía con toda normalidad y los sirvientes llevaban la comida del rey a sus aposentos al son de la habitual fanfarria de trompetas.”

 

Ameno acercamiento a un rey y su corte con el fascinante mundo de los patronazgos, las historias de sus esposas, los favoritos que son manejados a su antojo para no dar la primacía a ninguno y que salvando las distancias, el espacio tiempo y la tecnología, podemos apreciar que los patronazgos han mutado pero siguen vigentes, no ya en salones del reino sino en sedes de partidos políticos, consejos de administración de entidades financieras y puestinos en la cosa política. No recomendable para regalar a la suegra porque se le subirían los humos y bajaría la ración diaria de sopa boba...

martes, 27 de diciembre de 2016

 

Libro: María Antonieta
– Retrato de una reina mediocre -

Autor: Stefan Zweig
Editorial: Random House Mondadori, S. A.
Traducción: Carlos Fortea
Edición: 2003
 

Hay personajes históricos de los que no tenemos ni pajolera idea pero que sin embargo son icónicos tanto en la memoria colectiva como en la psique social de la ciudadanía. María Antonieta, la última Reina de Francia es una desconocida pero si nos preguntan y barruntamos un poco las neuronas, algo diremos porque es un fantasma del Antiguo Régimen, porque por alguna razón sabemos que era una furcia lasciva, recordamos que fue guillotinada y cuando contemplamos un cuadro sobre tal momento nos fascina sin saberlo...

 

Así que nada mejor que recomendar esta deliciosa biografía que con agilidad de estilo periodístico, selección de testimonios con rigor y un ritmo trepidante donde los datos forman parte del todo sin farragosidades, que cuando nos damos cuenta hemos terminado la apasionada lectura y es entonces cuando se descubre con fascinación que el autor nos ha presentado a una mujer a la que entendemos y que nos gana con su magia porque sacó el porte de la realeza, de otro tiempo ya pasado, que no tuvo personalidad histórica mientras fue esposa del Rey de Francia y que afloró ésta como viuda de Luis XVI, madre del Delfín e hija de emperatriz de la casa de los Habsburgo cuando fue juzgada y ejecutada por traidora a Francia a ojos de los revolucionarios.

 

Stefan Zweig nació en Viena en 1881 y murió en Brasil en 1942. Hijo de una familia burguesa judía y acomodada, estudió en su ciudad natal y en Berlín; posteriormente volvió a Viena, donde se graduó en filosofía. Viajó por toda Europa y pasó largos periodos en Francia, Italia, Inglaterra y Bélgica. Tras la Primera Guerra Mundial, se estableció en Salzburgo, donde escribiría sus obras más importantes como novelas y biografías.

Datos sacados de la contraportada y sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 

Una boda para unir dos estirpes reales...

La tarea de los diplomáticos ha terminado felizmente. Sólo ahora se advierte que era la parte más fácil del trabajo. Porque convencer a Habsburgos y Borbones para que lleguen a un entendimiento, reconciliar a Luis XV y María Teresa, es un juego de niños comparado con la insospechada dificultad de armonizar los ceremoniales de casa y corte francés y austriaco para una solemnidad tan importante. Sin duda los mariscales de corte y demás fanáticos del orden de ambas partes tienen un año entero para elaborar línea por línea el importantísimo protocolo de las festividades de la boda, pero ¿qué es un fugaz año, de sólo doce meses, para esos complicados juegos de chinos de la etiqueta? Un heredero al trono de Francia se casa con una archiduquesa austriaca... ¡qué cuestiones de tacto, capaces de estremecer al mundo, desencadena una ocasión así, cuán sesudamente hay que meditar cada detalle, cuánto irrevocable paso en falso se trata de evitar estudiando centenarios documentos!
 

Temores de una emperatriz que también es madre...

"María Teresa conoce la peligrosa y amenazada situación de su hija en la corte extraña, sabe también que esa criatura demasiado joven, frívola y carente de seriedad, jamás estará en condiciones de eludir por propio instinto todas las trampas de las intrigas y los nudos corredizos de la política palaciega. Así que le ha dado al mejor de sus diplomáticos, el conde Mercy, como fiel Eckart. <<Temo -le había escrito con sorprendente sinceridad- la excesiva juventud de mi hija, el exceso de halago en torno a ella, su lentitud y su falta de sentido de la seriedad, y os encargo, porque confío plenamente en vos, cuidar de que no caiga en malas manos>>. La emperatriz no habría podido hacer mejor elección. Belga de nacimiento, pero enteramente fiel a la monarca, hombre de corte, pero no cortesano, de pensamiento frío, pero no por eso frío como persona, de mente despejada,aunque tampoco genial, este rico soltero carente de ambición, que no quiere otra cosa en la vida más que servir por entero a su reina, se hace cargo de su puesto de protector con todo el tacto y conmovedora lealtad imaginables.”
 

Luis XVI...

Sin embargo, lo verdaderamente funesto en la naturaleza de Luis XVI es que tiene plomo en la sangre. Algo denso y congestivo le espesa las venas, nada le resulta fácil. Este hombre que se esfuerza con honestidad siempre tiene que superar una resistencia de la materia, una especie de somnolencia, antes de hacer algo, de pensar o incluso de sentir. Sus nervios, como tiras de goma dadas de sí, no pueden estirarse, tensarse, vibrar, no chispean de electricidad. Este congénito embotamiento nervioso aparta a Luis XVI de todo sentimiento fuerte: amor (tanto en sentido espiritual como fisiológico), alegría, placer, miedo, dolor, temor, todos esos elementos del sentimiento son incapaces de atravesar la piel de elefante de su indiferencia, y ni siquiera el inminente peligro de muerte puede sacudirlo de su letargo. Mientras los revolucionarios asaltan las Tullerías, su pulso no va ni un segundo más aprisa, tampoco la noche anterior a la guillotina es capaz de conmover los dos pilares de su bienestar, el sueño y el apetito. Este hombre jamás palidece, ni siquiera con una pistola delante del pecho, jamás brilla la ira en sus obtusos ojos, nada puede asustarlo, pero tampoco nada entusiasmarlo. Sólo los esfuerzos más violentos, como la cerrajería y la caza, ponen su cuerpo en movimiento, al menos exteriormente.”
 

José II viaja a París por la fimosis de su cuñado entre otros asuntos de Estado...

"El viaje de José II a París tiene una triple finalidad. Debe hablar de hombre a hombre con el rey, su cuñado, sobre el delicado asunto de sus todavía no consumadas obligaciones conyugales. Debe leer la cartilla a su hermana, ávida de placeres, con la autoridad del hermano mayor, poner ante sus ojos los peligros políticos y humanos de esa avidez. En tercer lugar, debe reforzar humanamente la alianza de Estado entre las casas reinantes francesa y austriaca. A esas tres tareas, José II añade voluntariamente una cuarta: quiere aprovechar la ocasión de esta llamativa visita para hacerla aún más llamativa y cosechar la mayor admiración posible para su propia persona. Este hombre honorable en lo más íntimo, no carente de inteligencia, aunque tampoco excesivamente dotado, y sobre todo vanidoso, sufre desde hace años la típica enfermedad de los príncipes herederos: le irrita ser adulto y no poder gobernar libremente y sin restricciones, sino tener que representar tan sólo el segundo papel en el escenario político, a la sombra de su famosa madre, o, como él lo expresa con irritación, <<ser la quinta rueda del carro>>.”
 

Marido y mujer, Rey y Reina...

El rey, que obedece sin voluntad a su esposa, no lo piensa más cuando la reina exige algo, aunque en todos sus actos y deseos ella jamás pondera las consecuencias. Sin examinar la acusación, reclamar expedientes, sin interrogar al joyero ni al cardenal, se convierte, con obediencia de esclavo, en instrumento de la ira irreflexiva de una mujer. El 15 de agosto el rey sorprende a su Consejo de Ministros con la intención de hacer encarcelar inmediatamente al cardenal.¿Al cardenal? ¿Al cardenal Rohan? Los ministros se asombran, se sobresaltan, se miran perplejos. Por fin, uno se atreve a preguntar si no será demasiado embarazoso hacer prender públicamente a tan alto dignatario, y además eclesiástico, como un vulgar criminal. Pero precisamente eso, precisamente la vergüenza pública, es lo que María Antonieta exige como castigo. Por fin va a estatuirse el ejemplo visible de que el nombre de la reina no está al alcance de cualquier vileza. Por eso insiste de manera inconmovible en el procedimiento público. Muy a disgusto, muy inquietos y con malos presagios, los ministros terminan por ceder.”
 

Los tres estados ante el rey...

"Las carrozas se detienen delante de la iglesia. El rey, la reina y la corte descienden, para encontrarse con una inusual visión. Los representantes de la nobleza, al menos, les resultan conocidos de fiestas y bailes, fastuosos con sus mantos de seda con broches de oro, los sombreros de plumas blancas erguidas con osadía, y lo mismo el esplendor cromático del clero, el rojo llameante de los cardenales, las sotanas violetas de los obispos. Esos dos Estados, el primero y el segundo, rodean fielmente el trono desde hace cien años, adornan sus fiestas desde siempre. Pero ¿quién es esa masa oscura, vestida con trajes negros intencionadamente sencillos en los que apenas brillan en blanco los pañuelos del cuello, quiénes son esos hombres extraños con sus sombreros corrientes de tres picos, esos desconocidos, todavía sin nombre cada uno de ellos, en pie ante la iglesia como un bloque compacto? ¿Qué pensamientos albergan esos rostros ajenos, nunca vistos, de miradas osadas, claras y hasta severas?.”
 

El pueblo asedia Versalles...

María Antonieta tiene razón. El pueblo ya no se da por satisfecho con una reverencia. Antes destruirá este edificio piedra a piedra y cristal a cristal que desistir de su voluntad. No en vano los clubes han puesto en marcha esta gigantesca maquinaria, no en vano esos miles de personas han marchado seis horas bajo la lluvia. El rumoreo vuelve a hincharse peligrosamente, la Guardia Nacional, llegada para dar protección, se muestra sinceramente inclinada a tomar por asalto el palacio junto con las masas. Entonces la corte cede al fin. Desde el balcón y por las ventanas se lanzan hojas escritas en las que se dice que el rey está decidido a trasladarse a París con su familia. El pueblo no quería más. Ahora los soldados apartan los fusiles, los oficiales se mezclan con el pueblo, se abrazan los unos a los otros, jalean, gritan, las banderas bailan sobre la multitud, a toda prisa las picas con las sangrientas cabezas salen hacia París. Esa amenaza ya no es necesaria.”
 

La gran infamia como acusación utilizando al Delfín...

"Felizmente, el impenetrable encierro que sufre en la Conciergerie ha protegido a María Antonieta de enterarse enseguida del espantoso testimonio de su hijo. Sólo en el penúltimo día de su vida, el escrito de acusación la ilustra sobre esta extrema humillación (acusación de incesto con su hijo). Durante décadas, ha aceptado todos los ataques a su honor, las más infames calumnias, sin abrir los labios. Pero esto, verse tan terriblemente calumniada por su propio hijo, ese inimaginable tormento tiene que haberla conmocionado hasta lo más profundo de su alma. Hasta el umbral de la muerte la acompaña ese torturador pensamiento; aún tres horas antes de la guillotina, esta mujer normalmente contenida escribe a madame Elisabeth, acusada con ella: << Sé que torturas tiene que haberte causado ese niño, pero discúlpale, querida hermana, piensa en su gran juventud y en lo fácil que es poner en labios de un niño lo que se quiere oír de ellos, e incluso lo que él mismo no entiende. Espero que llegará el día en que comprenda tanto más el valor de tu amor y ternura>>.”
 

Camino de la guillotina...

"El miserable vehículo traquetea lentamente sobre el empedrado. Intencionadamente, las cosas se hacen con tiempo, para que todo el mundo pueda contemplar en detalle ese espectáculo único. En el duro asiento, la reina siente hasta los huesos cada salto del tosco carro sobre el mal empedrado, pero, inmóvil el pálido rostro, los ojos enrojecidos mirando fijamente ante sí, María Antonieta no da muestras de miedo o temor a la curiosidad alineada en las calles. Reúne todas sus fuerzas espirituales para mantenerse fuerte hasta el final, y en vano sus peores enemigos tratan de sorprenderla en un instante de rendición o titubeo.”
 

Biografía escrita en 1932 y plenamente vigente por el talento del autor a la hora de mostrarnos a una mujer que en condiciones normales sería una anécdota histórica pero que tras su muerte es la reina más recordada, fascinando como hizo en vida a quien se acerca a conocerla como este libro nos acerca. Terminamos viendo a la mujer, a la madre y esposa que supo en el tramo final de su vida lucir el orgullo de su estirpe haciendo caso omiso a las acusaciones contra ella lanzada por una revolución que encontró en el espectáculo público de la guillotina el entretenimiento de masas para ocultar sus reveses militares y políticos, donde acusadores y verdugos de María Antonieta perdieron también la cabeza en nombre del pueblo durante el Terror...

 

Muy recomendable para todo tipo de gustos que se devora con avidez para quedar fascinados por la historia, ideal para periodo vacacional, lectura de mesita de noche y guardias y convalecencias en general. Recomiendo regalar a la suegra un ejemplar ahora que son fechas propicias para regalos y que aprenda que aunque el pueblo le tolere sus abusos y humillaciones por la sopa boba, igual un día hay trabajo de nuevo y se acaba su absolutismo...

lunes, 12 de diciembre de 2016

 

Libro: El mundo de los validos

Autor: Bajo la dirección de John Elliot y Laurence Brockliss
Editorial: Grupo Santillana de Ediciones S. A.
Traducción: Jesús Alborés y Eva Rodríguez Halffter
Edición: 1999
 

Siempre hay un motivo, cuando no varios, para zamparse un libro y aunque la propuesta de hoy es un viaje a los siglos XVI y XVII para observar el fenómeno de los validos, sigue de plena actualidad el tema de las amistades cerca de los círculos y las personas del poder como ocurre en Corea del Sur, cierto que ya no estamos en la época de los reyes absolutistas pero continuamente la democracia se ve alterada por casos de corrupción donde el amiguismo, la cercanía, es causa fundamental que sigue indignando a la ciudadanía y dañando políticamente la convivencia.

 

El libro de hoy es en realidad una obra de varios autores que en sus artículos abordan el fenómeno de los validos desde aspectos que van desde el social a las artes pasando por el lenguaje propio que permitieron la aparición de hombres poderosos que encarnaban al rey ocupándose de la administración cada vez más burócrata de los asuntos del reino a la vez que mantenían a salvo la figura del monarca que se libraba de las críticas y el odio de sus súbditos para dedicarse al mundo de la corte y los cortesanos, verdadero centro de poder e influencia...

 

Sir John Elliot es regius professor emeritus de Historia Moderna en la Universidad de Oxford, y fellow honorario del Oriel College. Ha sido galardonado con el Premio Balzan 1999 por su contribución a la Historia entre 1500 y 1800. Laurence Brockliss es profesor de Historia Moderna en la Universidad de Oxford y fellow y
tutor del Magdalen College de esta misma universidad.

Parcos datos sacados de la contraportada y actualizados en el año de edición así que si queréis saber más lo mejor es que miréis por Internet mientras que yo hago mutis por el teclado y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:
 

¿Fenómeno común a las grandes monarquías europeas?

"Fue, por consiguiente, como constructores de Estados, o al menos constructores de Estados embrionarios, como los ministros-privados del siglo XVII que no eran incurablemente frívolos o irremediablemente corruptos entraron en la historiografía del siglo XX. Ellos habían desempeñado un papel en la creación del Estado-nación soberano y centralizado que se consideró culminación lógica de mil años de historia europea. Pero en la historiografía , en el siglo XX tanto como en el XIX, tendieron a quedar confinados a sus propias demarcaciones nacionales. Pese a que sus coetáneos pudieran establecer paralelismos entre ellos, había escasa inclinación entre los historiadores a considerar el grado en que las circunstancias que les elevaron al poder y el posterior estilo de ejercerlo pudieran reflejar una situación y unos supuestos que trascendían los límites nacionales.”
 

La corte de Isabel I...

Si el estilo de la corte de Isabel parecía cada vez más artificial, incluso incómodo, la espectacular riqueza e influencia de Leicester y Hatton, en particular, despertaba expectativas respecto al valor especial del favor real. Estas expectativas quizá fueran un tanto exageradas dado que la imagen de un favorito real que representaban reflejaba la culminación de diez o veinte años de servicio íntimo a la reina. Incluso así, la rivalidad habitual entre jóvenes cortesanos ambiciosos tenía ahora lugar con la vista puesta en la sustitución de estos grandes favoritos cuando murieran o perdieran la confianza de la reina. En esta competición, dos fracasos notables a comienzos de la década 1580-1590 fueron los del yerno de Burghley, el conde de Oxford, y el sobrino mayor de Leicester, sir Philips Sidney. De forma irónica, y quizá significativa, el nuevo pretendiente del favor real que más éxito tuvo fue un personaje completamente al margen, sir Walter Ralegh.”
 

Concini...

"Sostener que Concini disfrutaba de poder político ya en 1610 es excesivo. Antes bien, está claro que su poder, que no se estableció plenamente al comienzo de la regencia en 1610, se desarrolló en tres etapas principales. Entre 1610 y 1614 Concini y su mujer Leonora se centraron en amasar su fortuna y en adquirir tierras y cargos mediante la estrecha relación de Leonora con la reina: como afirmó alguien del entorno de Leonora, `la reina madre jamás concedía mercedes o favores sin buscar primero el consejo de la mujer del mariscal´. La influencia de Leonora sobre la reina supuso un beneficio financiero para los Concini. Sobre todo, el control del nombramiento de cargos en la casa real y en los 'parlements' y la designación de obispos fue un instrumento para el beneficio financiero. La riqueza, a su vez, contribuyó a consolidar el rango social, que en el caso de Concini se ejemplifica en la adquisición del marquesado de Ancre (en 1610) y en su ascenso a mariscal en 1613. Pero durante esta fase, el poder se mantuvo en manos del ministro Villeroy.”
 

Olivares...

Dicha cautela iba, no obstante, acompañada de una estrategia de alto riesgo. El sentido que el propio Olivares tenía de la gran importancia de la monarquía española, y de la necesidad polñitica de desplegar toda la panoplia del poder regio para promover sus planes de reforma, le obligaron a escribir un guión para uso de Felipe IV que, llevado hasta sus conclusiones lógicas, implicaba a la larga su propia exclusión de aquel mismo poder. El programa de Olivares exigía un `Felipe el Grande´, un rey de España tan astuto políticamente como Fernando el Católico, tan heroico en la batalla como Carlos V y tan justo y concienzudo como Felipe II. Pero, por definición, semejante parangón no tendría necesidad alguna de privado. Si Felipe podía en efecto transformarse en este parangón ¿qué lugar había para Olivares en ese orden cosas?”
 

El favorito como personaje literario...

"Esta visión del favorito como componente permanente de las monarquías personales -tan permanente como los monarcas, los oficiales reales y los cortesanos- le transformo (al valido) en sujeto central de la literatura política del periodo moderno. Todos los autores que discutieron el tema eran conscientes de las distintas relaciones que mantenían específicos monarcas y sus favoritos, así como de la diversidad social de éstos. También sabían que no todos los favoritos jugaban el mismo papel en la gobernación de la monarquía, lo cual dependía de circunstancias políticas muy particulares. Pero, al discurrir el tema del favoritismo, los escritores modernos intentaban principalmente descubrir y explicar las reglas generales que gobernaban el ascenso y papeles de los favoritos en un mundo político cambiante.”
 

El retrato como manifestación de poder...

Hasta 1625 no encontró Buckingham el pintor que buscaba. Fue éste Peter Paul Rubens, cabría decir que el más elocuente pintor de corte de su época. Buckingham y Rubens se conocieron en París en la primavera de 1625. El duque había ido para dar escolta a Henrietta María hasta Londres, y Rubens para instalar la famosa serie de cuadros dedicados a la vida de María de Medicis, obras que evidentemente Buckingham vio y admiró. Lo que Rubens ofrecía era retórica, una forma mucho más eficaz de definir y, si fuere necesario, defender una posición. Y hacia 1625 Buckingham necesitaba la retórica visual más persuasiva que estuviera a su alcance.”
 

El valido como escudo de la monarquía...
Una vez y otra, los príncipes del periodo de 1550-1650 se vieron inmersos en acciones que muchos nobles y eclesiásticos consideraban amorales pero que en las circunstancias del momento tenían una lógica aplastante. Los príncipes tenían entonces que proteger sus flancos frente a la crítica de fanáticos religiosos o tradicionalistas reprobatorios. El recurso a un ministro-privado era la solución perfecta. Un Richelieu o un Olivares se llevaba las críticas, mientras la monarquía salía, por lo general, indemne. Príncipe y ministro-privado formaban un eficaz tándem: el príncipe se presentaba ante el mundo como el buen rey de antaño; el ministro-privado aplicaba abiertamente medidas de `Realpolitik´. El uno llevaba bajo la capa la obra de Cicerón `De officiis´, el libro de texto más leído en los siglos XVI y XVII, donde se insistía en que había una sola y única moral para gobernados y gobernantes; el otro estudiaba de continuo los `Anales´ de Tácito (un autor latino prácticamente desconocido antes de la segunda mitad del siglo XVI y de su promoción debida a Justo Lipsio) y se instruía en el arte novel de la `raison d´ ètat´”.

 

Conjunto de ensayos que de forma amena nos lleva a la figura del valido que lejos de ser un fenómeno aislado fue una constante en Europa con características comunes que superan los localismos. Poder a base de cercanía al soberano y la creación de patronazgos que sustentaran su poder aunque el final del valido fuera la mayoría de las veces la caída en desgracia, pero anteponiendo siempre la máxima de que el poder emanaba del rey unicamente. Posiblemente os quede ese sabor amargo de ver que los sucesos de hace siglos se repiten en nuestro presente donde aún impera el amiguismo, la cercanía al poder como medio de enriquecimiento personal y la sumisión de quienes se benefician en proteger la imagen pública.

 

Lectura ideal para amantes de la Historia, convalecencias de reposo y servicios nocturnos de retén aunque recomendable para mentes inquietas que buscan respuestas a interrogantes que ya se planteaban hace siglos. A la suegra, mejor que no lo lea, no vaya a ser que se enrolle con otro pensionista en el bingo con afán de valido y endurezca las condiciones para disfrutar de su sopa boba...

 

 

sábado, 12 de noviembre de 2016

 

Libro: 1491 – Una nueva historia de las Américas antes de Colón-

Autor: Charles C. Mann
Editorial: Santillana Ediciones Generales, S. L.
Traducción: Miguel Martínez Lage y Federico Corriente
Edición: 2006
 

Tradicionalmente se ha aceptado y enseñado que antes de la llegada de Colón el continente americano era una especie de Arcadia ecologista donde los nativos vivían en armonía con la naturaleza, la población era escasa y donde la conquista del ser humano del entorno que le rodeaba era relativamente reciente en comparación con las culturas orientales y europeas, las grandes obras arquitectónicas sólo podían haber
sido construidas con ayuda extraterrestre porque la tecnología y conocimientos necesarios no estaban entre las virtudes de los pobladores. Le unimos que durante la conquista fueron destruidos códices y legados culturales de las distintas civilizaciones, resulta de todo ello un halo de misterio y desconocimiento donde las lagunas de información tienden a rellenarse con prisma europeo ignorando la historia del continente.
 
La propuesta de hoy es una nueva visión y teoría a tenor de nuevos descubrimientos que echan por tierra los tópicos típicos como que los yanomami siempre vagaron por la jungla ajenos al mundo o que las orillas del Amazonas estaban despobladas en contra del testimonio de conquistadores que relataban orillas plenas de población. Posiblemente las reticencias a las teorías que nos muestra el autor resida en que obligaría a escribir de nuevo la historia y dejaríamos el resto del planeta sin su superioridad cultural y tecnológica en comparación a los habitantes del continente americano...
 
Charles C. Mann es corresponsal de Science y del Atlantic Monthly. Coautor de varios libros, ha recibido, entre otros, los premios de la Asociación Americana de Abogados, la Fundación Margaret Sanger, el Instituto Americano de Física y la Fundación Alfred P. Sloam.
Datos del año de edición y parca la contraportada en biografía pero en Internet encontraréis más información. Como es habitual unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:
 
El Beni...
"Bajo nosotros se extendía el Beni, una provincia boliviana más o menos del tamaño de Illinois e Indiana juntos y casi igual de llana. Durante la mitad del año, la lluvia y la nieve derretida, procedente de las montañas del sur y del oeste, cubren la tierra y la tapizan con una lámina de agua móvil e irregular, imprevisible en su grosor, que termina por afluir a los ríos del norte de la provincia, los afluentes más altos de la cuenca del Amazonas. Durante el resto del año, el agua se evapora, y el intenso verdor de tan vasta llanura se convierte en algo que recuerda, y mucho, a un desierto. Esta llanura tan peculiar, remota, a menudo inundada, era precisamente lo que había atraído la atención de los investigadores, y no sólo por ser uno de los pocos lugares que hay en la tierra habitados por gente que tal vez jamás haya visto a los occidentales armados con sus cámaras fotográficas.”
 
Pueblo de la Primera Luz...
La primera descripción escrita que tenemos del Pueblo de la Primera luz es la de Giovanni da Verrazzano, un marinero italiano contratado por el rey de Francia en 1523, para descubrir si era posible llegar a Asia rodeando las Américas por el norte. Al poner rumbo al norte desde las Carolinas, observó que la línea de costa estaba `densamente poblada´, pues eran frecuentes `los humos de las hogueras de los indios´; a veces, le llegaba el aroma del humo a cientos de kilómetros de distancia. Ancló su barco en la amplia rada de Narragansett, cerca de lo que hoy es Providence, estado de Rhode Island. Verrazzano fue uno de los primeros europeos que los nativos vieron. Quizás el primero de todos, a pesar de lo cual los narragansett no se dejaron intimidar. Casi de inmediato, veinte canoas de eslora considerable rodearon a los visitantes. Seguro de sí mismo, elegante, el `sachem´ de los narragansett se adelantó para subir a bordo. Era un hombre alto y de largo cabello, de unos cuarenta años, que llevaba joyas multicolores colgadas del cuello y de las orejas, `tan bello de estatura y de complexión que no podría describirlo bien´, escribe Verrazzano.”
 
Epidemias...
"Huayna Cápac falleció en la primera epidemia de viruela. El virus se cebó con el Tahuantinsuyu de nuevo en 1533, 1535, 1558 y 1565. En cada una de estas ocasiones, las consecuencias fueron inimaginables desde esta era afortunada en la que vivimos. Según un testigo ocular de la epidemia de 1565, `morían a centenares. Los pueblos quedaban diezmados, despoblados. Los cadáveres quedaban esparcidos en los campos, o apilados en las casas o en las chozas […] Los campos quedaban sin cultivar […] Los rebaños quedaban sin recibir atenciones, y el precio de los alimentos tuvo tal incremento que a muchas personas les resultaba imposible comprar comida. Se habían salvado de la terrible enfermedad, pero sólo para perecer de inanición´. Por si fuera poco, el Tahuantinsuyu fue objeto de invasión de otras pestes europeas a los que los indios eran igualmente vulnerables. El tifus (probablemente) en 1546, la gripe en 1558 (junto con otra oleada de viruela), la difteria en 1614, el sarampión en 1618... Todas ellas debilitaron sumamente los cimientos de la cultura inca. Tras sumar el total de estas oleadas de enfermedades arrasadoras, las estimaciones de Dobyns son que las epidemias habrían acabado con la vida de nueve de cada diez habitantes del Tahuantinsuyu.”
 
Nueva técnica de datación...
Cuando las personas, las plantas o los animales mueren, dejan de asimilar C14. El que está ya presente en sus cuerpos continúa descomponiéndose y el resultado es que el porcentaje de C14 de los fallecidos disminuye de forma constante. La velocidad de disminución se conoce con exactitud: cada 5730 años, la mitad de los átomos de C14 presentes en sustancias inanimadas se convierte en átomos de carbono regular. Libby pensó que al comparar el nivel de C14 presente en los huesos y utensilios de madera con el nivel normal presente en los tejidos vivos, los científicos deberían ser capaces de determinar la antigüedad de tales objetos con una precisión sin precedentes. Era como si toda criatura viva albergase en sus células un invisible reloj radiactivo.”
 
