"Lomo con tapas"

Suplemento literato cutre de The Adversiter Chronicle

jueves, 14 de diciembre de 2017

 

Libro: Los cien días – o el espíritu de sacrificio-

Autor: Dominique de Villepin
Editorial: Inédita Editores S. L.
Traducción: Dinah de la Lama Saul
Edición: Febrero 2005
 

El 26 de febrero de 1815, el hombre que puso de rodillas a las monarquías europeas y llegó a coronarse emperador, zarpa desde la isla de Elba rumbo a las costas francesas donde será aclamado por el ejército y el pueblo para que tome el poder y restituya a Francia la gloria perdida. Tendrá en contra a viejos copartícipes de la revolución y a la clase aristocrática obra suya donde premió con títulos nobiliarios a familiares, amigos y compañeros de armas que ahora temen perder lo ganado y se alían contra Napoleón que abandona en esa jornada su destierro...

 

La propuesta de hoy es un viaje a los cien días largos que duró el regreso de Napoleón y cómo su impronta a la hora de renunciar al poder sacrificando su persona ha marcado un antes y un después en la historia política de Francia. Quien espere encontrar hazañas bélicas de la era napoleónica en etapa final se encontrará con una crónica de las maniobras políticas y de sus protagonistas que marcaron el fracaso del intento de Napoleón de asegurar el trono para su hijo y cambiar sus formas y maneras abrazando el liberalismo parlamentario pero intenciones vistas como embustes por sus contemporáneos que temían el regreso a las formas y maneras imperiales tras el manto del diálogo. Un relato fascinante hilvanado con maestría por el autor que logra trascender el localismo de la obra y traslada al lector a la época que narra...
 
Dominique de Villepin es hijo del senador Xavier Galouzeau de Villepin, pasó su infancia y adolescencia a caballo entre Europa y América, alternando estancias en Venezuela, Francia y Estados Unidos. Licenciado en Letras y Derecho, ha consagrado su vida profesional a la diplomacia y la política. Desde 1980, año en el que fue nombrado encargado de cuestiones relativas al cuerno de África en la Dirección de Asuntos Africanos y Malgaches, ha ejercido diversos cargos siempre vinculados a la proyección exterior de Francia. Entre 1993 y 1995 fue jefe de gabinete de Alain Juppé, ministro de Asuntos Exteriores, y entre 1995 y 2002 ocupó el cargo de secretario general de la Presidencia de la República. En el año 2002 fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores y desde abril de 2004 se ocupa de la cartera de interior...

Profusos datos sacados como es habitual de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Los Borbones recuperan el trono de Francia...

Al principio, horrorizados por la perspectiva del retorno de los Borbones, los notables, al ver que su estatus queda garantizado, se van conformando. A la era de las opiniones revolucionarias le sigue la de los intereses, que asegura el triunfo de la burguesía sobre la nobleza, de la Francia moderna sobre el Antiguo Régimen. Desde el Consulado, que ha dado paso ampliamente al retorno de los emigrados, se han ido tejiendo numerosos vínculos en el seno de estas élites. Todos aplaudían, tras veinticinco años de conflicto, el retorno de una paz que ha costado más de un millón de muertos. Este alivio se expresa con indecencia cuando los aliados entran en París, aclamados en el faubourg Saint-Germain. Ni los emigrados que entraron entre los equipajes de los Borbones ni los realistas de mañana, que pasan del Comité de Salvación Pública a la realeza del hermano pequeño de Luis XVI sin aparentes remordimientos, nadie quiere oír hablar del César coronado, entronizado quince años antes.”
 

Comenzando el retorno a Francia desde la isla de Elba...
La operación se prepara de forma minuciosa. La buena estrella de Lodi ampara el encuentro de esta misteriosa aventura que conjuga el azar y el silencio. El cielo se abre milagrosamente y la puerta de la jaula queda entreabierta. El 16 de febrero, la vigilancia se hace menos efectiva: Campbell abandona Elba para ir a pasar ocho días a Florencia cerca de su amante. Más o menos en el mismo momento, gracias a un emisario de Murat, le ha llegado a oídos del emperador la clausura, en principio próxima, del Congreso de Viena. Puede creer que los aliados, pronto dispersos, ya no dispondrán de la capacidad de respuesta rápida y concentrada que comporta su agrupamiento en la capital austriaca. Las noches, todavía largas, favorecerán su huida. El momento no podría ser más propicio. Napoleón da sus primeras órdenes en previsión de la partida: reparación de los barcos, camuflaje de la bricbarca L´Inconstant como si fuera un navío mercante inglés, reunión de fondos, aprovisionamiento de víveres y otros problemas clásicos de la intendencia.”

 

Napoleón regresa a las Tullerías...

Los testigos confirman unánimemente la emoción de Napoleón. Disfruta de estos instantes de felicidad entre los suyos, en profunda comunión con la muchedumbre entusiasta, conmovido por el fervor de miles de miradas que le siguen a cada paso. En un breve aparte, le reprocha a la reina Hortensia haber buscado los favores de Luis XVIII y del zar: `Cuando uno ha compartido la grandeza de una familia´ le dice él, `es necesario saber padecer en la adversidad´. Su hijastra, nombrada duquesa de Saint-Leu por el muy cristiano rey, se inclina llorando, pero Napoleón ya la ha perdonado. Sin embargo, el emperador pone fin rápidamente a las efusiones. Sin ignorar las dificultades que le esperan, vuelve a sus aposentos, apresurado por girar la página de la reconquista. Ahora lo que le interesa es ponerse al frente de los deberes que le impone su cargo y consagrarse por entero a las necesidades de la supervivencia.”
 

Recelos del “nuevo” Napoleón...

"Tampoco Madame de Staël confía en la sinceridad de su metamorfosis: `Era una necedad pretender enmascarar a un hombre tal en rey constitucional -afirma en sus Considérations sur la Revolution française-. Se despreciaba plenamente a Bonaparte haciéndole usar un lenguaje contrario al que había sido el suyo durante quince años. Estaba claro que solamente podía proclamar principios tan diferentes a los que había seguido cuando era todopoderoso, porque se veía forzado por las circunstancias. Ahora bien, ¿qué es un hombre así cuando se deja forzar? El terror que inspiraba y el poder que resultaba de este terror ya no existían. Era un oso abozalado al que todavía se le oía murmurar, pero al que sus domadores hacían bailar a su son´. Ciertamente, ella aprueba el Acta adicional, pero no le perdonan a Napoleón nunca su exilio ni la retirada de la circulación de su De Alemania. No olvida ni sus injurias ni sus amenazas contra ella y contra su adorado padre, este Necker a quien Napoleón califica de `profesor de colegio´, pesado y vanidoso, que no es más capaz de prever la Revolución que de contenerla cuando era ministro de Luis XVI.”
 

Waterloo...
Empleando sabios efectos de escenificación, el emperador coloca sus fuerzas en disposición de ataque. El ritual no tiene otro objetivo que impresionar al adversario y estimular el ardor de sus soldados. `Era -precisa el teniente Martin- un espectáculo con toda la magnificencia. Las bayonetas, los cascos y las corazas resplandecían, las banderas, los estandartes y las bombardas de los lanceros, bajo el soplo del viento, hacían ondear los tres colores. Los tambores repicaban, los instrumentos de viento sonaban, la banda del regimiento entonaba la melodía de `Velemos por la salud del Imperio´. Desplegadas en abanico, las tropas arden en deseos de entrar en combate. Según la costumbre, la artillería de la Guardia lanza tres disparos al aire para enunciar el principio de la masacre. Son alrededor de las once y media.”

 

Alegría de Luis XVIII tras la derrota de Napoleón en Waterloo...

"La alegría resulta aún más viva, indecente incluso, si se piensa en la muerte de miles de soldados franceses y en la invasión del territorio. Los realistas se abrazan mientras suenan las campanas y gante se ilumina con mil fuegos. Luis XVIII hace un brindis por la victoria: `Nunca -dice-, había bebido por el éxito de los aliados antes de la restauración: su causa era justa pero ignoraba sus intenciones para con Francia. Hoy, que son los aliados de mi corona, que no combaten a los franceses sino a los bonapartistas, que se esfuerzan tan noblemente para conseguir la liberación de mi pueblo, podemos saludar sus victorias sin dejar de ser franceses´. Palabras imprudentes que el futuro no tardaría en desmentir. En el mismo momento, acordémonos, París celebra la victoria de Ligny.”
 

Delicioso libro que narra un momento apasionante de la historia de Francia y Europa que consta además de algo que nos encanta como son las notas a pie de página, no estas farragosas pero necesarias de puntualizar un significado o un dato; el autor logra que se pueda leer el libro ignorando las notas pero detenerse en ellas cuando se indica es enriquecer el hecho narrado, asomarnos más profundamente a la acción descrita en ese párrafo, así que doble placer de lectura que lejos de lastrar la misma consigue captar más aún nuestra atención y hay una inmersión placentera por parte del lector. Recomendable para amantes de la historia, estudiosos de la época y lecturas reposadas en tiempos de fiestas navideñas. Cuidadín con regalar a la suegra que igual empieza a dar la turra con sus recuerdos de chochez donde fue contemporánea de Josefina y su difunto marido funcionario con Fouché confundiendo fechas y vivencias, cuidadín cuidadín...

 

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lunes, 13 de noviembre de 2017

 

Libro: Kruschev -El hombre y su época-

Autor: William Taubman
Editorial: La Esfera de los Libros, S. L.
Traducción: Paloma Gil Quindós
Edición: 2005
 

Se cumplen cien años de la revolución rusa de 1917 que dio lugar a la Unión de Repúblicas Soviéticas bajo el sistema comunista y a medio planeta bajo la influencia soviética tras el fin de la II Guerra Mundial para librar a partir de 1945 una guerra fría con su antagonista de sistema, los EEUU. Un sistema que colapsó en 1989 y cuya ideología vive cien años después de su intento de llevarlo a la práctica una especie de renovación que se mueve entre el populismo en Europa y las dictaduras civiles en las repúblicas hispanas donde plantean que el ideario comunista sigue vigente, con el
socialismo como paso previo, y se plantea que corrigiendo los errores de la URSS es perfectamente viable llevarlo a la práctica. Que mejor homenaje que una biografía del camarada Kruschev, sucesor de Stalin y protagonista junto con JFK de la crisis de los misiles en Cuba que llevó a la humanidad al borde de una guerra termonuclear...
 
William Taubman ocupa (2005) la cátedra Bertrand Snell de Ciencias Políticas en la Facultad de Amherst...
 
Y poco más os puedo contar porque la contraportada es verdaderamente parca en datos y es de suponer que si buscáis en Internet encontréis más datos del autor, que logra dotar a la narración de agilidad periodística y estilo literario que se agradece cuando se aborda un tocho de setecientas páginas logrando esa magia para el lector de devorarlo y quedar con ganas de más...
Y sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 
Orígenes...
Kruschev nació el 15 de abril de 1894 en el pueblo de Kalínovka, en el sur de Rusia. Sus padres, Serguéi Nikanórovich Kruschev y Aksinia Ivanovna Kruscheva, eran campesinos pobres, como los padrinos de su bautizo, que se celebró en la iglesia del Arcángel del pueblo. Nikita Kruschev vivió en Kalínovka hasta 1908, año en el que su familia se desplazó a Yuzovka, ciudad minera del este de Ucrania. De los varios miles de páginas que ocupan las memorias que dictó en sus últimos cinco años, Kruschev sólo dedicó unas cuantas a los catorce primeros años de su vida. `Nada más empezar´, recuerda su hijo, `anunció que no iba a contar su vida desde la infancia. No soportaba los relatos cronológicos, le deprimían´. Sin embargo dedicó una buena parte a los años vividos en los alrededores de las minas de Yuzovka; y nunca en toda su vida política mencionó que su padre hubiera sido labrador, sino minero u obrero. Parte de este subrayado selectivo era político -la cabeza visible de un Estado obrero necesitaba un pasado proletario-; pero no todo: hubo muchas cosas de la vida en Kalínovka que su insigne paisano prefirió postergar u olvidar.”
 
Gobernante de Ucrania tras el fin de la II Guerra Mundial...
Kruschev hubo de encarar otros retos de posguerra. Uno de ellos fue la Iglesia Católica griega, el mayor estandarte de las señas de identidad ucranianas, cuyos prosélitos habían llegado a sumar tres millones antes de la guerra. Si bien entre 1939 y 1941 los comunistas trataron de limitar su influencia (recaudando impuestos discriminatorios, divulgando propaganda antirreligiosa y recogiendo o falsificando pruebas incriminatorias contra la jerarquía eclesiástica), Kruschev actuó con cautela, dada la precaria situación internacional y la fuerte base popular de la Iglesia. En 1944 seguía teniendo razones para optar por la prudencia, y sobre todo hasta que los aliados occidentales aceptaran el control soviético sobre la Ucrania occidental dentro del acuerdo que puso fin a la guerra. La misión de aplastar a la Iglesia Católica griega quedaba pendiente.”
 
Aspirante al poder...
"El avance de Kruschev era obvio para los cargos comunistas que sabían por dónde soplaba el viento. A finales de 1953 hacía falta su visto bueno para todas las decisiones importantes. Hasta febrero de 1954, Malenkov dejó de aparecer a la cabeza de las listas de delegados del Presidium, que empezaron a ordenarse alfabéticamente. En noviembre, a la Cancillería del Presidium, dirigida por Sujánov, ayudante de Malenkov de toda la vida, la sustituyó una Sección General bajo control de Kruschev. Todo el aparato del Comité Central, con tentáculos que llegaban a todas las esferas de la vida, quedó en sus manos. Entretanto, en marzo de 1954, su protegido, Iván Serov se hacía cargo del KGB.”
 
Derribo del U2...
Kruschev quedó horrorizado cuando supo que el presidente Eisenhower había aprobado los vuelos espía: `¡Qué descaro! ¡Qué vil descaro!´ Le recordaba a los delincuentes que hacían presa en transeúntes indefensos siendo él niño en Yuzovka. `Pero nosotros no somos transeúntes indefensos. Nuestro país es fuerte y poderoso.´ ; Más que `ira o sensación de haber hecho el ridículo´, le pareció a Priscilla Johnson, `el soniquete de sus afirmaciones era la decepción por la ruptura de una amistad´. A la pregunta de si aún recibiría a Eisenhower en la Unión Soviética, vaciló durante un largo medio minuto. `¿Qué decir? -replicó por último-. Pónganse en mi lugar y respondan por mí. Soy una persona, tengo sentimientos humanos.´ Con todo, la cumbre y la visita seguían en pie. Kruschev aseguró que `no habría excesos durante la estancia del presidente´. Estaba haciendo todo lo posible por garantizar que `la situación internacional vuelva a la normalidad´, y pidió a los periodistas allí congregados que no escribieran `nada que pueda aumentar la tensión y la ceguera´. Para Priscilla Johnson, Kruschev parecía `dialogar consigo mismo´, como si `intentara disuadirse de ir a París´. La sensación que dejaron sus comentarios, recuerda Troyanovsky, era que `no acababa de decidirse por qué hacer.´
 
Balanza de misiles a favor de EEUU...
"En febrero de 1962 Kruschev se dirigió a Pitsunda con ánimo de descansar y preparar una importante reunión del Consejo de Defensa del país, en la que iban a darse cita los altos mandos militares, destacados ingenieros de misiles y delegados del Presidium. Presidiendo la sesión con la ropa que usaba en sus vacaciones (chaqueta verde y pantalón gris) -que contrastaba mucho con la formalidad del vestuario de todos los demás-, Kruschev tuvo que oír a los comandantes reconocer que los ICBM soviéticos existentes no estaban en condiciones de enfrentarse a los estadounidenses. El R-16 (llamado SS-6 en Occidente) tardaba horas en prepararse para su lanzamiento, mientras que los misiles Minuteman estadounidenses podían dispararse en unos minutos. `Antes de haberlos preparado -se lamentaba el mariscal Moskalenko-, no habrá quedado de nosotros ni un charquito.´ Es más, si los estadounidenses no destruían el R-16, su propio líquido inestable podría hacerlo. Para evitar la explosión, tenía que drenarse cada treinta días, mientras que el combustible sólido del Minuteman podía permanecer preparado indefinidamente. `La mirada de padre recorría la sala con pesimismo -dice Serguéi Kruschev-. El resultado que perseguía volvía a revelarse imposible. Pidió a los presentes que pensaran qué podría hacerse para reducir al mínimo el tiempo que llevaría ponernos a la altura de los estadounidenses´.”
 
Destituido a la manera soviética...
En la mañana del día 15 (1964) un nuevo equipo de seguridad había sustituido a la escolta que durante tantos años trabajó al servicio de Kruschev. De las múltiples líneas telefónicas de su residencia en las colinas de Lenin -entre ellas varias interurbanas y especiales del Gobierno-, ya sólo funcionaban una línea local y la de la casa cuartel. A primera hora de aquella mañana, una gran berlina Chaika ocupó el sitio de la descomunal limusina negra ZIL, a la que sólo tenían derecho tres personas en todo el país: el secretario del Partido, el primer ministro y el presidente del Presidium del Soviet Supremo. Aquel mismo día la Chaika dio paso a un Volga corriente de color negro, lo que relegaba a Kruschev al nivel de los funcionarios intermedios a quienes tan mal había sentado que recortara sus privilegios.”
 
Apasionante biografía de un hombre cuyas virtudes eran a la vez sus defectos y un reformista que se adelantó a su tiempo, que jugó de farol la partida de la guerra termonuclear pero que creía en la distensión y en el sistema que representaba siendo consciente de que había que mejorar las condiciones de vida de la población pero que no quería renunciar a la ideología comunista convencido de que con las debidas reformas se llegaría a superar a los EEUU en casi todas las áreas. Ideal para votantes de izquierdas que creen en la democracia asamblearia, jóvenes neo comunistas que no entienden las maniobras de sus lideres y amantes de la historia que gustan conocer el pasado para comprender el presente. A la suegra mejor no regalárselo porque acabaría forrando la pata de la cómoda, que no se gasta un céntimo en reparar el mobiliario la muy tacaña...

Lunes, 23 de octubre de 2017

 

Libro: La conspiración
-La historia secreta de John y Robert Kennedy-

Autor: David Talbot
Editorial: Crítica, S. L.
Traducción: Rosa Mª Salleras Puig
Edición: 2008
 

Se anunciaba fechas atrás la desclasificación de nuevos archivos referentes al asesinato de JFK y es buen momento para la lectura de un título que es otra nueva obra donde se trata de aclarar quién estaba detrás del magnicidio ya que a estas alturas y el tiempo transcurrido todo apunta a una conspiración donde, si bien hay testimonios a medida que los protagonistas fallecen, aún faltan los documentos que den materialidad a lo que hasta ahora han sido susurros de la verdad, comisiones de investigación que no dejan satisfechos a nadie o sencillamente son burdas tapaderas e intentos de desviar la atención; faltan pruebas por escrito que den veracidad de que hubo una conspiración donde la CIA dio un golpe de estado con la colaboración de la mafia y los anticastristas como carne de cañón...

 

Por otra parte la administración de JFK fue una odisea apasionante con la construcción del muro de Berlín, la crisis de los misiles, la lucha por los derechos civiles, la fascinación que la primera dama provocó en todo el mundo, un plan para combatir los movimientos de liberación con progreso y estabilidad en el continente pero marcada desde su juramento como presidente por el caso de Bahía Cochinos y con una cúpula militar, los servicios de inteligencia, el FBI y la mafia incómodos con los planes de futuro y de presente de JFK. El autor nos lleva de la mano de su hermano Robert por los avatares, sí dignos de Camelot, por proteger a su hermano políticamente, la mortificación de no haber evitado su asesinato para finalmente dejar de ser Bobby e inmolarse en nombre de la esperanza y la justicia de la verdad para ser Robert Kennedy y al igual que su hermano ser abatido cuando intentaba llevarlo a cabo.
 
David Talbot ha sido pionero del periodismo on-line para The New York Times y fundador y editor de Salon. También ha trabajado como editor para la revista Mother Jones y San Francisco Examiner y ha colaborado con The New Yorker y Rolling Stone.
 
Datos sacados de la contraportada por no variar y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:

 

22 de noviembre de 1963...
Igual que cualquier otro ciudadano estadounidense que vivió aquel día, Robert F. Kennedy nunca olvidaría el modo en el que se enteró de que alguien le había disparado a su hermano. El fiscal general, que acababa de cumplir treinta y ocho años, estaba almorzando potaje de almejas y patatas y bocadillos de atún, en compañía del fiscal federal Robert Morgenthau y su asistente, junto a la piscina de Hickory Hill, su mansión de la época de la guerra civil en Mc Lean, Virginia, en las afueras de la capital. Era un día de otoño perfecto, el clásico viernes por la tarde, azul intenso y fresco que promete un gran fin de semana, y el rojo fuego y oro de las hojas de los nogales, los arces y los robles, apostados cual centinelas a lo largo de toda la propiedad, iluminaba el terreno verde y ondulante que rodeaba la residencia. Kennedy acababa de emerger de un baño al mediodía, y mientras hablaba y comía con los juristas invitados, su traje de baño seguía chorreando.”

 

JFK candidato a la presidencia de EEUU...
La llamada de Kennedy a liberar Cuba desconcertó especialmente a Nixon, puesto que el vicepresidente, en colaboración con la CIA y un puñado de refugiados cubanos, estaba planeando, precisamente, esta operación. Kennedy, en el cuarto y últimos debate de la campaña, hizo un llamamiento a la liberación de Cuba, y Nixon, obligado a guardar silencio acerca de este plan ultrasecreto, tuvo que morderse la lengua. `No tuve más opción que adoptar una postura del todo contraria y atacar la defensa de Kennedy de una intervención abierta en Cuba´, escribiría Nixon en sus memorias del año 1978. `Escandalicé y decepcioné a muchos de quienes me apoyaban... en aquel debate, Kennedy transmitió la imagen, a sesenta millones de personas, de que él era más duro que yo respecto a Castro y al comunismo.´ Nixon, un maestro de la magia negra en política electoral, había encontrado por fin la horma de su zapato.”

 

Robert Kennedy contra Hoffa...

En la mesa de los testigos, los ojos pequeños y brillantes de Hoffa relucían con aguda inteligencia. A pesar de los incesantes ataques de Bobby y de los miembros del comité, el dirigente sindical, resuelto y determinado, nunca cedió, siempre capaz de escabullirse cuando parecía que estaba arrinconado. En ocasiones, Hoffa se cansaba de eludir y esquivar los golpes y entonces atacaba a Kennedy con algún epíteto. `Está usted enfermo, eso es lo que le pasa, está enfermo´, le escupió a Kennedy una tarde después de un duro intercambio con el abogado del senado.”

 

Guerra Fría...
El discurso de la paz de JFK marcó un hito y constituía, nada más y nada menos, que un intento de acabar con el cara a cara que enfrentaba a las dos superpotencias y que había esclavizado al mundo desde hacía más de una década, desde el momento en que los soviéticos iniciaron sus propios ensayos nucleares en el año 1949. En años recientes, se ha convertido en una tendencia de moda, tanto entre los conservadores como entre los liberales belicistas, reivindicar a JFK como uno de los suyos. Sin embargo el apasionado discurso de JFK en la American University demostraba claramente que ya no era un liberal de la guerra fría. `No, JFK no era un halcón, ni un soldado de la guerra fría´, observaría Ted Sorensen años más tarde, sino un pragmático, continuó Sorensen, profundamente consciente de que la locura humana conducía a la tragedia. Y estaba resuelto a desmilitarizar las relaciones entre las potencias nucleares antes de que ocurriera una catástrofe.”

 

El informe Warren...
Robert Kennedy estaba atrapado en una posición imposible. En privado, rechazaba con desdén el informe Warren, al que consideraba nada más que un ejercicio de relaciones públicas diseñado para tranquilizar al público. Sin embargo, en aquel momento no deseaba cuestionarlo en público y, por lo tanto, no le quedaba otro remedio que apoyarlo. Concederle una aprobación superficial era una manera de evitar más preguntas de la prensa sobre el asesinato: `Ustedes ya conocen mi posición, pasemos a otra cosa´. En el año 1964, su situación política, y emocional, no le permitía hacer más. `En público, siempre respaldó a la Comisión Warren, creía que era lo políticamente correcto´, explicaría el ayudante de Robert Kennedy, Frank Mankiewicz, que sabía que en privado Robert Kennedy tenía otro punto de vista diferente acerca de lo ocurrido en Dallas. `No quería hablar de ello, yo creo que era físicamente incapaz de hacerlo´. “

 

Robert Kennedy el estadista...
El viaje de Kennedy, programado para el mes de junio, constituía una creciente fuente de tensiones en el seno del gobierno del apartheid, que creía que la llegada del senador estadounidense desencadenaría una oleada de disturbios en protesta de su política racista. El gobierno sudafricano no era el único que mantenía una vigilancia observadora sobre los planes de viaje de Kennedy. Su propio gobierno también seguía sus pasos. A pesar del trato brutal al que el gobierno sudafricano sometía a su población no blanca, desde Whasington se consideraba al gobierno de Pretoria un importante aliado de la guerra fría. Una vez más, los rivales políticos de Kennedy opinaban que su diplomacia sin control perjudicaba a los intereses de la seguridad de Estados Unidos.”


Sigue el misterio...

Algunos de aquellos con una larga historia de participación en el caso manifiestan un profundo pesimismo. Cuando visité a Bob Blakey, en noviembre de 2003, una semana antes del cuadragésimo aniversario del magnicidio de John F. Kennedy, parecía resignado a la idea de que el crimen nunca sería resuelto. Hablamos en su casa cerca del campus de la Universidad de Notre Dame, donde enseña derecho, sentado en sillones muy mullidos en su estudio poco iluminado, mientras las llamas parpadeantes en la chimenea alejaban el frío de una tarde cubierta de nubes. Hacia el final de la entrevista, Blakey me dijo que los Kennedy ya no parecían importantes, al menos no para aquellos estadounidenses nacidos después del asesinato del presidente.”
 
Libro nada recomendable para encontrar dimes y diretes, escándalos o datos escabrosos y conspiranoicos. Una búsqueda honesta indagando en testigos, testimonios y hemerotecas que resulta inquietante a medida que avanza su lectura pero que arroja luz sobre algunos interrogantes acerca de la política estadounidense. Ideal para amantes de los entresijos de la historia, personas liberales de pesadillas conservadoras y público en general que nos aporta una visión desde el lado de Robert Kennedy y un fresco de a dónde fueron aquellos sueños que cautivaron a una generación mientras el mundo pendía de un hilo nuclear, una saga familiar y política que siempre formará parte de la memoria colectiva porque siempre nos preguntaremos quién y qué ordenó el asesinato del presidente de Estados Unidos y de su hermano Robert Kennedy.

sábado, 14 de octubre de 2017

 

Libro: El muro de Berlín
-13 de agosto de 1961 - 9 de noviembre de 1989 -

Autor: Frederick Taylor
Editorial: RBA Libros S. A.
Traducción: Antoni Puigrós
Edición: Octubre 2009
 

A lo largo de los siglos la humanidad ha erigido muros, ya sean de contención, separación, cuando no ambas funciones, en un intento de que marcaran fronteras aunque el paso del tiempo se impone, terminan perdiendo su función para finalmente si sobreviven quedar como recuerdo de otros tiempos y siendo una frase en medio de los libros de historia aunque cada muro tiene su propia historia pese a que pase más desapercibida o sintetizada a medida que transcurre el
inexorable paso del tiempo. La propuesta de hoy es un viaje a la Guerra Fría y la historia del Muro de Berlín que separaba dos sistemas, contenía la fuga de insatisfechos y marcó a una ciudad dividida como dividida quedó Alemania tras el fin de la II Guerra Mundial en 1945 hasta 1989 con el colapso del sistema comunista en que se logra la reunificación y el derribo del muro...
 
Frederick Taylor estudió Historia y Lenguas Modernas en Oxford y realizó estudios de posgrado en la Universidad de Sussex, donde se especializó en el auge de la extrema derecha en la Alemania de comienzos del siglo XX y obtuvo una beca Volkswagen. Ex editor y autor de cuatro novelas, ha editado y traducido al inglés los diarios de Joseph Goebbles entre 1939 y 1941 así como autor de una obra de gran éxito sobre el bombardeo de Dresde.
Y sin más, unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 
Fin de la Guerra Fría...
Pocos fueron los que hicieron caso de los comentaristas que vieron la caída del muro de Berlín y la ulterior defunción del comunismo en Europa como `el fin de la historia´. Pero la mayoría de nosotros nos atrevimos a esperar una paz relativamente suficiente, y una colaboración genuina entre los pueblos, sin partidismos, para solventar los problemas del planeta. Teníamos la sensación de que ésta sería nuestra recompensa por haber luchado durante más de cuatro décadas en las que la amenaza de una destrucción nuclear y la grave restricción de las libertades habían servido de barricada callejera ante nuestro horizonte psicológico. Habíamos esperado que las cosas fueran diferentes, y lo fueron. O así parecía en aquel jubiloso otoño de 1989.”
 
Berlín año cero...
Durante el primer año de posguerra fallecieron unos 12.000 berlineses, ya fuera por hambre o por enfermedades asociadas a la desnutrición. Sin embargo, para aquellos que lograron sobrevivir sobrevino un febril florecimiento cultural: en los sectores occidentales se crearon nuevos periódicos, se inauguraron teatros, clubes nocturnos y cabarets, e incluso los estudios cinematográficos reanudaron su actividad. Es posible que los berlineses tuvieran muy poco para comer, o que se congelaran en los sótanos sin calefacción, pero por vez primera desde 1933 podían hacer, decir o escribir lo que quisieran. Con cierto humor macabro, a esa época la llamaron `los años dorados del hambre´. "
 
El mundo comunista sin Stalin...
Dos semanas antes, Beria había sido arrestado por supuestas `actividades criminales contra el partido y contra el gobierno´. Era, según la imputación, `un agente del imperialismo´. Sus colegas, aterrorizados por lo que el ministro de Seguridad les podía hacer cuando tuviese la menor ocasión, habían decidido golpear primero; y, a diferencia de los enemigos de Ulbritch, su puntería fue rápida y certera. A Beria lo detuvieron durante una reunión en el Kremlin, donde sus tropas especiales y sus asesinos profesionales no le podían proteger. Ahora languidecía en la cárcel, y sería ejecutado al año siguiente. El enemigo más decidido de Ulbritch en Moscú había dejado de serlo. De haber seguido siendo Beria el hombre más poderoso de la Unión Soviética, sin duda a Ulbritch lo habrían destituido cuando no algo peor.”
 
La idea del muro se hace realidad...
Serían pocas las personas que conocerían el plan secreto para el cierre de la frontera. Honecker instaló su cuartel general en una discreta suite de cuatro habitaciones en el segundo piso del edificio de Keibelstrasse, donde tenía su sede el Departamento de Policía de Berlín Oriental, detrás de la Alexanderplatz. Los miembros del grupo de planificación, elegidos según la estricta necesidad de que estuvieran al corriente, fueron: Paul Verner, primer secretario del SED en Berlín; el viceprimer ministro Willi Stoph; el ministro de Seguridad del Estado Erich Mielke; el ministro de Interior Karl Maron y su ayudante, el mariscal de campo Seifert; el ministro de Defensa Heinz Hoffmann; el ministro de Transportes Erwin Kramer; el jefe de la policía de Berlín Oriental, el general Fritz Eikemeier y su ayudante, el coronel Horst Ende. Incluso el personal de operaciones de Honecker estaba limitado a ocho, entre los cuales estaban el teniente coronel Hübner, su asesor militar, y el coronel de la policía y miembro ejecutivo del Consejo de Defensa Gerhard Exner. Éste iba a desempeñar un papel clave. Dado que aquello sería visible para los forasteros, tenía que garantizar que en su conjunto pareciera una operación policial de envergadura, aunque rutinaria.”
 
Al servicio de la RDA...
El servicio de Koch en Berlín le proporcionó una esposa e incrementó su apego al sistema comunista. Todavía más, incrementó su resentimiento contra los jóvenes de su misma edad que vivían en Berlín Oriental pero trabajaban en Berlín Occidental, a veces a tiempo parcial y los fines de semana. Allí podían ganar 5 marcos a la hora, lo cual, debido al cambio de divisa no oficial de 5 por 1, les daba un total de 25 marcos de la RDA. Así, por una tarde de trabajo, un cruzafronteras podía ganar 100 marcos de la RDA, lo que equivalía al salario semanal de un soldado raso del ejército como Koch. Los cruzafronteras hacían ostentación de su dinero, lucían las últimas modas occidentales y se burlaban de los jóvenes que, como Koch, subsistían con los miserables sueldos comunistas. Por eso cuando el 13 de agosto cerraron la frontera, el soldado Koch apoyó con entusiasmo la decisión. `Las medidas´ pondrían fin al desorden de aquellos muchachos que, en opinión de Koch, obtenían un provecho despreciable del sistema de vida del Estado Socialista, altamente subvencionado, mientras trabajaban en un voraz Estado capitalista. Llámese equidad o envidia.”
 
Intentando escapar a Berlín Occidental...
El 27 de marzo de 1962, Seidel y su equipo habían excavado otro túnel cerca de allí, pero los Vopos lo habían descubierto. Cuando Seidel y un ayudante suyo, Heinz Jercha, salieron al otro lado, descubrieron que habían caído en una trampa. Los Vopos abrieron fuego y Jercha recibió un disparo en un pulmón. Después de tirar del jadeante Jercha y colocarlo tras él, Seidel empujó frenético la tierra con el fin de bloquear la boca del túnel. Para cuando los guardias fronterizos lograron reabrir el túnel, los dos jóvenes habían llegado ya al otro lado de la frontera. Desgraciadamente, los intentos por detener la hemorragia interna fracasaron, y Heinz Jercha falleció antes de que llegara la ayuda de médicos expertos."
 
Noviembre de 1989...
Entre la una y las dos de la madrugada, enjambres humanos procedentes de ambos lados de la frontera se abrieron paso a través del muro en la puerta de Brandemburgo. Había quienes, sin hacer caso del frío de noviembre, iban en bata y pijama. Miles de personas se deleitaban con la sensación de pasear por la cercana Pariser Platz -donde estaba la hilera de las embajadas-, una elegante zona de la ciudad cerrada treinta años atrás con alambradas, bloques de cemento y trampas antitanque, convertida por decreto del Estado en una letal tierra de nadie. La gente escalaba hasta lo alto del muro y allí bailaba y gritaba con todas sus fuerzas, de alegría, de éxtasis y de liberación.”
 
Historia apasionante de un trozo de la historia de la Guerra Fría que conviene recordar tanto como homenaje a una ciudad y sus habitantes como para recordarnos que por altos y fuertes que se hagan los muros que acotan la libertad de la ciudadanía, tarde o temprano terminan derrumbados y convertidos sus trozos en reliquias o recuerdos. Ideal para amantes de la historia en lectura de vigilias hospitalarias, vacacionales o simplemente por amor a la lectura. Poco aconsejable para la suegra que podría darle ideas peregrinas y ponernos de albañiles para de paso arreglar el fregadero y el plato de la ducha...

jueves, 21 de septiembre de 2017

 

Libro: Divide y vencerás

-El reparto de África, 1880-1914-

Autor: Henry L. Wesseling
Editorial: RBA Libros S. A.
Traducción: Yvonne Conijin
Edición: 2010
 

La propuesta de hoy es un apasionante viaje a la época en que las grandes potencias se repartieron a golpe de tiralíneas el mapa de África como parte del Gran Juego pese a que ninguna, en principio, estaba interesada en el mismo y las colonias se limitaban a puestos marítimos. Casi sin querer las potencias europeas se vieron envueltas en una lucha que se libraba mediante exploraciones a zonas desconocidas para el hombre blanco amén de hostiles para las condiciones de vida, tratados con reyes tribales que luego servían de justificantes de posesión en las grandes conferencias, un cambalache de territorios y protectorados buscando unir las colonias físicamente para finalmente trazar unas fronteras cuyas consecuencias sociales aún sufre el continente negro.

 

El autor se centra en los aspectos políticos, las políticas coloniales de los distintos países, y en las figuras políticas que llevaron a cabo el reparto. Es un relato de acontecimientos donde las naciones se muestran como actores y sus patriotas los encargados de llevar a cabo la obra colonizadora que si bien en lo geográfico se basaba en tratados y acuerdos con los gerifaltes de la población local, también se justificaba desde un punto de vista moral luchando contra la esclavitud y llevando a la par una labor evangelizadora...
 
Henry L. Wesseling es catedrático de Historia General en la Universidad de Leiden, director del Instituto para la Historia de la Expansión Europea y autor de diversos libros de historia...

 

Y no puedo contaros más del autor porque la contraportada es verdaderamente parca en datos biográficos del mismo y recordaros que son datos actualizados a la fecha de edición pero por Internet hallaréis seguro más datos si os pica la curiosidad, yo me retiro y os dejo unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:

 

El comienzo del reparto...
La partición de África empezó en África del Norte. El establecimiento del protectorado de Túnez en 1881 y la ocupación inglesa de Egipto al año siguiente fueron los primeros pasos en el largo camino que se cerraría en 1912 con el sometimiento de Marruecos. Este es, al menos, un punto de vista bastante aceptado. Es también una visión tentadora, no sólo por la elegancia de la simetría -la partición de África terminaba donde había empezado, en África del Norte- sino al mismo tiempo, porque ambos acontecimientos tuvieron efectivamente gran relevancia y numerosas consecuencias. La ocupación francesa de Túnez constituyó la primera prueba irrefutable de que Francia se había erigido de nuevo como gran potencia tras su derrota ante Alemania en 1870. La ocupación inglesa de Egipto y las consiguientes tensiones anglo-francesas determinaron en grandes líneas el modelo a seguir para la nueva injerencia europea en África que se produjo a continuación. Algunos historiadores llegan incluso a considerar toda la sucesiva partición de África como una consecuencia directa de la cuestión egipcia.”

 

Leopoldo II de Bélgica y sus ansias colonialistas...

"Al principio, su atención se centraba sobre todo en Oriente. `¿Sabe usted de alguna isla en Oceanía, el Mar de la China o el Océano Índico que nos pueda venir bien?´, preguntó en 1861 a un oficial de la Marina belga. También le atraía Borneo, más tarde llamó su atención Nueva Guinea, y Formosa, Tonkín, Sumatra, etcétera. Cada una de ellas le llevaba a hacer planes, proyectos, globos sonda, pero a la postre no conducían a parte alguna. No obstante, tras la subida al trono se produjo un cambio trascendente. El objetivo seguía siendo el mismo, proporcionar una colonia a Bélgica, pero los medios eran distintos. Tras su coronación, Leopoldo se dio cuenta de que el país, o por lo menos el Gobierno, no quería saber nada de la expansión colonial. Fuerte en los actos, suave en el modo, permaneció fiel a su sueño, pero cambió de método. En adelante actuaría como particular, naturalmente con el prestigio propio de un soberano y con el apoyo de la fortuna de su familia, pero prescindiendo del Gobierno y del Parlamento. Su nueva estrategia era la de soberano institucional dentro de Bélgica, y de empresario independiente fuera de las fronteras del país.”
 

Lord Rosebery...

Rosebery era demasiado rico para tener que esforzarse por algo, demasiado intelectual para tener ambiciones y demasiado historiador para albergar ilusiones. Apreciaba la cartera de Asuntos Exteriores que le dieron en el último gabinete Gladstone. Le brindó la oportunidad de garantizar la continuidad de la política exterior de Salisbury en un gabinete liberal. No ambicionaba el puesto del presidente del Gobierno, pero se lo otorgaron porque no había ningún otro dirigente aceptable. No tuvo éxito. Desde el primer momento existían hostilidades públicas con su gran rival sir William Harcourt, que era líder de los liberales en la Cámara de los Comunes, donde Rosebery, siendo Lord, no podía hacer acto de presencia. De este modo, la presidencia del Gobierno se convirtió en una tragedia personal para Rosebery, que era muy nervioso. Terminó en un completo fracaso y le causó un insomnio absolutamente insoportable. Tras sólo quince meses de gobierno, dimitió.”
 

Abomey...
Abomey -o Dahomey, como también se le llamaba- era, en efecto, un estado peculiar. Poseía un fuerte ejército en activo. Uno de sus componentes más originales era el cuerpo de amazonas, que se había fundado en el siglo XVIII, cuando el rey decidió incorporar al ejército a algunas de sus esposas. Desde entonces, las amazonas se habían convertido en una unidad permanente y la más temida de la milicia. En Dahomey, las mujeres se encargaban de la parte más dura en las luchas. Como contraprestación, poseían todos los privilegios propios de la posición de las esposas del rey. Vivían en palacios y disfrutaban de comida especial que les servían. Un detalle menos agradable era que les estaba prohibido mantener relaciones con otros hombres aparte del rey al que, por motivos obvios, no veían con mucha frecuencia. La infracción de esta regla se castigaba con la pena de muerte. Expertos psicólogos de entonces y de ahora han relacionado con frecuencia la ferocidad de las amazonas con esta represión sexual forzosa.”

 

Kitchener de Jartum...

Horatio Herbert Kitchener (1850-1916) es quizás el mejor y, en todo caso, el más conocido de los generales ingleses en las colonias. Fue muy popular por ocupar en 1914 el cargo de ministro de Guerra, desde donde dirigió la campaña de los voluntarios en la guerra. Cualquier joven inglés se enfrentaba en esa época a la cara bigotuda del mariscal de campo que le miraba severamente desde el cartel publicitario a cuyo pie leía la frase: `Your country needs you´ (Tu patria te necesita a ti). Pero Kitchener ya se había convertido mucho antes, durante la Guerra de los Boers, en héroe nacional. Estuvo al frente de las tropas de África del Sur durante la fase más complicada de la guerra más difícil de la historia inglesa. Fue nombrado entonces `Lord Kitchener of Khartoum, Vaals and Aspell´, pero se le seguiría conociendo como Kitchener de Jartum, pues era ante todo el hombre que había vengado a Gordon y había reconquistado Jartum. Su victoria de Omdurman fue y siguió siendo su mayor triunfo.”
 

Sudáfrica...
El futuro de Sudáfrica era, pues, de vital importancia para Milner. África del Sur no podía faltar en el Imperio Británico. Esta colonia debía ampliarse hasta llegar a ser una gigantesca federación, algo así como Canadá o Australia. Pero el futuro de África del Sur era incierto. De hecho, existían dos posibilidades: podía evolucionar hasta convertirse en dominio británico, o podía llegar a ser una potencia enemiga, dominada por los boers. La clave para la solución se encontraba en Transvaal. Había que obligar a Kruger a optar por el bando británico. No había otra solución para los problemas políticos en África del Sur: o reformas en Transvaal o la guerra. Milner no creía que esa reforma vendría por sí sola, así que era partidario de alentar una crisis. El 23 de febrero de 1898, y tras haber realizado un estudio sobre el asunto, comunicó su punto de vista a Chamberlain en una extensa carta, advirtiéndole, además, de que sólo era un planteamiento local de la cuestión. Naturalmente, todo dependería de un análisis de la situación política mundial. Dependía la cuestión en su conjunto del enfoque imperialista. Eso le incumbía a Chamberlain.”

 

Marruecos...
El Tratado de Fez dejaba abierta la posibilidad de una partición de Marruecos, estipulando al mismo tiempo que Francia y España ya habían pactado algunos puntos en 1904. El reparto se completó con el tratado de protectorado que España firmó con el sultán el 27 de noviembre de 1912. España obtuvo con este tratado dos zonas: I) una franja costera, desde Larache en el océano Atlántico hasta un punto al este de Melilla en el Mediterráneo, pero con excepción de Tánger, que se puso bajo mando internacional; 2) una región en el sur de Marruecos, por debajo del río Dra. No obstante, la mayor parte de Marruecos pasó a manos de Francia. Se había cumplido el gran sueño del partido colonial: un territorio de 4.500 kilómetros de longitud, desde Ceuta en el Mediterráneo hasta Cabinda en el Congo, quedó bajo mando francés.”
 
Lectura ideal para vigilias, turnos de noche con calma chicha, convalecencias o simplemente curiosidad por conocer los entresijos del pasado que siguen conformando el presente y nada recomendable para regalar a la suegra que podría pensar en trazar sobre la servilleta de papel nuevas fronteras y límites bajo el protectorado de su sopa boba...

jueves, 7 de septiembre de 2017

 

Libro: Nagasaky Las crónicas destruidas por MacArthur

Autor: George Weller
Editorial: Crítica, S. L.
Traducción: Enrique Herrando
Edición: 2007
 

Ahora que el mundo anda inquieto con las ínfulas norcoreanas por tener la Bomba H y amenazas de misilazos y el apocalipsis atómico, sumado a que en agosto se conmemora a las víctimas de las bombas atómicas que pusieron fin a la II Guerra Mundial tras la rendición incondicional de Japón, es buen momento para visitar de la mano de un testigo de excepción la ciudad de Nagasaky tras el bombardeo atómico...

 

Lo hacemos de la mano de un periodista de raza, un estilista del periodismo de los corresponsales de guerra que era además un testigo molesto para el general McArthur que trataba por todos los medios y mediante la censura evitar que se conociera los estragos de la radiación en los supervivientes así como conocer de primera mano las atrocidades que sufrieron los soldados aliados que cayeron en manos japonesas durante el arrollador avance nipón tras comenzar las hostilidades atacando la base naval de Pearl Harbour. Un testigo incómodo y molesto que sufrió la censura y la rabia de ver como sus crónicas eran destruidas o desaparecidas mientras que otras eran mutiladas en las partes más escabrosas y descarnadas de las mismas. Un libro editado y con introducción de su hijo y un prologo del maestro de periodistas Walter Cronkite.

 

George Weller nació en Boston y se graduó en Harvard en 1929. Fue reportero en Grecia y los Balcanes para The New York Times en la década de 1930, y luego se hizo famoso por su cobertura de la guerra para el Chicago Daily News. En 1943 ganó el premio Pulitzer por un reportaje de apendectomía de emergencia en un submarino norteamericano que atravesaba aguas enemigas. Sus obras incluyen dos libros muy celebrados sobre la II Guerra Mundial, Singapore is Silent y Bases Overseas.

Y sin más verborrea unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Recuerdos en 1966...
Siempre que veo la palabra `Nagasaky´, surge en mi mente una visión de la ciudad tal como la vi cuando, el día 6 de septiembre de 1945, me convertí en el primer hombre libre occidental que entró en ella después del fin de la guerra. Hasta el momento, ningún otro corresponsal había sido capaz de eludir a las autoridades para llegar a Hiroshima o a Nagasaky. Aún no se conocían los efectos de las bombas atómicas, salvo el hecho colosal de que habían puesto fin a la guerra con dos golpes en tres días. El mundo quería saber qué aspecto tenían los efectos de las bombas a ras del suelo. Acababa de escaparme de la vigilancia de los censores del general MacArthur, de sus oficiales de relaciones públicas y de su policía militar. MacArthur había prohibido a la prensa el acceso a toda la zona sur de Japón. Cuando me introduje en la prohibida Nagasaky me sentí como otro Matthew Calbraith Perry, entrando en un territorio donde mi mera presencia estaba prohibida, un territorio que ahora tenía dos micados, ambos omnipotentes.”

 

Prisionero en la mina de carbón...
Suboficial administrativo Winfred Mitchum (Houston): Mientras trabajaba en la mina de carbón cogí dos tomates de la galería y me los encontraron debajo de la almohada. En el aeso (prisión militar), los japoneses me aplicaron el tratamiento eléctrico, que consistía en meter un cable en el enchufe de la luz eléctrica, obligarme a sostener su otro extremo, y después hacer pasar la corriente y cortarla intermitentemente. Los guardias de la mina hicieron esto por turnos durante cinco noches, riéndose. Durante el tiempo que pasé en la prisión militar no me dieron absolutamente nada de comer por órdenes especiales del comandante del campo Fukuhara, quien, aunque confesé que los tomates eran de la galería, se empeñó en que los había cogido de su jardín privado. Los guardias intensificaban las descargas eléctricas echándome agua por encima para aumentar la conductividad en todo mi cuerpo.”

 

Enfermar siendo prisionero de guerra de los japoneses...
Hagen le dijo al médico japonés del campo: `Estos hombres morirán si no reciben ayuda´, y este último respondió: `Hombres enfermos morir, bien, bien´. Muchas veces los pacientes recibían bofetadas por estar demasiado débiles para descender al interior de la mina, pero nunca se les dejó morir de inanición en cautiverio deliberadamente, como sí hacía el tristemente célebre capitán Fukuhara de Omuta. A veces las autoridades de la mina daban raciones adicionales de arroz para completar las ralas gachas de la comida habitual. No obstante, algunos de los norteamericanos procedentes de Bataan y Corregidor a los que entrevistó este escritor, como el farmacéutico Dudley DeGroat, de South Bend, y Thomas Boyle, de Mason City, Iowa, mostraban síntomas de desnutrición; el peso de Boyle llegó a caer de 98 kilos a un mínimo de 49. Las palizas eran lo suficientemente habituales como para que las porras japonesas se ganaran el sobrenombre de `barritas vitaminadas´, porque cuando estás débil te animan.”

 

El crucero de la muerte...
A un enfermero militar que se encontraba desprotegido en la cubierta cuando los aviones acribillaron el barco le llenaron la espalda de metralla. Tenía plomo en los pulmones. `Dos tipos empezaron a seguirme por todas partes en la oscuridad. Sabía que iban a por mí, porque yo había entregado a uno de ellos por vender narcóticos en Bilibid. Oí que planeaban dejarme sin conocimiento con una cantimplora de metal llena de orina. Empecé a deambular por todas partes intentando quitármelos de encima. En una ocasión tuve que aliviarme y no pude buscar un cubo porque me estaban siguiendo. Así que me alivié justo donde me encontraba. Me sentía enloquecido y no obstante sabía lo que estaba haciendo. Recogí los excrementos y se los arrojé por encima a los hombres que estaban a mi alrededor. Ellos armaron un escándalo. Así que, para que vieran, recogí otro poco y me lo unté en el pelo. Después empecé a huir otra vez, intentando quitarme de encima a mis dos enemigos. Cuando se acercaban a mí, me abrían las heridas de la espalda con los dedos. Finalmente conseguí quitármelos de encima. Terminé apoyado contra un mamparo que estaba exudando humedad. Me derrumbé en su parte inferior; allí se estaba más fresco, y me gustaban las gotas que caían desde el mamparo sobre mi cara.”

 

Artículo sobre la radiación...
La extraña `enfermedad´ provocada por la bomba atómica, que no se cura porque no se trata y que no se trata porque no se diagnostica, sigue segando vidas en Nagasaky. Hombres, mujeres y niños sin señales externas de lesiones mueren cada día en los hospitales, algunos después de haberse paseado durante tres o cuatro semanas pensando que se habían salvado. Los médicos disponen aquí de todos los medicamentos modernos, pero, cuando hablaron con este escritor, el primer observador aliado que ha llegado a Nagasaky desde la rendición, confesaron franca,mente que la cura de la enfermedad está fuera de su alcance. Sus pacientes, aunque su piel está intacta, sencillamente pasan a mejor vida ante sus ojos.”

 

MacArthur...
Aunque McArthur intentó detener la historia no permitiendo que nadie viera Nagasaky, yo quería ser completamente honesto con él una vez llegase allí. Hacía un mes que había terminado la guerra; a mí entender, él no tenía el más mínimo derecho militar a detener mi historia. Pero yo iba a tratarle como un caballero, y le dejaría ver mis partes primero. Si era un oficial inteligente, en la situación de pacificación en la que nos encontrábamos entonces los dejaría pasar, porque eran extremadamente valiosos. ¿Por qué eran valiosos? Los excelentes médicos japoneses habían examinado los cadáveres, y habían descubierto cosas fascinantes acerca del efecto de la radiación sobre los órganos del cuerpo. Allí radicaba el incalculable valor científico que, en mi opinión, revestía toda mi emisión. En el mundo exterior, todos pensaban que toda la gente había muerto frita inmediatamente por la bomba, asada como un trozo de carne. No había sido así en absoluto. Para algunos, fue una muerte lenta”

 

Libro encarecidamente recomendable tanto por el género, el autor y los hechos que relata y donde se aprecia que pese al tiempo transcurrido los corresponsales de guerra siguen encontrando trabas para informar de la realidad aunque ahora la censura se disfrace asignando periodistas a las unidades militares. También es paladear el estilo de la época con crónicas donde no hay cabida a la superficialidad y sí al relato de la realidad, del deber de todo periodista de ceñirse a informar de los hechos y de lo que ve el corresponsal. Homenaje a las víctimas y también al autor que no pudo ver hecho realidad su anhelo de, aún consciente que la Bomba era inevitable y fue mejor que la democracia la poseyera primero, no quiso ocultar que las víctimas japonesas lo eran de los efectos de un arma aún sin testar pero que en dos golpes acabó con la resistencia japonesa a reconocer su derrota.

viernes, 25 de agosto de 2017

 

Libro: Mao – La historia desconocida

Autor: Jung Chang & Jon Halliday
Editorial: Santillana Ediciones Generales, S. L.
Traducción: Amado Diéguez y Victoria E. Gordo del Rey
Edición: 2006
 

Descarnada biografía sin concesiones a la duda es la propuesta de hoy sobre una de las figuras del siglo XX y un auténtico exterminador de setenta millones de compatriotas que dio lugar, gracias a la propaganda y el culto al líder, a un mito que ha ejercido influencia en millones de personas de todo el mundo y gobernó según el manual estanilista el país más poblado del planeta: Mao Tse-tung.

 

Por otra parte resulta fundamental su biografía para entender aspectos de la Guerra Fría así como un viaje al comunismo y sus gulags, las intrigas entre sus dirigentes, la influencia de la URSS en los partidos comunistas de todo el mundo, el cumplir objetivos a costa de hambrunas y miseria en la población y el refinamiento a la hora de eliminar enemigos mediante humillaciones públicas, encarcelamiento, represalias sobre los familiares y el egocentrismo despiadado de todo dirigente comunista que se precie de ser tal. Un sistema de actualidad tras esa subvariante del socialismo que el tal bolivariano cuya aplicación está resultando desastrosa y calamitosa por no citar el régimen norcoreano y la propia China actual donde sigue el régimen comunista y que ahora su ciudadanía no pasa hambre pero se permite que se enganche al consumismo mediante el axioma un país, dos sistemas..

 

Jung Chang nació en la ciudad china de Yibin, provincia de Sichuán, en 1952. A los catorce años entró en la Guardia Roja y después trabajó como campesina, trabajadora del metal y electricista antes de estudiar inglés, y más tarde, convertirse en profesora de la Universidad de Sichuán. En 1978 dejó China para trasladarse al Reino Unido y, poco después, recibió una beca de la Universidad de York, donde obtuvo el doctorado en Lingüística en 1982 siendo la primera ciudadana de la República Popular China en recibir un doctorado de una universidad británica. Jon Halliday por su parte ha sido profesor en el King´s College de la Universidad de Londres con ocho libros publicados.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más, unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 

Un joven de diecinueve años...
Era la primavera de 1913 y Mao tenía diecinueve años. En la escuela de Magisterio imperaba un espíritu abierto, el propio de la época, que se ponía de manifiesto incluso en su sede, un edificio de inspiración europea con arcos románicos y un amplio patio con columnas. A este edificio lo llamaban yang lou: `edificio extranjero´. Las aulas tenían elegantes suelos de madera y ventanas de vidrio, y los estudiantes estaban expuestos a todo tipo de ideas nuevas: se les alentaba a pensar libremente y a organizarse en grupos de estudio y pusieron en marcha nuevas publicaciones sobre anarquismo, nacionalismo y marxismo (durante un tiempo, en el salón de actos de la institución colgó un retrato de Marx). Por su parte, Mao, que se había topado con el término `socialismo´ en una publicación periódica, se encontró en ese momento con la palabra `comunismo´. Fue un periodo al que bien puede aplicarse la frase ` Dejad que florezcan cien flores´, que Mao emplearía más tarde para una época de su propio gobierno en la que, sin embargo, no permitió ni una pequeña fracción de la libertad de la que él gozó cuando era joven.”

 

Stalin bendice su posición de líder supremo...
Fue en esa época cuando Mao supo que Moscú le había ascendido al cargo más alto del escalafón: presidente del futuro Estado comunista chino. Su agresiva persecución del poder le había valido el aprecio de sus superiores. Y ahora que contaba con las bendiciones de Moscú, decidió embarcarse en una purga a gran escala para librarse de todo aquel que se había opuesto a él y, de paso, desencadenar un terror tal que a partir de entonces nadie se atreviera a plantarle cara. Shangai no estaba en posición de oponerse ni de limitar sus movimientos, porque a mediados de noviembre de 1930 en el Comité Central estalló una batalla por el poder. La inició un personaje relativamente desconocido llamado Wang Ming, quien en años venideros habría de convertirse en uno de los grandes opositores de Mao.”

 

Estrategia de Mao contra los japoneses...

Por lo tanto, el plan básico de Mao para la guerra chino-japonesa consistía en reservar sus fuerzas y ampliar la esfera de influencia de los rojos chinos al tiempo que aguardaba la intervención de Stalin. De modo que cuando los japoneses avanzaron hacia el interior desde el norte de China y desde la región de Shangai, Mao consiguió que Chiang Kai-shek aceptase que el ejército rojo no interviniera en ninguna batalla y que operase, exclusivamente, en funciones auxiliares. No quería combatir a los invasores. Al contrario, ordenó a los comandantes rojos esperar a que los japoneses derrotasen a los nacionalistas para, a continuación, cuando los japoneses avanzasen, ocupar territorio tras las líneas niponas. Los japoneses no establecían guarniciones en las vastas regiones conquistadas -más extensas que el propio Japón-. Sólo podían controlar las líneas férreas y las grandes ciudades, lo cual dejaba libres las ciudades pequeñas y las zonas rurales. Además Mao ordenó a sus hombres incorporar a sus filas a los soldados nacionalistas derrotados con el fin de aumentar sus propios efectivos. Su plan consistía en ir pisando los talones del ejército japonés para ampliar las zonas rojas.”
 

Guerra de Corea

Pero Mao insistió en seguir adelante con la Guerra de Corea. Quería algo más: la Bomba. De hecho, éste fue el objeto principal del viaje de Zhou, además las industrias de armamento. Zhou trató por todos los medios de llevar al equipo del físico nuclear Qian Sanqiang a los institutos de investigación nuclear soviéticos, pero sus reiteradas peticiones para la transferencia de tecnología nuclear fueron rechazadas. Qian siguió presionando durante tres meses, periodo que coincidió exactamente con el de la resistencia de Mao a acabar la guerra. Entonces, en mayo, Moscú se plantó. El bloque comunista llevaba algún tiempo desplegando una enorme campaña en la que acusaba a Estados Unidos de estar utilizando armas bacteriológicas en Corea y China, y atribuyendo vagamente un gran número de muertes a los ataques bacteriológicos. Los aviadores estadounidenses capturados eran obligados a confesar, a veces ante una cámara, que habían dejado caer este tipo de bombas.”
 

La Bomba...
En todo el país se organizaron celebraciones. Entre la población, hasta entonces completamente ignorante de que China estuviera fabricando una Bomba, la noticia se recibió con auténtico júbilo. Poseer armas nucleares se consideraba indicativo de los logros de una nación, por lo que muchos se sentían profundamente orgullosos, especialmente teniendo en cuenta que lo que se les dijo es que China había fabricado la Bomba ella sola, sin ninguna ayuda exterior. El papel decisivo de la Unión Soviética se mantuvo en riguroso secreto y todavía hoy es poco conocido.”

 

Madame Mao...

El ansia de relacionarse con extranjeros sólo era igualada por su pasión por la ropa femenina. En la China de su esposo, a las mujeres únicamente se les permitía vestir chaquetas y pantalones sin hechuras. Sólo en muy raras ocasiones podía ella misma ponerse un vestido o una falda. En 1972, deseaba lucir un vestido para acompañar al presidente de Estados Unidos (que la describió como `desagradablemente cáustica y agresiva´) y a la señora Nixon al ballet The Red Detachment of Women (El destacamento rojo de mujeres) una de sus ocho `obras ejemplarizantes´. Pero después de darle una y mil vueltas abandonó la idea, ya que habría parecido demasiado incongruente que se presentara así delante del gran número de mujeres chinas que habría entre el público y que, a pesar de estar especialmente invitadas, irían todas vestidas con la monótona ropa estilo Mao. Cuando Imelda Marcos, de Filipinas, visitó China en septiembre de 1974 ataviada con su vistoso traje nacional, Madame Mao tuvo que aparecer con su anodino uniforme y gorra, que la dejaban bastante malparada al lado de la ex reina de belleza Imelda. Tanto el fotógrafo chino como la señora Mao no dejaba de mirarla con envidia por el rabillo del ojo.”
 

Muere un mito viviente...
El 8 de septiembre, la garganta de Mao emitió un gruñido ininteligible. Su peluquero y sirviente durante diecisiete años le puso un lápiz en su mano temblorosa y Mao trazó dificultosamente tres débiles líneas, y luego tocó blandamente el borde madera de la cama tres veces. El peluquero dedujo que lo que Mao quería saber era lo que le estaba ocurriendo al primer ministro japonés, Takeo Miki (cuyo nombre significa en chino `Tres Bosques´). Mao nunca se había visto con Miki ni había mostrado ningún interés por él hasta aquel momento, en el que Miki estaba luchando por evitar que le derrocaran mediante un golpe dentro de su propio partido. Una de sus novias reconvertidas en enfermeras, Meng, sostuvo frente a él el boletín de noticias y Mao lo leyó durante unos minutos. Este informe sobre otro de los líderes que estaba contra las cuerdas fue lo último que leyó. Al poco rato de esto, Meng le oyó decir a Mao: `Me siento muy mal. Llama a los doctores´. Aquellas fueron sus últimas palabras. Poco después quedó inconsciente. Pasados diez minutos de la medianoche del 8 de septiembre de 1976, Mao Zedong murió. Su mente se mantuvo lúcida hasta el final; una mente en la que sólo había lugar para un pensamiento: él mismo y su poder.”

 

Libro imprescindible para intentar comprender más sobre el gigante asiático y los regímenes comunistas sobre un hombre que se elevó sobre sus compatriotas sometiéndoles a todo tipo de penurias, en todos los aspectos y niveles, mientras él se dedicaba a intentar tomar la antorcha en el mundo comunista que sujetaba la URSS a costa de millones de ciudadanos chinos que perdieron la vida mientras el resto sobrevivía en un estado de control total sobre sus cuerpos y sus mentes. Ideal para votantes de populismos de izquierda que piensan que su mundo de confort digital tiene sitio en un estado comunista que les venden sus líderes, amantes de la historia así como mentes inquietas que intuyen que detrás de un ídolo de masas siempre hay un efectivo ejercicio de propaganda y culto al líder.

Muy recomendable.

jueves, 10 de agosto de 2017

 

Libro: Hernán Cortés
-Inventor de México

Autor: Juan Miralles Ostos
Editorial: Tusquets Editores, S. A.
Edición: 2ª edición, octubre 2001
 

Apasionante biografía es la propuesta de hoy, nada menos que el conquistador y arquitecto de México tras vencer a un imperio en decadencia y gracias a la alianza con los pueblos oprimidos por el imperio de Motecuhzoma así como la superioridad tecnológica y las tácticas de reconquista traídas de la lucha contra los musulmanes en España y de las guerras de Italia cuyos veteranos conformaban la espina dorsal de las fuerzas de Hernán Cortes.

 

El autor, en un estilo magistral donde engarza las distintas fuentes tras comparar los datos y fechas ofreciendo un libro donde el autor no desmerece de los cronistas de la conquista. Pero lejos de caer en vicios de pintar una Arcadia precolombina o tópicos de la Leyenda Negra y siempre buscando verificar en distintas fuentes los datos disponibles, el autor nos muestra una civilización indígena basada en el culto a la muerte mediante sacrificios humanos y canibalismo, siendo éste un rasgo que perdurará ya con los españoles asentados y borrada la antigua religión por el cristianismo de los conquistadores. No hay ataques gratuitos o idealizaciones novelescas, los hechos se narran y se muestran descarnados sin juicios de valor que tergiversen la narración de la historia...