Los principados mixtecas...
"Al igual que las ciudades-estado italianas del medievo, los principados mixtecas estaban rígidamente estratificados; el rey y un pequeño grupo de parientes y de consejeros de noble extracción acaparaban gran parte de la riqueza y de la tierra. Cambiaban constantemente de configuración; algunos se expandían a costa de sus vecinos, y otros hacían implosión cuando las aldeas que los constituían se separaban y se vinculaban a otros cuerpos políticos. La unión de dos estados al contraer matrimonio sus soberanos eran un suceso más común. En el territorio mixteca del siglo XI, la alianza a través del matrimonio real era tan habitual como en la Europa del siglo XVII. En ambos casos, los árboles genealógicos reales constituían una intrincada red que estaba por encima de las fronteras nacionales, pero en el territorio mixteca las tierras de la reina permanecían en manos de su linaje: el heredero del rey no lo era necesariamente de la reina. Otra diferencia: la primogenitura no se daba por supuesta. Si la reina no consideraba a su hijo primogénito apto para reinar, podía otorgarle la corona a otro vástago, e incluso a un sobrino o a un primo.”
 
La mano del hombre...
La interacción de los pueblos americanos con el medio ambiente era tan heterogénea
como las propias sociedades indígenas, aunque siempre obedecía a un proceso histórico concreto. En algunos casos excepcionales, como el de la civilización maya, los investigadores han logrado describir el proceso con cierta exactitud, pero lo más frecuente es que sólo se conozcan someramente los avatares históricos como sucede en la reconfiguración de la mitad este de Estados Unidos. Estos dos ejemplos paradigmáticos son los temas que abordaré a continuación. En ambos casos, los indígenas transformaban a gran escala amplias franjas de territorio para sus propios fines. Si se analizan los datos, se concluye que muchos indígenas, aunque no todos, eran muy activos en el dominio de la tierra; no se limitaban a esperar sus dádivas. No cabe duda de que podemos aprender mucho de ellos, pero no coinciden en absoluto con el estereotipo habitual.”
 
Alteración de ecosistemas...
"Lo que sucedió después de Colón fue como si hubiese mil `kudzus´(Pueraria lobata) por doquier. A lo largo y ancho del hemisferio, los ecosistemas se resquebrajaban y se hundían como el hielo invernal. Los ecos del tumulto biológico resuenan en los manuscritos coloniales. Los colonos de Jamestown dejaron de quejarse de sus vecinos indios para hacerlo de los estragos que les infligían las ratas que habían importado por accidente. Sin embargo, no todos los invasores eran una plaga tan evidente. En América, el trébol y las hierbas del género `Poa´ -en Europa tan dóciles y respetables como unos contables a sueldo- se transformaron en Atilas biológicos, extendiéndose a través de áreas inmensas con tal celeridad que los primeros colonos ingleses que penetraron en el interior de Kentucky encontraron a ambas especies ya aguardándoles. Los melocotones, que no suelen considerarse una mala hierba, proliferaron con tal furor en el sureste que ya en el siglo XVIII los granjeros temían que ambas Carolinas quedaran convertidas en una `jungla de melocotoneros´.”
 
Apasionante viaje al pasado a la luz de nuevos descubrimientos, técnicas y teorías de un mundo perdido que no estaba tan atrasado respecto a otros, donde el ser humano dejaba su impronta y su superioridad como especie alterando la naturaleza y todo ello alterado a su vez por la llegada de los europeos con sus enfermedades desconocidas hasta entonces por los nativos desterrando al olvido las culturas indígenas del continente y donde los historiadores ignoraban por menosprecio las culturas precolombinas.
 
Libro ideal para curiosos de la historia, amantes de la misma y servicios nocturnos sin jefes en lontananza, estancias hospitalarias o simplemente lectura por placer donde descubriremos un mundo fascinante que echa por tierra algunas verdades ecologistas y sirve de cura de humildad al resto del mundo y culturas que siempre han encontrado reconfortante negar que en el continente americano hubo culturas y civilizaciones que no sólo igualaban a sus contemporáneas en Europa sino que la superaban en grandiosidad, tecnología, conocimientos y población...
Apasionante.

jueves, 20 de octubre de 2016

 

Libro: El orientalista

Autor: Tom Reiss
Editorial: Editorial Anagrama S. A.
Traducción: Marco Aurelio Galmarini
Edición: 2007

Una de las magias de la literatura, de un libro cualquiera, es que el lector lo escoge en principio por una motivación concreta y al finalizar su lectura descubres que te han permitido asomarte a una ventanita y ver un trozo de historia desconocida. La propuesta de hoy en principio es atractiva porque trata de un orientalista, persona que cultiva las lenguas, literatura, historia, etc, de los países de Oriente...
 

Por otra parte el periodo comprendido entre las dos guerras mundiales suele quedar eclipsado por el fragor de las contiendas y que entre una y otra surge el fascismo y el nazismo pasando, de puntillas por las consecuencias de la derrota de los grandes imperios y la Revolución Rusa y cómo afectó a la vidas particulares. El autor logra a la vez que nos muestra la figura de Kurban Said que era orientalista pero como personalidad ya que su mundo, hijo de un magnate petrolero de Bakú, fue destruido por la revolución y encontró en el orientalismo la capa protectora de ser distinto a los demás y tener éxito con sus libros, judío errante en realidad que tuvo su último acto en vivir sus últimos días tratando de ser asimilado por el fascismo que exterminaba judíos y dudaba de su islamismo.

 

Veremos desfilar ante nosotros el lujo de las fortunas petroleras, época cercenada con la llegada de los soviets, la huida en busca de refugio y cobijo a la espera de que la revolución fracasara, de que no fracasó y París se llenó de taxistas aristocráticos, Estambul de cafés rusos y el interés de los europeos por el Oriente que despertaba la imaginación de los lectores, tal vez huyendo del recuerdo de la guerra y en medio del ascenso del nazismo en Alemania con el fascismo ya implantado en Italia, dos sistemas en uno que aunque ahora sabemos lo que significaban en realidad, a los ojos de los contemporáneos de su nacimiento parecían regímenes atractivos y eficaces para contener los ardores revolucionarios inspirados en la victoria comunista en Rusia mientras las posesiones árabes de las potencias europeas clamaban por librarse del yugo colonialista y el sionismo reclamaba el derecho a existir de Israel mientras algunos veían en el islam y el judaísmo una hermandad utópica...
 
Tom Reis nació en Nueva York en 1964, es periodista y escribe regularmente para el New York Times, el Wall Street Journal y el New Yorker, entre otros. Fue en 1998, durante un viaje que hizo a Azerbaiyán, cuando descubrió a Kurban Said y su obra maestra, Alí y Nino. Así empezaron más de cinco años de investigación, durante los que viajó por una decena de países para averiguar el misterio que envuelve, desde 1942, a este autor de múltiples identidades...

Datos, como siempre, sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más verborrea unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:
 

Bakú, 1905...
Lev Nussimbaum nació en octubre de 1905, momento en que la tolerante cultura haute capitaliste de Bakú empezaba a desmoronarse. El 17 de octubre el zar Nicolás II prometió una constitución a su pueblo, promesa falsa cuyo propósito era interferir un creciente llamamiento a la revolución, mientras la rebelión, el pillaje y el asesinato estaban a la orden del día en todo el país. En Bakú, los cosacos cabalgaban por las calles y atacaban a los ciudadanos, aparentemente para restaurar el orden, mientras los azerbaiyanos y los armenios convertían su ciudad cosmopolita en una zona de guerra medieval. Se sitiaban villas elegantes si sus ocupantes pertenecían a un grupo étnico o religioso que incitaba a una turbamulta específica.”

 

Pasión oriental desde jovencito...
Cuando Lev tuvo permiso para salir, `sus paseos favoritos lo llevaban al barrio asiático
de la ciudad´, recordaba Frau Schulte, `con sus mezquitas, sus minaretes, sus calles angostas y sus casas bajas´. Se pasaba horas caminando por la vieja ciudad musulmana amurallada, donde las callejuelas se retorcían rodeando patios con aljibes antiguos y gigantescas puertas con inscripciones árabes medievales. Todas estas calles lo conducían a la laberíntica plaza de los kanes, medio en ruinas, que se convertían en un oasis de paz en una ciudad cada vez más amenazadora. `Mi amor al palacio antiguo y ruinoso fue creciendo y transformándose poco a poco en amor a la gente que había nacido en el palacio´, escribió Lev.”
 
Descubriendo Persia huyendo de la revolución rusa...
Con la caravana, Lev había aprendido acerca de la vida religiosa de Persia. Ahora en la corte del Jafar Kan, aprendería acerca de su vida política. Desde las diez de la mañana, Lev asistía todos los días a los encuentros gubernamentales del kan, que prácticamente no consistían más que en aceptar sobornos procedentes de sus numerosos súbditos. Los sobornos recorrían un amplio espectro: desde monedas de oro y plata hasta gallinas vivas y sacos de harina. Se aceptaba todo y cualquier cosa. A veces la seriedad de los asuntos de gobierno fue interrumpida por cierta ligereza: en una ocasión se soltó una bandada de palomas en el patio y Lev vio cómo el kan las mataba una a una de un tiro. Pero incluso en eso había una finalidad seria de recaudación de impuestos; cada vez que el gordo potentado mataba un ave, un cortesano se acercaba a felicitarlo con un puñado de monedas para el fondo real”
 
Exiliados apátridas en Turquía...
Ahora que los exiliados lo habían perdido todo y habían abandonado la lucha contra los rojos, todo se reducía a una larga fiesta para sobrevivir. Tal vez las duquesas eran las que planteaban el problema más inmediato a las autoridades. Una importante asociación de esposas y viudas turcas no tardó en presentar una demanda al gobernador de Constantinopla en la que decía que los hombres de la ciudad estaban `agotados a fuerza de consumir venenos letales como la morfina, la cocaína, el éter y el alcohol, lo cual se debe exclusivamente a la funesta influencia de esas mujeres rusas´. Según esta solicitud, los restaurantes, bares y cafés chantants rusos eran lugares donde `todas las noches centenares de jóvenes turcos pierden salud, riqueza y honor en esa calamitosa vorágine´. No menos escandalosos eran los clubs de jazz, uno de ellos administrado por un empresario norteamericano negro que, a su manera, era también una suerte de ruso blanco exiliado. Se decía que había abierto su primer club de jazz en San Petersburgo, y cuando estalló la revolución siguió a su clientela de zaristas aficionados al jazz en su nuevo territorio en el Bósforo. Pronto consiguió que Constantinopla bailara el charlestón y el foxtrot.”
 
Pasar hambre en el exilio en la Alemania de la Constitución de Weimar...
Pero Lev era joven, y tenía los problemas de un joven. La dificultad que más se destaca en sus memorias era la relativa a lo que él llama `hambre de cine´. En parte se trataba de una cuestión de orgullo: si los otros estudiantes rusos iban al cine, Lev se sentía avergonzado de no ir. La peor situación era la que se producía cuando quedaba con amigos para ir al cine, pero en el último momento tenía que poner excusas porque de golpe el precio de la entrada había aumentado demasiado. O bien había quedado para ir porque no podía evitarlo, pero con la conciencia de que nunca lograría echar mano de los escasos recursos de su padre. Sin embargo, los otros estudiantes del bachillerato iban mucho al cine. En Berlín todo el mundo iba mucho al cine. Lo mismo que la pasión por los cabarets y los salones de baile, en el Berlín de los años veinte el `hambre de cine´era más intensa que la de una simple moda pasajera; era un verdadero anhelo espiritual.”
 
Fin de año en 1932...
`El frío mortal tiene a la ciudad en completo silencio, semejante al silencio del intenso calor del mediodía estival´, escribió Isherwood. `Fuera, en la noche, allende los bloques de pisos de hormigón recién construidos, donde las calles terminan en huertas congeladas, se extiende la llanura prusiana. Se la puede sentir por doquier, esta noche, avanzando sigilosamente sobre la ciudad, como un inmenso desierto de inhóspito océano´. Los capitanes de este océano susurran al oído de Hindenburg que el general Von Schleicher es un bolchevique, un degenerado, un agente de Moscú. Se estaba dando un golpe desde dentro de Alemania y había que llegar a un acuerdo con Hitler antes de que los rusos echaran abajo la Puerta de Brandenburgo.”
 
Escapando en la Italia de Mussolini...
Pero a Lev le iba bien esconderse a plena luz. Lo esencial de su secreto residía en el hecho de que no era verdaderamente un secreto. Era un rumor, parte de sus señas de identidad clandestinas y sus amigos y sus colegas lo apoyaban en la farsa. Se trataba de aguantar el tipo, de sonreír enigmáticamente ante los insultos. Era una suerte de desafío en el que se ocultaba algo enfermizo, aunque era precisamente la exposición al peligro lo que permitía a Lev seguir adelante. En este sentido, Wegner tenía razón -Lev trataba de convertir la `triste realidad´ en un cuento de hadas- y tal vez la identidad musulmana no era otra cosa que una forma de asimilación. O quizá fuera algo más profundo: la manera en que Lev decía al mundo -y se decía a sí mismo- que no podía ponerlo en la jaula de la más reciente barbarie moderna. No podía en la medida en que él se imaginaba que no podía.”
 
Recomendable libro para todo tipo de lectores en general con un estilo ágil y certero donde el autor nos permite compartir su búsqueda tras la identidad de Kurban Said, pero mostrándonos un mundo ya desaparecido y bastante desconocido: el fin de la I Guerra Mundial, la caída del Imperio Otomano, la diáspora de los rusos blancos, la época del nacimiento del nazismo y en suma la peregrinación vital de un autor que se escribió su propia identidad mientras terminaba sus días en el corazón del fascismo tratando de esquivar las leyes raciales y fiel al personaje de sí mismo envuelto en un halo de misterio y leyenda que perdura décadas después de su muerte.

martes, 27 de septiembre de 2016

 

Libro: Catalina de Médicis

Autor: Leonie Frieda
Editorial: Siglo XXI
Traducción: Ofelia Castillo
Edición: Primera edición, marzo de 2006

Viajamos hoy a la Francia del siempre apasionante siglo XVI de la mano de Catalina de Médicis, plebeya que esposa de un rey de Francia y madre de otros tres. Esposa devota y amante fiel, ignorada durante mucho tiempo y vilipendiada por sus contemporáneos, logró tras la muerte accidental de su esposo mantener el reino para sus hijos ejerciendo el poder real y siempre luchando por preservar la estirpe de los Valois.
 

Libro delicioso por la maestría de la autora de esta biografía que lejos del pesado estilo didáctico y más alejado aún del mamotreto lleno de fechas y nombres, los hay pero suavemente engarzados en un viaje apasionante a la corte francesa con sus intrigas y luchas por el poder, la omnipresente sombra de Felipe II o las tretas de Isabel de Inglaterra sin olvidar al papado. Pero cuando nos damos cuenta, datos y fechas son dulce complemento, nombres y hechos parte de la historia para terminar con esa agradable sensación de finalizar la lectura de un libro casi sin darnos cuenta...
 
Leonie Frieda es sueca de nacimiento pero educada en Gran Bretaña, Alemania y Francia, hablando cinco idiomas. Esta obra ha sido muy elogiada por la crítica y la prensa, siendo traducida a más de diez idiomas. Poco más que decir por la parquedad de datos de la contraportada pero seguramente en Internet encontraréis más información, pero sin más, unos breves pasajes que os induzcan a su lectura:


 

Nacimiento de una niña florentina...

"Caterina María Romula de Medici nació alrededor de las once de

la mañana del miércoles 13 de abril de 1519. Su padre, Lorenzo II de Médicis, duque de Urbino, vástago de la por entonces gobernante casa de Florencia, había desposado a su madre, Magdalena de la Tour d´Auvergne, el año anterior. Su casamiento con la condesa francesa, de sangre real y heredera de una gran fortuna, era una unión brillante para los Medicis, a quienes en Francia muchos consideraban meros comerciantes y nuevos ricos. Pero, a partir de la magnífica boda -cuyo anfitrión había sido un pariente de la novia, el rey Francisco I de Francia- y el gozoso retorno a Florencia, los motivos de regocijo escasearon. El embarazo de Magdalena, anunciado en el mes de junio de 1518, progresaba bien, pero el joven duque, cuya salud había sido mala desde hacía algún tiempo, cayó enfermo en el otoño de ese mismo año. Las fiebres intermitentes que le afectaban y los temores por su salud le impulsaron a abandonar Florencia, donde los recién casados llevaban una vida principesca. El duque, que probablemente sufría de sífilis y tal vez también de tuberculosis, se trasladó a la campiña próxima en busca de aires más saludables. Allí esperaría el nacimiento de su hijo. Cuando regresó a la ciudad para el parto de su esposa, agonizaba.”
 

Madre prolífica...

"Gracias a su magnífica constitución física, Catalina sobrevivió a nueve partos, en una época en que las mujeres de clase alta disfrutaban del dudoso privilegio de ser atendidas por médicos y parteras. Era una práctica corriente que los experimentados y nerviosos dedos de las parteras desgarraran la carne de la vagina lo suficiente para que pudiera salir un bebé que se demoraba. Ese desgarramiento y la subsiguiente exploración interna ( en la que con frecuencia se arrancaba la placenta junto con el niño) contaminaban la sangre, causaban hemorragias graves y otros daños que solían provocar la muerte de la madre. Si la parturienta sobrevivía, los tratamientos recomendados por los expertos atentaban contra su ya debilitado organismo. Por lo general, se indicaba que, una vez nacida la criatura, la paciente debía permanecer en cama, en una habitación caldeada y a oscuras. Sólo se le administraría una alimentación líquida durante un periodo bastante prolongado.”
 

Aficiones de la reina Catalina...

La persistente adhesión de la reina a la astrología y la nigromancia fie excepcional aun

para su época, y posteriormente influyó para consolidar la mala reputación que la historia y muchos de sus contemporáneos le forjaron. Tampoco ayudó a su imagen la figura de su `parfumier´, el italiano `máitre´ René, quien llegó a ser muy temido por sus pócimas y polvos, y por los legendarios guantes y lápices labiales envenenados, con los que supuestamente habría llevado a mucha gente a la tumba, cuando estuvo a las órdenes de catalina durante su viudez. Apasionadamente interesada por las personas con don profético, se murmuraba que ella misma era vidente. Muchos de sus íntimos afirmaban que solía despertarse gritando y profetizando, por ejemplo, la temprana muerte de un ser querido. Hasta su hija Margot fue testigo de que Catalina había vaticinado acertadamente una muerte por haberla soñado.”
 

El protestantismo de afianza en Francia...

"Calvino había extendido desde Ginebra una organización dedicada al proselitismo mucho más eficiente que la de los primeros protestantes; sus agentes pasaban a Francia y difundían la nueva doctrina. Entre las medidas represivas, figuraba la pena de muerte, sin derecho a apelación, para los predicadores y los que llegaran desde Ginebra y distribuyeran propaganda protestante. Abarcaba también a todo aquel que fomentara disturbios por causa religiosa. Al mismo tiempo, Enrique le había solicitado autorización al Papa para crear una Inquisición francesa. Para encabezar este nuevo organismo, fueron elegidos tres cardenales...
...Pero Enrique tuvo dificultades con los magistrados, que desafiaban la autoridad de los inquisidores. Entonces se les confirieron poderes adicionales a los tribunales seglares para que actuaran contra los calvinistas, pero los juicios se demoraban por la confusión respecto a cuál de los cuerpos legales tenía jurisdicción para aplicar las durísimas nuevas medidas. Algo quedó completamente claro, sin embargo: para detener el deterioro que invadía el reino, Enrique necesitaba la paz, que era lo único que le permitiría poner en práctica el edicto y librar su guerra contra la herejía.”
 

Su hija Isabel, esposa de Felipe II de España...

El 30 de enero de 1560, en Guadalajara, España, Felipe conoció a su esposa y declaró su `completa felicidad´. Poco después, Isabel le dijo a su madre por carta que era la joven más afortunada del mundo por tener semejante marido. Aunque la muchacha era alegre y de buen carácter, resulta difícil imaginar cómo pudo Felipe despertar en ella tanto entusiasmo. Hosco, seco y pedante, el rey de España se regía por su sentido del deber y la fría convicción de que su destino era salvar al mundo de la herejía. Para él no había ningún detalle, ni siquiera el más insignificante que no fuera digno de ser examinado, ponderado y discutido. A medida que pasaban los años, Catalina, cuya vida transcurría en una tortuosa combinación de preocupaciones dinásticas y maternales, llegó a ser una especie de maldición para Felipe. Por el momento, y en parte gracias a los buenos oficios de Isabel, la relación entre Francia y España pasó por una breve fase de entendimiento sin precedentes. Felipe mantuvo la promesa que le había hecho a Enrique II de que, si el monarca francés moría, él tomaría Francia bajo su protección. Pero el rey español era reacio a ver el país vecino lleno de herejes que podrían infestar su propio reino, y esa circunstancia mantuvo cordiales las relaciones entre ambos países.”
 

Matanza de hugonotes la Noche de San Bartolomé...

"Mientras Enrique estaba encerrado junto con su primo, sus camaradas eran asesinados, víctimas fáciles, entrampados en el corazón mismo de la fortaleza enemiga. Nançay, capitán de la guardia real, dirigía a sus hombres mientras éstos iniciaban su horripilante tarea. Cuando comenzó la matanza, la mayoría de los hugonotes dormían. Fueron arrancados de sus lechos y degollados antes de tener la más mínima posibilidad de defenderse. Mientras los gritos de terror resonaban por los pasajes, escaleras y confusos laberintos de corredores que formaban parte del castillo, que había sido muy reformado, los sobrevivientes corrían desesperadamente, tratando de esconderse de las bandas de asesinos. Como no encontraron dónde hacerlo, muchos fueron cazados en el gran patio del palacio del Louvre. Allí, esperándolos, estaban los arqueros del rey, que empujaron a hombres y mujeres hacia las alabardas de los guardias suizos, quienes, con siniestra eficiencia, cobraron sus indefensas piezas.”
 

Unas breves pinceladas en suma que espero os inciten a descubrir una biografía apasionante de una mujer en un mundo de hombres, el mundo del siglo XVI, pero que la autora logra mostrarnos con sus matices, de una reina y madre de reyes que sobrevivió a sus enemigos y tuvo la penitencia de ver como sus hijos resultaron incapaces de mantener el legado de su padre y de su abuelo que les precedieron en el trono y que Catalina de Médicis supo mantener aunque finalmente la casa de Valois perdería el trono, todo ello con el trasfondo de las guerras de religión que desangraron Francia y dividió a sus habitantes en el marco histórico de la Contrarreforma.
 
Ideal para lectores de novela histérica que descubrirán que la realidad siempre es más apasionante, turnos tranquilos de noche, convalecencias, vacaciones así como lectura de mesita. Aunque parece tocho se lee de un tirón y por supuesto prohibido para la suegra que podría maquinar tácticas florentinas para librarse de nosotros...

 

 

lunes, 22 de agosto de 2016

 

Libro: El ataque contra la razón

Autor: Al Gore
Editorial: DEBATE
Traducción: Lucas Rodríguez Monge
Edición: Primera edición, octubre de 2007
 

Casi todo el orbe civilizado se pregunta cómo es posible que alguien como Donald Trump sea candidato a presidente de los EEUU. Más allá de su populismo desaforado, de sus ideas totalitarias en forma de muro fronterizo y deportación de hispanos, tiene que existir algo más, una razón de más peso que haga que parte de la ciudadanía vea con agrado un presidente de su talante y personalidad...

 

Puede que alguna respuesta se encuentre en el libro que os proponemos hoy, escrito por alguien con conocimiento de causa como es el que fuera vicepresidente con Bill Clinton, Al Gore. Un libro que es en realidad una magna conferencia llamando la atención de los derroteros poco tradicionales y rozando la inconstitucionalidad que tomó la administración de Bush hijo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 donde la punta del iceberg es la Ley Patriota. Posiblemente el peor comandante en jefe de la historia de EEUU a tenor de la perspectiva que da el tiempo tras su guerra en Iraq y lo ocurrido posteriormente en tal vital escenario geoestratégico.
 
Al Gore nos habla, nos comenta, desde la base de que los Padres Fundadores crearon un sistema de auto gobierno con mecanismos de defensa que evitaran el poder absoluto y el fin de la democracia y la participación ciudadana. Un punto éste que es la base del libro, el fin de la participación de la ciudadanía en el debate político y el análisis de los políticos por la misma sustituidos por los canales unidireccionales de la radio y la televisión, siendo Internet el posible remedio dado su carácter de participación pese al riesgo de que las distribuidoras del servicio acaben beneficiando unos contenidos sobre otros...

 

Pero el atractivo del libro reside en que vemos las bases que forman el misterio de la elección de Donald Trump como candidato a presidente leyendo cómo Bush hijo era sólo la figura visible de un conglomerado de multinacionales e intereses mercantiles que empapó a todo el sistema, desde la tortura y vejaciones en la cárcel de Abu Ghraib a ignorar el cambio climático favoreciendo políticas que beneficiaban a las empresas contaminantes pasando por violaciones constitucionales de protección de la intimidad sin necesidad de orden judicial ni previo aviso.

 

Al Gore (1948) fue vicepresidente de Estados Unidos entre 1993 y 2000, culminando una carrera política que le llevó a ser elegido congresista en 1976 y senador en 1984 y 1990. En la actualidad (datos del año de edición) preside Current TV, una cadena independiente de televisión por cable y por satélite para jóvenes cuyos programas se basan en contenidos creados por los espectadores y en el periodismo ciudadano. También dirige Generation Investmen Management, un fondo de inversión que busca un nuevo modelo de inversión sostenible. Gore es, además, miembro del consejo de administración de Apple Computer y asesor de Google. Vive con su esposa, Tipper, en Nashville, Tennessee. Tiene cuatro hijos y dos nietos.

Datos como es habitual de la contraportada y sin más unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:
 

Dinero...

El mismo fenómeno que Galbraith advirtió en el mercado comercial es ahora el hecho dominante de la vida en lo que era el mercado de ideas estadounidense. El valor intrínseco, o la validez de las propuestas políticas presentadas por candidatos a cargos oficiales, es ahora irrelevante, comparados con las campañas publicitarias basadas en imágenes que se utilizan para conformar la percepción de los votantes. Y el elevado coste de estas campañas publicitarias ha aumentado de manera drástica el papel del dinero en la política estadounidense, así como la influencia de aquellos que lo aportan.”

Distorsión de la realidad por parte del presidente Bush...

"El terrorismo se basa en la estimulación del miedo con fines políticos. De hecho, su objetivo es distorsionar la realidad política de una nación a base de despertar el miedo en la población, un miedo desproporcionado en relación con el peligro real que los terroristas suponen. Aunque parezca irónico, la reacción del presidente Bush a los atentados terroristas del 11 de septiembre consistió en distorsionar aún más la realidad política de Estados Unidos, al crear un nuevo miedo en Iraq muy desproporcionado en relación con el peligro real que representaba ese país. Por eso fue tan preocupante para muchos que, en 2004, el respetado experto en armas David Kay concluyera una larga y exhaustiva investigación de la afirmación de la administración de que Iraq suponía una gran amenaza, porque poseía armas de destrucción masiva, con las palabras << Todos estábamos equivocados>>.”
 

El reino de la razón...

Durante el siglo y medio siguiente (desde el encarcelamiento de Galileo y la independencia de Estados Unidos), muchos pensadores de la Ilustración empezaron a insistir en que sólo la razón debía ocupar el trono, como nueva soberana y fuente de autoridad. `Aposentad con firmeza la razón en su asiento y convocad ante su tribunal cada hecho, cada opinión -escribió Thomas Jefferson-. Cuestionad con audacia incluso la existencia de Dios, porque si hubiera uno, ha de aprobar más el homenaje a la razón que al miedo a ciegas´. Jefferson y los demás Padres Fundadores creían que el progresivo desarrollo de la Ilustración permitiría a la razón asumir importantes deberes que habían sido llevados a cabo por la fe ciega. Confiaban en que las dos hijas gemelas de la razón, la ciencia y la ley, nos iluminarían y dotarían de fuerzas para controlar nuestras pasiones y cimentar nuestra valentía. Creían que, durante el proceso, el pueblo estadounidense descubriría una nueva fuente de seguridad del miedo existencial en un autogobierno basado en el imperio de la razón.”
 