 

Juan Miralles nació en 1930 en Tampico, México. Tras estudiar en la capital ciencias políticas y sociales en la UNAM, ingresó en 1955 en el cuerpo diplomático mexicano, en el que ha desempeñado diferentes cargos. Cursó estudios de literatura inglesa en Tokio y fue director del Seminario de Historia de las Relaciones Diplomáticas de México en la misma UNAM. Es autor de varios artículos sobre la conquista y fue colaborador de la agencia EFE en México.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición; y sin más rollos unas breves reseñas que os inciten a su lectura:
 

Encuentro de dos mundos...
Colón volvió a España hablando maravillas de lo que había encontrado. Era la tierra de Jauja. Fue tan grande el entusiasmo que despertó, que pocos meses después partía de nuevo, para el que sería su segundo viaje, al frente de una flota de diecisiete navíos, llevando consigo a un número cercano a mil quinientos hombres, que habrían de establecerse en La Española (isla compartida hoy día por Haití y República Dominicana). Pero pronto se apagaría el entusiasmo, pues antes de transcurrir tres años la mayoría sucumbió al hambre y a las enfermedades. La colonización española en América, o las Indias, como entonces se les llamaba, comenzó con el pie equivocado. Ni Colón tenía madera de colonizador, ni los hombres que trajo eran los indicados. Hidalgos y gente de palacio.”
 
Cortés...
La vida de Cortés la conocemos a trancos; existen épocas en las que se sabe día a día lo que hizo, mientras que, en otras, se dan larguísimos periodos en que se pierde de vista por completo. Infancia, adolescencia y entorno familiar corresponden a la época oscura. Se conoce más de esa etapa de las vidas de Alejandro o Julio César, que vivieron siglos atrás, que de la suya propia. Para el conocimiento de ese período , se descansa por entero en el testimonio de un autor único: Francisco López de Gómara, o simplemente Gómara, que es como mejor se le conoce. Éste irrumpe en escena en 1552, cuando habían transcurrido cinco años de la muerte de Cortés.”
 
Naves extrañas...
Por lo general, los relatos de la conquista proceden de fuente española, dado que las crónicas indígenas suelen ser fragmentarias y carentes de ilación, razón por la que se confunden tiempos y lugares; sin embargo, cuando se trata de conocer cuál fue la reacción de Motecuhzoma al tener conocimiento de que naves extrañas navegaban por esas costas, no queda otra alternativa que acudir a ellas. No se dispone de otra fuente de información. Según éstas, el soberano ya se encontraría resignado para lo peor; aparecían signos ominosos dando noticia de que su reinado tendía un final desastroso. Mediante conjuros trataba de evitar lo inevitable. Además, la profecía tenía anunciado el retorno de Quetzalcóatl. Mal año para el autócrata de Tenochtitlan.”
 
Texcoco...
Texcoco, junto a Tenochtitlan y Tacuba, hacía parte de la triple alianza que señoreaba sobre los pueblos de Anáhuac, de allí que la sucesión texcocana era algo que interesaba a los gobernantes de las otras dos partes, en especial a Motecuhzoma, que con mucho, era el más poderoso y, a la vez, tío de los príncipes en disputa. Optó éste por Cacama, que era el primogénito entre los hijos legítimos, con cuya designación se inconformó Ixtlilxóchitl, quien consideró que éste sería un dócil instrumento en manos del tío, `como cera blanda´, dijo. Secundado por algunos de sus hermanos, este príncipe texcocano se alzó en armas. Ello ocurría allá por 1517, el mismo año en que Hernández de Córdoba asomó por costas yucatecas.”
 
Tenochtitlan conquistada y rendida...
Desaparecido un orden político, al momento ya estaba funcionando uno de repuesto. La mayoría de las poblaciones vecinas tenían ya autoridades designadas por Cortés. Éste, en lugar de imponer alcaldes y corregidores a la usanza de España, utilizó la infraestructura indígena, cuidándose sólo de que los recién designados fueran gente que no escapara a su control. En general, el sistema funcionó; el núcleo reducido de españoles se estableció en Coyoacán, mientras el resto del país estaba en paz. Un punto a destacar, es el de que a la milicia la conservó intacta; eran los profesionales de la guerra y pronto tendría empleo para ellos; y en cuanto a los señores y demás principales, se les ordenó permanecer en Cuautitlán, hasta que hubiese desaparecido el riesgo de epidemia. Ya serían llamados cuando empezara a reconstruirse la ciudad. Ellos serían la piedra angular sobre la que se basaría la nueva sociedad, no se dio el caso de que los suplantara con los esclavos: los señores seguirían siendo señores, y los esclavos continuarían en su misma condición. El desplome del viejo régimen no significaría su emancipación.”
 
El Marqués del Valle...
En ausencia del monarca, la Emperatriz Isabel de Portugal quedó como gobernadora del reino, siendo con ella con quien Cortés trató sus asuntos. El más importante fue una capitulación para descubrir, conquistar y poblar islas o tierra firme situadas en la Mar del Sur; `todo a vuestra costa y mención sin que en ningún tiempo, seamos obligados a vos pagar los gastos que en ello hiciésedes´. Queda advertido que deberá incursionar en tierras que no se hayan descubierto, ni entre los límites y pasaje norte-sur de la tierra que está dada en gobernación a Pánfilo de Narváez e Nuño de Guzmán. Las Molucas quedaban fuera de su alcance, pues en abril de ese año, Carlos V había cedido a su cuñado Juan III de Portugal sus derechos sobre la Especiería en 350.000 ducados de oro. La capitulación fue hecha en Madrid el 27 de octubre de 1529. A continuación, el 11 de noviembre, la emperatriz, como reina gobernadora, expide otra cédula ordenando restituir las multas impuestas a quienes habían jugado.”
 
Cortesano al final de su vida...
A través de un clérigo llamado Pedro de Navarra, que llegó a ser obispo de Comênge, sabemos que en 1547, en el que será el último año de su vida, Cortés en su casa de Madrid acostumbraba celebrar una tertulia que congregaba a varones talentosos quienes disertaban sobre temas de espiritualidad: `la casa del notable y valeroso Hernán Cortés, engrandecedor de la honra y imperio de España. Cuya conversación seguían muchas personas señaladas de diversas profesiones, por su gran experiencia y hechos admirables´. Según refiere este contertulio, una de las normas establecidas consistía en que al último en llegar le tocaba gacer una disertación sobre el tema que se fijase, habiéndole correspondido a él, en una ocasión, hablar sobre la preparación del cristiano ante la muerte.”

 

Excelente biografía que es además una guía a un mundo perdido y cómo se perdió para beneficio de la corona de España, también asistimos a una forma medieval de conquista con sus instituciones y formalidades a la hora de conquistar, mantener y gestionar los nuevos territorios. Lejos de tópicos típicos, los hechos se narran actualizados en estilo al lector actual pero sin renunciar a seguir el estilo marcado por los cronistas. Uno de esos libros que deberían ser lectura obligada para creyentes en las Arcadias de los buenos indígenas siendo los españoles el catalizador del descontento y ansias de sublevación de los pueblos sometidos a Motecuhzoma que facilitaron la conquista y que, al perder a la cabeza ceremonial y de gobierno, se adaptaron a los nuevos gobernantes configurando lo que hoy es México.

Imprescindible.

lunes, 24 de julio de 2017

 

Libro: La reina Victoria

Autor: Lytton Strachey
Editorial: Lumen
Traducción: Silvia Pons Pradilla
Edición: Octubre de 2008
 

Es el veinte aniversario del fallecimiento de Diana de Gales y resulta un buen momento para visitar la biografía de otra mujer que está en el imaginario colectivo no sólo del mundo anglosajón: la mítica reina Victoria, que dio nombre a toda una época con su longevo reinado pero de la que realmente poco se sabe...

 

Iremos de la mano de un autor y un libro escrito en las primeras décadas del pasado siglo con un estilo al que ya no estamos acostumbrados y que en buenas manos que manejan mejor la pluma es un delicioso recorrido basado en numerosos documentos y obras engarzadas maravillosamente por Lytton Strachey siendo tildada de ser la mejor biografía sobre la reina Victoria incluso hoy en día. Otro acierto es que vemos la óptica de la protagonista donde nombres de la historia, hombres y mujeres, conocidos y con libros dedicados a sus obras y sus actos pasan ante nosotros igual que pasaron por su vida y que conocemos y el autor utiliza por sus diarios y correspondencia desde pronta edad. Viviremos sus alegrías, su amor devocional a su esposo muerto prematuramente,su dignidad imperial y al igual que ella a medida que pasamos la páginas también sentimos su dolor y su nostalgia ante el inevitable paso de la muerte que nos arrebata los seres queridos y admirados.

 

Giles Lytton Strachey nació en Londres en 1880 y falleció en Wiltshire en 1932. Fue uno de los ensayistas y biógrafos más destacados del grupo Bloomsbury. Hijo de la aristocracia inglesa, desafió las convenciones de su tiempo y revisó los presupuestos morales y éticos de su época en obras maestras del género biográfico. Refinado y viperino ensayista, provocador, incisivo y capaz de enfrentarse sin complejos a las consagradas figuras de la historia política, intelectual y social de Inglaterra.

Datos sacados de la contraportada y, sin más rollos, unas breves reseñas que os inciten a su apasionante lectura:
 

Hace falta un sucesor o sucesora al trono...

Tras la muerte de la princesa cobró gran importancia, por más de una razón, que el duque de Kent se casara. En lo concerniente a la nación, la falta de herederos en la familia reinante parecía convertir ese paso en obligatorio y, con toda probabilidad, desde el punto de vista del duque, resultaba igualmente conveniente. El hecho de tener que casarse como deber público, por el bien de la sucesión de un país agradecido. Cuando el duque de York se casó recibió una retribución de veinticinco mil libras anuales. ¿Por qué razón no habría de esperar el duque de Kent una suma similar? Pero la situación no era tan sencilla. Había que tener en cuenta al duque de Clarence, el mayor de los hermanos, y si él se casaba, era evidente que tendría prioridad a la hora de reclamar el dinero. Por otro lado, si el duque de Kent se decidiera a contraer matrimonio, había que recordar que estaría haciendo un importante sacrificio, puesto que se vería implicada la reputación de una dama.”
 

Conociendo su destino al trono...
Al año siguiente se decidió que había llegado el momento de explicarle la situación. La escena es de todos conocida: la lección de historia, el árbol genealógico de los reyes de Inglaterra que la institutriz había colocado de antemano entre las páginas del libro, la sorpresa de la princesa, sus preguntas y al fin la comprensión de los hechos. Cuando la niña lo entendió guardó silencio durante unos minutos y después dijo: `Seré buena´. Aquellas palabras fueron algo más que una declaración convencional, algo más que la expresión de un deseo impuesto; fueron, en su limitación e intensidad, en su seguridad y humildad, un resumen intuitivo de las cualidades dominantes de una vida. `Lloré mucho al saberlo´, observó Su Majestad tiempo después. Sin duda, mientras los otros estuvieron presentes, entre ellos su querida Lehzen, la pequeña mantuvo la compostura, pero después corrió a esconderse para vaciar su corazón de una agitación extraña y profunda en un pañuelo, alejada de la vista de su madre.”

 

Su tío, el rey Leopoldo de Bélgica...
La correspondencia con el rey Leopoldo revelaba mucho de lo que aún permanecía parcialmente oculto del carácter de Victoria. Con su tío siempre había mantenido una actitud firme. En respuesta a todos sus avances, Victoria había levantado un muro infranqueable. La política exterior de Inglaterra no era de su incumbencia; era competencia de la reina y de sus ministros. Las insinuaciones de su tío, sus ruegos, sus intentos, fueron del todo inútiles, y era preciso que él comprendiera la situación. La rigidez en la actitud de Victoria era aún más sorprendente a causa del respeto y el afecto con que la acompañaba. Desde el principio y hasta el final, aquella reina impasible siguió siendo una sobrina afectuosa y ejemplar. El mismísimo Leopoldo debió de envidiar una corrección tan perfecta, pero lo que es admirable en un estadista de edad avanzada resulta alarmante en una joven de diecinueve años. Y los observadores privilegiados no estaban libres de cierto temor. Esa extraña mezcla de ingenua alegría y firme resolución, de franqueza y reticencia, de puerilidad y orgullo, parecía augurar un futuro plagado de perplejidad y peligros.”

 

Príncipe Alberto...
Al mismo tiempo, su actividad experimentaba un enorme crecimiento en una esfera más importante. Se había convertido en el secretario privado de la reina, en su consejero personal, en su otro yo, y como tal estaba presente en todas sus entrevistas con los ministros. Empezó a interesarse, como la reina, por la política exterior, pero no había ningún asunto interno en el que no se percibiera su influencia. Se estaba produciendo un doble proceso: mientras Victoria se sentía cada vez más sometida a su poder intelectual, Alberto, al mismo tiempo, estaba cada vez más absorbido por la maquinaria de la alta política: los asuntos incesantes y variopintos de un gran Estado. Nadie podía tildarlo de diletante; era un trabajador, un personaje público, un hombre de negocios.”

 

Viuda...
La muerte del príncipe consorte marcó el momento crucial en la historia de la reina Victoria. Sentía que su vida se había agotado con la de su marido y que los días que le quedaban en este mundo habrían de ser sombríos: una suerte de epílogo a un drama que ya había terminado. Y su biógrafo tampoco se libra de una sensación similar; también para él la última mitad de su larga carrera es una etapa sombría. Los primeros cuarenta y dos años de la vida de la reina están iluminados por una gran cantidad de información, auténtica y variada. Con la muerte de Alberto, un manto desciende sobre ella. En contadas ocasiones, a intervalos irregulares e inconexos, ese manto se alza durante un instante y se adivinan algunos contornos, unos pocos detalles significantes, pero el resto sigue siendo conjeturas y ambigüedad. Así, aunque la reina sobrevivió a esa dolorosa pérdida durante casi tantos años como llevaba de vida antes de que se produjera, la crónica de esos años no es comparable con la historia de la primera mitad de su vida.”

 

Madre preocupada...
Todo habría ido bien si los problemas domésticos de la reina se hubieran solucionado con la misma facilidad. Entre sus preocupaciones más serias estaba la conducta del príncipe de Gales. El joven se había casado e independizado, se había sacudido de los hombros el yugo familiar y comenzaba a hacer lo que le venía en gana. Victoria estaba muy inquieta y sus peores temores parecieron hacerse realidad cuando en 1870 el príncipe tuvo que declarar como testigo en un juicio de divorcio. Era evidente que el heredero al trono se había estado relacionando con gente que Victoria no aprobaba. ¿Qué se podía hacer? Se dio cuenta que su hijo no era el único culpable, que también había que tener en cuenta el papel de la sociedad, de modo que le despachó una carta al señor Delane, director de “The Times”, en la que le pedía que `escribiera artículos frecuentes sobre el inmenso peligro y los males causados por la frivolidad y la superficialidad de las opiniones y el estilo de vida de la clase alta´. Y cinco años después el señor Delane escribió un artículo sobre ese tema. Sin embargo, no pareció tener mucha repercusión.”

 

Se acerca el final...
La tarde había sido dorada, pero después de todo, el día iba a terminar con nubes y tormenta. Las necesidades y ambiciones imperiales implicaron al país en la guerra de Sudáfrica. Hubo reveses, contratiempos y desastres sangrientos que sacudieron la nación y la reina atendió con verdadera solicitud la preocupación de su pueblo. Pero tenía el ánimo en alto y su valor y su confianza no se tambalearon ni por un instante. Entregada en cuerpo y alma a la lucha, trabajó con redoblado vigor, se interesó por los detalles de las hostilidades e hizo cuanto estuvo en sus manos para rendir sus servicios a la causa de la nación. En abril de 1900, cuando tenía ochenta y un años, tomó la extraordinaria decisión de renunciar a su visita anual al sur de Francia y viajar a Irlanda, que había proporcionado una cifra particularmente elevada de reclutas a los ejércitos que había en el campo de batalla. Se quedó tres días en Dublín, donde recorrió las calles, pese a las advertencias de sus consejeros, sin escolta armada, y la visita resultó un éxito absoluto. Sin embargo en el transcurso de ese viaje comenzó, por vez primera, a mostrar señales de la fatiga propia de la edad.”

 

Biografía apasionante en un delicioso estilo narrativo ideal para lectura reposada de verano, a la luz de la mesita y que hará las delicias y despertará el interés a lectores variopintos, amantes de la historia, de la realeza, de las biografías y para curiosos. Podemos pasar unas risas si lo regalamos a la suegra que pensará que se trata de la reina actual y meterá la pata en reuniones y saraos cuando salga el tema...

viernes, 7 de julio de 2017

 

Libro: Historia Viva – Memorias

Autor: Hillary Rodham Clinton
Editorial: Editorial Planeta, S. A.
Traducción: Claudia casanova
Edición: Primera edición, septiembre de 2003
 

Pudo haber sido la primera mujer presidente de EEUU pero antes fue la esposa del presidente de EEUU y tal vez ahora, pasado el tiempo y reciente su derrota ante Donald Trump, sea el momento de leer un libro de memorias, con la consiguiente y natural subjetividad de todo libro de memorias, que supone un viaje emocionante y sorprendente al interior de la Casa Blanca y de la política, sus artes, por parte de los miembros del Capitolio, una lucha feroz entre el partido republicano y el partido demócrata donde las argucias de los que financian al primero dieron resultado logrando la victoria del rival de la candidata a la presidencia Hillary Rodham Clinton, como si la presidencia de su marido hubiera sido el primer intento que culminaría en la campaña de su esposa logrando perder una presidencia que parecía ganada. Una lucha que recuerda aquella otra en otra república: Roma y la lucha por el poder entre demócratas y optimates...

 

Posiblemente la administración Clinton fue de las más eficaces y esperanzadoras presidencias del siglo XX pero oscurecida por el acoso y derribo de que fue objeto por parte de los capitalistas del partido republicano que financiaban publicidad negativa y alentaban investigaciones que trataran de desprestigiar a Bill Clinton culminando en el caso de Mónica Lewinsky donde un problema conyugal se convirtió en argumento para provocar la dimisión del presidente prostituyendo el legado de los padres fundadores para evitar el despotismo entre otras cosas que vemos con el presidente Trump sin ir más lejos en el tiempo. Visto ahora, son unas memorias fascinantes de una primera dama que aunque nos permite entrar en la intimidad de sus orígenes son las memorias del paso por la Casa Blanca de la esposa del presidente que además era mujer, madre y trabajadora.
 
Hillary Rodham Clinton alcanzó la mayoría de edad durante un tiempo de violentos cambios en EEUU. Como muchas otras mujeres de su generación, creció teniendo acceso a posibilidades de las que su madre o su abuela no dispusieron jamás. Comenzó a explorar la vida, adaptándose a los tiempos cambiantes y guiándose por su propia brújula interna, y se convirtió en un símbolo para algunos y en un pararrayos para los ataques de otros.

 

Datos sacados de una extensa contraportada y sin más unas breves reseñas que os inciten a su lectura:

 

Padres...

Aunque estaba comenzando la guerra fría con la Unión Soviética y la Europa del Este, mis padres y su generación se sentían seguros y llenos de esperanza. La supremacía norteamericana no era sólo resultado del poderío militar, sino de nuestros valores y de las muchas oportunidades disponibles para gente como mis progenitores, que trabajaban duro y asumían sus responsabilidades. La Norteamérica de clase media rezumaba prosperidad y todo lo que ésta comporta: casas nuevas, buenas escuelas, parques en el vecindario y comunidades seguras y tranquilas. Mis padres eran representantes típicos de una generación que creía en las infinitas posibilidades de Estados Unidos y cuyos valores tenían raíces profundas que arrancaban de la experiencia de haber superado la Gran Depresión. Esta generación creía en el trabajo duro, no en las subvenciones; creía en confiar en uno mismo, no en los excesos y la indulgencia con uno mismo.”
 

Bill Clinton...

"Era difícil no fijarse en Bill Clinton en el otoño de 1970. Llegó a la Facultad de Derecho de Yale con una pinta que lo hacía parecer más un vikingo que un estudiante que había recibido la beca Rhodes y que regresaba después de dos años de estancia en Londres. Era alto y, si conseguías traspasar la maraña de la barba rojiza y la melena de pelo rizado, era bastante guapo. Parecía rezumar vitalidad y energía por todos los poros de su piel. Cuando lo vi por primera vez en la sala de estudiantes de la Facultad de Derecho, estaba dándoles un discurso a un grupo de compañeros que lo escuchaban atentamente. Mientras me acercaba, lo oí decir: <<... y no sólo eso, ¡también cultivamos las sandías más grandes del mundo!>> Le pregunté a una amiga: <<¿Quién es ése?>> <<Oh, ése es Bill Clinton- dijo-. Es de Arkansas y siempre habla de ello.”
 

Duelo...

Celebramos una segunda misa funeraria en la iglesia metodista de la calle Court, cerca de la casa donde mi padre había crecido. Bill habló en esa ocasión, e hizo un elogio con mucho cariño que logró transmitir la personalidad brusca y devota de Hugh Rodham: ` En 1974, cuando me lancé por primera vez al ruedo político, lo hice en un distrito congresual donde había muchos republicanos del Medio Oeste. Mi futuro suegro se acercó conduciendo un Cadillac con una licencia con matrícula de Illinois, y nunca le dijo a un alma que yo estaba enamorado de su hija. Sencillamente se acercaba a la gente y les decía: ``Sé que eres republicano y yo también lo soy. Creo que los demócratas están a un paso de ser comunistas, pero éste es un buen chico.” Lo enterramos en el cementerio de Washburn Street. Era un día de abril lluvioso y frío, y mis pensamientos eran tan sombríos como el cielo plomizo que se cernía sobre nosotros. Me quedé de pie, escuchando el sonido del corneta de la Guardia Militar de Honor. Después del entierro, fuimos con algunos de los amigos de mi padre a un restaurante local, donde compartimos recuerdos.”
 

Un fiscal especial para investigar al presidente Clinton...

"Los empleados de la Casa Blanca y los abogados se arremolinaron alrededor del presidente. Todo el mundo estaba muy preocupado porque el ruido de tambores que clamaba por el nombramiento de un fiscal especial estaba imponiéndose y ahogando el mensaje que Bill intentaba transmitir, pero nadie podía adivinar si el mencionado nombramiento terminaría por acallar las voces. Para cuando aterrizamos en la base de la fuerza aérea de Andrews y nos transportaron en helicóptero hasta la Casa Blanca, Bill estaba obviamente cansado del debate. Debía volver a Andrews para dirigirse a Europa esa misma noche, para unas reuniones organizadas con mucha antelación en Bruselas y Praga, con el fin de hablar de la expansión de la OTAN, seguidas de una visita oficial a Rusia para tranquilizar las inquietudes que los planes de la OTAN de expandirse hacia el este le producían al presidente Boris Yeltsin. Antes de su partida, me dijo claramente que quería que el tema de Whitewater se resolviera de una vez por todas, y pronto.”
 

África...

En nuestra última parada en Senegal, Bill se dirigió a Goreé Island, igual que había hecho yo. Vio la puerta de No Retorno y pronunció una emotiva disculpa por el papel que Estados Unidos había jugado en el comercio de esclavos. Lo que dijo despertó alguna controversia en Norteamérica, pero yo creo que fue apropiado. Las palabras importan mucho, y las palabras de un presidente de Estados Unidos tienen mucha fuerza en el resto del mundo. Al expresar arrepentimiento por no haber intervenido en el genocidio de Ruanda y por nuestra relación histórica con el tráfico de esclavos, envió un mensaje muy claro a los africanos, diciéndoles que les respetábamos, nos preocupábamos por ellos y los apoyábamos en su lucha contra los desafíos entrelazados de la pobreza, la enfermedad, la represión, el hambre, el analfabetismo y la guerra. Pero África necesita mucho más que palabras, necesita inversiones y comercio, si es que sus economías han de desarrollarse alguna vez. Para ello hacen falta tanto cambios importantes en la mayoría de los gobiernos locales como colaboración desde Estados Unidos. Es por eso por lo que es tan importante la Ley de Crecimiento y Oportunidades de África, que propuso Bill y que el Congreso aprobó, pues crea incentivos para que las empresas norteamericanas inviertan en ese continente.”
 

Carrera por el Senado...

"La carrera por el Senado empezó a tomar forma. Giuliani se reunió en Texas con el gobernador George W. Bush, que acababa de anunciar la creación de su comité de precampaña presidencial. El alcalde Giuliani me acusó de ser una especuladora, y anunció que él iría a Arkansas para recaudar fondos para su campaña; un movimiento astuto, pensé yo, pues le garantizaba atención y dinero, y de paso me propinaba a mí un buen anticipo de lo que había de ser la campaña. La representante Lowey, una de las congresistas más efectiva y popular, dijo que no se presentaría. En junio, finalmente di los primeros pasos concretos y necesarios para una campaña al Senado, y anuncié que crearía mi propio comité de precampaña. Con la ayuda de la asesora de medios Mandy Grunwald y de Mark Penn, el astuto e informado experto en encuestas que trabajaba para Bill, comencé a entrevistar a los potenciales candidatos para mi equipo de campaña.”
 

Libro recomendable para amantes de los entresijos, biografías, la historia contemporánea y nada recomendable a suegras que busquen morbo. Es un libro honesto de una mujer representante de una generación que vivió los caldeados 60´s en EEUU sobre cuestiones sociales y una visita guiada a ser la primera dama compartiendo intimidad con el presidente de EEUU pero también el relato de una mujer que dispuso de oportunidades negadas hasta entonces. También para comprender un poco el lector ajeno a EEUU como el presidente Trump ha llegado a serlo y ese inquietante pensamiento de que los mismos que le apoyaron puede que sean los mismos que lo fulminen cuando su telegenia y personalidad digital empiecen a ser un incordio para los intereses que le sustentan en la Casa Blanca.

Apasionante.

martes, 6 de junio de 2017

 

Libro: Las cincuenta grandes mentiras de la Historia

Autor: Bernd Ingmar Gutberlet
Editorial: Libros del Atril, S. L.
Traducción: Olga Martín
Edición: Primera edición, septiembre de 2008
 

Ha llegado junio, es inminente el verano con sus días luminosos, de momentos de lectura reposada pero amena, momento para quienes no tienen demasiado tiempo que arañar al descanso para dedicarse a la lectura el resto del año. La propuesta de hoy responde a este perfil, libro de lectura con espíritu de tertulia radiofónica de madrugada o charla tras velada con amistades, un repaso a la Historia desmintiendo mitos populares o de mera propaganda pero que calan en la conciencia colectiva como si fueran verídicos.
 
Del autor puedo deciros lo que dice la contraportada con datos actualizados al año de edición, escritor alemán que vive y escribe en Berlín donde estudió historia amén de en Budapest y ha trabajado como periodista, editor y director de proyectos culturales.

Y sin más unos breves pasajes que os animen a la lectura del libro:
 

El Diluvio...
La inundación del mar Negro debe de haber sucedido aproximadamente en el año 6.700 a.C. En aquel entonces, debido a una inundación de proporciones descomunales, se formó el mar Negro tal y como hoy lo conocemos, en lo que antes era una reserva de agua dulce muchísimo más pequeña. Por un terremoto o un maremoto, o un desplazamiento geológico comparable, se habría producido una onda de pleamar que se precipitó desde el Mediterráneo hacia el mar de Mármara (junto a la Estambul actual) y que, finalmente, hizo correr grandes cantidades de agua hasta el mar Negro. Con ello, no sólo creció considerablemente el mar Negro, sino que también se redujo la conexión terrestre que había entonces entre Europa y Asia, entre el mar Negro y el Mediterráneo. Es probable que las aguas saladas manaran año tras año desde el Mediterráneo hasta la cuenca de agua dulce e inundaran grandes partes de la región costera...lo cual suena muy parecido a la catástrofe presentada por la leyenda bíblica del Diluvio.”

 

Robin Hood...

"Sin embargo, en documentos antiguos aparece una variante del nombre de Robin Hood: un hombre se presentó ante el juzgado en 1261 y, un año después, obtuvo el apodo de Robehod, lo cual permite sospechar que el mencionado tenía una cierta reputación y que esa reputación estaba relacionada con un hombre determinado. El primer portador de un nombre parecido aparece en un documento de 1226 y se trata de un marginado llamado Robert Hod, posiblemente el hombre al que se remontan todas las leyendas. Por otro lado, este nombre aparecía con mucha frecuencia, aunque no precisamente con relación a un forajido que evoque a nuestro Robin Hood. En todo caso, en favor de la hipótesis de que este Robert Hod es el verdadero Robin Hood está el hecho de que en los documentos que lo mencionan se habla también de un hombre que luego se convierte en sheriff de Nottingham; sorprendentemente, justo donde la leyenda habla de un tal sheriff como enemigo mortal de Robin. Pero esto tampoco prueba nada.”
 

La masacre armenia...
La mayoría de los historiadores, en cambio, remiten a las evidencias, de las que se infiere claramente que la muerte del mayor número de armenios en los traslados fue tolerada, cuando no pensada de antemano. Y utilizan toda una gama de términos que van desde `traslado´ hasta `progromos´y desde `masacre´ hasta `genocidio´. Desde el punto de vista jurídico, el gobierno turco se mueve en terreno seguro al negar el genocidio a pesar de la magnitud de la tragedia, pues la declaración del genocidio como delito internacional es de 1948, varias décadas después de los sucesos en Anatolia. Pero, ¿acaso le hace justicia al tema este aspecto legal? A pesar de las extensas investigaciones, no hay una respuesta universalmente aceptada a la pregunta por el genocidio. A lo mejor porque una declaración daría lo mismo, tanto para los armenios como para Turquía.”
El asesinato de JFK...

En todas estas y otras teorías, Oswald y los demás implicados jugaban un papel apropiado y, por ende, altamente variable. La mayoría de las teorías no han podido presentar pruebas concluyentes que las respalden, aun cuando los acusados efectivamente se hubieran beneficiado con la muerte de Kennedy y algunos hubiesen estado en condiciones de planear el asesinato y de ocultarlo inmediatamente después. Como suele suceder con las teorías conspirativas como éstas, resulta difícil pensar cómo pudo asegurarse la discreción de un círculo tan grande de implicados durante tanto tiempo. Además, todas las teorías pueden presentarse como más o menos probables, y algunas veces resultan bastante atractivas, pero con frecuencia tienen también un trasfondo ideológico y, por tanto, subjetivo. Incluso si la Comisión Warren llevó su investigación con descuido, esto no tiene que haber sido algo premeditado, y tampoco significa automáticamente que sus resultados sean equivocados. La tesis del autor individual puede no ser tan atractiva como la de una amplia conspiración de asesinato presidencial, pero sigue estando lejos de ser desmentida.
 

Libro para todo tipo de lectores ya sean aficionados a la Historia o simples lectores que no gustan de lecturas farragosas amén de estudiantes, convalecencias hospitalarias, turnos de noche sin jefatura a la vista o simplemente estar tumbado ya sea en la piltra o en la tumbona en la playa o piscina. Nada de regalar a la suegra que se pondrá más chocha de lo habitual creyendo que se conspira contra ella o ella misma se pondrá a conspirar lo que la hará mas insoportable de lo habitual...

 

lunes, 29 de mayo de 2017

 

Libro: Guardianas nazis
- El lado femenino del mal  -

Autor: Mónica González Álvarez
Editorial: Editorial EDAF, S. L. U.
Edición: Segunda edición, diciembre 2012

Se está terminando mayo y resulta obligatorio rendir homenaje a las víctimas del nazismo más cuando en Europa soplan de nuevo vientos xenófobos y partidos que bajo el manto del populismo ocultan su devoción y genética nazi alimentado su nicho electoral por la crisis económica y que del otro extremo surgen también partidos claramente fascistas como ellos sólo que de la extrema izquierda. Es por ello que siempre hay que recordar y tratar de desentrañar que empujó a seres humanos a exterminar a otros seres humanos...
 

La autora con estilo ágil y precisión periodística aborda el exterminio desde la perspectiva de las miembros femeninos de las SS como guardianas de los campos de concentración, de la muerte. Lejos de efectismos truculentos detallando los malos tratos, vejaciones y actos de sadismo y crueldad sobre las prisioneras, no rehuye describirlos pero lo necesario dentro de un conjunto donde sólo eran parte de la rutina diaria en el infierno de las selecciones para la cámara de gas, los experimentos médicos sin anestesia o el sadismo en las torturas mediante latigazos, patadas, perros entrenados para devorar y perfeccionamiento de métodos de tormento cuando no el simple y vil asesinato por placer.

 

Por otra parte resulta didáctico observar que muchas eran mujeres jóvenes que nos muestran hasta que punto las inmersiones desde la infancia en ideologías e ideas calan hasta el punto de que personas normales y de vidas anodinas sin pena ni gloria en el paso por este mundo se transforman en verdugos implacables. Sin duda hay una inoculación de odio e ideas desde la infancia así como una sociedad, la Alemania nazi desde 1933, constantemente adoctrinada que logra crear monstruos cuando el terror es instigado por el Estado. No hay diferencia entre los nazis y las dictaduras militares de los 70´s y 80´s ni siquiera en la actualidad donde el contrario queda reducido al concepto de objeto merecedor de la muerte y el tormento. Un libro que, al igual que todos los que tratan el tema del nazismo, debería hacernos recapacitar en qué nos estamos equivocando para que todo aquello que se creía derrotado en mayo de 1945 vuelva a calar en la sociedad europea y occidental, existente bajo otras formas en el resto del mundo...

 

Mónica G. Álvarez es periodista, escritora y guionista de radio y televisión. Dejó su Valladolid natal en 2004 para instalarse en Barcelona, ciudad que la vio crecer profesionalmente. Su vocación es la radio, pero desde hace años se dedica a una de sus grandes pasiones: la escritura. Es colaboradora en diversos medios de prensa y revistas. Se considera una investigadora nata, imperfecta y orgullosa de serlo y sobretodo, una mujer optimista, apasionada y soñadora.

Generosos datos sacados como es habitual de la contraportada y sin más unas breves reseñas que os inciten a conocer el lado oscuro femenino del nazismo:
 

La esposa del comandante del campo de Buchenwald...
La pesadilla comenzó en “Villa Koch”, como formalmente era conocida, y se extendió hacia el exterior. Se trataba de una gran casa de aproximadamente 125 hectáreas sobre la colina Ettersberg. En un principio, aunque Ilse era la esposa de uno de los siete oficiales de las SS destinados en Buchenwald, no era de aquellas que hacían amigos fácilmente. Pronto, la señora Koch se transformó en una mujer `endemoniada´. La maternidad no la había ablandado, ni más lejos de la realidad, sino todo lo contrario. El efecto positivo que podía subyacer en ella se había convertido en algo destructivo y mordaz. De hecho, no se relacionaba con ninguna de las otras cónyuges. Su carácter colérico, sádico, degenerado, de gran sangre fría y hambrienta de poder, se lo impedían. Algunos informes médicos posteriores la llegaron a tildar de ninfómana. Para la realización de esta clase de depravaciones y fiestas, el comandante Koch mandó construir también una especie de `picadero´, donde su mujer podría desplegar sus malas artes, tanto amatorias como criminales. El lugar en cuestión, lejos de ser algo pequeño, tenía 40x100 metros de extensión y unos 20 metros de altura. Esta gigantesca morada se encontraba a poca distancia del campo de concentración, así que los prisioneros de los barracones más cercanos podían escuchar perfectamente lo que ocurría en su interior.”
 
María Mandl, conocida como La Bestia de Auschwitz...
La interna Aleksandra Steuer afirmaba con rotundidad: `Mandl fue una vigilante muy cruel en el búnker´. Al fin y al cabo, en aquel tétrico edificio las víctimas eran despojadas de sus ropas y zapatos, y permanecían desnudas por completo durante todo el confinamiento. Dos veces a la semana eran alimentadas con víveres previamente cocidos o con un café y un pedazo de pan duro. Frecuentemente, las aberraciones eran tan severas que durante tres días las reas no podían comer nada, y también eran obligadas a hacer huelga de hambre con cualquier pretexto de lo más trivial. A lo largo de este correctivo los castigos mínimos fueron el fustigamiento y los golpes, al menos 25 latigazos, después 50, 75 y hasta 100. Posteriormente se duchaba a la persona con agua fría y la sacaban al exterior para dejarla a la intemperie. Su época favorita era el invierno, por lo que la mayoría expiraba de hipotermia. El búnker estuvo al servicio de los supervisores y guardianes más peligrosos y decadentes del campamento. Mandl, como directora del mismo y hasta su nombramiento como Oberaufseherin en abril de 1942, también hizo las delicias más pérfidas y agresivas que nos podamos imaginar.”

 

Herta Bothe, la Sádica de Stutthof y sus métodos narrados por una testigo...
...una húngara a quien yo conocía por el nombre de Eva, de 18 años de edad, se acercó a la cocina para comer algunas cáscaras de nabo que se encontraban en un montón fuera de la cocina. Esta niña vivía en el mismo bloque que yo, que era el bloque 203. Como ella estaba cogiendo las cortezas, Bothe vino de un lugar de trabajo cercano. Ella ordenó a una de las chicas de la cocina que trajera un gran trozo de madera y entonces comenzó a golpear a Eva con él. Después de los primeros golpes la chica se cayó. Yo y otras chicas de la cocina gritamos a Bothe que Eva era demasiado débil para soportar la paliza. Bothe replicó: `La golpearé hasta la muerte´. A continuación Bothe le pegó a la chica en la cabeza y por todo el cuerpo. Después de unos diez minutos paró y Eva se quedó muy quieta, sangrando profusamente de la cabeza. Luego Bothe me ordenó a mí y a otras chicas que llevásemos el cuerpo a una habitación en el bloque al lado del hospital donde ponían todos los cadáveres. Definitivamente la chica fue asesinada por la paliza. Una interna que yo creo que era médico examinó el cuerpo y dijo que la chica estaba muerta. No sé el nombre de la doctora. No la he visto desde la llegada de los británicos.”

 

Ravensbrück...
Lo que para los nazis era una `muerte natural´ para la gente corriente y cuerda se trataba de hambre, palizas y un trabajo agotador. La muerte en este campo de concentración estaba científicamente organizada. Hasta un funcionario alemán llegó a escribir en octubre de 1944 que la `mortalidad en Ravensbrück era insuficiente y debería llegar a 2.000 muertos al mes con efecto retroactivo de 6 meses¨. No me extraña que las mujeres retenidas allí fueran presas del pánico al ver a la que sería su tutora, Dorothea Binz, pasearse con gesto tétrico por los barracones. Con cada golpe que propinaba a aquellos despojos humanos, los ojos de la guardiana brillaban con una alegría a veces infame a veces voraz. Una superviviente llamada Olga Golovina, que había sido encarcelada en Ravensbrück a la edad de 21 años, explicó 39 después y con lágrimas en los ojos: <<Recuerdo a la guardiana Dorothea Binz paseando por el campamento. Aún puedo verla ante mis ojos. Una prisionera agotada pasa a su lado, tropieza y cae. Con denodados esfuerzos se pone de pie y se va tambaleándose. Semejante escena era suficiente para Dorothea. Ella pedaleó más fuerte, aumentó la velocidad y atropelló a la miserable interna. Luego llamó a los perros y se los lanzó. ¡Los perros eran salvajes, feroces, adiestrados especialmente para destrozar a la víctima hasta que dejaba de respirar!>>.

 

Libro de casi obligada lectura, y sin casi, para conocer hasta qué punto nos volvemos salvajes cuando se dan las circunstancias apropiadas pero también de homenaje a los millones de víctimas que fueron asesinadas o tuvieron la desgracia de pasar por el sistema nazi de represión y exterminio. Un recordatorio para nosotros mismos como lectores de que en ocasiones hay que salir a la calle y defender valores que damos por hechos pero que pueden trocarse por lo contrario si permitimos que los extremismos políticos campen a sus anchas y miramos a otro lado. Recomendable para todo tipo de lectores y de electores, un humilde homenaje al recuerdo de quienes padecieron, sufrieron y murieron en los campos de extermino y concentración de todas las épocas, pasadas y tristemente aún presentes, quién sabe si también del mañana...

Perdonar pero no olvidar.

 

sábado, 20 de mayo de 2017

 

Libro: Memorias

Autor: Andrei Sajarov
Editorial: Círculo de Lectores
Traducción: María Elena Aparicio Aldazábal

Edición: 1992

 

Corren los 50´s y el mundo está en plena Guerra Fría, pero esta vez no veremos la perspectiva desde el lado capitalista, viajamos a la URSS, a las memorias de un ciudadano soviético que es ni más ni menos que el padre de la bomba termonuclear soviética. Trabaja convencido en el sistema, vive rodeado de privilegios como académico que carecen la mayoría de ciudadanos de la URSS y su imperio comunista mas al realizar cálculos se percata de que las simples pruebas atmosféricas ya serán la causa de la muerte de cientos de miles de vidas de seres humanos, sólo con las pruebas atmosféricas...

 

Es un libro áspero para el lector de hoy en día que debe recurrir a imágenes de Corea del Norte pero sin olvidarse de los paraísos bolivarianos, Cuba y, seguramente Sajarov seguiría en las barricadas, la neo imperial Rusia de Putin, un hijo del sistema soviético. Sus memorias, que hará las delicias de físicos aficionados, son un viaje a un sistema cerrado que pregonaba la armonía en el exterior y utilizaba la fuerza para aplacar disidencias. Clientelismo, poder sin escrúpulos y un férreo control interno por parte de la KGB, condenaron a pacifistas, reformadores y disidentes al universo del Gulag, los hospitales psiquiátricos y el destierro. También comprobar que los métodos de la KGB, chuscos y cutres visto ahora pero efectivos en su época, siguen utilizándose...
 
Andrei Sajarov nació en Moscú en 1921. Inició su carrera científica en una fábrica de armamento durante la Segunda Guerra Mundial. Tras sus primeros trabajos teóricos importantes, en 1948 fue destinado a un centro de investigaciones secreto, donde contribuyó decisivamente en la creación de la bomba H soviética. Designado miembro de la Academia de Ciencias, recibió los máximos honores oficiales. Por esta época advirtió de los peligros de la energía nuclear y se convirtió en un apasionado defensor de la distensión y la paz. Su artículo Reflexiones sobre el progreso, la coexistencia pacífica y la libertad intelectual (1968) provocó la indignación oficial y en la prensa se inició una intensa campaña de descrédito de su persona. Sajarov se relacionó con los círculos de la disidencia y se erigió en adalid de los derechos humanos y las libertades. En 1975 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz. A causa de su firme oposición a la guerra de Afganistán, en 1980 fue privado de sus condecoraciones y confinado en Gorki, donde permaneció aislado del mundo hasta que en 1986 el presidente Gorbachov les restituyó la libertad. Durante los últimos años de su vida llevó a cabo una firme lucha en favor de la democratización de su país y fue elegido diputado. Murió en diciembre de 1989 en Moscú.

Por una vez abundantes datos en la contraportada y sin más unas breves reseñas que os inciten a descubrir a Andrei Dimitrievitch Sajarov:
 

La escuela...

"No tuve problemas con mis estudios en la escuela, pero no hice amigos; por el mismo motivo, tampoco me creé enemigos. Recuerdo haber tenido problemas en mis clases de carpintería: nunca he sido muy habilidoso con las manos. Durante una de mis primeras clases prácticas, un par de chicos más mayores decidieron comprobar si yo era un llorón o no, y me metieron los dedos en un torno de banco. De alguna manera, conseguí aguantarme las lágrimas, y la siguiente vez, uno de los chicos se ofreció a ayudarme con mis labores de carpintería: yo lo estaba pasando fatal para construir una banqueta. A principios de 1934, mis padres decidieron que ya había perdido bastante tiempo y me sacaron de la escuela. Se las arreglaron para crear un curso puente que englobase el quinto y sexto curso de modo que pudiese pasar los exámenes y ser aceptado en séptimo curso. Este periodo de estudio intensivo tuvo gran importancia en mi desarrollo intelectual.”
 

Probando la bomba H...

 

La tensión aumentó en la Instalación al acercarse la fecha de la prueba. En el verano de 1952, si la memoria no me falla, tuvimos problemas para fabricar un material en particular que necesitábamos para el ingenio. Nicolai Pavlov, un coronel (o tal vez posiblemente general) de la KGB y oficial del Primer Directorio General, era el encargado de su producción. Había que tomar una determinación: el método antiguo utilizaba una factoría que se había construido con otro propósito, mientras que la alternativa requería una nueva factoría de diseño especial para aprovechar una tecnología nueva y mucho más prometedora. Pavlov, en un intento de jugar sobre seguro o de economizar utilizando la factoría existente, decidió ambos métodos, pese a lo cual no fue capaz de conseguir la producción planificada. Alguien planteó esta cuestión en una conferencia a la que asistí. Beria, aparentemente informado del tema por anticipado, se levantó y dijo algo así: ^Cuando los bolcheviques queremos hacer algo, cerramos los ojos ante todo lo demás (Beria entornó los ojos con lo que su rostro era todavía más atemorizante). Pavlov, ha perdido usted su empuje bolchevique. No le vamos a castigar ahora y espero que corrija su error. Pero no se olvide de que tenemos mucho sitio libre en nuestras cárceles´.”

 

Ecologismo en la URSS de 1967...

En 1967, me vi involucrado en el esfuerzo de salvar el lago Baikal. El lago de mayor profundidad del mundo, es una inmensa reserva de agua dulce. Y lo que es más importante, la región de Baikal es un fenómeno único de la Naturaleza, una zona de una belleza sorprendente que para muchos se ha convertido en un símbolo de nuestra nación. Durante varios años, “Komsomolskaya pravda”, “Literaturnia gazeta” y otros periódicos habían estado publicando alarmantes y convincentes informes de las amenazas que para el Baikal representaban las construcciones industriales a lo largo de sus riberas, el talado y transporte de madera y el vertido de residuos químicos en sus aguas. Aunque nuestros esfuerzos por proteger el Baikal no tuvieron éxito, alcancé un profundo conocimiento de los problemas medioambientales, tanto en sentido general como en el contexto particular de la sociedad soviética.”
 

Primera huelga de hambre...

"Mi primera huelga de hambre tuvo lugar mientras Lusia estaba en el Hospital Oftalmológico, coincidiendo con la llegada del presidente Nixon a Moscú el 27 de junio. El objetivo era llamar la atención sobre la penosa situación de los presos políticos: Vladimir Bukovski, Velentin Moroz, Igor Ogurtsov y Leónidas Pliushch; los alemanes étnicos encarcelados por manifestarse pidiendo el derecho de emigración; y los presos en los hospitales psiquiátricos. Los corresponsales de Prensa y televisión que viajaban con Nixon me entrevistaron en nuestro apartamento y Tania actuó de intérprete. Cuando un reportero de televisión intentó transmitir una entrevista conmigo desde la estación de enlace de Ostankino, cortaron la retransmisión a requerimiento del censor soviético. Me dijeron que durante varios minutos, medio mundo estuvo mirando las pantallas en blanco, en lugar de la entrevista con Sajarov, lo que dejó una impresión perdurable.”
 

Afganistán...

Los líderes soviéticos debían haber contado con una rápida victoria en Afganistán. Pero éste era un país que en el pasado había luchado tanto contra Inglaterra como contra la Rusia del zar y no se había rendido. A medida que el ejército de Karmal iba debilitándose por las deserciones en masa y el paso a las fuerzas de la guerrilla, la guerra se fue haciendo cada vez más bárbara. Escuchamos con horror y vergüenza las noticias de las emisiones occidentales que hablaban de los bombardeos de ciudades, el hambre provocada por la destrucción de cosechas y el uso de napalm, minas, trampas explosivas y armas químicas. Cuatro millones de afganos, un cuarto de la población antes de la guerra, se había ido a Pakistán e Irán, donde vivía en condiciones miserables, la mayor masa de refugiados que había en el mundo en aquellos días. ¿Perdonarán alguna vez los afganos el sufrimiento por el que les hicieron pasar?"
 

Chernobil...

"Para mi vergüenza, al principio traté de convencerme de que no había sido nada grave. Los informes de principios de mayo en la Prensa soviética decían que los niveles de radiación en las proximidades del reactor de Chernobil no excedieron los 10-15 milirroentgenios por hora, y me llevaron a adoptar una postura bastante tranquila respecto al accidente. Descarté el peligro de lluvia radiactiva significativa que pudiera producir daños ecológicos o efectos biológicos fuera del umbral que condujeran al cáncer o a deterioros genéticos. Una pista que debería haberme alertado de la posibilidad de encubrimiento en el informe de mediados de mayo fue la noticia de que varios bomberos habían fallecido: si los informes anteriores habían sido precisos, ¿qué podría haber provocado su fallecimiento?"
 

El perdón de sus pecados disidentes...

"En respuesta a mis preguntas, Marchuk dijo que no sabía nada acerca de las fechas de las resoluciones o sobre la devolución de mis condecoraciones. (Su admisión sería una admisión obligada de que las autoridades se habían equivocado al desterrarme en 1980, pero aparentemente las nuevas ideas no habían progresado tanto.) No me dejó en claro un buen número de otras cuestiones, incluyendo la pregunta clave, si había sido desterrado de Moscú sobre la base de un acto oficial o por decisión de la KGB. El único decreto que he visto hasta ahora fue el que me privó de mis condecoraciones.”
 

Libro recomendable para amantes de tochos y biografías así como para tendencias de izquierdas que pregonan a sus votantes consumistas las bondades de un estado tipo bolivariano o putinesco que sólo desemboca en represión y sufrimiento para la ciudadanía. Un hijo de la URSS con el eterno alma rusa y que tal vez ha sido injustamente olvidado por la ciudadanía gracias a un gobernante que con pompa imperial e ínfulas intervencionistas militares mantiene secuestrada la democracia mientras denuncia las miserias de las democracias extranjeras en sus canales de televisión. Por supuesto anotar título pata regalar a la suegra las próximas navidades que se cagará en todos los santos por los impronunciables nombres rusos que nos garantiza unas risas a su costa....

martes, 4 de abril de 2017

 

Libro: La vida secreta de Saddam Hussein

Autor: Con Coughlin
Editorial: Editorial Planeta S. A.
Traducción: Isabel Fuentes García
Edición: Marzo de 2003
 

Siempre que hay una buena guerra en lontananza y los recursos son orientados al esfuerzo común, surge lo que podíamos denominar literatura de guerra, obras que apoyan las tesis de ir a la guerra pero mostrando a la vez las causas y la biografía del líder o líderes de la nación enemiga. La propuesta de hoy podría enmarcarse dentro de ese tipo gracias a la perspectiva del tiempo y el conocimiento real de las cosas que antes de la guerra parecía obvias y además irrefutables, aunque en el año de su lanzamiento pasara como una oportuna coincidencia que hizo que fuera un buen producto en ventas ya que la ciudadanía ansiaba saciar la curiosidad sobre un hombre y su régimen que pronto, ya lo era desde el 11-S, sería el enemigo a batir dentro de la guerra decretada por Bush hijo dentro de la guerra contra el terrorismo...

 

Dejando aparte oportunismos, coincidencias o ambas tres, el libro es interesante por varios motivos al lector actual. De primero porque las interioridades de los grandes y crueles dictadores siempre atraen la curiosidad por fisgar al poderoso caído en desgracia. De segundo porque supone para el lector occidental informarse de lo que fue el baasismo que engendró dirigentes como Nasser, el propio Saddam o el ya historia de Gaddafi en Libia. Un movimiento pan árabe que al final declinó en dictaduras personales en nombre del partido y el nacionalismo local y que aún sigue vigente en lo tocante a la hostilidad de la existencia del Estado de Israel a la vez que la lectura nos ilumina sobre algunas de las aristas que dividen de manera casi irreconciliable a unos musulmanes con otros por no hablar con las minorías de otros credos y religiones.

 

Con Coughlin es un prestigioso y galardonado periodista que lleva veinte años escribiendo sobre Oriente Medio. Fue corresponsal en la guerra Iraq-Irán y en la Guerra del Golfo, y fue uno de los primeros periodistas en entrar en Kuwait tras la liberación. Es editor ejecutivo del Sunday Telegraph y vive el Londres...

Al menos vivía en el año de edición, datos sacados como es habitual de la contraportada y sin más unas breves líneas que os inciten a su lectura:
 

Orígenes...

"Si bien la fecha de nacimiento es controvertible, el lugar no lo es. Saddam nació en una choza de barro que pertenecía a su tío materno, Jairallah Tulfah, un simpatizante nazi al que más tarde encarcelaron por apoyar una revuelta antibritánica durante la segunda guerra mundial. Pertenecía al clan sunita de Al-Bejat , parte de la tribu Al-Bu Nasir, que era la dominante en la región de Tikrit. Las lealtades tribales habrían de desempeñar un papel importante en la ascensión de Saddam al poder. En la década de 1980, había al menos media docena de miembros de la tribu Al-Bu Nasir que ocupaban cargos importantes en el gobierno. Sin embargo, en los años treinta, el clan se conocía principalmente por su pobreza y su carácter belicoso. Para sus líderes era un motivo de orgullo eliminar a sus enemigos por las ofensas más inicuas. Como sunita, el niño se acogió a la doctrina ortodoxa mayoritaria del islam, aunque los sunitas son una secta minoritaria en Iraq: sólo uno de cada cinco iraquíes es sunita. Al niño lo llamaron Saddam, literalmente, `el que se enfrenta´. Dadas sus hazañas posteriores, el nombre no podría haber sido más apropiado.”
 

Saddam y el partido Baas...

"Saddam dedicó todas sus energías a crear la estructura de la seguridad interna del partido, una organización que se convertiría en una de sus principales plataformas de su ascensión al poder. Al igual que muchos otros baasíes, sobre todo los que pertenecían a la rama civil, Saddam estaba consternado por la falta de disciplina del partido que había causado la expulsión del gobierno a finales de 1963. Con el apoyo de Bakr, Saddam resolvió crear una estructura que pudiera enfrentarse tanto con enemigos externos como con disidentes internos. Durante su estancia en El Cairo, Saddam había estudiado la vida y obra de Stalin, dejándose influir por él. Aunque resulta difícil de creer que un estudiante mediocre como Saddam, que pasaba la mayor parte del tiempo al frente de bandas callejeras y amenazando a sus rivales, fuera capaz de emprender un estudio serio sobre el déspota soviético, parece que al aprendiz baasí le gustaron algunos de los aspectos más despiadados de la filosofía de Stalin. Tras la humillación de noviembre de 1963, se oía a menudo a Saddam profiriendo máximas estanilistas del tipo: `Si hay una persona, hay un problema; si no hay persona, no hay problema.´ “
 

Métodos...

"Mientras Saddam estaba ocupado creando una laberíntica red de espías, comisarios, torturadores y asesinos, aún encontraba tiempo para mantenerse al día de las horripilantes prácticas que se aplicaban a sus desafortunadas víctimas en el palacio del Fin. Un disidente chiita que consiguió sobrevivir a las cámaras de tortura hizo una terrorífica descripción de cómo Saddam mató personalmente a otro detenido chiita llamado Dujail. `Entró en la habitación, cogió a Dujail y lo lanzó a una cuba de ácido. Luego contempló cómo se disolvía el cuerpo.´ Aunque es difícil encontrar corroboración a esa historia, tiene sin embargo una asombrosa semejanza con las historias que circularon sobre las actividades de Saddam en el palacio del Fin en 1963. Ciertas o falsas, para Saddam lo más importante era que historias como ésas fueran del dominio público en Iraq, y que se creyeran ciertas. Mientras el pueblo siguiera viviendo con el miedo de que cualquiera podía correr semejante suerte en cualquier momento, la posición del partido Baas estaría fuerte.”
 

Problemas domésticos...
El desafío más serio al que Saddam tuvo que enfrentarse surgió de su propia familia, un año más tarde. Se vio obligado a ordenar el arresto domiciliario de sus tres hermanastros, Barzan, Watban y Sabaui. Nunca se ha explicado exactamente la causa de dicho altercado familiar. Se ha sugerido que Barzan estaba involucrado en un intento de golpe de estado; un grupo de oficiales militares le habría ofrecido la presidencia a cambio de que apoyara un golpe contra Saddam. Otra versión echa la culpa a Barzan, jefe de seguridad, por no haber detectado un complot contra Saddam, lo cual resultaba irónico, ya que un año antes Barzan había publicado un libro titulado `Intentos de asesinar a Saddam Hussein´, en el que proporcionaba detalles sobre siete presuntos complots, algunos anteriores a que Saddam se convirtiera en líder, y acusaba a fuerzas tan dispares como Siria, Israel y Estados Unidos de ser los cerebros de dichos planes.”
 
1991...

Sin duda, esa fue su prioridad cuando intentó preparar tanto su persona como el régimen para el desafío militar que, casi inevitablemente, lo aguardaba. En un primer momento la actitud con respecto a Kuwait había consistido en buscar una retirada ventajosa, es decir, en términos favorables a Bagdad, como la conservación de las islas en litigio y del yacimiento petrolífero de Rumaila, con un gobierno pro iraquí instaurado en Kuwait capital. El impulso diplomático internacional dado por Washington y Londres en el otoño de 1990 hizo que la perspectiva de semejante solución resultase cada vez más improbable. Como la guerra parecía inevitable, Saddam pasó de la política de la retirada ventajosa a la que podríamos describir como `retirada de supervivencia´.”
 

Libro que se devora de un tirón pero a la vez una observación de la sociedad iraquí y la sensibilidad geopolítica con la desgracia de que son los sátrapas quienes acaban acaparando el poder mientras la voluntariosa ciudadanía siempre es traicionada como ha sucedido y sucede en estos casos. Es ascenso al poder de una tribu cuyo mascarón de proa era Saddam, hoy sólo una lágrima en la lluvia de la historia pero muy presente viendo el panorama de la región. Lectura para curiosos, amantes de las biografías de dictadores y lectura reposada de tiempo de descanso u horas muertas. Una mirada al pasado que era hoy ayer y puede arrojar pistas de mañana.

sábado, 25 de marzo de 2017

 

Libro: El librero de Kabul

Autor: Äsne Seierstad
Editorial: Maeva Ediciones
Traducción: Sara Hoyrup, Marcelo Covián
Edición: Enero de 2004
 

Todos sabemos situar Afganistán en el mapa, enviamos a nuestros soldados a combatir, donamos millones de dólares para ayuda humanitaria y apoyamos la lucha contra el integrismo pero no sabemos nada del día a día, de los sueños, de las esperanzas y de las pesadillas cotidianas de la ciudadanía afgana a la que vemos bajo el prisma que nos muestran las noticias y los tópicos de gentes atrasadas y tribales...


La propuesta de hoy es un viaje al año cero tras el derrocamiento del régimen talibán que impuso las leyes coránicas a base de sangre y amputaciones sin excluir lapidaciones. A través de la observación por parte de la autora del universo doméstico de un ciudadano afgano de Kabul, dueño de una librería y una editorial que aspira a un Afganistán moderno y próspero tanto material como socialmente que se considera a sí mismo un liberal pero que en su casa, en su feudo, aplica un machismo y un autoritarismo avalado por una visión de la religión islámica que se les inculca desde la infancia.
 

Es una lectura áspera y casi desagradable para el lector occidental donde el integrismo religioso ha sido contenido desde la Revolución Francesa y la liberación de la mujer desde 1945. Es un mundo atroz donde la mujer es sólo un objeto cuyos sentimientos son irrelevantes y el sometimiento una virtud. Pero también la crónica de una juventud que aspira a libertad pero termina sucumbiendo al sistema omnipresente donde bajo la interpretación interesada de los preceptos en que se adoctrina la misma dominan y gobiernan cada acto personal...

 

Äsne Seierstad es quizás la más joven y respetada corresponsal de guerra de Europa. Nacida en Oslo en 1970, ha cursado estudios de ruso, español e historia de la filosofía en Noruega y ha trabajado como corresponsal de prensa en distintos países: en Moscú entre 1993 y 1996 y, después, en China. Entre 19989 y 2000 estuvo destinada en Kosovo como reportera de guerra para la televisión noruega. Más tarde, en el otoño de 2001, pasó varios meses en Afganistán tras la caída de los talibanes, y en el año 2003 estuvo en Iraq durante la guerra. Ha recibido numerosos premios, dentro y fuera de su país, por sus reportajes sobre Kosovo, Chechenia y Afganistán.

Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más verborrea una breve reseña que os incite a su lectura:
 

Ser mujer en Afganistán...

"A los dieciséis años, Sonya pasó de niña a esposa en un abrir y cerrar de ojos. Había llorado al principio, pero -buena chica como era- pronto se acostumbró a la idea. Había crecido sin expectativas en la vida, y Sultán había hecho buen uso de los dos meses que duró el noviazgo. Había sobornado a sus padres para poder estar a solas con ella antes de la boda. En rigor, los novios no deben verse entre el inicio oficial del noviazgo y la boda, pero esto no suele cumplirse. Aun así, una cosa era que los novios salieran a comprar el ajuar juntos y otra muy distinta que pasaran las noches juntos. Era inédito. El hermano mayor de Sonya había querido defender el honor de su hermana cuando se enteró del dinero recibido por sus padres para dejar a Sultán compartir el lecho con ella antes de la noche de bodas. Así y todo, hasta él fue silenciado con monedas contantes y sonantes, y Sultán se salió con la suya. En su opinión, le estaba haciendo un favor.
- Hace falta prepararla para la noche de bodas. Ella es muy joven y yo soy un hombre con experiencia -arguyó al hablar con los padres de Sonya-. Si pasamos tiempo juntos ahora, no tendremos ningún susto la noche de bodas. Prometo no abusar de ella.”
 

Libro imprescindible para tratar de comprender lo que ocurre en un país y en toda una sociedad global como es la islámica donde la religión aún no se ha separado del poder civil y legislativo, no han tenido la oportunidad aún de separar religión de Estado. También para hacernos caer de la burra de nuestra narcosis consumista que nos hace pensar que porque un país se diga democrático y aliado de Occidente ya se respetan los derechos humanos y la igualdad de sexos que disfrutamos tras siglos de lucha social por quienes nos precedieron...

Imprescindible.

jueves, 16 de marzo de 2017

 

Libro: Todo lo que te han contado es falso

Autor: Joel Levy
Editorial: Ediciones Martínez Roca, S. A.
Traducción: Martín Arias
Edición: Mayo de 2006
 

Son varios y diversos los factores para elegir un libro y sumergirse en su lectura como pueden ser la temática, el autor, la corriente literaria mas en ocasiones los títulos de los libros sufren en el mercado hispano el mismo error que con algunas películas que no es otro que una mala traducción del título o coletilla del mismo como es el caso para supuestamente atraer al lector de habla española y que pueden desmotivar su atractivo. Es el caso de la propuesta de hoy donde la edición en español induce a que estamos ante un libro de teorías conspiranoicas...

 

Porque en realidad estamos ante un delicioso libro que nos habla de verdaderas conspiraciones y poderes ocultos en la sombra que no figuran en los libros de texto, que no enseñan en la asignatura de historia. Libro de lectura amena, de tertulia nocturna comentando el pasado, desde los tiempos bíblicos y el Mundo Antiguo hasta los desiertos invadidos de Kuwait en los 90´s. Cierto que los amantes de estos temas encuentran programas radiofónicos y televisivos donde se tratan y ahondan, pero el libro tiene el encanto de lo sencillo, pinceladas claras y contornos dibujados de forma grácil y agradable a la lectura.

Con datos del año de edición y sacado de la contraportada cito los breves datos del autor, nacido en 1971 ha publicado numerosos títulos de gran éxito en el Reino Unido. Licenciado en Ciencias Biológicas y con un máster en Psicología, ha trabajado como editor y ahora combina su faceta de escritor con sus colaboraciones en distintos medios de comunicación, como la revista Reader´s Digest o el canal de televisión SciFi. Reside en Londres.

Y sin más una breves líneas de reseña que os inciten a su lectura:
 

Tratos secretos con el papado...

Incluso en los primeros días, la Iglesia se movió en un mundo de sombras, espionaje y peligro. Perseguidos por las autoridades imperiales, los cristianos debieron practicar su fe en secreto y permanecer fuera del alcance de la policía secreta romana, conocida como `frumentarii´ (originalmente sargentos provenientes del ejército, estos oficiales fueron más tarde empleados para la multiplicidad de actividades del estilo de la policía secreta). Los primeros historiadores cristianos, como Eusebio, afirman que los cristianos establecieron su propia resistencia clandestina a fin de ayudar a escapar a aquellos en peligro y bajo la mira de las autoridades. Se añadía que habían creado su propia red de espionaje para poder darse la voz de alerta en caso de peligro. De hecho, san Cipriano fue salvado de los frumentarii cuando se le advirtió de una orden de arresto y consiguió ocultarse. El papa Víctor I (papa entre los años 189 y 191 de nuestra era) tenía una colaboradora secreta en pleno corazón del imperio: la amante del emperador, Marcia, era una conversa que lo ayudó a asegurar la liberación de condenados cristianos.”
 

Lectura para amantes de los entresijos que mueven la historia, simpatizantes de lo conspiranoico que quieran saber lo cierto y no suposiciones, para lecturas nocturnas a pie o en la cama, turnos tranquilos sin jefatura y nada de regalar a la suegra que puede que su chochez se resienta y se vuelva más paranoica de lo normal y nos acuse de conspirar en su contra...

martes, 7 de marzo de 2017

 

Libro: El tren de Lenin
– Los orígenes de la revolución rusa -

Autor: Catherine Merridale
Editorial: Editorial Planeta S. A.
Traducción: Juan Rabasseda
Edición: Enero de 2017
 

La propuesta de hoy es un viaje al pasado, concretamente a hace un siglo cuando Europa andaba enfrascada en otra guerra civil que desembocó en la I Guerra Mundial. Rusia, aliada de Francia, Gran Bretaña y EEUU, se encuentra convulsa tras el derrocamiento del Zar y su sistema, en una revolución que la burguesía trata de domesticar ante el temor de sus aliados de que la revolución obedezca a las tesis pacifistas del socialismo y Rusia firme la paz con Prusia. En medio de este
remolino las autoridades germanas planean apoyar en la sombra a todo aquello que provoque una retirada de Rusia del conflicto y les permita centrarse en el frente occidental, para ello embarcan en un tren sellado a un exiliado ruso que tiene sus propios planes una vez llegue a suelo patrio tras un rocambolesco viaje de Suiza a Petrogrado...

Apasionante historia cuyo encanto es que nos narra las vicisitudes ocurridas durante el tiempo que duró el viaje de Lenin. Una historia apasionante con embajadores, espías, agentes dobles, agitadores y sueños de implantar la dictadura del proletariado sin permitir que la burguesía rusa se afiance en el poder, saltando las fases teóricas de la revolución, el germen de la URSS protagonista del siglo XX pero cuyo sueño convertido en pesadilla no duró cien años.
 
De la autora Catherine Merridale poco puedo deciros salvo los datos de la contraportada como ya es norma en la sección. Fue galardonada con el Heinemann Prize for Literature, el Wolfson Prize for History, el Pushkin House Russian Book Price y es miembro de la Academia Británica. Si queréis saber más supongo que en Internet veréis saciada vuestra curiosidad así que sin más una breve reseña de pocas líneas que os inciten a su, por otra parte, apasionante lectura a cien años de distancia...
 
Hace ya cien años...
 
...que el tren sellado cruzó Europa bajo vigilancia alemana, y sin embargo el episodio sigue teniendo resonancias importantes, incluso perturbadoras. En Rusia, donde los momentos de esperanza y de participación masiva en la vida nacional han sido tan lamentablemente raros, esas resonancias tienen una viveza especial. La sola idea de tomar el poder espantaba a los políticos que fueron empujados a asumir sus cargos a comienzos de la primavera de 1917. mejor dicho, en vez de abordar las reivindicaciones que los habían llevado al gobierno, las utilizaron más bien para manipular a las masas. Los periódicos nacionalistas se apropiaron de los veteranos hambrientos y desfigurados para chantajear a una opinión pública exhausta y obligarla a aceptar otro año de guerra. Los derechistas echaron la culpa de todo a los judíos y a los socialistas, los izquierdistas pusieron a todo el mundo en contra de los que ellos mismos decidieron denominar burgueses, y al final la democracia solo podría merodear por los márgenes de la revolución como un perro sarnoso. En cambio, las propuestas de Lenin debieron de resultar atractivas durante un tiempo, pero las personas no son liberadas por las dictaduras y la violencia no es la manera de darles paz.
 
Resonancias del pasado que resuenan inquietántemente en el presente ahora que parece que gracias a la crisis económica los extremos que siempre tratan de derribar la democracia cobran auge en forma de populismos. Ideal para gentes de bien de izquierda, chicos malos de la misma y creyentes en demagogias tanto de derecha como de izquierda así como amantes de la historia y la lectura, quedaréis con gana de más cuando el tren sellado llega a su destino, pero lo que pasó después, ya lo sabemos o al menos deberíamos de saberlo porque los ecos de antaño no son tan lejanos...

lunes, 20 de febrero de 2017

 

Libro: Un espía entre amigos
– La gran traición de Kim Philby -
 

Autor: Ben Macintyre
Editorial: Editorial Planeta, S. A.
Traducción: David Paradela López
Edición: Marzo de 2015
 

La propuesta de hoy viene que ni pintada ahora que parece que se vuelve al espionaje, al menos aflora a la luz pública, aunque sea de forma digital. Pero sólo es un aspecto, el digital, del oficio de espía ya que aún es necesario trabajo de campo como se hizo siempre y nada mejor que leer sobre el mayor espía que tuvo la URSS durante la Guerra Fría y nada menos que en los servicios secretos de su graciosa majestad británica: el legendario Kim Philby.

 

Se ha dicho de este libro que se lee en un pispás y como si fuera auténtica novela de espías quedando con gana de saber más. Lo cierto es que hará las delicias de los amantes del género contando además con un delicioso epílogo de John Le Carré. Aunque los amantes citados conocen de sobra las andanzas del famoso espía, la autora se aproxima a su persona de la mano de sus amigos y de uno especialmente, nos introduce en el mundo perdido de entre guerras mundiales donde la clase era clase y la sociedad dividida en clases, donde el pertenecer a una casta social ya te abría puertas y nadie dudaba de que como miembro de una clase social sus actos serían apropiados pese a devaneos peligrosos de juventud...
 
El periodo es fascinante aunque pensar que estudiantes de la clase dirigente en el imperio británico se sintieran atraídos ante la promesa de un paraíso soviético y abrazaran el credo comunista para traicionar a su patria suene completamente trasnochado y obsoleto en 2016. Pero observando a Kim Philby apreciamos que en realidad al final es el factor humano y las motivaciones que le mueven como tal lo que hizo de Kim Philby un espía que lograba mimetizarse en la sociedad, en la familia e incluso de sus controladores. Siempre quedará la duda de si lo hizo porque ya no tenía marcha atrás o sentía placer en ser una persona de dos caras sin mostrar su tercera, la verdadera...
 
Ben Macintyre es columnista y editor en The Times, diario para el cual también ha trabajado como corresponsal en Nueva York, París y Washington.

Parcos datos como siempre sacados de la contraportada y, como debe ser en toda buena reseña de un libro de espías, sólo unas breves líneas de muestra que os inciten a su lectura que abra el apetito lector de saber más secretos...
 

Philby llegó por fin a Turquía el 26 de septiembre de 1945, veintidós días después del primer contacto con Vólkov. La ciudad presentaba un aspecto especialmente hermoso bajo el sol de finales de verano, pero Philby sólo pensaba en que si no impedía la deserción de Vólkov, ese podía ser ' el último verano memorable del que pueda disfrutar.' Cuando Reed le preguntó por qué el MI6 no había enviado a nadie antes, Philby mintió diciendo: 'Lo lamento, habría interferido con los permisos'. Más tarde, Reed volvería a preguntarse por ' el inexplicable retraso y las evasivas de la visita de Philby', pero en el momento prefirió morderse la lengua. 'Pensé tan sólo que era un irresponsable y un incompetente.' “
 
Libro para amantes del mundillo del espionaje, curiosos en general, amantes de saber el pasado que ha forjado el presente así como idóneo para lectura reposada antes de sobar, convalecencias hospitalarias, turnos de noche sin jefatura a la vista. Nada de regalar a la suegra que es capaz de captar agentes para su causa que le cuenten lo que gastamos o dejamos de sisar cuando le hacemos la compra y aprovechamos para echar un cafelito y ver el escote de la camarera...

lunes, 6 de febrero de 2017

 

Libro: Pancho Villa -Retrato autobiográfico, 1894 a 1914-

Autor: Guadalupe Villa y Rosa Helia Villa
Editorial: Santillana Ediciones Generales S. L.
Edición: 2004
 

Ahora que el presidente Trump quiere levantar un muro en la frontera con México tal vez sea buen momento para visitar a uno de sus personajes históricos que están en el ideario popular y universal: Pancho Villa. Para ello y de la mano nada menos que de las nietas del general, porque Pancho Villa tenía el grado de tal, que hacen dos estudios introductorios a una obra que abarca un periodo concreto de la vida de Pancho Villa entre 1894 y 1914 con testimonio del propio Villa que dictó al coronel Manuel Bauche Alcalde, su asistente, recuerdos de su vida que abarcan la fecha citada anteriormente.

 

Guadalupe Villa Guerrero, posgraduada del Colegio de Historia de la UNAM, fue catedrática del propio Colegio e investigadora del INAH. Es investigadora del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, donde bajo la dirección de Eugenia Meyer coordinó la serie de síntesis históricas y antologías de las entidades federativas. Imparte cursos de Historia en el Instituto Cultural Helénico. Cuenta con numerosas publicaciones sobre revolución mexicana e historia del norte de México, y es reconocida por sus aportaciones a la historia regional de Durango.

 

Rosa Helia Villa Guerrero, licenciada de la Facultad de Leyes de la UNAM, ha sido maestra en el Instituto Tecnológico de Monterrey, campus San Luís Potosí, ciudad donde vive, y funcionaria de la Universidad Autónoma del mismo estado. Ha ejercido el periodismo y varios cargos públicos. Es autora de diversas obras sobre historia regional, conservación de patrimonio monumental y una novela sobre aspectos desconocidos de la vida de Villa. Es cónsul honoraria de Francia en el estado de San Luis Potosí.

 

Datos sacados de la contraportada y vigentes en el año de la edición, pero sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura:

 

Pretensiones de su biografía...

"No pretendo justificarme ni defenderme; pero que se me conozca tal y como fui, para que se me aprecie tal y como soy: un hombre que nacido de la clase más ultrajada y más sufrida de nuestro pueblo, de la peonada que fecunda la tierra con su sudor y con su sangre y con sus lágrimas, supe rebelarme contra esa esclavitud brutal de nuestra sociedad egoísta y de nuestras costumbres corruptoras, y desarrollando todas mis energías, y reanimando todas mis esperanzas, y fortaleciendo todas mis aspiraciones de libertad y de justicia, he venido a ofrecerlas en toda su madurez a la causa nobilísima de mi patria y de mi Pueblo.”
 

Infancia en el México rural al inicio del siglo XX...

La infancia de nuestros niños pobres, ya vengan a la vida en la campiña abierta a todas las inclemencias, ora nazcan en los grandes poblados, abiertos a todos los vicios, es algo pavoroso, estupendo, monstruosamente inconcebible, que sólo a nosotros los mexicanos no puede sorprendernos y aterrorizarnos a fuerza de mirar todos los días la misma escena con los mismos niños harapientos, incultos, sucios hasta la petrificación, abandonados hasta la crueldad, huraños y tristes hasta el salvajismo, que van patentizando por dondequiera el grado de incuria y de miseria en que se ha estancado nuestra clase pobre por la obra deprimente de los conquistadores y de los esclavistas, los de antaño y los de hogaño, los que vinieron de España y los que aún quedan, después de un siglo de liberación y progreso.”
 

Un joven Pancho Villa con sueños...

"Yo abrigaba deseos vehementísimos de dedicarme a un trabajo honrado, tranquilo, dejando aquella espantosa vida de peregrinaciones perpetuas, siempre huyendo, siempre perseguido, forzado a arrebatar mis medios de subsistencia, no a ganarlos tranquilamente, sino a pelearlos en una guerra sin cuartel y sin tregua. Media vida habría yo dado por ser un hombre del todo desconocido, ignorado, un ente por quien nadie se preocupara, con tal de que esos últimos años me dejaran mis semejantes en paz, trabajando en el más humilde de los oficios, ganando el más miserable de los jornales, viviendo en la más insignificante de las chozas.”
 

Con Madero en San Andrés...

En un buggy y por medio de la valla formada por mis soldados, conduje al señor presidente al centro del pueblo. Iba el señor Madero observando el estado de mis tropas y contestando a los delirantes vítores de la multitud. Así llegamos al palacio municipal y de allí al kiosko que está en el centro de la plaza; y en aquella improvisada tribuna, el señor Madero, el apóstol de nuestro credo libertario, dirigió al pueblo su palabra limpia, diáfana, que nos llegaba hasta muy adentro del alma, porque aquella palabra del libertador venía a cristalizar nuestros más altos anhelos de redención y de justicia, nuestras más altas aspiraciones de libertad y de civismo, aquello que todos habíamos soñado, que todos habíamos sentido, que todos habíamos deseado y previsto, dentro de todas las angustias y todas las afrentas a que nos tenía cruelmente sujetos el egoísmo irrefrenable de un déspota y la jauría interminable de sus caciques, de sus lictores y de sus pretorianos.”
 

Pancho Villa es sometido a proceso...

"No quise volver a declarar en mi proceso: renuncié a defenderme; las balas del tirano me habían respetado en mis rebeldías de los primeros años y en mis luchas por la libertad en el campo de batalla; y yo, que no había caído en la lucha armada, cuerpo a cuerpo, a pleno sol, en plena vida, me encontraba fatalmente vencido por algo que yo no había combatido ni podría ya combatir: la herencia porfiriana, mansamente recogida y dulcemente acariciada por los hombres del gobierno constitucional, y la ingratitud, la negra e inconsciente ingratitud de las estatuas heroicas, que desde el remate del monumento no pueden defender los basamentos que las sostienen de las irreverencias duchales de los perros callejeros...”
 

Libro interesante tanto para duchos en la materia como a neófitos que quieren acercarse a la figura de Pancho Villa y que sin duda tras su lectura sentirán el gusanillo de que querer saber más acerca del mismo y su lucha por la libertad de su pueblo, de sus gentes. Porque olvidamos siempre que la revolución mexicana fue el primer conflicto del siglo XX y salvo referencias cinematográficas poco sabemos del inicio de siglo de una república que si Pancho Villa pudiera observar ahora sin duda se alzaría de nuevo en armas para liberar a México de la lacra que supone el narcotráfico y la esclavitud que provoca a todos los niveles...

jueves, 19 de enero de 2017

 

Libro: Enrique VIII
- el Rey y la Corte -

Autor: Alison Weir
Editorial: Ariel S. A.
Traducción: Jordi Beltrán Ferrer
Edición: 2003
 

Terminábamos el año con uno de esos personajes históricos que todos conocemos y casi todos desconocemos como era María Antonieta la última reina de Francia y comenzamos el año con otro personaje de similar característica en la memoria colectiva de personajes históricos como es Enrique VIII, monarca inglés del siglo XVI del que todos sabemos que se casó varias veces y ordenó cortar las cabezas de varias de sus mujeres.
 
La autora, que no trae la contraportada datos biográficos y sólo cita que vive y trabaja en Surrey, nos lleva de la mano a la vida de un rey renacentista que supo utilizar el arte, la arquitectura y la corte como campaña publicitaria de su magnificencia tanto para sus súbditos como para los embajadores extranjeros, ansioso por tener un heredero y eliminando a sus rivales, sirviéndose de validos para el gobierno diario y adquiriendo cotos de caza y palacios, que se hizo cabeza de su propia Iglesia en plena época de expansión del protestantismo pero que se le recuerda por tópicos cinematográficos más que por su verdadera imagen...

Pero sin más, unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 

Enrique VIII...
Enrique VIII subió al trono en 1509, en medio de grandes aclamaciones. Poseía todas las virtudes que se esperaban de un príncipe del Renacimiento. Pese a ello, al morir en 1547 había adquirido fama de ser un tirano cuyas manos empapaba la sangre de las numerosas personas a las que había ejecutado, entre ellas dos de sus seis esposas. Por haberse casado tantas veces, ha pasado a la historia como un verdadero Barba Azul. A lo largo de los siglos, la verdad sobre el rey se ha visto desdibujada por la leyenda, que culminó con la caricatura que de él hizo Charles Laughton en la película de 1933 `La vida privada de Enrique VIII´. Gracias a ella, Enrique sigue vivo en la imaginación popular como un hombre que sólo pensaba en perseguir a las mujeres y que echaba huesos de pollo por encima del hombro mientras presidía banquetes cortesanos en la gran sala.”

 

Un rey renacentista...
Al principio, la influencia borgoñesa imperaba en la corte de Enrique. Enrique VII había poseído ejemplos de arte y escultura italianos, pero sólo en el campo de la erudición, en el cual al redescubrimiento y el estudio de la literatura clásica de la Grecia y la Roma antiguas se le dio el nombre de <<Nuevo saber>>, había surtido el Renacimiento italiano algún efecto en Inglaterra. Sin embargo, durante el primer decenio del reinado de Enrique VIII, la influencia renacentista empezó a ser visible en la arquitectura, la decoración, el arte y otros campos. Enrique fue el primero en darse cuenta de lo valiosa que podía ser la avanzada cultura italiana para un rey que quería estar en la vanguardia de los asuntos europeos y de la utilidad que podía tener para realzar su majestad.”
 
De caza...
Cuando era joven, Enrique salía de caza con un enorme séquito de cortesanos, pero en 1526 se limitó su número porque su ausencia dejaba la corte `desguarnecida´ y, con el tumulto que armaban, `echaban a perder la diversión del rey´. A partir de entonces, el rey se llevaba sólo un puñado de sus íntimos. En su inventario constan numerosos artículos de caza y otros deportes, muchos de ellos embutidos en armarios de sus aposentos privados. Dos de sus `cuchillos de monte´ o espadas de caza, uno con escenas de una cacería de jabalíes grabadas en él, otro damasquinado en oro, fueron obra del espadero español Diego de Cayas y todavía se guardan en la Colección Real.”
 
Joyas...
Durante el reinado de Enrique VIII, las joyas de estilo medieval dieron paso a los diseños renacentistas o `antiguos´, entre los que destacaban los camafeos y los grabados con motivos clásicos. El anillo del propio rey era de oro y en su parte posterior tenía un sello con un grabado, una gema -en este caso una calcedonia- con un dibujo grabado. Los retratos de cabeza aparecían no sólo en camafeos, sino también en medallones y en miniaturas que se engarzaban en colgantes, broches y anillos. Muchas joyas estaban adornadas con motivos de la naturaleza -flores, pájaros, peces y hojas- y gran número de ellas eran marcadamente simbólicas y a menudo daban cuerpo a alusiones visuales o juegos de palabras."
 
Intermediación papal...
El cardenal Campeggio llegó a Londres en octubre de 1528. Según las instrucciones secretas que le había dado el papa, debía procurar que el rey y la reina se reconciliaran, pero, si eso no era posible, debía persuadir a Catalina a ingresar en un convento, con lo cual Enrique sería libre de volver a casarse. Campeggio no tardó en ver que no había ninguna posibilidad de lograr lo primero, y la reina dijo muy claramente que no tenía ninguna vocación para la vida religiosa: insistió en que era la esposa legítima del rey y que nada la haría decir lo contrario. En cuanto a Wolsey, que expresó el punto de vista opuesto, Campeggio no tuvo mayor éxito con él de que habría obtenido `hablando con una roca´. Además, pronto resultó obvio para el legado qué era lo que movía al rey, e informó a Clemente de que: `No ve nada, no piensa en nada salvo en Ana; no puede pasarse ni una hora sin ella. La besa constantemente y la trata como si fuera su esposa´. Con todo, estaba totalmente seguro de que `no habían llegado a ninguna unión final´. “
 
Política imperial...
El emperador ansiaba tanto ahora establecer una alianza con Enrique VIII que se mostraba dispuesto a la conciliación. Poco antes había impedido que el papa diera a conocer la sentencia de excomunión que privaría a Enrique de su trono y, ahora que su tía Catalina había muerto, estaba deseoso de ofrecer al rey su apoyo para `la continuación de este último matrimonio´ con Ana Bolena, `o en otro respecto´, a cambio de que la hija de Catalina, María, fuera declarada legítima. Cronwell estaba convencido de que , dada la amenaza de excomunión, una alianza con el imperio era imprescindible para la seguridad de Inglaterra, e incluso la facción de los Boleyn había decidido abandonar sus esperanzas de llegar a un nuevo acuerdo con Francia y dar su apoyo a un entendimiento con Carlos.”

 

Decepción del rey con Ana de Cleves...
Cuando el rey y cinco de sus caballeros se presentaron en el alojamiento de Ana de Cleves en Rochester el 1 de enero de 1540 iban todos vestidos con capas y capuchas jaspeadas. Enrique abrazó a Ana sin identificarse antes y le dijo que había llegado con regalos de parte del rey. Después de continuar la farsa durante un rato, reveló quién era, con gran turbación de Ana: la princesa no sabía suficiente inglés para saludarle debidamente, pero indicó la ventana, al otro lado de la cual se estaba celebrando una pelea de perros y toros. Enrique le tomó aversión desde el primer momento y se fue tan pronto como se lo permitió la cortesía, llevándose las pieles. Durante el viaje de vuelta a Whitehall se quejó a sir Anthony Browne: `No veo en esta mujer nada de lo que los hombres dicen de ella, y me extraña que hombres sabios hayan hecho los comentarios que han hecho´."
 
El rey envejece...
En febrero el rey volvió a verse postrado por la fiebre y permaneció encerrado en sus aposentos durante tres semanas. El 10 de marzo de 1546 ya se había levantado de la cama y perdía dinero jugando a las cartas con Lisle y otros. Poco después, quitando importancia a su debilidad, anunció que pensaba visitar en breve las partes más alejadas de su reino, y cuando se entrevistó con enviados de Carlos V el día 22 les dijo que, aunque la pierna seguía doliéndole un poco, su fuerte constitución le había ayudado a recuperarse. Sin embargo, su cara mostraba las huellas del sufrimiento y los enviados sacaron la conclusión de que la enfermedad había sido peor de lo que Enrique pretendía.”

 

El rey ha muerto...
La causa de la muerte del rey no se conoce con certeza, debido al secretismo que rodeó su última enfermedad, pero es probable que fuera una embolia pulmonar. Durante dos días su óbito se mantuvo en secreto y su cuerpo yació en la alcoba, sin que nadie lo tocara, mientras afuera la vida de la corte seguía con toda normalidad y los sirvientes llevaban la comida del rey a sus aposentos al son de la habitual fanfarria de trompetas.”

 

Ameno acercamiento a un rey y su corte con el fascinante mundo de los patronazgos, las historias de sus esposas, los favoritos que son manejados a su antojo para no dar la primacía a ninguno y que salvando las distancias, el espacio tiempo y la tecnología, podemos apreciar que los patronazgos han mutado pero siguen vigentes, no ya en salones del reino sino en sedes de partidos políticos, consejos de administración de entidades financieras y puestinos en la cosa política. No recomendable para regalar a la suegra porque se le subirían los humos y bajaría la ración diaria de sopa boba...

martes, 27 de diciembre de 2016

 

Libro: María Antonieta
– Retrato de una reina mediocre -

Autor: Stefan Zweig
Editorial: Random House Mondadori, S. A.
Traducción: Carlos Fortea
Edición: 2003
 

Hay personajes históricos de los que no tenemos ni pajolera idea pero que sin embargo son icónicos tanto en la memoria colectiva como en la psique social de la ciudadanía. María Antonieta, la última Reina de Francia es una desconocida pero si nos preguntan y barruntamos un poco las neuronas, algo diremos porque es un fantasma del Antiguo Régimen, porque por alguna razón sabemos que era una furcia lasciva, recordamos que fue guillotinada y cuando contemplamos un cuadro sobre tal momento nos fascina sin saberlo...

 

Así que nada mejor que recomendar esta deliciosa biografía que con agilidad de estilo periodístico, selección de testimonios con rigor y un ritmo trepidante donde los datos forman parte del todo sin farragosidades, que cuando nos damos cuenta hemos terminado la apasionada lectura y es entonces cuando se descubre con fascinación que el autor nos ha presentado a una mujer a la que entendemos y que nos gana con su magia porque sacó el porte de la realeza, de otro tiempo ya pasado, que no tuvo personalidad histórica mientras fue esposa del Rey de Francia y que afloró ésta como viuda de Luis XVI, madre del Delfín e hija de emperatriz de la casa de los Habsburgo cuando fue juzgada y ejecutada por traidora a Francia a ojos de los revolucionarios.

 

Stefan Zweig nació en Viena en 1881 y murió en Brasil en 1942. Hijo de una familia burguesa judía y acomodada, estudió en su ciudad natal y en Berlín; posteriormente volvió a Viena, donde se graduó en filosofía. Viajó por toda Europa y pasó largos periodos en Francia, Italia, Inglaterra y Bélgica. Tras la Primera Guerra Mundial, se estableció en Salzburgo, donde escribiría sus obras más importantes como novelas y biografías.

Datos sacados de la contraportada y sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 

Una boda para unir dos estirpes reales...

La tarea de los diplomáticos ha terminado felizmente. Sólo ahora se advierte que era la parte más fácil del trabajo. Porque convencer a Habsburgos y Borbones para que lleguen a un entendimiento, reconciliar a Luis XV y María Teresa, es un juego de niños comparado con la insospechada dificultad de armonizar los ceremoniales de casa y corte francés y austriaco para una solemnidad tan importante. Sin duda los mariscales de corte y demás fanáticos del orden de ambas partes tienen un año entero para elaborar línea por línea el importantísimo protocolo de las festividades de la boda, pero ¿qué es un fugaz año, de sólo doce meses, para esos complicados juegos de chinos de la etiqueta? Un heredero al trono de Francia se casa con una archiduquesa austriaca... ¡qué cuestiones de tacto, capaces de estremecer al mundo, desencadena una ocasión así, cuán sesudamente hay que meditar cada detalle, cuánto irrevocable paso en falso se trata de evitar estudiando centenarios documentos!
 

Temores de una emperatriz que también es madre...

"María Teresa conoce la peligrosa y amenazada situación de su hija en la corte extraña, sabe también que esa criatura demasiado joven, frívola y carente de seriedad, jamás estará en condiciones de eludir por propio instinto todas las trampas de las intrigas y los nudos corredizos de la política palaciega. Así que le ha dado al mejor de sus diplomáticos, el conde Mercy, como fiel Eckart. <<Temo -le había escrito con sorprendente sinceridad- la excesiva juventud de mi hija, el exceso de halago en torno a ella, su lentitud y su falta de sentido de la seriedad, y os encargo, porque confío plenamente en vos, cuidar de que no caiga en malas manos>>. La emperatriz no habría podido hacer mejor elección. Belga de nacimiento, pero enteramente fiel a la monarca, hombre de corte, pero no cortesano, de pensamiento frío, pero no por eso frío como persona, de mente despejada,aunque tampoco genial, este rico soltero carente de ambición, que no quiere otra cosa en la vida más que servir por entero a su reina, se hace cargo de su puesto de protector con todo el tacto y conmovedora lealtad imaginables.”
 

Luis XVI...

Sin embargo, lo verdaderamente funesto en la naturaleza de Luis XVI es que tiene plomo en la sangre. Algo denso y congestivo le espesa las venas, nada le resulta fácil. Este hombre que se esfuerza con honestidad siempre tiene que superar una resistencia de la materia, una especie de somnolencia, antes de hacer algo, de pensar o incluso de sentir. Sus nervios, como tiras de goma dadas de sí, no pueden estirarse, tensarse, vibrar, no chispean de electricidad. Este congénito embotamiento nervioso aparta a Luis XVI de todo sentimiento fuerte: amor (tanto en sentido espiritual como fisiológico), alegría, placer, miedo, dolor, temor, todos esos elementos del sentimiento son incapaces de atravesar la piel de elefante de su indiferencia, y ni siquiera el inminente peligro de muerte puede sacudirlo de su letargo. Mientras los revolucionarios asaltan las Tullerías, su pulso no va ni un segundo más aprisa, tampoco la noche anterior a la guillotina es capaz de conmover los dos pilares de su bienestar, el sueño y el apetito. Este hombre jamás palidece, ni siquiera con una pistola delante del pecho, jamás brilla la ira en sus obtusos ojos, nada puede asustarlo, pero tampoco nada entusiasmarlo. Sólo los esfuerzos más violentos, como la cerrajería y la caza, ponen su cuerpo en movimiento, al menos exteriormente.”
 

José II viaja a París por la fimosis de su cuñado entre otros asuntos de Estado...

"El viaje de José II a París tiene una triple finalidad. Debe hablar de hombre a hombre con el rey, su cuñado, sobre el delicado asunto de sus todavía no consumadas obligaciones conyugales. Debe leer la cartilla a su hermana, ávida de placeres, con la autoridad del hermano mayor, poner ante sus ojos los peligros políticos y humanos de esa avidez. En tercer lugar, debe reforzar humanamente la alianza de Estado entre las casas reinantes francesa y austriaca. A esas tres tareas, José II añade voluntariamente una cuarta: quiere aprovechar la ocasión de esta llamativa visita para hacerla aún más llamativa y cosechar la mayor admiración posible para su propia persona. Este hombre honorable en lo más íntimo, no carente de inteligencia, aunque tampoco excesivamente dotado, y sobre todo vanidoso, sufre desde hace años la típica enfermedad de los príncipes herederos: le irrita ser adulto y no poder gobernar libremente y sin restricciones, sino tener que representar tan sólo el segundo papel en el escenario político, a la sombra de su famosa madre, o, como él lo expresa con irritación, <<ser la quinta rueda del carro>>.”
 

Marido y mujer, Rey y Reina...

El rey, que obedece sin voluntad a su esposa, no lo piensa más cuando la reina exige algo, aunque en todos sus actos y deseos ella jamás pondera las consecuencias. Sin examinar la acusación, reclamar expedientes, sin interrogar al joyero ni al cardenal, se convierte, con obediencia de esclavo, en instrumento de la ira irreflexiva de una mujer. El 15 de agosto el rey sorprende a su Consejo de Ministros con la intención de hacer encarcelar inmediatamente al cardenal.¿Al cardenal? ¿Al cardenal Rohan? Los ministros se asombran, se sobresaltan, se miran perplejos. Por fin, uno se atreve a preguntar si no será demasiado embarazoso hacer prender públicamente a tan alto dignatario, y además eclesiástico, como un vulgar criminal. Pero precisamente eso, precisamente la vergüenza pública, es lo que María Antonieta exige como castigo. Por fin va a estatuirse el ejemplo visible de que el nombre de la reina no está al alcance de cualquier vileza. Por eso insiste de manera inconmovible en el procedimiento público. Muy a disgusto, muy inquietos y con malos presagios, los ministros terminan por ceder.”
 

Los tres estados ante el rey...

"Las carrozas se detienen delante de la iglesia. El rey, la reina y la corte descienden, para encontrarse con una inusual visión. Los representantes de la nobleza, al menos, les resultan conocidos de fiestas y bailes, fastuosos con sus mantos de seda con broches de oro, los sombreros de plumas blancas erguidas con osadía, y lo mismo el esplendor cromático del clero, el rojo llameante de los cardenales, las sotanas violetas de los obispos. Esos dos Estados, el primero y el segundo, rodean fielmente el trono desde hace cien años, adornan sus fiestas desde siempre. Pero ¿quién es esa masa oscura, vestida con trajes negros intencionadamente sencillos en los que apenas brillan en blanco los pañuelos del cuello, quiénes son esos hombres extraños con sus sombreros corrientes de tres picos, esos desconocidos, todavía sin nombre cada uno de ellos, en pie ante la iglesia como un bloque compacto? ¿Qué pensamientos albergan esos rostros ajenos, nunca vistos, de miradas osadas, claras y hasta severas?.”
 

El pueblo asedia Versalles...

María Antonieta tiene razón. El pueblo ya no se da por satisfecho con una reverencia. Antes destruirá este edificio piedra a piedra y cristal a cristal que desistir de su voluntad. No en vano los clubes han puesto en marcha esta gigantesca maquinaria, no en vano esos miles de personas han marchado seis horas bajo la lluvia. El rumoreo vuelve a hincharse peligrosamente, la Guardia Nacional, llegada para dar protección, se muestra sinceramente inclinada a tomar por asalto el palacio junto con las masas. Entonces la corte cede al fin. Desde el balcón y por las ventanas se lanzan hojas escritas en las que se dice que el rey está decidido a trasladarse a París con su familia. El pueblo no quería más. Ahora los soldados apartan los fusiles, los oficiales se mezclan con el pueblo, se abrazan los unos a los otros, jalean, gritan, las banderas bailan sobre la multitud, a toda prisa las picas con las sangrientas cabezas salen hacia París. Esa amenaza ya no es necesaria.”
 

La gran infamia como acusación utilizando al Delfín...

"Felizmente, el impenetrable encierro que sufre en la Conciergerie ha protegido a María Antonieta de enterarse enseguida del espantoso testimonio de su hijo. Sólo en el penúltimo día de su vida, el escrito de acusación la ilustra sobre esta extrema humillación (acusación de incesto con su hijo). Durante décadas, ha aceptado todos los ataques a su honor, las más infames calumnias, sin abrir los labios. Pero esto, verse tan terriblemente calumniada por su propio hijo, ese inimaginable tormento tiene que haberla conmocionado hasta lo más profundo de su alma. Hasta el umbral de la muerte la acompaña ese torturador pensamiento; aún tres horas antes de la guillotina, esta mujer normalmente contenida escribe a madame Elisabeth, acusada con ella: << Sé que torturas tiene que haberte causado ese niño, pero discúlpale, querida hermana, piensa en su gran juventud y en lo fácil que es poner en labios de un niño lo que se quiere oír de ellos, e incluso lo que él mismo no entiende. Espero que llegará el día en que comprenda tanto más el valor de tu amor y ternura>>.”
 

Camino de la guillotina...

"El miserable vehículo traquetea lentamente sobre el empedrado. Intencionadamente, las cosas se hacen con tiempo, para que todo el mundo pueda contemplar en detalle ese espectáculo único. En el duro asiento, la reina siente hasta los huesos cada salto del tosco carro sobre el mal empedrado, pero, inmóvil el pálido rostro, los ojos enrojecidos mirando fijamente ante sí, María Antonieta no da muestras de miedo o temor a la curiosidad alineada en las calles. Reúne todas sus fuerzas espirituales para mantenerse fuerte hasta el final, y en vano sus peores enemigos tratan de sorprenderla en un instante de rendición o titubeo.”
 

Biografía escrita en 1932 y plenamente vigente por el talento del autor a la hora de mostrarnos a una mujer que en condiciones normales sería una anécdota histórica pero que tras su muerte es la reina más recordada, fascinando como hizo en vida a quien se acerca a conocerla como este libro nos acerca. Terminamos viendo a la mujer, a la madre y esposa que supo en el tramo final de su vida lucir el orgullo de su estirpe haciendo caso omiso a las acusaciones contra ella lanzada por una revolución que encontró en el espectáculo público de la guillotina el entretenimiento de masas para ocultar sus reveses militares y políticos, donde acusadores y verdugos de María Antonieta perdieron también la cabeza en nombre del pueblo durante el Terror...

 

Muy recomendable para todo tipo de gustos que se devora con avidez para quedar fascinados por la historia, ideal para periodo vacacional, lectura de mesita de noche y guardias y convalecencias en general. Recomiendo regalar a la suegra un ejemplar ahora que son fechas propicias para regalos y que aprenda que aunque el pueblo le tolere sus abusos y humillaciones por la sopa boba, igual un día hay trabajo de nuevo y se acaba su absolutismo...

lunes, 12 de diciembre de 2016

 

Libro: El mundo de los validos

Autor: Bajo la dirección de John Elliot y Laurence Brockliss
Editorial: Grupo Santillana de Ediciones S. A.
Traducción: Jesús Alborés y Eva Rodríguez Halffter
Edición: 1999
 

Siempre hay un motivo, cuando no varios, para zamparse un libro y aunque la propuesta de hoy es un viaje a los siglos XVI y XVII para observar el fenómeno de los validos, sigue de plena actualidad el tema de las amistades cerca de los círculos y las personas del poder como ocurre en Corea del Sur, cierto que ya no estamos en la época de los reyes absolutistas pero continuamente la democracia se ve alterada por casos de corrupción donde el amiguismo, la cercanía, es causa fundamental que sigue indignando a la ciudadanía y dañando políticamente la convivencia.

 

El libro de hoy es en realidad una obra de varios autores que en sus artículos abordan el fenómeno de los validos desde aspectos que van desde el social a las artes pasando por el lenguaje propio que permitieron la aparición de hombres poderosos que encarnaban al rey ocupándose de la administración cada vez más burócrata de los asuntos del reino a la vez que mantenían a salvo la figura del monarca que se libraba de las críticas y el odio de sus súbditos para dedicarse al mundo de la corte y los cortesanos, verdadero centro de poder e influencia...

 

Sir John Elliot es regius professor emeritus de Historia Moderna en la Universidad de Oxford, y fellow honorario del Oriel College. Ha sido galardonado con el Premio Balzan 1999 por su contribución a la Historia entre 1500 y 1800. Laurence Brockliss es profesor de Historia Moderna en la Universidad de Oxford y fellow y
tutor del Magdalen College de esta misma universidad.

Parcos datos sacados de la contraportada y actualizados en el año de edición así que si queréis saber más lo mejor es que miréis por Internet mientras que yo hago mutis por el teclado y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:
 

¿Fenómeno común a las grandes monarquías europeas?

"Fue, por consiguiente, como constructores de Estados, o al menos constructores de Estados embrionarios, como los ministros-privados del siglo XVII que no eran incurablemente frívolos o irremediablemente corruptos entraron en la historiografía del siglo XX. Ellos habían desempeñado un papel en la creación del Estado-nación soberano y centralizado que se consideró culminación lógica de mil años de historia europea. Pero en la historiografía , en el siglo XX tanto como en el XIX, tendieron a quedar confinados a sus propias demarcaciones nacionales. Pese a que sus coetáneos pudieran establecer paralelismos entre ellos, había escasa inclinación entre los historiadores a considerar el grado en que las circunstancias que les elevaron al poder y el posterior estilo de ejercerlo pudieran reflejar una situación y unos supuestos que trascendían los límites nacionales.”
 

La corte de Isabel I...

Si el estilo de la corte de Isabel parecía cada vez más artificial, incluso incómodo, la espectacular riqueza e influencia de Leicester y Hatton, en particular, despertaba expectativas respecto al valor especial del favor real. Estas expectativas quizá fueran un tanto exageradas dado que la imagen de un favorito real que representaban reflejaba la culminación de diez o veinte años de servicio íntimo a la reina. Incluso así, la rivalidad habitual entre jóvenes cortesanos ambiciosos tenía ahora lugar con la vista puesta en la sustitución de estos grandes favoritos cuando murieran o perdieran la confianza de la reina. En esta competición, dos fracasos notables a comienzos de la década 1580-1590 fueron los del yerno de Burghley, el conde de Oxford, y el sobrino mayor de Leicester, sir Philips Sidney. De forma irónica, y quizá significativa, el nuevo pretendiente del favor real que más éxito tuvo fue un personaje completamente al margen, sir Walter Ralegh.”
 

Concini...

"Sostener que Concini disfrutaba de poder político ya en 1610 es excesivo. Antes bien, está claro que su poder, que no se estableció plenamente al comienzo de la regencia en 1610, se desarrolló en tres etapas principales. Entre 1610 y 1614 Concini y su mujer Leonora se centraron en amasar su fortuna y en adquirir tierras y cargos mediante la estrecha relación de Leonora con la reina: como afirmó alguien del entorno de Leonora, `la reina madre jamás concedía mercedes o favores sin buscar primero el consejo de la mujer del mariscal´. La influencia de Leonora sobre la reina supuso un beneficio financiero para los Concini. Sobre todo, el control del nombramiento de cargos en la casa real y en los 'parlements' y la designación de obispos fue un instrumento para el beneficio financiero. La riqueza, a su vez, contribuyó a consolidar el rango social, que en el caso de Concini se ejemplifica en la adquisición del marquesado de Ancre (en 1610) y en su ascenso a mariscal en 1613. Pero durante esta fase, el poder se mantuvo en manos del ministro Villeroy.”
 

Olivares...

Dicha cautela iba, no obstante, acompañada de una estrategia de alto riesgo. El sentido que el propio Olivares tenía de la gran importancia de la monarquía española, y de la necesidad polñitica de desplegar toda la panoplia del poder regio para promover sus planes de reforma, le obligaron a escribir un guión para uso de Felipe IV que, llevado hasta sus conclusiones lógicas, implicaba a la larga su propia exclusión de aquel mismo poder. El programa de Olivares exigía un `Felipe el Grande´, un rey de España tan astuto políticamente como Fernando el Católico, tan heroico en la batalla como Carlos V y tan justo y concienzudo como Felipe II. Pero, por definición, semejante parangón no tendría necesidad alguna de privado. Si Felipe podía en efecto transformarse en este parangón ¿qué lugar había para Olivares en ese orden cosas?”
 

El favorito como personaje literario...

"Esta visión del favorito como componente permanente de las monarquías personales -tan permanente como los monarcas, los oficiales reales y los cortesanos- le transformo (al valido) en sujeto central de la literatura política del periodo moderno. Todos los autores que discutieron el tema eran conscientes de las distintas relaciones que mantenían específicos monarcas y sus favoritos, así como de la diversidad social de éstos. También sabían que no todos los favoritos jugaban el mismo papel en la gobernación de la monarquía, lo cual dependía de circunstancias políticas muy particulares. Pero, al discurrir el tema del favoritismo, los escritores modernos intentaban principalmente descubrir y explicar las reglas generales que gobernaban el ascenso y papeles de los favoritos en un mundo político cambiante.”
 

El retrato como manifestación de poder...

Hasta 1625 no encontró Buckingham el pintor que buscaba. Fue éste Peter Paul Rubens, cabría decir que el más elocuente pintor de corte de su época. Buckingham y Rubens se conocieron en París en la primavera de 1625. El duque había ido para dar escolta a Henrietta María hasta Londres, y Rubens para instalar la famosa serie de cuadros dedicados a la vida de María de Medicis, obras que evidentemente Buckingham vio y admiró. Lo que Rubens ofrecía era retórica, una forma mucho más eficaz de definir y, si fuere necesario, defender una posición. Y hacia 1625 Buckingham necesitaba la retórica visual más persuasiva que estuviera a su alcance.”
 

El valido como escudo de la monarquía...
Una vez y otra, los príncipes del periodo de 1550-1650 se vieron inmersos en acciones que muchos nobles y eclesiásticos consideraban amorales pero que en las circunstancias del momento tenían una lógica aplastante. Los príncipes tenían entonces que proteger sus flancos frente a la crítica de fanáticos religiosos o tradicionalistas reprobatorios. El recurso a un ministro-privado era la solución perfecta. Un Richelieu o un Olivares se llevaba las críticas, mientras la monarquía salía, por lo general, indemne. Príncipe y ministro-privado formaban un eficaz tándem: el príncipe se presentaba ante el mundo como el buen rey de antaño; el ministro-privado aplicaba abiertamente medidas de `Realpolitik´. El uno llevaba bajo la capa la obra de Cicerón `De officiis´, el libro de texto más leído en los siglos XVI y XVII, donde se insistía en que había una sola y única moral para gobernados y gobernantes; el otro estudiaba de continuo los `Anales´ de Tácito (un autor latino prácticamente desconocido antes de la segunda mitad del siglo XVI y de su promoción debida a Justo Lipsio) y se instruía en el arte novel de la `raison d´ ètat´”.

 

Conjunto de ensayos que de forma amena nos lleva a la figura del valido que lejos de ser un fenómeno aislado fue una constante en Europa con características comunes que superan los localismos. Poder a base de cercanía al soberano y la creación de patronazgos que sustentaran su poder aunque el final del valido fuera la mayoría de las veces la caída en desgracia, pero anteponiendo siempre la máxima de que el poder emanaba del rey unicamente. Posiblemente os quede ese sabor amargo de ver que los sucesos de hace siglos se repiten en nuestro presente donde aún impera el amiguismo, la cercanía al poder como medio de enriquecimiento personal y la sumisión de quienes se benefician en proteger la imagen pública.

 

Lectura ideal para amantes de la Historia, convalecencias de reposo y servicios nocturnos de retén aunque recomendable para mentes inquietas que buscan respuestas a interrogantes que ya se planteaban hace siglos. A la suegra, mejor que no lo lea, no vaya a ser que se enrolle con otro pensionista en el bingo con afán de valido y endurezca las condiciones para disfrutar de su sopa boba...

 

 

sábado, 12 de noviembre de 2016

 

Libro: 1491 – Una nueva historia de las Américas antes de Colón-

Autor: Charles C. Mann
Editorial: Santillana Ediciones Generales, S. L.
Traducción: Miguel Martínez Lage y Federico Corriente
Edición: 2006
 

Tradicionalmente se ha aceptado y enseñado que antes de la llegada de Colón el continente americano era una especie de Arcadia ecologista donde los nativos vivían en armonía con la naturaleza, la población era escasa y donde la conquista del ser humano del entorno que le rodeaba era relativamente reciente en comparación con las culturas orientales y europeas, las grandes obras arquitectónicas sólo podían haber
sido construidas con ayuda extraterrestre porque la tecnología y conocimientos necesarios no estaban entre las virtudes de los pobladores. Le unimos que durante la conquista fueron destruidos códices y legados culturales de las distintas civilizaciones, resulta de todo ello un halo de misterio y desconocimiento donde las lagunas de información tienden a rellenarse con prisma europeo ignorando la historia del continente.
 
La propuesta de hoy es una nueva visión y teoría a tenor de nuevos descubrimientos que echan por tierra los tópicos típicos como que los yanomami siempre vagaron por la jungla ajenos al mundo o que las orillas del Amazonas estaban despobladas en contra del testimonio de conquistadores que relataban orillas plenas de población. Posiblemente las reticencias a las teorías que nos muestra el autor resida en que obligaría a escribir de nuevo la historia y dejaríamos el resto del planeta sin su superioridad cultural y tecnológica en comparación a los habitantes del continente americano...
 
Charles C. Mann es corresponsal de Science y del Atlantic Monthly. Coautor de varios libros, ha recibido, entre otros, los premios de la Asociación Americana de Abogados, la Fundación Margaret Sanger, el Instituto Americano de Física y la Fundación Alfred P. Sloam.
Datos del año de edición y parca la contraportada en biografía pero en Internet encontraréis más información. Como es habitual unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:
 
El Beni...
"Bajo nosotros se extendía el Beni, una provincia boliviana más o menos del tamaño de Illinois e Indiana juntos y casi igual de llana. Durante la mitad del año, la lluvia y la nieve derretida, procedente de las montañas del sur y del oeste, cubren la tierra y la tapizan con una lámina de agua móvil e irregular, imprevisible en su grosor, que termina por afluir a los ríos del norte de la provincia, los afluentes más altos de la cuenca del Amazonas. Durante el resto del año, el agua se evapora, y el intenso verdor de tan vasta llanura se convierte en algo que recuerda, y mucho, a un desierto. Esta llanura tan peculiar, remota, a menudo inundada, era precisamente lo que había atraído la atención de los investigadores, y no sólo por ser uno de los pocos lugares que hay en la tierra habitados por gente que tal vez jamás haya visto a los occidentales armados con sus cámaras fotográficas.”
 
Pueblo de la Primera Luz...
La primera descripción escrita que tenemos del Pueblo de la Primera luz es la de Giovanni da Verrazzano, un marinero italiano contratado por el rey de Francia en 1523, para descubrir si era posible llegar a Asia rodeando las Américas por el norte. Al poner rumbo al norte desde las Carolinas, observó que la línea de costa estaba `densamente poblada´, pues eran frecuentes `los humos de las hogueras de los indios´; a veces, le llegaba el aroma del humo a cientos de kilómetros de distancia. Ancló su barco en la amplia rada de Narragansett, cerca de lo que hoy es Providence, estado de Rhode Island. Verrazzano fue uno de los primeros europeos que los nativos vieron. Quizás el primero de todos, a pesar de lo cual los narragansett no se dejaron intimidar. Casi de inmediato, veinte canoas de eslora considerable rodearon a los visitantes. Seguro de sí mismo, elegante, el `sachem´ de los narragansett se adelantó para subir a bordo. Era un hombre alto y de largo cabello, de unos cuarenta años, que llevaba joyas multicolores colgadas del cuello y de las orejas, `tan bello de estatura y de complexión que no podría describirlo bien´, escribe Verrazzano.”
 
Epidemias...
"Huayna Cápac falleció en la primera epidemia de viruela. El virus se cebó con el Tahuantinsuyu de nuevo en 1533, 1535, 1558 y 1565. En cada una de estas ocasiones, las consecuencias fueron inimaginables desde esta era afortunada en la que vivimos. Según un testigo ocular de la epidemia de 1565, `morían a centenares. Los pueblos quedaban diezmados, despoblados. Los cadáveres quedaban esparcidos en los campos, o apilados en las casas o en las chozas […] Los campos quedaban sin cultivar […] Los rebaños quedaban sin recibir atenciones, y el precio de los alimentos tuvo tal incremento que a muchas personas les resultaba imposible comprar comida. Se habían salvado de la terrible enfermedad, pero sólo para perecer de inanición´. Por si fuera poco, el Tahuantinsuyu fue objeto de invasión de otras pestes europeas a los que los indios eran igualmente vulnerables. El tifus (probablemente) en 1546, la gripe en 1558 (junto con otra oleada de viruela), la difteria en 1614, el sarampión en 1618... Todas ellas debilitaron sumamente los cimientos de la cultura inca. Tras sumar el total de estas oleadas de enfermedades arrasadoras, las estimaciones de Dobyns son que las epidemias habrían acabado con la vida de nueve de cada diez habitantes del Tahuantinsuyu.”
 
Nueva técnica de datación...
Cuando las personas, las plantas o los animales mueren, dejan de asimilar C14. El que está ya presente en sus cuerpos continúa descomponiéndose y el resultado es que el porcentaje de C14 de los fallecidos disminuye de forma constante. La velocidad de disminución se conoce con exactitud: cada 5730 años, la mitad de los átomos de C14 presentes en sustancias inanimadas se convierte en átomos de carbono regular. Libby pensó que al comparar el nivel de C14 presente en los huesos y utensilios de madera con el nivel normal presente en los tejidos vivos, los científicos deberían ser capaces de determinar la antigüedad de tales objetos con una precisión sin precedentes. Era como si toda criatura viva albergase en sus células un invisible reloj radiactivo.”
 
Los principados mixtecas...
"Al igual que las ciudades-estado italianas del medievo, los principados mixtecas estaban rígidamente estratificados; el rey y un pequeño grupo de parientes y de consejeros de noble extracción acaparaban gran parte de la riqueza y de la tierra. Cambiaban constantemente de configuración; algunos se expandían a costa de sus vecinos, y otros hacían implosión cuando las aldeas que los constituían se separaban y se vinculaban a otros cuerpos políticos. La unión de dos estados al contraer matrimonio sus soberanos eran un suceso más común. En el territorio mixteca del siglo XI, la alianza a través del matrimonio real era tan habitual como en la Europa del siglo XVII. En ambos casos, los árboles genealógicos reales constituían una intrincada red que estaba por encima de las fronteras nacionales, pero en el territorio mixteca las tierras de la reina permanecían en manos de su linaje: el heredero del rey no lo era necesariamente de la reina. Otra diferencia: la primogenitura no se daba por supuesta. Si la reina no consideraba a su hijo primogénito apto para reinar, podía otorgarle la corona a otro vástago, e incluso a un sobrino o a un primo.”
 
La mano del hombre...
La interacción de los pueblos americanos con el medio ambiente era tan heterogénea
como las propias sociedades indígenas, aunque siempre obedecía a un proceso histórico concreto. En algunos casos excepcionales, como el de la civilización maya, los investigadores han logrado describir el proceso con cierta exactitud, pero lo más frecuente es que sólo se conozcan someramente los avatares históricos como sucede en la reconfiguración de la mitad este de Estados Unidos. Estos dos ejemplos paradigmáticos son los temas que abordaré a continuación. En ambos casos, los indígenas transformaban a gran escala amplias franjas de territorio para sus propios fines. Si se analizan los datos, se concluye que muchos indígenas, aunque no todos, eran muy activos en el dominio de la tierra; no se limitaban a esperar sus dádivas. No cabe duda de que podemos aprender mucho de ellos, pero no coinciden en absoluto con el estereotipo habitual.”
 
Alteración de ecosistemas...
"Lo que sucedió después de Colón fue como si hubiese mil `kudzus´(Pueraria lobata) por doquier. A lo largo y ancho del hemisferio, los ecosistemas se resquebrajaban y se hundían como el hielo invernal. Los ecos del tumulto biológico resuenan en los manuscritos coloniales. Los colonos de Jamestown dejaron de quejarse de sus vecinos indios para hacerlo de los estragos que les infligían las ratas que habían importado por accidente. Sin embargo, no todos los invasores eran una plaga tan evidente. En América, el trébol y las hierbas del género `Poa´ -en Europa tan dóciles y respetables como unos contables a sueldo- se transformaron en Atilas biológicos, extendiéndose a través de áreas inmensas con tal celeridad que los primeros colonos ingleses que penetraron en el interior de Kentucky encontraron a ambas especies ya aguardándoles. Los melocotones, que no suelen considerarse una mala hierba, proliferaron con tal furor en el sureste que ya en el siglo XVIII los granjeros temían que ambas Carolinas quedaran convertidas en una `jungla de melocotoneros´.”
 
Apasionante viaje al pasado a la luz de nuevos descubrimientos, técnicas y teorías de un mundo perdido que no estaba tan atrasado respecto a otros, donde el ser humano dejaba su impronta y su superioridad como especie alterando la naturaleza y todo ello alterado a su vez por la llegada de los europeos con sus enfermedades desconocidas hasta entonces por los nativos desterrando al olvido las culturas indígenas del continente y donde los historiadores ignoraban por menosprecio las culturas precolombinas.
 
Libro ideal para curiosos de la historia, amantes de la misma y servicios nocturnos sin jefes en lontananza, estancias hospitalarias o simplemente lectura por placer donde descubriremos un mundo fascinante que echa por tierra algunas verdades ecologistas y sirve de cura de humildad al resto del mundo y culturas que siempre han encontrado reconfortante negar que en el continente americano hubo culturas y civilizaciones que no sólo igualaban a sus contemporáneas en Europa sino que la superaban en grandiosidad, tecnología, conocimientos y población...
Apasionante.

jueves, 20 de octubre de 2016

 

Libro: El orientalista

Autor: Tom Reiss
Editorial: Editorial Anagrama S. A.
Traducción: Marco Aurelio Galmarini
Edición: 2007

Una de las magias de la literatura, de un libro cualquiera, es que el lector lo escoge en principio por una motivación concreta y al finalizar su lectura descubres que te han permitido asomarte a una ventanita y ver un trozo de historia desconocida. La propuesta de hoy en principio es atractiva porque trata de un orientalista, persona que cultiva las lenguas, literatura, historia, etc, de los países de Oriente...
 

Por otra parte el periodo comprendido entre las dos guerras mundiales suele quedar eclipsado por el fragor de las contiendas y que entre una y otra surge el fascismo y el nazismo pasando, de puntillas por las consecuencias de la derrota de los grandes imperios y la Revolución Rusa y cómo afectó a la vidas particulares. El autor logra a la vez que nos muestra la figura de Kurban Said que era orientalista pero como personalidad ya que su mundo, hijo de un magnate petrolero de Bakú, fue destruido por la revolución y encontró en el orientalismo la capa protectora de ser distinto a los demás y tener éxito con sus libros, judío errante en realidad que tuvo su último acto en vivir sus últimos días tratando de ser asimilado por el fascismo que exterminaba judíos y dudaba de su islamismo.

 

Veremos desfilar ante nosotros el lujo de las fortunas petroleras, época cercenada con la llegada de los soviets, la huida en busca de refugio y cobijo a la espera de que la revolución fracasara, de que no fracasó y París se llenó de taxistas aristocráticos, Estambul de cafés rusos y el interés de los europeos por el Oriente que despertaba la imaginación de los lectores, tal vez huyendo del recuerdo de la guerra y en medio del ascenso del nazismo en Alemania con el fascismo ya implantado en Italia, dos sistemas en uno que aunque ahora sabemos lo que significaban en realidad, a los ojos de los contemporáneos de su nacimiento parecían regímenes atractivos y eficaces para contener los ardores revolucionarios inspirados en la victoria comunista en Rusia mientras las posesiones árabes de las potencias europeas clamaban por librarse del yugo colonialista y el sionismo reclamaba el derecho a existir de Israel mientras algunos veían en el islam y el judaísmo una hermandad utópica...
 
Tom Reis nació en Nueva York en 1964, es periodista y escribe regularmente para el New York Times, el Wall Street Journal y el New Yorker, entre otros. Fue en 1998, durante un viaje que hizo a Azerbaiyán, cuando descubrió a Kurban Said y su obra maestra, Alí y Nino. Así empezaron más de cinco años de investigación, durante los que viajó por una decena de países para averiguar el misterio que envuelve, desde 1942, a este autor de múltiples identidades...

Datos, como siempre, sacados de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más verborrea unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:
 

Bakú, 1905...
Lev Nussimbaum nació en octubre de 1905, momento en que la tolerante cultura haute capitaliste de Bakú empezaba a desmoronarse. El 17 de octubre el zar Nicolás II prometió una constitución a su pueblo, promesa falsa cuyo propósito era interferir un creciente llamamiento a la revolución, mientras la rebelión, el pillaje y el asesinato estaban a la orden del día en todo el país. En Bakú, los cosacos cabalgaban por las calles y atacaban a los ciudadanos, aparentemente para restaurar el orden, mientras los azerbaiyanos y los armenios convertían su ciudad cosmopolita en una zona de guerra medieval. Se sitiaban villas elegantes si sus ocupantes pertenecían a un grupo étnico o religioso que incitaba a una turbamulta específica.”

 

Pasión oriental desde jovencito...
Cuando Lev tuvo permiso para salir, `sus paseos favoritos lo llevaban al barrio asiático
de la ciudad´, recordaba Frau Schulte, `con sus mezquitas, sus minaretes, sus calles angostas y sus casas bajas´. Se pasaba horas caminando por la vieja ciudad musulmana amurallada, donde las callejuelas se retorcían rodeando patios con aljibes antiguos y gigantescas puertas con inscripciones árabes medievales. Todas estas calles lo conducían a la laberíntica plaza de los kanes, medio en ruinas, que se convertían en un oasis de paz en una ciudad cada vez más amenazadora. `Mi amor al palacio antiguo y ruinoso fue creciendo y transformándose poco a poco en amor a la gente que había nacido en el palacio´, escribió Lev.”
 
Descubriendo Persia huyendo de la revolución rusa...
Con la caravana, Lev había aprendido acerca de la vida religiosa de Persia. Ahora en la corte del Jafar Kan, aprendería acerca de su vida política. Desde las diez de la mañana, Lev asistía todos los días a los encuentros gubernamentales del kan, que prácticamente no consistían más que en aceptar sobornos procedentes de sus numerosos súbditos. Los sobornos recorrían un amplio espectro: desde monedas de oro y plata hasta gallinas vivas y sacos de harina. Se aceptaba todo y cualquier cosa. A veces la seriedad de los asuntos de gobierno fue interrumpida por cierta ligereza: en una ocasión se soltó una bandada de palomas en el patio y Lev vio cómo el kan las mataba una a una de un tiro. Pero incluso en eso había una finalidad seria de recaudación de impuestos; cada vez que el gordo potentado mataba un ave, un cortesano se acercaba a felicitarlo con un puñado de monedas para el fondo real”
 
Exiliados apátridas en Turquía...
Ahora que los exiliados lo habían perdido todo y habían abandonado la lucha contra los rojos, todo se reducía a una larga fiesta para sobrevivir. Tal vez las duquesas eran las que planteaban el problema más inmediato a las autoridades. Una importante asociación de esposas y viudas turcas no tardó en presentar una demanda al gobernador de Constantinopla en la que decía que los hombres de la ciudad estaban `agotados a fuerza de consumir venenos letales como la morfina, la cocaína, el éter y el alcohol, lo cual se debe exclusivamente a la funesta influencia de esas mujeres rusas´. Según esta solicitud, los restaurantes, bares y cafés chantants rusos eran lugares donde `todas las noches centenares de jóvenes turcos pierden salud, riqueza y honor en esa calamitosa vorágine´. No menos escandalosos eran los clubs de jazz, uno de ellos administrado por un empresario norteamericano negro que, a su manera, era también una suerte de ruso blanco exiliado. Se decía que había abierto su primer club de jazz en San Petersburgo, y cuando estalló la revolución siguió a su clientela de zaristas aficionados al jazz en su nuevo territorio en el Bósforo. Pronto consiguió que Constantinopla bailara el charlestón y el foxtrot.”
 
Pasar hambre en el exilio en la Alemania de la Constitución de Weimar...
Pero Lev era joven, y tenía los problemas de un joven. La dificultad que más se destaca en sus memorias era la relativa a lo que él llama `hambre de cine´. En parte se trataba de una cuestión de orgullo: si los otros estudiantes rusos iban al cine, Lev se sentía avergonzado de no ir. La peor situación era la que se producía cuando quedaba con amigos para ir al cine, pero en el último momento tenía que poner excusas porque de golpe el precio de la entrada había aumentado demasiado. O bien había quedado para ir porque no podía evitarlo, pero con la conciencia de que nunca lograría echar mano de los escasos recursos de su padre. Sin embargo, los otros estudiantes del bachillerato iban mucho al cine. En Berlín todo el mundo iba mucho al cine. Lo mismo que la pasión por los cabarets y los salones de baile, en el Berlín de los años veinte el `hambre de cine´era más intensa que la de una simple moda pasajera; era un verdadero anhelo espiritual.”
 
Fin de año en 1932...
`El frío mortal tiene a la ciudad en completo silencio, semejante al silencio del intenso calor del mediodía estival´, escribió Isherwood. `Fuera, en la noche, allende los bloques de pisos de hormigón recién construidos, donde las calles terminan en huertas congeladas, se extiende la llanura prusiana. Se la puede sentir por doquier, esta noche, avanzando sigilosamente sobre la ciudad, como un inmenso desierto de inhóspito océano´. Los capitanes de este océano susurran al oído de Hindenburg que el general Von Schleicher es un bolchevique, un degenerado, un agente de Moscú. Se estaba dando un golpe desde dentro de Alemania y había que llegar a un acuerdo con Hitler antes de que los rusos echaran abajo la Puerta de Brandenburgo.”
 
Escapando en la Italia de Mussolini...
Pero a Lev le iba bien esconderse a plena luz. Lo esencial de su secreto residía en el hecho de que no era verdaderamente un secreto. Era un rumor, parte de sus señas de identidad clandestinas y sus amigos y sus colegas lo apoyaban en la farsa. Se trataba de aguantar el tipo, de sonreír enigmáticamente ante los insultos. Era una suerte de desafío en el que se ocultaba algo enfermizo, aunque era precisamente la exposición al peligro lo que permitía a Lev seguir adelante. En este sentido, Wegner tenía razón -Lev trataba de convertir la `triste realidad´ en un cuento de hadas- y tal vez la identidad musulmana no era otra cosa que una forma de asimilación. O quizá fuera algo más profundo: la manera en que Lev decía al mundo -y se decía a sí mismo- que no podía ponerlo en la jaula de la más reciente barbarie moderna. No podía en la medida en que él se imaginaba que no podía.”
 
Recomendable libro para todo tipo de lectores en general con un estilo ágil y certero donde el autor nos permite compartir su búsqueda tras la identidad de Kurban Said, pero mostrándonos un mundo ya desaparecido y bastante desconocido: el fin de la I Guerra Mundial, la caída del Imperio Otomano, la diáspora de los rusos blancos, la época del nacimiento del nazismo y en suma la peregrinación vital de un autor que se escribió su propia identidad mientras terminaba sus días en el corazón del fascismo tratando de esquivar las leyes raciales y fiel al personaje de sí mismo envuelto en un halo de misterio y leyenda que perdura décadas después de su muerte.

martes, 27 de septiembre de 2016

 

Libro: Catalina de Médicis

Autor: Leonie Frieda
Editorial: Siglo XXI
Traducción: Ofelia Castillo
Edición: Primera edición, marzo de 2006

Viajamos hoy a la Francia del siempre apasionante siglo XVI de la mano de Catalina de Médicis, plebeya que esposa de un rey de Francia y madre de otros tres. Esposa devota y amante fiel, ignorada durante mucho tiempo y vilipendiada por sus contemporáneos, logró tras la muerte accidental de su esposo mantener el reino para sus hijos ejerciendo el poder real y siempre luchando por preservar la estirpe de los Valois.
 