Corrupción...

La palabra <<corrupción>> viene del latín `corruptus´, que significa <<romper o destruir>>. La corrupción destruye y rompe esa confianza que es tan esencial para la delicada alquimia que reside en el corazón de la democracia representativa. En su forma contemporánea, la corrupción casi siempre implica un apareamiento incestuoso de poder y dinero, y describe el intercambio de dinero por el mal uso del poder público. Da igual que el intercambio lo inicie la persona que tiene el dinero o la persona que ostenta el poder. Es el intercambio en sí la esencia de la corrupción. Da igual que el enriquecimiento particular sea en dinero o su equivalente en influencia, prestigio, posición social o poder. El daño es causado por la sustitución fraudulenta de la razón por la riqueza, en lo tocante a la decisión de cómo ha de utilizarse el poder. Da igual que el uso adquirido del poder sea beneficioso para algunos o incluso para muchos. Es la deshonestidad de la transacción lo que contiene el veneno.”
 

Preguntas para una guerra...

"Si usted hubiera sido presidente, si hubiera participado en una sesión conjunta del Congreso y hubiera pronunciado un discurso que escucharon mil millones de personas en directo en todo el mundo, y si hubiera presentado a esta enorme audiencia pruebas cruciales para defender la opción de ir a la guerra en Iraq, para descubrir más tarde que el documento no sólo era falso, sino que estaba falsificado adrede, ¿no le daría vergüenza? ¿Insistiría en buscar al responsable de haberle facilitado un documento falseado? ¿Tendría algún interés en imaginar quién había falsificado el documento y por qué? ¿Y de averiguar cómo había llegado a sus manos? ¿Y por qué le animaron a que se basara con tanta fuerza en él durante el discurso sobre el Estado de la Unión? ¿No le remordería la conciencia por haber presentado una mentira tan grande a la nación que había puesto su confianza en usted?”
 

Ley Patriota...

Pero ahora todo eso ha cambiado. Desde hace unos pocos años, a los agentes federales se les ha concedido una nueva autoridad mediante la Ley Patriota, que les permite efectuar `registros secretos´ en casos no relacionados con el terrorismo. Pueden entrar en su casa sin que usted lo sepa -tanto si usted está en ella como si no- y esperar meses antes de anunciarle que le hicieron esa visita. Estos registros no tienen por qué tener nada ver con el terrorismo. Cualquier violación de la ley, por pequeña que sea, puede darles pie a colarse en su casa. Además, la nueva ley permite eludir fácilmente el antiguo requisito de una orden de registro; los agentes no tienen más que decir que registrarle a usted la casa puede tener cierta relación (aunque sea remota) con la investigación de algún agente o de un poder extranjero. Entonces pueden acudir a otro tribunal -secreto- que de momento sólo ha rechazado cuatro órdenes de registro de las más de dieciocho mil que le han sido presentadas.”
 

Ignorando el cambio climático...

"También hemos asistido a un cambio radical en la gestión de los parques nacionales. Por mucho que el presidente solicitara un aumento de la partida para parques en el presupuesto de 2008, mucha gente tiene la impresión de que es poco y de que llega demasiado tarde, sobre todo porque es la propia política de Bush la que ha permitido que se explotaran los parques de un modo perjudicial. Hace poco, un grupo de más de cien funcionarios jubilados del Servicio Nacional de Parques escribió una carta diciendo que a este organismo le han cambiado sus atribuciones; su misión ya no es velar por los recursos naturales de las zonas protegidas, sino fomentar su uso comercial en favor de intereses particulares. Así, por citar un solo ejemplo, hemos visto que Bush y Cheney no escatimaban esfuerzos para que sus amigos pudieran hacer perforaciones en la Reserva Natural del Ártico.”
 

Internet...

Sin embargo, por muy prometedor que sea internet, hay algo que amenaza gravemente sus posibilidades de revitalizar la democracia. Es un peligro que surge de que en la mayoría de los mercados existe un número muy reducido de operadores de banda ancha, situación que no tiene por qué cambiar en un futuro próximo. Estos operadores tienen la capacidad estructural de determinar el modo en que se transmite la información por Internet (principalmente compañías de teléfono y cable) tienen interés económico en extender su dominio a la infraestructura física de la red y controlar los contenidos de internet. Si estas compañías adoptasen un enfoque equivocado, podrían instituir cambios cuyo efecto sería limitar la circulación libre de la información por internet de varias maneras, a cuál más inquietante.”
 

Libro que sobrepasa su inicial localismo y que aporta al lector foráneo al sistema estadounidense claves de los recursos mal utilizados para crear una política de miedo, secretismo y fe ciega apoyado por intereses financieros que sólo ven al presidente de la primera potencia mundial como un ejecutor de las políticas que favorecen sus intereses. Es cierto que Bush tras el 11-S logró el apoyo de su ciudadanía pero al final la invasión de Iraq, en contra de los consejos de expertos militares, sólo escondió el interés por controlar los yacimientos petrolíferos y la falta de un plan para el país árabe tras derrotar a Sadam Husein con las consecuencias que vivimos actualmente y una imagen de EEUU desprestigiada...

 

Ideal para mentes inquietas de conocer los entresijos de la historia, lectura a la sombra de una sombrilla y turnos de noche tranquilos así como estancias y guardias hospitalarias, amantes del sistema USA e incluso para indignados contra el capitalismo que se tragan propagandas tipo canales de televisión rusos o iranís porque el atractivo del sistema político de EEUU es que en su génesis y su alma está la máxima de impedir el poder absoluto en manos de un presidente y que el pueblo participe del debate político pese a que en ocasiones parezca que la razón es derrotada. No recomendable para la suegra que en lugar de hacer análisis de conciencia de su abuso gracias a su sopa boba, podría seguir el ejemplo de Bush y falsificar pruebas que justifiquen echarnos de su casa...

lunes, 25 de julio de 2016

 

Libro: El hombre sin rostro

– El sorprendente ascenso de Vladimir Putin -

Autor: Masha Gessen
Editorial: DEBATE
Traducción: Juan Manuel Ibeas Delgado y Marcos Pérez Sánchez
Edición: Primera edición, marzo de 2012
 

Buen momento para tratar de comprender un poco de la siempre incomprendida Rusia y su ciudadanía y preguntarnos si la democracia, el parlamento y la clase política gobernante sólo son una fachada para mantener un sistema soviético de gobierno y control de la población adornada de consumismo, ínfulas imperialistas, músculo militar y variados medios de comunicación que lejos de ser ejemplo de pluralidad son en realidad voces monocordes al servicio de Putin y su sistema...

 

Así que aprovechando la más rabiosa actualidad a tenor del escándalo de dopaje de los atletas rusos que pueden ver peligrar su participación en los JJOO de Río de Janeiro, desde luego digno el escándalo de los mejores tiempos de la URSS, visitamos este libro de estilo documental y vigor periodístico de la periodista y autora de varios libros Masha Gessen, pero poco puedo decir ya que la contraportada es parca en datos pero destaco que ha colaborado con Vanity Fair, The New Republic, Granta y Slate y que en el año de la edición vivía en Moscú y era editora de la revista rusa Snob.

 

A través de la historia del ascenso al poder de Vladimir Putin asistimos a los apasionantes momentos en que la URSS toca a su fin y se produce el desmembramiento en repúblicas del antiguo imperio soviético, de los intentos a marchas forzadas de instaurar una democracia consumista y finalmente la instauración en el poder de un ex KGB que ha logrado que el sistema soviético de poder centralista y todo poderoso haya logrado llegar a la Rusia de hoy en día haciendo creer la ilusión a sus conciudadanos de que son una democracia y ser aceptado por el resto de potencias y bloques económicos como mal menor de una siempre temida, a la vez que respetada, historia de relaciones de Rusia con el resto de Europa.

Pero sin más unos breves esbozos que os animen a su lectura:
 

Boris Yeltsin...
El gobierno de Yeltsin había cometido el grave error de no afrontar el dolor y el miedo del país. A lo largo de la década, Yeltsin, que había sido un verdadero populista, montando en autobuses y subiéndose a los tanques -lo que la situación exigiese-, se fue retirando a un mundo impenetrable y extremadamente protegido de limusinas negras y reuniones a puerta cerrada. Su primer ministro, el joven y brillante economista Yégor Gaidar, epítome de las reformas económicas postsoviéticas, dejó bien claro en público que pensaba que el pueblo era demasiado estúpido como para tener algo que decir sobre las reformas. El pueblo ruso, abandonado por sus líderes en su momento de duelo, buscó consuelo en la nostalgia; no tanto en la ideología comunista, que hacía décadas que había agotado su capacidad de inspiración, sino en un anhelo por recuperar para Rusia el estatus de superpotencia. En 1999 la tensión podía palparse en el ambiente, lo que justificaba en gran medida los miedos de Yeltsin y la Familia.”

 

Nuevo líder desconocido...
El 26 de enero de 2000, exactamente dos meses antes de las elecciones, el moderador de  una mesa redonda sobre Rusia en el encuentro anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, preguntó: `¿Quién es el señor Putin?´. Chubáis, el hombre que siete meses antes defendía que Putin sería el sucesor ideal, tenía el micrófono en la mano cuando se oyó la pregunta. Se revolvió y miró inquisitivamente a un antiguo primer ministro ruso que estaba sentado a su derecha, que también se mostraba claramente reacio a contestar. Los cuatro miembros de la mesa empezaron a mirarse entre sí con inquietud. Tras medio minuto así, la sala estalló en carcajadas. La mayor extensión de terreno del mundo, una tierra con petróleo, gas y armas nucleares, tenía un nuevo líder y sus élites económicas y políticas no tenían ni idea de quien era. Ciertamente gracioso.”

 

KGB...
Poco más de un año después (1989), cuando un liberal designado por Gorbachov llamado Vadim Bakatin se puso al mando del KGB con el propósito de desmantelar la institución, descubrió que lo más desconcertante y difícil de manejar era la reserva activa. `Eran agentes del KGB que estaban empleados oficialmente en todas las organizaciones estatales y cívicas de alguna importancia -escribió-. Por lo general, gran parte del personal de la organización, si no todo, era consciente de que aquellas personas trabajaban para el KGB. Los agentes de la reserva activa realizaban funciones muy diversas: algunos de ellos se encargaban de los intersticios de los sistemas de seguridad, mientras que otros controlaban la actitud y las conversaciones en las instituciones y tomaban las medidas que considerasen apropiadas con respecto a los disidentes …Desde luego, existen situaciones en las que una policía secreta necesita tener una persona introducida en una u otra organización, pero lo lógico es suponer que una operación de este tipo sea secreta. ¿Qué clase de servicio secreto tiene un personal que cualquiera puede identificar?... Era un monstruo que extendía sus tentáculos por toda la sociedad soviética. Vladimir Putin decidió ocupar un puesto en el extremo de uno de aquellos tentáculos.”

 

San Petersburgo en 1996...
Los problemas económicos de San Petersburgo hacían que el resto de Rusia pareciera  acomodada en comparación con ella. Tres cuartas partes de la población de la ciudad vivían por debajo del umbral de pobreza. Sus infraestructuras, que ya eran débiles a finales de los años ochenta -y que aportaron parte del impulso del movimiento informal de preservación-, estaban en ruinas. Las calles no se habían vuelto a pavimentar desde hacía tanto tiempo que, cuando llovía o nevaba -algo frecuente en esta ciudad costera del norte-, las calles se convertían en ríos de barro. El transporte público era obsoleto; la ciudad no renovaba autobuses que debían ser retirados. En una ciudad formada en su totalidad por grandes edificios de apartamentos, los ascensores que funcionaban se estaban extinguiendo. El suministro eléctrico en el centro de la ciudad iba y volvía. En los estudios sobre los niveles relativos de la vida en las ciudades rusas, la segunda ciudad del país ocupaba habitualmente puestos por detrás del número veinte.”

 

¿Desmantelando la democracia?
El 13 de mayo de 2000, seis días después de tomar posesión, Putin firmó su primer decreto y propuso una serie de leyes, todas dirigidas, según dijo, a `fortalecer el poder vertical¨. Supusieron el inicio de una profunda reestructuración de la composición
federal de Rusia o, dicho de otro modo, el comienzo del desmantelamiento de las estructuras democráticas del país. Una de las leyes sustituía a los miembros electos de la cámara alta del Parlamento por miembros nombrados: dos por cada una de las ochenta y nueve regiones rusas, uno nombrado por el gobernador de la región y otro por la asamblea legislativa. Otra ley permitía que los gobernadores elegidos por votación popular fuesen destituidos del cargo por la mera sospecha de haber cometido algún delito, sin sentencia judicial. El decreto implantaba siete enviados presidenciales a siete grandes territorios del país, cada uno compuesto por una docena de regiones, cada una de las cuales elegía a su vez a su asamblea legislativa y a su gobernador. Los enviados, nombrados por el presidente, supervisarían el trabajo de los gobernadores electos.”
 
Métodos soviéticos...
El 24 de noviembre de 2008, Serguéi Magnitski fue detenido en relación con el mismo   plan de malversación que estaba intentando denunciar. Igual que su cliente tres años antes, al principio estaba seguro de que se trataba de un malentendido que pronto se aclararía con la ayuda de sus abogados. En la primera audiencia judicial, argumentó que debía ser puesto en libertad, entre otras razones, porque su hijo pequeño estaba enfermo de gripe, era evidente que estaba seguro de que su problema se resolvería en cuestión de días. Pero no sólo no fue puesto en libertad, sino que las condiciones de su detención empeoraron constantemente, yendo y viniendo entre dos cárceles de Moscú. No se le permitió ver a su esposa ni a su madre. Se puso enfermo y se le negó repetidamente la atención médica que necesitaba. El 16 de noviembre de 2009, Serguéi Magnitski murió en prisión a los treinta y siete años de edad.”
 
Libro interesante que nos muestra una crónica de hechos y sucesos que paso a paso y con Putin como líder han llevado a un gobierno de Rusia con alma soviética, eliminando sin piedad los obstáculos que no son otra cosa que los garantes democráticos de buen gobierno emanado de la voluntad de la ciudadanía. Tras su lectura podemos llegar a preguntarnos si en realidad, igual que Putin, lo que le ocurre a Rusia es que está gobernada por un sistema nutrido de personas que, preparadas para servir a la URSS, por instinto y una vez llegada la democracia no supieron adaptarse a las nuevas coordenadas y volvieron a lo conocido, a lo único que conocieron. Porque Putin al igual que el resto de similares, necesita unos subordinados que cumplan las directrices sin plantearse dilemas...
 
Recomendable a inquietos de la actualidad, votantes de izquierdas que aún creen en ideologías demostradas inútiles y en general para conocer un poco más de la historia reciente de Rusia tras el fin de la URSS y la etapa de Boris Yeltsin. Nada de dejarlo a la suegra, que, en lugar de informarse, encontraría argumentos para reforzar su dictadura de la sopa boba mientras dure la crisis y estar en el paro...
 
 

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lunes, 4 de julio de 2016

 

Libro: EL INFORME HITLER-Informe secreto del NKVD para Stalin extraído de los interrogatorios a Otto Günsche, ayudante personal de Hitler, y Heinz Linge, su ayuda de cámara. Moscú 1948-1949-
Editorial: Tusquets Editores, S. A.
Traducción: Víctor E. Farias Zurita y Víctor Farias Soto
Edición: 1ª edición, abril de 2008
 

Traemos hoy un libro donde más importante que lo qué cuenta es a quién va dirigido, a un solo lector: Stalin. Elaborado por el NKVD, antecedente del KGB, fue escrito de manera que Stalin quedara satisfecho y por ello se resaltan algunos aspectos mientras se omiten otros que era mejor pasar por alto como el pacto germano-soviético de no agresión o el genocidio de judíos de lo que Stalin y su régimen también eran culpables.


El informe se basó en los testimonios de dos testigos de excepción del entorno cercano a Hitler: su ayudante personal Otto Günsche y su ayuda de cámara Heinz Linge que en sus informaciones acerca del fin del nazismo y la estancia final en el búnker hasta su suicidio aportan información que desmiente, por ejemplo, lo narrado en películas como El Hundimiento y aporta matices que completan otras obras referentes al fin del nazismo.
 

Hay un delicioso prólogo de Richard Overy, del que hemos tratado en anteriores artículos alguna de sus obras y un epílogo de los editores que complementa la lectura de lo que es un informe para Stalin adaptado a él y no un relato a los que estamos acostumbrados. No encontré datos de los autores en el libro pero seguramente si buscáis por Internet encontraréis información sobre los mismos. En esta ocasión os dejo unos breves párrafos del epílogo de los editores que os inciten a conocer, más que los hechos narrados, el estilo en que el NKVD debía escribir para el dictador soviético...
 
El Informe Hitler...

El informe Hitler se elaboró en los años 1948 y 1949. Desde entonces se han publicado más de mil biografías acerca de Hitler y más de diez mil textos escritos sobre el régimen nacionalsocialista, el genocidio de los judíos europeos y la segunda guerra mundial. Con la minuciosa biografía de Ian Kershaw dedicada al dictador alemán, las investigaciones acerca de la persona de Hitler alcanzaron en 1998 una cumbre provisional. También se han dedicado numerosas biografías al autócrata soviético. Allan Bullock comparó ambas vidas, Anton Joachimsthaler demostró que aún podían desvelarse nuevos detalles de la vida de Hitler, y lo hizo en varios libros. Las posteriores investigaciones realizadas en los archivos rusos, que no sólo conservan las actas las instancias administrativas soviéticas, los servicios secretos y la Wehrmacht, sino también gran cantidad de piezas de archivo alemanas incautadas, han dado pie a nuevos descubrimientos.”
 

Contenido del Informe Hitler...

"Las revelaciones de Linge describen los desmayos y trastornos de Hitler. Los oficiales del NKVD relatan minuciosas impresiones que dan cuenta de su creciente deterioro físico. Hitler aparece como un hombre desgastado, decrépito. Sólo en una ocasión mencionan el humor negro con el cual alude al declive físico. En este contexto se hace también una referencia al médico de cabecera de Hitler, Theodor Morell, a quien los oficiales del NKVD califican sin ambages de `charlatán´y del cual únicamente cabe decir lo peor. Si tenemos en cuenta los numerosos casos de mal uso de medicamentos que aparecen consignados en el Informe Hitler, esta opinión no parece desencaminada.”
 

Tabú del Informe Hitler...

Otro tabú lo constituía el pacto germano-soviético de los años 1939-1941. En el Informe Hitler se alude sólo a una parte de este acuerdo, el pacto de no agresión. No se describen ni su nacimiento ni las consecuencias. Y en el relato de la invasión alemana de Polonia, los redactores soviéticos ni siquiera recuerdan que su país también atacó a los polacos. El plan de trabajo del Informe Hitler contemplaba originalmente la posibilidad de ocuparse de este tema. Pero los oficiales del NKVD responsables del libro, el teniente general Parparov y el mayor Saleyev, rechazaron la idea. Demasiado bien sabían los dos agentes de los servicios secretos, en parte gracias a su propia experiencia en la represión durante las purgas estalinistas, lo que era políticamente oportuno para el núcleo de la dirección política soviética.”
 

Libro recomendable para amantes de las hazañas bélicas de la II Guerra Mundial, amantes de la historia que gustan de comparar datos, descerebrados jovenzuelos atrapados en la propaganda del neofascismo y se enteren de que los utilizan y en general para lectores amantes de las curiosidades, en este caso un informe, un libro, escrito para el gusto de un lector único que sentía curiosidad por alguien tan dictador y cruel para su pueblo como él lo era y amantes de la literatura que disfrutarán de analizar la personalidad de Stalin en base a como sus subordinados le escribían los informes.

Muy recomendable.

 

 

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lunes, 20 de junio de 2016

 

Libro: Los perros de Dios
 – Colón, la Inquisición y la caída de Granada -

Autor: James Reston
Editorial: Ediciones Destino, S. A.
Traducción: Marta Alcaraz
Edición: Primera edición, marzo 2007
 

La propuesta de hoy es un viaje a una época crucial de la historia: el fin de la Cruzada en España con la conquista de Granada, la creación o refundación de una institución ya existente que se convertirá en azote de la herejía y salvaguarda de la religión católica como fue la Inquisición mientras y a la par un navegante que sueña con llegar a Oriente desbancando la supremacía marítima portuguesa y alcanzar honores, Cristóbal Colón...
 
James Reston (Nueva York, 1941) ha escrito una docena de libros que se han traducido a más de diez lenguas, entre otros una biografía de Galileo, un ensayo sobre los miedos del año mil y Guerreros de Dios, una historia de la Tercera Cruzada vertida con éxito al español. Es también autor de obras de teatro y de guiones para televisión y radio, y ha publicado artículos en las revistas americanas más prestigiosas...

Datos sacados como es habitual de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más unas breves pinceladas que os animen a su lectura:
 

Reconquista...

"La antigua Castilla la Vieja, con Ávila, Burgos, Segovia y Valladolid como ciudades más importantes, fue el primer territorio en librarse de la dominación de los musulmanes que habían avanzado desde el sur de la península Ibérica en el siglo VII. Fernando I fue su primer rey, y en 1037 unió su reino al de León; el nuevo rey de Castilla y León establecería su capital en Burgos. Durante las décadas que siguieron a la muerte de Fernando I en 1065, el reino se expandió hacia el sur. Los cristianos tomaron Toledo en 1085, y no tardaron en correr la misma suerte Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Madrid. A principios del siglo XII, las tropas cristianas proseguían con éxito sus esfuerzos para ganar para la Iglesia las tierras que ocupaban los moros. A este proceso histórico se le ha dado en llamar la Reconquista.”
 

Fernando como pretendiente para Isabel, los futuros Reyes Católicos...

Fernando era `joven de gallarda presencia´, informó el espía de Isabel, nada que ver con el duque francés, `con quien no podía compararse´. De complexión mediana, bien proporcionado y musculoso, Fernando era un jinete excelente y un caballero ambicioso. Si bien la educación que había recibido limitó su cultura, también contribuyó a espolear su ingenio y a hacer de él una persona que sabía escuchar. Su pobre instrucción tampoco mermó su elocuencia, pues era un conversador nato. En sus ojos brillaba la curiosidad, sus labios eran sensuales y su mentón, prominente y decidido. Ya prometía como líder.”
 

Inquisición...

"El 1 de noviembre de 1478 el papa Sixto IV expidió la bula `Exigit sincerae devotionis´ que autorizaba a los Reyes Católicos a nombrar inquisidores en Castilla con el propósito de erradicar la herejía que asolaba el reino. Hacía mención explícita de ciertos cristianos que, tras haber sido bautizados, habían vuelto a abrazar la `superstición judía´ y practicaban en secreto ritos, ceremonias y tradiciones judías. Que la autoridad para nombrar inquisidores quedara en manos de los monarcas, y no del Vaticano, garantizaba que, desde el principio, el Santo Oficio dependería del poder real y no de una autoridad extranjera, ni siquiera del vicario de Cristo. Uno de los aspectos que más de cerca tocaban a Fernando era la autorización apostólica de que la Corona impusiera sanciones económicas a los culpables y se incautara de sus propiedades; así, sus bienes pasarían a engrosar las exhaustas arcas reales.”
 

Tomás de Torquemada...

A finales del decenio de 1490 el Gran Inquisidor podía estar satisfecho con la marcha de sus asuntos. Se había convertido en el tercer hombre más importante de España y, además, su independencia del Vaticano era prácticamente total. El Santo Oficio estaba firmemente implantado en la España cristiana, así que mientras los soberanos guerreaban en el sur, él tenía las manos libres. En los nueve años de vida de la Inquisición, cerca de tres mil herejes habían sido quemados, y otros treinta mil habían hecho penitencia con castigos menos rigurosos. Su base de operaciones seguía siendo el convento dominico de Santo Tomás, en las afueras de Ávila. Ocupado como estaba con los asuntos del reino, debía de sentirse halagado al saber que miles de personas lo odiaban y otros cientos de miles lo temían.”
 

Cristóbal Colón camino de Palos...

"Su viaje fue muy lento, pues los caminos estaban llenos de judíos que le obligaron a aminorar la marcha. Si Colón sintió lástima por aquellos desgraciados refugiados, no lo sabremos nunca, pues ni en sus escritos ni en los de su hijo se hace mención a los mismos. Pero de lo que sí ha quedado constancia en sus diarios es la alegría con que recibió las acciones de los monarcas contra los moros y los judíos; en sus misivas elogiaba a los Reyes Católicos y se refería a ellos como `enemigos de la secta de Mahoma y de todas las idolatrías y herejías´. Se regocijaba en la coincidencia de que los monarcas hubieran aprobado su viaje en las mismas fechas en que expulsaban a todos los judíos de sus reinos.”
 

Regreso de la Pinta...

A finales de febrero de 1493, mientras el rey se recuperaba de su herida, la Pinta atracaba en el puerto gallego de Bayona y anunciaba el descubrimiento del Nuevo Mundo. Aquella intrépida exploradora estaba abollada y llena de vías de agua, y tenía el mástil algo suelto, pero todavía peor estaba su capitán. Martín Alonso Pinzón estaba tan enfermo que tuvo que desembarcar en volandas; sufría de un extraño y desconocido mal que había cubierto su cuerpo de llagas. Pero la enfermedad del capitán no logró rebajar la euforia de su tripulación ni su admiración por la gesta de Pinzón. De no haber sido por él, proclamaron ante su público de atónitos pescadores y lugareños, la misión de Colón, aquel extranjero, nunca habría llegado a buen puerto.”
 

Reparto del Nuevo Mundo...

"La nueva bula papal les concedía a los Reyes Católicos la soberanía sobre las tierras y las islas que Colón había descubierto en Poniente y también sobre las que, en el futuro, se descubrieran en aquella dirección -siempre y cuando aquellos territorios no pertenecieran a ningún príncipe cristiano, en una referencia indirecta al escurridizo Preste Juan- y prohibía la entrada en aquellas tierras y en las aguas contiguas a las mismas a todas aquellas personas y naciones que no hubieran recibido un permiso a tal efecto. Los Reyes Católicos disfrutarían de los mismos privilegios de los que disfrutaban los monarcas portugueses en la costa africana: la exclusiva de la colonización y el comercio en sus territorios."
 

Fascinante periodo histórico descrito de manera amena e instructiva que hará que devoréis las páginas y que nos ilustra en el nacimiento de un Estado a la vez que las circunstancias y las creencias componen el marco trágico de la expulsión de los judíos mientras se alentaba un viaje de descubrimiento que cambiaría la historia de la Humanidad. Lectura ideal para tardes reposadas de verano, turnos de noche sin gerifaltes a la vista, estancias hospitalarias y amantes del pasado en general que buscan las claves del presente donde los prejuicios raciales o de religión siguen vigentes y el orden mundial se sigue debatiendo en los campos de batalla y la diplomacia...

 

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jueves, 2 de junio de 2016

 

 

Libro: 1421
– El año en que China descubrió el mundo -

Autor: Gavin Menzies
Editorial: Grijalbo
Traducción: Francisco J. Ramos
Edición: Cuarta edición; diciembre, 2004
 

Delicioso libro el que traemos hoy por dos razones al menos: una para curarnos de soberbia occidental y descubrir que aunque Colón, Magallanes y Cook pasaron a la historia por ser los primeros en descubrir nuevas tierras pues resulta que hicieron trampas porque llevaban en sus viajes mapas que indicaban con certeza y casi total exactitud que había tierra más allá del horizonte y las supersticiones marineras europeas; y la segunda para comprender un poco más de la cultura china a través de sus proezas marineras y, en breves pinceladas, sorprendernos en ocasiones como cuando descubrimos que los grandes almirantes al mando de sus flotas imperiales eran eunucos...