Libro delicioso por la maestría de la autora de esta biografía que lejos del pesado estilo didáctico y más alejado aún del mamotreto lleno de fechas y nombres, los hay pero suavemente engarzados en un viaje apasionante a la corte francesa con sus intrigas y luchas por el poder, la omnipresente sombra de Felipe II o las tretas de Isabel de Inglaterra sin olvidar al papado. Pero cuando nos damos cuenta, datos y fechas son dulce complemento, nombres y hechos parte de la historia para terminar con esa agradable sensación de finalizar la lectura de un libro casi sin darnos cuenta...
 
Leonie Frieda es sueca de nacimiento pero educada en Gran Bretaña, Alemania y Francia, hablando cinco idiomas. Esta obra ha sido muy elogiada por la crítica y la prensa, siendo traducida a más de diez idiomas. Poco más que decir por la parquedad de datos de la contraportada pero seguramente en Internet encontraréis más información, pero sin más, unos breves pasajes que os induzcan a su lectura:


 

Nacimiento de una niña florentina...

"Caterina María Romula de Medici nació alrededor de las once de

la mañana del miércoles 13 de abril de 1519. Su padre, Lorenzo II de Médicis, duque de Urbino, vástago de la por entonces gobernante casa de Florencia, había desposado a su madre, Magdalena de la Tour d´Auvergne, el año anterior. Su casamiento con la condesa francesa, de sangre real y heredera de una gran fortuna, era una unión brillante para los Medicis, a quienes en Francia muchos consideraban meros comerciantes y nuevos ricos. Pero, a partir de la magnífica boda -cuyo anfitrión había sido un pariente de la novia, el rey Francisco I de Francia- y el gozoso retorno a Florencia, los motivos de regocijo escasearon. El embarazo de Magdalena, anunciado en el mes de junio de 1518, progresaba bien, pero el joven duque, cuya salud había sido mala desde hacía algún tiempo, cayó enfermo en el otoño de ese mismo año. Las fiebres intermitentes que le afectaban y los temores por su salud le impulsaron a abandonar Florencia, donde los recién casados llevaban una vida principesca. El duque, que probablemente sufría de sífilis y tal vez también de tuberculosis, se trasladó a la campiña próxima en busca de aires más saludables. Allí esperaría el nacimiento de su hijo. Cuando regresó a la ciudad para el parto de su esposa, agonizaba.”
 

Madre prolífica...

"Gracias a su magnífica constitución física, Catalina sobrevivió a nueve partos, en una época en que las mujeres de clase alta disfrutaban del dudoso privilegio de ser atendidas por médicos y parteras. Era una práctica corriente que los experimentados y nerviosos dedos de las parteras desgarraran la carne de la vagina lo suficiente para que pudiera salir un bebé que se demoraba. Ese desgarramiento y la subsiguiente exploración interna ( en la que con frecuencia se arrancaba la placenta junto con el niño) contaminaban la sangre, causaban hemorragias graves y otros daños que solían provocar la muerte de la madre. Si la parturienta sobrevivía, los tratamientos recomendados por los expertos atentaban contra su ya debilitado organismo. Por lo general, se indicaba que, una vez nacida la criatura, la paciente debía permanecer en cama, en una habitación caldeada y a oscuras. Sólo se le administraría una alimentación líquida durante un periodo bastante prolongado.”
 

Aficiones de la reina Catalina...

La persistente adhesión de la reina a la astrología y la nigromancia fie excepcional aun

para su época, y posteriormente influyó para consolidar la mala reputación que la historia y muchos de sus contemporáneos le forjaron. Tampoco ayudó a su imagen la figura de su `parfumier´, el italiano `máitre´ René, quien llegó a ser muy temido por sus pócimas y polvos, y por los legendarios guantes y lápices labiales envenenados, con los que supuestamente habría llevado a mucha gente a la tumba, cuando estuvo a las órdenes de catalina durante su viudez. Apasionadamente interesada por las personas con don profético, se murmuraba que ella misma era vidente. Muchos de sus íntimos afirmaban que solía despertarse gritando y profetizando, por ejemplo, la temprana muerte de un ser querido. Hasta su hija Margot fue testigo de que Catalina había vaticinado acertadamente una muerte por haberla soñado.”
 

El protestantismo de afianza en Francia...

"Calvino había extendido desde Ginebra una organización dedicada al proselitismo mucho más eficiente que la de los primeros protestantes; sus agentes pasaban a Francia y difundían la nueva doctrina. Entre las medidas represivas, figuraba la pena de muerte, sin derecho a apelación, para los predicadores y los que llegaran desde Ginebra y distribuyeran propaganda protestante. Abarcaba también a todo aquel que fomentara disturbios por causa religiosa. Al mismo tiempo, Enrique le había solicitado autorización al Papa para crear una Inquisición francesa. Para encabezar este nuevo organismo, fueron elegidos tres cardenales...
...Pero Enrique tuvo dificultades con los magistrados, que desafiaban la autoridad de los inquisidores. Entonces se les confirieron poderes adicionales a los tribunales seglares para que actuaran contra los calvinistas, pero los juicios se demoraban por la confusión respecto a cuál de los cuerpos legales tenía jurisdicción para aplicar las durísimas nuevas medidas. Algo quedó completamente claro, sin embargo: para detener el deterioro que invadía el reino, Enrique necesitaba la paz, que era lo único que le permitiría poner en práctica el edicto y librar su guerra contra la herejía.”
 

Su hija Isabel, esposa de Felipe II de España...

El 30 de enero de 1560, en Guadalajara, España, Felipe conoció a su esposa y declaró su `completa felicidad´. Poco después, Isabel le dijo a su madre por carta que era la joven más afortunada del mundo por tener semejante marido. Aunque la muchacha era alegre y de buen carácter, resulta difícil imaginar cómo pudo Felipe despertar en ella tanto entusiasmo. Hosco, seco y pedante, el rey de España se regía por su sentido del deber y la fría convicción de que su destino era salvar al mundo de la herejía. Para él no había ningún detalle, ni siquiera el más insignificante que no fuera digno de ser examinado, ponderado y discutido. A medida que pasaban los años, Catalina, cuya vida transcurría en una tortuosa combinación de preocupaciones dinásticas y maternales, llegó a ser una especie de maldición para Felipe. Por el momento, y en parte gracias a los buenos oficios de Isabel, la relación entre Francia y España pasó por una breve fase de entendimiento sin precedentes. Felipe mantuvo la promesa que le había hecho a Enrique II de que, si el monarca francés moría, él tomaría Francia bajo su protección. Pero el rey español era reacio a ver el país vecino lleno de herejes que podrían infestar su propio reino, y esa circunstancia mantuvo cordiales las relaciones entre ambos países.”
 

Matanza de hugonotes la Noche de San Bartolomé...

"Mientras Enrique estaba encerrado junto con su primo, sus camaradas eran asesinados, víctimas fáciles, entrampados en el corazón mismo de la fortaleza enemiga. Nançay, capitán de la guardia real, dirigía a sus hombres mientras éstos iniciaban su horripilante tarea. Cuando comenzó la matanza, la mayoría de los hugonotes dormían. Fueron arrancados de sus lechos y degollados antes de tener la más mínima posibilidad de defenderse. Mientras los gritos de terror resonaban por los pasajes, escaleras y confusos laberintos de corredores que formaban parte del castillo, que había sido muy reformado, los sobrevivientes corrían desesperadamente, tratando de esconderse de las bandas de asesinos. Como no encontraron dónde hacerlo, muchos fueron cazados en el gran patio del palacio del Louvre. Allí, esperándolos, estaban los arqueros del rey, que empujaron a hombres y mujeres hacia las alabardas de los guardias suizos, quienes, con siniestra eficiencia, cobraron sus indefensas piezas.”
 

Unas breves pinceladas en suma que espero os inciten a descubrir una biografía apasionante de una mujer en un mundo de hombres, el mundo del siglo XVI, pero que la autora logra mostrarnos con sus matices, de una reina y madre de reyes que sobrevivió a sus enemigos y tuvo la penitencia de ver como sus hijos resultaron incapaces de mantener el legado de su padre y de su abuelo que les precedieron en el trono y que Catalina de Médicis supo mantener aunque finalmente la casa de Valois perdería el trono, todo ello con el trasfondo de las guerras de religión que desangraron Francia y dividió a sus habitantes en el marco histórico de la Contrarreforma.
 
Ideal para lectores de novela histérica que descubrirán que la realidad siempre es más apasionante, turnos tranquilos de noche, convalecencias, vacaciones así como lectura de mesita. Aunque parece tocho se lee de un tirón y por supuesto prohibido para la suegra que podría maquinar tácticas florentinas para librarse de nosotros...

 

 

lunes, 22 de agosto de 2016

 

Libro: El ataque contra la razón

Autor: Al Gore
Editorial: DEBATE
Traducción: Lucas Rodríguez Monge
Edición: Primera edición, octubre de 2007
 

Casi todo el orbe civilizado se pregunta cómo es posible que alguien como Donald Trump sea candidato a presidente de los EEUU. Más allá de su populismo desaforado, de sus ideas totalitarias en forma de muro fronterizo y deportación de hispanos, tiene que existir algo más, una razón de más peso que haga que parte de la ciudadanía vea con agrado un presidente de su talante y personalidad...

 

Puede que alguna respuesta se encuentre en el libro que os proponemos hoy, escrito por alguien con conocimiento de causa como es el que fuera vicepresidente con Bill Clinton, Al Gore. Un libro que es en realidad una magna conferencia llamando la atención de los derroteros poco tradicionales y rozando la inconstitucionalidad que tomó la administración de Bush hijo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 donde la punta del iceberg es la Ley Patriota. Posiblemente el peor comandante en jefe de la historia de EEUU a tenor de la perspectiva que da el tiempo tras su guerra en Iraq y lo ocurrido posteriormente en tal vital escenario geoestratégico.
 
Al Gore nos habla, nos comenta, desde la base de que los Padres Fundadores crearon un sistema de auto gobierno con mecanismos de defensa que evitaran el poder absoluto y el fin de la democracia y la participación ciudadana. Un punto éste que es la base del libro, el fin de la participación de la ciudadanía en el debate político y el análisis de los políticos por la misma sustituidos por los canales unidireccionales de la radio y la televisión, siendo Internet el posible remedio dado su carácter de participación pese al riesgo de que las distribuidoras del servicio acaben beneficiando unos contenidos sobre otros...

 

Pero el atractivo del libro reside en que vemos las bases que forman el misterio de la elección de Donald Trump como candidato a presidente leyendo cómo Bush hijo era sólo la figura visible de un conglomerado de multinacionales e intereses mercantiles que empapó a todo el sistema, desde la tortura y vejaciones en la cárcel de Abu Ghraib a ignorar el cambio climático favoreciendo políticas que beneficiaban a las empresas contaminantes pasando por violaciones constitucionales de protección de la intimidad sin necesidad de orden judicial ni previo aviso.

 

Al Gore (1948) fue vicepresidente de Estados Unidos entre 1993 y 2000, culminando una carrera política que le llevó a ser elegido congresista en 1976 y senador en 1984 y 1990. En la actualidad (datos del año de edición) preside Current TV, una cadena independiente de televisión por cable y por satélite para jóvenes cuyos programas se basan en contenidos creados por los espectadores y en el periodismo ciudadano. También dirige Generation Investmen Management, un fondo de inversión que busca un nuevo modelo de inversión sostenible. Gore es, además, miembro del consejo de administración de Apple Computer y asesor de Google. Vive con su esposa, Tipper, en Nashville, Tennessee. Tiene cuatro hijos y dos nietos.

Datos como es habitual de la contraportada y sin más unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:
 

Dinero...

El mismo fenómeno que Galbraith advirtió en el mercado comercial es ahora el hecho dominante de la vida en lo que era el mercado de ideas estadounidense. El valor intrínseco, o la validez de las propuestas políticas presentadas por candidatos a cargos oficiales, es ahora irrelevante, comparados con las campañas publicitarias basadas en imágenes que se utilizan para conformar la percepción de los votantes. Y el elevado coste de estas campañas publicitarias ha aumentado de manera drástica el papel del dinero en la política estadounidense, así como la influencia de aquellos que lo aportan.”

Distorsión de la realidad por parte del presidente Bush...

"El terrorismo se basa en la estimulación del miedo con fines políticos. De hecho, su objetivo es distorsionar la realidad política de una nación a base de despertar el miedo en la población, un miedo desproporcionado en relación con el peligro real que los terroristas suponen. Aunque parezca irónico, la reacción del presidente Bush a los atentados terroristas del 11 de septiembre consistió en distorsionar aún más la realidad política de Estados Unidos, al crear un nuevo miedo en Iraq muy desproporcionado en relación con el peligro real que representaba ese país. Por eso fue tan preocupante para muchos que, en 2004, el respetado experto en armas David Kay concluyera una larga y exhaustiva investigación de la afirmación de la administración de que Iraq suponía una gran amenaza, porque poseía armas de destrucción masiva, con las palabras << Todos estábamos equivocados>>.”
 

El reino de la razón...

Durante el siglo y medio siguiente (desde el encarcelamiento de Galileo y la independencia de Estados Unidos), muchos pensadores de la Ilustración empezaron a insistir en que sólo la razón debía ocupar el trono, como nueva soberana y fuente de autoridad. `Aposentad con firmeza la razón en su asiento y convocad ante su tribunal cada hecho, cada opinión -escribió Thomas Jefferson-. Cuestionad con audacia incluso la existencia de Dios, porque si hubiera uno, ha de aprobar más el homenaje a la razón que al miedo a ciegas´. Jefferson y los demás Padres Fundadores creían que el progresivo desarrollo de la Ilustración permitiría a la razón asumir importantes deberes que habían sido llevados a cabo por la fe ciega. Confiaban en que las dos hijas gemelas de la razón, la ciencia y la ley, nos iluminarían y dotarían de fuerzas para controlar nuestras pasiones y cimentar nuestra valentía. Creían que, durante el proceso, el pueblo estadounidense descubriría una nueva fuente de seguridad del miedo existencial en un autogobierno basado en el imperio de la razón.”
 

Corrupción...

La palabra <<corrupción>> viene del latín `corruptus´, que significa <<romper o destruir>>. La corrupción destruye y rompe esa confianza que es tan esencial para la delicada alquimia que reside en el corazón de la democracia representativa. En su forma contemporánea, la corrupción casi siempre implica un apareamiento incestuoso de poder y dinero, y describe el intercambio de dinero por el mal uso del poder público. Da igual que el intercambio lo inicie la persona que tiene el dinero o la persona que ostenta el poder. Es el intercambio en sí la esencia de la corrupción. Da igual que el enriquecimiento particular sea en dinero o su equivalente en influencia, prestigio, posición social o poder. El daño es causado por la sustitución fraudulenta de la razón por la riqueza, en lo tocante a la decisión de cómo ha de utilizarse el poder. Da igual que el uso adquirido del poder sea beneficioso para algunos o incluso para muchos. Es la deshonestidad de la transacción lo que contiene el veneno.”
 

Preguntas para una guerra...

"Si usted hubiera sido presidente, si hubiera participado en una sesión conjunta del Congreso y hubiera pronunciado un discurso que escucharon mil millones de personas en directo en todo el mundo, y si hubiera presentado a esta enorme audiencia pruebas cruciales para defender la opción de ir a la guerra en Iraq, para descubrir más tarde que el documento no sólo era falso, sino que estaba falsificado adrede, ¿no le daría vergüenza? ¿Insistiría en buscar al responsable de haberle facilitado un documento falseado? ¿Tendría algún interés en imaginar quién había falsificado el documento y por qué? ¿Y de averiguar cómo había llegado a sus manos? ¿Y por qué le animaron a que se basara con tanta fuerza en él durante el discurso sobre el Estado de la Unión? ¿No le remordería la conciencia por haber presentado una mentira tan grande a la nación que había puesto su confianza en usted?”
 

Ley Patriota...

Pero ahora todo eso ha cambiado. Desde hace unos pocos años, a los agentes federales se les ha concedido una nueva autoridad mediante la Ley Patriota, que les permite efectuar `registros secretos´ en casos no relacionados con el terrorismo. Pueden entrar en su casa sin que usted lo sepa -tanto si usted está en ella como si no- y esperar meses antes de anunciarle que le hicieron esa visita. Estos registros no tienen por qué tener nada ver con el terrorismo. Cualquier violación de la ley, por pequeña que sea, puede darles pie a colarse en su casa. Además, la nueva ley permite eludir fácilmente el antiguo requisito de una orden de registro; los agentes no tienen más que decir que registrarle a usted la casa puede tener cierta relación (aunque sea remota) con la investigación de algún agente o de un poder extranjero. Entonces pueden acudir a otro tribunal -secreto- que de momento sólo ha rechazado cuatro órdenes de registro de las más de dieciocho mil que le han sido presentadas.”
 

Ignorando el cambio climático...

"También hemos asistido a un cambio radical en la gestión de los parques nacionales. Por mucho que el presidente solicitara un aumento de la partida para parques en el presupuesto de 2008, mucha gente tiene la impresión de que es poco y de que llega demasiado tarde, sobre todo porque es la propia política de Bush la que ha permitido que se explotaran los parques de un modo perjudicial. Hace poco, un grupo de más de cien funcionarios jubilados del Servicio Nacional de Parques escribió una carta diciendo que a este organismo le han cambiado sus atribuciones; su misión ya no es velar por los recursos naturales de las zonas protegidas, sino fomentar su uso comercial en favor de intereses particulares. Así, por citar un solo ejemplo, hemos visto que Bush y Cheney no escatimaban esfuerzos para que sus amigos pudieran hacer perforaciones en la Reserva Natural del Ártico.”
 

Internet...

Sin embargo, por muy prometedor que sea internet, hay algo que amenaza gravemente sus posibilidades de revitalizar la democracia. Es un peligro que surge de que en la mayoría de los mercados existe un número muy reducido de operadores de banda ancha, situación que no tiene por qué cambiar en un futuro próximo. Estos operadores tienen la capacidad estructural de determinar el modo en que se transmite la información por Internet (principalmente compañías de teléfono y cable) tienen interés económico en extender su dominio a la infraestructura física de la red y controlar los contenidos de internet. Si estas compañías adoptasen un enfoque equivocado, podrían instituir cambios cuyo efecto sería limitar la circulación libre de la información por internet de varias maneras, a cuál más inquietante.”
 

Libro que sobrepasa su inicial localismo y que aporta al lector foráneo al sistema estadounidense claves de los recursos mal utilizados para crear una política de miedo, secretismo y fe ciega apoyado por intereses financieros que sólo ven al presidente de la primera potencia mundial como un ejecutor de las políticas que favorecen sus intereses. Es cierto que Bush tras el 11-S logró el apoyo de su ciudadanía pero al final la invasión de Iraq, en contra de los consejos de expertos militares, sólo escondió el interés por controlar los yacimientos petrolíferos y la falta de un plan para el país árabe tras derrotar a Sadam Husein con las consecuencias que vivimos actualmente y una imagen de EEUU desprestigiada...

 

Ideal para mentes inquietas de conocer los entresijos de la historia, lectura a la sombra de una sombrilla y turnos de noche tranquilos así como estancias y guardias hospitalarias, amantes del sistema USA e incluso para indignados contra el capitalismo que se tragan propagandas tipo canales de televisión rusos o iranís porque el atractivo del sistema político de EEUU es que en su génesis y su alma está la máxima de impedir el poder absoluto en manos de un presidente y que el pueblo participe del debate político pese a que en ocasiones parezca que la razón es derrotada. No recomendable para la suegra que en lugar de hacer análisis de conciencia de su abuso gracias a su sopa boba, podría seguir el ejemplo de Bush y falsificar pruebas que justifiquen echarnos de su casa...

lunes, 25 de julio de 2016

 

Libro: El hombre sin rostro

– El sorprendente ascenso de Vladimir Putin -

Autor: Masha Gessen
Editorial: DEBATE
Traducción: Juan Manuel Ibeas Delgado y Marcos Pérez Sánchez
Edición: Primera edición, marzo de 2012
 

Buen momento para tratar de comprender un poco de la siempre incomprendida Rusia y su ciudadanía y preguntarnos si la democracia, el parlamento y la clase política gobernante sólo son una fachada para mantener un sistema soviético de gobierno y control de la población adornada de consumismo, ínfulas imperialistas, músculo militar y variados medios de comunicación que lejos de ser ejemplo de pluralidad son en realidad voces monocordes al servicio de Putin y su sistema...

 

Así que aprovechando la más rabiosa actualidad a tenor del escándalo de dopaje de los atletas rusos que pueden ver peligrar su participación en los JJOO de Río de Janeiro, desde luego digno el escándalo de los mejores tiempos de la URSS, visitamos este libro de estilo documental y vigor periodístico de la periodista y autora de varios libros Masha Gessen, pero poco puedo decir ya que la contraportada es parca en datos pero destaco que ha colaborado con Vanity Fair, The New Republic, Granta y Slate y que en el año de la edición vivía en Moscú y era editora de la revista rusa Snob.

 

A través de la historia del ascenso al poder de Vladimir Putin asistimos a los apasionantes momentos en que la URSS toca a su fin y se produce el desmembramiento en repúblicas del antiguo imperio soviético, de los intentos a marchas forzadas de instaurar una democracia consumista y finalmente la instauración en el poder de un ex KGB que ha logrado que el sistema soviético de poder centralista y todo poderoso haya logrado llegar a la Rusia de hoy en día haciendo creer la ilusión a sus conciudadanos de que son una democracia y ser aceptado por el resto de potencias y bloques económicos como mal menor de una siempre temida, a la vez que respetada, historia de relaciones de Rusia con el resto de Europa.

Pero sin más unos breves esbozos que os animen a su lectura:
 

Boris Yeltsin...
El gobierno de Yeltsin había cometido el grave error de no afrontar el dolor y el miedo del país. A lo largo de la década, Yeltsin, que había sido un verdadero populista, montando en autobuses y subiéndose a los tanques -lo que la situación exigiese-, se fue retirando a un mundo impenetrable y extremadamente protegido de limusinas negras y reuniones a puerta cerrada. Su primer ministro, el joven y brillante economista Yégor Gaidar, epítome de las reformas económicas postsoviéticas, dejó bien claro en público que pensaba que el pueblo era demasiado estúpido como para tener algo que decir sobre las reformas. El pueblo ruso, abandonado por sus líderes en su momento de duelo, buscó consuelo en la nostalgia; no tanto en la ideología comunista, que hacía décadas que había agotado su capacidad de inspiración, sino en un anhelo por recuperar para Rusia el estatus de superpotencia. En 1999 la tensión podía palparse en el ambiente, lo que justificaba en gran medida los miedos de Yeltsin y la Familia.”

 

Nuevo líder desconocido...
El 26 de enero de 2000, exactamente dos meses antes de las elecciones, el moderador de  una mesa redonda sobre Rusia en el encuentro anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, preguntó: `¿Quién es el señor Putin?´. Chubáis, el hombre que siete meses antes defendía que Putin sería el sucesor ideal, tenía el micrófono en la mano cuando se oyó la pregunta. Se revolvió y miró inquisitivamente a un antiguo primer ministro ruso que estaba sentado a su derecha, que también se mostraba claramente reacio a contestar. Los cuatro miembros de la mesa empezaron a mirarse entre sí con inquietud. Tras medio minuto así, la sala estalló en carcajadas. La mayor extensión de terreno del mundo, una tierra con petróleo, gas y armas nucleares, tenía un nuevo líder y sus élites económicas y políticas no tenían ni idea de quien era. Ciertamente gracioso.”

 

KGB...
Poco más de un año después (1989), cuando un liberal designado por Gorbachov llamado Vadim Bakatin se puso al mando del KGB con el propósito de desmantelar la institución, descubrió que lo más desconcertante y difícil de manejar era la reserva activa. `Eran agentes del KGB que estaban empleados oficialmente en todas las organizaciones estatales y cívicas de alguna importancia -escribió-. Por lo general, gran parte del personal de la organización, si no todo, era consciente de que aquellas personas trabajaban para el KGB. Los agentes de la reserva activa realizaban funciones muy diversas: algunos de ellos se encargaban de los intersticios de los sistemas de seguridad, mientras que otros controlaban la actitud y las conversaciones en las instituciones y tomaban las medidas que considerasen apropiadas con respecto a los disidentes …Desde luego, existen situaciones en las que una policía secreta necesita tener una persona introducida en una u otra organización, pero lo lógico es suponer que una operación de este tipo sea secreta. ¿Qué clase de servicio secreto tiene un personal que cualquiera puede identificar?... Era un monstruo que extendía sus tentáculos por toda la sociedad soviética. Vladimir Putin decidió ocupar un puesto en el extremo de uno de aquellos tentáculos.”

 

San Petersburgo en 1996...
Los problemas económicos de San Petersburgo hacían que el resto de Rusia pareciera  acomodada en comparación con ella. Tres cuartas partes de la población de la ciudad vivían por debajo del umbral de pobreza. Sus infraestructuras, que ya eran débiles a finales de los años ochenta -y que aportaron parte del impulso del movimiento informal de preservación-, estaban en ruinas. Las calles no se habían vuelto a pavimentar desde hacía tanto tiempo que, cuando llovía o nevaba -algo frecuente en esta ciudad costera del norte-, las calles se convertían en ríos de barro. El transporte público era obsoleto; la ciudad no renovaba autobuses que debían ser retirados. En una ciudad formada en su totalidad por grandes edificios de apartamentos, los ascensores que funcionaban se estaban extinguiendo. El suministro eléctrico en el centro de la ciudad iba y volvía. En los estudios sobre los niveles relativos de la vida en las ciudades rusas, la segunda ciudad del país ocupaba habitualmente puestos por detrás del número veinte.”

 

¿Desmantelando la democracia?
El 13 de mayo de 2000, seis días después de tomar posesión, Putin firmó su primer decreto y propuso una serie de leyes, todas dirigidas, según dijo, a `fortalecer el poder vertical¨. Supusieron el inicio de una profunda reestructuración de la composición
federal de Rusia o, dicho de otro modo, el comienzo del desmantelamiento de las estructuras democráticas del país. Una de las leyes sustituía a los miembros electos de la cámara alta del Parlamento por miembros nombrados: dos por cada una de las ochenta y nueve regiones rusas, uno nombrado por el gobernador de la región y otro por la asamblea legislativa. Otra ley permitía que los gobernadores elegidos por votación popular fuesen destituidos del cargo por la mera sospecha de haber cometido algún delito, sin sentencia judicial. El decreto implantaba siete enviados presidenciales a siete grandes territorios del país, cada uno compuesto por una docena de regiones, cada una de las cuales elegía a su vez a su asamblea legislativa y a su gobernador. Los enviados, nombrados por el presidente, supervisarían el trabajo de los gobernadores electos.”
 
Métodos soviéticos...
El 24 de noviembre de 2008, Serguéi Magnitski fue detenido en relación con el mismo   plan de malversación que estaba intentando denunciar. Igual que su cliente tres años antes, al principio estaba seguro de que se trataba de un malentendido que pronto se aclararía con la ayuda de sus abogados. En la primera audiencia judicial, argumentó que debía ser puesto en libertad, entre otras razones, porque su hijo pequeño estaba enfermo de gripe, era evidente que estaba seguro de que su problema se resolvería en cuestión de días. Pero no sólo no fue puesto en libertad, sino que las condiciones de su detención empeoraron constantemente, yendo y viniendo entre dos cárceles de Moscú. No se le permitió ver a su esposa ni a su madre. Se puso enfermo y se le negó repetidamente la atención médica que necesitaba. El 16 de noviembre de 2009, Serguéi Magnitski murió en prisión a los treinta y siete años de edad.”
 
Libro interesante que nos muestra una crónica de hechos y sucesos que paso a paso y con Putin como líder han llevado a un gobierno de Rusia con alma soviética, eliminando sin piedad los obstáculos que no son otra cosa que los garantes democráticos de buen gobierno emanado de la voluntad de la ciudadanía. Tras su lectura podemos llegar a preguntarnos si en realidad, igual que Putin, lo que le ocurre a Rusia es que está gobernada por un sistema nutrido de personas que, preparadas para servir a la URSS, por instinto y una vez llegada la democracia no supieron adaptarse a las nuevas coordenadas y volvieron a lo conocido, a lo único que conocieron. Porque Putin al igual que el resto de similares, necesita unos subordinados que cumplan las directrices sin plantearse dilemas...
 
Recomendable a inquietos de la actualidad, votantes de izquierdas que aún creen en ideologías demostradas inútiles y en general para conocer un poco más de la historia reciente de Rusia tras el fin de la URSS y la etapa de Boris Yeltsin. Nada de dejarlo a la suegra, que, en lugar de informarse, encontraría argumentos para reforzar su dictadura de la sopa boba mientras dure la crisis y estar en el paro...
 
 

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lunes, 4 de julio de 2016

 

Libro: EL INFORME HITLER-Informe secreto del NKVD para Stalin extraído de los interrogatorios a Otto Günsche, ayudante personal de Hitler, y Heinz Linge, su ayuda de cámara. Moscú 1948-1949-
Editorial: Tusquets Editores, S. A.
Traducción: Víctor E. Farias Zurita y Víctor Farias Soto
Edición: 1ª edición, abril de 2008
 

Traemos hoy un libro donde más importante que lo qué cuenta es a quién va dirigido, a un solo lector: Stalin. Elaborado por el NKVD, antecedente del KGB, fue escrito de manera que Stalin quedara satisfecho y por ello se resaltan algunos aspectos mientras se omiten otros que era mejor pasar por alto como el pacto germano-soviético de no agresión o el genocidio de judíos de lo que Stalin y su régimen también eran culpables.


El informe se basó en los testimonios de dos testigos de excepción del entorno cercano a Hitler: su ayudante personal Otto Günsche y su ayuda de cámara Heinz Linge que en sus informaciones acerca del fin del nazismo y la estancia final en el búnker hasta su suicidio aportan información que desmiente, por ejemplo, lo narrado en películas como El Hundimiento y aporta matices que completan otras obras referentes al fin del nazismo.
 

Hay un delicioso prólogo de Richard Overy, del que hemos tratado en anteriores artículos alguna de sus obras y un epílogo de los editores que complementa la lectura de lo que es un informe para Stalin adaptado a él y no un relato a los que estamos acostumbrados. No encontré datos de los autores en el libro pero seguramente si buscáis por Internet encontraréis información sobre los mismos. En esta ocasión os dejo unos breves párrafos del epílogo de los editores que os inciten a conocer, más que los hechos narrados, el estilo en que el NKVD debía escribir para el dictador soviético...
 
El Informe Hitler...

El informe Hitler se elaboró en los años 1948 y 1949. Desde entonces se han publicado más de mil biografías acerca de Hitler y más de diez mil textos escritos sobre el régimen nacionalsocialista, el genocidio de los judíos europeos y la segunda guerra mundial. Con la minuciosa biografía de Ian Kershaw dedicada al dictador alemán, las investigaciones acerca de la persona de Hitler alcanzaron en 1998 una cumbre provisional. También se han dedicado numerosas biografías al autócrata soviético. Allan Bullock comparó ambas vidas, Anton Joachimsthaler demostró que aún podían desvelarse nuevos detalles de la vida de Hitler, y lo hizo en varios libros. Las posteriores investigaciones realizadas en los archivos rusos, que no sólo conservan las actas las instancias administrativas soviéticas, los servicios secretos y la Wehrmacht, sino también gran cantidad de piezas de archivo alemanas incautadas, han dado pie a nuevos descubrimientos.”
 

Contenido del Informe Hitler...

"Las revelaciones de Linge describen los desmayos y trastornos de Hitler. Los oficiales del NKVD relatan minuciosas impresiones que dan cuenta de su creciente deterioro físico. Hitler aparece como un hombre desgastado, decrépito. Sólo en una ocasión mencionan el humor negro con el cual alude al declive físico. En este contexto se hace también una referencia al médico de cabecera de Hitler, Theodor Morell, a quien los oficiales del NKVD califican sin ambages de `charlatán´y del cual únicamente cabe decir lo peor. Si tenemos en cuenta los numerosos casos de mal uso de medicamentos que aparecen consignados en el Informe Hitler, esta opinión no parece desencaminada.”
 

Tabú del Informe Hitler...

Otro tabú lo constituía el pacto germano-soviético de los años 1939-1941. En el Informe Hitler se alude sólo a una parte de este acuerdo, el pacto de no agresión. No se describen ni su nacimiento ni las consecuencias. Y en el relato de la invasión alemana de Polonia, los redactores soviéticos ni siquiera recuerdan que su país también atacó a los polacos. El plan de trabajo del Informe Hitler contemplaba originalmente la posibilidad de ocuparse de este tema. Pero los oficiales del NKVD responsables del libro, el teniente general Parparov y el mayor Saleyev, rechazaron la idea. Demasiado bien sabían los dos agentes de los servicios secretos, en parte gracias a su propia experiencia en la represión durante las purgas estalinistas, lo que era políticamente oportuno para el núcleo de la dirección política soviética.”
 

Libro recomendable para amantes de las hazañas bélicas de la II Guerra Mundial, amantes de la historia que gustan de comparar datos, descerebrados jovenzuelos atrapados en la propaganda del neofascismo y se enteren de que los utilizan y en general para lectores amantes de las curiosidades, en este caso un informe, un libro, escrito para el gusto de un lector único que sentía curiosidad por alguien tan dictador y cruel para su pueblo como él lo era y amantes de la literatura que disfrutarán de analizar la personalidad de Stalin en base a como sus subordinados le escribían los informes.

Muy recomendable.

 

 

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lunes, 20 de junio de 2016

 

Libro: Los perros de Dios
 – Colón, la Inquisición y la caída de Granada -

Autor: James Reston
Editorial: Ediciones Destino, S. A.
Traducción: Marta Alcaraz
Edición: Primera edición, marzo 2007
 

La propuesta de hoy es un viaje a una época crucial de la historia: el fin de la Cruzada en España con la conquista de Granada, la creación o refundación de una institución ya existente que se convertirá en azote de la herejía y salvaguarda de la religión católica como fue la Inquisición mientras y a la par un navegante que sueña con llegar a Oriente desbancando la supremacía marítima portuguesa y alcanzar honores, Cristóbal Colón...
 
James Reston (Nueva York, 1941) ha escrito una docena de libros que se han traducido a más de diez lenguas, entre otros una biografía de Galileo, un ensayo sobre los miedos del año mil y Guerreros de Dios, una historia de la Tercera Cruzada vertida con éxito al español. Es también autor de obras de teatro y de guiones para televisión y radio, y ha publicado artículos en las revistas americanas más prestigiosas...

Datos sacados como es habitual de la contraportada y actualizados al año de edición, pero sin más unas breves pinceladas que os animen a su lectura:
 

Reconquista...

"La antigua Castilla la Vieja, con Ávila, Burgos, Segovia y Valladolid como ciudades más importantes, fue el primer territorio en librarse de la dominación de los musulmanes que habían avanzado desde el sur de la península Ibérica en el siglo VII. Fernando I fue su primer rey, y en 1037 unió su reino al de León; el nuevo rey de Castilla y León establecería su capital en Burgos. Durante las décadas que siguieron a la muerte de Fernando I en 1065, el reino se expandió hacia el sur. Los cristianos tomaron Toledo en 1085, y no tardaron en correr la misma suerte Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Madrid. A principios del siglo XII, las tropas cristianas proseguían con éxito sus esfuerzos para ganar para la Iglesia las tierras que ocupaban los moros. A este proceso histórico se le ha dado en llamar la Reconquista.”
 

Fernando como pretendiente para Isabel, los futuros Reyes Católicos...

Fernando era `joven de gallarda presencia´, informó el espía de Isabel, nada que ver con el duque francés, `con quien no podía compararse´. De complexión mediana, bien proporcionado y musculoso, Fernando era un jinete excelente y un caballero ambicioso. Si bien la educación que había recibido limitó su cultura, también contribuyó a espolear su ingenio y a hacer de él una persona que sabía escuchar. Su pobre instrucción tampoco mermó su elocuencia, pues era un conversador nato. En sus ojos brillaba la curiosidad, sus labios eran sensuales y su mentón, prominente y decidido. Ya prometía como líder.”
 

Inquisición...

"El 1 de noviembre de 1478 el papa Sixto IV expidió la bula `Exigit sincerae devotionis´ que autorizaba a los Reyes Católicos a nombrar inquisidores en Castilla con el propósito de erradicar la herejía que asolaba el reino. Hacía mención explícita de ciertos cristianos que, tras haber sido bautizados, habían vuelto a abrazar la `superstición judía´ y practicaban en secreto ritos, ceremonias y tradiciones judías. Que la autoridad para nombrar inquisidores quedara en manos de los monarcas, y no del Vaticano, garantizaba que, desde el principio, el Santo Oficio dependería del poder real y no de una autoridad extranjera, ni siquiera del vicario de Cristo. Uno de los aspectos que más de cerca tocaban a Fernando era la autorización apostólica de que la Corona impusiera sanciones económicas a los culpables y se incautara de sus propiedades; así, sus bienes pasarían a engrosar las exhaustas arcas reales.”
 

Tomás de Torquemada...

A finales del decenio de 1490 el Gran Inquisidor podía estar satisfecho con la marcha de sus asuntos. Se había convertido en el tercer hombre más importante de España y, además, su independencia del Vaticano era prácticamente total. El Santo Oficio estaba firmemente implantado en la España cristiana, así que mientras los soberanos guerreaban en el sur, él tenía las manos libres. En los nueve años de vida de la Inquisición, cerca de tres mil herejes habían sido quemados, y otros treinta mil habían hecho penitencia con castigos menos rigurosos. Su base de operaciones seguía siendo el convento dominico de Santo Tomás, en las afueras de Ávila. Ocupado como estaba con los asuntos del reino, debía de sentirse halagado al saber que miles de personas lo odiaban y otros cientos de miles lo temían.”
 

Cristóbal Colón camino de Palos...

"Su viaje fue muy lento, pues los caminos estaban llenos de judíos que le obligaron a aminorar la marcha. Si Colón sintió lástima por aquellos desgraciados refugiados, no lo sabremos nunca, pues ni en sus escritos ni en los de su hijo se hace mención a los mismos. Pero de lo que sí ha quedado constancia en sus diarios es la alegría con que recibió las acciones de los monarcas contra los moros y los judíos; en sus misivas elogiaba a los Reyes Católicos y se refería a ellos como `enemigos de la secta de Mahoma y de todas las idolatrías y herejías´. Se regocijaba en la coincidencia de que los monarcas hubieran aprobado su viaje en las mismas fechas en que expulsaban a todos los judíos de sus reinos.”
 

Regreso de la Pinta...

A finales de febrero de 1493, mientras el rey se recuperaba de su herida, la Pinta atracaba en el puerto gallego de Bayona y anunciaba el descubrimiento del Nuevo Mundo. Aquella intrépida exploradora estaba abollada y llena de vías de agua, y tenía el mástil algo suelto, pero todavía peor estaba su capitán. Martín Alonso Pinzón estaba tan enfermo que tuvo que desembarcar en volandas; sufría de un extraño y desconocido mal que había cubierto su cuerpo de llagas. Pero la enfermedad del capitán no logró rebajar la euforia de su tripulación ni su admiración por la gesta de Pinzón. De no haber sido por él, proclamaron ante su público de atónitos pescadores y lugareños, la misión de Colón, aquel extranjero, nunca habría llegado a buen puerto.”
 

Reparto del Nuevo Mundo...

"La nueva bula papal les concedía a los Reyes Católicos la soberanía sobre las tierras y las islas que Colón había descubierto en Poniente y también sobre las que, en el futuro, se descubrieran en aquella dirección -siempre y cuando aquellos territorios no pertenecieran a ningún príncipe cristiano, en una referencia indirecta al escurridizo Preste Juan- y prohibía la entrada en aquellas tierras y en las aguas contiguas a las mismas a todas aquellas personas y naciones que no hubieran recibido un permiso a tal efecto. Los Reyes Católicos disfrutarían de los mismos privilegios de los que disfrutaban los monarcas portugueses en la costa africana: la exclusiva de la colonización y el comercio en sus territorios."
 

Fascinante periodo histórico descrito de manera amena e instructiva que hará que devoréis las páginas y que nos ilustra en el nacimiento de un Estado a la vez que las circunstancias y las creencias componen el marco trágico de la expulsión de los judíos mientras se alentaba un viaje de descubrimiento que cambiaría la historia de la Humanidad. Lectura ideal para tardes reposadas de verano, turnos de noche sin gerifaltes a la vista, estancias hospitalarias y amantes del pasado en general que buscan las claves del presente donde los prejuicios raciales o de religión siguen vigentes y el orden mundial se sigue debatiendo en los campos de batalla y la diplomacia...

 

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jueves, 2 de junio de 2016

 

 

Libro: 1421
– El año en que China descubrió el mundo -

Autor: Gavin Menzies
Editorial: Grijalbo
Traducción: Francisco J. Ramos
Edición: Cuarta edición; diciembre, 2004
 

Delicioso libro el que traemos hoy por dos razones al menos: una para curarnos de soberbia occidental y descubrir que aunque Colón, Magallanes y Cook pasaron a la historia por ser los primeros en descubrir nuevas tierras pues resulta que hicieron trampas porque llevaban en sus viajes mapas que indicaban con certeza y casi total exactitud que había tierra más allá del horizonte y las supersticiones marineras europeas; y la segunda para comprender un poco más de la cultura china a través de sus proezas marineras y, en breves pinceladas, sorprendernos en ocasiones como cuando descubrimos que los grandes almirantes al mando de sus flotas imperiales eran eunucos...

 

Quitando coñas más o menos recurrentes para hacer cuchufletas con el tema de los eunucos lo cierto es que es un viaje apasionante en la investigación de evidencias físicas y tangibles para demostrar que mapas antiguos que describen costas de tierras desconocidas a ojos occidentales no son obra de alienígenas sino de la labor y el trabajo por parte de China para poder navegar con exactitud en base a los eclipses de luna y las estrellas teniendo para ello que realizar mediciones simultáneas exigiendo todo ello el despliegue de flotas por las latitudes ya por ellos conocidas. Hay evidencias en todas las costas en que arribaron y establecieron colonias ya que el segundo objetivo de los viajes era afianzar el poder imperial mediante tributos y relaciones comerciales...

 

Hasta que en el siglo XV un nuevo emperador decide aislar a China y abandonar el comercio exterior destruyendo todo testimonio escrito de los viajes y sus hazañas.


 

Gavin Menzies nació en China en 1937 y allí vivió los dos primeros años de su vida. Oficial de la Royal Navy, en la que ingresó en 1953, ha servido durante toda su vida profesional en submarinos, embarcado en los cuales siguió la estela de los viajes de Colón, Bartolomé Días, Álvaro de Cabral y Vasco de Gama. Al mando del HMS Rorqual (1959-1970) navegó por los mismos rumbos que Magallanes y Cook. Para preparar este libro visitó 120 países, más de 900 museos y bibliotecas y los puertos que fueron más importantes en la Edad Media.

Datos sacados como es habitual de la contraportada actualizados en el año de su edición, pero sin más verborrea por mis partes os dejo unas breves líneas que os inciten a su lectura:

 

Los eunucos en la China imperial...

 

Los eunucos habían sido `sirvientes de palacio´, guardianes del harén y espías´ en todo el mundo antiguo, en Roma, Grecia, el norte de África y gran parte de Asia, y también habían desempeñado un importante papel a lo largo de toda la historia china. Curiosamente, eran extremadamente leales a los mismos emperadores que habían autorizado su mutilación. Había habido eunucos en la corte imperial como mínimo desde el siglo VIII a. C., y en la capital y sus alrededores se empleaba a nada menos que setenta mil de ellos. Sólo a los varones asexuados se les permitía ejercer de sirvientes personales del emperador y custodiar a las mujeres de su familia y los aposentos ocupados por sus concubinas en el `Gran Interior´, dentro de los muros de palacio. Los emperadores mantenían a miles de concubinas como símbolo de su poder y con el fin de asegurarse varios descendientes varones en una época en la que la mortalidad infantil era elevada; garantizar la continuidad de la dinastía y el culto a los antepasados constituía una parte fundamental de los ritos culturales chinos. Quienes no eran eunucos, incluidos los parientes del emperador y sus consortes, tenían prohibido acercarse a los aposentos de las mujeres bajo pena de muerte. La ausencia de varones potentes aseguraba que cualquier niño nacido de las concubinas era hijo únicamente del emperador.”

 

Zheng He, el almirante eunuco...

 

Las expediciones de Zhen He se habían hecho progresivamente más audaces. La primera, entre 1405 y 1407, llevaba sesenta y dos barcos del tesoro tripulados por veintisiete mil ochocientos hombres. De camino hacia Malaca, visitaron Camboya y Java, y luego aprovecharon el siguiente monzón del sudoeste para dirigirse a Sri Lanka y Calicut, en la costa occidental de la India. Un incidente ocurrido en este viaje cimentó entre los marineros la creencia de que Zheng He se hallaba bajo la protección divina. En medio de una tormenta tan feroz que los marineros se pusieron a rezar a Shao Lin para que salvara sus vidas, una luz divina -seguramente un fuego de San Telmo, una descarga eléctrica luminosa que a veces se puede ver durante una tormenta en el mar- apareció en la misma punta de los mástiles del buque insignia de Zheng He. `Apenas apareció esta luz milagrosa, el peligro se apaciguó´.”

 

Navegando por las regiones polares...

 

Sin embargo, la perspectiva de navegar por aquellas heladas regiones poco habría aterrorizado a los chinos, que tenían tras ellos ocho siglos de experiencia navegando por las latitudes polares septentrionales y una tradición de mil años de navegación a través de los hielos, ya que el puerto más cercano a Pekín, Tanguu, está cubierto de hielo durante tres meses al año. Descubrí la primera evidencia anecdótica de que los chinos realmente habían tratado de navegar hacia el Polo Sur tras dejar la bahía de Cook en un relato de los viajes de un joven noble de Bolonia, Ludovico de Varthema, en 1506. Ludovico de Varthema había navegado entre Borneo y Java, donde le explicaron una extraña historia. Sus compañeros, dos cristianos chinos y un piloto de las Indias orientales, le dijeron que unos marineros del otro lado de Java (el lado chino) habían navegado por la Cruz del Sur hacia regiones donde hacía mucho frío y los días duraban sólo cuatro horas. ¿Cómo podían haberlo sabido sin haber navegado realmente por allí?

 

Evidencias en Nueva Zelanda...

 

Más al norte, en la costa occidental de la isla del Norte de Nueva Zelanda, en 1875 una violenta tormenta desenterró la cubierta y los costados de parte de un barco grande y muy antiguo. Estos restos se encontraron cerca de la desembocadura del río Torei Palma, en Whaingaroa; se conocen como el `Barco de Ruapuke´ debido al nombre de la playa. Se dijo que el barco tenía una tablazón diagonal, y que sus mamparos interiores se mantenían unidos mediante grandes clavos de latón, cada uno de los cuales pesaba 6,3 kilogramos. Sin embargo, hubo cierta polémica en torno a la cuestión de la madera de la que estaba construido el barco. Quienes encontraron los restos se encontraron en la zona varios fragmentos de roble europeo, lo que llevó a los expertos a concluir que un barco de dicho continente había naufragado allí.”

 

Chinos en el Caribe...

 

Los mapas del Caribe del Almirantazgo Británico me permitieron visualizar un
panorama de la zona completamente nuevo. En 1421, inmensas áreas que actualmente se hallan sumergidas o bien habrían estado netamente por encima del agua, o bien se habrían mostrado como rocas y arrecifes alternando con zonas de agua y bajíos. En 1421 los bancos y arrecifes que forman el denominado `banco de las Bahamas´, que se extiende al sur de las islas Andros hacia Cuba, habrían estado por encima del agua hasta la latitud del trópico de Cáncer, y las numerosas crestas de arena que el mapa actual califica de `casi descubiertas´ se habrían mostrado también netamente por encima del nivel del mar. A los cartógrafos chinos, todo lo que va desde Cayo Guajaba, en la mitad de la costa septentrional de Cuba, hasta la latitud de Miami les habría parecido una gran isla sin apenas elevaciones, una extensión de Cuba.”
 
Ciencia china de navegación...
 
La extraordinaria exactitud de esta medición china del tiempo queda ilustrada por su cálculo de la longitud de la lunación -el intervalo entre dos lunas nuevas-, que estimaron en 29,530591 días. Esta cifra produciría un error de menos de un segundo por mes. Utilizando estos métodos, la medición de la hora sólo se podía realizar cuando el sol se hallaba sobre el horizonte. Las mediciones después del anochecer se llevaban a cabo utilizando clepsidras, que se calibraban a la luz del día con un gnomon. Con sus gnomon y clepsidras, los chinos podían determinar el paso del tiempo, día a día, minuto a minuto y segundo a segundo, tanto de día como de noche. Podían asimismo prever y utilizar los eclipses totales de luna que tenían lugar en algún lugar del globo aproximadamente cada seis meses.”
 
Los europeos sabían que había tierra...
 
Toscanelli envió, pues, un mapa a Colón en que se mostraba la ruta occidental a través del Atlántico, pasando por las Antillas. Asimismo, transmitió la información de Dei Conti a Martin Behaim (1459-1507), que trabajaba para el gobierno portugués. Más tarde,
Behaim mostraría el estrecho que llevaba del Atlántico al Pacífico tanto en el globo terráqueo que fabricó en 1492 como en sus mapas, mientras que Magallanes reconocería que antes de zarpar había visto esos mapas en Portugal. Varios relatos más mencionan el hecho de que Magallanes examinó los mapas de Toscanelli conservados en el Tesoro portugués. Únicamente podemos imaginar el extraordinario impacto que dichos mapas, basados en los viajes chinos de 1421 a 1423, debieron de tener en los europeos, puesto que trazaban los límites de océanos inmensos y desconocidos, y de territorios como Sudamérica y la Antártida, cuya mera existencia hasta entonces se había considerado una cuestión oscura e incierta.”

 
Legado de la China imperial y sus flotas del tesoro...
 
El legado de aquella edad de oro en la que el poder y la influencia de China se extendieron desde Japón hasta África, y aún más allá, hasta abarcar el mundo entero, aún perdura. La arquitectura budista china adorna los horizontes urbanos de toda Asia, desde Malaca hasta Kobe. La seda china de la dinastía Ming se extiende desde África hasta Japón; su espléndida cerámica azul y blanca, desde Australia hasta Manchuria, y las tumbas de muchos lugares del globo dan testimonio de la joyería de jade china de la época. Aun el viajero más indiferente que recorra el sudeste asiático se verá impresionado por la difusión del legado chino. Desde Sumatra y Timor hasta Japón, sigue habiendo comunidades unidas por el comercio, la religión y una lengua escrita heredada de China. A lo largo de cuatro mil kilómetros de este a oeste, e igual distancia de norte a sur, se conserva la huella de la China imperial, la impronta de un coloso.”
 
Libro imprescindible para el público en general, aficionados a la historia marítima e ideal para ilustrarse un poco en turnos de noche veraniegos de calma chicha, convalecencias en reposo y en definitiva para saber más de la mano de un profesional de los mares que sin farragosidades y de forma amena y didáctica nos permite acompañarle en su investigación para probar que hubo descubridores antes de los europeos que trazaron mapas y que el mundo no gira alrededor del ombligo de Occidente ni que los chinos y su cultura son menos que cualquier otra. Estuvieron donde nadie había estado antes, crearon vínculos culturales y comerciales amén de descubrir nuevas culturas y todo ello bajo una base científica que les permitió calcular y precisar en mapas tanto la latitud como la longitud de los sitios que visitaban en sus singladuras...
¡Sencillamente apasionante!

 

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martes, 17 de mayo de 2016

 

Libro: IFNI, 1957-1958

– la prensa y la guerra que nunca existió -

Autor: Lorenzo M. Vidal Guardiola
Editorial: Almena Ediciones
Edición: Primera edición, 2006
 

Hay dos importantes motivos para leer el libro que traemos hoy: por un lado conocer sobre uno de esos conflictos olvidados, de los llamados de baja intensidad, que tuvo lugar entre 1957 y 1958 entre España y Marruecos en plena época de descolonización y donde el régimen del dictador Francisco Franco tuvo que lidiar la última guerra colonial de España por el territorio de Ifni; por otro lado calibrar la calidad de este tipo de obras, que si bien tienen tradición en el mundo anglosajón, hasta hace relativamente poco tiempo el mundo hispano carecía de este tipo de literatura...

 

La historia que narra es apasionante, en ocasiones sorprendente y por último para darnos cuenta de hasta qué punto un gobierno puede engañar a sus gobernados y sacrificar vidas por mantener las apariencias. En 1957 el régimen franquista respiraba aliviado por los acuerdos con EEUU tras superar años de aislamiento internacional tras el fin de la II Guerra Mundial. En Marruecos el sultán construía un Estado tras lograr la independencia de la metrópoli y alentaba a las bandas armadas que hostigaban a las fuerzas españolas una vez que la hospitalidad para con ellos por parte de las autoridades ya no interesaba tras derrotar a Francia.
 
Entre ambos, unos EEUU que una vez logrados sus objetivos estratégicos en España miraba ahora a Marruecos para lograr bases militares y asentarse en la zona y obligando en los tratados de cooperación y amistad con España a que sus FFAA no utilizaran material bélico americano contra el reino de Marruecos, lo que obligaba al régimen franquista a enfrentarse con un Ejército mal pertrechado y obsoletamente armado mientras sus antagonistas marroquíes contaban con la fuerza suficiente para contrarrestarlo gracias al material norteamericano y de la propia España logrando arrebatar todo el territorio salvo la capital Sidi Ifni que, finalmente, sería devuelta a Marruecos diez años después y la guerra caía en el olvido colectivo de una sociedad sometida a la censura informativa por la dictadura de Franco.

 

Lo malo es el estilo del autor que siguiendo el hilo de las noticias aparecidas en un periódico de Alicante a lo largo de la guerra de Ifni no aporta documentación alguna como cables entre embajadas o actas de reuniones, se limita a mostrar la noticia íntegra, volver a repetirla para analizarla y sacando conclusiones que si bien el tiempo transcurrido y el análisis de los hechos coinciden no dejan de ser en este caso conclusiones personales sin apoyo documental salvo parcos testimonios de testigos del conflicto. Si su intención era mostrar el rostro amargo y cruel de la dictadura, la carencia de documentos y testimonios que corroboren sus conclusiones, acertadas pero suyas, puede crear la impresión al lector de que la rabia se impone a la objetividad. Pero es un libro necesario de leer aunque sea como pobre homenaje a los soldados españoles que dejaron su vida en una guerra absurda por cuanto jamás podría ganarse pero que se libró para salvar la cara de la dictadura y del dictador...
La contraportada no aporta datos del autor así que debemos remitiros a Internet y sin más unas breves pinceladas que os animen a su lectura:

 

Ifni...

"El antiguo territorio de Ifni se encuentra enclavado en la costa atlántica de Marruecos, concretamente a la altura del paralelo 29º 33' N y del meridiano 10º 04' W, prácticamente a la altura del paralelo de las islas Canarias. Con una extensión aproximada de 1.500 kilómetros cuadrados, ocupaba una franja costera de unos 80 kilómetros cuadrados, ocupaba una franja costera de unos 80 kilómetros de largo por unos 25 de profundidad, siendo sus principales núcleos de población Sidi Ifni, Tiliuin, Telata de Isbuía, Tenín de Amel-lu, Mesti, Ait en Nus, Ait Abdelah, Ait Ijelef y Ait Iassa. Su población rondaba los 50.000 habitantes a finales de los años 50, de los cuales aproximadamente el 18% eran europeos. El resto eran baamaranis, que no son árabes, sino bereberes. De religión musulmana, los baamaranis hablan el `tachlji´, dialecto bereber del noroeste africano.”
 

Contexto del conflicto...

España, siguiendo los pasos de Francia, ha concedido la independencia a Marruecos, o mejor dicho, a la parte de Marruecos que controlaba. Como hemos visto, de esta concesión de independencia quedan excluidos algunos territorios que no contemplaba en tratado de 1912: algunos peñones del estrecho, Ceuta y Melilla, Cabo Juby, el Sáhara Occidental e Ifni. Por muy amigo que se fuese del mundo árabe, estaba meridianamente claro que estos territorios estarían tarde o temprano en el punto de mira de los grupos independentistas. No era lógico pensar que estos grupos sólo querían la independencia de aquellos territorios administrados por Francia. La onda expansiva de la descolonización tenía que llegar inexcusablemente a estos territorios que aún seguían bajo soberanía española.”
 

Asedio...

"Como hemos dicho anteriormente, tras la conmoción que supuso el ataque a Ifni del día 23 de noviembre urgía, en primer lugar, contener dicho ataque y estabilizar en la medida de lo posible la situación para, después, iniciar las operaciones necesarias destinadas a liberar, si no el territorio, sí al menos a las guarniciones que habían quedado sitiadas en el interior del mismo. Durante los primeros días de guerra, las unidades de tierra pelearon sin desfallecer y los escasos aviones disponibles realizaron más de 500 servicios en una semana. Gracias a ellos los puestos sitiados recibieron suministros y municiones, que se lanzaban envueltos en paja porque no había paracaídas ni empaques de lanzamiento. Algunos puestos dependían del agua de un pozo exterior, otro tenía morteros pero no granadas, otro cinco viejos subfusiles Smeiser, cuatro de los cuales se estropearon el primer día, en otro se rechazaban los ataques nocturnos a la luz de un faro y una batería de coche. En fin, que la situación de salida era casi catastrófica y el panorama desalentador.”

 

Franco necesita ayuda de Francia...

Esta necesidad que tiene Franco de conseguir el apoyo francés si quiere ganar la guerra se hace patente en el siguiente párrafo, en el cual se llama urgentemente a esta alianza franco-española dejando patentes los supuestos fuertes lazos de unión y hermandad que siempre han unido a Francia y España. Artículos como éste habrían sido impensables años o incluso meses atrás. Toca desandar el camino andado hasta ahora y elogiar a nuestro vecino del norte. Ahora parece que ya no somos tan diferentes, que somos como hermanos de sangre. Incluso prácticamente se llega a pedir que desaparezcan los Pirineos. Por supuesto todo esto tampoco aparecerá en un medio de prensa español, los mismos que hasta hace poco criticaban todo lo que podían la acción francesa en el norte de África, comparándola con la ejemplar política llevada a cabo en esa zona por España.”
 

Aguinaldo solidario a las tropas en Sidi Ifni...

"El mito del aguinaldo se desmoronaba en Ifni: era escaso, llegaba con bastante retraso y su distribución era pésima. El diario El Mundo, a través de su artículo `Ifni. La guerra secreta´, asegura que lo poco que no se perdió en el camino o entre manos interesadas, se repartió en el mes de marzo, polvoriento o podrido. A este respecto, el soldado monovero Joaquín Sanchís, destinado Tarfaya a principios de 1958, dice lo siguiente: `La verdad es que no recuerdo haber recibido ningún regalo de aquel famoso aguinaldo del que tanto se habló”... Y es que la realidad sigue deformándose en las páginas de la prensa de la época... En efecto, los soldados van a tener allí el `calor fraternal´ que desde la península, y en forma de aguinaldo, se les envía, pues estos productos de corte típicamente navideño de nada o casi nada les iban a servir estando como estaban en las mismas puertas del desierto... Está claro que no era vino o turrón lo que más falta les hacía en primera línea de combate.”
 

Manteniendo la moral de las tropas...

De todos los artistas que actuaron en Ifni durante aquella Navidad de 1957, seguramente fue Carmen Sevilla la que mejores recuerdos se trajo. Incluso hoy en día aún recuerda con cariño y nostalgia aquellas jornadas vividas entre paracaidistas y

legionarios en Sidi Ifni. Hay quien no guardó el mismo cariñoso recuerdo de aquellos días. Por ejemplo el humorista Gila con el paso del tiempo hablaba así de aquel acontecimiento: `Son las paradojas de la historia. Quién me iba a decir a mí que yo iba a ir a Ifni a divertir a unos soldados que estaban en las trincheras cuando yo había estado toda la Guerra Civil en las trincheras huyendo de esos aviones Junker. Y en un avión Junker fuimos a Ifni y en un avión Junker volvimos. Creo que fue algo que en aquel momento me pareció agradable, hacer pasar un buen rato a la gente que estaba allí injustificadamente, porque a mí, que soy enemigo de las guerras y enemigo del militarismo, me pareció como una especie de remanso para esa gente ir allí a trabajar. Y lo hice muy gustoso, no por parte del gobierno pero sí por parte de los chicos que estaban allí´.
 

1958: claudicación de Franco y victoria del sultán de Marruecos...

"Tenían prisa y, además, la seguridad de que España no pondría ninguna pega ni ningún obstáculo a esta operación relámpago de toma de posesión. Por esas fechas el embajador marroquí en Washington estaba en plenas negociaciones con el gobierno norteamericano y contaba con su pleno apoyo. Marruecos tenía carta blanca a la hora de actuar contra España y el gobierno de Madrid lo sabía. Por ello, también sabía perfectamente que tenía que ceder en todo ante Rabat. Estaba atado de pies y manos. Estas negociaciones entre Marruecos y Estados Unidos eran de dominio público.”
 

Fin de la presencia española en Ifni...

De esta manera, la presencia española en Ifni fue como un sueño, como un pequeño paréntesis de 35 años en la apacible vida de aquel pequeño enclave marroquí situado en la costa atlántica. España tan sólo dejó en Ifni algunos edificios y también muchos

pensionistas. En eso sí tiene razón el general Vega: `Recordemos, por último, y muy brevemente, las realizaciones españolas en Ifni, el fruto de la labor desarrollada en estos años: edificios públicos, un hospital central, la escuela laboral, el Instituto de Segunda Enseñanza, escuelas de primaria, grupos de viviendas, biblioteca, puerto artificial, enlaces telegráficos y telefónicos... todo se encuentra en perfecto estado´. En cuanto a los pensionistas, muchos de los cuales aún cobran hoy en día religiosamente su pensión, constituyen el otro elemento visible, aparte de los edificios que allí dejó la administración española, hoy la mayoría muy deteriorados, y por las pensiones de las que viven aún muchos ifneños, nadie diría que en aquel territorio tuvo presencia colonial España.”
 

Libro interesante sobre el pasado que arroja luces sobre el presente, un ejemplo es que se comprende mejor la reacción de España ante la presencia de uniformados marroquíes en el islote de Perejil sin ir más lejos, donde la bonanza de las intenciones divulgativas queda casi eclipsada por un estilo repetitivo, farragoso y hasta cansino por la tendencia del autor a repetir las cosas una y otra vez, sólo quitando las repeticiones de artículos y las veces que repite conclusiones ya dichas, el libro se quedaría en la mitad de su volumen, pero hay que aplaudir el esfuerzo del autor por rescatar del olvido el conflicto logrando trascender el localismo de la obra y convertirse en memoria de una nación...

Pero con un estilo más pesado que el plomo, todo hay que decirlo.

 

 

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jueves, 21 de abril de 2016

 

Libro: Un espejo lejano

– El calamitoso siglo XIV -

Autor: Barbara W . Tuchman
Editorial: Ediciones Península S. A.
Traducción: José Antonio Gutiérrez-Larraya
Edición: Noviembre de 2000
 

¿Es cierto que la Historia se repite y se pueden encontrar paralelismos entre unas épocas y otras, entre un siglo y otro siglos después? Podría decirse que este es el argumento de la autora al escribir este libro cuya primera edición data de 1978 y donde compara las vicisitudes sociales, políticas y mortandad del siglo XIV con el siglo XX, pero que visto ya entrado el XXI que la humanidad sigue pecando de los mismos males siglo tras siglo en realidad...

 

Pero pronto olvidamos el argumento para sumergirnos de su mano en un apasionante siglo XIV donde la peste negra causa estragos poblacionales, los caballeros feudales derrochan el dinero recaudado en fastos y torneos pretendiendo mantener la leyenda de la caballería que en el campo de batalla se muestran contrarios a la misma en sus actos y hechos, los burgueses empiezan a reclamar derechos y el campesinado descubre que son tan capaces de ser protagonistas decisivos en la batalla y surge un nuevo arma que acabará definitivamente con las fortalezas y castillos: el cañón. Para ello el hilo conductor será Enguerrand VII, Señor de Coucy.
 
Barbara W. Tuchman nació en Nueva York en 1912 y murió en 1989. Periodista e historiadora, se licenció por el Radcliffe College. Empezó a destacar como historiadora y alcanzó fama internacional ganando el premio Putlizer en 1962...

 

Datos sacados como siempre de la contraportada que en este caso es bastante parca en datos pero seguramente en Internet podréis encontrar más sobre la autora, y sin más unas breves pinceladas que os inciten a su lectura:

 

Aviñón...

Siendo más accesible que Roma, Aviñón atraía a visitantes de toda Europa. La corriente de oro mantenía a artistas, escritores, letrados, bachilleres en leyes y en medicina, músicos y poetas. Estaba corrompida, pero ejercía el mecenazgo. Todos la criticaban, pero todos acudían a ella. Santa Brígida, noble viuda sueca que vivía en Roma y

deploraba con elocuencia los pecados de la época, llamó a la ciudad papal `campo henchido de orgullo, codicia, relajación y corrupción´. Mas para que haya corrupción se precisa la existencia de dos personas o cosas, y, si prevaricaba, el papado no lo hacía a solas. En el mundo práctico de los cambios de equilibrio político y la consuetudinaria necesidad de dinero que sufrían todos los soberanos, los pontífices y reyes se necesitaban mutuamente y efectuaban los apaños imprescindibles. Traficaban en territorios, soberanías, guerreros, alianzas y préstamos. Un método habitual consistía en promover una cruzada, lo que permitía a los monarcas imponer en cada país un impuesto a las rentas eclesiásticas. El procedimiento no tardó en considerarse un derecho.”
 

La peste negra...

En octubre de 1347, dos meses después de la toma de Calais, barcos mercantes genoveses aportaron en Mesina (Sicilia) con cadáveres y remeros agonizantes. Procedían del puerto de Caffa (hoy Fedosiya), en Crimea, donde Génova tenía una factoría. Los marineros enfermos mostraban extrañas hinchazones negras del tamaño de un huevo o una manzana en las axilas e ingles, de las cuales brotaban sangre y pues. La dolencia se diseminaba en forma de ampollas y manchas oscuras epidérmicas debidas a los derrames internos. Los pacientes, tras crueles dolores, fallecían a los cinco días de haberse manifestado los primeros síntomas. Aparecieron otros distintos al propagarse la enfermedad: fiebre continua y expectoración

sanguinolenta, en lugar de las hinchazones o bubones. Las víctimas tosían, transpiraban copiosamente y morían antes, a los tres días o menos, y en ocasiones a las veinticuatro horas. En uno y otro caso, hedía cuanto salía de su cuerpo: aliento, sudor, sangre de las bubas y pulmones, y orina y excrementos sólidos ennegrecidos por el flujo sanguíneo. El desánimo y la desesperación acompañaban los indicios corporales, y antes del final `la muerte se contempla cara a cara´. “
 

Coucy se va a la guerra...

Caballeros de Picardía, Artois, Vermandois y Hainault comparecieron con sus escuderos y hombres de armas para `anticiparse en honor´ en la empresa de Coucy. `Honor´ en el léxico de la caballería significaba lucha contra otros caballeros, en este caso contra los austriacos. La elasticidad del espíritu humano permitía que el honor no se resintiese de la asociación con mercenarios y bandidos. Entre los reclutados figuraban Raoul de Coucy, tío de Enguerrand, los vizcondes de Meaux y Aunay, y otros señores, entre los que descollaba el célebre y atareado guerrero Owen de Gales. Cuando el rey de Inglaterra ejecutó a su padre, se educó en la corte de Felipe VI. Retratado como jovial, altivo, osado y belicoso, Owen había combatido en Poitiers, en las guerras lombardas de la década de 1360, en favor y en contra de los duques de Bar en Lorena, como soldado independiente en España, y con Du Guesclin en las campañas de los años de 1370, durante las cuales había regresado para llevar a cabo una incursión en las islas del canal de la Mancha y capturar al captal de Buch.”
 

Pueblo llano...

A medida que los amos se enriquecían, los trabajadores se hundían sin perspectiva de mejora. Se impidió que ingresaran en los gremios los jornaleros ordinarios, y la calidad de miembros se reservó, con complicados requisitos y matrículas, para los hijos y parientes de la clase dirigente. En muchos oficios, el trabajo se entregaba a los obreros en sus propias casas, a menudo con salarios inferiores para sus mujeres y prole, cuyo empleo vedaban los gremios. Las fiestas religiosas obligatorias, que iban de ciento veinte a ciento cincuenta al año, apenas permitían ganar jornales. Aunque se prohibían las huelgas y, en algunas ciudades, las reuniones, los obreros formaron asociaciones propias para imponer sueldos más elevados. Tenían derechos, cajas y relaciones a través de las fronteras, por medio de los cuales se aseguraban ocupación y alojamiento a los asociados, y que indudablemente servían de canales para la agitación.”
 

El sitio de Berbería....

"Los transportes genoveses esperaban a los expedicionarios de Francia en Marsella. Desde esta ciudad zarparon hacia Génova en busca de provisiones, arqueros, peones y nobles extranjeros. Los caballeros y escuderos serían de mil cuatrocientos a mil quinientos, y el total de las fuerzas frisaría en cinco mil hombres, sin contar tal vez los mil marineros que tripulaban unas cuarenta galeras y veinte barcos de carga. Borbón, Coucy, Eu y el valiente Soudic desembarcaron por invitación del dux de Génova, que les regaló especias, jarabes, ciruelas de damasco y `licores buenos para los enfermos´. Pero no bastaron para compensar la escasez de provisiones. Borbón tuvo que agregar doscientas barricas de vino, doscientas hojas de tocino y dos mil pollos para los enfermos y heridos. La falta de espacio obligó a renunciar a muchos caballos que se vendieron a la mitad de su valor para ahorrarse su manutención. En el inesperado final, hubo una situación embarazosa sobre quién bendeciría la flota, puesto que los franceses y genoveses aceptaban papas distintos. Se salió del paso, en beneficio de la guerra y con olvido del cisma, haciendo que dos sacerdotes, en representación de ambos pontífices, se encargaran de los oficios religiosos.”
 

Nicópolis...

Ni los asaltos impetuosos, ni minas capaces de contener a tres hombres uno encima de otro, forzaron la entrada en Nicópolis. La falta de máquinas de sitio y las empinadas

laderas imposibilitaron tomar la plaza. Hubo que recurrir al cerco. Los cruzados ciñeron Nicópolis por completo, vigilaron las salidas y, con la colaboración del bloqueo aliado por el río, se dispusieron a vencer por hambre a la guarnición y los habitantes. Discurrieron dos semanas de relajación de la disciplina, de festines, juegos, orgías y gritos de desprecio al enemigo que no comparecía. Se invitó a los aliados a espléndidos banquetes en pabellones adornados con pinturas; los nobles cambiaron visitas y aparecieron a diario con vestidos nuevos de mangas largas y los inevitables zapatos puntiagudos. No embargante la hospitalidad, los rencores crecían con las brumas y comentarios sarcásticos sobre la bravura de los no franceses. No se apostaron centinelas por obra de la embriaguez y el descuido. Los naturales de la región, enfurecidos por el pillaje, no aportaron informaciones. Sin embargo, los forrajeadores, que cada día tenían que internarse en el país, comunicaron rumores de la aproximación de los turcos.”
 

Disposiciones finales de Coucy...
Ante todo y sobre todo, dispuso que le enterrasen en Francia a tenor de su testamento anterior (especificó el entierro de su cuerpo en Nogent y el de su corazón en su fundación de la Saint-Trinité de Soissons). En el mismísimo fin del codicilo, como si recapacitase las posibles dificultades de embalsamar y transportar su cadáver a la patria, encomendó a sus albaceas que devolviesen sin falta sus huesos y corazón. En una época en que la creencia oficial repetía que el cuerpo era basura y la vida del alma en el más allá lo único que importaba, resultaba notable el puntilloso cuidado con que se estudiaban los detalles concernientes a sus restos.”

 

Delicioso libre donde el acierto de la autora reside en mostrar de forma didáctica pero amena, divulgativa sin caer en la pesadez y engarzando las distintas fuentes para arrojar luz a lectores alejados de las coordenadas medievales sobre el azote de la peste, el cisma papal, la Guerra de los Cien años, las inquietudes sociales derivadas de la toma de conciencia de clase del pueblo llano y en definitiva la doble cara de la caballería donde la práctica era todo lo contrario de lo que predicaban traicionando el ideal.

 

Recomendable para apasionados y interesados en la Edad Media, lectoras de novela histérica que descubrirán que la historia real es más apasionante que la ficticia y algunas claves de la idiosincrasia anglo-francesa que explican algunos de los males de Europa donde la diferencia de mortandad aumentó en cada siglo a mayor que el siglo anterior llegando al punto actual donde las epidemias ya no causan estragos pero el ser humano es la principal causa de muerte de seres humanos, ya sea a pepinazos nucleares o cerrando fronteras y mirando para otro lado cuando cientos de vida cada día perecen en el Mediterráneo tratando de alcanzar el sueño europeo...

Libro de lectura obligada si tenéis ocasión.

 

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martes, 22 de marzo de 2016

 

 

Libro: El juramento – Un cirujano bajo el fuego -

Autor: Khassan Baiev con Ruth y Nicholas Daniloff
Editorial: Entre Libros
Traducción: Alberto Jiménez Rioja y Nuria Jiménez Rioja
Edición: Mayo 2005

 

Viajamos a uno de esos conflictos olvidados por diversos motivos pero podría resumirse parafraseando un dicho en que Chechenia queda demasiado lejos de Alá y demasiado cerca de Rusia, porque la propuesta que traigo es el testimonio de un checheno, de un médico y de un creyente que ahora se denomina
por la OTAN y los otros como moderado, pero aunque las noticias las colapsan los refugiados sirios que anhelan entrar en Europa, el patio trasero de Rusia también vive desde los 90´s una tragedia humanitaria de la que nadie se acuerda en el mundo feliz del consumismo y donde instantáneamente relacionamos checheno con fundamentalismo terrorista islámico...

¿Otra victoria propagandística del neo imperialismo ruso de Putin y sus formas y maneras de la extinta URSS?
 


Khassan Baiev nació en 1963 en un suburbio de Grozny. Para desarrollar su cuerpo de frágil constitución, se impone una dura disciplina en las artes marciales: judo, taekwondo y sambo. Unos años más tarde es uno de los mejores atletas de su país. Las competiciones le permiten viajar por varias ciudades de Rusia y de Siberia. Estudió medicina en Krasnoïark. Sus dotes de deportista le abrieron algunas puertas en sus estudios, especializándose en cirugía reparadora. Terminados sus estudios, de regreso en Grozny, le sorprende la guerra y la proclamación de independencia del general Doudaïev. Desde entonces las amenazas de muerte de un bando y del otro son cotidianas. Forja buenas amistades con otros médicos, tanto rusos como chechenos y con doctores venidos de otros países. Como más vidas salva, más amenazada se encuentra su vida, hasta el punto de verse obligado a pedir asilo político a los Estados Unidos en el año 2000, junto a su mujer e hijos. Ha sido galardonado por muchas de las asociaciones de derechos humanos , incluyendo Human Rights Watch, Médicos Sin Fronteras y Amnistía Internacional.

 

Datos sacados de la contraportada como es tradición y sin más verborrea unos breves párrafos que os inciten a su lectura...

 

Chechenia...

Para el mundo occidental el nombre de Chechenia es sinónimo de terrorismo

internacional. La opinión generalizada es que esta rebelde jurisdicción de Rusia es tierra de gente sin ley y objetivo de los radicales de Oriente Medio, que pretenden convertirla en una república islámica. La toma del teatro Nord-Ost en Moscú, en octubre del 2002, por activistas chechenos, no hizo más que exacerbar esta imagen beligerante. La verdad tras los titulares es, sin embargo, muy distinta. Los que realmente tienen la información saben que la gran mayoría de los chechenos son gente trabajadora, ansiosa de contar con una Constitución, leal a las antiguas costumbres y contraria a los extremistas islámicos. Aunque los periodistas han descrito la Chechenia en guerra, e incluso algunos han llegado a disfrazarse para sortear los controles militares, ningún observador extranjero ha sido capaz de ofrecer al mundo un cuadro de lo que significa hoy ser checheno. Este cuadro emerge, por fin, en estas valerosas memorias del doctor Khassan Baiev, un cirujano checheno que curó a unos y a otros poniendo su vida en peligro.”
 

Dada...

"En 1944, tras una breve estancia en casa después de ser dado de alta del hospital militar, las autoridades soviéticas le deportaron a Kazajstán. Treinta y cinco años después, unos cuantos Jóvenes Pioneros -una especie de equivalente comunista de los Boy Scout- de Murmansk descubrieron fotografías y notas que Dada y sus camaradas de la guerra habían metido en una botella y enterrado en las trincheras. Sólo entonces las autoridades militares locales reconocieron que Dada era un veterano, le condecoraron y le concedieron una pensión. Siempre que veía a Dada con sus condecoraciones en las fiestas soviéticas, sentía orgullo mezclado con amargura por la injusticia de las cosas. Todas esas medallas -la Orden de la Victoria por su lucha contra los nazis, la Orden de la Revolución de Octubre, la Orden de la Gloria, la Orden del Trabajo y la Orden del estandarte Rojo- y, sin embargo, ¡todos los chechenos habían sido indiscriminadamente acusados de colaborar con los nazis! Las autoridades soviéticas enviaron a los chechenos a luchar en los peores frentes porque eran valerosos pero, cuando los chechenos se distinguían en el campo de batalla, Moscú se negaba a reconocer su coraje.”
 

Un joven soviético...

Ese verano de 1980 volé a la ciudad de Krasnoiarks, en Siberia, con Musa Salekhov, mi amigo de la escuela, para solicitar el ingreso en la Facultad de Derecho. Musa era también judoka y miembro del equipo nacional soviético. No era la primera vez que visitaba una ciudad siberiana: en el noveno y el décimo curso había hecho un viaje en tren de casi 4.000 kilómetros para competir en diversos certámenes y había
 asistido al campamento de entrenamiento de judo en Burevestnik, situado a unos veinte kilómetros de la ciudad, junto al río Yeniséi. Mi antiguo entrenador del campamento, Alexei Alexeyevich Krivkov, estaba esperándonos cuando aterrizamos.
Me gustaba todo de Krasnoiarks: su historia, el modo en que la nieve crujía bajo nuestros pies en invierno y las noches de verano en las que el sol no se ponía hasta la una de la madrugada y podías pasear a lo largo del río Yeniséi. En el siglo XVII, Krasnoiarks era poco más que una fortaleza que protegía a los exploradores rusos y a los tramperos de las tribus locales. A comienzos del siglo XX se había convertido en un foco de agitación obrera. Hoy es una ciudad de un millón de habitantes con doce centros de enseñanza superior, más de un centenar de fábricas, muchos parques, y avenidas bordeadas por filas de alerces plateados.”
 

Invasión de tropas rusas...

"El 31 de diciembre una bomba alcanzó el hotel Kavkaz, cercano al Palacio Presidencial y no lejos del hospital. Las tropas rusas habían cruzado la frontera y se estaban agrupando en las afueras de Grozni. En la ciudad los combatientes chechenos, bajo el mando del coronel Aslán Masjádov, antiguo oficial soviético, esperaban repeler el ataque. Sospechábamos que el hospital sería el siguiente blanco pero nadie dijo nada sobre marcharse. Nuestro pequeño equipo, formado por el personal médico que quedaba, se reunía en la sala de médicos. Todos teníamos miedo pero no queríamos ponerlo de manifiesto. Miré a mi amigo Movsar Idalov, un traumatólogo. Aparentaba tranquilidad pero yo sabía que, como me ocurría a mí, temblaba por dentro. Todos nos volvimos hacia el de más edad, Khamzat Elmurzayev, un cirujano de cincuenta y cinco años. Sería él quien tomara cualquier decisión. Khamzat dudó y luego nos dijo que todo el mundo abandonaba Grozni y que también nosotros debíamos marcharnos.”
 

Principios de abril de 1995...

Fue un baño de sangre. Los ataques rusos sobre los pueblos chechenos solían comenzar del mismo modo: los militares rusos acusaban a los pobladores de dar refugio a los

combatientes. Sin embargo, en la mayoría de los caos -y Samashki no era una excepción- los ancianos del pueblo negociaban antes con el comandante de campo checheno para que sus tropas se fueran del lugar. En Samashki los rusos pidieron a los ancianos que les entregaran unos sesenta y cuatro fusiles. Los ancianos les explicaron que ellos no tenían tales armas. Esa fue la excusa que los rusos necesitaban para iniciar una incursión de castigo, movilizando sus carros de combate y disparando sobre todo aquel que saliera al paso, incluyendo ancianos, mujeres y niños. Si la gente hubiera tenido armas hubiera abierto fuego, pero no hubo resistencia y los soldados alcanzaron rápidamente el centro de la población.”
 

Moscú...

En el verano de 1998 volví a Moscú para pasar tres o cuatro meses aprendiendo las últimas técnicas en injertos de piel. Las fechas me venían bien porque Zara esperaba  

nuestro tercer hijo para últimos de noviembre, y yo quería estar de vuelta para el parto. Además, suponía que el reencuentro con viejos amigos como Abek Bisultanov y Musa Saponov me levantaría el ánimo. Ir en coche por Moscú, desde el aeropuerto Vnukovo, fue un shock. Después de llevar tanto tiempo viviendo en Chechenia estaba acostumbrado a lo gris. La prosperidad de Moscú me desorientaba: las vallas publicitarias con anuncios de cigarrillos Marlboro, las rimbombantes promesas de bancos y aerolíneas, las chicas ligeras de ropa anunciando productos por televisión, y señales luminosas por todas partes. Miraba por la ventanilla del taxi y no podía creer lo que veía. En el carril contiguo, una joven atractiva conducía mientras hablaba por un teléfono móvil. Volvos, Jeep Cherokees y Mercedes pasaban como rayos. Todo se había occidentalizado desde que Rusia se embarcó en el capitalismo.”
 

Nuevos vientos de guerra...

Después del asalto de Basáyev a Daguestán las esperanzas de evitar la guerra desaparecieron. Por entonces a la mayoría de la gente ya ni siquiera le importaba la independencia. Lo único que queríamos era continuar con nuestras vidas, pero la guerra se hizo inevitable después de las bombas que explosionaron en Moscú y en otras ciudades. El primer coche bomba hizo explosión en la plaza Manezh a finales de agosto, provocando un muerto y varios heridos. A éstas siguieron las explosiones de unos barracones de soldados en Buinakask, donde hubo sesenta y dos rusos muertos, mujeres y niños incluidos. Los terroristas chechenos fueron culpados por ambas partes.”
 

Evacuando heridos...

Los rusos habían cerrado las salidas del pueblo, a excepción del desvencijado puente peatonal sobre el Sunzha. Aún estaba oscuro cuando cargamos los tres primeros  

pacientes y condujimos hacia el río para reunirnos con los jóvenes voluntarios de Kulari que iban a llevárselos. Río abajo, a unos metros de la pasarela, un tractor y un camión grande estaban atascados en medio de la corriente, por donde habían intentado vadear el río. Pusimos a los heridos en mantas y atamos un largo nudo en cada extremo, como si fueran grandes asas. A esa hora de la mañana el puente estaba vacío. Después de escuchar la llamada de alguien al otro lado los voluntarios cargaron con los heridos. Entonces, en filas india, avanzaron paso a paso a través de la pasarela, una operación difícil. El más leve viento balanceaba el puente. Tiempo atrás los refugiados que huían del pueblo habían perdido el equilibrio y se habían precipitado al agua helada.”
 

Buscando asilo político...
Pronto llegó respuesta de Washington: sería bienvenido si conseguía llegar. Les dije a Doug y Peter que tenía que atender a unos pacientes, pero que a primeros de abril quedaría libre. Odiaba tener que dejar otra vez a mi familia, pero ellos notaban mi agotamiento y se daban cuenta de que necesitaba recuperarme. A mediados de marzo viajé a escondidas a Moscú. Corría algún riesgo yendo allí, pero contaba con la protección de las organizaciones de derechos humanos y con el hecho de que en Rusia la mano izquierda solía desconocer lo que hacía la derecha. Alguien, Karina probablemente, debió informar a la prensa de mi llegada, ya que tres reporteros del canal independiente de televisión NTV fueron a recibirnos. Hablé con ellos a regañadientes, porque sabía que si hablaba con demasiada franqueza pondría en alerta a las autoridades rusas. Aquella noche, NTV anunció: `Hoy ha llegado a Moscú un famoso médico de Chechenia de gran reputación entre los comandantes de campo chechenos´. Mala cosa.”
 
Libro más que recomendable para conocer un escenario geoestratégico y un drama humanitario por el testimonio de un testigo de primera línea, acongojarnos de que las tácticas con mercenarios para saquear poblaciones por parte de los mandos militares rusos son un hecho y las maniobras en las cloacas con víctimas rusas inocentes, orquestados por los servicios secretos a la forma del KGB, una realidad que se esconde a la ciudadanía rusa...

 

Ideal para amantes de la historia, de las hazañas bélicas y al ser humano en general que surge en tiempos de guerra y que se quedan a hacer lo que puedan por paliar el dolor mientras los demás huimos a escondernos, testimonio de un médico que sólo ve heridos sin importarle la bandera de su uniforme o el origen de su nacimiento y perseguido, tal vez por su humanidad, por ambos bandos.

 

 

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sábado, 12 de marzo de 2016

 

Libro: El expediente Einstein
El FBI contra el científico más famoso del siglo XX -
Autor: Fred Jerome
Editorial: Editorial Planeta S. A.
Traducción: Juan Mari Madariaga
Edición: 2002
Hay un par de razones para recomendar el libro que traemos hoy, la primera que Einstein sigue siendo actualidad gracias a los avances en la tecnología y las ciencias que demuestran lo acertado de sus teorías; la segunda pero no menos importante que la primera, si no más, que el mundo injusto y cruel que trató siempre de combatir sigue por desgracia plenamente presente con refugiados , injusticias sociales y la fuerza bruta como argumentos a la hora de hacer políticas entre naciones...
 
Mayo de 1945, la Alemania nazi ha sido derrotada pero EEUU sigue adelante con su proyecto de bomba atómica para utilizarla contra el irreductible Japón que sigue combatiendo pese a que su derrota militar es inevitable desde hace tiempo. Los científicos que trabajan en el proyecto estadounidense, refugiados del fascismo y el odio racial, se sienten defraudados ya que ellos contaban dotar a EEUU del arma atómica antes de que los nazis lo lograran y no ven sentido en un arma apocalíptica que ya no es necesaria ante el fin del Reich de los mil años y el suicidio en su búnker de Berlín de Adolf Hitler...
Muchos de ellos no dudarán en pensar que es necesario que la URSS disponga también del arma atómica para contrarrestar el recién adquirido poder destructivo nunca visto hasta entonces...
 
Un hombre, jefe del FBI, tiene claro que uno de sus fines en la vida es derrotar el comunismo infiltrado en todos los estratos de la sociedad de EEUU contando para ello con el valioso apoyo de un congresista que daría lugar a toda una época: la caza de brujas. Hoover utilizará todos los recursos del FBI y de otras agencias gubernamentales para tratar de incriminar a Einstein como comunista no confeso y lograr denegarle la ciudadanía y deportarlo, pero a diferencia de otras víctimas de la caza de brujas, su popularidad será un impedimento para lograr tal objetivo y que requerirá durante cinco años los recursos humanos y técnicos del FBI sin lograrlo...
Esta es la historia de aquella persecución secreta de Hoover y su FBI contra Albert Einstein.
 
Fred Jerome es asesor del Gene Media Forum de la Facultad de Comunicación de la Syracuse University. Sus artículos y editoriales han sido publicados en diversos medios, incluyendo el New York Times y Newsweek . Como periodista en el sur de Estados Unidos durante los sesenta cubrió la eclosión del movimiento por los derechos civiles y, más recientemente, ha enseñado periodismo en la Universidad de Columbia y otras universidades del área de Nueva York. Creó el Media Resource Center, un aclamado servicio de enlace que ha puesto en contacto a miles de periodistas con científicos.
Datos actualizados al año de edición y sacados de la contraportada como es habitual, pero ya sin más unas breves pinceladas que os inciten a su lectura...
 
Einstein...
Lo que más me gusta de Einstein es que era un inconformista, un alborotador, un rebelde frente a la autoridad. Sin entender del todo sus teorías científicas, entiendo como casi todo el mundo que fueron decisivamente importantes, que transformaron de arriba abajo nuestra visión del universo y prepararon el terreno para todas las grandes modificaciones tecnológicas del siglo XX, desde la exploración del espacio hasta los ordenadores, incluyendo para lo bueno y para lo malo, la energía nuclear. Pero para mí lo más admirable es que se negó a adecuarse a un molde. No usaba calcetines. Hablaba a los niños como si fueran adultos. Y también en política, cuando el pánico rojo de los años cincuenta silenció a una generación, Einstein siguió hablando claramente y en voz alta. Peligroso. Y doblemente peligroso debido a su atractivo universal para el público. Incapaz de destruirlo o intimidarlo o de impedirle hablar contra la injusticia mientras estaba vivo, las autoridades encontraron otra forma de apagar su voz: después de su muerte, lo convirtieron en un santo inocente.”
 
Una estrella mundial en EEUU...
El estatus de Einstein como celebridad internacional había sido siempre un enigma para él, lo que no significa que no disfrutara con la atención del público. Nunca se negó a una entrevista y parecía divertirse bromeando con la prensa. Los periodistas disfrutaban con sus respuestas concisas e ingeniosas. Pero Einstein no veía ninguna razón lógica para que cada uno de sus movimientos atrajera tantos aplausos del público. Al comienzo creyó que se trataba de una moda pasajera que se desvanecería pronto y daría paso a otra estrella. Pero su popularidad seguía creciendo año tras año. Tras la prolongada ovación de la élite de Hollywood en el estreno de `Luces de ciudad´, le preguntó a su amigo Chaplin si le podía explicar la razón de esa celebridad. El genio del cine le respondió: `<<La gente me aplaude porque todos me entienden, y a tí te aplauden porque nadie te entiende>>. “
 
Apoyando la causa contra el racismo y los linchamientos...
Si Einstein y los demás miembros del comité habían pensado que su prestigio pondrían freno a los linchamientos, iban a llevarse pronto una desilusión. La inhibición absoluta del presidente, el fiscal general y los funcionarios del gobierno a todos los niveles, sin emprender acciones contra las autoridades del estado y de la ciudad, sólo propició más terror. Los racistas violentos no podían haber esperado una luz más verde que el informe del FBI. En todo el Sur se desencadenaron disturbios, en los que a menudo participaban policías, y una oleada de linchamientos dirigidos principalmente contra veteranos de la segunda guerra mundial.”
 
Tratando de investigar el pasado rojo de Einstein...
Cada vez que los agentes de Hoover confeccionaban un resumen de las organizaciones del `frente rojo´ en las que participaba Einstein, la lista era más larga. Durante varios años, a comienzo de los cincuenta, ese listado `subversivo´fue creciendo en casi un nuevo grupo cada mes. Eso no significa que Einstein se incorporara a tantas organizaciones durante los últimos años de su vida, sino que a medida que el hoover-macartismo extendía su poder, la Junta de Control de Actividades Subversivas y el HUAC (las autoridades sobre grupos `subversivos´) iban ampliando su catálogo. La Cruzada Americana para poner Fin a los Linchamientos, por ejemplo, aunque se había creado en 1946, no se incluyó en la ficha de Einstein hasta 1953. Al igual que ésta, muchas de las últimas adiciones a la lista de Einstein correspondían a grupos que defendían la igualdad racial.”
 
McCarthy...
Pero de todos los críticos liberales de McCarthy sólo Einstein llamó públicamente a la desobediencia civil, a la negativa a cooperar con los investigadores. Si se hubiera limitado a mover desaprobadoramente la cabeza condenando el macartismo, el New York Times, el Washington Post y otros medios liberales sin duda lo habrían aplaudido. Por el contrario, llamó a desobedecer las leyes, desafiando al sistema. No era sólo una crítica, era un plan de resistencia. Como se trataba de Einstein, su llamamiento a la confrontación alcanzó los titulares de los periódicos dos veces en seis meses y le pusieron al frente de la creciente protesta contra el pánico rojo. Pese a su insistencia de que no era y no se iba a convertir en un activista político, el desafío público de Einstein a los comités era una bomba política.”
 
Legado político...
El legado político de Einstein ha sufrido una doble desventura histórica. En primer lugar, para Hoover, el izquierdismo de Einstein era una mano muerta. Tras coleccionar

una tonelada de pruebas para `demostrar´lo que Einstein habría contado con facilidad a cualquiera -que había apoyado a un gran número de organizaciones radicales-, Hoover se dio cuenta de que no podía utilizar públicamente esa información. Sin algo más sustancioso, como una conexión con el espionaje, Einstein era simplemente demasiado popular y no se avergonzaba de sus principios. Para casi cualquier otra víctima del FBI -un maestro de escuela o un sindicalista que se negara a firmar un juramento de lealtad o a revelar nombres- la etiqueta de `filocomunista´ podía costarle el empleo, como sucedió en muchos casos. Pero en el caso de Einstein, si se había unido a esos grupos no era para salir los sábados por la mañana a repartir octavillas a la puerta de un supermercado. Su contribución consistía precisamente en sumar el prestigio de su nombre a sus programas, tan públicamente como fuera posible.”

 
Libro para sumergirnos en una época oscura donde el miedo al comunismo y la paranoia inducida reinaron causando tragedias humanas, convirtiendo a los compañeros en chivatos y bajo el lema de que quien no apoyara la persecución es que era rojo en un país cuna de libertades donde su ciudadano más celebre era investigado para tratar de expulsarle del que era su país. Un Einstein que si hoy pudiera ver el mundo seguramente estaría con los refugiados sirios, contra los restos del comunismo que aún existen y con los millones de seres humanos que padecen hambre o persecución por su raza, su religión o simplemente el color de su piel. Recomendable para amantes de biografías, interesados en la Guerra Fría y lectores en general que quieran saber un poco más del tipo más famoso de los últimos tiempos, Albert Einstein.

 

 

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martes, 1 de marzo de 2016

 

Libro: La guerra crepuscular

Autor: Sir Winston S. Churchill
Editorial: Ediciones Orbis, S. A.
Traducción: Juan G. de Lucas
Edición: 1985

Visitamos de nuevo la II Guerra Mundial y en este caso de la mano de uno de los protagonistas, el símbolo de la resistencia ante el imparable avance alemán que logró inocular a sus compatriotas que se derrotaría al fascismo aunque costase sangre, sudor y lágrimas; inconfundible con su puro y haciendo el signo de la victoria: Sir Winston Churchill.
 

El libro pertenece a la colección de sus memorias de la II Guerra Mundial, permitiéndonos asomarnos a las entretelas del dirigente, sus métodos, sus pensamientos y la fe inquebrantable de que la derrota no era una opción. El presente tomo, segundo de la obra, abarca un periodo que se ha denominado de distinta forma por los contendientes, el periodo que va desde la invasión de Polonia a la ofensiva nazi sobre Francia que culminaría con la evacuación de las tropas inglesas y aliadas en Dunkerque y que se caracterizó por una falsa calma en el frente terrestre pero que ya era guerra declarada en el mar con los submarinos alemanes torpedeando el tráfico marítimo vital para Gran Bretaña...

 

Winston Leonard Spencer (1874-1965), en la lucha boer (1899-1902) fue corresponsal de The Morning Post; diputado conservador por Oldham en 1900. Se puso al lado de José Chamberlain cuando éste pedía la reforma de tarifas y el librecambismo , por lo que ingresó en el partido liberal. Subsecretario de Colonias (1905-1908) planeó la federación sudafricana. Ministro de Trabajo y del Interior. Nombrado Primer lord del Almirantazgo (1911-1915) donde llevó a cabo grandes reformas navales y fue el creador de la famosa división de acorazados tipo Queen Elisabeth, artillados con cañones de 150 mm; después del fracaso de los Dardanelos fue sustituido por lord Balfour. Lloyd George le nombró sucesivamente ministro de municiones (1917), secretario de Guerra y ministro del Aire (1918-1921) y ministro de Colonias (1921-1922). De nuevo en el partido conservador fue ministro de hacienda (1924). Al ser invadida Polonia por Alemania fue primer lord del Almirantazgo (3-9-1939). Primer ministro (1940-1945), estableció con Roosevelt la Carta del Atlántico (1942). Jefe del partido conservador que resultó triunfante en las elecciones de 1951 y Premio Nobel de Literatura en 1953.

Una biografía apasionante y, sin más, unos breves pasajes que os inciten a su lectura...
 

Guerra...
Polonia fue atacada por Alemania en la madrugada del 1 de septiembre. Por la mañana se ordenó la movilización de todas nuestras fuerzas. El Primer Ministro me invitó a
visitarle durante la tarde en Downing Street. Me dijo que no tenía esperanzas de evitar la lucha con Alemania y que se proponía formar un reducido Gabinete de Guerra compuesto por ministros sin departamentos concretos que regir. Indicó que, a su juicio, el Partido Laborista no estaba dispuesto a participar en el gobierno. Esperaba aún que los liberales se le uniesen. Me propuso ingresar en el Gabinete de Guerra. Accedí sin comentarios y entonces mantuvimos una larga conversación sobre los hombres a escoger y los medios a seguir.”
 
Fortalecer la Royal Navy...
Las opiniones de lord Cork y las mías se fundaban en la construcción de acorazados capaces de resistir ataques de torpedos y aviones. Yo deseaba transformar dos o tres acorazados del tipo `Royal Sovereign´ haciéndolos aptos para acciones costeras y en los estrechos mediante dispositivos especiales contra los torpedos, y fuertes planchas protectoras de los puentes contra la acción aérea. A fin de lograrlo, estaba dispuesto a sacrificar una o dos torres cañoneras y siete u ocho nudos de velocidad. Aparte de en el Báltico, la empresa nos daría facilidades en el Mar del Norte y el Mediterráneo. De todos modos, nada podría prepararse hasta finales de la primavera de 1940, y eso contando con los cálculos más favorables de los constructores navales. A tal base, pues, nos atuvimos.”
 
Respuesta a la agresión nazi...
Las primeras operaciones con minas magnéticas me conmovieron profundamente. Aparte de nuestras medidas defensivas, yo ansiaba aplicar represalias. Mi visita al Rin en vísperas de la guerra había enfocado mi visión mental hacia aquella suprema arteria de Alemania. Ya en septiembre discutí con el Almirantazgo la conveniencia de arrojar minas fluviales en el Rin. Siendo usado este río por el tráfico de varias naciones neutrales, no debíamos actuar en él mientras los alemanes no nos acometiesen de un modo indiscriminado. Puesto que ya lo hacían así y atacaban con minas, sin distinción alguna, cuanta navegación afluía a los puertos británicos, podíamos realizar un ataque similar, en incluso más eficiente, sobre el Rin.”
 
Visita a las bases navales...
"A las ocho desperté. Estábamos en las amplias extensiones del norte de los Minches, rumbo a la extremidad occidental de Escocia y a Scapa Flow. Llevaríamos media hora bogando hacia Scapa, cuando se nos hizo la señal de que tres aviones alemanes habían soltado minas en la entrada principal de la base. Forbes decidió virar hacia el oeste y esperar veinticuatro horas hasta que se dragase el canal, y la flota cambió de rumbo. Forbes me explicó: `Puedo transbordarle a un destructor que le lleve a tierra. El Hood está ya en la rada´. Como mi ausencia de tres días era ya excesiva, acepté. Subieron rápidamente mi equipaje a cubierta, el barco redujo su velocidad a tres o cuatro nudos y se largó al agua un cúter tripulado por doce marineros con cinturones salvavidas. Mis compañeros estaban ya en la pequeña embarcación. Mientras me despedía del almirante sonó la señal de alarma y todo el buque entró en plena actividad. Se manejaban los antiaéreos y se adoptaban otras medidas.”
 
El enredo escandinavo...
Tras aquella sombría declaración, cuya gravedad bien comprendíamos, nos ocupamos del enredo escandinavo. El Primer Ministro explicó claramente la situación. Habíamos desembarcado en Namsos y Andalsnes 13.000 hombres sin bajas. Nuestras tropas avanzaban más de lo esperado. El ataque directo a Trondheim exigiría desproporcionadas fuerzas navales, y por ello se había acordado realizar un movimiento de tenaza desde el sur y el norte. En los últimos días, sin embargo, un rudo ataque aéreo en Namsos había interrumpido nuestros planes. Los alemanes, no refrenados por artillería antiaérea alguna, se habían despachado a su gusto. Por otra parte, todos los buques alemanes de guerra surtos en Narvik habían sido destruidos. Pero las tropas alemanas estaban bien fortificadas en Narvik; habiéndose considerado imposible hasta entonces todo ataque terrestre. Si nuestro primer intento fracasaba, se renovaría.”
 
Apasionantes memorias de un protagonista directo de la contienda mundial que hará las delicias de amantes de las hazañas bélicas y de documentales sobre la II Guerra Mundial, que resulta imposible mostrar con unos breves pasajes y con amplia reproducción de cartas y documentos. Ideal para lectura reposada que una vez terminada la misma podemos regalar a la suegra con el cuento de que son vida y milagros de santos, donde disfrutaremos para nuestros adentros de sus cagamentos cuando descubra el ardid...

martes, 12 de enero de 2016

 

 


Libro: La época del Absolutismo y la Ilustración

Autor: Günter Barudio
Editorial: Siglo XXI de España Editores S.A.
Traducción: Vicente Romano García
Edición: Sexta edición, abril de 1992
 

Posiblemente si hay una época desconocida y a la vez aparentemente conocida, el periodo conocido como el Absolutismo, y por ende la Ilustración, es un gran candidato. Si nos preguntaran responderíamos que si el Rey Sol, que si Jovellanos, que si tal, pero es una época apasionante donde España se repliega de Europa para encerrarse en sí misma y su imperio de ultramar, donde los sistemas feudales son paulatinamente sustituidos por un nuevo concepto de herencia patrimonial que colocaba a los monarcas por encima de sus súbditos y sólo por debajo de Dios de cuya gracia divina emanaba el poder del soberano...

 

Pero no fue un fenómeno unitario a naciones y monarcas. El autor logra, sin farragosidad, mostrarnos un mundo cambiante y una Europa que empezaba a cambiar donde la burguesía era ya el motor de la industria y la economía. Pero los monarcas debían primero eliminar cualquier resquicio de rendir cuentas o ser fiscalizada su política exterior eliminando todas las estructuras de vasallaje que impedían el poder hereditario y aplicar políticas a su antojo. También veremos la forja de repartos geo estratégicos cuyas consecuencias en las fronteras aún sentimos una vez eliminada la pausa de fronteras estables que logró la Guerra Fría y que la UE trata de sofocar cuando se presentan...

 

El apoyo teórico viene de la clase aristocrática que sueña en una nueva sociedad donde los estamentos pueden vivir en el orden establecido pero librando al hombre de la ignorancia, desentrañando y dominando la naturaleza por medio de las ciencias, desterrando la barbarie y la incultura como la Inquisición y los interrogatorios mediante tortura: la Ilustración, que sin renunciar al clasismo si renunciaba al monopolio de la cultura y a la injusticia del buen gobierno.

 

Günter Barudio nación en 1942 en Dahn (Palatinado); bachillerato humanista; se formó y trabajó como técnico petrolero; en 1963 cursó a distancia los estudios previos al ingreso a la Universidad; en la Universidad de Francfort estudió derecho, filosofía, estudios escandinavos e historia de Europa oriental. En 1969, estancia de investigación en la Universidad de Upsala (Suecia); se doctoró en 1973.

 

Datos como siempre de la portada y actualizados al año de edición; ya sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura...

 

Francia...
La circunstancia de que los reyes de Francia tuvieran que prestar juramento (serment) en la toma del poder, que el mismo Mousnier incluye, según Godefroy, entre la leyes fundamentales, apunta por sí sola en la dirección de un contrato. No en vano, en el tratamiento de la fórmula de juramento del rey, se remite Bodino al juramento de Enrique V, rey de Inglaterra y Francia en 1420, a saber: `Mantener el Parlamento con sus libertades y soberanías, administrar la justicia del reino conforme a las costumbres y los derechos´. Bodino emplea expresamente la fórmula `tratados convenido´ (traité convenu). Igualmente se comportó Enrique III, que en 1572 fue elegido rey de Polonia. El Valois tuvo que reconocer los `pacta conventa´ y además los `articuli Henriciani´, según los cuales no poseía ninguna `potestas privata o absoluta´, ni tampoco se la concedía la Ley Sálica en su calidad de rey de Francia.”

 

Luis XIV...
Lo que Luis XIV exigía no eran cardenales, primeros ministros que le recordasen constantemente su impotencia como rey, sino `hombres que yo pudiera tener a mano´ en su trabajo como rey. Sopesaba mucho su elección. Excluía sobre todo a los duques y
pares, así como a otros miembros de la alta nobleza, que pudieran dar la sensación de que representaban al Estado frente al rey y de que esperaban compartir su autoridad. No en vano el rey recuerda que el número de hombres adecuados es reducido y depende `para nosotros de la casualidad´. Aunque privó de buena parte de su sustancia estatal a sus colaboradores en los ministerios e incluso en el Conseil d´ Etat, le preocupaba, como a cualquiera, que `nunca se tomaran decisiones importantes sin que, a ser posible, se recabara el consejo de nuestros súbditos más clarividentes, racionales e inteligentes´. Pero en este asesoramiento sólo veía la limitación accidental de su poder, que debía perder sus referencias eforales para no dejarle en la sombra, sino presentarle como `Rey Sol´.”

 

Voltaire...
Para el masón Voltaire, la Ilustración se presenta aquí como la dedicación activa del potentado, sobre todo en la figura del admirado Pedro I, a mejorar la cultura material del país y poner freno a la influencia de la Iglesia. No en vano tronaba contra la Iglesia oficial al grito de `¡Aplastad a la infame´ (Ecrasez l´infame) y se comprometió en el
asunto Calas, apoyado por la Pompadour y la incipiente `opinión pública´, en la que veía un futuro poder para denunciar las injusticias y acabar con ellas. Voltaire, que compró en 1758 el condado de Tournay con la aldea de Ferney (que Turgot había exonerado de impuestos) y se hizo conde en la vejez, pese a sus numerosos juicios erróneos, su arrogante pedantería y su marcado `amor propio´, hizo ver a su época que lo que importa es el individuo si se quiere que el todo cambie a mejor. Pero esto sólo se consigue mediante la educación permanente para la crítica. Al mismo tiempo reconoció que el peso político se había desplazado en Europa. Las verdaderas potencias no eran ya Francia y Suecia, sino la Inglaterra parlamentaria y la Rusia de Pedro I, cuyo ascenso habían subestimado durante mucho tiempo los políticos franceses, porque sólo sabían operar en el marco del sistema de equilibrio de 1648.”

 

Federico I o el absolutismo prusiano...
La espectacular preferencia por el espaldarazo y la coronación de expresión del dominium sobre Prusia y la confirmación del principio `ius in re est dominium´, de donde derivaba también la fórmula `rey en Prusia´. El rechazo de todo juramento de coronación ante Prusia y sus consejeros superiores y estamentos era la negación de un pacto de dominio basado en la reciprocidad y el rechazo del `mediante domine´ tal como se exigía en la merced divina libertaria. En su lugar se remitió al `immediate Deo´la adjudicación directa de la Corona por el mismo Dios, impidiendo así la aplicación del principio `ius ad rem est obligatio´. Esto explica también la exclusión de los estamentos; ya no eran más que accesorios ceremoniales que no podían imponer a Federico I el juramento de las `constituciones fundamentales´ contractuales de Prusia, de las que dimanaba su derecho de resistencia.”

 

Cronwell...
Cronwell y sus consejeros se unen como guardianes (keepers) de las libertades de Inglaterra, conforme a la autoridad del Parlamento, en un sistema de asesoramiento que ajusta todos los actos gubernamentales a la seguridad jurídica. Por consiguiente, el Lord Protector debe gobernar las tres naciones (Inglaterra, irlanda y Escocia) `en todos los ámbitos con el asesoramiento del consejo y conforme a la ley´. Además, él y sus consejeros deben proceder `con el consentimiento del parlamento´ en las cuestiones militares, `por agua y por tierra´, así como en los asuntos de la paz y en otros ámbitos que afecten sustancialmente a las tres naciones.”.

 

Rebelión contra el absolutismo de las colonias...
Mientras en las batallas de Lexington y Concord de 1775 se enfrentaban por primera
vez tropas británicas y americanas, en Londres se reflexionaba no poco sobre el modo de aplicar los impuestos en estas colonias `proporcionalmente a la defensa común´ de una manera justa que evitase la ruptura. Pero todos los esfuerzos, amenazas y negociaciones fracasaron. En las colonias se había llegado cada vez más a la convicción de que las exigencias de dinero del rey y del Parlamento beneficiarían menos `a los fines sustanciales del gobierno y de la justicia´ que a una política cuyo principio era `ad libitum´ y que limitaba de forma excesiva todas las formas de posesión de los propietarios.”

 

Rusia...
Los planes reformistas de Catalina II, que asumió la autocracia en 1772 tras un golpe de Estado, fueron acogidos con cierta admiración por parte de algunos ilustrados `occidentales´, pero no afectaron a la esencia de la `monarchia dominica et despotica´ (Olearius), como tampoco lo hicieron los proyectos de reforma de Speranski, elaborados después de 1809 bajo Alejandro I, cuando se obtuvo de Suecia el gran ducado de Finlandia. Tampoco se impusieron los proyectos constitucionales de los decembristas hacia 1820, vinculados a las tradiciones libertarias de la ciudad-estado medieval de Novgorod, por ejemplo. Si se impuso, en cambio, un orden jurídico que desde el Sudebnik de Iván IV en 1555 y el Ulozente de 1649 hasta el proyecto del `Nuevo Código´ de 1767 bajo Catalina II, cuidó siempre de que la autocracia mantuviera intacto el orden de propiedad establecido, `el zar o gran duque, que adquiere la Corona por herencia, domina todo el paós y todos sus súbditos con cholopy (no libres) y esclavos´ a los que él `gobierna como un jefe de familia a los criados.”

 

Libro para amantes de la historia, lecturas reposadas con triste levedad del ser así como convalecencias hospitalarias o servicios en turno de noche con calma chicha sin que se asome el supervisor. Una época que sentó las bases de ser rey por la gracia de Dios, la preocupación por los derechos de hombre respecto a sus vidas y sus propiedades que en cada Estado se aplicó con matices de idiosincrasia propios para anular dietas, consejos y consejeros precedentes que limitaban el poder absoluto de las monarquías. Nada de regalar a la suegra que igual le da por pensar y tiene ocurrencias para terminar de asentar su dominio gracias a su sopa boba...

sábado, 26 de diciembre de 2015

 

 

Libro: La conquista de México

Autor: Hugh Thomas
Editorial: Editorial Planeta S. A.
Traducción: Víctor Alba y C. Bourne
Edición: Marzo de 2000
 

Estamos ya entrados en el siglo XVI y un joven monarca llega al trono español ostentando además el título de Carlos V de Alemania, una España que extiende su poder por Europa tras la reconquista del último bastión musulmán en la Península Ibérica: Granada.
 
 Mientras los ejércitos españoles se profesionalizan y se nutren de mercenarios para sus conflictos europeos, en el otro lado del Océano Atlántico veteranos de la conquista de Granada y fogueados en la guerra de reconquista y sus tácticas y estrategias junto con veteranos de las guerras en Italia se preparan para zarpar desde la isla de Cuba a la conquista de nuevas tierras, en busca de oro, de mitos como las amazonas o la fuente de la eterna juventud y sobre todo lograr encomiendas que les conviertan en caballeros...
 
En la tierra en que van a desembarcar, un emperador de los mexicas gobierna su imperio de ciudades lacustres y honra a sus dioses con sacrificios humanos pero se encuentra atribulado por las noticias que llegan de las fronteras que comunican la llegada de los dioses anunciada en las profecías. En la bella ciudad de Tenochtitlan, lugar de la pera espinosa, el emperador Moctezuma no encuentra consuelo en sacrificios, sacerdotes y consejeros para tomar una decisión: recibir a los dioses o esperar si las noticias que hablan de su barbarie en las islas de Las Antillas donde los dioses hace tiempo que llegaron ávidos de oro y su extraña adoración a una cruz de madera y que prohíben los sacrificios humanos..
 
Deliciosa obra sobre la conquista de México por Hernán Cortés donde al autor logra que viajemos sin cansancio ni fatiga por farragosidad del texto, engarzando con dinamismo y ritmo literario datos, fechas, nombres, características y hechos que para sibaritas y yonkis de biblioteca cuenta con el apoyo de apéndices que harán que el goce sea pleno. Sin tópicos típicos de leyenda negra, sin fobias de autor y sí talento narrativo que hace que el viaje en el tiempo sea dinámico, atractivo y casi adictivo de seguir devorando lectura. Es el lector quien a la luz de los datos y la historia que se le muestran puede sacar sus propias conclusiones que siempre serán subjetivas para un lector del siglo XXI...
 
Hugh Thomas nació en 1931, estudió en la Universidad de Cambridge y en la Sorbona, y ha sido profesor de la Academia Real Militar de Sandhurst y de la Universidad de Reading. En 1961 se dio a conocer internacionalmente con su obra La guerra civil española, traducida a numerosos idiomas...
 
Datos sacados de la contraportada y actualizados al año de la edición, con lo cual ha pasado ya el tiempo, pero dejo mi verborrea y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a la lectura y disfrutéis de su contenido...
 
Tenochtitlan...
Tenochtitlan debería haber tenido más confianza en sí misma: no había ciudad más grande, más poderosa ni más rica en el mundo conocido por los pueblos del valle.
En ella convergían miles de inmigrantes, algunos de los cuales habían llegado debido a la demanda de mano de obra de su oficio: lapidarios de Xochimilco, por ejemplo. Una sola familia había dominado la ciudad durante más de un siglo. Un `mosaico´ de casi cuatrocientas ciudades, cada una con su propio monarca, enviaba regularmente (hablando sólo de los artículos más importantes) maíz (el sostén local de la vida) y alubias (frijoles), capas de algodón y otra ropa, así como diversos tipos de trajes de guerra ( de treinta y ocho provincias, todas, menos ocho, enviaban túnicas de guerra, a menudo adornadas con plumas). Los tributos incluían materias primas y productos semiacabados (oro martillado pero sin adornos), así como productos manufacturados (incluyendo las clavijas de labio de ámbar y cristal así como collares de cuentas de jade o turquesa). El poder de los mexicas en 1518, o 13-conejo según su calendario, parecía descansar sobre cimientos sólidos.”
 
Hernán Cortés...
Era descendiente de algunas de las familias más turbulentas de la ciudad más indisciplinada, Medellín, en Extremadura, la parte más violenta de Castilla. Era hijo de una inmensa familia de hidalgos con la cual casi todos los de esa región que fueron a América tenían alguna relación. De su padre, Martín Cortés, se suele decir que formaba parte de la infantería, un soldado pobre que, si bien era hidalgo, no podía costearse un caballo para ir a la guerra. No obstante, el capellán y biógrafo de Cortés, fray López de Gomara, afirmó que Martín Cortés había servido en una compañía de caballería, bajo el mando de un `pariente, Alonso de Hinojosa´, probablemente originario de Trujillo. Cabe mencionar que el fraile solía escribir lo que le contaba su protector. Pero la información puede ser cierta, pues Martín Cortés luchó en varias guerras.”
 
Cortés visita el Templo Mayor de Tenochtitlan...
Cortés regresó a Tenochtitlan y a su Templo Mayor. Él y sus colegas se detuvieron ante este monumento, intentando, sin duda, como todo hidalgo que se preciara, no demostrar sorpresa. El edificio, con escaleras paralelas de ciento trece gradas, construido a un
ángulo de 45º, demasiado empinado para escalarlo con facilidad, era `más alto que la iglesia mayor de Sevilla´, insistiría Cortés con su habitual actitud comparativa. (La Giralda de Sevilla en esos tiempos se alzaba ochenta metros) De hecho, esta pirámide no era tan alta como la de Cholula y, con sus setenta y cinco metros de lado de la base, era considerablemente más pequeña que la pirámide del Sol de Teotihuacan, que Cortés, por supuesto, no conocía. Como casi todos los templos de la región, tenía en la cima una plataforma de piedra y, sobre ésta, dos santuarios, uno, al norte, dedicado a Tlaloc, y el otro, al sus, a Huitzilopochtli. Estos dos dioses, el de la lluvia y el del sol, las fuerzas que determinan la prosperidad de la tierra, eran objetos de devoción conjunta en la cima de un templo construido por un pueblo antaño nómada y ahora sedentario. El interior de cada santuario contenía sus propios ídolos y en el exterior figuraban ídolos guardianes. La existencia de ambos santuarios reflejaba un compromiso ya antiguo entre los sacerdotes de Tlaloc, que ya se encontraban en el valle antes de la llegada de los mexicas, y los de Huitzilopochtli, dios de los mexicas.”
 
La noche triste...
Algunos de los soldados de la retaguardia lograron llegar a tierra firme, entre ellos Francisco de Flores. Pero muchos, al percatarse de que no podían cruzar la calzada, decidieron desandar el camino y volver a su cuartel en Tenochtitlan. Presumiblemente a los que lo consiguieron resistieron uno o dos días, los capturaron, padecieron mucha hambre y fueron sacrificados. Según Alonso de la Serna, `don Hernando quería volver otra vez a la cibdad e que allí los que con el se hallaron se lo estovaron, diziendo que no fuese ala que mororian todos´. Corrió otra versión según la cual debido a la confusión, hasta doscientos setenta castellanos no se enteraron de la decisión de partir de Tenochtitlan y se quedaron en sus aposentos hasta ser finalmente capturados y sacrificados. Tal vez Alonso de Ojeda, a quien se le había encomendado la tarea de despertarlos, olvidó llamar a algunos de los hombres de Narváez en el templo de Tezcatilipoca.”
 
Recompensa imperial a Hernán Cortés...
Una cédula del 20 de octubre fijaba los sueldos de Cortés y su personal. Son interesantes sus cifras. Cortés, en su calidad de capitán general, recibiría trescientos sesenta y seis mil maravedís, anuales; el alcalde mayor, cien mil, mientras que los doctores, boticarios y cirujanos ganarían treinta mil. Los soldados de a pie, once mil ochocientos treinta y dos. Pero los nuevos funcionarios reales cobrarían quinientos cincuenta mil maravedís al año, lo que permitía adivinar los problemas que surgirían. No escaparía a la atención de Cortés que la suma fijada para él era la misma que la que se concedió veinte años antes a Ovando cuando salió hacia La Española, y también a Pedrarías al partir a Castilla del Oro. Aún teniendo en cuenta lo que en la corte se pensaba de Ovando y Pedrarías, parecería que los éxitos de Cortés merecían más. Claro está que el presidente del Consejo Real, recibía sólo trescientos cincuenta mil maravedís, el doctor Diego Beltrán, cien mil, y el piloto mayor de Sevilla, cincuenta mil, parte de veinticinco mil para gastos.”
 
Muerte de un conquistador...
Dándose cuenta de que ya no era joven, Cortés, a mediados de los años de 1540, decidió sensatamente pasar el resto de su vida en Sevilla o cerca de ella. Visitaba a veces la corte y se le conocía por su animada participación en algunas de las tertulias de la ciudad. Exageraba tanto su pobreza como su edad en una carta privada al rey en 1544. Como le sucediera a Colón, pasó sus últimos años desilusionado. Murió en las afueras de Sevilla, en Castilleja de la Cuesta, en una casa que todavía se conserva, el 2 de diciembre de 1547, a la edad de sesenta y dos años, dejando en México una gran leyenda, vastas propiedades, riquezas enormes y numerosos hijos. Entre sus posesiones había dos camas cubiertas de brocado que, tras su muerte, fueron a dar a manos del mercader florentino Jacome Boti, de Sevilla, para cancelar una hipoteca.”
 
Libro recomendable para amantes de la historia, de las hazañas bélicas, vacaciones partidas, liturgias hospitalarias y servicios tranquilos en noches de invierno y para quienes gusten saber de donde venimos para aclarar a dónde nos quieren llevar. A la suegra se le puede regalar en estas fechas como vida y obra de santos y nos aseguramos unas risas en la mesa mientras trata de pronunciar los nombres mexicas sin que se le salte el dentado postizo...

lunes, 7 de diciembre de 2015

 

 

Libro: Los imperios coloniales desde el siglo XVIII

Autor: David K. Fieldhouse
Editorial: Siglo XXI De España Editores, S. A.
Traducción: Agustín Gil Lasierra
Edición: Sexta edición en español, noviembre de 1993

Da la sensación a la mente occidental que los refugiados y la guerra en Siria, los mamoneos ruso-turcos o la primavera árabe no nos incumben más allá de que alteren nuestra confortable existencia de primer mundo, pero nada más lejos de la realidad. Hasta 1945 Europa tenía colonias en África y protectorados a medida que se desmembraba el imperio otomano...
 

Así que nada mejor que traer un libro que nos hable del colonialismo desde el fin de las guerras napoleónicas hasta ayer. Ya advierte el autor que apenas citará el imperio español ya que por aquellas fechas España había perdido su imperio quedando tan sólo residual hasta 1898 que sería el fin absoluto de anteriores tiempos de grandeza que intentó recuperar en Marruecos y que dio lugar a los militares africanistas quienes posteriormente...

Bueno, esa es otra historia.
 

Quienes sí tuvieron algo que decir fueron el resto de potencias europeas que vio florecer el imperio británico y a su estela el resto de potencias ansiaban nuevos mercados y fuentes de materias primas no dudando para ello en el continente africano, de norte a sur y de este a oeste, repartirlo y establecer fronteras artificiales sin importar las consecuencias en la población local y manteniendo siempre supuesta superioridad del hombre blanco y sus creencias que le hacían merecedor de disponer de colonias y de sus habitantes.

 

Es una historia apasionante que nos enganchará desde la primera página, esa fascinación de ver el pasado desde la perspectiva de vivir sus consecuencias y siempre quedará la duda de si en realidad las potencias no supieron crear prosperidad que se desvaneció con la independencia para dar lugar a guerras civiles, matanzas étnicas y que sigamos aprovechando en el primer mundo sus recursos sin tener la suficiente inteligencia de que los beneficios lo sean para todos...
 
David K. Fieldhouse nació en 1925 y estudió en el Queen´s College de Oxford. Desde 1950 hasta 1952 fue docente en el Haileybury College. Lector de Historia en la Universidad de Canterberry (Nueva Zelanda). A partir de 1958 enseña Historia en la Universidad de Oxford. En 1965 es profesor visitante en la Australian National University de Canberra. En el año 1969 es profesor visitante en la Universidad de Yale. Ha publicado artículos sobre la historia del imperio británico y es autor de varios libros.

Datos del autor, como siempre, sacados de la contraportada y, dado el tiempo transcurrido, es posible que ya esté criando malvas. Pero sin más, unas breves pinceladas que os inciten a su lectura...
 

La primera expansión europea...
Ahora bien, para Europa los descubrimientos constituyeron sin duda un gran acontecimiento. Europa había poseído, en la Edad Media, una civilización propia, pero de carácter bastante limitado. Había sufrido, en cierta medida, el influjo del mundo
islámico y de Bizancio, pero estaba aislada del resto del mundo por el Atlántico, el imperio moscovita, el Islam y por la inexplorada África. El descubrimiento tanto de América como de la ruta oceánica hacia Oriente liberaron al continente europeo de una especie de prisión geográfica y espiritual, espoleándolo intelectualmente y permitiéndole alcanzar más ágilmente a las superiores civilizaciones orientales, a la par que estimulaban su imaginación al ponerlo en contacto, por Occidente, con unos pueblos totalmente diferentes. Ni los sucesivos descubrimientos en el Pacífico, ni la exploración espacial, iniciada en nuestro siglo, pueden parangonarse con aquella primera ampliación de los horizontes medievales.”
 
Brasil...
También la independencia del Brasil fue una consecuencia de las guerras napoleónicas. Cuando napoleón ocupó Lisboa en 1808, la familia real marchó al exilio en Río de Janeiro, que se convirtió de ese modo en la capital del imperio portugués. Eso beneficiaba al Brasil, que se liberaba de cualquier restricción de índole comercial o política. Pero el enfrentamiento decisivo se produjo en 1815, cuando Portugal pidió el retorno de la Corona y la Corte y el parlamento insistió en que Brasil recobrase su antigua posición subordinada en el comercio y en el gobierno. En 1820, aunque de mala gana, el rey Juan regresó a Lisboa, dejando la regencia del Brasil a su hijo y heredero, don Pedro. Los brasileños, sin embargo, se negaron a aceptar tal subordinación y en 1822 monárquicos y republicanos se unieron para declarar la independencia del Brasil, con don Pedro como monarca. También en esa ocasión el reconocimiento de Inglaterra, otorgado en 1825, tuvo una importancia decisiva. En 1828 se rompieron los lazos, incluso formales, entre la familia real del Brasil y la de Portugal.”
 
Imperialismo...
Otra explicación que se relaciona con una causa única es la que considera al
imperialismo como una expresión del nacionalismo europeo. La unificación de Alemania y de Italia antes de 1870, la derrota francesa en 1870-71 y el desarrollo del chovinismo en todos los países generaron una rivalidad internacional de proporciones nunca vistas antes de 1815. las colonias alimentaban la potencia nacional y eran símbolos de prestigio. La presión ejercitada por el voto de unas masas incultas durante esa primera fase de la democracia europea obligó a los estadistas aristocráticos a asegurar nuevas colonias a la nación; y la competencia produjo el reparto.”
 
Nuevo reparto tras 1918...
Durante la contienda todas las posesiones alemanas y buena parte de las turcas habían sido ocupadas por los aliados. Estos no contemplaban la posibilidad de anexionarse territorios enemigos, pero después de 1918 encontraron razones óptimas para hacerlo. Había una razón irrefutable para no devolver las posesiones de Turquía: habría sido imposible reconstruir el Imperio otomano, que había sido mantenido vivo tanto tiempo únicamente gracias a estimulantes artificiales. El nacionalismo árabe había asumido proporciones notables. A los árabes se les había prometido la independencia a cambio del apoyo prestado a los aliados, y los ingleses habían complicado aún más las cosas prometiendo a los hebreos una `patria nacional´ en Palestina a cambio del apoyo sionista. Pero en cambio no existían motivos irrefutables para dejar de restituir las colonias alemanas, y los aliados recurrieron al pretexto de que, en sus colonias, Alemania había demostrado no estar capacitada para gobernar a otros pueblos.”
 
Descolonización...
La descolonización tuvo lugar primero en los semiprotectorados del Caribe. Análogamente a lo que había ocurrido en los otros imperios, habrían podido ser
transformados gradualmente en verdaderas posesiones. En vez de eso, los americanos los consideraron como mandatos provisionales y se retiraron apenas se diluyó la amenaza de una intervención europea, después de 1918. La ocupación militar de la República Dominicana finalizó entre 1922 y 1924; el derecho de intervención en Cuba, en 1925. Los marines fueron retirados de Nicaragua en 1925, llamados nuevamente por el presidente de Nicaragua en 1927, y retirados de modo definitivo en 1933-34. También el `corolario de Roosevelt´ fue tácitamente abandonado y sustituido por la política de `buena vecindad´ de F. D. Roosevelt. En 1941 los Estados Unidos habían renunciado al control de los estados del Caribe, que cayeron en el caos político y las revoluciones.”
 
Epílogo...
Nada en la historia de los imperios coloniales fue más espectacular que la velocidad con que desaparecieron. En 1939 parecían estar en el cenit, y en 1965 prácticamente habían dejado de existir. La cosa fue todavía más sorprendente desde el momento en que las principales potencias coloniales -Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Bélgica y Holanda- habían salido ganadoras de la segunda guerra mundial y continuaban siendo las principales potencias. Por todo ello el final de los imperios no puede ser explicado en términos de una decadencia de Occidente, porque Occidente conservó su preponderancia económica y política. ¿Por qué entonces hubo una descolonización?”
 