 

Quitando coñas más o menos recurrentes para hacer cuchufletas con el tema de los eunucos lo cierto es que es un viaje apasionante en la investigación de evidencias físicas y tangibles para demostrar que mapas antiguos que describen costas de tierras desconocidas a ojos occidentales no son obra de alienígenas sino de la labor y el trabajo por parte de China para poder navegar con exactitud en base a los eclipses de luna y las estrellas teniendo para ello que realizar mediciones simultáneas exigiendo todo ello el despliegue de flotas por las latitudes ya por ellos conocidas. Hay evidencias en todas las costas en que arribaron y establecieron colonias ya que el segundo objetivo de los viajes era afianzar el poder imperial mediante tributos y relaciones comerciales...

 

Hasta que en el siglo XV un nuevo emperador decide aislar a China y abandonar el comercio exterior destruyendo todo testimonio escrito de los viajes y sus hazañas.


 

Gavin Menzies nació en China en 1937 y allí vivió los dos primeros años de su vida. Oficial de la Royal Navy, en la que ingresó en 1953, ha servido durante toda su vida profesional en submarinos, embarcado en los cuales siguió la estela de los viajes de Colón, Bartolomé Días, Álvaro de Cabral y Vasco de Gama. Al mando del HMS Rorqual (1959-1970) navegó por los mismos rumbos que Magallanes y Cook. Para preparar este libro visitó 120 países, más de 900 museos y bibliotecas y los puertos que fueron más importantes en la Edad Media.

Datos sacados como es habitual de la contraportada actualizados en el año de su edición, pero sin más verborrea por mis partes os dejo unas breves líneas que os inciten a su lectura:

 

Los eunucos en la China imperial...

 

Los eunucos habían sido `sirvientes de palacio´, guardianes del harén y espías´ en todo el mundo antiguo, en Roma, Grecia, el norte de África y gran parte de Asia, y también habían desempeñado un importante papel a lo largo de toda la historia china. Curiosamente, eran extremadamente leales a los mismos emperadores que habían autorizado su mutilación. Había habido eunucos en la corte imperial como mínimo desde el siglo VIII a. C., y en la capital y sus alrededores se empleaba a nada menos que setenta mil de ellos. Sólo a los varones asexuados se les permitía ejercer de sirvientes personales del emperador y custodiar a las mujeres de su familia y los aposentos ocupados por sus concubinas en el `Gran Interior´, dentro de los muros de palacio. Los emperadores mantenían a miles de concubinas como símbolo de su poder y con el fin de asegurarse varios descendientes varones en una época en la que la mortalidad infantil era elevada; garantizar la continuidad de la dinastía y el culto a los antepasados constituía una parte fundamental de los ritos culturales chinos. Quienes no eran eunucos, incluidos los parientes del emperador y sus consortes, tenían prohibido acercarse a los aposentos de las mujeres bajo pena de muerte. La ausencia de varones potentes aseguraba que cualquier niño nacido de las concubinas era hijo únicamente del emperador.”

 

Zheng He, el almirante eunuco...

 

Las expediciones de Zhen He se habían hecho progresivamente más audaces. La primera, entre 1405 y 1407, llevaba sesenta y dos barcos del tesoro tripulados por veintisiete mil ochocientos hombres. De camino hacia Malaca, visitaron Camboya y Java, y luego aprovecharon el siguiente monzón del sudoeste para dirigirse a Sri Lanka y Calicut, en la costa occidental de la India. Un incidente ocurrido en este viaje cimentó entre los marineros la creencia de que Zheng He se hallaba bajo la protección divina. En medio de una tormenta tan feroz que los marineros se pusieron a rezar a Shao Lin para que salvara sus vidas, una luz divina -seguramente un fuego de San Telmo, una descarga eléctrica luminosa que a veces se puede ver durante una tormenta en el mar- apareció en la misma punta de los mástiles del buque insignia de Zheng He. `Apenas apareció esta luz milagrosa, el peligro se apaciguó´.”

 

Navegando por las regiones polares...

 

Sin embargo, la perspectiva de navegar por aquellas heladas regiones poco habría aterrorizado a los chinos, que tenían tras ellos ocho siglos de experiencia navegando por las latitudes polares septentrionales y una tradición de mil años de navegación a través de los hielos, ya que el puerto más cercano a Pekín, Tanguu, está cubierto de hielo durante tres meses al año. Descubrí la primera evidencia anecdótica de que los chinos realmente habían tratado de navegar hacia el Polo Sur tras dejar la bahía de Cook en un relato de los viajes de un joven noble de Bolonia, Ludovico de Varthema, en 1506. Ludovico de Varthema había navegado entre Borneo y Java, donde le explicaron una extraña historia. Sus compañeros, dos cristianos chinos y un piloto de las Indias orientales, le dijeron que unos marineros del otro lado de Java (el lado chino) habían navegado por la Cruz del Sur hacia regiones donde hacía mucho frío y los días duraban sólo cuatro horas. ¿Cómo podían haberlo sabido sin haber navegado realmente por allí?

 

Evidencias en Nueva Zelanda...

 

Más al norte, en la costa occidental de la isla del Norte de Nueva Zelanda, en 1875 una violenta tormenta desenterró la cubierta y los costados de parte de un barco grande y muy antiguo. Estos restos se encontraron cerca de la desembocadura del río Torei Palma, en Whaingaroa; se conocen como el `Barco de Ruapuke´ debido al nombre de la playa. Se dijo que el barco tenía una tablazón diagonal, y que sus mamparos interiores se mantenían unidos mediante grandes clavos de latón, cada uno de los cuales pesaba 6,3 kilogramos. Sin embargo, hubo cierta polémica en torno a la cuestión de la madera de la que estaba construido el barco. Quienes encontraron los restos se encontraron en la zona varios fragmentos de roble europeo, lo que llevó a los expertos a concluir que un barco de dicho continente había naufragado allí.”

 

Chinos en el Caribe...

 

Los mapas del Caribe del Almirantazgo Británico me permitieron visualizar un
panorama de la zona completamente nuevo. En 1421, inmensas áreas que actualmente se hallan sumergidas o bien habrían estado netamente por encima del agua, o bien se habrían mostrado como rocas y arrecifes alternando con zonas de agua y bajíos. En 1421 los bancos y arrecifes que forman el denominado `banco de las Bahamas´, que se extiende al sur de las islas Andros hacia Cuba, habrían estado por encima del agua hasta la latitud del trópico de Cáncer, y las numerosas crestas de arena que el mapa actual califica de `casi descubiertas´ se habrían mostrado también netamente por encima del nivel del mar. A los cartógrafos chinos, todo lo que va desde Cayo Guajaba, en la mitad de la costa septentrional de Cuba, hasta la latitud de Miami les habría parecido una gran isla sin apenas elevaciones, una extensión de Cuba.”
 
Ciencia china de navegación...
 
La extraordinaria exactitud de esta medición china del tiempo queda ilustrada por su cálculo de la longitud de la lunación -el intervalo entre dos lunas nuevas-, que estimaron en 29,530591 días. Esta cifra produciría un error de menos de un segundo por mes. Utilizando estos métodos, la medición de la hora sólo se podía realizar cuando el sol se hallaba sobre el horizonte. Las mediciones después del anochecer se llevaban a cabo utilizando clepsidras, que se calibraban a la luz del día con un gnomon. Con sus gnomon y clepsidras, los chinos podían determinar el paso del tiempo, día a día, minuto a minuto y segundo a segundo, tanto de día como de noche. Podían asimismo prever y utilizar los eclipses totales de luna que tenían lugar en algún lugar del globo aproximadamente cada seis meses.”
 
Los europeos sabían que había tierra...
 
Toscanelli envió, pues, un mapa a Colón en que se mostraba la ruta occidental a través del Atlántico, pasando por las Antillas. Asimismo, transmitió la información de Dei Conti a Martin Behaim (1459-1507), que trabajaba para el gobierno portugués. Más tarde,
Behaim mostraría el estrecho que llevaba del Atlántico al Pacífico tanto en el globo terráqueo que fabricó en 1492 como en sus mapas, mientras que Magallanes reconocería que antes de zarpar había visto esos mapas en Portugal. Varios relatos más mencionan el hecho de que Magallanes examinó los mapas de Toscanelli conservados en el Tesoro portugués. Únicamente podemos imaginar el extraordinario impacto que dichos mapas, basados en los viajes chinos de 1421 a 1423, debieron de tener en los europeos, puesto que trazaban los límites de océanos inmensos y desconocidos, y de territorios como Sudamérica y la Antártida, cuya mera existencia hasta entonces se había considerado una cuestión oscura e incierta.”

 
Legado de la China imperial y sus flotas del tesoro...
 
El legado de aquella edad de oro en la que el poder y la influencia de China se extendieron desde Japón hasta África, y aún más allá, hasta abarcar el mundo entero, aún perdura. La arquitectura budista china adorna los horizontes urbanos de toda Asia, desde Malaca hasta Kobe. La seda china de la dinastía Ming se extiende desde África hasta Japón; su espléndida cerámica azul y blanca, desde Australia hasta Manchuria, y las tumbas de muchos lugares del globo dan testimonio de la joyería de jade china de la época. Aun el viajero más indiferente que recorra el sudeste asiático se verá impresionado por la difusión del legado chino. Desde Sumatra y Timor hasta Japón, sigue habiendo comunidades unidas por el comercio, la religión y una lengua escrita heredada de China. A lo largo de cuatro mil kilómetros de este a oeste, e igual distancia de norte a sur, se conserva la huella de la China imperial, la impronta de un coloso.”
 
Libro imprescindible para el público en general, aficionados a la historia marítima e ideal para ilustrarse un poco en turnos de noche veraniegos de calma chicha, convalecencias en reposo y en definitiva para saber más de la mano de un profesional de los mares que sin farragosidades y de forma amena y didáctica nos permite acompañarle en su investigación para probar que hubo descubridores antes de los europeos que trazaron mapas y que el mundo no gira alrededor del ombligo de Occidente ni que los chinos y su cultura son menos que cualquier otra. Estuvieron donde nadie había estado antes, crearon vínculos culturales y comerciales amén de descubrir nuevas culturas y todo ello bajo una base científica que les permitió calcular y precisar en mapas tanto la latitud como la longitud de los sitios que visitaban en sus singladuras...
¡Sencillamente apasionante!

 

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martes, 17 de mayo de 2016

 

Libro: IFNI, 1957-1958

– la prensa y la guerra que nunca existió -

Autor: Lorenzo M. Vidal Guardiola
Editorial: Almena Ediciones
Edición: Primera edición, 2006
 

Hay dos importantes motivos para leer el libro que traemos hoy: por un lado conocer sobre uno de esos conflictos olvidados, de los llamados de baja intensidad, que tuvo lugar entre 1957 y 1958 entre España y Marruecos en plena época de descolonización y donde el régimen del dictador Francisco Franco tuvo que lidiar la última guerra colonial de España por el territorio de Ifni; por otro lado calibrar la calidad de este tipo de obras, que si bien tienen tradición en el mundo anglosajón, hasta hace relativamente poco tiempo el mundo hispano carecía de este tipo de literatura...

 

La historia que narra es apasionante, en ocasiones sorprendente y por último para darnos cuenta de hasta qué punto un gobierno puede engañar a sus gobernados y sacrificar vidas por mantener las apariencias. En 1957 el régimen franquista respiraba aliviado por los acuerdos con EEUU tras superar años de aislamiento internacional tras el fin de la II Guerra Mundial. En Marruecos el sultán construía un Estado tras lograr la independencia de la metrópoli y alentaba a las bandas armadas que hostigaban a las fuerzas españolas una vez que la hospitalidad para con ellos por parte de las autoridades ya no interesaba tras derrotar a Francia.
 
Entre ambos, unos EEUU que una vez logrados sus objetivos estratégicos en España miraba ahora a Marruecos para lograr bases militares y asentarse en la zona y obligando en los tratados de cooperación y amistad con España a que sus FFAA no utilizaran material bélico americano contra el reino de Marruecos, lo que obligaba al régimen franquista a enfrentarse con un Ejército mal pertrechado y obsoletamente armado mientras sus antagonistas marroquíes contaban con la fuerza suficiente para contrarrestarlo gracias al material norteamericano y de la propia España logrando arrebatar todo el territorio salvo la capital Sidi Ifni que, finalmente, sería devuelta a Marruecos diez años después y la guerra caía en el olvido colectivo de una sociedad sometida a la censura informativa por la dictadura de Franco.

 

Lo malo es el estilo del autor que siguiendo el hilo de las noticias aparecidas en un periódico de Alicante a lo largo de la guerra de Ifni no aporta documentación alguna como cables entre embajadas o actas de reuniones, se limita a mostrar la noticia íntegra, volver a repetirla para analizarla y sacando conclusiones que si bien el tiempo transcurrido y el análisis de los hechos coinciden no dejan de ser en este caso conclusiones personales sin apoyo documental salvo parcos testimonios de testigos del conflicto. Si su intención era mostrar el rostro amargo y cruel de la dictadura, la carencia de documentos y testimonios que corroboren sus conclusiones, acertadas pero suyas, puede crear la impresión al lector de que la rabia se impone a la objetividad. Pero es un libro necesario de leer aunque sea como pobre homenaje a los soldados españoles que dejaron su vida en una guerra absurda por cuanto jamás podría ganarse pero que se libró para salvar la cara de la dictadura y del dictador...
La contraportada no aporta datos del autor así que debemos remitiros a Internet y sin más unas breves pinceladas que os animen a su lectura:

 

Ifni...

"El antiguo territorio de Ifni se encuentra enclavado en la costa atlántica de Marruecos, concretamente a la altura del paralelo 29º 33' N y del meridiano 10º 04' W, prácticamente a la altura del paralelo de las islas Canarias. Con una extensión aproximada de 1.500 kilómetros cuadrados, ocupaba una franja costera de unos 80 kilómetros cuadrados, ocupaba una franja costera de unos 80 kilómetros de largo por unos 25 de profundidad, siendo sus principales núcleos de población Sidi Ifni, Tiliuin, Telata de Isbuía, Tenín de Amel-lu, Mesti, Ait en Nus, Ait Abdelah, Ait Ijelef y Ait Iassa. Su población rondaba los 50.000 habitantes a finales de los años 50, de los cuales aproximadamente el 18% eran europeos. El resto eran baamaranis, que no son árabes, sino bereberes. De religión musulmana, los baamaranis hablan el `tachlji´, dialecto bereber del noroeste africano.”
 

Contexto del conflicto...

España, siguiendo los pasos de Francia, ha concedido la independencia a Marruecos, o mejor dicho, a la parte de Marruecos que controlaba. Como hemos visto, de esta concesión de independencia quedan excluidos algunos territorios que no contemplaba en tratado de 1912: algunos peñones del estrecho, Ceuta y Melilla, Cabo Juby, el Sáhara Occidental e Ifni. Por muy amigo que se fuese del mundo árabe, estaba meridianamente claro que estos territorios estarían tarde o temprano en el punto de mira de los grupos independentistas. No era lógico pensar que estos grupos sólo querían la independencia de aquellos territorios administrados por Francia. La onda expansiva de la descolonización tenía que llegar inexcusablemente a estos territorios que aún seguían bajo soberanía española.”
 

Asedio...

"Como hemos dicho anteriormente, tras la conmoción que supuso el ataque a Ifni del día 23 de noviembre urgía, en primer lugar, contener dicho ataque y estabilizar en la medida de lo posible la situación para, después, iniciar las operaciones necesarias destinadas a liberar, si no el territorio, sí al menos a las guarniciones que habían quedado sitiadas en el interior del mismo. Durante los primeros días de guerra, las unidades de tierra pelearon sin desfallecer y los escasos aviones disponibles realizaron más de 500 servicios en una semana. Gracias a ellos los puestos sitiados recibieron suministros y municiones, que se lanzaban envueltos en paja porque no había paracaídas ni empaques de lanzamiento. Algunos puestos dependían del agua de un pozo exterior, otro tenía morteros pero no granadas, otro cinco viejos subfusiles Smeiser, cuatro de los cuales se estropearon el primer día, en otro se rechazaban los ataques nocturnos a la luz de un faro y una batería de coche. En fin, que la situación de salida era casi catastrófica y el panorama desalentador.”

 

Franco necesita ayuda de Francia...

Esta necesidad que tiene Franco de conseguir el apoyo francés si quiere ganar la guerra se hace patente en el siguiente párrafo, en el cual se llama urgentemente a esta alianza franco-española dejando patentes los supuestos fuertes lazos de unión y hermandad que siempre han unido a Francia y España. Artículos como éste habrían sido impensables años o incluso meses atrás. Toca desandar el camino andado hasta ahora y elogiar a nuestro vecino del norte. Ahora parece que ya no somos tan diferentes, que somos como hermanos de sangre. Incluso prácticamente se llega a pedir que desaparezcan los Pirineos. Por supuesto todo esto tampoco aparecerá en un medio de prensa español, los mismos que hasta hace poco criticaban todo lo que podían la acción francesa en el norte de África, comparándola con la ejemplar política llevada a cabo en esa zona por España.”
 

Aguinaldo solidario a las tropas en Sidi Ifni...

"El mito del aguinaldo se desmoronaba en Ifni: era escaso, llegaba con bastante retraso y su distribución era pésima. El diario El Mundo, a través de su artículo `Ifni. La guerra secreta´, asegura que lo poco que no se perdió en el camino o entre manos interesadas, se repartió en el mes de marzo, polvoriento o podrido. A este respecto, el soldado monovero Joaquín Sanchís, destinado Tarfaya a principios de 1958, dice lo siguiente: `La verdad es que no recuerdo haber recibido ningún regalo de aquel famoso aguinaldo del que tanto se habló”... Y es que la realidad sigue deformándose en las páginas de la prensa de la época... En efecto, los soldados van a tener allí el `calor fraternal´ que desde la península, y en forma de aguinaldo, se les envía, pues estos productos de corte típicamente navideño de nada o casi nada les iban a servir estando como estaban en las mismas puertas del desierto... Está claro que no era vino o turrón lo que más falta les hacía en primera línea de combate.”
 

Manteniendo la moral de las tropas...

De todos los artistas que actuaron en Ifni durante aquella Navidad de 1957, seguramente fue Carmen Sevilla la que mejores recuerdos se trajo. Incluso hoy en día aún recuerda con cariño y nostalgia aquellas jornadas vividas entre paracaidistas y

legionarios en Sidi Ifni. Hay quien no guardó el mismo cariñoso recuerdo de aquellos días. Por ejemplo el humorista Gila con el paso del tiempo hablaba así de aquel acontecimiento: `Son las paradojas de la historia. Quién me iba a decir a mí que yo iba a ir a Ifni a divertir a unos soldados que estaban en las trincheras cuando yo había estado toda la Guerra Civil en las trincheras huyendo de esos aviones Junker. Y en un avión Junker fuimos a Ifni y en un avión Junker volvimos. Creo que fue algo que en aquel momento me pareció agradable, hacer pasar un buen rato a la gente que estaba allí injustificadamente, porque a mí, que soy enemigo de las guerras y enemigo del militarismo, me pareció como una especie de remanso para esa gente ir allí a trabajar. Y lo hice muy gustoso, no por parte del gobierno pero sí por parte de los chicos que estaban allí´.
 

1958: claudicación de Franco y victoria del sultán de Marruecos...

"Tenían prisa y, además, la seguridad de que España no pondría ninguna pega ni ningún obstáculo a esta operación relámpago de toma de posesión. Por esas fechas el embajador marroquí en Washington estaba en plenas negociaciones con el gobierno norteamericano y contaba con su pleno apoyo. Marruecos tenía carta blanca a la hora de actuar contra España y el gobierno de Madrid lo sabía. Por ello, también sabía perfectamente que tenía que ceder en todo ante Rabat. Estaba atado de pies y manos. Estas negociaciones entre Marruecos y Estados Unidos eran de dominio público.”
 

Fin de la presencia española en Ifni...

De esta manera, la presencia española en Ifni fue como un sueño, como un pequeño paréntesis de 35 años en la apacible vida de aquel pequeño enclave marroquí situado en la costa atlántica. España tan sólo dejó en Ifni algunos edificios y también muchos

pensionistas. En eso sí tiene razón el general Vega: `Recordemos, por último, y muy brevemente, las realizaciones españolas en Ifni, el fruto de la labor desarrollada en estos años: edificios públicos, un hospital central, la escuela laboral, el Instituto de Segunda Enseñanza, escuelas de primaria, grupos de viviendas, biblioteca, puerto artificial, enlaces telegráficos y telefónicos... todo se encuentra en perfecto estado´. En cuanto a los pensionistas, muchos de los cuales aún cobran hoy en día religiosamente su pensión, constituyen el otro elemento visible, aparte de los edificios que allí dejó la administración española, hoy la mayoría muy deteriorados, y por las pensiones de las que viven aún muchos ifneños, nadie diría que en aquel territorio tuvo presencia colonial España.”
 

Libro interesante sobre el pasado que arroja luces sobre el presente, un ejemplo es que se comprende mejor la reacción de España ante la presencia de uniformados marroquíes en el islote de Perejil sin ir más lejos, donde la bonanza de las intenciones divulgativas queda casi eclipsada por un estilo repetitivo, farragoso y hasta cansino por la tendencia del autor a repetir las cosas una y otra vez, sólo quitando las repeticiones de artículos y las veces que repite conclusiones ya dichas, el libro se quedaría en la mitad de su volumen, pero hay que aplaudir el esfuerzo del autor por rescatar del olvido el conflicto logrando trascender el localismo de la obra y convertirse en memoria de una nación...

Pero con un estilo más pesado que el plomo, todo hay que decirlo.

 

 

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jueves, 21 de abril de 2016

 

Libro: Un espejo lejano

– El calamitoso siglo XIV -

Autor: Barbara W . Tuchman
Editorial: Ediciones Península S. A.
Traducción: José Antonio Gutiérrez-Larraya
Edición: Noviembre de 2000
 

¿Es cierto que la Historia se repite y se pueden encontrar paralelismos entre unas épocas y otras, entre un siglo y otro siglos después? Podría decirse que este es el argumento de la autora al escribir este libro cuya primera edición data de 1978 y donde compara las vicisitudes sociales, políticas y mortandad del siglo XIV con el siglo XX, pero que visto ya entrado el XXI que la humanidad sigue pecando de los mismos males siglo tras siglo en realidad...

 

Pero pronto olvidamos el argumento para sumergirnos de su mano en un apasionante siglo XIV donde la peste negra causa estragos poblacionales, los caballeros feudales derrochan el dinero recaudado en fastos y torneos pretendiendo mantener la leyenda de la caballería que en el campo de batalla se muestran contrarios a la misma en sus actos y hechos, los burgueses empiezan a reclamar derechos y el campesinado descubre que son tan capaces de ser protagonistas decisivos en la batalla y surge un nuevo arma que acabará definitivamente con las fortalezas y castillos: el cañón. Para ello el hilo conductor será Enguerrand VII, Señor de Coucy.
 
Barbara W. Tuchman nació en Nueva York en 1912 y murió en 1989. Periodista e historiadora, se licenció por el Radcliffe College. Empezó a destacar como historiadora y alcanzó fama internacional ganando el premio Putlizer en 1962...

 

Datos sacados como siempre de la contraportada que en este caso es bastante parca en datos pero seguramente en Internet podréis encontrar más sobre la autora, y sin más unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:

 

Aviñón...

Siendo más accesible que Roma, Aviñón atraía a visitantes de toda Europa. La corriente de oro mantenía a artistas, escritores, letrados, bachilleres en leyes y en medicina, músicos y poetas. Estaba corrompida, pero ejercía el mecenazgo. Todos la criticaban, pero todos acudían a ella. Santa Brígida, noble viuda sueca que vivía en Roma y

deploraba con elocuencia los pecados de la época, llamó a la ciudad papal `campo henchido de orgullo, codicia, relajación y corrupción´. Mas para que haya corrupción se precisa la existencia de dos personas o cosas, y, si prevaricaba, el papado no lo hacía a solas. En el mundo práctico de los cambios de equilibrio político y la consuetudinaria necesidad de dinero que sufrían todos los soberanos, los pontífices y reyes se necesitaban mutuamente y efectuaban los apaños imprescindibles. Traficaban en territorios, soberanías, guerreros, alianzas y préstamos. Un método habitual consistía en promover una cruzada, lo que permitía a los monarcas imponer en cada país un impuesto a las rentas eclesiásticas. El procedimiento no tardó en considerarse un derecho.”
 

La peste negra...

En octubre de 1347, dos meses después de la toma de Calais, barcos mercantes genoveses aportaron en Mesina (Sicilia) con cadáveres y remeros agonizantes. Procedían del puerto de Caffa (hoy Fedosiya), en Crimea, donde Génova tenía una factoría. Los marineros enfermos mostraban extrañas hinchazones negras del tamaño de un huevo o una manzana en las axilas e ingles, de las cuales brotaban sangre y pues. La dolencia se diseminaba en forma de ampollas y manchas oscuras epidérmicas debidas a los derrames internos. Los pacientes, tras crueles dolores, fallecían a los cinco días de haberse manifestado los primeros síntomas. Aparecieron otros distintos al propagarse la enfermedad: fiebre continua y expectoración

sanguinolenta, en lugar de las hinchazones o bubones. Las víctimas tosían, transpiraban copiosamente y morían antes, a los tres días o menos, y en ocasiones a las veinticuatro horas. En uno y otro caso, hedía cuanto salía de su cuerpo: aliento, sudor, sangre de las bubas y pulmones, y orina y excrementos sólidos ennegrecidos por el flujo sanguíneo. El desánimo y la desesperación acompañaban los indicios corporales, y antes del final `la muerte se contempla cara a cara´. “
 

Coucy se va a la guerra...

Caballeros de Picardía, Artois, Vermandois y Hainault comparecieron con sus escuderos y hombres de armas para `anticiparse en honor´ en la empresa de Coucy. `Honor´ en el léxico de la caballería significaba lucha contra otros caballeros, en este caso contra los austriacos. La elasticidad del espíritu humano permitía que el honor no se resintiese de la asociación con mercenarios y bandidos. Entre los reclutados figuraban Raoul de Coucy, tío de Enguerrand, los vizcondes de Meaux y Aunay, y otros señores, entre los que descollaba el célebre y atareado guerrero Owen de Gales. Cuando el rey de Inglaterra ejecutó a su padre, se educó en la corte de Felipe VI. Retratado como jovial, altivo, osado y belicoso, Owen había combatido en Poitiers, en las guerras lombardas de la década de 1360, en favor y en contra de los duques de Bar en Lorena, como soldado independiente en España, y con Du Guesclin en las campañas de los años de 1370, durante las cuales había regresado para llevar a cabo una incursión en las islas del canal de la Mancha y capturar al captal de Buch.”
 

Pueblo llano...

A medida que los amos se enriquecían, los trabajadores se hundían sin perspectiva de mejora. Se impidió que ingresaran en los gremios los jornaleros ordinarios, y la calidad de miembros se reservó, con complicados requisitos y matrículas, para los hijos y parientes de la clase dirigente. En muchos oficios, el trabajo se entregaba a los obreros en sus propias casas, a menudo con salarios inferiores para sus mujeres y prole, cuyo empleo vedaban los gremios. Las fiestas religiosas obligatorias, que iban de ciento veinte a ciento cincuenta al año, apenas permitían ganar jornales. Aunque se prohibían las huelgas y, en algunas ciudades, las reuniones, los obreros formaron asociaciones propias para imponer sueldos más elevados. Tenían derechos, cajas y relaciones a través de las fronteras, por medio de los cuales se aseguraban ocupación y alojamiento a los asociados, y que indudablemente servían de canales para la agitación.”
 

El sitio de Berbería....