Lectura para comprender un poco más los barros del presente analizando los lodos del pasado que no dejaban de ser otros barros de otros lodos anteriores. Ideal para lectura de reposo obligatorio, veladas tranquilas al calor de la mesita o turnos tediosos de tropecientas horas sin novedad en el horizonte. Porque al final la pregunta es si realmente llevamos civilización y cultura o simplemente nos impusimos a otras civilizaciones y otras culturas...

lunes, 30 de noviembre de 2015

 

 

Libro: Las grabaciones de Bill Clinton
 – Diario confidencial del Presidente 1993-2001-

Autor: Taylor Branch
Editorial: RBA Libros, S.A.
Traducción: Mª Luisa Rodríguez Tapia
Edición: Primera edición marzo de 2010
 

Buen momento para repasar el paso por la presidencia de EEUU de Bill Clinton ahora que parece que su señora se presenta como muy posible candidata por el partido demócrata a las elecciones del año que viene. Una presidencia la de su marido que ha pasado a la histeria colectiva como la de la mamada y posterior corrida en el vestido de una becaria...

 

Pero lo cierto es que Bill Clinton asumió las riendas de un país victorioso de la Guerra Fría y un mundo cuyas cuadernas derivadas de la lucha entre capitalismo y comunismo se resquebrajaban con una Rusia reinventándose a sí misma con fuerzas reaccionarias en su seno, África desangrándose en guerras civiles y matanzas, una Europa convulsionada en los Balcanes donde la tardanza en responder de los países europeos recuerda la situación actual en la Guerra al Estado Islámico, las tortuosas conversaciones de paz entre Arafat e Israel y un frente interno donde los republicanos mandaban en las cámaras y boicoteaban los intentos de Clinton con Medicare mientras la prensa aireaba sus asuntos maritales y lograba su administración reducir el déficit del país creando millones de empleos...
 
Pero Bill Clinton también representó la llegada al poder de la generación de jóvenes que en los 60´s eran activistas a favor de los derechos civiles y contra la intervención militar y la guerra en Vietnam. Preocupado por cómo la historia vería su legado y su paso por el despacho oval, confía en un antiguo compañero de piso y asesor personal para que se realicen unas grabaciones donde Clinton rememora los hechos y aporta detalles para los futuros historiadores...
 
La contraportada es parca en detalles del autor, Taylor Branch, que se nutre de las grabaciones que hacía tras las entrevistas en la Casa Blanca para mostrar un Presidente en su intimidad, ágil de mente pero achacoso físicamente. Una visión bajo un nuevo prisma para el común de los mortales que consume imágenes y noticias de los medios de comunicación. El autor escribe de forma leal, resaltando las contradicciones y las tribulaciones al calor de una tertulia de Bill Clinton.
 
Resulta fascinante asomarse a las entretelas del poder, tal vez localista para el lector no estadounidense cuando trata de política interna pero que repercute en la política mundial. Ver cómo asoman poco a poco personajes que ahora son ya históricos como Ben Laden o aterradoramente actualidad como Putin, hace que el interés de la obra sobrepase el mero interés presidencial y supone una crónica del gobierno del mundo por una super potencia.
No me enrollo más y os dejo unos brevísimos pasajes que os inciten a su lectura...
 
Somalia...
Clinton recordaba advertencias similares del general Colin Powell, el presidente saliente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, en el sentido de que una persecución centrada en Aidid dominaría y acabaría desplazando los esfuerzos políticos fundamentales para reconciliar a las facciones en toda Somalia. Además, Powell se había mostrado escéptico ante las propuestas de operaciones concretas en el caos calcinado de Mogadiscio. Había predicho que habría escasas posibilidades de una `captura´ por parte de unidades de élite a partir de datos de los servicios de inteligencia, pero el presidente se había dejado llevar por el optimismo, pese a haber oído expresar dudas más que suficientes como para justificar la cautela. Dijo que el propio Powell, en uno de sus últimos actos oficiales antes de retirarse del ejército, había respaldado la convicción de los generales estadounidenses de que podían localizar a Aidid.”
 
TLCAN...
El presidente necesitó muy pocas preguntas para elaborar su propio relato sobre las   últimas batallas en el Congreso a propósito del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Dijo con una gran sonrisa que el presidente de la Cámara de Representantes, Tom Foley, llamaba al TLCAN `la Ley de Lázaro´, porque se había alzado milagrosamente de entre los muertos. Hacía menos de dos semanas, añadió, los líderes de la Cámara David Bonior y Dick Gephardt habían ido a la Casa Blanca a proponer que se retrasara la votación definitiva, prevista para el 17 de noviembre, porque no querían humillar a su presidente justo antes de la cumbre con los jefes de Estado asiáticos. Clinton dijo que agradecía el gesto, pero lo rechazó. Al proyecto de ley le faltaban todavía 40 votos el 14 de noviembre, cuando dio una cena para todos los congresistas indecisos como parte de la enorme agitación de presiones y negociaciones de última hora.”

 
Haití...
El presidente estaba nervioso. En estos casos, solía decir que me convenía más dedicarme sólo a escribir, que la política era otra cosa. Yo me apresuré a decir que su discurso podía apelar al optimismo de los estadounidenses. Haití era el perdedor por excelencia. Si la democracia podía echar raíces allí, aumentarían las esperanzas en todas partes, desde Arabia saudí hasta China. Era comprensible que la gente se retrajera ante los desposeídos y no tomara en serio sus perspectivas, pero el movimiento de los derechos civiles había asombrado al mundo con las nuevas libertades conseguidas. Aristide, como Martin Luther King, era un apóstol de la no violencia que se enfrentaba a un poder arraigado. Haití aspiraba a vivir otro milagro nacido de la parte más luminosa de nuestro patrimonio.”
 
Geopolítica...
El éxito continuado incrementaría una oleada de optimismo que el presidente llamaba    `la vuelta de América´. Dijo que lo había notado en Alemania. Ni siquiera los países más avanzados de Europa eran capaces aún de mantener los acuerdos regionales de seguridad sin el liderazgo de Estados Unidos, y nuestras garantías significaban para ellos más de lo que pensábamos. Clinton manifestó que el deseo de lograr una cooperación pacífica había despertado emociones públicas tan profundas que los políticos no sabían todavía darles estructura y forma. Ésta fue una lección que siguió repitiendo al hablar de su viaje a las Islas británicas, cuyos momentos destacados recordó al menos durante veinte minutos.”
 
El 4º poder...
Le recordé al presidente que habíamos interpretado esto de varias maneras en nuestras sesiones. Una vez había denunciado que los periodistas se apuntaban con
mucha alegría a ser cómplices de sus adversarios. Después había especulado sobre la posibilidad de que las fuerzas que estaban dividiendo el mercado empujaran la cobertura informativa hacia el sensacionalismo. Añadimos ideas derivadas de la superposición histórica de la tecnología de la información con la Guerra Fría, que había proporcionado la base de cuarenta años de noticias con la amenaza de la aniquilación nuclear. Pero en esos momentos nuestros comunicadores políticos tenían que encontrar el drama diario en otras cosas. Clinton se limitó a asentir. Mencionó varias veces, en tono jocoso, una teoría del `agujero emocional´ en la cultura de las noticias basura.”
 
Hillary Clinton candidata por Nueva York...
Durante nuestra sesión de principios de junio, Clinton parecía preocupado por los informes que Hillary enviaba desde su sede de precampaña. Tras haber asumido que su    mujer se presentaría, ya no se mostraba tan convencido con la idea. Ese día, sin ir más lejos, ella había sufrido una emboscada a manos de treinta enfadados manifestantes en un acto de precampaña en Binghamton, pero en otros momentos se había visto rodeada de multitud de seguidores que podían llegar, como le había dicho a ella, a la adulación y la alteración. La tensión la desequilibraba. A pesar de sus dos décadas de experiencia política, no lograba discernir si la intensidad era la propia de una candidatura en Nueva York o si se debía a su perfil como candidata. En cualquier caso, estaba agitada. El presidente no dejaba de repetir que apoyaría la decisión de su mujer. Se había comprometido, me dijo, a no vivir dedicándose exclusivamente a ella tras dejar la Casa Blanca.”
 
Heraldos del presente...
Al reanudar la grabación, hablamos del atentado suicida del 12 de octubre contra el USS Cole en el puerto de Adén, Yemen, donde se encuentran África y el mar de Arabia. El presidente dijo que pensaban que el instigador había sido Bin Laden.
Nuestra gente sabía dónde se había fabricado parte de la bomba. El FBI, con un destacamento especial de 250 investigadores estadounidenses, estaba teniendo problemas con el Gobierno yemení. Ambas partes exigían estar al mando de la investigación, debido a la desconfianza mutua, y Clinton dijo que habíamos tenido suerte de que se hubiese filtrado a la prensa muy poco sobre esas fricciones. Era un conflicto muy intenso -en el que discutían por nimiedades y por cosas fundamentales- y lo único que podía hacer él era exigir resultados. El presidente se encogió de hombros. `Mira -recordó- , yo también he tenido muchos problemas con el FBI.´ “
 
Libro para amantes de la política y buceadores de la misma porque quienes busquen    morbo y escándalos se encontrarán el trabajo de un escribano que defiende el papel de su presidente como animal político y que trató de ser mensajero de un nuevo mundo en paz pero acosado por sus rivales políticos, la prensa y el sensacionalismo de sus aventuras de alcoba pero cuya administración logró acciones de paz que aún perduran y avances en la sociedad pero que seguramente pase a la memoria colectiva por su lascivia y tal vez eclipsado si su esposa es elegida presidenta...

sábado, 24 de octubre de 2015

 

Libro: Los Ford – Una epopeya americana -

Autor: Peter Collier y David Horowitz
Editorial: Tusquets Editores, S. A.
Traducción: José Arconada y Javier Ferreira
Edición: 1ª edición, julio de 1990
 

Aprovechando el escándalo de Volkswagen a sus clientes tenemos la excusa perfecta para asomarnos a la historia de la industria del automóvil de la mano del hombre que propició el consumo masivo de un producto que cambió el mundo y la sociedad así como la historia de la dinastía que inició para reinar en un reino: la Ford Motor Company

 

El acierto de los autores y mérito del libro es que saben guiarnos por los derroteros vitales que iban unidos al derrotero industrial del automóvil, los primeros tiempos donde Henry Ford crea el Modelo T y el tractor agrícola que permitía a la ciudadanía adquirir autos y a los granjeros explotar más productivamente sus tierras. Astuto para rodearse de talentos y con métodos innovadores en el proceso de fabricación y de relaciones laborales, crea un reino que será decisivo en la trayectoria de los Ford mientras evoluciona la industria a lo largo de las décadas...

 

Puedo deciros de los autores que eran ya conocidos como periodistas y reporteros de prestigio en los años sesenta, publicando el libro que nos ocupa en 1987 perteneciente a una trilogía que abarca a los Kennedy, los Rockefeller y los Ford. Su intención fue desde el comienzo dar una visión histórica de los orígenes de la economía norteamericana mediante la ajetreada vida de tres familias carismáticas que no sólo forjaron su propia fortuna, sino que sentaron las bases del actual poder político de los Estados Unidos...

Datos como siempre de la contraportada y actualizados a la fecha de la edición, pero sin más verborrea, unos breves pasajes que os inciten a su lectura...
 

Influencia maternal...

Gracias a la disciplina de su madre, Henry se volvió callado e inexorablemente introvertido. Tal como él mismo recordaría más tarde, su enfoque de la vida, cuando era joven, era casi místico, y siempre trataba de descubrir el significado de cada experiencia. Recordaba, por ejemplo, las clases de boxeo impartidas por un luchador canadiense que trabajaba para su padre como jornalero. El hombre había hecho una cabeza de trapo, le había pintado rasgos humanos y colocado en un palo de la cerca para enseñarle a Henry y a sus hermanos cómo buscar el máximo efecto golpeando en la sien, justo encima de la oreja. Pronto se le presentó la oportunidad de practicar lo que había aprendido. `Un chico volcó mi almuerzo de una patada, y cuando yo le pateé un pie, él se puso a perseguirme´, recordaba Henry. `Una mujer asomada a su ventana que vio lo sucedido gritó: O zurras a ese chico o lo haré yo. Me volví y golpeé al chico en la sien. Cayó al suelo patas arriba. Nunca volví a usar ese golpe.”
 

Henry Ford se hace célebre...

"Al principio Ford quedó sorprendido por su repentina celebridad. Un día entró en su oficina y le dijo a la secretaria:`¿Sabes? Creo que debería dejarme crecer el bigote. Todo el mundo parece reconocerme´. Probó con la barba postiza durante unos días, al cabo de los cuales entró y la tiró sobre el escritorio murmurando: `Bueno, no funciona. Creo que reconocen el coche´. La multitud de curiosos se reunía frente a su casa de la calle Edison, con lo que le resultaba difícil ir y venir de la oficina. Finalmente tuvo que mudarse. Había pensado construir una residencia más segura en el excelente terreno de 55 acres que había comprado en Gaukler Pointe, un emplazamiento exclusivo en el lago St. Claire, a unos veinte kilómetros de Detroit. Pero lo disuadió la perspectiva de tener como vecinos a la autoproclamada aristocracia de Detroit y, en su lugar, decidió construir sobre una extensión de 1.500 acres que había reunido con esmero en Dearborn, a lo largo de la orilla del río Rouge: los mismos bosques por los que paseó con su padre buscando pájaros y animales cuando era niño.”
 

Rivalidad entre Henry Ford y su hijo Edsel...

Henry interrogaba constantemente a la gente que sabía de la vida privada de Edsel.

Una vez se le vio en su despacho del laboratorio de ingeniería hablando en voz abaja con uno de los sirvientes de Gaukler Pointe, y confesó que el criado era un soplón al que pagaba para que lo mantuviese informado de las actividades de su hijo cuando estaba en casa. Para escapar de la incesante vigilancia, Edsel, con todo y ser presidente de una de las corporaciones más grandes del mundo, se encontró a si mismo tratando de huir de su padre como un adolescente. Algunos empleados le demostraron solidaridad ayudándole en sus triquiñuelas. En una ocasión, por ejemplo, Edsel quiso asistir a una fiesta formal que se celebraba a primeras horas de la tarde. Sacó su traje del maletero del coche, se cambió en el despacho y salió. Su ayudante, Ed Harper, sabía que Henry no tardaría en indagar sobre el paradero de su hijo, cosa que hacía diariamente, así que instruyó a uno de los capataces de la planta para que le dijese al Ford padre que Edsel estaba en la fundición. Como viera que el capataz se mostraba vacilante, Harper le dijo: `Mira, ya va siendo hora que aprendas a decir mentiras piadosas para ayudar a Edsel´. El hombre transmitió la mentira piadosa a Ford y, cuando descubrió el engaño, poco le faltó para perder su empleo de capataz.”
 

Un nuevo producto de la Ford Motor Company...

"Mientras los diseñadores de Krafve procuraban un diseño sin igual, todo el proyecto se mantenía en el más profundo secreto. Cada vez que se informaba de la pérdida de una   

llave, todas las cerraduras que clausuraban el estudio eran cambiadas. Las puertas estaban vigiladas por agentes de seguridad durante las veinticuatro horas. El terreno elevado que rodeaba el estudio se controlaba periódicamente utilizando un telescopio para detectar posibles espías. Hacia finales del verano de 1955 el diseño estaba ya acabado, incluyendo algunos detalles que lo diferenciarían: una delantera que sus detractores aseguraban se parecía al collar de un caballo; alas traseras horizontales que chocaban con la moda de aletas verticales dominante en ese momento en el mercado; un sistema de transmisión particular, en que los cambios se hacían pulsando los botones respectivos reunidos en el centro del volante. El 15 de agosto se desveló el modelo de arcilla, y el Comité de Planificación de producción se puso espontáneamente de pie para estallar una ovación.”
 

Henry Ford II y Iacocca...

Henry quedó desconcertado por la forma en que Iacocca se promocionaba a sí mismo y por el hecho de que se apropiara de la maquinaria de relaciones públicas de la empresa para su beneficio personal, con una publicidad que dejaba prácticamente de lado al

mismo Henry. No sólo las portadas de Time y Newsweek presentaban su imagen, sino que los artículos interiores apenas mencionaban al capitán del navío Ford. Sin embargo, Iacocca había estado dispuesto a dedicar inacabables horas a las entrevistas y a las fotografías, cosa que Henry no hubiera hecho debido a que su vida privada lo absorbía cada vez más. De modo que, pese a que Iacocca pudiera haber llevado a la práctica un golpe de efecto dentro de la compañía, en última instancia Henry tenía que estarle agradecido. El modelo Mustang dio a su compañía la imagen de una empresa orientada nuevamente y corriendo por la pista. También le daba algún respiro para poder tomar las decisiones pertinentes con respecto a su vida íntima.”
 

Henry Ford II deja el mando de la Fundación Ford...

Henry se preocupó de que todos los fideicomisarios recibieran en la mañana de la 

reunión, 16 de diciembre, una carta suya. Señalaba allí que aun cuando estaba orgulloso de la Fundación en lo general, `también me ha dado motivos para sentirme frustrado y a veces simplemente irritado´. Explicando que juzgaba una hipocresía negar que la riqueza de la institución provenía de los frutos de las empresas norteamericanas, agregaba: `No represento al gran magnate empecinado, que cree que todos los filántropos son socialistas y todos los profesores universitarios, comunistas. Sencillamente quiero decir que tal vez valga la pena tratar de preservar el sistema que posibilita la existencia de una fundación (...)´. La carta iba acompañada de una fotocopia de una caricatura del New Yorker en que aparecía un ejecutivo joven de la Fundación arrojando billetes de dólares por la ventana, mientras un colega de más edad, horrorizado, le decía: `Un momento, joven: esa no es precisamente la manera en que hacemos las cosas en la Fundación Ford´. En ella había escrito un comentario de su puño y letra: `A mis compañeros fideicomisarios, con mi afecto y mi alta estima. Tal vez este personaje tiene una idea mejor.”
 

Epílogo...

En cierto modo, el drama de la historia de los Ford se asentaba en el exilio familiar.   Después de que Henry Ford II dejara la presidencia del directorio para retirarse a su hogar con Kathy, todo dramatismo despareció de la Ford Motor Company. Tal vez alguna vez vuelva otro Ford a ocupar el puesto cumbre, pero no habrá surgido del molde épico que diera origen a Henry II, o al anciano cuyo nombre heredó y cuyo poder resucitó. Después de su retiro, la historia que dominara durante casi cuatro décadas comenzó a dirigirse lentamente hacia el equilibrio descrito siempre en el último capítulo de las novelas victorianas.”
 

Libro apasionante ideal para votantes de PODEMOS, votantes que antes pudieron, guardas nocturnas, velatorios hospitalarios, lectura de noche, apasionados del capitalismo USA, apasionados de los coches, curiosos en general y a la suegra para recordarle que, cuando se vaya de este paño de lágrimas, sus jodidas normas para poder disfrutar de su sopa boba mientras dura la crisis se irán a freír espárragos...

sábado, 10 de octubre de 2015

 

 

Libro: Historia de los pueblos árabes

Autor: Albert Hourani
Editorial: Editorial Ariel
Traducción: Blanca Rivera de Madariaga
 

Traemos hoy un libro de 1991 que puede servirnos para enmarcar dentro de sus coordenadas el fundamentalismo islámico basado en una interpretación del Corán y que ha dado lugar a lo que conocemos como califato de terror o Estado Islámico donde una vez más Occidente debe involucrarse en un enfrentamiento que a ojos profanos puede parecer simplemente un asunto de religión...

 

Nada más lejos de la realidad que una interpretación simplista y se hace necesario indagar en la historia de unos países que hay que recordar que tienen poco tiempo histórico como Estado y en ocasiones sus fronteras fueron plasmadas sobre el mapa por las distintas
potencias occidentales. El autor logra de forma amena pero instructiva llevarnos por la historia de los pueblos árabes que a partir del siglo VI encontrarían en el Corán y en la lengua árabe el catalizador del islam. No es nada farragosa y encontrareis en sus páginas la comprensión del mundo actual donde los pueblos árabes tratan de entrar en la modernidad a la vez que se enfrentan a corrientes internas que muchas veces parecen indescifrables para el lector occidental.
 
Un repaso a sus siglos de historia y de histeria donde la conmoción del colapso del Imperio Otomano hizo posible que las potencias europeas se hicieran dueñas de su destino, del fin de la Guerra Fría y el ocaso de los nacionalismos junto con la existencia del Estado de Israel ha creado una amalgama que el autor al final del libro, escrito en 1991, no insinúa pero bajo su tercero análisis los barros de este lodo fundamentalista y terrorista actual se hacen visibles. Pero desde el inicio y a través de sus páginas realizareis un viaje apasionante que hace ver con otros ojos lo que a veces las noticias de actualidad y los intereses creados simplifican demasiado sin dejarnos ver la pluralidad de las sociedades árabes.
 
Albert Hourani nació en 1915 en Manchester, Gran Bretaña. Cursó estudios en el
Magdalen College de Oxford. De padres libaneses, el gran islamista Hourani inició su carrera docente en la Universidad Americana de Beirut. Estuvo en El Cairo durante la Segunda Guerra Mundial como agregado del ejército británico y tras la guerra regresó a Oxford, ciudad donde desarrolló gran parte de su actividad profesional, siendo hasta 1971 director de Middle East Centre. Declarado emérito en 1979, se dedicó a partir de entonces a dictar cursos como profesor invitado en las universidades de Chicago, Harvard y Darmouth. Es autor de numerosos trabajos sobre Oriente próximo. Fallecido en 1993, Hourani fue uno de los más eminentes conocedores de la historia y la cultura árabe del siglo XX.
Datos sacados como siempre de la contraportada del libro y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a su apasionante lectura:
 
Aparición del islam...
A principios del siglo VII se combinaron dos mundos; un mundo establecido que había perdido parte de su fuerza y seguridad, y otro limítrofe que estaba en contacto más estrecho con sus vecinos del Norte y abierto a su cultura. El encuentro decisivo entre ambos tuvo lugar en los años centrales del siglo. Se creó un nuevo orden político que incluía toda la península arábiga, las tierras de los sasánidas y las provincias sirias y egipcias del Imperio Bizantino. Las viejas fronteras fueron borradas y se crearon otras nuevas. En este nuevo orden, el grupo dirigente no estaba formado por los pueblos de los Imperios, sino por árabes de Arabia occidental y, en gran medida, de La Meca”
 
El poder y la justicia de Dios...
A mediados del siglo II de la era islámica (siglo VIII d.C.) surgió una escuela en un sentido más amplio, que agrupaba a pensadores con ideas claras y estructuradas sobre toda una serie de problemas. Naturalmente, llamarles escuela no implica que todos
tuvieran las mismas ideas o que éstas no evolucionaran de una generación a otra. Se trataba de los mutazilíes (o <<los que se mantienen apartados>>). Creían que la verdad podía alcanzarse utilizando la razón para comprender lo que se dice en el Corán; de este modo, tendrían respuestas para las preguntas antes expuestas. Dios es único. Su esencia carece de atributos. Concretamente, carece de cualidades humanas. El Corán no podía proceder de su boca; así pues, debió de crearse de otra manera. Dios es justo y, por tanto, está vinculado a un principio de justicia. Pero el hombre debe ser libre, ya que no sería justo juzgar a los hombres por acciones que no son libres de realizar. Si los actos humanos son libres y están sujetos a juicio, se deduce que la fe no basta sin buenas obras. Un musulmán culpable de faltas graves no puede ser llamado infiel ni creyente de verdad: ocupa una posición intermedia.”
 
Poesía...
“La alta poesía se escribía en lengua estrictamente gramatical, recreaba ciertos temas conocidos y recogía el eco de poemas anteriores, pero junto a ella existía una literatura ampliamente difundida que sería excesivamente simple denominar `popular´, aunque fue muy apreciada por numerosos estratos sociales. La mayor parte de ella fue efímera, compuesta de forma más o menos improvisada y no fue escrita, sino que se transmitió oralmente y se perdió con el tiempo, aunque una pequeña parte ha sobrevivido. El zéjel, que surgió en el Ándalus en el siglo XI, se extendió rápidamente por el mundo de habla árabe. También existe una tradición teatral. Han sobrevivido varias obras de teatro para sombras chinescas escritas por un autor del siglo XIII, Ibn Daniyal, pensadas para ser puestas en escena por marionetas o manos delante de una luz y detrás de una pantalla.”
 
Siglo XVIII...
En el siglo XVIII tuvieron lugar dos tipos de cambio de especial importancia. En el gobierno central de Estambul, el poder se trasladó de la familia del sultán a una
oligarquía de altos funcionarios civiles próximos o pertenecientes a las oficinas del gran visir. Aunque entre ellos había diferentes grupos que competían por el poder, estaban vinculados entre sí y también, en más de un sentido, con los altos dignatarios del funcionariado judicial y religioso. Tenían una cultura común, en la que participaban tantos elementos árabes y persas como turcos. Compartían una misma preocupación por la solidez y el bienestar del Imperio y la sociedad a la que protegían. No se mantenían al margen de la sociedad, como hicieran los esclavos familiares, sino que participaban en la vida económica a través de su control de las donaciones religiosas y los impuestos rurales, y se asociaban con los comerciantes con el fin de invertir en el comercio y en tierras.”
 
Aparición del nacionalismo árabe frente a los imperios europeos...
Tanto ´Abduh como Rida eran ulemas de educación tradicional, preocupados no sólo por justificar el cambio, sino por imponerle un límite. Para los que se habían formado en las escuelas modernas, el atractivo de la opinión de ´Abduh sobre el islam era que les otorgaba la libertad de aceptar las ideas del Occidente moderno sin sentirse traidores hacia su propio pasado. Una serie de autores, algunos de los cuales afirmaban serle fieles, comenzaron a exponer nuevas ideas sobre la forma en la que debían organizarse la sociedad y el Estado. Fue en esta generación cuando apareció de forma explícita la idea del nacionalismo entre los turcos, árabes, egipcios y tunecinos. Con anterioridad se habían producido algunos atisbos de conciencia nacional en los que subyacía algo más antiguo y poderoso, el deseo de unas sociedades ancestrales de continuar sus vidas sin sufrir interrupción; sin embargo, como idea articulada que animaba a los movimientos políticos no adquirió importancia hasta las dos décadas anteriores a la primera guerra mundial”
 
Estados árabes y el Estado de Israel...
El futuro de la relación entre los Estados árabes e Israel también pasó a estar relacionado con la cuestión del alineamiento. En la década de 1950, los gobiernos
británico y americano discutieron diversos planes para alcanzar una resolución al problema: había que realizar ciertos reajustes en las fronteras de 1949 en favor de los árabes, conseguir el regreso de algunos de los refugiados a sus hogares y la absorción de la mayoría de ellos en los países árabes circundantes. Si los Estados árabes mantenían estrechos vínculos con las potencias occidentales, ello supondría la aceptación de esta solución y algún tipo de reconocimiento de la existencia de Israel. Por otra parte, la formación de un grupo neutral de Estados árabes que mantuviera buenas relaciones con los bloques Este y Oeste podía utilizarse para incrementar el peso político de los países árabes y para consolidar sus fuerzas armadas, comportando así un cambio radical en la situación generada por los acuerdos de armisticio de 1949.”
 
La mujer árabe del siglo XX...
No obstante, estos cambios tenían lugar dentro de una estructura legal y ética que en gran medida permanecía inalterable y que continuaba manteniendo la supremacía del hombre. Efectivamente, se estaban produciendo algunas transformaciones en las formas de interpretación de las leyes islámicas relativas al estatus personal. Entre los países árabes, tan sólo Tunicia había abolido la poligamia, pero en los restantes países era cada vez más infrecuente.
En algunos países, por ejemplo en Tunicia e Iraq, las mujeres tenían menos dificultades para solicitar la disolución del matrimonio, pero en los demás países se mantuvo el derecho del marido a divorciarse sin ninguna explicación y sin un proceso legal; el derecho del marido divorciado a la custodia de los hijos a partir de una edad determinada, también permaneció inalterable. En algunos países, la edad mínima para el matrimonio se elevó. En otros, las leyes de la herencia también se reinterpretaron, pero en ninguno existía una ley secular que regulara la herencia. Aún menos se habían introducido en país árabe alguno leyes seculares sobre el estatus personal para reemplazar las que derivaban de la shari' a, como había sucedido en Turquía.”
 
Una mínima muestra de un libro fundamental para conocer la historia de los países árabes no tan ajena a la occidental y que actualmente se debate entre incorporar su sociedad a la globalización o implantar un nuevo califato basado en el terror donde Europa y Occidente tienen una buena oportunidad para llevar progreso y democracia Un libro para que la persona ajena al islam comprenda los argumentos que justifican el terrorismo fundamentalista que sólo trata de tergiversar no sólo la historia sino que además se creen los verdaderos interpretes del Corán...
 
Adecuado para mentes inquietas cristianas, inquietos de mente musulmanes y de saber un poco más, lecturas de turno de noche y estancias hospitalarias y por supuesto a la suegra que pensará que nos estamos convirtiendo en infieles y pasaremos unas risas escuchando sus diatribas para que dejemos su lectura y vayamos a comulgar como Dios manda...

lunes, 7 de septiembre de 2015

 

 

Libro: Himmler – el líder de las SS y la Gestapo

Autor: Peter Padfield
Editorial: La Esfera de los Libros, S. L.
Traducción: Ana Mendoza
Edición: Primera edición marzo de 2003

 

Europa vive una crisis humanitaria de refugiados como no se veía desde el fin de la II Guerra Mundial y es un buen momento para recordar que el conflicto tuvo una honda dimensión racial que a veces, sin ser olvidada, no se recuerda totalmente en su magnitud dentro del contexto histórico que suele reducirse a la cifra de exterminados solapando la inmersión en la superioridad racial que sufrió la ciudadanía alemana por parte de Hitler y su aparato donde destaca un hombre: Himmler
 
Leal entre leales, un tipo corriente y anodino en circunstancias normales que vivimos actualmente y que encuentra salida a sus traumas y tribulaciones en servir al líder y crear todo el aparato represivo y exterminador del régimen nazi, en el frente interior primero y luego exportando el sistema a los territorios conquistados por las armas...


 

Atormentado por sus valores religiosos, por lo poco alemán de exterminar en masa y la obsesión por encontrar los ancestros de la raza aria, crea de la nada una nueva Orden de caballería: las SS; escolta de Hítler, tropas de vanguardia en el frente ruso y leales fanáticos tras el desembarco de los aliados. A la vez, crea la Gestapo con su delfín Heydrich. Tras la purga y eliminación de los líderes de la SA, las SS irán poco a poco quitando poder al ejército y los militares de mentalidad prusiana, alzará un emporio industrial en base al exterminio de los judíos de Europa y finalmente soñará que las SS colaborarán con los aliados occidentales para mantener el orden interno de Alemania y combatir el comunismo tras ocupar el lugar de un defenestrado Adolf Hitler para terminar en la cruda realidad de ser acusado de crímenes contra la humanidad esquivando a sus captores con una cápsula de cianuro.


 

Tal vez lo más escalofriante de la figura de Himmler y sus subordinados es que eran gente corriente, personas que en circunstancias normales serían profesores de escuela o funcionarios de bajo nivel que encontraron en la borrachera del racismo y el odio al judío no sólo la oportunidad de satisfacer sus anhelos que simularan su mediocridad sino la justificación plena hasta anular la empatía y la consideración de iguales de la raza humana donde quienes no entraran dentro de las categorías útiles para el Estado nacionalsocialista sencillamente debían ser eliminados de la faz de la tierra, extirpados de la sociedad y de la ciudadanía...

 


Peter Paldfield (Bombay 1932) es un conocido biógrafo e historiador especializado en temas navales tras su paso por la Marina inglesa. Después de dedicarse al periodismo náutico ha centrado sus investigaciones en la historia de la artillería naval. Su interés por la historia de Alemania tuvo su origen en una obra que escribió sobre la rivalidad naval anglo-germánica antes de la Primera Guerra Mundial. Desde entonces ha escrito tres importantes biografías de dirigentes del Tercer Reich.

 

Datos sacados como siempre de la contra portada y actualizados a fecha de la edición, 2003 en este caso; y sin más unas breves pinceladas que os inciten a su lectura...

 

Orígenes...

Por la rama paterna, Himmler descendía de una familia de campesinos y artesanos de Ansbach, al norte de Baviera. El abuelo de Heinrich, Konrad, hijo ilegítimo de un tal

Johann Hettinger y de Johanna Himmler, que le crió, dio el salto inicial del campesinado a los estratos más bajos de la clase media. Konrad abandonó el hogar familiar a los dieciocho años para hacerse soldado. A los treinta y cinco se alistó en la Policía de Munich, siendo trasladado diez años después a la Policía de Baviera y, finalmente, a los cincuenta y tres años, habiendo sido ascendido a sargento, consiguió un puesto en la administración del distrito de Lindau, en los Alpes bávaros. Allí se casó con Ágata Kiene, veintinueve años más joven, hija del relojero de la vecina ciudad de Bregenz y tres años después nació su único hijo, Gebhard, el padre de Heinrich. Konrad Himmler murió cuando Gebhard contaba siete años. “
 

Juventud...

Por lo demás, Heinrich era un idealista romántico educado en una visión romántica de la virtud y de la historia de Alemania, como todos los jóvenes británicos, estadounidenses o franceses de su edad, a los que se había enseñado una versión absurda del pasado de su país. Un ejemplo simple pero importante de la distorsión alemana era que se pasaban por alto los factores económicos de la guerra. A dos de los héroes de la historia de Alemania inmediatamente anterior, Federico el Grande y Bismark, les habían robado la cartera: En el primer caso, fue el oro inglés el que respaldó las guerras de Prusia, y en el segundo, fue un financiero judío el que preparó el camino para los triunfos de la unificación alemana. La desaparición de este judío, llamado Bleichröder, de la historia y las biografías alemanas hasta hace muy poco es una indicación muy clara de hasta qué punto los historiadores reflejan y perpetúan los prejuicios de su época y de su sociedad. De esta manera, Heinrich Himmler, educado en una imagen nebulosa y wagneriana del pasado, más inmerso en ella acaso por los recuerdos de su padre, deseaba regresar a las raíces del pasado que, evidentemente, veía en la vida sencilla, cercana al suelo, en el este.”
 

Heydrich...

Heydrich tampoco era tan parecido al estricto ideal nórdico. Tenía las caderas demasiado anchas. El posterior ayudante de Himmler le describía como `de tipo femenino y poco germánico´. También tenía estrabismo, que le daba un cierto aire de mongol y que hacía que Himmler le acusara de descender de las hordas de Genghis Khan. Era un comentario apropiado. Incluso sus fotografías comunican la sensación de crueldad: la cara, larga y asimétrica, con labios delgados y ligeramente inclinados y los ojos glaciales de color gris azulado sugieren a un ser infinitamente calculador y diabólico. Uno de sus últimos colegas, Werner Best, le describe como `la personalidad más demoníaca de la dirección del Nacional Socialismo´. Himmler no pudo elegir mejor. Es discutible hasta qué punto fue importante su participación, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que si Heydrich no hubiera demostrado ser ideal y, además, lo mismo que Jürgen Stroop, un gemelo ideológico suyo, le habría dejado de lado enseguida, al igual que a todos los que había nombrado anteriormente.”
 

Rivalidad de las SS y el Ejército...

El documento ilustra cómo eran las técnicas de negociación de Himmler. Estaba en el umbral de una formación armada de las SS entrenada como unidad militar. Esto era más que suficiente. Ya nos deparará el futuro las oportunidades para abrir más la puerta. Por el momento, está dispuesto a aceptar las limitaciones de las SS cuidadosamente especificadas, por lo que se refiere a número de hombres y de independencia, con las que Von Blomberg intenta preservar la situación del Ejército como único organismo armado de la nación. Está previsto que las tropas armadas de las SS asuman la responsabilidad del Ejército y se encarguen del orden en el interior del país y dejen a la Wehrmacht libre para encargarse de los enemigos externos. Es interesante comentar que está contemplada la idea de aumentar el número de miembros de la Policía Política con hombres de las SS para mantener el orden detrás de las líneas en territorio ocupado en época de guerra, la expansión hacia el este que Von Reichenau había esbozado al capitán de grupo Winterbothan ese mes de febrero: `4) En caso de guerra... Se podrá llamar hasta a 25.000 hombres para reforzar a la Policía Política...¨. “

 

Qué hacer con los enfermos mentales...
Estos programas no surgieron de repente con el estallido de la guerra. Se llevaban discutiendo durante años en un círculo reducido y hacía meses que estaban preparados con todo detalle. Hitler había dado órdenes verbales para que se pusieran en marcha,
como muy tarde, en julio de 1939. A finales de mes, Boulher invitó a Berlín a entre quince y veinte directores de instituciones mentales y a otros expertos y les inició en los planes. Boulher les había dicho que si se eliminaba a una parte de los enfermos mentales, quedaría espacio libre en los hospitales, así como personal médico suficiente, como para curar a los heridos de la futura guerra. No se obligaría a nadie a participar. Sin embargo, todos los presentes estuvieron de acuerdo en que lo harían. Según un testimonio de después de la guerra, sólo les hablaron de la `eutanasia´ para los enfermos mentales. En este caso, es difícil entender por qué los cuestionarios contenían cuestiones sobre raza.”

 
Ensayando el extermino industrial de los judíos...
La escena que Himmler presenció después de abrir las puertas de la cámara de gas de Auschwitz debió de ser muy parecida a la que describió Gerstein. A los hombres de las SS trasladados del programa T4 y a los ucranianos, estonios, letones y otros auxiliares extranjeros de las SS los habían instruido sobre los procedimientos habituales en un campo especial, situado en Trawniki, creado el otoño anterior y se habían utilizado prisioneros judíos para las prácticas. Parece que lo que vio le causó poca impresión a Himmler, según Höss, ya que simplemente contempló todo el proceso hasta la evacuación del Búnker número 2 y `no puso ninguna objeción pero tampoco dijo nada´. Y esa noche estuvo de un humor excelente. Sea cual sea la interpretación que se dé a esto, no cabe ninguna duda sobre el efecto que la experiencia tuvo en sobre Gerstein. Se quedó tan destrozado por lo que vio en Belzec y Treblinka que se reunió con el secretario de la Embajada Sueca, el barón von Otter, la misma noche en que el tren regresó de Varsovia a Berlín, le contó todos los detalles con lágrimas en los ojos y le rogó que se lo transmitiera a su gobierno y a los aliados. También intentó informar al Vaticano a través del Nuncio en Berlín.”
 
Consecuencias de atentar contra Hitler...
Parece ser que Himmler habló con Hitler y le comunicó que deseaba que los juicios recibieran la máxima publicidad por parte del cine y de la radio y también le convenció de que había que entregar a los conspiradores al Volksgerichtshof, o Tribunal Popular, para que los procesos se realizaran de forma semejante pero ante un público estrictamente seleccionado para conseguir la credibilidad política. Como a los militares solamente los podían juzgar los de su misma casta, esto implicaba que antes, se debía reunir un Tribunal de Honor para expulsar a los conspiradores del Ejército. Esto es un indicativo de las profundidades en que había caído la moral y, de hecho, el honor del cuerpo de oficiales. No hubo ninguna dificultad en reunir a un grupo de generales bajo el mando del mariscal de campo Von Rundstecht, que estaban deseosos de expulsar a los oficiales nombrados simplemente contando con las pruebas de la Gestapo y sin escuchar su defensa.”
 
Tratando de huir...
"Tuvieron que abandonar los coches y continuar a pie, mezclados con los refugiados y los soldados que se dirigían a sus casas y dormir al aire libre, en estaciones de ferrocarril o en los heniles de las granjas. Himmler se había afeitado el bigote, se había colocado un parche negro sobre el ojo derecho y llevaba un uniforme de sargento de la Geheime Feldpolizei. Sus dos ayudantes iban disfrazados de soldados rasos de la misma organización, una jerarquía que posiblemente indicaba su necesidad de ser superior. Al final, fue la causa de su perdición porque la Geheime Feldpolizei era una de las organizaciones que estaba en la lista negra de los Aliados que detenían automáticamente a todos los que llevaban su uniforme de sargento para arriba. Otra cosa que Himmler también desconocía era que los daneses habían comunicado a los servicios secretos británicos que se dirigía al sur, hacia Baviera, y que estos estaban ojo avizor.”
 
Libro necesario para recordarnos que todos somos asesinos en potencia y preguntarnos cómo fue posible que surgiera una figura como Himmler donde hay que tener en cuenta todos los factores y que tal vez sea cierto aquello de que para que triunfe el mal sólo hace falta que las buenas personas no hagan nada... Pero si votar a Hitler le pareció a una inmensa mayoría de alemanes lo correcto en su momento resulta difícil entender que por evitar el comunismo se permitiera el nazismo. La virtud de Himmler fue realizar las ideas de su superior, que calaran en sus subordinados y en mantener un férreo control sobre la masa ciudadana.
 
Ideal para curiosos de lo inimaginable y esencial para comprender que el racismo y la religión, como nos sucede ahora, son fuente de largos conflictos que cambian millones de vidas y pueden lograr alterar el curso de la historia para bien o para el mal...

sábado, 1 de agosto de 2015

 

Libro: Historia de Venecia

Autor: John Julius Norwich
Editorial: Almed
Traducción: Gian Castelli
Edición: 2003
 

En los tiempos presentes, que siempre guardan semejanza con alguno de los pasados, si evocamos la ciudad de Venecia sin duda todos diríamos los canales y sus góndolas con gondoleros, algunos además recordarán sus obras de arte tanto de ornamentos como edificaciones, unos cuantos que es un lugar romántico y casi ninguno recordaríamos que durante un milenio Venecia era Su Serenísima República cuando el resto de Europa pasaba la Edad Media, el Renacimiento y la Revolución Francesa pasando por los equilibrios de poder en Europa y cuyas galeras eran a la época lo que la VI Flota a nuestros tiempos...
 
Termina la era pagana de Roma y el cristianismo es la religión oficial y única tolerada,
con el imperio desmembrado, con Bizancio en Oriente y Roma en Occidente, donde mientras se mantiene en el primero en el segundo se va disgregando a su vez en distintos reinos. Surge en la península italiana una ciudad estado que terminará siendo un imperio mercantil y político merced a la invulnerabilidad de su laguna a las invasiones y una poderosa flota de galeras que incluye su construcción y el arte de navegarlas a la vez que los venecianos idean un sistema representativo que busca evitar el poder terrenal hereditario, todo lo contrario a lo que sucedía en el resto de Europa a la vez que era salvaguarda de la expansión otomana.

 
John Julius Norwich nació en 1929 cursando estudios en el Upper Canada College en Toronto, en Eton, Universidad de Estrasburgo y tras prestar servicio en la Armada continuó su educación en el New College de Oxford, donde se graduó en lengua francesa y rusa. En 1952 se incorporó al Foreign Service donde permaneció doce años, sirvió en las embajadas británicas de Belgrado y Beirut y formó parte de la delegación británica de desarme en la Conferencia de Ginebra. En 1964 abandonó el servicio activo para dedicarse a escribir. Datos como siempre de la contraportada de la cubierta.
 
Aunque pueda asustaros el volumen por su tamaño, os aseguro que se devora deliciosamente desde la deliciosa introducción donde el autor nos cuenta y comparte la pasión heredada de su padre por la ciudad de Venecia y de su historia, pasión que se destila en cada página y en cada acción que marcó el declive de Venecia hasta el fin de su republicanismo con Napoleón. Comprenderemos el porqué del carácter festivo y fastuoso de sus habitantes, de su peculiar sistema de poder que perduró mil años y resultará fascinante ver pasar imperios, Papa y reyes mientras Venecia permanecía eterna para asombro, elogios y admiración de quienes las visitaban...
 
Pero dejo mi verborrea y os dejo unas breves pinceladas que os inciten a querer saber más.
 
Orígenes...
Así al menos reza la antigua y venerable tradición veneciana. Por desgracia, el
documento en el que se basa, y que relaciona la fundación con la visita de tres cónsules enviados desde Padua para establecer un emplazamiento comercial en las islas del Rialto, es mucho más plausible que auténtico. Semejante misión podría, en efecto, haber recalado en las islas; podría incluso, como posteriormente asevera el documento, haber conmemorado el evento con la construcción de una iglesia dedicada a San Jaime. Sin embargo es seguro que los paduanos contribuyeron poco o nada a aquellos primeros intentos de expansión colonial, y además la fecha que con tan formidable precisión se nos proporciona diríase demasiado temprana para haber visto iniciativa independiente alguna por parte de los propios isleños, pocos de los cuales se veían como residentes fijos, al menos durante la primera mitad del siglo V. Con el paso de cada oleada de bárbaros, la mayoría de aquellos regresaban a sus casas -o a lo que quedaba de ellas- e intentaban reanudar su vida en el continente. Fueron sus descendientes quienes posteriormente comprendieron que no podían seguir así."

 
Idiosincrasia como Estado...
Con todo, no conviene exagerar tal distinción. Uno de los secretos del poderío veneciano residía en el hecho de que la República nunca contempló la dualidad defensa/comercio como dos entes separados. Sus capitanes de guerra, tanto entonces como posteriormente, nunca dejaron de compaginar su actividad con el comercio, predisposición ésta que supuso que muchas de sus expediciones militares lograran incluso autofinanciarse mientras que los buques mercantes tenían que permanecer siempre dispuestos para defenderse contra los piratas o, de vez en cuando, contra sus competidores. En la Europa feudal, en la que los guerreros de la nobleza se mantenían altivamente ajenos al comercio, un sistema tal hubiera resultado imposible, pero en Venecia no existía una casta militar por sí misma: los nobles eran mercaderes y los mercaderes nobles, con idénticos intereses entre unos y otros. Del mismo modo, los buques de guerra que producía el Arsenal se hallaban dotados de tanto espacio adicional como era posible para carga suplementaria, y a los comerciantes se les proporcionaban abundantes medios de defensa.”
 
Potencia europea...
El XIV había sido un siglo duro para Venecia, tal vez el más duro de toda su historia. Había comenzado con dos amagos revolucionarios: el de Marin Bocconio y el más
peligroso de Bajamonte Tepiolo. Luego, a eso de la mitad de su recorrido, había sufrido un tercero cuando el viejo Marino Faliero deshonró tanto al ducado como a la República y hubo de pagar por ello con su propia vida. Poco después, las sospechas que rodeaban el comportamiento de Lorenzo Celsi habían socavado todavía más el prestigio ducal. En el extranjero se había perdido Dalmacia y se había librado con Génova un fatídico pulso que había durado de modo intermitente unos cincuenta años. Los principescos vecinos de la República en el ámbito de la Italia continental -los Della Scata, Visconti, Carrara- no le habían dado respiro en ningún momento, y la peste negra, que desde 1348 retornaba de modo implacable cada pocos años para diezmar nuevamente la población, se negaba a pasar al olvido.”

 
Pérdida de Vicenza...
Para Venecia la pérdida de Vicenza, a la que quince días después había seguido la de Legnago, era mucho más grave Y presagiaba malos tiempos para el futuro. Con o sin Maximiliano, las fuerzas de la Liga eran poderosas: su velocidad y empuje formidables, y su moral alta, mientras que el ejército de la República, superado en número y en capacidad estratégica, se batía en retirada. La temporada de campaña apenas había comenzado. ¿Qué nuevas calamidades no habían de tener lugar antes de que concluyera? Padua, desde luego, podía temer un nuevo ataque, y si Padua caía, ¿qué posibilidades quedaban de conservar las costas continentales de la laguna? A lo largo de los últimos veinte años había sufrido daños irreparables. Tanto su comercio de Oriente como su Imperio de Occidente se encontraban en ruinas. Su honor se mantenía más o menos intacto, pero su reputación se había ido al traste. Sus finanzas se encontraban en estado crítico, y no tenían perspectivas de mejorar. Con el enemigo a las puertas, ¿qué esperanza tenía de sobrevivir?”

 
La alianza que vencería en Lepanto al turco...
El tratado resultante quedó formalmente proclamado el 25 de mayo de 1571 en San Pedro. Había de tener carácter perpetuo, ser ofensivo además de defensivo, y dirigirse no sólo contra los propios turcos otomanos sino también contra sus vasallos moros y sus correligionarios de las costas norteafricanas. Los signatarios -España, Venecia y el
Papado (aunque las puertas quedaban abiertas para que el emperador y los reyes de Francia y de Polonia pudieran unirse si así lo deseaban)- se comprometían a reunir 200 galeras, 100 navíos de transporte, 50.000 soldados de a pie y 4.500 de a caballo, así como la artillería y la munición necesarias. La fuerza resultante se reuniría todos los años, como muy tarde en el mes de abril, para llevar a cabo una campaña de verano allí donde juzgaran conveniente, y cada otoño tendrían lugar en Roma consultas encaminadas a decidir la actividad del año siguiente. Si España o Venecia se veían atacadas, cada una correría en auxilio de la otra, y ambas se comprometían a defender los territorios papales con todas sus fuerzas. Se lucharía siempre bajo el estandarte de la Liga, y las decisiones importantes serían adoptadas mediante el voto mayoritario de los tres generales al mando: Sebastiano Venier en representación de Venecia, Marcantonio Colonna en nombre del Papado y, por España, don Juan de Austria, capitán general de la flota combinada y medio hermano del rey.”

 
Venecia entierra al dogo Morosini en 1694...
Como cabía esperar, tuvo un impresionante funeral, primero en Nauplia, donde su
corazón y demás vísceras fueron encomendadas a la iglesia veneciana de San Antonio, y más tarde en la propia Venecia -en San Giovanni y San Paolo-, tras lo cual el cuerpo fue enterrado en San Stefano, donde una lápida sepulcral tallada señala el lugar en el que reposa. Sin embargo, el mayor monumento a Morosini no se encuentra allí, sino en el propio Palacio Ducal. En el extremo más alejado de la Sala dello Scrutinio, se alza un inmenso arco triunfal de mármol que llega casi hasta el techo y que aparece adornado por seis pinturas simbólicas de Gregorio Lazzarini. El conjunto no se distingue especialmente ni por su arquitectura ni por su calidad artística, y de hecho se antoja curiosamente fuera de lugar en tan inesperado entorno, pero pocos monumentos conmemorativos podrían ilustrar mejor el respeto que Venecia sentía por el último de sus grandes dogos guerreros o la gratitud que experimentaba hacia él por haber logrado devolverle, al menos durante unos años, parte de su antigua auto estima."

 
Bonaparte y el fin...
El siguiente informe veneciano acerca de Bonaparte -procedente del `podestá´ Alvise Mocenigo y fechado en Brescia el día 26 de mayo- nos revela a un Napoleón más airado. En su retirada, a los austriacos se les había permitido ocupar la fortaleza de Peschiera, situada junto al lago Garda. Las autoridades venecianas, salvo por una muy apocada protesta, no habían hecho el menor esfuerzo por impedirlo, y Bonaparte quería saber por qué. Mocenigo bien podría haberle hecho ver que, dado que los franceses se hallaban por entonces en Brescia (y sin permiso ni oposición alguna), difícilmente tenían derecho a protestar. No obstante, debió de juzgar que la actitud del general no recomendaba el empleo de tales argumentos. Por el contrario, informó al Senado de que finalmente había podido aplacarle, y de que al partir, Napoleón había llegado al extremo de manifestar públicamente su amistad hacia Venecia. Sin embargo, señala el informe, `se muestra orgulloso en grado sumo. Cualquier circunstancia, por nimia que sea, que parezca oponerse en lo más mínimo a sus designios provoca instantáneamente en él la ira y las amenazas.”
 
Lectura apasionante de principio a fin y sin resultar pesada o farragosa, todo lo contrario, con un estilo ameno, didáctico y dinámico que además os permitirá tomar notas por si vais a Venecia para seguir y observar los distintos monumentos y su significado cuando fueron realizados.
 
Ideal para lectura de verano, convalecencias y servicios nocturnos con tiempo muerto sin olvidar a los amantes de la historia y del arte. Ideal para la suegra que al ver el tocho se quedará pasmada y nos permitirá echar unas risas viendo su azoramiento para disimular que le gusta cuando no es capaz de leer libros de más de diez páginas...

 

sábado, 20 de junio de 2015

 

 

Libro: Los Bin Laden 
 - Una familia árabe en un mundo sin fronteras -

Autor: Steve Coll
Editorial: RBA Libros, S A
Traducción: Ana Guelbenzu, María Alonso, David Paradela
Edición: Primera edición, septiembre 2008

 

Resulta harto difícil para la ciudadanía no árabe y que no profese la religión musulmana comprender el fenómeno terrorista de Al Qaeda y de su fundador Osama Bin Laden. Inducidos por la propaganda de guerra contra el terrorismo por una parte y la construcción de un mito islamista por el otro, nos queda la imagen del noticiero con Osama posando con su fusil de asalto y la idea de un jeque religioso y millonario capaz de poner en jaque a la cristiandad y extender el radicalismo islámico como forma de gobierno...
 
Pero la realidad es más compleja y se hace necesario conocer el origen de Osama, el origen de su capacidad financiera y el origen de su poder como organización terrorista lo cual implica conocer a su vez las entretelas de las relaciones de EEUU con Arabia Saudí y la especial idiosincrasia, y porqué no decirlo, de hipocresía, de los dirigentes saudíes que son a la vez custodios de los santos lugares musulmanes de Medina y La Meca.
 
El autor, con ágil estilo narrativo y nada farragoso para las entendederas nos muestra los orígenes paternos de Osama, su éxito profesional y económico como buen vasallo de la familia real saudí y la creación de un imperio económico basado en el orden familiar musulmán. Al principio puede el lector preguntarse si resulta necesario conocer tanto de su padre y sus dos hermanos sucesores del patriarcado y control de los negocios familiares si quien nos interesa es Osama. Pero es sólo una sensación fugaz porque no es posible ver en su justa medida a Osama sin comprender sus motivaciones.
 
Asistiremos y nos sumergiremos en el fascinante mundo islámico con sus contradicciones entre una vida de seguimiento de credos y a la vez una ostentosa vida de lujos y caprichos cuando no extravagancias de los poderes árabes, la influencia de la educación religiosa basada en el Corán pero contaminados quienes la enseñan por el nacionalismo político para encauzar e inducir a los jóvenes educados bajo su magisterio en la necesidad de la guerra contra el infiel y el levantamiento contra unos dirigentes árabes y sobre todo saudíes que dicen guardar unos preceptos y la realidad intramuros es que caen en los vicios que vienen de occidente y las relaciones de los Bin Laden con EEUU que nos sorprenderán más que gratamente, casi inquietantemente


 

Steve Coll nació en Washington en 1958, escribe para The New Yorker y fue premiado con un Pulitzer por Ghost Wars: The Secret History of the CIA, Afghanistan, and Bin Laden, from the soviet Invasion to September 10,2001.

Es presidente de la New American Foundation; trabajó, durante más de veinte años, como corresponsal extranjero y de editor jefe de The Washintong Post, datos como siempre extraídos de la contra portada y referentes al año de edición. Os dejo sin más unas breves pinceladas que os inciten a la lectura del libro:

 

Mohamed Bin Laden, padre de Osama y fundador de una dinastía empresarial...

Partió para África, sobrevivió a la travesía y encontró trabajo en algún lugar de Etiopía. Pero su viaje había de terminar en desastre. En la historia oral de la familia Bin Laden se conservan como mínimo dos versiones de lo ocurrido. En una, Mohamed trabajaba limpiando en una tienda o un pequeño negocio. De acuerdo con lo que su hermano Abdullah relató más tarde a la familia, su jefe era un hombre desconsiderado y colérico que siempre llevaba un manojo de llaves atado al cinto; cierto día, enfadado con Mohamed, le arrojó las llaves a la cara. La herida fue tan grave que el muchacho perdió un ojo. Una segunda versión, conservada por algunos de los Bin Laden que se quedaron en Yemen, sostiene que en Etiopía Mohamed trabajaba en el sector de la construcción, y que fue una barra de hierro caída por accidente desde lo alto de un edificio lo que, tras impactar contra el suelo, rebotó y le golpeó en el ojo. Sea cual sea la verdad, el caso es que Mohamed Bin Laden alcanzó la edad adulta con un ojo de cristal en la órbita derecha.”

 

Saud en el trono saudí...

En el momento en que Saud accedió al trono (1953), las compañías petroleras estadounidenses pagaban unos veinte millones de dólares mensuales al tesoro saudí. Mohamed Bin Laden recibía un porcentaje fijo. Por lo visto era la única persona, aparte de Suleiman y la familia real, que por entonces tenía acceso directo a los pagos de Aramco. En teoría, su asignación debía garantizar la financiación de los muchos proyectos que tenía a su cargo, ya se tratara de palacios o carreteras, según relata el secretario comercial británico J. M. Heath en su despacho confidencial dirigido a Londres. En la práctica, sin embargo, el estado de `caos administrativo´ en que vivía el reino significaba que Bin

Laden, pese a tener `contactos influyentes´, estaba `obligado a ejecutar una serie de trabajos que, de haber sido terminados, habrían agotado sus recursos (sobre los que, según parece, pesa ya una carga excesiva)´. Los encargos de Bin Laden estaban en un punto muerto, a excepción de los trabajos que podía sufragar con las mensualidades de Aramco. Una vez más, el despilfarro en palacios y lujos había dejado el tesoro real en un estado de `extremada escasez de líquido´.”

 

Mohamed Bin Laden con sus hijos mayores...

Mohamed dispensaba un trato especial a sus hijos mayores. La sucesión de en un negocio familiar como el de Bin Laden funcionaba de forma parecida a la familia real saudí, en el sentido de que se presuponía que serían favorecidos los hijos mayores, pero también había flexibilidad, para poder poner al frente al más capaz. Parece ser que en la década de 1960 Salem y Ali eran los favoritos de Mohamed. Ali era hijo único de una de sus primeras esposas y no había disfrutado de una educación en internados como sus hermanos, pues por lo visto su padre había preferido tenerlo a su lado, trabajando sobre el terreno. A medida que los proyectos relacionados con la guerra en la frontera yemení adquirieron más envergadura, Ali se hizo cargo de la delegación regional de Taif, un puesto de gran responsabilidad. Era un joven delgado, de piel oscura, y no pasaba mucho tiempo con sus hermanos. Si Ali parecía destinado a convertirse en una especie de jefe de operaciones dentro del vasto entramado de la empresa, no cabía duda acerca de a quién preparaba Mohamed para convertirse en presidente y director ejecutivo, en heredero de Mohamed en su faceta fundamental de hombre político y amigo de la familia real. Ese hombre era Salem, el hijo mayor de Mohamed Bin Laden y Fatimah Bahareth.”

 

El joven Osama...

Durante su adolescencia, Osama Bin Laden se desenvolvió con libertad entre dos mundos solapados. Acompañaba a la familia Bin Laden en sus excursiones y se dejaba ver en sus dos empresas principales, Bin Laden Brothers y Mohamed Bin Laden

Organization. Jugaba al fútbol y montaba a caballo con los amigos de su barrio en las afueras de Yedda. Los veranos, más o menos, hasta 1976, los pasaba con la familia materna en Siria, en un ambiente algo más laico, junto a la costa mediterránea, donde daba paseos por las montañas y donde por lo visto, se enamoró de una prima más joven, una muchacha que no usaba velo a la que conocía desde la infancia. Al mismo tiempo, frecuentaba grupos islamistas, tanto en el elitista instituto Al Thaghr como en Thafiz Al Koran Al Kareem, una escuela religiosa especial de La Meca. Osama continuó sus estudios matriculándose en 1976 en la Universidad Rey Abdulaziz de Yedda. Entre los dieciséis y los veintiún años, Osama había conseguido compaginar su profunda fe religiosa con su entusiasmo por los negocios y la naturaleza, así como su deseo de compañía sexual. A partir de 1973, tomaría posiciones en un islamismo exaltado del que ya nunca se desviaría.”

 

Guerra Santa contra el imperio soviético...

Azzam se trasladó a Peshawar en octubre de 1984 para crear la Makhtab Al Khadamar u Oficina de Servicios, una organización de apoyo a los combatientes afganos y servicio a los voluntarios árabes que viajaban a la guerra. El concepto de la oficina combinaba la caridad islámica y el marketing, y entre sus proyectos figuraba la revista Yihad, cuyo primer número, publicado en diciembre, se centraba principalmente en la recaudación de fondos. La inversión inicial fue realizada por Osama, que proporcionó unas inyecciones de capital de una media de entre 200.000 y 300.000 dólares anuales. También por primera vez, la familia Bin Laden contribuyó con personal del ámbito de la ingeniería y la construcción para apoyar la guerra. Un voluntario árabe que llegó a Peshawar en 1984 recuerda una reunión con un ingeniero de obras destinado allí por la organización de los Bin Laden. Durante la peregrinación del hajj del año islámico de 1405, que tuvo lugar en junio de 1985, Azzam se alojó unos días en una residencia de los Bin Laden en La Meca. `Toda la familia Bin Laden acogió a gente. Les daban de comer y les ponían autobuses para trasladarlos´, recuerda Abdullah Anas, a la sazón futuro yerno de Azzam. En un documento de ese mismo año sobre la labor de Osama se reflejan las aportaciones monetarias realizadas por la fundación de la familia Bin Laden.
Osama se identificaba con la voz radical de Azzam, y sin embargo seguía siendo una figura saudí completamente ortodoxa, un emisario menor de su clase dirigente. Su voluntarismo permanecía vinculado a la identidad de su familia y la estrategia comercial de ésta.”

 

El rey Fahd permite tropas extranjeras en su reino tras la invasión de Kuwait por Iraq...

En un gesto poco afortunado, Fahd intentó consultar a los ulemas y los líderes de las tribus a pesar de que la decisión de confiar en Washington para salvar el escollo era irreversible. El 14 de agosto, el gran muftí del reino, el jeque ciego Bin Baz, emitió oficialmente una fatwa bendiciendo la llegada de tropas no musulmanas como una resolución necesaria y permisible según la ley islámica. Se trataba de un documento menos convincente aún que los pronunciamientos divulgados por el jeque años antes sobre la situación de la Tierra como centro del sistema solar. Incluso los saudíes que respaldaban la decisión de Fahd se percataron, tal como Osama Bin Laden señaló tiempo después, de que la familia real estaba manipulando a los ulemas asalariados `para reforzar su legitimidad´ en un momento de crisis. El decreto de Bin Baz era particularmente ofensivo, sobre todo porque suponía `un insulto a la inteligencia de los musulmanes´. “

 

Osama se enfrenta a la familia real saudí...

Dirigía su veneno a la familia real saudí. Nunca se refería al hecho, conocido por todos, de que su familia era la responsable del diseño y ejecución de las reformas de La Meca que se suponía debían mantener a los peregrinos más a salvo y cómodos. Más que ningún otro ensayo conocido de Osama, éste parecía albergar un subtexto de resentimiento, rabia y desaprobación abierto dirigido a los Bin Laden, sobre todo los hermanos mayores a cargo de las reformas de La Meca y Medina. Dado que acababan de expulsarle de la empresa familiar por obediencia al rey Fahd, la rabia de Osama tal vez no resulte sorprendente, y transmitía, como siempre, que aún no podía expresarse directamente sobre el tema de su familia. No todas   las críticas de su ensayo implicaban a sus hermanos. Por ejemplo, argumentaba que el presupuesto del Gobierno saudí para La Meca y Medina no había sido adecuado, y que la familia real debería gastar más dinero en la reforma, un argumento que quizá los hermanos de Osama habrían agradecido de no haberlo esgrimido él. Sin embargo, otros aspectos de su crítica parecían expresar la ambición de Osama no sólo en derrocar al Gobierno saudí, sino de hacerse cargo de la familia Bin Laden, tal vez en colaboración con un nuevo régimen mejorado en Riad.”

 

Consecuencias para los negocios de la familia Bin Laden...

La repentina popularidad de Osama entre los saudíes comunes aumentaba la

complejidad de la posición de la familia Bin Laden: ¿habían llevado la vergüenza y la deshonra al reíno saudí, o habían criado a un nuevo héroe del pueblo árabe? No hacía falta ser un experto en relaciones públicas para ver que los inconvenientes de ese dilema mientras los Bin Laden buscaban una estrategia legal y de comunicación. Para complacer al público estadounidense, los Bin Laden tendrían que ganarse el perdón y renunciar a Osama. En el mundo árabe, donde la familia poseía sus principales intereses financieros, semejante postura se consideraría cobarde.”

 

Atentados del 11-S, ya nada era igual...

En el sexto aniversario de los atentados del 11 de septiembre, el operativo mediático recuperado de Al Qaeda, Al Sahab o `Las nubes´, produjo una nueva cinta de vídeo en la que Osama se ponía un vestido dorado y leía en voz alta un ensayo político a una sola cámara fija. Las imágenes eran borrosas, pero parecía ojeroso, lógico en un hombre de casi cincuenta años que vive en condiciones que es presumible que conlleven alguna presión. Los rasgos más impactantes de su aspecto reflejaban su abierta vanidad de hombre de mediana edad: desde su último vídeo, se había cortado y redondeado la barba larga y se había teñido los mechones grises de negro.”
 