"Los transportes genoveses esperaban a los expedicionarios de Francia en Marsella. Desde esta ciudad zarparon hacia Génova en busca de provisiones, arqueros, peones y nobles extranjeros. Los caballeros y escuderos serían de mil cuatrocientos a mil quinientos, y el total de las fuerzas frisaría en cinco mil hombres, sin contar tal vez los mil marineros que tripulaban unas cuarenta galeras y veinte barcos de carga. Borbón, Coucy, Eu y el valiente Soudic desembarcaron por invitación del dux de Génova, que les regaló especias, jarabes, ciruelas de damasco y `licores buenos para los enfermos´. Pero no bastaron para compensar la escasez de provisiones. Borbón tuvo que agregar doscientas barricas de vino, doscientas hojas de tocino y dos mil pollos para los enfermos y heridos. La falta de espacio obligó a renunciar a muchos caballos que se vendieron a la mitad de su valor para ahorrarse su manutención. En el inesperado final, hubo una situación embarazosa sobre quién bendeciría la flota, puesto que los franceses y genoveses aceptaban papas distintos. Se salió del paso, en beneficio de la guerra y con olvido del cisma, haciendo que dos sacerdotes, en representación de ambos pontífices, se encargaran de los oficios religiosos.”
 

Nicópolis...

Ni los asaltos impetuosos, ni minas capaces de contener a tres hombres uno encima de otro, forzaron la entrada en Nicópolis. La falta de máquinas de sitio y las empinadas

laderas imposibilitaron tomar la plaza. Hubo que recurrir al cerco. Los cruzados ciñeron Nicópolis por completo, vigilaron las salidas y, con la colaboración del bloqueo aliado por el río, se dispusieron a vencer por hambre a la guarnición y los habitantes. Discurrieron dos semanas de relajación de la disciplina, de festines, juegos, orgías y gritos de desprecio al enemigo que no comparecía. Se invitó a los aliados a espléndidos banquetes en pabellones adornados con pinturas; los nobles cambiaron visitas y aparecieron a diario con vestidos nuevos de mangas largas y los inevitables zapatos puntiagudos. No embargante la hospitalidad, los rencores crecían con las brumas y comentarios sarcásticos sobre la bravura de los no franceses. No se apostaron centinelas por obra de la embriaguez y el descuido. Los naturales de la región, enfurecidos por el pillaje, no aportaron informaciones. Sin embargo, los forrajeadores, que cada día tenían que internarse en el país, comunicaron rumores de la aproximación de los turcos.”
 

Disposiciones finales de Coucy...
Ante todo y sobre todo, dispuso que le enterrasen en Francia a tenor de su testamento anterior (especificó el entierro de su cuerpo en Nogent y el de su corazón en su fundación de la Saint-Trinité de Soissons). En el mismísimo fin del codicilo, como si recapacitase las posibles dificultades de embalsamar y transportar su cadáver a la patria, encomendó a sus albaceas que devolviesen sin falta sus huesos y corazón. En una época en que la creencia oficial repetía que el cuerpo era basura y la vida del alma en el más allá lo único que importaba, resultaba notable el puntilloso cuidado con que se estudiaban los detalles concernientes a sus restos.”

 

Delicioso libre donde el acierto de la autora reside en mostrar de forma didáctica pero amena, divulgativa sin caer en la pesadez y engarzando las distintas fuentes para arrojar luz a lectores alejados de las coordenadas medievales sobre el azote de la peste, el cisma papal, la Guerra de los Cien años, las inquietudes sociales derivadas de la toma de conciencia de clase del pueblo llano y en definitiva la doble cara de la caballería donde la práctica era todo lo contrario de lo que predicaban traicionando el ideal.

 

Recomendable para apasionados y interesados en la Edad Media, lectoras de novela histérica que descubrirán que la historia real es más apasionante que la ficticia y algunas claves de la idiosincrasia anglo-francesa que explican algunos de los males de Europa donde la diferencia de mortandad aumentó en cada siglo a mayor que el siglo anterior llegando al punto actual donde las epidemias ya no causan estragos pero el ser humano es la principal causa de muerte de seres humanos, ya sea a pepinazos nucleares o cerrando fronteras y mirando para otro lado cuando cientos de vida cada día perecen en el Mediterráneo tratando de alcanzar el sueño europeo...

Libro de lectura obligada si tenéis ocasión.

 

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martes, 22 de marzo de 2016

 

 

Libro: El juramento – Un cirujano bajo el fuego -

Autor: Khassan Baiev con Ruth y Nicholas Daniloff
Editorial: Entre Libros
Traducción: Alberto Jiménez Rioja y Nuria Jiménez Rioja
Edición: Mayo 2005

 

Viajamos a uno de esos conflictos olvidados por diversos motivos pero podría resumirse parafraseando un dicho en que Chechenia queda demasiado lejos de Alá y demasiado cerca de Rusia, porque la propuesta que traigo es el testimonio de un checheno, de un médico y de un creyente que ahora se denomina
por la OTAN y los otros como moderado, pero aunque las noticias las colapsan los refugiados sirios que anhelan entrar en Europa, el patio trasero de Rusia también vive desde los 90´s una tragedia humanitaria de la que nadie se acuerda en el mundo feliz del consumismo y donde instantáneamente relacionamos checheno con fundamentalismo terrorista islámico...

¿Otra victoria propagandística del neo imperialismo ruso de Putin y sus formas y maneras de la extinta URSS?
 


Khassan Baiev nació en 1963 en un suburbio de Grozny. Para desarrollar su cuerpo de frágil constitución, se impone una dura disciplina en las artes marciales: judo, taekwondo y sambo. Unos años más tarde es uno de los mejores atletas de su país. Las competiciones le permiten viajar por varias ciudades de Rusia y de Siberia. Estudió medicina en Krasnoïark. Sus dotes de deportista le abrieron algunas puertas en sus estudios, especializándose en cirugía reparadora. Terminados sus estudios, de regreso en Grozny, le sorprende la guerra y la proclamación de independencia del general Doudaïev. Desde entonces las amenazas de muerte de un bando y del otro son cotidianas. Forja buenas amistades con otros médicos, tanto rusos como chechenos y con doctores venidos de otros países. Como más vidas salva, más amenazada se encuentra su vida, hasta el punto de verse obligado a pedir asilo político a los Estados Unidos en el año 2000, junto a su mujer e hijos. Ha sido galardonado por muchas de las asociaciones de derechos humanos , incluyendo Human Rights Watch, Médicos Sin Fronteras y Amnistía Internacional.

 

Datos sacados de la contraportada como es tradición y sin más verborrea unos breves párrafos que os inciten a su lectura...

 

Chechenia...

Para el mundo occidental el nombre de Chechenia es sinónimo de terrorismo

internacional. La opinión generalizada es que esta rebelde jurisdicción de Rusia es tierra de gente sin ley y objetivo de los radicales de Oriente Medio, que pretenden convertirla en una república islámica. La toma del teatro Nord-Ost en Moscú, en octubre del 2002, por activistas chechenos, no hizo más que exacerbar esta imagen beligerante. La verdad tras los titulares es, sin embargo, muy distinta. Los que realmente tienen la información saben que la gran mayoría de los chechenos son gente trabajadora, ansiosa de contar con una Constitución, leal a las antiguas costumbres y contraria a los extremistas islámicos. Aunque los periodistas han descrito la Chechenia en guerra, e incluso algunos han llegado a disfrazarse para sortear los controles militares, ningún observador extranjero ha sido capaz de ofrecer al mundo un cuadro de lo que significa hoy ser checheno. Este cuadro emerge, por fin, en estas valerosas memorias del doctor Khassan Baiev, un cirujano checheno que curó a unos y a otros poniendo su vida en peligro.”
 

Dada...

"En 1944, tras una breve estancia en casa después de ser dado de alta del hospital militar, las autoridades soviéticas le deportaron a Kazajstán. Treinta y cinco años después, unos cuantos Jóvenes Pioneros -una especie de equivalente comunista de los Boy Scout- de Murmansk descubrieron fotografías y notas que Dada y sus camaradas de la guerra habían metido en una botella y enterrado en las trincheras. Sólo entonces las autoridades militares locales reconocieron que Dada era un veterano, le condecoraron y le concedieron una pensión. Siempre que veía a Dada con sus condecoraciones en las fiestas soviéticas, sentía orgullo mezclado con amargura por la injusticia de las cosas. Todas esas medallas -la Orden de la Victoria por su lucha contra los nazis, la Orden de la Revolución de Octubre, la Orden de la Gloria, la Orden del Trabajo y la Orden del estandarte Rojo- y, sin embargo, ¡todos los chechenos habían sido indiscriminadamente acusados de colaborar con los nazis! Las autoridades soviéticas enviaron a los chechenos a luchar en los peores frentes porque eran valerosos pero, cuando los chechenos se distinguían en el campo de batalla, Moscú se negaba a reconocer su coraje.”
 

Un joven soviético...

Ese verano de 1980 volé a la ciudad de Krasnoiarks, en Siberia, con Musa Salekhov, mi amigo de la escuela, para solicitar el ingreso en la Facultad de Derecho. Musa era también judoka y miembro del equipo nacional soviético. No era la primera vez que visitaba una ciudad siberiana: en el noveno y el décimo curso había hecho un viaje en tren de casi 4.000 kilómetros para competir en diversos certámenes y había
 asistido al campamento de entrenamiento de judo en Burevestnik, situado a unos veinte kilómetros de la ciudad, junto al río Yeniséi. Mi antiguo entrenador del campamento, Alexei Alexeyevich Krivkov, estaba esperándonos cuando aterrizamos.
Me gustaba todo de Krasnoiarks: su historia, el modo en que la nieve crujía bajo nuestros pies en invierno y las noches de verano en las que el sol no se ponía hasta la una de la madrugada y podías pasear a lo largo del río Yeniséi. En el siglo XVII, Krasnoiarks era poco más que una fortaleza que protegía a los exploradores rusos y a los tramperos de las tribus locales. A comienzos del siglo XX se había convertido en un foco de agitación obrera. Hoy es una ciudad de un millón de habitantes con doce centros de enseñanza superior, más de un centenar de fábricas, muchos parques, y avenidas bordeadas por filas de alerces plateados.”
 

Invasión de tropas rusas...

"El 31 de diciembre una bomba alcanzó el hotel Kavkaz, cercano al Palacio Presidencial y no lejos del hospital. Las tropas rusas habían cruzado la frontera y se estaban agrupando en las afueras de Grozni. En la ciudad los combatientes chechenos, bajo el mando del coronel Aslán Masjádov, antiguo oficial soviético, esperaban repeler el ataque. Sospechábamos que el hospital sería el siguiente blanco pero nadie dijo nada sobre marcharse. Nuestro pequeño equipo, formado por el personal médico que quedaba, se reunía en la sala de médicos. Todos teníamos miedo pero no queríamos ponerlo de manifiesto. Miré a mi amigo Movsar Idalov, un traumatólogo. Aparentaba tranquilidad pero yo sabía que, como me ocurría a mí, temblaba por dentro. Todos nos volvimos hacia el de más edad, Khamzat Elmurzayev, un cirujano de cincuenta y cinco años. Sería él quien tomara cualquier decisión. Khamzat dudó y luego nos dijo que todo el mundo abandonaba Grozni y que también nosotros debíamos marcharnos.”
 

Principios de abril de 1995...

Fue un baño de sangre. Los ataques rusos sobre los pueblos chechenos solían comenzar del mismo modo: los militares rusos acusaban a los pobladores de dar refugio a los

combatientes. Sin embargo, en la mayoría de los caos -y Samashki no era una excepción- los ancianos del pueblo negociaban antes con el comandante de campo checheno para que sus tropas se fueran del lugar. En Samashki los rusos pidieron a los ancianos que les entregaran unos sesenta y cuatro fusiles. Los ancianos les explicaron que ellos no tenían tales armas. Esa fue la excusa que los rusos necesitaban para iniciar una incursión de castigo, movilizando sus carros de combate y disparando sobre todo aquel que saliera al paso, incluyendo ancianos, mujeres y niños. Si la gente hubiera tenido armas hubiera abierto fuego, pero no hubo resistencia y los soldados alcanzaron rápidamente el centro de la población.”
 

Moscú...

En el verano de 1998 volví a Moscú para pasar tres o cuatro meses aprendiendo las últimas técnicas en injertos de piel. Las fechas me venían bien porque Zara esperaba  

nuestro tercer hijo para últimos de noviembre, y yo quería estar de vuelta para el parto. Además, suponía que el reencuentro con viejos amigos como Abek Bisultanov y Musa Saponov me levantaría el ánimo. Ir en coche por Moscú, desde el aeropuerto Vnukovo, fue un shock. Después de llevar tanto tiempo viviendo en Chechenia estaba acostumbrado a lo gris. La prosperidad de Moscú me desorientaba: las vallas publicitarias con anuncios de cigarrillos Marlboro, las rimbombantes promesas de bancos y aerolíneas, las chicas ligeras de ropa anunciando productos por televisión, y señales luminosas por todas partes. Miraba por la ventanilla del taxi y no podía creer lo que veía. En el carril contiguo, una joven atractiva conducía mientras hablaba por un teléfono móvil. Volvos, Jeep Cherokees y Mercedes pasaban como rayos. Todo se había occidentalizado desde que Rusia se embarcó en el capitalismo.”
 

Nuevos vientos de guerra...

Después del asalto de Basáyev a Daguestán las esperanzas de evitar la guerra desaparecieron. Por entonces a la mayoría de la gente ya ni siquiera le importaba la independencia. Lo único que queríamos era continuar con nuestras vidas, pero la guerra se hizo inevitable después de las bombas que explosionaron en Moscú y en otras ciudades. El primer coche bomba hizo explosión en la plaza Manezh a finales de agosto, provocando un muerto y varios heridos. A éstas siguieron las explosiones de unos barracones de soldados en Buinakask, donde hubo sesenta y dos rusos muertos, mujeres y niños incluidos. Los terroristas chechenos fueron culpados por ambas partes.”
 

Evacuando heridos...

Los rusos habían cerrado las salidas del pueblo, a excepción del desvencijado puente peatonal sobre el Sunzha. Aún estaba oscuro cuando cargamos los tres primeros  

pacientes y condujimos hacia el río para reunirnos con los jóvenes voluntarios de Kulari que iban a llevárselos. Río abajo, a unos metros de la pasarela, un tractor y un camión grande estaban atascados en medio de la corriente, por donde habían intentado vadear el río. Pusimos a los heridos en mantas y atamos un largo nudo en cada extremo, como si fueran grandes asas. A esa hora de la mañana el puente estaba vacío. Después de escuchar la llamada de alguien al otro lado los voluntarios cargaron con los heridos. Entonces, en filas india, avanzaron paso a paso a través de la pasarela, una operación difícil. El más leve viento balanceaba el puente. Tiempo atrás los refugiados que huían del pueblo habían perdido el equilibrio y se habían precipitado al agua helada.”
 

Buscando asilo político...
Pronto llegó respuesta de Washington: sería bienvenido si conseguía llegar. Les dije a Doug y Peter que tenía que atender a unos pacientes, pero que a primeros de abril quedaría libre. Odiaba tener que dejar otra vez a mi familia, pero ellos notaban mi agotamiento y se daban cuenta de que necesitaba recuperarme. A mediados de marzo viajé a escondidas a Moscú. Corría algún riesgo yendo allí, pero contaba con la protección de las organizaciones de derechos humanos y con el hecho de que en Rusia la mano izquierda solía desconocer lo que hacía la derecha. Alguien, Karina probablemente, debió informar a la prensa de mi llegada, ya que tres reporteros del canal independiente de televisión NTV fueron a recibirnos. Hablé con ellos a regañadientes, porque sabía que si hablaba con demasiada franqueza pondría en alerta a las autoridades rusas. Aquella noche, NTV anunció: `Hoy ha llegado a Moscú un famoso médico de Chechenia de gran reputación entre los comandantes de campo chechenos´. Mala cosa.”
 
Libro más que recomendable para conocer un escenario geoestratégico y un drama humanitario por el testimonio de un testigo de primera línea, acongojarnos de que las tácticas con mercenarios para saquear poblaciones por parte de los mandos militares rusos son un hecho y las maniobras en las cloacas con víctimas rusas inocentes, orquestados por los servicios secretos a la forma del KGB, una realidad que se esconde a la ciudadanía rusa...

 

Ideal para amantes de la historia, de las hazañas bélicas y al ser humano en general que surge en tiempos de guerra y que se quedan a hacer lo que puedan por paliar el dolor mientras los demás huimos a escondernos, testimonio de un médico que sólo ve heridos sin importarle la bandera de su uniforme o el origen de su nacimiento y perseguido, tal vez por su humanidad, por ambos bandos.

 

 

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sábado, 12 de marzo de 2016

 

Libro: El expediente Einstein
El FBI contra el científico más famoso del siglo XX -
Autor: Fred Jerome
Editorial: Editorial Planeta S. A.
Traducción: Juan Mari Madariaga
Edición: 2002
Hay un par de razones para recomendar el libro que traemos hoy, la primera que Einstein sigue siendo actualidad gracias a los avances en la tecnología y las ciencias que demuestran lo acertado de sus teorías; la segunda pero no menos importante que la primera, si no más, que el mundo injusto y cruel que trató siempre de combatir sigue por desgracia plenamente presente con refugiados , injusticias sociales y la fuerza bruta como argumentos a la hora de hacer políticas entre naciones...
 
Mayo de 1945, la Alemania nazi ha sido derrotada pero EEUU sigue adelante con su proyecto de bomba atómica para utilizarla contra el irreductible Japón que sigue combatiendo pese a que su derrota militar es inevitable desde hace tiempo. Los científicos que trabajan en el proyecto estadounidense, refugiados del fascismo y el odio racial, se sienten defraudados ya que ellos contaban dotar a EEUU del arma atómica antes de que los nazis lo lograran y no ven sentido en un arma apocalíptica que ya no es necesaria ante el fin del Reich de los mil años y el suicidio en su búnker de Berlín de Adolf Hitler...
Muchos de ellos no dudarán en pensar que es necesario que la URSS disponga también del arma atómica para contrarrestar el recién adquirido poder destructivo nunca visto hasta entonces...
 
Un hombre, jefe del FBI, tiene claro que uno de sus fines en la vida es derrotar el comunismo infiltrado en todos los estratos de la sociedad de EEUU contando para ello con el valioso apoyo de un congresista que daría lugar a toda una época: la caza de brujas. Hoover utilizará todos los recursos del FBI y de otras agencias gubernamentales para tratar de incriminar a Einstein como comunista no confeso y lograr denegarle la ciudadanía y deportarlo, pero a diferencia de otras víctimas de la caza de brujas, su popularidad será un impedimento para lograr tal objetivo y que requerirá durante cinco años los recursos humanos y técnicos del FBI sin lograrlo...
Esta es la historia de aquella persecución secreta de Hoover y su FBI contra Albert Einstein.
 
Fred Jerome es asesor del Gene Media Forum de la Facultad de Comunicación de la Syracuse University. Sus artículos y editoriales han sido publicados en diversos medios, incluyendo el New York Times y Newsweek . Como periodista en el sur de Estados Unidos durante los sesenta cubrió la eclosión del movimiento por los derechos civiles y, más recientemente, ha enseñado periodismo en la Universidad de Columbia y otras universidades del área de Nueva York. Creó el Media Resource Center, un aclamado servicio de enlace que ha puesto en contacto a miles de periodistas con científicos.
Datos actualizados al año de edición y sacados de la contraportada como es habitual, pero ya sin más unas breves pinceladas que os inciten a su lectura...
 
Einstein...
Lo que más me gusta de Einstein es que era un inconformista, un alborotador, un rebelde frente a la autoridad. Sin entender del todo sus teorías científicas, entiendo como casi todo el mundo que fueron decisivamente importantes, que transformaron de arriba abajo nuestra visión del universo y prepararon el terreno para todas las grandes modificaciones tecnológicas del siglo XX, desde la exploración del espacio hasta los ordenadores, incluyendo para lo bueno y para lo malo, la energía nuclear. Pero para mí lo más admirable es que se negó a adecuarse a un molde. No usaba calcetines. Hablaba a los niños como si fueran adultos. Y también en política, cuando el pánico rojo de los años cincuenta silenció a una generación, Einstein siguió hablando claramente y en voz alta. Peligroso. Y doblemente peligroso debido a su atractivo universal para el público. Incapaz de destruirlo o intimidarlo o de impedirle hablar contra la injusticia mientras estaba vivo, las autoridades encontraron otra forma de apagar su voz: después de su muerte, lo convirtieron en un santo inocente.”
 
Una estrella mundial en EEUU...
El estatus de Einstein como celebridad internacional había sido siempre un enigma para él, lo que no significa que no disfrutara con la atención del público. Nunca se negó a una entrevista y parecía divertirse bromeando con la prensa. Los periodistas disfrutaban con sus respuestas concisas e ingeniosas. Pero Einstein no veía ninguna razón lógica para que cada uno de sus movimientos atrajera tantos aplausos del público. Al comienzo creyó que se trataba de una moda pasajera que se desvanecería pronto y daría paso a otra estrella. Pero su popularidad seguía creciendo año tras año. Tras la prolongada ovación de la élite de Hollywood en el estreno de `Luces de ciudad´, le preguntó a su amigo Chaplin si le podía explicar la razón de esa celebridad. El genio del cine le respondió: `<<La gente me aplaude porque todos me entienden, y a tí te aplauden porque nadie te entiende>>. “
 
Apoyando la causa contra el racismo y los linchamientos...
Si Einstein y los demás miembros del comité habían pensado que su prestigio pondrían freno a los linchamientos, iban a llevarse pronto una desilusión. La inhibición absoluta del presidente, el fiscal general y los funcionarios del gobierno a todos los niveles, sin emprender acciones contra las autoridades del estado y de la ciudad, sólo propició más terror. Los racistas violentos no podían haber esperado una luz más verde que el informe del FBI. En todo el Sur se desencadenaron disturbios, en los que a menudo participaban policías, y una oleada de linchamientos dirigidos principalmente contra veteranos de la segunda guerra mundial.”
 
Tratando de investigar el pasado rojo de Einstein...
Cada vez que los agentes de Hoover confeccionaban un resumen de las organizaciones del `frente rojo´ en las que participaba Einstein, la lista era más larga. Durante varios años, a comienzo de los cincuenta, ese listado `subversivo´fue creciendo en casi un nuevo grupo cada mes. Eso no significa que Einstein se incorporara a tantas organizaciones durante los últimos años de su vida, sino que a medida que el hoover-macartismo extendía su poder, la Junta de Control de Actividades Subversivas y el HUAC (las autoridades sobre grupos `subversivos´) iban ampliando su catálogo. La Cruzada Americana para poner Fin a los Linchamientos, por ejemplo, aunque se había creado en 1946, no se incluyó en la ficha de Einstein hasta 1953. Al igual que ésta, muchas de las últimas adiciones a la lista de Einstein correspondían a grupos que defendían la igualdad racial.”
 
McCarthy...
Pero de todos los críticos liberales de McCarthy sólo Einstein llamó públicamente a la desobediencia civil, a la negativa a cooperar con los investigadores. Si se hubiera limitado a mover desaprobadoramente la cabeza condenando el macartismo, el New York Times, el Washington Post y otros medios liberales sin duda lo habrían aplaudido. Por el contrario, llamó a desobedecer las leyes, desafiando al sistema. No era sólo una crítica, era un plan de resistencia. Como se trataba de Einstein, su llamamiento a la confrontación alcanzó los titulares de los periódicos dos veces en seis meses y le pusieron al frente de la creciente protesta contra el pánico rojo. Pese a su insistencia de que no era y no se iba a convertir en un activista político, el desafío público de Einstein a los comités era una bomba política.”
 
Legado político...
El legado político de Einstein ha sufrido una doble desventura histórica. En primer lugar, para Hoover, el izquierdismo de Einstein era una mano muerta. Tras coleccionar

una tonelada de pruebas para `demostrar´lo que Einstein habría contado con facilidad a cualquiera -que había apoyado a un gran número de organizaciones radicales-, Hoover se dio cuenta de que no podía utilizar públicamente esa información. Sin algo más sustancioso, como una conexión con el espionaje, Einstein era simplemente demasiado popular y no se avergonzaba de sus principios. Para casi cualquier otra víctima del FBI -un maestro de escuela o un sindicalista que se negara a firmar un juramento de lealtad o a revelar nombres- la etiqueta de `filocomunista´ podía costarle el empleo, como sucedió en muchos casos. Pero en el caso de Einstein, si se había unido a esos grupos no era para salir los sábados por la mañana a repartir octavillas a la puerta de un supermercado. Su contribución consistía precisamente en sumar el prestigio de su nombre a sus programas, tan públicamente como fuera posible.”

 
Libro para sumergirnos en una época oscura donde el miedo al comunismo y la paranoia inducida reinaron causando tragedias humanas, convirtiendo a los compañeros en chivatos y bajo el lema de que quien no apoyara la persecución es que era rojo en un país cuna de libertades donde su ciudadano más celebre era investigado para tratar de expulsarle del que era su país. Un Einstein que si hoy pudiera ver el mundo seguramente estaría con los refugiados sirios, contra los restos del comunismo que aún existen y con los millones de seres humanos que padecen hambre o persecución por su raza, su religión o simplemente el color de su piel. Recomendable para amantes de biografías, interesados en la Guerra Fría y lectores en general que quieran saber un poco más del tipo más famoso de los últimos tiempos, Albert Einstein.

 

 

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martes, 1 de marzo de 2016

 

Libro: La guerra crepuscular

Autor: Sir Winston S. Churchill
Editorial: Ediciones Orbis, S. A.
Traducción: Juan G. de Lucas
Edición: 1985

Visitamos de nuevo la II Guerra Mundial y en este caso de la mano de uno de los protagonistas, el símbolo de la resistencia ante el imparable avance alemán que logró inocular a sus compatriotas que se derrotaría al fascismo aunque costase sangre, sudor y lágrimas; inconfundible con su puro y haciendo el signo de la victoria: Sir Winston Churchill.
 

El libro pertenece a la colección de sus memorias de la II Guerra Mundial, permitiéndonos asomarnos a las entretelas del dirigente, sus métodos, sus pensamientos y la fe inquebrantable de que la derrota no era una opción. El presente tomo, segundo de la obra, abarca un periodo que se ha denominado de distinta forma por los contendientes, el periodo que va desde la invasión de Polonia a la ofensiva nazi sobre Francia que culminaría con la evacuación de las tropas inglesas y aliadas en Dunkerque y que se caracterizó por una falsa calma en el frente terrestre pero que ya era guerra declarada en el mar con los submarinos alemanes torpedeando el tráfico marítimo vital para Gran Bretaña...

 

Winston Leonard Spencer (1874-1965), en la lucha boer (1899-1902) fue corresponsal de The Morning Post; diputado conservador por Oldham en 1900. Se puso al lado de José Chamberlain cuando éste pedía la reforma de tarifas y el librecambismo , por lo que ingresó en el partido liberal. Subsecretario de Colonias (1905-1908) planeó la federación sudafricana. Ministro de Trabajo y del Interior. Nombrado Primer lord del Almirantazgo (1911-1915) donde llevó a cabo grandes reformas navales y fue el creador de la famosa división de acorazados tipo Queen Elisabeth, artillados con cañones de 150 mm; después del fracaso de los Dardanelos fue sustituido por lord Balfour. Lloyd George le nombró sucesivamente ministro de municiones (1917), secretario de Guerra y ministro del Aire (1918-1921) y ministro de Colonias (1921-1922). De nuevo en el partido conservador fue ministro de hacienda (1924). Al ser invadida Polonia por Alemania fue primer lord del Almirantazgo (3-9-1939). Primer ministro (1940-1945), estableció con Roosevelt la Carta del Atlántico (1942). Jefe del partido conservador que resultó triunfante en las elecciones de 1951 y Premio Nobel de Literatura en 1953.

Una biografía apasionante y, sin más, unos breves pasajes que os inciten a su lectura...
 

Guerra...
Polonia fue atacada por Alemania en la madrugada del 1 de septiembre. Por la mañana se ordenó la movilización de todas nuestras fuerzas. El Primer Ministro me invitó a
visitarle durante la tarde en Downing Street. Me dijo que no tenía esperanzas de evitar la lucha con Alemania y que se proponía formar un reducido Gabinete de Guerra compuesto por ministros sin departamentos concretos que regir. Indicó que, a su juicio, el Partido Laborista no estaba dispuesto a participar en el gobierno. Esperaba aún que los liberales se le uniesen. Me propuso ingresar en el Gabinete de Guerra. Accedí sin comentarios y entonces mantuvimos una larga conversación sobre los hombres a escoger y los medios a seguir.”
 
Fortalecer la Royal Navy...
Las opiniones de lord Cork y las mías se fundaban en la construcción de acorazados capaces de resistir ataques de torpedos y aviones. Yo deseaba transformar dos o tres acorazados del tipo `Royal Sovereign´ haciéndolos aptos para acciones costeras y en los estrechos mediante dispositivos especiales contra los torpedos, y fuertes planchas protectoras de los puentes contra la acción aérea. A fin de lograrlo, estaba dispuesto a sacrificar una o dos torres cañoneras y siete u ocho nudos de velocidad. Aparte de en el Báltico, la empresa nos daría facilidades en el Mar del Norte y el Mediterráneo. De todos modos, nada podría prepararse hasta finales de la primavera de 1940, y eso contando con los cálculos más favorables de los constructores navales. A tal base, pues, nos atuvimos.”
 
Respuesta a la agresión nazi...
Las primeras operaciones con minas magnéticas me conmovieron profundamente. Aparte de nuestras medidas defensivas, yo ansiaba aplicar represalias. Mi visita al Rin en vísperas de la guerra había enfocado mi visión mental hacia aquella suprema arteria de Alemania. Ya en septiembre discutí con el Almirantazgo la conveniencia de arrojar minas fluviales en el Rin. Siendo usado este río por el tráfico de varias naciones neutrales, no debíamos actuar en él mientras los alemanes no nos acometiesen de un modo indiscriminado. Puesto que ya lo hacían así y atacaban con minas, sin distinción alguna, cuanta navegación afluía a los puertos británicos, podíamos realizar un ataque similar, en incluso más eficiente, sobre el Rin.”
 
Visita a las bases navales...
"A las ocho desperté. Estábamos en las amplias extensiones del norte de los Minches, rumbo a la extremidad occidental de Escocia y a Scapa Flow. Llevaríamos media hora bogando hacia Scapa, cuando se nos hizo la señal de que tres aviones alemanes habían soltado minas en la entrada principal de la base. Forbes decidió virar hacia el oeste y esperar veinticuatro horas hasta que se dragase el canal, y la flota cambió de rumbo. Forbes me explicó: `Puedo transbordarle a un destructor que le lleve a tierra. El Hood está ya en la rada´. Como mi ausencia de tres días era ya excesiva, acepté. Subieron rápidamente mi equipaje a cubierta, el barco redujo su velocidad a tres o cuatro nudos y se largó al agua un cúter tripulado por doce marineros con cinturones salvavidas. Mis compañeros estaban ya en la pequeña embarcación. Mientras me despedía del almirante sonó la señal de alarma y todo el buque entró en plena actividad. Se manejaban los antiaéreos y se adoptaban otras medidas.”
 
El enredo escandinavo...
Tras aquella sombría declaración, cuya gravedad bien comprendíamos, nos ocupamos del enredo escandinavo. El Primer Ministro explicó claramente la situación. Habíamos desembarcado en Namsos y Andalsnes 13.000 hombres sin bajas. Nuestras tropas avanzaban más de lo esperado. El ataque directo a Trondheim exigiría desproporcionadas fuerzas navales, y por ello se había acordado realizar un movimiento de tenaza desde el sur y el norte. En los últimos días, sin embargo, un rudo ataque aéreo en Namsos había interrumpido nuestros planes. Los alemanes, no refrenados por artillería antiaérea alguna, se habían despachado a su gusto. Por otra parte, todos los buques alemanes de guerra surtos en Narvik habían sido destruidos. Pero las tropas alemanas estaban bien fortificadas en Narvik; habiéndose considerado imposible hasta entonces todo ataque terrestre. Si nuestro primer intento fracasaba, se renovaría.”
 
Apasionantes memorias de un protagonista directo de la contienda mundial que hará las delicias de amantes de las hazañas bélicas y de documentales sobre la II Guerra Mundial, que resulta imposible mostrar con unos breves pasajes y con amplia reproducción de cartas y documentos. Ideal para lectura reposada que una vez terminada la misma podemos regalar a la suegra con el cuento de que son vida y milagros de santos, donde disfrutaremos para nuestros adentros de sus cagamentos cuando descubra el ardid...

martes, 12 de enero de 2016

 

 


Libro: La época del Absolutismo y la Ilustración

Autor: Günter Barudio
Editorial: Siglo XXI de España Editores S.A.
Traducción: Vicente Romano García
Edición: Sexta edición, abril de 1992
 

Posiblemente si hay una época desconocida y a la vez aparentemente conocida, el periodo conocido como el Absolutismo, y por ende la Ilustración, es un gran candidato. Si nos preguntaran responderíamos que si el Rey Sol, que si Jovellanos, que si tal, pero es una época apasionante donde España se repliega de Europa para encerrarse en sí misma y su imperio de ultramar, donde los sistemas feudales son paulatinamente sustituidos por un nuevo concepto de herencia patrimonial que colocaba a los monarcas por encima de sus súbditos y sólo por debajo de Dios de cuya gracia divina emanaba el poder del soberano...

 

Pero no fue un fenómeno unitario a naciones y monarcas. El autor logra, sin farragosidad, mostrarnos un mundo cambiante y una Europa que empezaba a cambiar donde la burguesía era ya el motor de la industria y la economía. Pero los monarcas debían primero eliminar cualquier resquicio de rendir cuentas o ser fiscalizada su política exterior eliminando todas las estructuras de vasallaje que impedían el poder hereditario y aplicar políticas a su antojo. También veremos la forja de repartos geo estratégicos cuyas consecuencias en las fronteras aún sentimos una vez eliminada la pausa de fronteras estables que logró la Guerra Fría y que la UE trata de sofocar cuando se presentan...

 

El apoyo teórico viene de la clase aristocrática que sueña en una nueva sociedad donde los estamentos pueden vivir en el orden establecido pero librando al hombre de la ignorancia, desentrañando y dominando la naturaleza por medio de las ciencias, desterrando la barbarie y la incultura como la Inquisición y los interrogatorios mediante tortura: la Ilustración, que sin renunciar al clasismo si renunciaba al monopolio de la cultura y a la injusticia del buen gobierno.

 

Günter Barudio nación en 1942 en Dahn (Palatinado); bachillerato humanista; se formó y trabajó como técnico petrolero; en 1963 cursó a distancia los estudios previos al ingreso a la Universidad; en la Universidad de Francfort estudió derecho, filosofía, estudios escandinavos e historia de Europa oriental. En 1969, estancia de investigación en la Universidad de Upsala (Suecia); se doctoró en 1973.

 

Datos como siempre de la portada y actualizados al año de edición; ya sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura...

 

Francia...
La circunstancia de que los reyes de Francia tuvieran que prestar juramento (serment) en la toma del poder, que el mismo Mousnier incluye, según Godefroy, entre la leyes fundamentales, apunta por sí sola en la dirección de un contrato. No en vano, en el tratamiento de la fórmula de juramento del rey, se remite Bodino al juramento de Enrique V, rey de Inglaterra y Francia en 1420, a saber: `Mantener el Parlamento con sus libertades y soberanías, administrar la justicia del reino conforme a las costumbres y los derechos´. Bodino emplea expresamente la fórmula `tratados convenido´ (traité convenu). Igualmente se comportó Enrique III, que en 1572 fue elegido rey de Polonia. El Valois tuvo que reconocer los `pacta conventa´ y además los `articuli Henriciani´, según los cuales no poseía ninguna `potestas privata o absoluta´, ni tampoco se la concedía la Ley Sálica en su calidad de rey de Francia.”

 

Luis XIV...
Lo que Luis XIV exigía no eran cardenales, primeros ministros que le recordasen constantemente su impotencia como rey, sino `hombres que yo pudiera tener a mano´ en su trabajo como rey. Sopesaba mucho su elección. Excluía sobre todo a los duques y
pares, así como a otros miembros de la alta nobleza, que pudieran dar la sensación de que representaban al Estado frente al rey y de que esperaban compartir su autoridad. No en vano el rey recuerda que el número de hombres adecuados es reducido y depende `para nosotros de la casualidad´. Aunque privó de buena parte de su sustancia estatal a sus colaboradores en los ministerios e incluso en el Conseil d´ Etat, le preocupaba, como a cualquiera, que `nunca se tomaran decisiones importantes sin que, a ser posible, se recabara el consejo de nuestros súbditos más clarividentes, racionales e inteligentes´. Pero en este asesoramiento sólo veía la limitación accidental de su poder, que debía perder sus referencias eforales para no dejarle en la sombra, sino presentarle como `Rey Sol´.”

 

Voltaire...
Para el masón Voltaire, la Ilustración se presenta aquí como la dedicación activa del potentado, sobre todo en la figura del admirado Pedro I, a mejorar la cultura material del país y poner freno a la influencia de la Iglesia. No en vano tronaba contra la Iglesia oficial al grito de `¡Aplastad a la infame´ (Ecrasez l´infame) y se comprometió en el
asunto Calas, apoyado por la Pompadour y la incipiente `opinión pública´, en la que veía un futuro poder para denunciar las injusticias y acabar con ellas. Voltaire, que compró en 1758 el condado de Tournay con la aldea de Ferney (que Turgot había exonerado de impuestos) y se hizo conde en la vejez, pese a sus numerosos juicios erróneos, su arrogante pedantería y su marcado `amor propio´, hizo ver a su época que lo que importa es el individuo si se quiere que el todo cambie a mejor. Pero esto sólo se consigue mediante la educación permanente para la crítica. Al mismo tiempo reconoció que el peso político se había desplazado en Europa. Las verdaderas potencias no eran ya Francia y Suecia, sino la Inglaterra parlamentaria y la Rusia de Pedro I, cuyo ascenso habían subestimado durante mucho tiempo los políticos franceses, porque sólo sabían operar en el marco del sistema de equilibrio de 1648.”

 

Federico I o el absolutismo prusiano...
La espectacular preferencia por el espaldarazo y la coronación de expresión del dominium sobre Prusia y la confirmación del principio `ius in re est dominium´, de donde derivaba también la fórmula `rey en Prusia´. El rechazo de todo juramento de coronación ante Prusia y sus consejeros superiores y estamentos era la negación de un pacto de dominio basado en la reciprocidad y el rechazo del `mediante domine´ tal como se exigía en la merced divina libertaria. En su lugar se remitió al `immediate Deo´la adjudicación directa de la Corona por el mismo Dios, impidiendo así la aplicación del principio `ius ad rem est obligatio´. Esto explica también la exclusión de los estamentos; ya no eran más que accesorios ceremoniales que no podían imponer a Federico I el juramento de las `constituciones fundamentales´ contractuales de Prusia, de las que dimanaba su derecho de resistencia.”

 

Cronwell...
Cronwell y sus consejeros se unen como guardianes (keepers) de las libertades de Inglaterra, conforme a la autoridad del Parlamento, en un sistema de asesoramiento que ajusta todos los actos gubernamentales a la seguridad jurídica. Por consiguiente, el Lord Protector debe gobernar las tres naciones (Inglaterra, irlanda y Escocia) `en todos los ámbitos con el asesoramiento del consejo y conforme a la ley´. Además, él y sus consejeros deben proceder `con el consentimiento del parlamento´ en las cuestiones militares, `por agua y por tierra´, así como en los asuntos de la paz y en otros ámbitos que afecten sustancialmente a las tres naciones.”.

 

Rebelión contra el absolutismo de las colonias...
Mientras en las batallas de Lexington y Concord de 1775 se enfrentaban por primera
vez tropas británicas y americanas, en Londres se reflexionaba no poco sobre el modo de aplicar los impuestos en estas colonias `proporcionalmente a la defensa común´ de una manera justa que evitase la ruptura. Pero todos los esfuerzos, amenazas y negociaciones fracasaron. En las colonias se había llegado cada vez más a la convicción de que las exigencias de dinero del rey y del Parlamento beneficiarían menos `a los fines sustanciales del gobierno y de la justicia´ que a una política cuyo principio era `ad libitum´ y que limitaba de forma excesiva todas las formas de posesión de los propietarios.”

 

Rusia...
Los planes reformistas de Catalina II, que asumió la autocracia en 1772 tras un golpe de Estado, fueron acogidos con cierta admiración por parte de algunos ilustrados `occidentales´, pero no afectaron a la esencia de la `monarchia dominica et despotica´ (Olearius), como tampoco lo hicieron los proyectos de reforma de Speranski, elaborados después de 1809 bajo Alejandro I, cuando se obtuvo de Suecia el gran ducado de Finlandia. Tampoco se impusieron los proyectos constitucionales de los decembristas hacia 1820, vinculados a las tradiciones libertarias de la ciudad-estado medieval de Novgorod, por ejemplo. Si se impuso, en cambio, un orden jurídico que desde el Sudebnik de Iván IV en 1555 y el Ulozente de 1649 hasta el proyecto del `Nuevo Código´ de 1767 bajo Catalina II, cuidó siempre de que la autocracia mantuviera intacto el orden de propiedad establecido, `el zar o gran duque, que adquiere la Corona por herencia, domina todo el paós y todos sus súbditos con cholopy (no libres) y esclavos´ a los que él `gobierna como un jefe de familia a los criados.”

 

Libro para amantes de la historia, lecturas reposadas con triste levedad del ser así como convalecencias hospitalarias o servicios en turno de noche con calma chicha sin que se asome el supervisor. Una época que sentó las bases de ser rey por la gracia de Dios, la preocupación por los derechos de hombre respecto a sus vidas y sus propiedades que en cada Estado se aplicó con matices de idiosincrasia propios para anular dietas, consejos y consejeros precedentes que limitaban el poder absoluto de las monarquías. Nada de regalar a la suegra que igual le da por pensar y tiene ocurrencias para terminar de asentar su dominio gracias a su sopa boba...

sábado, 26 de diciembre de 2015

 

 

Libro: La conquista de México

Autor: Hugh Thomas
Editorial: Editorial Planeta S. A.
Traducción: Víctor Alba y C. Bourne
Edición: Marzo de 2000
 

Estamos ya entrados en el siglo XVI y un joven monarca llega al trono español ostentando además el título de Carlos V de Alemania, una España que extiende su poder por Europa tras la reconquista del último bastión musulmán en la Península Ibérica: Granada.
 
 Mientras los ejércitos españoles se profesionalizan y se nutren de mercenarios para sus conflictos europeos, en el otro lado del Océano Atlántico veteranos de la conquista de Granada y fogueados en la guerra de reconquista y sus tácticas y estrategias junto con veteranos de las guerras en Italia se preparan para zarpar desde la isla de Cuba a la conquista de nuevas tierras, en busca de oro, de mitos como las amazonas o la fuente de la eterna juventud y sobre todo lograr encomiendas que les conviertan en caballeros...
 
En la tierra en que van a desembarcar, un emperador de los mexicas gobierna su imperio de ciudades lacustres y honra a sus dioses con sacrificios humanos pero se encuentra atribulado por las noticias que llegan de las fronteras que comunican la llegada de los dioses anunciada en las profecías. En la bella ciudad de Tenochtitlan, lugar de la pera espinosa, el emperador Moctezuma no encuentra consuelo en sacrificios, sacerdotes y consejeros para tomar una decisión: recibir a los dioses o esperar si las noticias que hablan de su barbarie en las islas de Las Antillas donde los dioses hace tiempo que llegaron ávidos de oro y su extraña adoración a una cruz de madera y que prohíben los sacrificios humanos..
 
Deliciosa obra sobre la conquista de México por Hernán Cortés donde al autor logra que viajemos sin cansancio ni fatiga por farragosidad del texto, engarzando con dinamismo y ritmo literario datos, fechas, nombres, características y hechos que para sibaritas y yonkis de biblioteca cuenta con el apoyo de apéndices que harán que el goce sea pleno. Sin tópicos típicos de leyenda negra, sin fobias de autor y sí talento narrativo que hace que el viaje en el tiempo sea dinámico, atractivo y casi adictivo de seguir devorando lectura. Es el lector quien a la luz de los datos y la historia que se le muestran puede sacar sus propias conclusiones que siempre serán subjetivas para un lector del siglo XXI...
 
Hugh Thomas nació en 1931, estudió en la Universidad de Cambridge y en la Sorbona, y ha sido profesor de la Academia Real Militar de Sandhurst y de la Universidad de Reading. En 1961 se dio a conocer internacionalmente con su obra La guerra civil española, traducida a numerosos idiomas...
 
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de la edición, con lo cual ha pasado ya el tiempo, pero dejo mi verborrea y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a la lectura y disfrutéis de su contenido...
 
Tenochtitlan...
Tenochtitlan debería haber tenido más confianza en sí misma: no había ciudad más grande, más poderosa ni más rica en el mundo conocido por los pueblos del valle.
En ella convergían miles de inmigrantes, algunos de los cuales habían llegado debido a la demanda de mano de obra de su oficio: lapidarios de Xochimilco, por ejemplo. Una sola familia había dominado la ciudad durante más de un siglo. Un `mosaico´ de casi cuatrocientas ciudades, cada una con su propio monarca, enviaba regularmente (hablando sólo de los artículos más importantes) maíz (el sostén local de la vida) y alubias (frijoles), capas de algodón y otra ropa, así como diversos tipos de trajes de guerra ( de treinta y ocho provincias, todas, menos ocho, enviaban túnicas de guerra, a menudo adornadas con plumas). Los tributos incluían materias primas y productos semiacabados (oro martillado pero sin adornos), así como productos manufacturados (incluyendo las clavijas de labio de ámbar y cristal así como collares de cuentas de jade o turquesa). El poder de los mexicas en 1518, o 13-conejo según su calendario, parecía descansar sobre cimientos sólidos.”
 
Hernán Cortés...
Era descendiente de algunas de las familias más turbulentas de la ciudad más indisciplinada, Medellín, en Extremadura, la parte más violenta de Castilla. Era hijo de una inmensa familia de hidalgos con la cual casi todos los de esa región que fueron a América tenían alguna relación. De su padre, Martín Cortés, se suele decir que formaba parte de la infantería, un soldado pobre que, si bien era hidalgo, no podía costearse un caballo para ir a la guerra. No obstante, el capellán y biógrafo de Cortés, fray López de Gomara, afirmó que Martín Cortés había servido en una compañía de caballería, bajo el mando de un `pariente, Alonso de Hinojosa´, probablemente originario de Trujillo. Cabe mencionar que el fraile solía escribir lo que le contaba su protector. Pero la información puede ser cierta, pues Martín Cortés luchó en varias guerras.”
 
Cortés visita el Templo Mayor de Tenochtitlan...
Cortés regresó a Tenochtitlan y a su Templo Mayor. Él y sus colegas se detuvieron ante este monumento, intentando, sin duda, como todo hidalgo que se preciara, no demostrar sorpresa. El edificio, con escaleras paralelas de ciento trece gradas, construido a un
ángulo de 45º, demasiado empinado para escalarlo con facilidad, era `más alto que la iglesia mayor de Sevilla´, insistiría Cortés con su habitual actitud comparativa. (La Giralda de Sevilla en esos tiempos se alzaba ochenta metros) De hecho, esta pirámide no era tan alta como la de Cholula y, con sus setenta y cinco metros de lado de la base, era considerablemente más pequeña que la pirámide del Sol de Teotihuacan, que Cortés, por supuesto, no conocía. Como casi todos los templos de la región, tenía en la cima una plataforma de piedra y, sobre ésta, dos santuarios, uno, al norte, dedicado a Tlaloc, y el otro, al sus, a Huitzilopochtli. Estos dos dioses, el de la lluvia y el del sol, las fuerzas que determinan la prosperidad de la tierra, eran objetos de devoción conjunta en la cima de un templo construido por un pueblo antaño nómada y ahora sedentario. El interior de cada santuario contenía sus propios ídolos y en el exterior figuraban ídolos guardianes. La existencia de ambos santuarios reflejaba un compromiso ya antiguo entre los sacerdotes de Tlaloc, que ya se encontraban en el valle antes de la llegada de los mexicas, y los de Huitzilopochtli, dios de los mexicas.”
 
La noche triste...
Algunos de los soldados de la retaguardia lograron llegar a tierra firme, entre ellos Francisco de Flores. Pero muchos, al percatarse de que no podían cruzar la calzada, decidieron desandar el camino y volver a su cuartel en Tenochtitlan. Presumiblemente a los que lo consiguieron resistieron uno o dos días, los capturaron, padecieron mucha hambre y fueron sacrificados. Según Alonso de la Serna, `don Hernando quería volver otra vez a la cibdad e que allí los que con el se hallaron se lo estovaron, diziendo que no fuese ala que mororian todos´. Corrió otra versión según la cual debido a la confusión, hasta doscientos setenta castellanos no se enteraron de la decisión de partir de Tenochtitlan y se quedaron en sus aposentos hasta ser finalmente capturados y sacrificados. Tal vez Alonso de Ojeda, a quien se le había encomendado la tarea de despertarlos, olvidó llamar a algunos de los hombres de Narváez en el templo de Tezcatilipoca.”
 
Recompensa imperial a Hernán Cortés...
Una cédula del 20 de octubre fijaba los sueldos de Cortés y su personal. Son interesantes sus cifras. Cortés, en su calidad de capitán general, recibiría trescientos sesenta y seis mil maravedís, anuales; el alcalde mayor, cien mil, mientras que los doctores, boticarios y cirujanos ganarían treinta mil. Los soldados de a pie, once mil ochocientos treinta y dos. Pero los nuevos funcionarios reales cobrarían quinientos cincuenta mil maravedís al año, lo que permitía adivinar los problemas que surgirían. No escaparía a la atención de Cortés que la suma fijada para él era la misma que la que se concedió veinte años antes a Ovando cuando salió hacia La Española, y también a Pedrarías al partir a Castilla del Oro. Aún teniendo en cuenta lo que en la corte se pensaba de Ovando y Pedrarías, parecería que los éxitos de Cortés merecían más. Claro está que el presidente del Consejo Real, recibía sólo trescientos cincuenta mil maravedís, el doctor Diego Beltrán, cien mil, y el piloto mayor de Sevilla, cincuenta mil, parte de veinticinco mil para gastos.”
 
Muerte de un conquistador...
Dándose cuenta de que ya no era joven, Cortés, a mediados de los años de 1540, decidió sensatamente pasar el resto de su vida en Sevilla o cerca de ella. Visitaba a veces la corte y se le conocía por su animada participación en algunas de las tertulias de la ciudad. Exageraba tanto su pobreza como su edad en una carta privada al rey en 1544. Como le sucediera a Colón, pasó sus últimos años desilusionado. Murió en las afueras de Sevilla, en Castilleja de la Cuesta, en una casa que todavía se conserva, el 2 de diciembre de 1547, a la edad de sesenta y dos años, dejando en México una gran leyenda, vastas propiedades, riquezas enormes y numerosos hijos. Entre sus posesiones había dos camas cubiertas de brocado que, tras su muerte, fueron a dar a manos del mercader florentino Jacome Boti, de Sevilla, para cancelar una hipoteca.”
 
Libro recomendable para amantes de la historia, de las hazañas bélicas, vacaciones partidas, liturgias hospitalarias y servicios tranquilos en noches de invierno y para quienes gusten saber de donde venimos para aclarar a dónde nos quieren llevar. A la suegra se le puede regalar en estas fechas como vida y obra de santos y nos aseguramos unas risas en la mesa mientras trata de pronunciar los nombres mexicas sin que se le salte el dentado postizo...

lunes, 7 de diciembre de 2015

 

 

Libro: Los imperios coloniales desde el siglo XVIII

Autor: David K. Fieldhouse
Editorial: Siglo XXI De España Editores, S. A.
Traducción: Agustín Gil Lasierra
Edición: Sexta edición en español, noviembre de 1993

Da la sensación a la mente occidental que los refugiados y la guerra en Siria, los mamoneos ruso-turcos o la primavera árabe no nos incumben más allá de que alteren nuestra confortable existencia de primer mundo, pero nada más lejos de la realidad. Hasta 1945 Europa tenía colonias en África y protectorados a medida que se desmembraba el imperio otomano...
 

Así que nada mejor que traer un libro que nos hable del colonialismo desde el fin de las guerras napoleónicas hasta ayer. Ya advierte el autor que apenas citará el imperio español ya que por aquellas fechas España había perdido su imperio quedando tan sólo residual hasta 1898 que sería el fin absoluto de anteriores tiempos de grandeza que intentó recuperar en Marruecos y que dio lugar a los militares africanistas quienes posteriormente...

Bueno, esa es otra historia.
 

Quienes sí tuvieron algo que decir fueron el resto de potencias europeas que vio florecer el imperio británico y a su estela el resto de potencias ansiaban nuevos mercados y fuentes de materias primas no dudando para ello en el continente africano, de norte a sur y de este a oeste, repartirlo y establecer fronteras artificiales sin importar las consecuencias en la población local y manteniendo siempre supuesta superioridad del hombre blanco y sus creencias que le hacían merecedor de disponer de colonias y de sus habitantes.

 

Es una historia apasionante que nos enganchará desde la primera página, esa fascinación de ver el pasado desde la perspectiva de vivir sus consecuencias y siempre quedará la duda de si en realidad las potencias no supieron crear prosperidad que se desvaneció con la independencia para dar lugar a guerras civiles, matanzas étnicas y que sigamos aprovechando en el primer mundo sus recursos sin tener la suficiente inteligencia de que los beneficios lo sean para todos...
 
David K. Fieldhouse nació en 1925 y estudió en el Queen´s College de Oxford. Desde 1950 hasta 1952 fue docente en el Haileybury College. Lector de Historia en la Universidad de Canterberry (Nueva Zelanda). A partir de 1958 enseña Historia en la Universidad de Oxford. En 1965 es profesor visitante en la Australian National University de Canberra. En el año 1969 es profesor visitante en la Universidad de Yale. Ha publicado artículos sobre la historia del imperio británico y es autor de varios libros.

Datos del autor, como siempre, sacados de la contraportada y, dado el tiempo transcurrido, es posible que ya esté criando malvas. Pero sin más, unas breves pinceladas que os inciten a su lectura...
 

La primera expansión europea...
Ahora bien, para Europa los descubrimientos constituyeron sin duda un gran acontecimiento. Europa había poseído, en la Edad Media, una civilización propia, pero de carácter bastante limitado. Había sufrido, en cierta medida, el influjo del mundo
islámico y de Bizancio, pero estaba aislada del resto del mundo por el Atlántico, el imperio moscovita, el Islam y por la inexplorada África. El descubrimiento tanto de América como de la ruta oceánica hacia Oriente liberaron al continente europeo de una especie de prisión geográfica y espiritual, espoleándolo intelectualmente y permitiéndole alcanzar más ágilmente a las superiores civilizaciones orientales, a la par que estimulaban su imaginación al ponerlo en contacto, por Occidente, con unos pueblos totalmente diferentes. Ni los sucesivos descubrimientos en el Pacífico, ni la exploración espacial, iniciada en nuestro siglo, pueden parangonarse con aquella primera ampliación de los horizontes medievales.”
 
Brasil...
También la independencia del Brasil fue una consecuencia de las guerras napoleónicas. Cuando napoleón ocupó Lisboa en 1808, la familia real marchó al exilio en Río de Janeiro, que se convirtió de ese modo en la capital del imperio portugués. Eso beneficiaba al Brasil, que se liberaba de cualquier restricción de índole comercial o política. Pero el enfrentamiento decisivo se produjo en 1815, cuando Portugal pidió el retorno de la Corona y la Corte y el parlamento insistió en que Brasil recobrase su antigua posición subordinada en el comercio y en el gobierno. En 1820, aunque de mala gana, el rey Juan regresó a Lisboa, dejando la regencia del Brasil a su hijo y heredero, don Pedro. Los brasileños, sin embargo, se negaron a aceptar tal subordinación y en 1822 monárquicos y republicanos se unieron para declarar la independencia del Brasil, con don Pedro como monarca. También en esa ocasión el reconocimiento de Inglaterra, otorgado en 1825, tuvo una importancia decisiva. En 1828 se rompieron los lazos, incluso formales, entre la familia real del Brasil y la de Portugal.”
 