 

Libro de lectura apasionante para conocer la génesis de un terrorista que ya pertenece a la memoria histórica de occidente y que en realidad no era más que un privilegiado del sistema islámico que tal vez logró lo que anhelaba: igualar cuando no superar la leyenda de su padre aunque para ello pusiera en apuros y en peligro el imperio familiar, pero también para conocer el sistema islámico y el drama de la ciudadanía árabe atrapada entre la tentadora e imparable atracción de un mundo globalizado consumista y una sociedad donde la religión es omnipresente tanto como norma social como en poder político.
 
Fascinante lectura para reposos retribuidos veraniegos, guardias nocturnas de agosto y estancias hospitalarias y para conocer un poco los entresijos de quienes son los primeros perjudicados por la imagen del terrorista árabe fanatizado y también las reglas no escritas entre esos poderes que sospechamos que existen en las alturas y si nos ponemos conspiranoicos tal vez este libro sea otra parte más de la campaña de la familia Bin Laden para limpiar su nombre del estigma de Osama, un niño rico utilizado por su poder monetario y que encontró en la religión la manera de igualar a su progenitor...

 

Quién sabe.

martes, 26 de mayo de 2015

 

Libro: La costa fatídica - La epopeya de la fundación de Australia -
Autor: Robert Hughes
Editorial: Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores
Edición: Primera edición 2012
Traducción: Ángela Pérez y José Manuel Álvarez
 

Finales del siglo XVIII, Inglaterra ha sentado los cimientos de su Imperio Británico merced a su poderío naval y ser la cuna de la Revolución Industrial donde los trabajadores del campo se trasladan a las ciudades industriales, además, las leyes inglesas que castigan severamente el hurto y con penas más severas aún basadas en el látigo como pieza fundamental de castigo y la cárcel como destino, han saturado la población reclusa que se hacina en viejos barcos de guerra convertidos en prisión. Se hace necesario buscar un lugar donde hacinarlos y que sufran el castigo lejos de Inglaterra y tras buscar en los mapas de sus colonias se deciden por una remota posesión que al menos según los informes reúne las características buscadas: cárcel por su lejanía que impedirá fugas, tener una base naval en aquellas latitudes y materia prima y recursos para que la futura colonia se valga por sí misma económicamente y se integre como pieza valiosa generadora de recursos económicos en el tablero imperial británico: Australia.
 
Traemos hoy uno de esos libros que nos encantan, tocho de páginas y con una historia apasionante. Lo de tocho porque cuando lo acabas te quedas con ganas de saber más, de seguir leyendo y que cierras al llegar a la última página con una gran satisfacción. La historia que cuenta es la historia de un gulag, que siempre atrae la atención una buena historia carcelaria aprendiendo de paso aspectos del colonialismo que ya no se abordan en Occidente tal vez por el complejo de culpa de cómo el hombre blanco dominó zonas geográficas tratando a sus poblaciones bajo parámetros racistas de superioridad y que en el caso australiano se le suma querer borrar un pasado de antepasados presidiarios, delincuentes y sodomitas.
 
Robert Hughes nació en Australia en 1938 en el seno de una familia de abogados y políticos notables. En los años setenta se instaló en Nueva York donde ha sido crítico de arte en la prestigiosa revista Time. Ha publicado monografías sobre Lucian Freud y Frank Auerbach y entre otros libros un estudio del arte y la arquitectura de una de sus ciudades favoritas como es Barcelona...

Datos como siempre de la contraportada y referidos a 2012 así que mejor buscáis en Internet si queréis saber más y yo dejo la verborrea para dejaros unas breves pinceladas que os inciten a su lectura...

 

Una nueva tierra...

Siguió una nueva ruta, más al sur que la que habían seguido Magallanes y Mendaña, bastante más abajo del Trópico de Capricornio. Atravesó el archipiélago de Tuamotu, pasó al norte de Samoa, y, después de cinco meses en el mar, avistó tierra al sur y al sureste: altas montañas, los picos velados por las nubes, que retrocedían en el horizonte. El 3 de mayo de 1606, la flota de Quirós ancló en una bahía. Habían llegado al grupo de Nuevas Hébridas, a 167º este, 15º sur. Quirós decidió sin más pruebas que aquél tenía que ser el continente austral, y víctima de la obsesión religiosa, le llamó `Australia del Espíritu Santo´. Lo de `Australia´ era a la vez un homenaje a la casa de Austria, que reinaba en España, y una alusión a tierra austral. Tras esto, creó una orden de nobleza, distribuyó cruces de tafetán entre los miembros de su flota, bautizó el río que desemboca en la bahía como río Jordán, y proclamó en éxtasis profético que se construiría allí la nueva Jerusalén entre los arrecifes de coral, que para su mente febrilmente optimista estaban ya convirtiéndose en canteras de pórfido y ágata.”

 

Nace una colonia penal...

No tenían arados ni animales de tiro; sólo podían trabajar con el azadón para cultivar y sembraron el primer grano en una tierra situada a casi un kilómetro al este del río, donde está ahora el Jardín Botánico de Sidney. Algunos de los árboles que talaron eran gigantes, gomeros rojos de más de siete metros y medio de circunferencia, cuyos sistemas de raíces había que desenterrar y arrancar de aquella tierra pedregosa, un trabajo agotador para hombres cuyos músculos se habían convertido en mantequilla después de tantos meses en la mar. Algunos oficiales tenían que dormir en tierra. `Nunca en mi vida he dormido peor, mi esposa querida, que la noche pasada´, escribía en su diario el nostálgico teniente Clark, `un suelo frío y duro, arañas, hormigas y toda clase de sabandijas que puedas imaginar andando por encima de mí.”

 

Vida colonial...

La vida en el Derwent era dura al principio para todos los colonos, fuesen presos o libres. El aislamiento, la apatía y el hambre del primer periodo de Sidney se repitieron en la Tierra de Van Diemen. Treinta años después, una mujer de Hobart contaba sus

experiencias de niña al principio de la colonia, cómo había desembarcado, cómo había dormido bajo una manta húmeda, luego en el tronco hueco de un árbol; cómo habían `tratado amablemente´ aborígenes curiosos, aún no perseguidos, a cuyo cuidado dejaban sus padres a veces a los niños blancos; cómo vivía de `verduras de Bahía Botánica´ (algas hervidas, que se arrancaban de las rocas), e incluso de la `basura´ (los residuos cenicientos) de la grasa de ballena que paleaban por la borda los balleneros norteamericanos de Bahía Storm, y que el mar arrastraba hasta las playas. Estos mismos restos aceitosos se utilizaban para alimentar a los valiosos cerdos y contaminaban el sabor de la carne.”

 

Mujeres de la colonia penal...

El gobierno británico no envió mujeres a Australia para mantener `tranquilos´ a los hombres en un sentido político; eso podía hacerlo el látigo. Pero la presencia de mujeres, consideradas más como zanahoria que como garrote, tuvo su utilidad en el control social. Eva la Prostituta podía impedir que Adán el Pícaro se hiciese homosexual, una importante consideración: William Pitt respaldaría una colonia de ladrones, pero no de pervertidos. El gobierno no explicó, claro, con estas palabras, que enviaba a presidiarias a Australia como animales de cría y objetos sexuales. De hecho, el plan original de asentamiento que proyectó lord Sydney en 1786, hablaba de esclavizar mujeres con ese fin.”

 

Política penitenciaria para los jóvenes reclusos...

Había que educarlos, enseñarles un oficio, instruirles en las verdades de la fe cristiana y castigarles. `No olvide que estos muchachos han sido muy malvados´, escribía Arthur a Booth en 1834. No quería que se perdiese demasiado tiempo `enseñando a los chicos a leer y escribir´. Necesitaban enseñanzas prácticas, que les convirtiesen en trabajadores asignados útiles. Y estas enseñanzas podrían adquirirlas a base de un trabajo diario

constante y monótono. Se levantaban a las cinco de la mañana, plegaban las hamacas, se reunían todos, se hacía una lectura de la Biblia y se rezaba; el desayuno era a las siete, luego había una inspección higiénica, luego se pasaba lista y luego había clases de formación profesional, de ebanistería o zapatería, etc., desde las ocho a las doce. A medio día, abluciones y otra inspección; a las doce y media, el almuerzo; de la una y media a las cinco más trabajo de aprendizaje; luego se lavaban y había otra inspección; la cena era a las cinco y media; luego se pasaba lista para la escuela a las seis y cuarto; luego recibían lecciones en la escuela durante una hora, a las que seguían las oraciones vespertinas y otra lectura de la Biblia y a las siete y media se acostaban. Más tarde se amplió el trabajo escolar a última hora del día a dos horas; pero sirvió de muy poco porque la mayoría de los muchachos estaban entonces demasiado fatigados para que pudiesen aprender algo."

 

Motín en la isla de Norfolk...

Ese día, un miércoles, amaneció con niebla y con una luz grisácea y pálida. Poco después del toque de campana de las cinco, cayó un chaparrón sobre Kingston. A través de la lluvia, Fyans y sus hombres oyeron en el cuartel de los soldados un tintineo lejano de grilletes procedente del lado de la cárcel que daba al mar. No podían ver nada. Se oyeron gritos y luego se oyó el estruendo de un mosquete, seguido de una andanada irregular. Había empezado el motín. El cronometraje era casi perfecto. En la revista del amanecer en los barracones de los presos había habido un número excepcionalmente grande de hombres (treinta y ocho en total) que habían dicho que estaban enfermos y a los que el guardián John Higgins condujo al hospital. Una vez dentro del hospital los presos se abalanzaron sobre Higgins, le inmovilizaron y le encerraron en una habitación. Luego irrumpieron en los otros pabellones. Pronto se quitaron unos a otros los grilletes y las cadenas y se armaron con armas rudimentarias, desde patas de sillas a escalpelos y aun atizador; algunos encontraron hachas. Se agruparon en la entrada del hospital, dispuestos a caer sobre el guardia de la cárcel cuando llegase, esperando en silencio.”

 

Oro en Australia...

La fiebre del oro se apoderó de Australia. En abril de 1851, Hargraves bautizó su distrito con el nombre bíblico de Ofir, y en mayo, los periódicos proclamaban que era `un vasto campo aurífero´. El 24 de mayo, un millar de buscadores cavaban y maldecían

jubilosos en las riberas del Summerhill Creek, y la carretera que cruzaba las Montañas Azules ocupada por una serpeante y lenta columna de hombres: oficinistas y mozos de establo, dependientes de tiendas y marineros, abogados y desertores del ejército, vendedores de ostras y jueces, funcionarios y pastores ex presidiarios, arrastrándose bajo el peso de tiendas de campaña, mantas, palancas, picos, palas, bateas y cazos precipitadamente comprados a precios desorbitados, que se encaminaban hacia la riqueza inaudita con las botas llenas de barro bajo las lluvias torrenciales del otoño australiano. Era como si se hubiera tirado del tapón y la población masculina de Nueva Gales del Sur se hubiera vaciado igual que una cisterna, lanzándose todos a buscar oro. Los periódicos de Sidney y Bathurst decían que los negocios se hallaban `totalmente paralizados […] paree haberse apoderado de casi todos los miembros de la comunidad una completa locura mental´ “.

 

Libro en suma apasionante que se lee de un tirón y recomendable tanto para horas a la luz de la mesita como en turnos de curro tranquilo y estancias hospitalarias. La excusa ideal para aprender algo sobre ese país que a todos no cae simpático, tal vez porque está en el otro lado del planeta con lo que se eliminan los prejuicios de vecindad, y una mirada de homenaje a quienes forjaron con su privación de libertad, los castigos con látigo y mil calamidades el carácter de una nación.
 
 Ideal para regalar a la suegra que cuando vea el tocho pondrá cara de haba, simulará que le gusta y de paso le mandamos el aviso de que cualquier día se la manda a las Antípodas con los canguros si sigue reprochándonos que subsistimos gracias la sopa boba de su pensión...
Que lo sepa.

lunes, 27 de abril de 2015

 

 

Libro: Manuel Godoy La aventura del poder -

Autor: Emilio La Parra López
Editorial: Tusquets Editores S. A.
Edición: 1ª edición mayo 2002

 

España suele ser un país bastante desmemoriado, una nación olvidadiza y como consecuencia una ciudadanía bastante ignorante inducida a ello. Lo digo porque el libro, biografía, que traemos hoy habla de un tipo que si le preguntas a un Juan Manzanas o Juanita Manzanas cualquiera en cualquier momento qué sabe de Godoy seguramente sus neuronas de memoria deberán quitar herrumbre para decir,
en los mejores casos, que es el tipo que sale en el cuadro de Goya, que es el tipo que provocó la Guerra de Indepencdencia contra el gabacho invasor, que era el tipo amante de una reina putona y un cornuro marido que ademas era rey de españa, o, en el mejor de los casos, las tres respuestas en una...
 
Nos encontramos a finales del siglo XVIII donde ha surgido en el orbe civilizado una joven nación y un nuevo sistema: la república de EEUU. Las monarquías europeas terminan de acojonarse al ver que el nuevo sistema se implanta en Francia exterminando de un plumazo el régimen y el sistema de monarquía abslotuta a la vez que la burguesía alcanza el poder. En Roma surge la incertidumbre entre la curia papal y en España reina un Carlos IV que junto con la reina da su total apoyo y confianza a un joven valido que provoca la reacción del clero y de la clase aristocrática cuando intenta imponer las ideas de la ilustración y va ascendiendo en escalafón de poder y títulos nobiliarios mientras en Europa un joven general llamado Napoleón conquista reinos y territorios a la vez que libra una guerra contra los ingleses y sus aliados considerando a España un aliado secundario de Francia con planes de cambiar la monarquía a la vez que aprovecha sus recursos militares para conquistar Portugal.
 
Hay un delicioso prólogo de Carlos Seco Serrano que hubiera sido ideal tenerlo como texto de los planes de estudio en los años de la EGB y en los de ahora que cambian cada vez que cambia el gobierno. Surfeando en el pasado nos introduce en el contexto a la vez que de resumen de errores inducidos por la propaganda en contra de Godoy y que hace que ansiemos comenzar la lectura del libro, escrito de forma magistral y que hace que el lector se sumerja en una época de España que resulta que no era tnan dada al aislamiento de las corrientes europeas pese a que han inculcado a los escolares durante generaciones falsedades que hacían casi incomprensible encontrar la causa fundamental del atraso respecto a sus pares europeos.
 
Emilio La Parra (1949) se doctoró en historia por la Universidad de Valencia. Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Alicante, reconocido especialista en el estudio del tránsito del siglo XVIII al XIX. Es miembro, entre otras, de la Asociación Española de Historia Contemporánea y de la Sociedad Europea de Estudios del Siglo XVIII.

 

Datos como siempre de la contraportada y en este caso algo caducos ya que datan de 2001, pero sin más unos breves pasajes que os animen a su lectura e inciten vuestra curiosidad...
 
Las ideas de la Francia revolucionaria se propagan...

 

En 1784 el conde de Floridablanca, secretario de Estado de Su Majestad Católica Carlos III, ordenó la intensificación del control de las fronteras para impedir la
introducción en el reino de escritos filosóficos o cualesquiera otros de signo heterodoxo. La decisión, obsérvese, está datada de un lustro antes del estallido de la revolución en Francia, señal palmaria de un cambio de rumbo político en España independiente de los acontecimientos franceses posteriores a 1789. Atrás quedaban los tiempos de tolerancia y liberalidad hacia las nuevas ideas en los primeros años del reinado de Carlos III. Ahora Floridablanca se mostraba decidido a imprimir un sesgo conservador a su gobierno, como enseguida dejó bien sentado en la `Instrucción reservada para la dirección de la Junta de Estado´, dada en 1787. las obligaciones políticas prioritarias -se dice ahí- son la defensa de la religión, la sumisión a la Santa Sede y el impulso de la actividad de la Inquisición, o lo que es lo mismo: mantener al máximo la invariabilidad de los poderes para garantizar la perdurabilidad de la monarquía absoluta.”

 
Orígenes de Godoy...
 
Manuel era el tercer hijo de don José Godoy de Cáceres y Obando y Ríos, del estado noble, regidor del Ayuntamiento de Badajoz, y de doña Antonia Justa Álvarez Serrano de Faria y Sánchez Zornoza, asimismo de condición hidalga. El niño fue bautizado en la catedral seís días después de su nacimiento y recibió los nombres de Manuel, Domingo, Francisco. La posición económica de sus padres era desahogada, pues además del sueldo de regidor, fijado en 2924 reales anuales, don José contaba con las rentas procedentes de la explotación de varias dehesas de badajoz. Tales circunstancias facilitaron que en el bautizo de Manuel oficiara el canónigo Francisco Javier Cabrera de velasco, hombre en plena madurez, a punto de cumplir los cuarenta años, cuya carrera eclesiástica se había iniciado de modo satisfactorio, pero a su edad no cabía forjarse excesivas ilusiones para el futuro.”
 
Vertiginosa carrera militar de Godoy...
 
Ahora bien, en la carrera militar de Godoy la anomalía no radicaba en su veloz
transcurso por toda la escala hasta llegar a la cumbre, sino en su condición familiar. Si se hubiera tratado de vástago de una casa de grandes de España no hubiera sido objeto de crítica particular, pues las Ordenanzas Militares de Carlos III (1786) eran suficiéntemente ambiguas en materias de ascensos como para permitir excepciones al criterio de antigüedad y méritos profesionales. Es más, en determinadas situaciones se contemplaba expresamente la singularidad, de modo que si ingresaba un noble en el ejército y no existía plaza vacante de cadete (fase incial obligada en la carrera de un oficial) se le permitía pasar directamente a alférez. Por otra parte, era generalmente aceptado que el monarca interviniera a su gusto en los ascensos militares para recompensar servicios o favorecer situaciones de privilegio. Por tanto, la carrera militar de Godoy, a pesar de la extrañeza que pueda ocasionar en el lector actual, se ajustó por entero a la práctica del siglo XVIII y tanto el interesado como carlos IV podían argumentar para su propia tranquilidad que los ascensos eran la debida recompensa a las cualidades, aplicación y buena disposición de Manuel, fórmula esta generalmente empleada para promociones excepcionales.”

 
Gobernante...
 
Manuel Godoy no introdujo novedad en los usos establecidos en el gobierno y menos aún en el sistema institucional, pero no tardó mucho en efectuar cambios entre los oficiales de la Secretaría de Estado, sus colaboradores directos, y entre los titulares de las restantes secretarías. Las alteraciones tardaron más en llegar en este segundo caso. Durante los primeros trece meses de su gobierno mantuvo a los titulares de las cinco Secretarías de Despacho Universal (así se denominaba entonces lo que serán `ministerios´en el siglo XIX), todos ellos heredados de Aranda y en su mayoría nombrados en la época de Floridablanca. Así pues, el primer `gabinete´ de Godoy estuvo integrado por el conde de campo-Alange en Guerra, Antonio Valdés en Marina, Diego Gardoqui en Hacienda y Pedro Acuña en Gracia y Justicia. Por razones de enfermedad, en realidad por presión de Francia, en enero de 1794 Acuña fue sustituido por Eugenio Llaguno.”
Control de la monarquía...
 
A partir de 1801 Godoy se convirtió en el centro de la política española, de manera que en este sentido cumplió su proyecto de encarnar toda la energía de la monarquía. Él mismo creó las condiciones necesarias para ello: fue la persona indispensable para los reyes, dispuso de la máxima información sobre los asuntos políticos y difundió una imagen de sí mismo asociada al poder y a la influencia, imagen realzada por las distinciones honoríficas llegadas de un buen número de municipios, las adulaciones sin fin y por la multitud que acudía a las audiencias semanales en su palacio de Madrid. A ello contribuyeron asimismo los mandatarios extranjeros, quienes trataron de las relaciones bilaterales directamente con Godoy, prescindiendo del misnistro del ramo, Pedro Cevallos. Tan evidente era esta situación que el mismo Napoleón actuó de esta forma.”
 
Guerra con Portugal...
 
Convencido de que la victoria sobre Portugal era suya en exclusiva y de que las tropas francesas habían quedado reducidas a la condición de meros auxiliares a los que no
hubo necesidad de recurrir, Godoy se apresuró a sellar la paz por su cuenta, sin esperar las indicaciones de Bonaparte. Podría haber proseguido la campaña militar, pues dado el estado del ejército portugués no era aventurada la toma de Lisboa y d eesta forma se hubiera granjeado la voluntad del primer cónsul, deseoso de disponer de una presa importante para negociar con Inglaterra. Tal hubiera sido la dirección más conveniente para Godoy a título personal.”

 
Propaganda contra Godoy...
 
Los más destacados en proferir estos denuestos -según las informaciones referidas- eran individuos del clero, comerciantes, abogados, militares de baja graduación y empleados inferiores en los organismos estatales. Este tipo de personas disponía, sin duda, de alguna información, pero no tenía acceso directo a la corte. Sin embargo, los motivos empleados para denigrar a la reina y a Godoy se referían a su vida privada y a las relaciones de poder en el interior de palacio, junto a los temas característicos de la sátira del Antiguo Régimen. De alguien próximo a la corte debió de proceder la inspiración. Como, además, los motivos y procedimientos son idénticos a los empleados en 1794 por los cículos aristocráticos, cabe suponer que la sátira actual tuvo el mismo origen. Es evidente, por tanto, que buena parte de los argumentos de la crítica popular eran inducidos o, dicho de otra forma, la imagen negativa del príncipe de la Paz y, sobre todo, la de la reina, eran creaciones `no populares´, surgidos en instancias próximas a los denigrados.”
 
Decisión napoleónica sobre España...
 
Los procedimientos de los `fernandinos´ y el desenlace de los acontecimientos tuvieron una influencia decisiva en Napoleón para resolver el destino de España. Los sucesos de El Escorial le convencieron de la debilidad interna de la monarquía española, fundamentalmente porque la pérdida de poder de Godoy llevaba consigo la del rey Carlos IV, y elaboró el primer plan: conquistar Portugal en beneficio exclusivo de Francia (de ahí su negativa a dar a la luz el Tratado de Fontainebleau) para intercambiar el territorio de las provincias septentrionales españolas hasta la línea del Ebro. De esta forma cumplía el viejo proyecto de los republicanos franceses y se aseguraba una zona vital para sus intereses económicos, todo ello con un coste muy rewducido y con la máxima seguridad, pues el gobierno de la zona incorporada sería encomendado a su hermano José.”
 
Exiliado y anciano en París...
 
El anciano Manuel Godoy, al mismo tiempo que asiste en París a los más graves acontecimientos políticos, de enorme resonancia en Europa (la revolución de febrero de 1848, nueva caída de una monarquía y proclamación de la República, la elección como presidente de ésta nada menos que del sobrino de Napoleón Bonaparte) recibía noticias insospechadas y paradójicas de España. Su aturdimiento debió de ser extraordinario y su desasosiego mayor que nunca. Todo era excitante para él. Menos el título de príncipe de la Paz (una vez más declarado extinguido por el gobierno) había recuperado todos los demás, así como su empleo de capitán general. Sus bienes estaban libres después de cuarenta años, a expensas únicamente del acuerdo de la comisión arbitral. De cuyo fruto positivo no se podía dudar (la realidad, como acabamos de ver, fue muy otra). Tenía permiso para regresar a España. Ahí estaba la solución, en la vuelta. Y a ello dedicó la ilusión y la dedicación de los tres últimos años. Pero existían dos impedimentos: el económico (para viajar era preciso más dinero del que disponía) y la salud, de la que también carecía.”
 
Historia apasionante del último valido absolutista y una apasionante etapa de la historia
donde todos los protagonistas acabaron sepultados por los acontecimientos y la propaganda que los justificó: un rey que hizo y continuó la obra de su antecesor pero pasó a la histeria como cornudo, bobalicón e inepto; una reina confiada en el destino de la dinastía Borbón acusada eternamente de puta insaciable y el hombre de confianza de ambos que antepuso el bien de la monarquía a su porpia seguridad y que sin embargo está grabado a fuego en la memoria colectiva española como trepa, corrupto y traidor, casi lo mismo que se dicen los polñiticos hoy en día para arañar un puñado de votos más grande que el puñado de sus antagonistas...

 
Ideal para turnos tranquilos, vigilias hospitalarias, de servicio o insomnio y para la suegra que se entere de una jodida vez que vivir de la sopa boba de su pensión no es por mandato divino y cualquier día montamos un motín, no en Aranjuez sino en el salón de su casa...

martes, 31 de marzo de 2015

 

Libro: Historia de Francia

Autor: Roger Price
Editorial: Organización Editorial de la Universidad de Cambridge
Traducción: Alexandre Xavier Casanova Domingo
Edición: Primera edición española 1996
 

Francia es actualidad, macabra actualidad, y es una buena escusa para acercarnos a su historia como marco etnográfico. Desde la Edad Media hasta 1995, recorreremos sus avatares como nación y su evolución hasta la república que es hoy en día, motor de la UE y que se resiste a dejar de ser auto suficiente respecto a cuestiones geoestratégicas.
 
No podemos deciros mucho sobre el autor ya que el libro, editado por la Universidad de Cambridge, y en el buscador no me sale nada, supongo que buceando un poco en Internet algo encontrareis. Una escritura ágil y dinámica que hace que nos deslicemos por la historia que cuenta sin caer en la farragosidad y desvíos insustanciales de los que pecan otros autores a la hora de contar la historia de un país. Las tablas estadísticas son comprensibles y sirven de anexo y amable apoyo para el lector de la narración.

Sin más, os dejo unas breves pinceladas que os animen a su lectura:

 

La Francia preindustrial...
Debe hacerse hincapié en el crucial papel intermediario de las ciudades como mercados para los alimentos producidos localmente, pero también en el minúsculo tamaño de la mayoría de estas ciudades según los estándares del siglo XX. Para sus contemporáneos, París, en 1320, con unos 200.000 habitantes, parecía monstruoso. Había duplicado su tamaño en dos generaciones como el centro del gobierno regio, y a causa de su red fluvial de comunicaciones era el mayor centro comercial regional. El crecimiento de las ciudades era máximamente evidente en el norte, entre las cuencas de los ríos Maine y Escaut y la del Sena, y estaba ligado al tráfico marítimo de vino, sal y lana. Lieja, Douai y Arrás, así como otros hitos del tráfico marítimo como Brujas, Ruán, La Rochela, Burdeos, Bayona y Marsella, tenían todos entre 15.000 y 40.000 habitantes. La incrementada productividad agrícola favoreció el crecimiento del comercio, y una ampliación del espectro de actividades, así como el desarrollo de las jerarquías sociales urbanas basadas en la riqueza. Esto diferenció a los comerciantes de los pequeños tenderos y del artesanado, y de los a menudo turbulentos oficiales y jornaleros.”
 
Medievo...
Durante unos 130 años, desde 1335-40, una sucesión de hambres, plagas y guerras, hundió a cuatro generaciones sucesivas en la miseria y la desesperación, y amenazó la existencia efectiva tanto de la dinastía como del Estado. Las crecientes densidades de población significaban que los problemas de aprovisionamiento de comida eran
inevitables de todos modos. La llegada de la peste bubónica a la Europa Occidental en 1347 llevó a la tumba un tercio de sus habitantes, y la primera epidemia homicida fue seguida de varias otras, a intervalos de unos quince años. Aunque la Guerra de los Cien Años no provocó un número enorme de muertes en el campo de batalla, los ejércitos llevaban con ellos la enfermedad, mientras que la guerra de guerrillas y el extendido bandidaje que acompañaron al colapso del gobierno ordenado destruyeron hogares, ganado y sembrados, y trataron brutalmente a la población. Esta combinación de sucesos causó severa desorganización económica y social.”

 
Ilustración...
Los ideales de la Ilustración, sin embargo, no carecían de influencia en los círculos gubernamentales, como se puede ver en la abolición de la tortura judicial y en la extensión de los derechos civiles a los protestantes. Muchas de las grandes reformas al sistema legal realizadas tras 1789 estaban ya en discusión. La crítica misma alcanzó respetabilidad, y muchos de los principales críticos estaban integrados en el sistema dominante. Los contemporáneos, sin embargo, quedaban con un predominante sentimiento de inflexibilidad gubernamental cara a la ola ascendiente de crítica que caracterizó la década de 1780, un movimiento paradójicamente animado por la crítica interesada del `despotismo´ monárquico, expresada por instituciones nobiliarias privilegiadas, como los parlamentos. Esto en sí era en buena parte una respuesta a las oportunidades proporcionadas por la deteriorada situación financiera del Estado y su cada vez más desesperada búsqueda de remedios.”
 
Imperio...
Sin embargo, el apoyo al retorno del emperador distó mucho de ser unánime. Fue más decidido en el norte y en el este, ya que estas zonas habían padecido la invasión aliada. En otros lugares, la reacción fue muchas veces la indiferencia o la oposición activa, como ocurriera en las regiones costeras que preveían un nuevo bloqueo británico y, especialmente, en zonas del sur y del oeste donde se dio con mayor intensidad la oposición popular a la polñitica religiosa de la revolución, y, posteriormente, la oposición al reclutamiento. Fue en estas regiones donde a menudo se llevaron a cabo brutales represalias contra los bonapartistas cuando la derrota de Waterloo llevó a esta nueva aventura -los Cien Días de Napoleón- a su sangrienta conclusión. Esta derrota total obligó al emperador a abdicar por segunda y última vez el 22 de junio de 1815, a lo que siguió su encarcelamiento a una distancia segura, en la isla de Santa Elena en medio del Atlántico.”

 
Siglo XIX...
¿Tan real era la amenaza socialista para que preocupara así tanto a los radicales como  a los conservadores de siempre? A los socialistas les llevó algún tiempo recuperarse de
la represión que vino después de la Comuna de París. No obstante, a la elección de 1881 de un diputado en Marsella la siguió un periodo de crecimiento uniforme; y en 1914 los candidatos socialistas llegarían a obtener 1.413.000 votos. En 1886 se formó un grupo parlamentario distinto al de los radicales, que tenía 102 miembros justo antes de la guerra. Con todo eso, los temores de los conservadores eran exagerados. El movimiento socialista sufría un constante debilitamiento debido a las fuertes disputas sectarias. Ni siquiera se pudieron resolver las muchas diferencias ideológicas y tácticas en el seno del movimiento con la creación, en abril de 1905, de un Partido Socialista unificado, conocido como SFIO, siglas en francés de su subtítulo idealista Sección Francesa de la Internacional Obrera, y que supuso un intento de crear una alternativa socialista clara; no fue posible resolver las muchas diferencias ideológicas y tácticas dentro del movimiento.”

 
La Cuarta República...
La Tercera República fue declarada finalmente muerta por una gran mayoría popular en un referendo el 21 de octubre de 1945. Se eligió el mismo día una Asamblea Constituyente con mandato de preparar una nueva constitución. Por vez primera se permitió votar a las mujeres. Esta innovación había sido aceptada por la Cámara de Diputados en cuatro ocasiones entre guerras, pero bloqueada en el Senado por los
radicales, temerosos de la influencia clerical en las votantes femeninas, consideración quizás bastante realista hasta los años del decenio de 1980. Esta elección, que tuvo lugar utilizando un sistema de representación proporcional, reveló un aplastante desplazamiento a la izquierda. Tres cuartos del electorado apoyaron a los partidos más claramente identificados con la liberación, los comunistas del Partido Comunista Francés, los socialistas de la Sección Francesa de la Internacional Obrera y los democristianos del Movimiento Republicano Popular. No obstante, las divisiones entre estos grupos irían a hacerse evidentes tan pronto como se subieron al poder. Así también habría tensiones entre estos políticos electos y el general de Gaulle. Su posición excepcional como Jefe del Estado fue reconocida inicialmente por la Asamblea, pero el 20 de enero de 1946, tras un desacuerdo con los ministros sobre el presupuesto militar, el general dimitió, reconociendo que con la restauración del sistema de partidos, su autoridad sería cada vez más desfasada.”

 
Deliciosa lectura para conocer un poco más de Francia que siempre despierta ensoñaciones de tierra de libertad y de nación entre naciones ya que éstas le deben la esencia de los avances sociales y políticos que la ciudadanía occidental disfruta hoy en día. Para amantes de la historia, guardias nocturnas, universitarios zangolotinos y para la suegra a ver si se entera que cualquier día de estos se acaba con su absolutismo y se le monta una revolución...

jueves, 5 de marzo de 2015

 

Libro: Josu Ternera
– Una vida en ETA -

Autor: Florencio Domínguez
Editorial: La Esfera de los Libros, S. L.
Edición: 2006

Ahora que parece que ETA ha sido derrotada y que falta el acto de entrega de armas y ser generosos como sólo pueden serlo las democracias contra sus agresores, apetecía viajar hasta el universo de lo que fue ETA como grupo terrorista, como tesis política y conocer su estructura. Resulta lamentable y triste por otra parte comprobar que Francia pudo haber contribuido mucho antes al fin de esa lacra que azotó a la ciudadanía española y al pueblo vasco en particular con la escusa de luchar por la libertad y ser en realidad ETA un movimiento de liberación...

 

El libro es un acta de hechos y pruebas, con ágil estilo periodístico y fría exposición, áspera al lector, donde las víctimas son una parte de la historia, un añadido a los atentados resultando duro hacer memoria y recordar imágenes imborrables.


 

Josu Ternera se nos aparece, como tantos otros jóvenes vascos al final de la dictadura franquista, como un activista de ideas marxistas que una vez que se convierte en fugitivo perseguido, cruza esa tenue línea que separa el idealismo del pragmatismo, dado en este caso por la vida en clandestinidad, convertirse en un ortodoxo de los métodos stalinistas para mantener el poder tapando sus errores que llevaron a un descalabro de la organización y atando con mano férrea a los miembros encarcelados que osaban ir en contra de las tesis por él emanadas.
 
Astuto en las sombras, osado en las actuaciones y trasnochado ya en sus tesis alejadas de la realidad operativa de ETA tras acabarse el santuario y refugio francés, tratando siempre de imponer en las conversaciones con los distintos gobiernos de España, se ha convertido ahora en el ejemplo máximo de lo que espera a la sociedad española y vasca para integrar en democracia a quienes fueron asesinos y que defenderán sus ideas por la vía política, un desafío éste que augura al menos otras dos décadas de enfrentamiento entre vascos...
 
Como siempre, datos de la contraportada y del año 2006 para conocer al autor: Florencio Domínguez Iribaren es doctor en Comunicación Pública por la Universidad de Navarra, redactor jefe de la agencia Vasco Press y columnista de La Vanguardia y El Correo. Su trabajo en Bilbao como periodista le ha llevado a seguir informativamente desde hace años todo lo relacionado con ETA. Fruto de esta tarea han sido varios libros en los que se analizan diferentes aspectos de la organización terrorista.

 

Y sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 
Génesis...

 

Hasta ese momento, la actividad violenta de ETA había sido relativamente moderada. Habían atacado algunos edificios oficiales, destruido monumentos y placas
conmemorativas de la Guerra Civil, también algunos postes eléctricos y repetidores de televisión. Los miembros de ETA además, habían atacado casas o propiedades de algunas personas acusadas de ser confidentes policiales, habían robado multicopistas para imprimir sus publicaciones y realizado actividades de propaganda que en nada se diferenciaban de las que llevaban a cabo otros grupos sin armas: pintadas, colocación de ikurriñas y pancartas, lanzamiento de octavillas... Pero en 1968 todo cambió. El 7 de junio, en la localidad guipuzcoana de Villabona, Txabi Etxebarrieta mató por la espalda al guardia civil José Pardines, que, a causa de unas obras, había detenido el coche en el que viajaba Etxeberrieta con Iñaki Sarasketa. Unas horas más tarde, la Guardia Civil daba muerte a Etxeberrieta y detenía a su compañero."
 
Mercenarios contra ETA...
 
La bomba, sin embargo, estalla cuando la están manipulando los tres mercenarios. Uno de ellos, identificado luego como Marcel Cardona, un francés que había estado vinculado en España con miembros de la OAS, la organización terrorista que se opuso a la independencia argelina con las armas en la mano, resulta muerto al instante. Un segundo individuo, identificado inicialmente como David Willians Edwards, supuestamente nacido en 1951 en Austria, pero de nacionalidad estadounidense, queda en el suelo gravemente herido. Año y medio más tarde, el tribunal de Pau le condena a ocho años de cárcel por este atentado. Durante el juicio se hace llamar José Manuel Márquez, nacido en Portugal, aunque tampoco es seguro que sea ésa su verdadera identidad. Al parecer, hasta la Revolución de los Claveles había colaborado con la PIDE, la policía política portuguesa del régimen de Salazar.”
 
Fin del santuario francés...
 
La presión que estaba ejerciendo la policía francesa sobre la retaguardia etarra empieza a ser efectiva a partir de 1983 y resulta particularmente dura dos años más tarde. Esa situación obliga a ETA a buscar otros territorios seguros en los que poner a salvo a los activistas más destacados. La dirección de ETA envía en junio de 1986 una carta a los gobiernos de Cuba y Nicaragua pidiendo `su apoyo fraternal y revolucionario´ para que dieran acogida a refugiados del grupo: `Al hablar del colectivo de refugiados no podemos negar ante ustedes la evidencia de que, dentro del mismo, están compañeros que trabajan en algunas estructuras de la Organización, y hay otros que se mueven en la periferia realizando trabajos igualmente valiosos y necesarios. Por supuesto, son compañeros que, por tales características, podrían poner en peligro lo que conocen en caso de caer en manos del enemigo´, explicaban.”
 
Zulos...
 
A principios de la década de 1980 la dirección de ETA decidió la construcción de varios zulos subterráneos de máxima seguridad que le permitieran ocultar sus arsenales con garantías. ETA era una organización terrorista que manejaba cientos y en ocasiones miles de kilos de explosivo al cabo del año y que realizaba grandes compras de armamento en el mercado negro. Necesitaba instalaciones amplias y discretas. Unas para dedicarlas exclusivamente al almacenamiento del armamento e incluso del dinero. Otras para utilizarlas como fábricas tanto de explosivos como de granadas y algunas armas de fuego, como los subfusiles. Para construir estos subterráneos, ETA eligió a ciudadanos franceses que dieran cobertura y no levantaran sospechas. Todos tenían características comunes: estaban construidos debajo de las viviendas de estos ciudadanos, situadas en zonas de campo separadas de los núcleos urbanos y contaban con mecanismos hidráulicos para mover las entradas secretas después de accionar algún tipo de palanca oculta en agujeros, enchufes o instalaciones similares.”
 
En el banquillo de los acusados...
 
El primer día del juicio, Urrutikoetxea reconoció por vez primera su pertenencia a la organización terrorista. `Yo soy militante de ETA desde mi juventud. He sido, soy y seré militante de Euskadi Ta Askatasuna y estoy orgulloso de ello´. Utilizando el francés,
responde a las preguntas del presidente del tribunal, Jean Louis Maziere: `La represión contra nuestra lengua, cultura, contra todo lo que representaba una seña de identidad vasca, ha hecho que tome conciencia de la necesidad de seguir la lucha para la recuperación de sus derechos históricos. Es por esto que entré en la única organización que luchaba en todos los frentes, con todas las medidas políticas a su alcance para la consecución de estos derechos, teniendo como meta estratégica una Euskadi independiente, socialista, reunificada y euskaldún´. El dirigente etarra critica el papel de los partidos políticos vascos durante la reforma, acusándoles de haber renunciado a un cambio radical y de haber aceptado un estatuto de autonomía `elaborado en una constitución rechazada por el pueblo vasco´. Como ejemplo de la falta de poder del Parlamento autonómico menciona que durante la crisis del Golfo `reclutas vascos´ habían sido llamados a `servir a una patria y unos intereses que no son los suyos´ .”

 
El juez Baltasar Garzón en acción...
 
El magistrado subrayaba cómo a lo largo de más de treinta años de existencia de ETA se ha creado un entramado de organizaciones variadas, dirigidas por la `vanguardia armada´. `La configuración actual de la organización terrorista no puede ser reducida a la concepción como una organización armada, sino que paulatinamente ha ido sumando elementos y ha conseguido crear un movimiento político que da sentido y explicación a sus postulados -añadía Garzón en un importante auto judicial dictado en noviembre de 1998-. En el vértice de ese movimiento, que recibe el nombre de Movimiento de Liberación Nacional Vasco, se sitúa ETA y una estructura alegal creada en 1975, que recibirá el nombre de Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS), en una situación de codirección subordinada de ésta a aquella dentro de una misma organización terrorista´.”
 
Narración casi notarial de la trayectoria de un hombre que es la trayectoria de un grupo terrorista que debería haber finalizado en la Transición o en 1989 tras la caída del comunismo soviético y que terminó siendo un asesino en una camarilla de asesinos que bajo la escusa de luchar por la libertad han subyugado la misma durante décadas terminando siendo una grotesca y macabra caricatura de movimiento de liberación para acabar con todos los defectos de los salva patrias: terror, control autoritario y el asesinato como forma de vida...

sábado, 21 de febrero de 2015

 

Libro: Memorias

Autor: Leni Riefenstahl
Editorial: Editorial Lumen
Traducción: Juan Godo Costa
Edición: Primera edición 1991
 

¿Hasta qué punto es culpable un artista de que su talento y su obra se desarrollen en un sistema totalitario y su arte elevado a ejemplo de los valores del totalitarismo?

 

Hago esta pregunta porque dentro del imaginario colectivo sobre el nazismo para las generaciones nacidas después de la II Guerra Mundial, hay un icono que hemos visto y nos ha despertado la curiosidad al menos una vez en la vida: Leni Riefenstahl.
 
Alemania en la década de los 20´s con un Berlín vanguardia de tendencias artísticas pero también políticas con una URSS que trata de exportar su revolución y una Italia que ha encontrado en el fascismo un faro que guíe hacia la prosperidad y el imperio...
 
También un nuevo arte, el cine, que está descubriendo nuevos códigos visuales y que ya es sonoro. Una joven artista de la danza pero cuya sensibilidad artística encontrará en el cine la forma de plasmar sus encuadres, contar historias donde la imagen es soporte de la palabra y transmitir al público su arte para la fotografía, sin embargo su época de mayor esplendor e inspiración se desarrolla bajo el régimen nazi que ve en ella la persona capaz de plasmar en imágenes su ideal racial.
 
Y es que Leni Riefenstahl no es sólo una cineasta y fotógrafa reconocida, es también la voz de la mayoría silenciosa alemana de la época que viven una era oscura y que al fin de la contienda tuvieron que aprender a enterrar el pasado porque uno de las más graves consecuencias del periodo nazi es que condenó a dos generaciones de alemanes a sufrir el escarnio y la acusación de ser nazis pese a que las pruebas indicaban su inocencia y su pecado fue vivir la época.
 
De Leni Riefenstahl mujer se ha dicho y escrito de todo, desde que bailaba desnuda para Hitler hasta que fotografiaba el holocausto pasando por poner su talento al servicio del régimen. De Leni Riefenstahl cineasta siempre se le reconoció su talento, la magia de sus imágenes y su carácter de pionera en los secretos cinematográficos.
 
El libro que traemos hoy es la historia de Leni Riefenstahl contada por Leni Riefenstahl. Quien busque morbo, aunque es indudable que leemos con el mismo cuando se refiere a Hitler y su régimen, saldrá decepcionado porque estamos ante todo leyendo las memorias de una cineasta que nos permite asomarnos a su intimidad con pequeñas pinceladas, las justas para encuadrar su persona en los distintos periodos de su vida. El único reproche, de lector ávido de su lectura, es quizás que hay muchos detalles de su periplo en tierras de África y añoramos más detalles del periodo nazi, aunque se agradece su memoria para los detalles de sus conversaciones con el propio Hitler y alguno de sus colaboradores cercanos...

Pero mejor unos breves pasajes que os animarán a su lectura más que mi verborrea:

 

Recuerdos de la infancia...

Una experiencia infantil inolvidable fue para mí la primera obra de teatro que vi por

Navidad cuando contaba cuatro o cinco años: `Blancanieves´. Me causó una excitación extraordinaria, y recuerdo muy bien el regreso a casa en el `eléctrico´: los otros pasajeros se tapaban las orejas y pidieron a mi padre que hiciera callar de una vez a aquella criatura que parloteaba histéricamente. El teatro, el mundo misterioso que existía tras el telón, los `malos´ sobre todo, que hacían de las suyas sobre el escenario, no me dejaron en paz desde entonces. Fui convirtiéndome en una niña ansiosa de saber, que importunaba a la gente con toda suerte de preguntas que de algún modo se relacionaban con el teatro.”

 

En la Cancillería del Reich...

Fue en la última semana de agosto de 1933 cuando fui invitada por teléfono a un almuerzo en la Cancillería del Reich. Con un mal presentimiento, cogí el coche y me dirigí a la Wilhelmstrasse. Brückner me recibió y me indicó un asiento en una larga mesa. Ya se encontraban reunidos unos treinta o cuarenta hombres, la mayoría de ellos en uniforme de las SA y de las SS del partido nacionalsocialista. Sólo unos pocos vestían de paisano. Como único ejemplar del sexo femenino, me sentía completamente desplazada. Con la excepción de de los ayudantes (de Hitler) Brückner y Schaub, no conocía a ninguno de aquellos señores. Cuando Hitler entró en la sala, fue saludado brazo en alto. Tomó el asiento del extremo. Se hablaba animadamente, pero pronto sólo se oyó su voz. Yo tenía un único pensamiento en la cabeza, me preguntaba por qué se me había invitado."

 

OLYMPIA...

El nerviosismo del público se me contagió. ¿Cómo sería acogida la película (en su estreno)? Nadie, aparte de mis colaboradores, la había visto hasta aquel momento.

Ningún miembro del COI, ni siquiera el secretario general de los Juegos Olímpicos, el profesor Dr. Diem, que, sin embargo, era el promotor. Para mí habría sido insoportable mostrar una obra no terminada... Desgraciadamente soy una perfeccionista incorregible. ¿Seguirían los espectadores el desarrollo de la película, se aburrirían? La larga duración de la proyección me preocupaba, pues las dos partes juntas ocupaban casi cuatro horas. Yo estaba en contra de esta proyección conjunta, pero el distribuidor lo había querido así. Después de la primera parte, estaba previsto un descanso de media hora. Mis pensamientos fueron interrumpidos por las aclamaciones de la multitud. Había llegado Hitler y tomó asiento en el palco central. La sala se oscureció lentamente, enmudecieron los vivas y la orquesta atacó las primeras notas. Como obertura se ejecutó la composición de Herbert Windt sobre la carrera de maratón, dirigida por él mismo. Luego, cuando se abrió la cortina y en la pantalla apareció en grandes caracteres la palabra OLYMPIA, me eché a temblar.”
 

El crepúsculo del régimen nazi...

También acerca de la muerte de Rommel parecía saber algo la señora Schaub. Hitler debió sentirse trastornado cuando se enteró de la relación de Rommel con los oficiales del atentado del 20 de julio; sobre todo porque se preveía a Rommel su sucesor. A mi pregunta de si creía todavía (la señora Schaub, mujer del más antiguo ayudante de Hitler) en una victoria, dijo que no. llorando me dijo que ya no vería más a su marido, porque no quería abandonar al Führer y quería morir en Berlín, en el búnker. `Si mi marido muere´, exclamó desesperadamente, `yo también quiero morir con los niños´. En vano traté de tranquilizarla.”

 

Expedición a África...

Después de aquel encuentro, me sentí como si hubiese nacido de nuevo. Otra vez veía una misión, un objetivo. Todos los problemas me parecían solubles; incluso

desaparecieron mis molestias físicas. Con gran impulso me lancé a los preparativos. Nunca habían sido tan ideales las posibilidades de hacer un buen documental en África con tan escasos medios. El permiso del gobierno sudanés que yo había obtenido de Abu Bakr en Khartum no tenía precio. Si yo no hubiera estado tan difamada en Alemania, cualquier compañía de televisión o de cine habría financiado la película. De Ron Hubbard no había vuelto a tener noticias desde el momento que rehusé el proyecto sudafricano. Philip Hudsmith se hallaba todavía en Oceanía y mis amigos japoneses, los hermanos Kondo, habían regresado a Tokio cuando se construyó el Muro de Berlín.”
 

Ritos de los nuba...

Los nuba se encontraban en tal estado de éxtasis que, con tal de que no nos mezclásemos con las que danzaban, pudimos trabajar sin impedimento alguno. Parecía que todas las muchachas de Nyaro participaban en aquella fiesta. Los luchadores, en cambio, los `Kadundors´, se hallaban sentados, pintados y adornados, junto a los tambores, en el interior de la abierta rakoba. Con la cabeza baja, sujetando sus palos y haciendo sonar los cascabeles con el temblor de las piernas, esperaban las declaraciones de amor de las muchachas. Las mujeres de edad acompañaban con sus cantos los desenfrenados ritmos de las danzantes. Otras mujeres, que bailaban con sus hijas, cantaban su inocencia. De repente, las muchachas se acostaron con la espalda contra el suelo, levantaron las piernas, las abrieron y las madres alabaron cantando con voces estridentes la virginidad de sus hijas. En esta danza, aparte de niños y madres, sólo podían tomar parte vírgenes.

 

Apasionante biografía de una apasionada mujer que siempre supo captar los matices de mundos que acaban siempre desapareciendo, desde el totalitarismo a las tribus primitivas de África pasando por arrecifes de coral y el mundo submarino. Una artista víctima de su tiempo donde un año premiaban su talento y años después acusada y difamada por prostituir el mismo al servicio de la supremacía racial. Un curioso castigo de los dioses con una obra eterna que vemos en fragmentos en documentales sobre el nazismo pero pocos ven la obra en su contexto y en su conjunto, tal vez porque su visión, como la de todos los talentos, supera el localismo temporal para ser eterna y como tal siempre manipulada...
 
Lectura obligada de sibaritas cinematográficos, curiosos de una época vista por un contemporáneo así como para amantes de biografías, funcionarios con baja médica, parados de eterna duración y para todos aquellos que se preguntan quién rodó las escenas las olimpiadas de 1936, el congreso nazi en su máximo esplendor y tienen el gusanillo de salir con su cámara a plasmar su visión de las cosas. Ideal para la suegra que nos preguntará con cara de haba por qué no sale Franco...

martes, 27 de enero de 2015

 

Libro: La Europa transformada 1878-1919

Autor: Norman Stone
Editorial: Siglo XXI de España Editores, S. A.
Traducción: Mari-Carmen Ruiz de Elvira
Edición: Primera edición en español, enero de 1985
 

Apasionante libro para revisar el interesante periodo histórico europeo que va desde el último cuarto del siglo XIX hasta 1919 donde el mundo y la sociedad se habían transformado configurando el escenario para la Segunda Guerra Mundial.


Lo más curioso es la similitud, salvando las distancias, con la época actual: un rearme en diversas naciones del mundo, conflictos regionales y convulsión social dentro de unos límites así como una ambición por buscar inversores y mercados. Le unimos los nuevos movimientos neo comunistas con aspiraciones de estados de economía socialista que hacen temblar los pilares del sistema que vende a la ciudadanía lo delirante de las intenciones de estas formaciones y da la impresión de que todo cambió pero todo sigue siempre igual una vez pasados los vapores de las armas...
 

Con datos de 1985, lo cual indica que están totalmente desfasados en 2015, puedo deciros del autor que Norman Stone era miembro del Trinity College, Cambridge, donde enseñaba Historia de Rusia y de Alemania. Nació en 1941 y se educó en la Academia de Glasgow y en Cambridge. Pasó varios años en Viena y Budapest trabajando sobre los últimos tiempos de la monarquía de los Habsburgo, y desde 1967 estuvo dando clases en Cambridge.

Y sin más verborrea, unos pasajes que os abran el gusanillo de saber más mediante su lectura:

 

Cambios...

Desde 1870 a 1900, Europa cambió a un ritmo mucho más rápido de lo que nunca había cambiado antes ni, podría argüirse, cambiarían después. En 1870, la mayoría de los

europeos vivían en el campo, obedeciendo a sus pastores, sacerdotes o terratenientes. La mayor parte de ellos no se preocupaban por la política. La mayoría eran analfabetos y esperaban sólo una vida de extrema austeridad, que podía acabar fácilmente en una muerte temprana a causa de una enfermedad o del hambre. En las ciudades, la tasa de mortalidad superaba la de natalidad, y si en ellas se mantenía la población era únicamente mediante la importación de habitantes. En el Berlín de la década de 1860, o en el San Petersburgo de la de 1880, los dos tercios de la población masculina adulta habían nacido fuera de la ciudad.”

 

Rivalidades entre naciones...

La rivalidad anglorrusa se vio complicada por la nueva disputa anglofrancesa en torno a Egipto (desde 1882). El gobierno francés se sentía molesto, dado que los británicos tenían preponderancia en Egipto, con una presencia militar. Los franceses pidieron en numerosas ocasiones ayuda a Alemania por esta cuestión, y algunas veces la obtuvieron, ya que el objetivo de Bismarck era alejar de Europa los intereses franceses. También Francia e Italia estaban enfrentados con respecto a Tunicia, donde los franceses habían conseguido una posición no diferente de la de Gran Bretaña en Egipto. Hacia el fin de la década, la rivalidad francoitaliana se vio aún más complicada por una guerra de aranceles.”


La vigorosa Alemania...

El mundo de la industria pesada alemana era un mundo muy feo y muy próspero. Empresarios y administrativos protestantes, financieros judíos como Emil Rathenau o Carl Fürstenberg y una mano de obra con frecuencia católica (y en Bochum o

Gelsenkirchen en buena parte polaca) reproducían las condiciones casi ideales para el éxito de las crueles y duras empresas de la industria pesada de finales del siglo XIX, condiciones reproducidas bastante extensamente en los Estados Unidos, y, hasta cierto punto, también en Gran Bretaña. En el Essen de Krupp, al igual que en Pittsburg o Cleveland -donde un Andrew Carnegie podía reinar sobre una mano de obra en gran parte polaca-, cientos de miles de hijos de campesinos, llegados por ferrocarril o barco, procedentes del derrumbamiento de la agricultura campesina, movían las cuerdas de la industria pesada. En la década de 1880, la introducción del proceso Gilchrist-Thomas permitió a esas firmas utilizar el mineral de hierro de la cercana Lorena, y la industria alemana del acero medró en consecuencia.”

 

Rusia entra en el siglo XX...

Por lo que respecta a Rusia, era corriente oír que `si no hubiera sido por la primera guerra mundial´ habría continuado desarrollándose al estilo occidental, esto es, en dirección hacia el capitalismo y la democracia. En todos los países afectados por dicha guerra se adoptó un punto de vista similar: si no hubiera habido guerra no habría habido un Mussolini, ni una extraña muerte del liberalismo inglés, ni un Hitler. En el fondo, tales argumentos, aunque quizá bastante plausibles, son poco realistas. La obsesión de los estados europeos en esa época era prepararse para la guerra con Alemania o llevarla a cabo. Sus formas de librar esta guerra revelaron mucho con respecto a su carácter. No es un criterio que permita afirmar que la Rusia zarista hubiera sobrevivido, porque resulta evidente que no era una sociedad que pudiera responder a los rápidos cambios de la civilización del siglo XX.”

 

Los Balcanes...

En los viejos tiempos, los croatas habían sido los súbditos más leales de los Habsburgo. Eran agresivamente católicos y agresivamente militaristas; habían proporcionado a los Habsburgo el equivalente de los cosacos, y, al igual que los cosacos, habían adquirido tierras por ello. Disfrutaban de algunos derechos, garantizados en 1868, frente a sus

gobernantes húngaros. Estos derechos no fueron respetados, y los valientes croatas respondieron dividiéndose. Algunos querían apelar al viejo absolutismo de los Habsburgo; otros confiaban en la Ilustración húngara (confianza que se vio defraudada en 1908, cuando los húngaros, afirmando la primacía de su idioma en los ferrocarriles de Croacia, excluyendo de los puestos de trabajo en ellos a los croatas). A medida que el país se iba desarrollando en el último tercio del siglo, iba surgiendo un elemento radical: un partido campesino, dirigido por Stepan Radic, y una juventud secularizada. En la Dalmacia dominada por Austria había croatas, que se sentían a veces oprimidos por la minoría italiana de las antiguas ciudades venecianas del Adriático. Estos croatas hablaban un lenguaje todavía más radical que el de sus compatriotas en Croacia.”

 

Consecuencias de una guerra mundial...

"Es innegable que Finlandia, Polonia, los estados bálticos y Lituania -todos los cuales diferían de los rusos en su religión y en muchas de sus costumbres- se hicieron realidad sobre el terreno. Ciertamente, algunos de ellos estaban inmersos en una guerra civil entre derecha e izquierda, cuyo resultado fue decidido en Finlandia en 1918 por la intervención de un ejército alemán al mando del general Von der Goltz. Pero no hay duda alguna de su deseo de separación. En las circunstancias creadas por el tratado de Brest-Litovsk estas naciones resurgieron, con guarniciones alemanas, aunque en la mayoría de los casos tuvieron que esperar a la retirada de los alemanes para obtener la independencia oficial.”

 

Lectura muy recomendable que lo mismo sirve para mesita, el turno de noche, retiros espirituales en acantilados al borde del mar o simplemente para ver que cien años después los problemas que eran entre europeos ahora son globales. Nada de regalar a la suegra porque igual se entera de que tiene el mango de la sartén económica de su pensión e igual despide a la chacha y nos pone a servir la mesa, cosas del capitalismo.

sábado, 10 de enero de 2015

 
Libro: Karl Marx
Autor: Francis Wheen
Editorial: Editorial Debate S. A.
Traducción: Rafael Fontes
Edición: Primera edición, septiembre 2000
 
El panorama político europeo está convulsionado por la aparición de nuevas formaciones como PODEMOS en España y Syriza en Grecia. La juventud y el espíritu de la misma en sus dirigentes, un mensaje que habla de generalidades pero evita los detalles, una nueva forma de manejar las redes sociales y su fenómeno para crear un espacio de debate y participación de militantes y seguidores así como una abierta empatía cuando no admiración a regímenes más o menos socialistas como Cuba y Venezuela, hacían necesario acercarse a la figura cuyas teorías sobre el sistema capitalista de producción y sus consecuencias sobre la masa obrera han guiado las revoluciones de izquierda desde mediados del siglo XIX.
Pero no nos apetecía sumergirnos en su obra, sino en el hombre, en el ser humano que vivió una época donde el recuerdo de la Revolución Francesa, el legado napoleónico y las inquietudes sociales de filósofos y humanistas que veían como la religión seguía omnipresente a la hora de legislar y gobernar, el surgimiento de una nueva clase social consecuencia de la revolución industrial y unos gobiernos donde bajo la apariencia de ciertas libertades y la realidad de la policía secreta y la censura, la antigua clase aristocrática del Antiguo Régimen es sustituida y entremezclada con la nueva burguesía donde el clasismo por la sangre es sustituido por el clasismo de la riqueza mientras el militarismo prusiano, el convulso republicanismo francés y el industrioso imperio victoriano británico ven en las teorías de Karl Marx y sus seguidores entre la clase obrera un serio enemigo a
considerar por cuanto las teorías socialistas socavarían no sólo la sociedad sino todo el sistema de control y dominio de la burguesía industrial sobre el resto de la ciudadanía del mundo industrializado.
 
El autor logra a lo largo de las páginas mostrarnos el retrato vital de un hombre cuyos pensamientos han influido desde entonces en la vida de millones de personas siendo venerado por unos como un mesías y por los otros como la auténtica encarnación del mismísimo Satanás...
Pero tras la vida del pensador, el padre, el amigo y el abnegado luchador por los derechos sociales de la masa obrera, destaca de fondo la protectora, abnegada y sacrificada figura tras todo gran hombre: Jenny Marx, que sacrificó sin llegar a renegar un futuro como dama de la alta sociedad prusiana, que amén de la esclavitud del hogar y criar sus retoños se convierte en secretaria...
Aunque la contraportada es de las más parcas a la hora de dar datos del autor que nos hemos encontrado hasta ahora, comentaros que
Francis Wheen es escritor y periodista de prensa, radio y televisión. Fue propuesto para el Premio Whitbread por una biografía de Tom Driberg, datos del año de la edición (2000) y es de suponer que en Internet encontréis más datos sobre él.
 
Y sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 
Orígenes...
Hirschel, padre de Karl, era propietario de varios viñedos en la región del Mosela, y miembro moderadamente próspero de la educada clase media. Pero, además, era judío. Aunque nunca se llegaron a emancipar por completo bajo el dominio francés, los judíos renanos habían saboreado lo suficiente libertad como para anhelarla en mayor medida. Cuando Prusia arrancó a Renania de las manos de Napoleón, Hirschel hizo una petición al nuevo Gobierno para que pusiera fin a la discriminación legal contra él y sus `compañeros en la fe´. Todo fue en vano: en 1812 se publicó un edicto prusiano contra los judíos, en el que se les excluía de los cargos públicos y de la práctica de las profesiones liberales. Como no quería aceptar las penalidades sociales y económicas que suponía ser un ciudadano de segunda clase, Hirschel nació de nuevo con el nombre de Heinrich Marx, alemán patriótico y cristiano luterano. Su judaísmo hacía mucho que era tan solo un accidente heredado, más que una fe profunda y sincera. (`No recibí nada de mi familia- dijo- excepto, debo confesar, el amor de mi madre.´) Desconocemos la fecha de su bautismo, pero con seguridad ya se había convertido al nacer Karl: los registros oficiales nos muestran que Hirschel empezó a trabajar como abogado en 1815, y en 1819 quiso celebrar la nueva respetabilidad alcanzada por la familia trasladándose de su piso alquilado de cinco habitaciones a una casa de diez, con jardín, cerca de la antigua puerta romana de la ciudad, la Porta Nigra.”
 
Un impetuoso joven...
Muchas veces Marx fue acusado de ser un bravucón intelectual, especialmente por parte de aquellos que caían bajo la fuerza de sus invectivas. (Una de sus diatribas contra
Heinzen, publicada en 1847 alcanza casi las treinta páginas.) Sin duda le encantaba su talento para la violencia verbal. Su pluma, como señaló con admiración un amigo, era lo que el 'stylus' era originariamente en manos de los romanos: un instrumento afilado de acero, para escribir y para apuñalar. `la pluma es la daga que ha de llegar certera al corazón´. Heinzen, más que una daga, pensaba en una batería de artillería -lógica, dialéctica, conocimientos- utilizada para aniquilar a cualquiera que no estuviera totalmente de acuerdo con él. Marx, decía, quería `matar mosquitos a cañonazos´. Sin embargo no se puede admitir la acusación de bravucón. Marx no era cobarde, y no se dedicaba a atormentar a aquellos que no podían contraatacar: su elección de las víctimas revela una valiente temeridad, que explica por qué pasó la mayor parte de su vida adulta en el exilio y en aislamiento político.”
 
Engels bajo sospecha de las autoridades francesas...
Estos ruidosos debates atrajeron pronto la atención de Gabriel Delessert, director de la policía en Francia. Cuando a Engels le llegaron noticias de que se podría dictar orden de expulsión contra él y Ewerbeck, decidió mantenerse alejado de la Liga hasta que el revuelo remitiese. `Estoy en deuda con Monsieur Delessert por algunos deliciosos encuentros con las ' grisettes' (mujeres trabajadoras francesas, sobre todo modistillas) y por momentos de placer -confesaba pícaramente- , ya que quería aprovechar al máximo los días y noches que bien podían ser los últimos en París´. Tras satisfacer sus apetitos carnales pasó una semana en Sarcelles en casa de Karl Ludwig Bernays, antiguo director de Marx en ' Vorwäts!', pero halló el ambiente intolerablemente fétido: `El hedor es como el de cinco mil camas de plumas, multiplicado por la emisión de innumerables pedos, consecuencia de la cocina austriaca a base de verduras´. También escribió un panfleto satírico `plagado de chistes obscenos´ sobre Lola Montes, la bailarina española cuya influencia sobre el rey Luís de Baviera era causa de divertido escándalo para Marx y para Engels. Ningún editor lo aceptó, y el manuscrito desapareció hace mucho tiempo.”
 