Imperialismo...
Otra explicación que se relaciona con una causa única es la que considera al
imperialismo como una expresión del nacionalismo europeo. La unificación de Alemania y de Italia antes de 1870, la derrota francesa en 1870-71 y el desarrollo del chovinismo en todos los países generaron una rivalidad internacional de proporciones nunca vistas antes de 1815. las colonias alimentaban la potencia nacional y eran símbolos de prestigio. La presión ejercitada por el voto de unas masas incultas durante esa primera fase de la democracia europea obligó a los estadistas aristocráticos a asegurar nuevas colonias a la nación; y la competencia produjo el reparto.”
 
Nuevo reparto tras 1918...
Durante la contienda todas las posesiones alemanas y buena parte de las turcas habían sido ocupadas por los aliados. Estos no contemplaban la posibilidad de anexionarse territorios enemigos, pero después de 1918 encontraron razones óptimas para hacerlo. Había una razón irrefutable para no devolver las posesiones de Turquía: habría sido imposible reconstruir el Imperio otomano, que había sido mantenido vivo tanto tiempo únicamente gracias a estimulantes artificiales. El nacionalismo árabe había asumido proporciones notables. A los árabes se les había prometido la independencia a cambio del apoyo prestado a los aliados, y los ingleses habían complicado aún más las cosas prometiendo a los hebreos una `patria nacional´ en Palestina a cambio del apoyo sionista. Pero en cambio no existían motivos irrefutables para dejar de restituir las colonias alemanas, y los aliados recurrieron al pretexto de que, en sus colonias, Alemania había demostrado no estar capacitada para gobernar a otros pueblos.”
 
Descolonización...
La descolonización tuvo lugar primero en los semiprotectorados del Caribe. Análogamente a lo que había ocurrido en los otros imperios, habrían podido ser
transformados gradualmente en verdaderas posesiones. En vez de eso, los americanos los consideraron como mandatos provisionales y se retiraron apenas se diluyó la amenaza de una intervención europea, después de 1918. La ocupación militar de la República Dominicana finalizó entre 1922 y 1924; el derecho de intervención en Cuba, en 1925. Los marines fueron retirados de Nicaragua en 1925, llamados nuevamente por el presidente de Nicaragua en 1927, y retirados de modo definitivo en 1933-34. También el `corolario de Roosevelt´ fue tácitamente abandonado y sustituido por la política de `buena vecindad´ de F. D. Roosevelt. En 1941 los Estados Unidos habían renunciado al control de los estados del Caribe, que cayeron en el caos político y las revoluciones.”
 
Epílogo...
Nada en la historia de los imperios coloniales fue más espectacular que la velocidad con que desaparecieron. En 1939 parecían estar en el cenit, y en 1965 prácticamente habían dejado de existir. La cosa fue todavía más sorprendente desde el momento en que las principales potencias coloniales -Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Bélgica y Holanda- habían salido ganadoras de la segunda guerra mundial y continuaban siendo las principales potencias. Por todo ello el final de los imperios no puede ser explicado en términos de una decadencia de Occidente, porque Occidente conservó su preponderancia económica y política. ¿Por qué entonces hubo una descolonización?”
 
Lectura para comprender un poco más los barros del presente analizando los lodos del pasado que no dejaban de ser otros barros de otros lodos anteriores. Ideal para lectura de reposo obligatorio, veladas tranquilas al calor de la mesita o turnos tediosos de tropecientas horas sin novedad en el horizonte. Porque al final la pregunta es si realmente llevamos civilización y cultura o simplemente nos impusimos a otras civilizaciones y otras culturas...

lunes, 30 de noviembre de 2015

 

 

Libro: Las grabaciones de Bill Clinton
 – Diario confidencial del Presidente 1993-2001-

Autor: Taylor Branch
Editorial: RBA Libros, S.A.
Traducción: Mª Luisa Rodríguez Tapia
Edición: Primera edición marzo de 2010
 

Buen momento para repasar el paso por la presidencia de EEUU de Bill Clinton ahora que parece que su señora se presenta como muy posible candidata por el partido demócrata a las elecciones del año que viene. Una presidencia la de su marido que ha pasado a la histeria colectiva como la de la mamada y posterior corrida en el vestido de una becaria...

 

Pero lo cierto es que Bill Clinton asumió las riendas de un país victorioso de la Guerra Fría y un mundo cuyas cuadernas derivadas de la lucha entre capitalismo y comunismo se resquebrajaban con una Rusia reinventándose a sí misma con fuerzas reaccionarias en su seno, África desangrándose en guerras civiles y matanzas, una Europa convulsionada en los Balcanes donde la tardanza en responder de los países europeos recuerda la situación actual en la Guerra al Estado Islámico, las tortuosas conversaciones de paz entre Arafat e Israel y un frente interno donde los republicanos mandaban en las cámaras y boicoteaban los intentos de Clinton con Medicare mientras la prensa aireaba sus asuntos maritales y lograba su administración reducir el déficit del país creando millones de empleos...
 
Pero Bill Clinton también representó la llegada al poder de la generación de jóvenes que en los 60´s eran activistas a favor de los derechos civiles y contra la intervención militar y la guerra en Vietnam. Preocupado por cómo la historia vería su legado y su paso por el despacho oval, confía en un antiguo compañero de piso y asesor personal para que se realicen unas grabaciones donde Clinton rememora los hechos y aporta detalles para los futuros historiadores...
 
La contraportada es parca en detalles del autor, Taylor Branch, que se nutre de las grabaciones que hacía tras las entrevistas en la Casa Blanca para mostrar un Presidente en su intimidad, ágil de mente pero achacoso físicamente. Una visión bajo un nuevo prisma para el común de los mortales que consume imágenes y noticias de los medios de comunicación. El autor escribe de forma leal, resaltando las contradicciones y las tribulaciones al calor de una tertulia de Bill Clinton.
 
Resulta fascinante asomarse a las entretelas del poder, tal vez localista para el lector no estadounidense cuando trata de política interna pero que repercute en la política mundial. Ver cómo asoman poco a poco personajes que ahora son ya históricos como Ben Laden o aterradoramente actualidad como Putin, hace que el interés de la obra sobrepase el mero interés presidencial y supone una crónica del gobierno del mundo por una super potencia.
No me enrollo más y os dejo unos brevísimos pasajes que os inciten a su lectura...
 
Somalia...
Clinton recordaba advertencias similares del general Colin Powell, el presidente saliente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, en el sentido de que una persecución centrada en Aidid dominaría y acabaría desplazando los esfuerzos políticos fundamentales para reconciliar a las facciones en toda Somalia. Además, Powell se había mostrado escéptico ante las propuestas de operaciones concretas en el caos calcinado de Mogadiscio. Había predicho que habría escasas posibilidades de una `captura´ por parte de unidades de élite a partir de datos de los servicios de inteligencia, pero el presidente se había dejado llevar por el optimismo, pese a haber oído expresar dudas más que suficientes como para justificar la cautela. Dijo que el propio Powell, en uno de sus últimos actos oficiales antes de retirarse del ejército, había respaldado la convicción de los generales estadounidenses de que podían localizar a Aidid.”
 
TLCAN...
El presidente necesitó muy pocas preguntas para elaborar su propio relato sobre las   últimas batallas en el Congreso a propósito del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Dijo con una gran sonrisa que el presidente de la Cámara de Representantes, Tom Foley, llamaba al TLCAN `la Ley de Lázaro´, porque se había alzado milagrosamente de entre los muertos. Hacía menos de dos semanas, añadió, los líderes de la Cámara David Bonior y Dick Gephardt habían ido a la Casa Blanca a proponer que se retrasara la votación definitiva, prevista para el 17 de noviembre, porque no querían humillar a su presidente justo antes de la cumbre con los jefes de Estado asiáticos. Clinton dijo que agradecía el gesto, pero lo rechazó. Al proyecto de ley le faltaban todavía 40 votos el 14 de noviembre, cuando dio una cena para todos los congresistas indecisos como parte de la enorme agitación de presiones y negociaciones de última hora.”

 
Haití...
El presidente estaba nervioso. En estos casos, solía decir que me convenía más dedicarme sólo a escribir, que la política era otra cosa. Yo me apresuré a decir que su discurso podía apelar al optimismo de los estadounidenses. Haití era el perdedor por excelencia. Si la democracia podía echar raíces allí, aumentarían las esperanzas en todas partes, desde Arabia saudí hasta China. Era comprensible que la gente se retrajera ante los desposeídos y no tomara en serio sus perspectivas, pero el movimiento de los derechos civiles había asombrado al mundo con las nuevas libertades conseguidas. Aristide, como Martin Luther King, era un apóstol de la no violencia que se enfrentaba a un poder arraigado. Haití aspiraba a vivir otro milagro nacido de la parte más luminosa de nuestro patrimonio.”
 
Geopolítica...
El éxito continuado incrementaría una oleada de optimismo que el presidente llamaba    `la vuelta de América´. Dijo que lo había notado en Alemania. Ni siquiera los países más avanzados de Europa eran capaces aún de mantener los acuerdos regionales de seguridad sin el liderazgo de Estados Unidos, y nuestras garantías significaban para ellos más de lo que pensábamos. Clinton manifestó que el deseo de lograr una cooperación pacífica había despertado emociones públicas tan profundas que los políticos no sabían todavía darles estructura y forma. Ésta fue una lección que siguió repitiendo al hablar de su viaje a las Islas británicas, cuyos momentos destacados recordó al menos durante veinte minutos.”
 
El 4º poder...
Le recordé al presidente que habíamos interpretado esto de varias maneras en nuestras sesiones. Una vez había denunciado que los periodistas se apuntaban con
mucha alegría a ser cómplices de sus adversarios. Después había especulado sobre la posibilidad de que las fuerzas que estaban dividiendo el mercado empujaran la cobertura informativa hacia el sensacionalismo. Añadimos ideas derivadas de la superposición histórica de la tecnología de la información con la Guerra Fría, que había proporcionado la base de cuarenta años de noticias con la amenaza de la aniquilación nuclear. Pero en esos momentos nuestros comunicadores políticos tenían que encontrar el drama diario en otras cosas. Clinton se limitó a asentir. Mencionó varias veces, en tono jocoso, una teoría del `agujero emocional´ en la cultura de las noticias basura.”
 
Hillary Clinton candidata por Nueva York...
Durante nuestra sesión de principios de junio, Clinton parecía preocupado por los informes que Hillary enviaba desde su sede de precampaña. Tras haber asumido que su    mujer se presentaría, ya no se mostraba tan convencido con la idea. Ese día, sin ir más lejos, ella había sufrido una emboscada a manos de treinta enfadados manifestantes en un acto de precampaña en Binghamton, pero en otros momentos se había visto rodeada de multitud de seguidores que podían llegar, como le había dicho a ella, a la adulación y la alteración. La tensión la desequilibraba. A pesar de sus dos décadas de experiencia política, no lograba discernir si la intensidad era la propia de una candidatura en Nueva York o si se debía a su perfil como candidata. En cualquier caso, estaba agitada. El presidente no dejaba de repetir que apoyaría la decisión de su mujer. Se había comprometido, me dijo, a no vivir dedicándose exclusivamente a ella tras dejar la Casa Blanca.”
 
Heraldos del presente...
Al reanudar la grabación, hablamos del atentado suicida del 12 de octubre contra el USS Cole en el puerto de Adén, Yemen, donde se encuentran África y el mar de Arabia. El presidente dijo que pensaban que el instigador había sido Bin Laden.
Nuestra gente sabía dónde se había fabricado parte de la bomba. El FBI, con un destacamento especial de 250 investigadores estadounidenses, estaba teniendo problemas con el Gobierno yemení. Ambas partes exigían estar al mando de la investigación, debido a la desconfianza mutua, y Clinton dijo que habíamos tenido suerte de que se hubiese filtrado a la prensa muy poco sobre esas fricciones. Era un conflicto muy intenso -en el que discutían por nimiedades y por cosas fundamentales- y lo único que podía hacer él era exigir resultados. El presidente se encogió de hombros. `Mira -recordó- , yo también he tenido muchos problemas con el FBI.´ “
 
Libro para amantes de la política y buceadores de la misma porque quienes busquen    morbo y escándalos se encontrarán el trabajo de un escribano que defiende el papel de su presidente como animal político y que trató de ser mensajero de un nuevo mundo en paz pero acosado por sus rivales políticos, la prensa y el sensacionalismo de sus aventuras de alcoba pero cuya administración logró acciones de paz que aún perduran y avances en la sociedad pero que seguramente pase a la memoria colectiva por su lascivia y tal vez eclipsado si su esposa es elegida presidenta...

sábado, 24 de octubre de 2015

 

Libro: Los Ford – Una epopeya americana -

Autor: Peter Collier y David Horowitz
Editorial: Tusquets Editores, S. A.
Traducción: José Arconada y Javier Ferreira
Edición: 1ª edición, julio de 1990
 

Aprovechando el escándalo de Volkswagen a sus clientes tenemos la excusa perfecta para asomarnos a la historia de la industria del automóvil de la mano del hombre que propició el consumo masivo de un producto que cambió el mundo y la sociedad así como la historia de la dinastía que inició para reinar en un reino: la Ford Motor Company

 

El acierto de los autores y mérito del libro es que saben guiarnos por los derroteros vitales que iban unidos al derrotero industrial del automóvil, los primeros tiempos donde Henry Ford crea el Modelo T y el tractor agrícola que permitía a la ciudadanía adquirir autos y a los granjeros explotar más productivamente sus tierras. Astuto para rodearse de talentos y con métodos innovadores en el proceso de fabricación y de relaciones laborales, crea un reino que será decisivo en la trayectoria de los Ford mientras evoluciona la industria a lo largo de las décadas...

 

Puedo deciros de los autores que eran ya conocidos como periodistas y reporteros de prestigio en los años sesenta, publicando el libro que nos ocupa en 1987 perteneciente a una trilogía que abarca a los Kennedy, los Rockefeller y los Ford. Su intención fue desde el comienzo dar una visión histórica de los orígenes de la economía norteamericana mediante la ajetreada vida de tres familias carismáticas que no sólo forjaron su propia fortuna, sino que sentaron las bases del actual poder político de los Estados Unidos...

Datos como siempre de la contraportada y actualizados a la fecha de la edición, pero sin más verborrea, unos breves pasajes que os inciten a su lectura...
 

Influencia maternal...

Gracias a la disciplina de su madre, Henry se volvió callado e inexorablemente introvertido. Tal como él mismo recordaría más tarde, su enfoque de la vida, cuando era joven, era casi místico, y siempre trataba de descubrir el significado de cada experiencia. Recordaba, por ejemplo, las clases de boxeo impartidas por un luchador canadiense que trabajaba para su padre como jornalero. El hombre había hecho una cabeza de trapo, le había pintado rasgos humanos y colocado en un palo de la cerca para enseñarle a Henry y a sus hermanos cómo buscar el máximo efecto golpeando en la sien, justo encima de la oreja. Pronto se le presentó la oportunidad de practicar lo que había aprendido. `Un chico volcó mi almuerzo de una patada, y cuando yo le pateé un pie, él se puso a perseguirme´, recordaba Henry. `Una mujer asomada a su ventana que vio lo sucedido gritó: O zurras a ese chico o lo haré yo. Me volví y golpeé al chico en la sien. Cayó al suelo patas arriba. Nunca volví a usar ese golpe.”
 

Henry Ford se hace célebre...

"Al principio Ford quedó sorprendido por su repentina celebridad. Un día entró en su oficina y le dijo a la secretaria:`¿Sabes? Creo que debería dejarme crecer el bigote. Todo el mundo parece reconocerme´. Probó con la barba postiza durante unos días, al cabo de los cuales entró y la tiró sobre el escritorio murmurando: `Bueno, no funciona. Creo que reconocen el coche´. La multitud de curiosos se reunía frente a su casa de la calle Edison, con lo que le resultaba difícil ir y venir de la oficina. Finalmente tuvo que mudarse. Había pensado construir una residencia más segura en el excelente terreno de 55 acres que había comprado en Gaukler Pointe, un emplazamiento exclusivo en el lago St. Claire, a unos veinte kilómetros de Detroit. Pero lo disuadió la perspectiva de tener como vecinos a la autoproclamada aristocracia de Detroit y, en su lugar, decidió construir sobre una extensión de 1.500 acres que había reunido con esmero en Dearborn, a lo largo de la orilla del río Rouge: los mismos bosques por los que paseó con su padre buscando pájaros y animales cuando era niño.”
 

Rivalidad entre Henry Ford y su hijo Edsel...

Henry interrogaba constantemente a la gente que sabía de la vida privada de Edsel.

Una vez se le vio en su despacho del laboratorio de ingeniería hablando en voz abaja con uno de los sirvientes de Gaukler Pointe, y confesó que el criado era un soplón al que pagaba para que lo mantuviese informado de las actividades de su hijo cuando estaba en casa. Para escapar de la incesante vigilancia, Edsel, con todo y ser presidente de una de las corporaciones más grandes del mundo, se encontró a si mismo tratando de huir de su padre como un adolescente. Algunos empleados le demostraron solidaridad ayudándole en sus triquiñuelas. En una ocasión, por ejemplo, Edsel quiso asistir a una fiesta formal que se celebraba a primeras horas de la tarde. Sacó su traje del maletero del coche, se cambió en el despacho y salió. Su ayudante, Ed Harper, sabía que Henry no tardaría en indagar sobre el paradero de su hijo, cosa que hacía diariamente, así que instruyó a uno de los capataces de la planta para que le dijese al Ford padre que Edsel estaba en la fundición. Como viera que el capataz se mostraba vacilante, Harper le dijo: `Mira, ya va siendo hora que aprendas a decir mentiras piadosas para ayudar a Edsel´. El hombre transmitió la mentira piadosa a Ford y, cuando descubrió el engaño, poco le faltó para perder su empleo de capataz.”
 

Un nuevo producto de la Ford Motor Company...

"Mientras los diseñadores de Krafve procuraban un diseño sin igual, todo el proyecto se mantenía en el más profundo secreto. Cada vez que se informaba de la pérdida de una   

llave, todas las cerraduras que clausuraban el estudio eran cambiadas. Las puertas estaban vigiladas por agentes de seguridad durante las veinticuatro horas. El terreno elevado que rodeaba el estudio se controlaba periódicamente utilizando un telescopio para detectar posibles espías. Hacia finales del verano de 1955 el diseño estaba ya acabado, incluyendo algunos detalles que lo diferenciarían: una delantera que sus detractores aseguraban se parecía al collar de un caballo; alas traseras horizontales que chocaban con la moda de aletas verticales dominante en ese momento en el mercado; un sistema de transmisión particular, en que los cambios se hacían pulsando los botones respectivos reunidos en el centro del volante. El 15 de agosto se desveló el modelo de arcilla, y el Comité de Planificación de producción se puso espontáneamente de pie para estallar una ovación.”
 

Henry Ford II y Iacocca...

Henry quedó desconcertado por la forma en que Iacocca se promocionaba a sí mismo y por el hecho de que se apropiara de la maquinaria de relaciones públicas de la empresa para su beneficio personal, con una publicidad que dejaba prácticamente de lado al

mismo Henry. No sólo las portadas de Time y Newsweek presentaban su imagen, sino que los artículos interiores apenas mencionaban al capitán del navío Ford. Sin embargo, Iacocca había estado dispuesto a dedicar inacabables horas a las entrevistas y a las fotografías, cosa que Henry no hubiera hecho debido a que su vida privada lo absorbía cada vez más. De modo que, pese a que Iacocca pudiera haber llevado a la práctica un golpe de efecto dentro de la compañía, en última instancia Henry tenía que estarle agradecido. El modelo Mustang dio a su compañía la imagen de una empresa orientada nuevamente y corriendo por la pista. También le daba algún respiro para poder tomar las decisiones pertinentes con respecto a su vida íntima.”
 

Henry Ford II deja el mando de la Fundación Ford...

Henry se preocupó de que todos los fideicomisarios recibieran en la mañana de la 

reunión, 16 de diciembre, una carta suya. Señalaba allí que aun cuando estaba orgulloso de la Fundación en lo general, `también me ha dado motivos para sentirme frustrado y a veces simplemente irritado´. Explicando que juzgaba una hipocresía negar que la riqueza de la institución provenía de los frutos de las empresas norteamericanas, agregaba: `No represento al gran magnate empecinado, que cree que todos los filántropos son socialistas y todos los profesores universitarios, comunistas. Sencillamente quiero decir que tal vez valga la pena tratar de preservar el sistema que posibilita la existencia de una fundación (...)´. La carta iba acompañada de una fotocopia de una caricatura del New Yorker en que aparecía un ejecutivo joven de la Fundación arrojando billetes de dólares por la ventana, mientras un colega de más edad, horrorizado, le decía: `Un momento, joven: esa no es precisamente la manera en que hacemos las cosas en la Fundación Ford´. En ella había escrito un comentario de su puño y letra: `A mis compañeros fideicomisarios, con mi afecto y mi alta estima. Tal vez este personaje tiene una idea mejor.”
 

Epílogo...

En cierto modo, el drama de la historia de los Ford se asentaba en el exilio familiar.   Después de que Henry Ford II dejara la presidencia del directorio para retirarse a su hogar con Kathy, todo dramatismo despareció de la Ford Motor Company. Tal vez alguna vez vuelva otro Ford a ocupar el puesto cumbre, pero no habrá surgido del molde épico que diera origen a Henry II, o al anciano cuyo nombre heredó y cuyo poder resucitó. Después de su retiro, la historia que dominara durante casi cuatro décadas comenzó a dirigirse lentamente hacia el equilibrio descrito siempre en el último capítulo de las novelas victorianas.”
 

Libro apasionante ideal para votantes de PODEMOS, votantes que antes pudieron, guardas nocturnas, velatorios hospitalarios, lectura de noche, apasionados del capitalismo USA, apasionados de los coches, curiosos en general y a la suegra para recordarle que, cuando se vaya de este paño de lágrimas, sus jodidas normas para poder disfrutar de su sopa boba mientras dura la crisis se irán a freír espárragos...

sábado, 10 de octubre de 2015

 

 

Libro: Historia de los pueblos árabes

Autor: Albert Hourani
Editorial: Editorial Ariel
Traducción: Blanca Rivera de Madariaga
 

Traemos hoy un libro de 1991 que puede servirnos para enmarcar dentro de sus coordenadas el fundamentalismo islámico basado en una interpretación del Corán y que ha dado lugar a lo que conocemos como califato de terror o Estado Islámico donde una vez más Occidente debe involucrarse en un enfrentamiento que a ojos profanos puede parecer simplemente un asunto de religión...

 

Nada más lejos de la realidad que una interpretación simplista y se hace necesario indagar en la historia de unos países que hay que recordar que tienen poco tiempo histórico como Estado y en ocasiones sus fronteras fueron plasmadas sobre el mapa por las distintas
potencias occidentales. El autor logra de forma amena pero instructiva llevarnos por la historia de los pueblos árabes que a partir del siglo VI encontrarían en el Corán y en la lengua árabe el catalizador del islam. No es nada farragosa y encontrareis en sus páginas la comprensión del mundo actual donde los pueblos árabes tratan de entrar en la modernidad a la vez que se enfrentan a corrientes internas que muchas veces parecen indescifrables para el lector occidental.
 
Un repaso a sus siglos de historia y de histeria donde la conmoción del colapso del Imperio Otomano hizo posible que las potencias europeas se hicieran dueñas de su destino, del fin de la Guerra Fría y el ocaso de los nacionalismos junto con la existencia del Estado de Israel ha creado una amalgama que el autor al final del libro, escrito en 1991, no insinúa pero bajo su tercero análisis los barros de este lodo fundamentalista y terrorista actual se hacen visibles. Pero desde el inicio y a través de sus páginas realizareis un viaje apasionante que hace ver con otros ojos lo que a veces las noticias de actualidad y los intereses creados simplifican demasiado sin dejarnos ver la pluralidad de las sociedades árabes.
 
Albert Hourani nació en 1915 en Manchester, Gran Bretaña. Cursó estudios en el
Magdalen College de Oxford. De padres libaneses, el gran islamista Hourani inició su carrera docente en la Universidad Americana de Beirut. Estuvo en El Cairo durante la Segunda Guerra Mundial como agregado del ejército británico y tras la guerra regresó a Oxford, ciudad donde desarrolló gran parte de su actividad profesional, siendo hasta 1971 director de Middle East Centre. Declarado emérito en 1979, se dedicó a partir de entonces a dictar cursos como profesor invitado en las universidades de Chicago, Harvard y Darmouth. Es autor de numerosos trabajos sobre Oriente próximo. Fallecido en 1993, Hourani fue uno de los más eminentes conocedores de la historia y la cultura árabe del siglo XX.
Datos sacados como siempre de la contraportada del libro y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a su apasionante lectura:
 
Aparición del islam...
A principios del siglo VII se combinaron dos mundos; un mundo establecido que había perdido parte de su fuerza y seguridad, y otro limítrofe que estaba en contacto más estrecho con sus vecinos del Norte y abierto a su cultura. El encuentro decisivo entre ambos tuvo lugar en los años centrales del siglo. Se creó un nuevo orden político que incluía toda la península arábiga, las tierras de los sasánidas y las provincias sirias y egipcias del Imperio Bizantino. Las viejas fronteras fueron borradas y se crearon otras nuevas. En este nuevo orden, el grupo dirigente no estaba formado por los pueblos de los Imperios, sino por árabes de Arabia occidental y, en gran medida, de La Meca”
 
El poder y la justicia de Dios...
A mediados del siglo II de la era islámica (siglo VIII d.C.) surgió una escuela en un sentido más amplio, que agrupaba a pensadores con ideas claras y estructuradas sobre toda una serie de problemas. Naturalmente, llamarles escuela no implica que todos
tuvieran las mismas ideas o que éstas no evolucionaran de una generación a otra. Se trataba de los mutazilíes (o <<los que se mantienen apartados>>). Creían que la verdad podía alcanzarse utilizando la razón para comprender lo que se dice en el Corán; de este modo, tendrían respuestas para las preguntas antes expuestas. Dios es único. Su esencia carece de atributos. Concretamente, carece de cualidades humanas. El Corán no podía proceder de su boca; así pues, debió de crearse de otra manera. Dios es justo y, por tanto, está vinculado a un principio de justicia. Pero el hombre debe ser libre, ya que no sería justo juzgar a los hombres por acciones que no son libres de realizar. Si los actos humanos son libres y están sujetos a juicio, se deduce que la fe no basta sin buenas obras. Un musulmán culpable de faltas graves no puede ser llamado infiel ni creyente de verdad: ocupa una posición intermedia.”
 
Poesía...
“La alta poesía se escribía en lengua estrictamente gramatical, recreaba ciertos temas conocidos y recogía el eco de poemas anteriores, pero junto a ella existía una literatura ampliamente difundida que sería excesivamente simple denominar `popular´, aunque fue muy apreciada por numerosos estratos sociales. La mayor parte de ella fue efímera, compuesta de forma más o menos improvisada y no fue escrita, sino que se transmitió oralmente y se perdió con el tiempo, aunque una pequeña parte ha sobrevivido. El zéjel, que surgió en el Ándalus en el siglo XI, se extendió rápidamente por el mundo de habla árabe. También existe una tradición teatral. Han sobrevivido varias obras de teatro para sombras chinescas escritas por un autor del siglo XIII, Ibn Daniyal, pensadas para ser puestas en escena por marionetas o manos delante de una luz y detrás de una pantalla.”
 
Siglo XVIII...
En el siglo XVIII tuvieron lugar dos tipos de cambio de especial importancia. En el gobierno central de Estambul, el poder se trasladó de la familia del sultán a una
oligarquía de altos funcionarios civiles próximos o pertenecientes a las oficinas del gran visir. Aunque entre ellos había diferentes grupos que competían por el poder, estaban vinculados entre sí y también, en más de un sentido, con los altos dignatarios del funcionariado judicial y religioso. Tenían una cultura común, en la que participaban tantos elementos árabes y persas como turcos. Compartían una misma preocupación por la solidez y el bienestar del Imperio y la sociedad a la que protegían. No se mantenían al margen de la sociedad, como hicieran los esclavos familiares, sino que participaban en la vida económica a través de su control de las donaciones religiosas y los impuestos rurales, y se asociaban con los comerciantes con el fin de invertir en el comercio y en tierras.”
 
Aparición del nacionalismo árabe frente a los imperios europeos...
Tanto ´Abduh como Rida eran ulemas de educación tradicional, preocupados no sólo por justificar el cambio, sino por imponerle un límite. Para los que se habían formado en las escuelas modernas, el atractivo de la opinión de ´Abduh sobre el islam era que les otorgaba la libertad de aceptar las ideas del Occidente moderno sin sentirse traidores hacia su propio pasado. Una serie de autores, algunos de los cuales afirmaban serle fieles, comenzaron a exponer nuevas ideas sobre la forma en la que debían organizarse la sociedad y el Estado. Fue en esta generación cuando apareció de forma explícita la idea del nacionalismo entre los turcos, árabes, egipcios y tunecinos. Con anterioridad se habían producido algunos atisbos de conciencia nacional en los que subyacía algo más antiguo y poderoso, el deseo de unas sociedades ancestrales de continuar sus vidas sin sufrir interrupción; sin embargo, como idea articulada que animaba a los movimientos políticos no adquirió importancia hasta las dos décadas anteriores a la primera guerra mundial”
 
Estados árabes y el Estado de Israel...
El futuro de la relación entre los Estados árabes e Israel también pasó a estar relacionado con la cuestión del alineamiento. En la década de 1950, los gobiernos
británico y americano discutieron diversos planes para alcanzar una resolución al problema: había que realizar ciertos reajustes en las fronteras de 1949 en favor de los árabes, conseguir el regreso de algunos de los refugiados a sus hogares y la absorción de la mayoría de ellos en los países árabes circundantes. Si los Estados árabes mantenían estrechos vínculos con las potencias occidentales, ello supondría la aceptación de esta solución y algún tipo de reconocimiento de la existencia de Israel. Por otra parte, la formación de un grupo neutral de Estados árabes que mantuviera buenas relaciones con los bloques Este y Oeste podía utilizarse para incrementar el peso político de los países árabes y para consolidar sus fuerzas armadas, comportando así un cambio radical en la situación generada por los acuerdos de armisticio de 1949.”
 
La mujer árabe del siglo XX...
No obstante, estos cambios tenían lugar dentro de una estructura legal y ética que en gran medida permanecía inalterable y que continuaba manteniendo la supremacía del hombre. Efectivamente, se estaban produciendo algunas transformaciones en las formas de interpretación de las leyes islámicas relativas al estatus personal. Entre los países árabes, tan sólo Tunicia había abolido la poligamia, pero en los restantes países era cada vez más infrecuente.
En algunos países, por ejemplo en Tunicia e Iraq, las mujeres tenían menos dificultades para solicitar la disolución del matrimonio, pero en los demás países se mantuvo el derecho del marido a divorciarse sin ninguna explicación y sin un proceso legal; el derecho del marido divorciado a la custodia de los hijos a partir de una edad determinada, también permaneció inalterable. En algunos países, la edad mínima para el matrimonio se elevó. En otros, las leyes de la herencia también se reinterpretaron, pero en ninguno existía una ley secular que regulara la herencia. Aún menos se habían introducido en país árabe alguno leyes seculares sobre el estatus personal para reemplazar las que derivaban de la shari' a, como había sucedido en Turquía.”
 
Una mínima muestra de un libro fundamental para conocer la historia de los países árabes no tan ajena a la occidental y que actualmente se debate entre incorporar su sociedad a la globalización o implantar un nuevo califato basado en el terror donde Europa y Occidente tienen una buena oportunidad para llevar progreso y democracia Un libro para que la persona ajena al islam comprenda los argumentos que justifican el terrorismo fundamentalista que sólo trata de tergiversar no sólo la historia sino que además se creen los verdaderos interpretes del Corán...
 
Adecuado para mentes inquietas cristianas, inquietos de mente musulmanes y de saber un poco más, lecturas de turno de noche y estancias hospitalarias y por supuesto a la suegra que pensará que nos estamos convirtiendo en infieles y pasaremos unas risas escuchando sus diatribas para que dejemos su lectura y vayamos a comulgar como Dios manda...

lunes, 7 de septiembre de 2015

 

 

Libro: Himmler – el líder de las SS y la Gestapo

Autor: Peter Padfield
Editorial: La Esfera de los Libros, S. L.
Traducción: Ana Mendoza
Edición: Primera edición marzo de 2003

 

Europa vive una crisis humanitaria de refugiados como no se veía desde el fin de la II Guerra Mundial y es un buen momento para recordar que el conflicto tuvo una honda dimensión racial que a veces, sin ser olvidada, no se recuerda totalmente en su magnitud dentro del contexto histórico que suele reducirse a la cifra de exterminados solapando la inmersión en la superioridad racial que sufrió la ciudadanía alemana por parte de Hitler y su aparato donde destaca un hombre: Himmler
 
Leal entre leales, un tipo corriente y anodino en circunstancias normales que vivimos actualmente y que encuentra salida a sus traumas y tribulaciones en servir al líder y crear todo el aparato represivo y exterminador del régimen nazi, en el frente interior primero y luego exportando el sistema a los territorios conquistados por las armas...


 

Atormentado por sus valores religiosos, por lo poco alemán de exterminar en masa y la obsesión por encontrar los ancestros de la raza aria, crea de la nada una nueva Orden de caballería: las SS; escolta de Hítler, tropas de vanguardia en el frente ruso y leales fanáticos tras el desembarco de los aliados. A la vez, crea la Gestapo con su delfín Heydrich. Tras la purga y eliminación de los líderes de la SA, las SS irán poco a poco quitando poder al ejército y los militares de mentalidad prusiana, alzará un emporio industrial en base al exterminio de los judíos de Europa y finalmente soñará que las SS colaborarán con los aliados occidentales para mantener el orden interno de Alemania y combatir el comunismo tras ocupar el lugar de un defenestrado Adolf Hitler para terminar en la cruda realidad de ser acusado de crímenes contra la humanidad esquivando a sus captores con una cápsula de cianuro.


 

Tal vez lo más escalofriante de la figura de Himmler y sus subordinados es que eran gente corriente, personas que en circunstancias normales serían profesores de escuela o funcionarios de bajo nivel que encontraron en la borrachera del racismo y el odio al judío no sólo la oportunidad de satisfacer sus anhelos que simularan su mediocridad sino la justificación plena hasta anular la empatía y la consideración de iguales de la raza humana donde quienes no entraran dentro de las categorías útiles para el Estado nacionalsocialista sencillamente debían ser eliminados de la faz de la tierra, extirpados de la sociedad y de la ciudadanía...

 


Peter Paldfield (Bombay 1932) es un conocido biógrafo e historiador especializado en temas navales tras su paso por la Marina inglesa. Después de dedicarse al periodismo náutico ha centrado sus investigaciones en la historia de la artillería naval. Su interés por la historia de Alemania tuvo su origen en una obra que escribió sobre la rivalidad naval anglo-germánica antes de la Primera Guerra Mundial. Desde entonces ha escrito tres importantes biografías de dirigentes del Tercer Reich.

 

Datos sacados como siempre de la contra portada y actualizados a fecha de la edición, 2003 en este caso; y sin más unas breves pinceladas que os inciten a su lectura...

 

Orígenes...

Por la rama paterna, Himmler descendía de una familia de campesinos y artesanos de Ansbach, al norte de Baviera. El abuelo de Heinrich, Konrad, hijo ilegítimo de un tal

Johann Hettinger y de Johanna Himmler, que le crió, dio el salto inicial del campesinado a los estratos más bajos de la clase media. Konrad abandonó el hogar familiar a los dieciocho años para hacerse soldado. A los treinta y cinco se alistó en la Policía de Munich, siendo trasladado diez años después a la Policía de Baviera y, finalmente, a los cincuenta y tres años, habiendo sido ascendido a sargento, consiguió un puesto en la administración del distrito de Lindau, en los Alpes bávaros. Allí se casó con Ágata Kiene, veintinueve años más joven, hija del relojero de la vecina ciudad de Bregenz y tres años después nació su único hijo, Gebhard, el padre de Heinrich. Konrad Himmler murió cuando Gebhard contaba siete años. “
 

Juventud...

Por lo demás, Heinrich era un idealista romántico educado en una visión romántica de la virtud y de la historia de Alemania, como todos los jóvenes británicos, estadounidenses o franceses de su edad, a los que se había enseñado una versión absurda del pasado de su país. Un ejemplo simple pero importante de la distorsión alemana era que se pasaban por alto los factores económicos de la guerra. A dos de los héroes de la historia de Alemania inmediatamente anterior, Federico el Grande y Bismark, les habían robado la cartera: En el primer caso, fue el oro inglés el que respaldó las guerras de Prusia, y en el segundo, fue un financiero judío el que preparó el camino para los triunfos de la unificación alemana. La desaparición de este judío, llamado Bleichröder, de la historia y las biografías alemanas hasta hace muy poco es una indicación muy clara de hasta qué punto los historiadores reflejan y perpetúan los prejuicios de su época y de su sociedad. De esta manera, Heinrich Himmler, educado en una imagen nebulosa y wagneriana del pasado, más inmerso en ella acaso por los recuerdos de su padre, deseaba regresar a las raíces del pasado que, evidentemente, veía en la vida sencilla, cercana al suelo, en el este.”
 

Heydrich...

Heydrich tampoco era tan parecido al estricto ideal nórdico. Tenía las caderas demasiado anchas. El posterior ayudante de Himmler le describía como `de tipo femenino y poco germánico´. También tenía estrabismo, que le daba un cierto aire de mongol y que hacía que Himmler le acusara de descender de las hordas de Genghis Khan. Era un comentario apropiado. Incluso sus fotografías comunican la sensación de crueldad: la cara, larga y asimétrica, con labios delgados y ligeramente inclinados y los ojos glaciales de color gris azulado sugieren a un ser infinitamente calculador y diabólico. Uno de sus últimos colegas, Werner Best, le describe como `la personalidad más demoníaca de la dirección del Nacional Socialismo´. Himmler no pudo elegir mejor. Es discutible hasta qué punto fue importante su participación, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que si Heydrich no hubiera demostrado ser ideal y, además, lo mismo que Jürgen Stroop, un gemelo ideológico suyo, le habría dejado de lado enseguida, al igual que a todos los que había nombrado anteriormente.”
 

Rivalidad de las SS y el Ejército...

El documento ilustra cómo eran las técnicas de negociación de Himmler. Estaba en el umbral de una formación armada de las SS entrenada como unidad militar. Esto era más que suficiente. Ya nos deparará el futuro las oportunidades para abrir más la puerta. Por el momento, está dispuesto a aceptar las limitaciones de las SS cuidadosamente especificadas, por lo que se refiere a número de hombres y de independencia, con las que Von Blomberg intenta preservar la situación del Ejército como único organismo armado de la nación. Está previsto que las tropas armadas de las SS asuman la responsabilidad del Ejército y se encarguen del orden en el interior del país y dejen a la Wehrmacht libre para encargarse de los enemigos externos. Es interesante comentar que está contemplada la idea de aumentar el número de miembros de la Policía Política con hombres de las SS para mantener el orden detrás de las líneas en territorio ocupado en época de guerra, la expansión hacia el este que Von Reichenau había esbozado al capitán de grupo Winterbothan ese mes de febrero: `4) En caso de guerra... Se podrá llamar hasta a 25.000 hombres para reforzar a la Policía Política...¨. “

 

Qué hacer con los enfermos mentales...
Estos programas no surgieron de repente con el estallido de la guerra. Se llevaban discutiendo durante años en un círculo reducido y hacía meses que estaban preparados con todo detalle. Hitler había dado órdenes verbales para que se pusieran en marcha,
como muy tarde, en julio de 1939. A finales de mes, Boulher invitó a Berlín a entre quince y veinte directores de instituciones mentales y a otros expertos y les inició en los planes. Boulher les había dicho que si se eliminaba a una parte de los enfermos mentales, quedaría espacio libre en los hospitales, así como personal médico suficiente, como para curar a los heridos de la futura guerra. No se obligaría a nadie a participar. Sin embargo, todos los presentes estuvieron de acuerdo en que lo harían. Según un testimonio de después de la guerra, sólo les hablaron de la `eutanasia´ para los enfermos mentales. En este caso, es difícil entender por qué los cuestionarios contenían cuestiones sobre raza.”

 
Ensayando el extermino industrial de los judíos...
La escena que Himmler presenció después de abrir las puertas de la cámara de gas de Auschwitz debió de ser muy parecida a la que describió Gerstein. A los hombres de las SS trasladados del programa T4 y a los ucranianos, estonios, letones y otros auxiliares extranjeros de las SS los habían instruido sobre los procedimientos habituales en un campo especial, situado en Trawniki, creado el otoño anterior y se habían utilizado prisioneros judíos para las prácticas. Parece que lo que vio le causó poca impresión a Himmler, según Höss, ya que simplemente contempló todo el proceso hasta la evacuación del Búnker número 2 y `no puso ninguna objeción pero tampoco dijo nada´. Y esa noche estuvo de un humor excelente. Sea cual sea la interpretación que se dé a esto, no cabe ninguna duda sobre el efecto que la experiencia tuvo en sobre Gerstein. Se quedó tan destrozado por lo que vio en Belzec y Treblinka que se reunió con el secretario de la Embajada Sueca, el barón von Otter, la misma noche en que el tren regresó de Varsovia a Berlín, le contó todos los detalles con lágrimas en los ojos y le rogó que se lo transmitiera a su gobierno y a los aliados. También intentó informar al Vaticano a través del Nuncio en Berlín.”
 
Consecuencias de atentar contra Hitler...
Parece ser que Himmler habló con Hitler y le comunicó que deseaba que los juicios recibieran la máxima publicidad por parte del cine y de la radio y también le convenció de que había que entregar a los conspiradores al Volksgerichtshof, o Tribunal Popular, para que los procesos se realizaran de forma semejante pero ante un público estrictamente seleccionado para conseguir la credibilidad política. Como a los militares solamente los podían juzgar los de su misma casta, esto implicaba que antes, se debía reunir un Tribunal de Honor para expulsar a los conspiradores del Ejército. Esto es un indicativo de las profundidades en que había caído la moral y, de hecho, el honor del cuerpo de oficiales. No hubo ninguna dificultad en reunir a un grupo de generales bajo el mando del mariscal de campo Von Rundstecht, que estaban deseosos de expulsar a los oficiales nombrados simplemente contando con las pruebas de la Gestapo y sin escuchar su defensa.”
 
Tratando de huir...
"Tuvieron que abandonar los coches y continuar a pie, mezclados con los refugiados y los soldados que se dirigían a sus casas y dormir al aire libre, en estaciones de ferrocarril o en los heniles de las granjas. Himmler se había afeitado el bigote, se había colocado un parche negro sobre el ojo derecho y llevaba un uniforme de sargento de la Geheime Feldpolizei. Sus dos ayudantes iban disfrazados de soldados rasos de la misma organización, una jerarquía que posiblemente indicaba su necesidad de ser superior. Al final, fue la causa de su perdición porque la Geheime Feldpolizei era una de las organizaciones que estaba en la lista negra de los Aliados que detenían automáticamente a todos los que llevaban su uniforme de sargento para arriba. Otra cosa que Himmler también desconocía era que los daneses habían comunicado a los servicios secretos británicos que se dirigía al sur, hacia Baviera, y que estos estaban ojo avizor.”
 
Libro necesario para recordarnos que todos somos asesinos en potencia y preguntarnos cómo fue posible que surgiera una figura como Himmler donde hay que tener en cuenta todos los factores y que tal vez sea cierto aquello de que para que triunfe el mal sólo hace falta que las buenas personas no hagan nada... Pero si votar a Hitler le pareció a una inmensa mayoría de alemanes lo correcto en su momento resulta difícil entender que por evitar el comunismo se permitiera el nazismo. La virtud de Himmler fue realizar las ideas de su superior, que calaran en sus subordinados y en mantener un férreo control sobre la masa ciudadana.
 
Ideal para curiosos de lo inimaginable y esencial para comprender que el racismo y la religión, como nos sucede ahora, son fuente de largos conflictos que cambian millones de vidas y pueden lograr alterar el curso de la historia para bien o para el mal...

sábado, 1 de agosto de 2015

 

Libro: Historia de Venecia

Autor: John Julius Norwich
Editorial: Almed
Traducción: Gian Castelli
Edición: 2003
 

En los tiempos presentes, que siempre guardan semejanza con alguno de los pasados, si evocamos la ciudad de Venecia sin duda todos diríamos los canales y sus góndolas con gondoleros, algunos además recordarán sus obras de arte tanto de ornamentos como edificaciones, unos cuantos que es un lugar romántico y casi ninguno recordaríamos que durante un milenio Venecia era Su Serenísima República cuando el resto de Europa pasaba la Edad Media, el Renacimiento y la Revolución Francesa pasando por los equilibrios de poder en Europa y cuyas galeras eran a la época lo que la VI Flota a nuestros tiempos...
 
Termina la era pagana de Roma y el cristianismo es la religión oficial y única tolerada,
con el imperio desmembrado, con Bizancio en Oriente y Roma en Occidente, donde mientras se mantiene en el primero en el segundo se va disgregando a su vez en distintos reinos. Surge en la península italiana una ciudad estado que terminará siendo un imperio mercantil y político merced a la invulnerabilidad de su laguna a las invasiones y una poderosa flota de galeras que incluye su construcción y el arte de navegarlas a la vez que los venecianos idean un sistema representativo que busca evitar el poder terrenal hereditario, todo lo contrario a lo que sucedía en el resto de Europa a la vez que era salvaguarda de la expansión otomana.

 
John Julius Norwich nació en 1929 cursando estudios en el Upper Canada College en Toronto, en Eton, Universidad de Estrasburgo y tras prestar servicio en la Armada continuó su educación en el New College de Oxford, donde se graduó en lengua francesa y rusa. En 1952 se incorporó al Foreign Service donde permaneció doce años, sirvió en las embajadas británicas de Belgrado y Beirut y formó parte de la delegación británica de desarme en la Conferencia de Ginebra. En 1964 abandonó el servicio activo para dedicarse a escribir. Datos como siempre de la contraportada de la cubierta.
 
Aunque pueda asustaros el volumen por su tamaño, os aseguro que se devora deliciosamente desde la deliciosa introducción donde el autor nos cuenta y comparte la pasión heredada de su padre por la ciudad de Venecia y de su historia, pasión que se destila en cada página y en cada acción que marcó el declive de Venecia hasta el fin de su republicanismo con Napoleón. Comprenderemos el porqué del carácter festivo y fastuoso de sus habitantes, de su peculiar sistema de poder que perduró mil años y resultará fascinante ver pasar imperios, Papa y reyes mientras Venecia permanecía eterna para asombro, elogios y admiración de quienes las visitaban...
 
Pero dejo mi verborrea y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a querer saber más.
 
Orígenes...
Así al menos reza la antigua y venerable tradición veneciana. Por desgracia, el
documento en el que se basa, y que relaciona la fundación con la visita de tres cónsules enviados desde Padua para establecer un emplazamiento comercial en las islas del Rialto, es mucho más plausible que auténtico. Semejante misión podría, en efecto, haber recalado en las islas; podría incluso, como posteriormente asevera el documento, haber conmemorado el evento con la construcción de una iglesia dedicada a San Jaime. Sin embargo es seguro que los paduanos contribuyeron poco o nada a aquellos primeros intentos de expansión colonial, y además la fecha que con tan formidable precisión se nos proporciona diríase demasiado temprana para haber visto iniciativa independiente alguna por parte de los propios isleños, pocos de los cuales se veían como residentes fijos, al menos durante la primera mitad del siglo V. Con el paso de cada oleada de bárbaros, la mayoría de aquellos regresaban a sus casas -o a lo que quedaba de ellas- e intentaban reanudar su vida en el continente. Fueron sus descendientes quienes posteriormente comprendieron que no podían seguir así."

 
Idiosincrasia como Estado...
Con todo, no conviene exagerar tal distinción. Uno de los secretos del poderío veneciano residía en el hecho de que la República nunca contempló la dualidad defensa/comercio como dos entes separados. Sus capitanes de guerra, tanto entonces como posteriormente, nunca dejaron de compaginar su actividad con el comercio, predisposición ésta que supuso que muchas de sus expediciones militares lograran incluso autofinanciarse mientras que los buques mercantes tenían que permanecer siempre dispuestos para defenderse contra los piratas o, de vez en cuando, contra sus competidores. En la Europa feudal, en la que los guerreros de la nobleza se mantenían altivamente ajenos al comercio, un sistema tal hubiera resultado imposible, pero en Venecia no existía una casta militar por sí misma: los nobles eran mercaderes y los mercaderes nobles, con idénticos intereses entre unos y otros. Del mismo modo, los buques de guerra que producía el Arsenal se hallaban dotados de tanto espacio adicional como era posible para carga suplementaria, y a los comerciantes se les proporcionaban abundantes medios de defensa.”
 
Potencia europea...
El XIV había sido un siglo duro para Venecia, tal vez el más duro de toda su historia. Había comenzado con dos amagos revolucionarios: el de Marin Bocconio y el más
peligroso de Bajamonte Tepiolo. Luego, a eso de la mitad de su recorrido, había sufrido un tercero cuando el viejo Marino Faliero deshonró tanto al ducado como a la República y hubo de pagar por ello con su propia vida. Poco después, las sospechas que rodeaban el comportamiento de Lorenzo Celsi habían socavado todavía más el prestigio ducal. En el extranjero se había perdido Dalmacia y se había librado con Génova un fatídico pulso que había durado de modo intermitente unos cincuenta años. Los principescos vecinos de la República en el ámbito de la Italia continental -los Della Scata, Visconti, Carrara- no le habían dado respiro en ningún momento, y la peste negra, que desde 1348 retornaba de modo implacable cada pocos años para diezmar nuevamente la población, se negaba a pasar al olvido.”

 
Pérdida de Vicenza...
Para Venecia la pérdida de Vicenza, a la que quince días después había seguido la de Legnago, era mucho más grave Y presagiaba malos tiempos para el futuro. Con o sin Maximiliano, las fuerzas de la Liga eran poderosas: su velocidad y empuje formidables, y su moral alta, mientras que el ejército de la República, superado en número y en capacidad estratégica, se batía en retirada. La temporada de campaña apenas había comenzado. ¿Qué nuevas calamidades no habían de tener lugar antes de que concluyera? Padua, desde luego, podía temer un nuevo ataque, y si Padua caía, ¿qué posibilidades quedaban de conservar las costas continentales de la laguna? A lo largo de los últimos veinte años había sufrido daños irreparables. Tanto su comercio de Oriente como su Imperio de Occidente se encontraban en ruinas. Su honor se mantenía más o menos intacto, pero su reputación se había ido al traste. Sus finanzas se encontraban en estado crítico, y no tenían perspectivas de mejorar. Con el enemigo a las puertas, ¿qué esperanza tenía de sobrevivir?”

 
La alianza que vencería en Lepanto al turco...
El tratado resultante quedó formalmente proclamado el 25 de mayo de 1571 en San Pedro. Había de tener carácter perpetuo, ser ofensivo además de defensivo, y dirigirse no sólo contra los propios turcos otomanos sino también contra sus vasallos moros y sus correligionarios de las costas norteafricanas. Los signatarios -España, Venecia y el
Papado (aunque las puertas quedaban abiertas para que el emperador y los reyes de Francia y de Polonia pudieran unirse si así lo deseaban)- se comprometían a reunir 200 galeras, 100 navíos de transporte, 50.000 soldados de a pie y 4.500 de a caballo, así como la artillería y la munición necesarias. La fuerza resultante se reuniría todos los años, como muy tarde en el mes de abril, para llevar a cabo una campaña de verano allí donde juzgaran conveniente, y cada otoño tendrían lugar en Roma consultas encaminadas a decidir la actividad del año siguiente. Si España o Venecia se veían atacadas, cada una correría en auxilio de la otra, y ambas se comprometían a defender los territorios papales con todas sus fuerzas. Se lucharía siempre bajo el estandarte de la Liga, y las decisiones importantes serían adoptadas mediante el voto mayoritario de los tres generales al mando: Sebastiano Venier en representación de Venecia, Marcantonio Colonna en nombre del Papado y, por España, don Juan de Austria, capitán general de la flota combinada y medio hermano del rey.”

 
Venecia entierra al dogo Morosini en 1694...
Como cabía esperar, tuvo un impresionante funeral, primero en Nauplia, donde su
corazón y demás vísceras fueron encomendadas a la iglesia veneciana de San Antonio, y más tarde en la propia Venecia -en San Giovanni y San Paolo-, tras lo cual el cuerpo fue enterrado en San Stefano, donde una lápida sepulcral tallada señala el lugar en el que reposa. Sin embargo, el mayor monumento a Morosini no se encuentra allí, sino en el propio Palacio Ducal. En el extremo más alejado de la Sala dello Scrutinio, se alza un inmenso arco triunfal de mármol que llega casi hasta el techo y que aparece adornado por seis pinturas simbólicas de Gregorio Lazzarini. El conjunto no se distingue especialmente ni por su arquitectura ni por su calidad artística, y de hecho se antoja curiosamente fuera de lugar en tan inesperado entorno, pero pocos monumentos conmemorativos podrían ilustrar mejor el respeto que Venecia sentía por el último de sus grandes dogos guerreros o la gratitud que experimentaba hacia él por haber logrado devolverle, al menos durante unos años, parte de su antigua auto estima."

 
Bonaparte y el fin...
El siguiente informe veneciano acerca de Bonaparte -procedente del `podestá´ Alvise Mocenigo y fechado en Brescia el día 26 de mayo- nos revela a un Napoleón más airado. En su retirada, a los austriacos se les había permitido ocupar la fortaleza de Peschiera, situada junto al lago Garda. Las autoridades venecianas, salvo por una muy apocada protesta, no habían hecho el menor esfuerzo por impedirlo, y Bonaparte quería saber por qué. Mocenigo bien podría haberle hecho ver que, dado que los franceses se hallaban por entonces en Brescia (y sin permiso ni oposición alguna), difícilmente tenían derecho a protestar. No obstante, debió de juzgar que la actitud del general no recomendaba el empleo de tales argumentos. Por el contrario, informó al Senado de que finalmente había podido aplacarle, y de que al partir, Napoleón había llegado al extremo de manifestar públicamente su amistad hacia Venecia. Sin embargo, señala el informe, `se muestra orgulloso en grado sumo. Cualquier circunstancia, por nimia que sea, que parezca oponerse en lo más mínimo a sus designios provoca instantáneamente en él la ira y las amenazas.”
 
Lectura apasionante de principio a fin y sin resultar pesada o farragosa, todo lo contrario, con un estilo ameno, didáctico y dinámico que además os permitirá tomar notas por si vais a Venecia para seguir y observar los distintos monumentos y su significado cuando fueron realizados.
 
Ideal para lectura de verano, convalecencias y servicios nocturnos con tiempo muerto sin olvidar a los amantes de la historia y del arte. Ideal para la suegra que al ver el tocho se quedará pasmada y nos permitirá echar unas risas viendo su azoramiento para disimular que le gusta cuando no es capaz de leer libros de más de diez páginas...

 

sábado, 20 de junio de 2015

 

 

Libro: Los Bin Laden 
 - Una familia árabe en un mundo sin fronteras -

Autor: Steve Coll
Editorial: RBA Libros, S A
Traducción: Ana Guelbenzu, María Alonso, David Paradela
Edición: Primera edición, septiembre 2008

 

Resulta harto difícil para la ciudadanía no árabe y que no profese la religión musulmana comprender el fenómeno terrorista de Al Qaeda y de su fundador Osama Bin Laden. Inducidos por la propaganda de guerra contra el terrorismo por una parte y la construcción de un mito islamista por el otro, nos queda la imagen del noticiero con Osama posando con su fusil de asalto y la idea de un jeque religioso y millonario capaz de poner en jaque a la cristiandad y extender el radicalismo islámico como forma de gobierno...
 
Pero la realidad es más compleja y se hace necesario conocer el origen de Osama, el origen de su capacidad financiera y el origen de su poder como organización terrorista lo cual implica conocer a su vez las entretelas de las relaciones de EEUU con Arabia Saudí y la especial idiosincrasia, y porqué no decirlo, de hipocresía, de los dirigentes saudíes que son a la vez custodios de los santos lugares musulmanes de Medina y La Meca.