Exilio en Londres...
Durante sus treinta y cuatro años en Londres sólo hubo dos ocasiones en que Marx buscó empleo remunerado. En una carta de 1852 a Joseph Weydemeyer, que por
entonces vivía en Estados Unidos, nos habla de un `barniz laca recientemente inventado´ del que le había hablado su nuevo amigo, el coronel Bangya, un misterioso exiliado húngaro que luego resultó ser agente encubierto de la mitad de los monarcas de Europa. Weydemeyer debería reservar un puesto en la Exposición Industrial Internacional de Nueva York, donde los clientes se quedarían tan deslumbrados por el invento que `le puede hacer ganar mucho dinero con rapidez´ y, por supuesto, enviar unos buenos beneficios para sus socios de Londres. `Escríbame enseguida, diciéndome todos los detalles de los gastos que tenga´, le aconsejaba Marx. Nunca volveremos a oír de este barniz mágico, que parece haber seguido el mismo destino que el ingenioso artilugio de Weitling para fabricar sombreros de paja para señoras. Diez años después, cuando sus deudas eran más espantosas que nunca, Marx pidió desesperadamente un empleo de administrativo en los ferrocarriles, pero fue rechazado por su ilegible caligrafía.”

 
Interpretaciones de “El capital”...
Esto parece una invitación para juzgar su obra maestra según normas científicas. Pero, atención: está hablando de `apariencia engañosa´, un tema que no está limitado a una materia existente como la economía política, la ciencia antropológica o la historia. Como Marx señala:`A primera vista, una mercancía parece ser una cosa trivial, de comprensión inmediata. Su análisis demuestra que es un objeto endemoniado, rico en sutilezas metafísicas y reticencias teológicas´. Él admiraba la metodología objetiva, exenta se sentimentalismo, de Ricardo y de Adam Smith: en realidad, los aspectos de ' El capital' que a menudo más se suelen ridiculizar en la actualidad -como la teoría del valor-trabajo- se basaban en aquellos economistas clásicos y eran la ortodoxia imperante en la época. Con todo, creía que, a pesar de todos sus logros, `la ciencia burguesa de la economía había alcanzado el límite más allá del cual no podía pasar´. Las mediciones empíricas nunca podrían cuantificar el coste humano de la explotación y de la alienación.”
 
Bakunin y su amigo...
Por supuesto, aún seguía la amenaza de Mijail Bakunin, que observaba a la Internacional, herida y renqueante, como una hiena hambrienta contempla su comida. Estaba intrigando con más determinación que nunca junto a su nuevo secuaz, Serguéi Necháyev, un loco anarcoterrorista ruso llegado de Suiza en 1869. Bakunin, que no se quedaba atrás en sus fantasías, se horrorizó al jactarse Necháyev de haber organizado una red de células revolucionarias en toda Rusia, así como ante el espectacular relato de una huida de la fortaleza de Pedro y Pablo en san Petersburgo. Aunque la mayoría de estas historias eran pura ficción, el ansia de violencia de Necháyev sí era auténtica: antes de huir de Rusia había asesinado a un compañero estudiante en San Petersburgo, aparentemente sin más razón que como demostración de lo que era capaz de hacer. Después de unirse a Bakunin, publicó una serie de incendiarios artículos y proclamas, aparentemente de `la Internacional´, advirtiendo acerca de la cólera que habría de desatarse.”
 
Marx y Darwin...
En realidad, el único contacto del que se tiene noticia entre estos dos sabios victorianos fue la indudablemente auténtica carta de reconocimiento de 1873, que Marx enseñó orgulloso a sus amigos y a su familia como prueba de que Darwin consideraba ' El capital' una `gran obra´. Pero el libro en cuestión, que aún está en un estante de Downe House, en Kent, nos dice algo tristemente diferente. No contiene ninguna de las notas a lápiz con las que Darwin habitualmente adornaba todo lo que leía, y sólo las primeras 105 páginas del volumen de 822 han sido cortadas para abrirlas. Hay que concluir que no hizo más que echar un vistazo a los dos primeros capítulos antes de enviar su nota de agradecimiento, no volviendo a mirar el no deseado regalo (enviado por Marx) nunca más.”


 
Biografía honesta que huye del adoctrinamiento más o menos camuflado para ver un hombre de su tiempo: bohemio aburguesado orgulloso de emparentar con la aristocracia prusiana, pensador sensible a los cambios de la sociedad de un mundo industrializado, analista de un sistema basado en el trabajo asalariado y la producción de bienes de consumo, cachondo mental mal interpretado que era rusófobo, consideraba al proletariado inglés aspirantes a ser burgueses, odiaba el carácter francés de los obreros franceses y bohemio furunculoso donde a través de su biografía se nos muestra a la vez como no podía ser de otra forma aquel mundo que le tocó vivir...
 
Lectura recomendada a inquietos de justicia social, jóvenes estudiantes de economía, amantes de las biografías y para turnos de noche, veladas en la sala de espera de urgencias o simplemente tratar de comprender cómo después de la URSS y el PCCh aún hay jóvenes que tratan de ser los nuevos intérpretes del legado intelectual de un tipo que vio el peligro del comunismo, de la producción para el consumismo pero no previó los totalitarismos que tanto odiaba por intérpretes de su obra pero sí que intuía que el obrero aspirará a ser burgués...
Podéis regalarlo a la suegra o mejor que os vea con él bajo el brazo, que momentos de risas y cuchufletas con la vieja pensando que nos hemos vuelto marxistas e igual socializamos sus ingresos de la pensión en la república de su casa, lo cual es una idea digna de ser soviética.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Libro: Viaje al futuro del imperio
– La transformación de Norteamérica en el siglo XXI-
Autor: Robert D. Kaplan
Editorial: Ediciones B, S. A.
Traducción: Josefina Ruiz
Edición: 1ª edición marzo 1999
 
Vuelven las calles de EEUU a violentarse por motivos raciales y tiroteos que nos dejan estupefactos, tal vez porque fuera de EEUU opinamos que el racismo está desterrado y hace mucho tiempo que el resto del orbe no siente la frontera: un nuevo horizonte donde empezar una nueva vida y el espíritu de superación para fundar una comunidad...
 
Así que se hacía necesario visitar el escenario y sus gentes, su sociedad y sus anhelos de un país que ejerce un liderazgo mundial fuera de sus fronteras como paradigma de la democracia, las libertades políticas y la movilidad social por méritos y el trabajo. Mas dentro de sus fronteras, donde sigue vigente el espíritu fronterizo, es visto desde la lejanía de la costa este como un poder imperial que trata de limitar la libertad individual y los impuestos recaudados son gestionados por políticos ajenos a la realidad de los estados nacidos después de la guerra de independencia contra el imperio británico...
 
Hemos escogido para ello un libro de 1998 en su edición inglesa por parte de un escritor viajero que trataba de encontrar respuestas viajando por los estados donde se ve a Washington como una capital ajena, donde la inmigración hispana, latina para la misma, está sustituyendo junto con la asiática, la llegada de afroamericanos que se dio con la industria en otros estados en una nueva industria y revolución digital.
 
El autor recopila testimonios de los habitantes y se acojona, un poco emparanoiado y papanatas, vislumbrando un futuro donde los estados de la costa oeste se articulen en un eje norte-sur desligándose de la Unión y formando una nueva entidad etnográfica y económica con estados de EEUU, México y Canadá.
 
Teme el autor a medida que visita ciudades que se creen dos modelos: ciudades estado que se autogestionan y suburbios que anulan el centro histórico y comercial en otros. Con ciudadanías donde unos disfrutan de trabajos bien remunerados y que no quieren que sus impuestos se dediquen a mantener subsidios para vagos, otra donde los tejados de chapa y electrodomésticos en el exterior viven en zonas degradadas social y económicamente y donde los subsidios sociales son vitales...
 
Según datos de la contraportada y referentes a 1999, Robert D. Kaplan, es autor de otros cinco viajes centrados en temas de política internacional y donde un par de ellos llegaron a best-séllers siendo incluidos por el New York Times entre los mejores libros de 1993 y 1996: Fantasmas balcánicos y Viaje a los confines de la Tierra.
Parca en datos la contraportada como habréis observado pero en Internet seguramente encontréis más y actualizada información. Dejamos sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 
 
El inicio del viaje...
Porque Leavenworth simboliza la frontera. En su calidad de principal fuerte del Oeste, el lugar del que salió el primer grupo de colonos blancos que se afincó en territorio indio, fue el punto de partida de lo que más tarde recibiría el nombre de `Destino Manifiesto´. Fue el campamento base desde el que se exploró el Gran Lago Salado de Utah y el río Columbia de Oregón. A unos doce kilómetros al oeste de Fort Leavenworth se bifurcaban los caminos recién abiertos que conducían a Oregón y Santa Fe. En dicho lugar, y rodeado de carromatos hasta donde alcanzaba la vista, estableció su primer contacto con el oeste un joven de Illinois llamado James Hickok, más conocido como Búfalo Bill. Fort Leavenworth fue el campamento base desde el que partieron las tropas que participarían en la guerra contra México y las que se dirigieron a pie hasta Little Big Horn.”
 
 
Ciudad de raza blanca buscando San Luis...
Para empezar, estaba Clayton, donde me alojé, un centro financiero y de alta tecnología de clase media-alta con predominio de población de raza blanca. Está situado

estratégicamente junto a una carretera interestatal e integrado por edificios angulosos fabricados a base de aleaciones de cromo y restaurantes cuya decoración y cocina eran tan eclécticas que no pertenecían a ningún sitio concreto: en uno de ellos me sirvieron ensalada griega, pescado `elaborado al estilo de Costa Rica´ y pasta. A pesar de sus relucientes bloques de oficinas, Clayton no ha sido urbanizado de manera coherente. Como un inmenso tablero de ajedrez en el que faltan muchas piezas y abundan los espacios solitarios azotados por el viento, Clayton no se diferencia en nada de Overland Park, Kansas; Bethesda, Maryland; Tysons Corner, Virginia; y de una infinidad de áreas residenciales de alta tecnología que conocía bien: con aquellas panorámicas repetitivas de calles anchas desprovistas de árboles, aparcamientos con multitud de plantas y lujosos centros comerciales. Dos tercios de los complejos de oficinas de reciente construcción se encuentran en dichas ciudades. Me sentí como si no hubiera llegado a ninguna parte.”

 
 
Sur de California...
Durante el viaje hacia el sur, con destino a San Diego y Tijuana, tuve la oportunidad de contemplar una mezcla de los escenarios típicos de la California meridional: refinerías de petróleo y zonas industriales, inmensas extensiones de caravanas, parcelas separadas por placas de Pladur y numerosas buganvillas que trepaban por las paredes y los surtidores cercanos; lujosas áreas residenciales con campos de golf y paisajes de diseño; centros comerciales a los que sólo se podía accederse por medio del automóvil; campos de aguacates situados junto al desierto; colinas empinadas cubiertas de césped perfectamente cortado que servían de antesala a la espectacular vista marina de San Clemente, donde Nixon instalaba durante el verano su Casa Blanca particular. Dos mujeres de habla hispana sentadas detrás de mí se pasaron todo el viaje charlando en voz baja sobre la familia que tenían en Idaho. Al cabo de tres horas de haber salido de Los Ángeles apareció ante mi vista el complejo de oficinas de Lockheed Martin, que anunciaba la presencia de San Diego, cuya estación de ferrocarril con aspecto de misión española era tan limpia y bonita como la de Los Ángeles.”
 
 
Tejas...
Un cartel grande con la forma de Tejas nos dio la bienvenida. Ya no había ni siquiera hierba marchita, sólo una extensión de tierra llana esperando a que empezara a crecer el sorgo y el algodón, semejante a un aparcamiento vacío interminable. En medio de aquella austeridad lunar, los rótulos de la carretera parecían mayores de lo que realmente eran: BISTEC DE PRIMERA, ¡EN SERIO!; ¡TARTA CASERA!; BOTAS Y TEJANOS; POSADA CAMELOT, HABITACIÓN 29 DÓLARES... Cuando los carteles de este tipo comenzaron a ser numerosos, uno de menor tamaño nos anunció que habíamos llegado a Amarillo. No tardé en ver más concesionarios de coches juntos que en ninguna otra parte, todos exhibiendo enormes banderas de Estados Unidos. Aunque la insignia estadounidense pueda puntuar el avance del continente hacia el futuro, la cuestión, por supuesto, es qué va a representar: ¿una democracia saludable, una oligarquía empresarial que se pone adornos de democracia, una caricatura extremista del destino que los Padres Fundadores trazaron para las milicias y demás individualistas aislados?
 
 
Canadá...
Sin embargo, mientras la inhóspita tundra impide a la población canadiense desplazarse más al norte, el descarado materialismo de Estados Unidos, junto con sus costumbres desordenadas y los problemas sociales, los frena un desplazamiento hacia el sur. Ese cinturón de población de 150 kilómetros de ancho que se extiende desde el Atlántico hasta el Pacífico, no sólo se ha desarrollado como una comunidad sutilmente peculiar sino que, mientras que a los canadienses, ingleses y franceses no les importaría separarse unos de otros, para inmigrantes de todo el mundo -que ya constituyen la mitad de la población canadiense y dos terceras partes de la de Toronto- la continuidad del país es importante, pues les proporciona libertad ilimitada y oportunidades económicas al tiempo que los protege del implacable e indiferente capitalismo de Estados Unidos.”
 
 
Libro en definitiva para darnos un garbeo por una parte de EEUU aunque hay que tomarse un poco a coña los miedos e incertidumbres de un viajero que en ocasiones parece tener un miedo avernal a afroamericanos, hispanos y asiáticos que trata de encontrar una imagen que le aclare el futuro...
Visto ahora el futuro ha deparado que vino el 11-S y los latinos como antes los afroamericanos se han ganado con sangre su derecho de ciudadanía, EEUU sigue siendo líder mundial y las calles de las ciudades siguen ensangrentándose en tiroteos con abusos de autoridad y racismo, la industria digital hace florecer poblaciones y si le choca ver suburbios que degradan el centro puede darse una vuelta por París, por poner un ejemplo, y visitar las ciudades periféricas.
 
Lectura para amantes de viajes y planificar rutas, votantes de PODEMOS que se reafirmen en su anti capitalismo y a la suegra mejor no dárselo porque es algo tocho el libro e igual nos lo tira a la cabeza en uno de sus arrebatos de ira cuando volvemos de sellar la cartilla del paro sin encontrar ofertas acordes a nuestros méritos, que según ella siempre son insuficientes...

martes, 9 de diciembre de 2014


 

Libro: Lincoln

Autor: César Vidal
Editorial: Acento Editorial
Edición: 2002
 

Hay políticos que pasan a la historia, la histeria y el imaginario colectivo que sin que sepamos apenas nada de la persona, sus logros y sus anhelos son universales. Hoy traemos una pequeña joyita que nos acercará a un hombre que todos aprendemos desde niños, sobre todo tras 1945 y el triunfo de la democracia sobre el fascismo de derechas, que el de izquierdas duraría hasta 1989, que luchó por abolir la esclavitud y que fue asesinado tras la guerra civil norteamericana y que sus logros seguirían vigentes cien años después y aún hoy donde la ciudadanía afroamericana aún lucha por salir de los guetos y la miseria...
 
Pero para el público del resto del orbe consumista y el europeo en particular sigue siendo un gran desconocido donde puede servirnos de guía para hacernos una idea de un hombre que creyendo en Dios y en su intervención en las cosas humanas nunca se unió a una congregación, pensaba que ninguna religión debía tener el amparo del Estado y ser todas iguales a sus ojos, que creía firmemente que la joven constitución de la joven nación consagraba a todos los seres humanos el derecho inalienable a ser libre, a progresar socialmente mediante los méritos del trabajo y que el color de la piel no constituye motivo de esclavitud en la democracia...
 
César Vidal es historiador, doctor en Historia Antigua (UNED), en Filosofía y en Teología (Logos University, EEUU) y licenciado en Derecho (Universidad Complutense de Madrid). Ha escrito numerosos libros sobre historia antigua y contemporánea, así como sobre judaísmo, cristianismo e historia de las religiones, y es colaborador habitual en distintos medios de comunicación.
 

 

Datos de 2002 y sacados como es habitual de la contraportada, ya sin más unos breves pasajes que os animen a su lectura acercándonos someramente a su biografía que sin ser densa y profusa sí nos traza el autor los rasgos fundamentales y vivencias que forjaron un alma universal:
 

 

Nuevos estados en la Unión, nuevos esclavos...

El 9 de septiembre de 1850, California entró en la Unión como 31º estado, y décimo de

los libres. Texas renunció ese mismo día a sus reclamaciones en el noroeste, pero seguía siendo el estado mayor de la Unión, seguido inmediatamente por California. Nueve días después fue aprobada la denominada `Ley del Esclavo Fugitivo´. El texto fue un éxito clamoroso de los esclavistas, ya que, en virtud de dicha ley, cualquier negro podía ser reclamado como esclavo en virtud unicamente de una declaración jurada del supuesto dueño o de su representante. El negro, por el contrario, no podía prestar testimonio y se veía privado del juicio por jurado.”

 

Lincoln y la esclavitud...

"Lincoln no confiaba en ver el final de la esclavitud en el curso de su vida, tal y como expresó a algunas personas cercanas en aquella época. Sin embargo, consideraba que era su deber contribuir a la llegada de ese momento. El 8 de julio se encontraba en Chicago dispuesto a enfrentarse con Douglas. Al día siguiente, el candidato demócrata pronunciaría un discurso desde el balcón de la casa Tremont que, fundamentalmente buscaba refutar el que con el tema de `Una casa dividida´ había dado Lincoln unos días antes. A juicio de Douglas, las pretensiones de Lincoln de que todos los estados adoptaran un punto de vista uniforme sobre la esclavitud constituían un ataque directo contra la soberanía de los estados y la libertad personal. Por si fuera poco, Lincoln chocaba directamente con lo formulado en la Declaración de Independencia y la voluntad de los Padres Fundadores, ya que el gobierno de Estados Unidos había sido `hecho por el hombre blanco, para beneficio del hombre blanco y para ser administrado sólo por el hombre blanco.”


 

Secesión...

"Sin embargo, a pesar de todas estas consideraciones, los estados esclavistas consideraron la llegada de Lincoln a la Casa Blanca como la culminación de una larga cadena de derrotas. Medio siglo antes, el mayor crecimiento de los estados libres les había privado de la hegemonía en el Congreso. En 1850, el Senado había dejado de ser su feudo particular para convertirse en un lugar donde sólo podían aspirar a mantener un empate indefinido. Ahora, finalmente, la presidencia les era contraria, y con ella no solo se les iría de las manos el poder ejecutivo., sino también el judicial, ya que el nuevo mandatario iría cubriendo las vacantes del Tribunal Supremo con magistrados de simpatías antiesclavistas. En otras palabras, estaban condenados a ser una minoría que podía verse acosada continuamente por la voluntad antiesclavista de los estados del Norte.”


 

Nuevas armas...

Por la tarde llegaron las nuevas de un enfrentamiento llamado a tener una resonancia histórica. El `Monitor´ y el `Virginia´ se habían enfrentado en un combate que había

durado dos horas. El navío unionista estaba peor armado que su adversario del Sur, pero había aprovechado con enorme habilidad su capacidad de maniobra y evitado de esa manera el verse dañado por su espolón. Aunque una granada había golpeado el puente del `Monitor´, provocando una ceguera temporal en el capitán de la nave, lo cierto es que no había dejado de combatir, e incluso había logrado hacer saltar algunas de las planchas acorazadas del barco sureño. Finalmente, el `Virginia´ se había retirado hacia Norfolk al comprender que no podrían forzar la derrota de los unionistas.”

 

Lincoln promulga la Proclama de Emancipación...

La promulgación final de la Proclama de Emancipación provocó un verdadero vendaval de reacciones, y ciertamente no puede decirse que resultaran por lo general positivas. Los radicales consideraron que se trataba de un texto alicorto que no encarnaba de manera la justa necesidad de emancipar a los esclavos; los demócratas del Norte tacharon a Lincoln de hipócrita, ya que después de afirmar que la guerra que se combatía sólo pretendía mantener la Unión, ahora quedaba de manifiesto que tenía también fines abolicionistas; los ciudadanos de los estados fronterizos temieron un estallido de violencia racial de horribles consecuencias, y finalmente, los nacionalistas sureños gritaron a los cuatro vientos que no se habían equivocado al advertir de cuáles eran las verdaderas intenciones de Lincoln y del partido republicano. Si el sur deseaba sobrevivir, no tendría otra salida que la de continuar el combate hasta el final por su independencia.”


 

Conclusiones bélicas tras la guerra...

Si la mortandad resultó tan elevada, se debió, sin ningún género de duda, a los avances

de la tecnología militar. En los combates marítimos y fluviales, los cañones adquirieron una mayor potencia y radio de tiro. En los terrestres, el ferrocarril y el telégrafo fueron objeto de un uso extraordinario, que Europa no conocería -y ni siquiera entonces con tanta profusión- hasta la guerra franco-prusiana de 1870-71. pero, sobre todo, mejoró considerablemente la potencia de fuego de las armas. Poco a poco, el fusil fue cediendo terreno ante el rifle, lo que significó que un soldado medio empleaba menos tiempo en cargar y disparar, pero también que su radio de tiro pasaba de algo más de setenta metros en un día claro a prácticamente quinientos. Por si fuera poco, la bala habitual, conocida como `minnie´, mejoró considerablemente la posibilidad de herir o matar al adversario. De hecho, la bala `minnie´ tuvo un efecto directo en la caída de las cargas con bayoneta y arma blanca -y de las bajas causadas por ese tipo de armas- hasta una proporción insignificante. Todavía más. La bala `minnie´ convirtió buen número de batallas indecisas, porque el bando vencedor -especialmente si se trataba del confederado- obtenía la victoria a un precio elevadísimo de hombres."

 

La triste realidad tras su asesinato...

"A doce años de la derrota en la guerra civil -una derrota que había significado el final de la esclavitud y el inicio de una era de esperanza en el terreno de la igualdad de derechos civiles sin tener en cuenta la raza-, los antiguos confederados habían logrado consolidar para sus estados un sistema social en el que los negros se veían desprovistos de prácticamente todos sus derechos como ciudadanos. La victoria había sido fruto de una siniestra combinación de ilegalidad, radicalismo y corrupción republicanos, sumada al nacionalismo, el rencor, la práctica de la violencia y el miedo de los blancos sureños. Muy probablemente, semejante resultado no habría sido posible de haber concluido Lincoln su segundo mandato y haber podido llevar a cabo su polñitica de cierre de las heridas causadas por la guerra. Sin embargo, tal posibilidad quedó radicalmente segada por el disparo de John Wilkes Booth, que, paradójicamente, no cometió un crimen inútil. De hecho, el asesinato de Lincoln permitió que la Confederación obtuviera una victoria política final después de haber sido derrotada en los campos de batalla.”


 

Historia apasionante de un hombre y un político apasionante, con dramas en la intimidad, estadista como hombre público y que de no haber sido asesinado igual se hubiera erradicado la segregación racial pero conociendo el percal de la política igual hubiera sido negada su importancia alegando que era un lunático que hablaba con Dios en sueños y tomaba las decisiones basadas en esos delirantes contactos con el Creador..
Muy recomendable para conocer una etapa histórica que ha dado lugar a histerias en turnos de noche tranquilos, horas extras nocturnas al calor de la caldera sin jefes en lontananza, lectura reposada de mesita, de estancias hospitalarias y para la suegra que se entere de una puta vez que aunque comamos de su sopa boba, nos tenga en el mismo concepto que un talibán tiene de una musulmana casquivana y nos trate como a negros cuando toca fregar, que la esclavitud ya no existe en el mundo civilizado, que en el otro persiste.

lunes, 1 de diciembre de 2014

 

Libro: Las tres Españas del 36

Autor: Paul Preston
Editorial: Plaza & Janés Editores, S. A.
Edición: Sexta edición; febrero, 1998
 

Traemos de nuevo el escenario de la guerra civil española, primera batalla de la II Guerra Mundial, de la mano de un hispanista que despierta odios y pasiones, el a veces inefable de Paul Preston que es una buena óptica para observar el solar hispano del siglo XX.
Partiendo de la premisa de que hubo tres España, los afines a la sublevación militar, los afines a la República y en medio la gran masa que, simpatizando o no con unos y otros, aún esperaba que la cosa pudiera arreglarse sin renunciar a sus ideales y sin llegar a los estragos que se llegaron por ambas partes y donde la culpa fue de todos pero todos decían querer arreglar las cosas...
Del primer tercio el autor escoge a Francisco Franco, José Millán Astray y José Antonio Primo de Rivera. Afines a la República Manuel Azaña, Indalecio Prieto y Dolores Ibárruri. Como tercera España a Pilar Primo de Rivera, Salvador de Madariaga y Julián Basteiro.

 

Lejos de panfletos más o menos doctrinarios, Preston logra con ágil pluma apasionarnos con las biografías de los distintos protagonistas pero situándonos sin medias tintas en los ámbitos vitales de cada uno que terminan encontrándose todos ellos en el cruel escenario y destino común de la guerra...
Paul Preston (Liverpool, 1946) es catedrático `Príncipe de Asturias´ de historia contemporánea española, y director del Centro Cañada Blanch para el Estudio de la España Contemporánea de la London School of Economics & Political Science. Educado en Liverpool y en la Universidad de Oxford, de 1973 a 1991 fue sucesivamente profesor de historia en la Universidad de Reading, Inglaterra; en el Centro de Estudios Mediterráneos, de Roma; y en el Queen Mary College de la Universidad de Londres, donde ganó la cátedra de historia contemporánea en 1985, pasando a la London School en 1991. Analista de asuntos españoles en radio y televisión tanto en Gran Bretaña como en España, colaborador de diversos periódicos y revistas. Autor de varios libros en 1986 le fue otorgada la Encomienda de la Orden del Mérito Civil, y en 1994 fue elegido miembro de la Academia Británica. Con ' Las tres Españas del 36' ha obtenido el Premio ASÍ FUE 1995, otorgado por Plaza & Janés.

 

Impresionante curriculum y datos del año de edición sacados como siempre de la contraportada aunque en Internet encontrareis abundante información de Paul Preston.

 

Y sin más unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 
Franco...
En 1937, hablando de la muerte de José Antonio Primo de Rivera, le comentó a su cuñado su convicción de que el líder falangista estaba en manos de los rusos, `y es posible que éstos lo hayan castrado´. En noviembre de 1937, conversando con un corresponsal de `La Prensa´, de Buenos Aires, le sugirió que visitara Asturias `y encontrará muchachas de quince y dieciséis años, cuando no de menos edad, atropelladas y encintas: hallará ejemplos constantes de amor libre, atropellos odiosos, muchachas que decían requisadas por tal o cual jefe ruso, y otras infinitas pruebas de barbarie´. En los años cincuenta urgió a una delegación de Sociedad Española de Autores a que emularan las obras de Calderón, que mostraban cómo restaurar el honor con `el detergente de la sangre´.”
 
Millán Astray...
Después de la guerra civil, la vida de Millán Astray empezó a languidecer de forma inevitable. Hasta cierto punto, había podido librar las batallas por interposición y revivir la adulación que le rodeaba en Marruecos. Durante un tiempo continuó haciendo giras de propaganda y manteniendo vivo el recuerdo de la guerra. En el verano de 1939 visitó un seminario jesuita en Granada. Como solía hacer, entusiasmó a su público al hablar tanto de las glorias a la reciente `cruzada´ como del imperio por venir. Acabó su interpretación ordenando a los estudiantes de teología que hiciesen el saludo fascista y cantaran con él. Cantaron , pues, el `Himno de la Legión´, el `Cara al Sol´de la Falange y, finalmente, pidió: `Ahora, el de vuestro san Ignacio, el capitán, pero también brazo en alto, a lo fascista´, y dirigió una ferviente interpretación de `Cantemos al amor de los amores´. Cuando salía, un estudiante se acercó y le dijo: `Mi general, le vi una vez desde las trincheras, he hecho la guerra durante los tres años, ¡a sus órdenes!´. Millán tiró de la cartera, sacó mil pesetas -¡de entonces!- y repuso: `Toma, para que te emborraches´.”
 
José Antonio Primo de Rivera...

 

Franco y José Antonio volvieron a encontrarse en febrero de 1936, en casa del padre y los hermanos de Ramón Serrano Suñer. Justo antes de las elecciones del Frente Popular, a mediados del mismo mes. José Antonio discutió apasionadamente a favor de un golpe militar que estableciera un gobierno nacional contrarrevolucionario. Sus encantos no influyeron en Franco, quien se mostró cautelosamente evasivo y divagó interminablemente. El general consideraba a José Antonio un peligroso aficionado y no tenía ninguna intención de involucrarse en una conspiración con él, pero como no podía ser de otro modo, no lo dijo claramente. José Antonio se sintió amargamente desilusionado e irritado, y comentó más tarde: `Mi padre, con todos sus defectos, con toda su desorientación polñitica, era otra cosa. Tenía humanidad, decisión y nobleza. Pero estas gentes...´.”
 
Pilar Primo de Rivera...
Con objeto de hacer valer su autoridad sobre Mercedes Sanz Bachiller, Pilar visitó Valladolid el 9 de diciembre, acompañada de Manuel Hedilla, jefe provisional de la Falange. Poco después, el Auxilio de Invierno se incorporó formalmente al partido. En el primer Consejo Nacional de la Sección Femenina, que tuvo lugar en Salamanca y Valladolid entre el 6 y el 9 de enero de 1937, Pilar Primo de Rivera anunció la creación de la Delegación Nacional de Auxilio de Invierno con ella misma de delegada nacional, y todas las jefes provinciales de la Sección Femenina como delegadas provinciales de Auxilio de Invierno. Aunque teóricamente quedaba bajo la jurisdicción de la Sección Femenina, Auxilio de Invierno era prácticamente independiente. A diferencia de la primera, esta última organización no era sólo de mujeres, y Martínez Bedoya -cuya relación con Mercedes Sanz Bachiller estaba convirtiéndose en algo más que colaboración política-, desempeñó un importante papel. Dada su amistad con Onésimo Redondo y su importancia en las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista, Bedoya era objeto de considerable recelo por parte de Pilar. Además, había dejado la Falange en enero de 1935, junto con Ramiro Ledesma Ramos, en protesta por el creciente poder de José Antonio.”
 
Salvador de Madariaga...
Durante la Segunda Guerra Mundial se consagró a propagar tanto la causa de los aliados como la del restablecimiento de la democracia en España. Había perdido todos sus bienes en Madrid, no durante la guerra, sino cuando las `fuerzas del orden´ de Franco llegaron a la capital. Madariaga emitía semanalmente un programa en español por la BBC dirigido a América Latina, tarea en la que continuó durante nueve años. También hablaba en castellano por el servicio español de la Radiodiffusion Française de las Fuerzas Francesas Libres, así como en francés para Francia. A largo plazo, sus escritos y emisiones tuvieron mayor impacto en España que sus esfuerzos para crear un gobierno alternativo a Franco capaz de suscitar el apoyo aliado.”
 
Julián Basteiro...

Su postura como silencioso pero crítico espectador del gobierno republicano desconcertó a muchos socialistas. Durante los últimos meses de la guerra, un grupo de estudiantes socialistas, que eran soldados del Ejército Español, le visitaron con la esperanza de obtener algún aliento de su parte. Entre ellos se encontraba el joven Enrique Tierno Galván, futuro alcalde socialista de Madrid. Éste describió su visita a la casa de El Viso: elegantemente vestido como siempre, un hosco Besteiro les recibió en su estudio, pulcramente ordenado, cuyas superficies de madera estaban brillantes. Escuchó en silencio mientras los jóvenes socialistas exponían sus afirmaciones sobre la posibilidad de seguir resistiendo, pues lo que habían oído sobre la represión franquista en las ciudades capturadas lo hacían crucial. Respondió a regañadientes que no estaba de acuerdo, pero que no se veía capacitado para decir más. Cuando llegase la hora de hablar, hablaría. Su seguridad le dio a Tierno la impresión de que creía albergar un objetivo mayor.”

 

Manuel Azaña...
La preparación de Azaña para la vida pública no tenía precedentes en los políticos activos españoles. Como perteneciente a la Generación del 98, había estudiado y escrito sobre literatura española, sobre los problemas de España, sobre el militarismo y el caciquismo. Leyendo y reflexionando constantemente, había llegado a una concepción completa de la reforma racional de España. Lo que dejaba perpleja y enfurecía a la derecha -y en particular a Franco-, era que su visión intelectual despertara suficiente apoyo popular para convertirse en una amenaza. Con sus lecturas y sus viajes, Azaña había llegado a la conclusión de que la modernización de España exigía que el aparato del Estado impusiera su voluntad lo mismo al militarismo que a las órdenes religiosas. Tenía también ideas inequívocas acerca de la reforma agraria, no como una preocupación revolucionaria, sino como un deseo humanitario de que los jornaleros sin tierra no se murieran de hambre en el campo. Estas ideas habrían sido inocuas si Azaña no hubiese pasado de la oscuridad al Ministerio de la Guerra, en abril de 1931, y a la presidencia del Consejo de Ministros a mediados de octubre de 1931, como resultado de su intervención en el debate sobre los artículos constitucionales referentes a la religión.”
 
Indalecio Prieto...
La vida de Prieto fue, en sus comienzos, trágica y dura. Su padre, Andrés Prieto Alonso, un impecable funcionario municipal, tenía cincuenta y nueve años cuando nació su hijo. Su primera esposa, Josefina Martínez Orvid, había fallecido a los sesenta años, en 1881. Apenas un año más tarde, Andrés Prieto, con gran pesar del resto de su familia, se casó con Constancia Tuero, de veintiséis años y embarazada de cuatro meses. Constancia había sido la criada de la familia y había dado ya a Andrés un hijo ilegítimo, Ramón. El 30 de abril de 1883, cinco meses después de la boda nació en Oviedo Indalecio Prieto Tuero. Al cabo de año y medio, vino al mundo su hermano Luis Beltrán. La criada se había convertido en señora de la casa y tenía una criada a su disposición, prueba de que la familia vivía con cierta holgura.”
 
Dolores Ibárruri...
Julián fue detenido tras la huelga revolucionaria de agosto de 1917. Dolores se encontró sola con la pequeña Esther, nacida el 29 de noviembre de 1916, y la noticia de la revolución rusa de octubre de 1917 representó para ella una luz de esperanza. En 1918, cuando le pidieron que redactara un artículo para El Minero Vizcaíno, utilizó el seudónimo Pasionaria, flor que eligió no como referencia a su carácter sino por el hecho de que el artículo se publicaba en Semana Santa. Tanto Dolores Ibárruri como Julián Ruiz estaban entre los vascos que abandonaron el socialismo para afiliarse al Partido Comunista de España, fundado en 1921, y ella pronto fue elegida como miembro del Comité Provincial de Vizcaya.”
 
Excelente libro para acercarse un poco a personajes de la reciente histeria española que atrapados en su tiempo, donde la democracia era la alternativa al fascismo de derechas e izquierdas y a los que la guerra y la violencia política de la época les pilló en bandos contrarios pero siendo compatriotas, vivencias y vicisitudes donde salvo la figura de Franco, el resto fue condenado al ostracismo o al culto propagandístico que han solapado su vida y hechos...
Ideal para todo tipo de ciudadanía interesada en ver los perfiles humanos y políticos que aún se repiten en estos días de zozobra consumista, gritos independentistas y algaradas democráticas que aspiran a un estado socialista que lleve a una sociedad comunista corregida de los errores de la URSS, como si pudieran...

 

Nada de regalar a la suegra que igual le da un yuyu de melancolía, desempolva el uniforme de la Sección Femenina de la madre y se pone toda chocha a enseñarnos a pelar una naranja con cuchillo y tenedor...

 

¡Cuidadín!

martes, 25 de noviembre de 2014

 

Libro: La Guerra de los Seis Días

Autor: Michael B. Oren
Editorial: RBA Coleccionables, S. A.
Traducción: Mª de la Vega Rodríguez
Edición: 2005
 

Resulta difícil hacer captar a las nuevas generaciones post Guerra Fría tratar de explicar que hubo un tiempo en que Israel como Estado estaba a punto de ser eliminado y que los países árabes estuvieran unidos por encima de diferencias religiosas y políticas, con un Israel actual y el problema de los palestinos convertidos en parias en su propia tierra, un Israel poderoso militarmente y dotado de bomba atómica...

 

Al estado actual de las cosas no se hubiera llegado por una guerra que ha quedado solapada entre la Guerra Fría como conflicto regional y los diversos enfrentamientos armados entre Israel y sus vecinos, pero todo comenzó en 1967 con un líder árabe que tratando de no perder su aureola lanza un órdago apoyado por la URSS mientras Israel se debate entre dar el primer golpe o esperar que los ejércitos árabes que se agolpan en sus fronteras empiecen primero, movimientos diplomáticos en la sombra con unos EEUU y una URSS que no desean enfrentarse por un conflicto regional a la vez que ambos desean afianzar su influencia en Oriente Medio.

 

El autor logra con un estilo ágil, preciso y ameno introducirnos en los días del conflicto mostrando al lector un conjunto general, sin buenos ni malos, simplemente política, diplomacia y músculo militar pero también con las miserias humanas de los protagonistas donde los egos, la apariencia y finalmente el engaño llegaron a la guerra donde Israel cumplió su mayoría de edad como nación y ya se pensaba qué hacer con los nuevos territorios conquistados y la población palestina atrapada entre los refugiados o rehenes en su propia tierra que es la misma que la del Estado de Israel de vigente actualidad ahora que los políticos israelíes discuten la definición política como nación donde en lugar de buscarse soluciones la realidad impone el enfrentamiento por incomprensión de ambas partes.

 

Según la contraportada, Michael B Oren es autor de Los orígenes de la segunda guerra árabe-israelí y ha escrito extensamente sobre la historia de Oriente Medio y diversos asuntos diplomáticos. Doctor en Filosofía y Letras y especialista en estudios de Oriente Medio por la Universidad de Princenton, ha trabajado como director del Departamento israelí de asuntos ínter-religiosos durante el último gobierno del primer ministro Yitzhak Rabin y como consejero de la delegación israelí en las Naciones Unidas. Actualmente (datos de 2005)es jefe de investigaciones del Centro Shalem de Jerusalén.

 

Y sin más, unos breves pasajes que os inciten a su lectura:

 


Cuando los judíos eran los terroristas luchando por tener su propio país...

"Bajo el mandato británico, la Yishuv creció con refugiados de la Europa antisemita -primero de Polonia y después de Alemania-, creándose instituciones sociales, económicas y educativas que en poco tiempo sobrepasaron las facilitadas por Gran Bretaña. En torno a la década de 1940, la Yishuv era ya poderosísima: dinámica,creativa, ideológica y políticamente plural. Acudiendo a modelos tanto de Europa del Este

como del Oeste, los judíos de Palestina crearon nuevos sistemas de explotación agraria (el kibbutz, comunal, y el moshav, cooperativista), una economía socialista viable con sistemas de sanidad nacional, reforestación, desarrollo de infraestructuras diversas, una universidad respetable y una orquesta sinfónica, y para defender todo ello, un ejército secreto de civiles, la Haganah. A pesar de que por prudencia los británicos habían retirado su apoyo a la creación de la nación judía, esta nación era ya un hecho: un estado incipiente y en desarrollo.”


Rivalidades por el poder en Egipto...
"Pero Nasser tampoco podía permitir que ´Amer tomara el mando. Las tensiones entre el presidente y su mariscal de campo eran peores que nunca. Cada vez más temeroso ante una posible sedición, Nasser había intentado emplear a oficiales retirados como fuentes de información sobre la influencia de ´Amer en el ejército. Éste se percató de esta maniobra y rechazó el ofrecimiento de Nasser para nombrarle primer ministro a cambio de concederle su control sobre el ejército. En su lugar, el poder de ´Amer creció hasta el punto de que el ministro de defe3nsa Shams Badran, y el jefe de las Fuerzas Aéreas, Sidqi Mahmud, ambos protegidos suyos, neutralizaron por completo al jefe del Estado Mayor Fawzi, fiel a Nasser. Ahora, con la crisis gestándose en el norte, ´Amer parecía querer que la situación explotara para que aumentara aún más su estatus, dirigiendo el ejército a una gloriosa victoria. Nasser deseaba evitarlo, recobrar sus prerrogativas en casa y tomar la iniciativa en la región, probándoles a los árabes constantemente que él -ni ´Amer, ni Siria- era la mejor defensa contra Israel.”

Estrés del primer ministro israelí...
La intención de Eshkol era decirle al país que el gobierno, aunque se encontraba preparado para responder a cualquier agresión árabe, estaba trabajando con Estados Unidos para resolver la crisis pacíficamente. Eshkol había dormido poquísimo, sufría un doloroso resfriado de pecho y llevaba un cristalino artificial en un ojo, consecuencia de una reciente operación de cataratas, que no dejaba de moverse. Recomponer su maltrecho estado físico fue la condición del guión recibido al entrar en el estudio, un guión que encontró repleto de correcciones y añadidos de última hora, y que ahora debía soltar en directo. El resultado fue una lectura tartamudeante, incoherente, apenas
ininteligible, que los oyentes interpretaron como un signo de agotamiento y de pánico. Pero no sólo confundió a los israelíes el modo de hablar de Eshkol, sino las noticias de que Israel había puesto su destino en las manos de otro país en ligar de confiar en sus propios recursos. `Es sorprendente cómo gente ha sufrido el Holocausto aún esté dispuesta a fiarse así y volver a ponerse en peligro´, escribió Ze' ev Schiff, columnista del diario Ha'aretz. Se dice que, en el Négev, soldados amontonados alrededor de transistores rompieron a llorar.”
 


Defensas egipcias...

"Se podía establecer un balance parecido de los lejanos territorios del sur, en la zona fuertemente fortificada de Umm Qatef, de seis millas de profundidad y dos de anchura.   La primera línea del llamado plan `Conquistador¨ egipcio y sus defensas eran un microcosmos de las defensas del Sinaí: tres despliegues lineales (con sistemas de trincheras, campos de minas, posiciones antitanques y ametralladoras, 80 cañones, 90 tanques y 16.000 hombres) donde el enemigo podría ser aplastado. Vigilando el cruce vital de Abu ' Ageila, que llevaba hacia el interior de la Península, al paso de Mitla y a Isma' iliya, esta plaza fuerte había

resistido repetidos ataques israelíes en 1956, rindiéndose sólo cuando se les acabaron los víveres. Desde entonces, Umm Qatef había sido reforzado por dos poderosos reductos, en la presa de Ruwafa y las cercanías de al-Qusayma. Controlando estas posiciones estaban las tropas de la 2ª División de Infantería que, aunque estaba preparada para el combate, estaba dirigida por el general de división Sa' di Nagib, un político nombrado a dedo más conocido por ser compañero de copas de ' Amer.”


Incidente con el USS Liberty...
"Los Mirage realizaron tres vuelos, bombardeando por completo al Liberty, desde la proa a la popa; posteriormente se contarían unos 800 agujeros en el casco. `Le hemos dado de lleno´, informó Spector, `creo que está echando humo de la chimenea´. El controlador jefe de la IAF, Shmuel Kislev, preguntó dos veces si el barco estaba repeliendo el ataque con fuego antiaéreo, pero los pilotos parecían demasiado ocupados como para responder. Tras tres o cuatro minutos de ataque, con la munición ya agotada, los Mirage abandonaron el lugar para ser sustituidos por un

escuadrón de Mystère. Acababan de regresar de bombardear la infantería egipcia y para esta misión se habían armado de napalm. A pesar de que se trataba de un material impropio para una guerra naval, los Mystère consiguieron descender y soltar sus cargas explosivas. Segundos más tarde, buena parte del puente y de la cubierta estaba en llamas y el barco entero cubierto de humo.”


Represalias árabes tras la derrota...
"El trágico peregrinar de los refugiados palestinos pronto fue eclipsado por las persecuciones de los judíos que tuvo lugar en los países árabes. Cuando se conocieron las noticias de la victoria israelí, masas descontroladas atacaron los barrios judíos de Egipto, Yemen, Líbano, Túnez y Marruecos, incendiando sinagogas y asaltando a sus moradores. Un progromo en Trípoli, Libia, se saldó con 18 judíos muertos y 25 heridos: los supervivientes fueron trasladados a centros de detención. De los 4.000 judíos de Egipto, 800 fueron arrestados, incluyendo los rabinos mayores de El Cairo y Alejandría, confiscándoles también sus propiedades. Las antiguas comunidades de Damasco y Bagdad fueron puestas bajo arresto domiciliario y sus líderes encarcelados y multados. Un total de 7.000 judíos fueron expulsados, muchos tan sólo con una pequeña maleta. Con excepción del presidente de Túnez, Bourgiba, y del rey Hassan de Marruecos, ningún gobernante árabe condenó estos ultrajes. Diversos intentos a instancias de la ONU y de la Cruz Roja para interceder a favor de los judíos fueron rechazados.”
 

Libro apasionante como sólo la historia lo es, ideal para tratar de comprender el presente ahora que los palestinos se han multiplicado, los países árabes, su ciudadanía, reclaman derechos democráticos a la vez que Israel sigue amenazado por sus vecinos y no logra conjugar una nación de judíos y palestinos mientras la barbarie del Estado Islámico se abre paso y se afianza a la vez que occidente mira para otro lado.
Recomendable para turnos de noche tranquilos, vigilias varias, amantes de la historia y de las hazañas bélicas así como para regalar a la suegra que se hará un trabalenguas con los nombres árabes y judíos deparándonos momentos impagables de risas y choteo mientras trata de pronunciar sin que escupa sin querer el dentado postizo...

jueves, 6 de noviembre de 2014

 

Libro: La Guerra de la Independencia

Autor: José Antonio Vaca de Osma
Editorial: Espasa Calpe, S. A.
Edición: 2002
 

Si en algo coinciden todo tipo de pelajes analistas para tratar de comprender el tortuoso proceso de España a la modernidad y siempre por detrás de sus iguales europeos, es que todo empezó a joderse tras la derrota de Napoleón y sus sueños imperiales. Pero mientras sus vecinos europeos se adaptaban a los tiempos y pasaban a monarquías constitucionales, los españoles y las ideas que impulsaban esos cambios, la esencia de la Revolución purgada de sus vicios y pecados, un monarca absolutista y cretino recuperaba el trono apoyado en la Iglesia y la aristocracia...
 
Agradable libro para introducirse en los hechos que llevaron a Felipe VII a ser Rey y que sus súbditos se entregaran a una guerra sin cuartel que vino a ser el Vietnam napoleónico pese a que en las crónicas, como siempre que se es derrotado, los historiadores franceses pasan casi de refilón dando más importancia, cuando es igual, Bailén que la campaña en Rusia.
 
El autor traza en trazos realistas ,que si no breves sí dejan con ganas de saber más, que es lo mejor que puede pasar en un libro para introducirse en un tema. No se deja llevar por opiniones personales y cuando las hay se toleran porque es un libro que se devora con avidez y el estilo nos transporta a los escenarios. Nada farragoso, muy ameno y ágil de lectura, se entronca en la mejor tradición anglosajona de literatura de historia bélica que bebe de otras fuentes y logra engarzar los datos para unirlos en un todo poniendo al alcance de la ciudadanía hechos que de otra forma dormirían en el olvido de los archivos y estanterías de bibliotecas logrando un relato veraz y apasionante para el lector.
 
José Antonio Vaca de Osma, embajador de España, es académico correspondiente de la Historia y de Jurisprudencia y Legislación. Ha desempeñado importantes puestos diplomáticos y múltiples actividades culturales nacionales e internacionales. En 1993 le fue concedido el premio Sánchez Albornoz. Es caballero de las Órdenes de Carlos III, de Isabel la Católica y de la Legión de Honor francesa; comendador de la Orden de Alfonso X el Sabio, de Cisneros, de la Corona de Bélgica, del Mérito de la República Italiana, Gran Cruz del Mérito Civil y medalla de oro de Ávila, entre otras condecoraciones nacionales y extranjeras, civiles y militares. También ha publicado varios libros de carácter político y de actualidad...
Actualidad con datos de 2002 sacados de la contraportada, pero sin más unos breves párrafos que os inciten a su lectura:


 

Carlos IV...

 

¿Qué podría esperarse de aquel hombre robusto y abúlico, de corta inteligencia, falto de interés por los asuntos de Estado, solo pendiente de la caza, de los oficios manuales y de su salvación eterna? Tenía un cierto sentido de la dignidad real, pero no era suficiente como para conservar la fabulosa herencia que recibía. Lo más probable es que aún siendo un buen rey `habría sucumbido a la irresistible corriente que venía del otro lado de los Pirineos´. Desde luego, de lo que fue incapaz fue de marchar a las Españas de Ultramar, como hicieron los Braganza a Brasil, para continuar desde allí la lucha hasta el triunfo que acabó por llegar. Ni capaz tampoco de ponerse al frente de sus ejércitos para resistir al invasor napoleónico, al lado de tantos héroes, unos con estatuas y otros anónimos.”
 
El futuro Fernando VII precoz en conspiraciones...

 

Con el consentimiento y hasta el beneplácito del futuro Fernando VII había circulado por Madrid una colección de hojas volantes, dibujos y aleluyas obscenas, en las que, atacando al valido, se arrastraba por los suelos el honor de los reyes, en especial de la reina. Por si esto no fuera suficiente, allá por los mediados de septiembre, el rey Carlos, que andaba de caza por El Escorial, halló sobre su mesa de despacho una carta anónima. En ella se denunciaba que todo Palacio conocía salvo el el bobalicón del monarca: que su hijo preparaba una conjura contra el valido y, si fuera necesario, también contra los reyes. Hay quien llega a decir que se consideraba la eliminación de María Luisa. Y como resultado se preveía la elevación de don Fernando al trono.”
 


 

Las tropas de Napoleón camino de sitiar Zaragoza...

 

Los franceses estaban al mando del general Verdier, que avanzó por el valle del Ebro, conquistando Logroño, mientras la columna Lefébvre-Desnouettes atacaba en Tudela, yendo desde Alfaro y con Pamplona como objetivo. Con la aguerrida caballería francesa se impuso a los tudelanos que mandaba el marqués de Lazán, hermano de Palafox. Así dejó abierto a Verdier el camino de Zaragoza a lo largo de la orilla derecha del Ebro. Por cierto, que los procedimientos de los imperiales en Tudela no pudieron ser más crueles: acuchillaron desde los caballos a todos los soldados y voluntarios españoles que huían después de capitular, saquearon la población y fusilaron a todo ciudadano en posesión de una simple navaja. Después, la caballería polaca de Verdier se imponía en los combates de Mallín y de Aragón.”



 

Tácticas de guerrilla contra el invasor francés...

 

Miot de Melito cuenta que los hombres ocupados en las faenas del campo cogían el fusil oculto en la tierra si veían pasar a un francés solo, pero en cambio, si pasaba un
destacamento, no eran más que pacíficos agricultores. Era esta una clara prueba de aquel sistema de guerra que utilizaba, según las circunstancias, la astucia, la sorpresa, la rapidez de movimientos, la retirada, la dispersión, el disfraz, el ocultarse, lo mismo en una cueva que entre la población civil de pueblos y aldeas: <<Un ejército invisible se extendió sobre casi toda España como una red de la cual no escapaba ningún soldado francés que se alejara un momento de su columna o de su guarnición. Sin uniforme y en apariencia sin armas, los guerrilleros escapaban fácilmente de las columnas que las perseguían y muchas veces las tropas que iban a combatirles pasaban por medio de ellos sin saberlo>>.”
 
Cortes de Cádiz...
 
Las opiniones sobre las Cortes de Cádiz difícilmente resultan objetivas, ya que se enfocan con un sentido actual y algunos quieren ver en ellas el origen y la fuente de todo lo que se aspira para España en cuanto a libertad y democracia, y otros las consideran como la causa de nuestros males posteriores. Llegando a una posición extrema, hay quienes opinan que en las famosas cortes y en la mente minoritaria que estaba detrás, y no en la `propia ingenua y técnicamente buena Constitución´, está el origen de las divisiones, pronunciamientos, revoluciones y guerras civiles del siglo XIX. Lo que allí hubo sin duda fue una pretendida voluntad popular que nunca se consultó, `todo ello sobre un fondo de razón y de justicia para atraer a las personas de buena fe´.”
 
El Congreso de Viena relega a España a una posición secundaria...
 
Lozoya atribuye la actitud de los grandes protagonistas de Viena hacia España a una hostilidad histórica de Inglaterra que se remonta a la Armada Invencible, y a que el
imperio austrohúngaro aún tenía presente que los Borbones españoles, a través de una guerra cruenta, habían impedido que la Casa de Austria siguiera reinando en España. Inglaterra sólo quería sacar ventaja de la emancipación de las provincias españolas de Ultramar, y Austria volver a ser la potencia dominante en Italia, recogiendo los despojos de Napoleón: Etruria para la emperatriz María Luisa, Parma, la Toscana... Ese iba a ser uno de los temas clave del Congreso. El emperador de Austria quería ver a María Luisa, la esposa de Napoleón, en el ducado de Parma, y después para su nieto, L´Aiglon. Y al infante Borbón, que había sido rey de Etruria, se le ofrecía el pequeño ducado de Lucca. Desde luego, la diplomacia de Fernando VII no solo no sabía contrarrestar esta campaña, sino que hasta tenía que oír la exigencia de devolver Olivenza a Portugal.”
 
 
Hechos de hace doscientos años que ha seguido vigentes en la sociedad española por las consecuencias de los mismos y también una parte de la historia de Napoleón que siempre fue consciente de que el principio del fin comenzó en España donde sus mejores generales y sus más fogueadas tropas en lugar de ganarse al pueblo se comportaron como conquistadores masacrando a unas gentes que siendo pobres eran ricas en patriotismo y lealtad aunque al término de la guerra quienes les oprimían y mantenían analfabetos siguieron manteniendo unos privilegios que comenzaban a ser sustituidos por los votos de la ciudadanía progresivamente en los países del entorno...
 
Lectura ideal para veladas reposadas de vigilia por motivos profesionales o personales, para introducirse en la historia reciente de España que pasa de refilón en obras sobre la época y en suma aprender porqué es malo invadir un país si antes no se cuenta con el apoyo de su ciudadanía: aparecerá la guerrilla y convertirá la vida de las tropas invasoras en un infierno llegando incluso alguno a no sentir las piernas...

jueves, 23 de octubre de 2014

 

Libro: Los kurdos – Un pueblo en busca de su tierra

Autor: Kevin McKiernan
Editorial: BELACQVA
Traducción: Ana Herrera
Edición: Primera edición, mayo 2007
 

Vuelven a nuestras pantallas de televisión imágenes en los noticieros de luchadores kurdos combatiendo al Estado Islámico siendo pertrechados por la OTAN pero posiblemente no seamos conscientes de su significado...
Pueblo atrapado entre las fronteras trazadas por el colonialismo siendo minorías en los países de Siria, Iraq, Turquía e Irán que siempre sueña con tener su propio Estado y que siempre ha sido dividido a merced de los intereses de turno, masacrado, gaseado, tildados de terroristas y por último aliados sobre el terreno de las tropas estadounidenses, que no termina de reconocerles como pueblo con derecho a tener su propio país, en las Guerras Bushianas donde lograron mientras Iraq se sumergía en la violenta era post Sadam, una autonomía con burocracia y simbología de país...
Kevin McKiernan ha sido corresponsal de guerra durante más de treinta años. Cubrió la guerra de Iraq para la cadena televisiva norteamericana ABC News tanto en zonas kurdas como árabes. Ha publicado artículos y fotografías sobre los kurdos en Los Angeles Times, The New York Times, Newsweek Time y otras prestigiosas publicaciones.

 

Datos de 2007 y sacados como siempre de la contraportada para ya sin más dejaros unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 
 
Un pueblo a descubrir...

 

A medida que los kurdos emergían de las sombras del tiempo y yo iba desvelando las
múltiples capas de su historia, llegué a darme cuenta de dos hechos capitales. Empecé a comprender que la represión local de los kurdos en Oriente Medio se había llevado a cabo (y se seguía llevando a cabo) con la ayuda internacional, sobre todo mediante el suministro de armas, y que los juicios por crímenes de guerra de individuos como el `Carnicero de Bagdad´ no serían más que una simple venganza si se ignoraban las lecciones más importantes que nos proporcionaba esa connivencia. El otro hecho que comprendí fue la extraordinaria relevancia de la historia `norteamericana´, un paralelismo que gradualmente fue iluminando cada sucesivo viaje. A medida que me adentraba más y más en el Kurdistán, me sorprendía el hecho de que la historia kurda reflejase aspectos clave del conflicto sobre la tierra, el lenguaje y la identidad que yo había encontrado en mi propio país, cuando era un joven reportero norteamericano en Territorio Indio.”
 
El `Guernika´ kurdo...

 

Por entonces ya se hallaba (1937) en marcha una guerra entre mil quinientos guerrilleros kurdos y cincuenta mil soldados turcos. El levantamiento, que duró más de un año, fue aplastado con la ayuda de aviones de guerra, gas venenoso y artillería pesada. Miles de hogares kurdos fueron quemados, se despoblaron permanentemente muchos pueblos, y los civiles fueron masacrados. Centenares de kurdos escondidos en cuevas o graneros fueron quemados vivos por el ejército. Llegaron noticias de suicidios colectivos de kurdos, huidas trágicas de los soldados en pleno pillaje. A los observadores militares extranjeros no se les permitió presenciar las acciones del gobierno, pero un documento del ejército turco contabilizaba a casi ocho mil residentes de Dersim muertos sólo en los últimos meses de 1938. Más de un millón de kurdos quedaron desplazados por el conflicto. La estimación del número de kurdos muertos en Dersim entre 1937 y 1938 se eleva a veinte mil.”

 

Época dorada de los kurdos tras la primera guerra bushiana en 1991...

 

La moral entre las bases kurdas era menos elevada que entre los líderes. Una razón
primordial para aquella ambivalencia al respecto de la guerra era el temor a dañar la economía emergente. En otoño de 2002, las tiendas kurdas estaban llenas de chocolate suizo, salchichas alemanas, cerveza holandesa y otros artículos de importación. Aunque el acceso a Internet estaba prohibido en el resto de Iraq, había docenas de cibercafés abiertos y en pleno funcionamiento en el Kurdistán. Abundaban las tiendas de alquiler de vídeos y DVD. Las pizzerías estaban decoradas con carteles de Domino´s, que sus propietarios habían conseguido en sus viajes a Estados Unidos y Canadá. Las tiendas vendían pizza kurda (de pollo y olivas) y los negocios florecían. Los kurdos tenían incluso su propia refinería de petróleo. Todavía dependían del petróleo iraquí e iraní para el grueso de sus necesidades, pero la refinería, la única del país que no estaba bajo control del régimen, simbolizaba una creciente independencia.”

 
Riesgos del oficio en plena invasión de Iraq en 2003...
 
Pocos kilómetros al norte de Tikrit nos detuvieron en la carretera unos hombres armados y vestidos con unos dishdashas que les llegaban a los tobillos. Eran suníes, presumiblemente lealistas a Sadam, y se pusieron muy furiosos cuando vieron mi cámara. Un adolescente con una sudadera de un equipo de fútbol metió el rifle por mi ventanilla, me exigió mis credenciales de prensa y me advirtió de que no filmara. Al cabo de unos minutos nos dejaron pasar. Un kilómetro y medio más allá, centenares de árabes más bloquearon la carretera. El aparato reproductor de cintas de nuestro coche emitía música kurda. Jaff lo apagó.”
 
Testigo de los gaseamientos a poblaciones kurdas en 1988 por parte de Sadam...
 
El único testigo militar del bombardeo de Halabja que conocí fue un hombre llamado
Qasem Husein Mohamed, un agente doble iraquí a quien entrevisté en una prisión kurda en 2002. Decía que era oficial ,militar iraquí en el momento del ataque aéreo, y que había observado los acontecimientos desde una colina que dominaba la ciudad. Justo antes de que apareciesen los aviones, me dijo Mohamed, oyó tres palabras en la radio: ¨¡Gas! ¡Gas! ¡Gas!¨. Él y sus hombres de inmediato se pusieron las caretas protectoras. Después del ataque, otra transmisión de radio dio la señal de que ya era seguro quitarse las máscaras. Aquel día, la contraseña para indicar `todo en orden´, observó, de forma escalofriante, era salam, la palabra árabe que significa `paz´.”
 
Lectura apasionante para acercarse a la historia más inmediata de un pueblo atrapado entre fronteras y al que occidente utiliza una vez más mientras los gobiernos de los países donde habitan tratan de quitarles el pan y la sal, las armas y el apoyo logístico mientras combaten pos su propia supervivencia como es el caso de Turquía y antes Siria, Iraq e Irán... Con un estilo ágil y documental por parte del autor que nos sumerge en la realidad de Oriente Medio...
 
¿Podrán ver cumplidos por fin sus anhelos de un Kurdistán que aporte estabilidad a la gasolinera del mundo?

Recomendable a curiosos de la actualidad, amantes de la histeria de la historia, servicios nocturnos tranquilos, convalecencias reposadas y a la suegra que nos hará pasar unas risas mientras se escandaliza de leer sobre el infiel y esquivamos ágilmente el gaznate cuando nos lo arroje a la cabeza con cristiana ira...

lunes, 6 de octubre de 2014

 

Libro: La depuración 1943-1953

Autor: Herbert Lottman
Editorial: Tusquets Editores, S. A.
Traducción: Mauro Armiño
Edición: Julio 1998
 

Si hay dos tópicos sobre la II Guerra Mundial incrustados en el hipotálamo de la ciudadanía nacida después de 1945 en que finalizó, uno es que ningún alemán era afiliado al partido nazi y que la ciudadanía francesa eran todos de la resistencia...
Corre el año 1943 y el gobierno francés reconocido por los aliados comienza a organizar y reglamentar el proceso que comenzará inmediatamente después del desembarco de los aliados y la progresiva liberación del estado francés: la depuración.

 

Durante cuatro años los nazis ocuparon parte de Francia y la otra mitad era un gobierno colaboracionista. Hubo por lo tanto una parte de la ciudadanía que a veces queriendo y a veces no, unas parte convencida y la otra no, colaboraron y se lucraron de la colaboración con los ocupantes...
Libro apasionante para conocer una etapa de la historia de Francia poco mostrada. Es también interesante, ahora que anda el cotarro revuelto, para reconocer una de las virtudes de la Transición española y que seguramente la ciudadanía de España deberá poner en práctica con antiguos proetarras y actuales secesionistas catalanes que amenazan con la violencia si no se vulnera la legalidad para dar legalidad a su ilegalidad: la depuración o limpieza de colaboradores de la dictadura de orientación fascista del general Franco que él no dudó en aplicar tras su rebeldía contra el régimen legalmente constituido y ganar la Guerra Civil española...
Herbert Lottman nació en Nueva York en 1927. Vive en París (datos de 1998) desde 1956, donde trabaja como corresponsal de importantes medios periodísticos y culturales de Estados Unidos. Para La depuración Lottman tuvo que consultar archivos y fuentes de documentación que por distintas razones permanecían hasta entonces fuera del alcance de los investigadores.

 

Datos sacados como siempre de la contraportada y como siempre dejo mi verborrea para mostraros unos breves pasajes que os abran el apetito de su lectura:
 
La justicia de la Resistencia...

 

Hay además otros relatos de ejecuciones llevadas a cabo por la Resistencia, pero casi siempre fueron redactadas con el objetivo de condenar tales actos. Así, el debate Desgranges evocó un incidente al que había asistido durante la ocupación. Un consejo de guerra secreto, presidido por `un oficial de alto valor moral´, había condenado a muerte a un hombre que había denunciado a refractarios al trabajo obligatorio en Alemania, así como a sospechosos buscados por la Gestapo; por cada persona arrestada por los alemanes, recibía mil francos. Desgranges se hallaba en la calle, justo enfrente del lugar elegido para la ejecución, cuando una metralleta segó la vida de un joven en la sombra de una puerta cochera. Se dieron cuenta entonces de que la persona abatida por los resistentes no era el culpable, sino su hermano; Desgranges veía en este caso un ejemplo de la `ligereza´de los justicieros, por no decir otra cosa peor.”

 

Las mujeres rapadas...

 

Parece que fue en todas partes el primer acto de depuración. El rapado acompañaba a los arrestos, a las ejecuciones, a veces los reemplazaba. Cuando llega a Montélimar pisando los talones de los liberadores de la Resistencia, Elsa Triolet, esposa de Louis Aragon, encuentra una multitud reunida delante del palacio de justicia; dentro descubre a un grupo de prisioneros que esperan ser interrogados. Todos los hombres tienen cabezas de delincuentes y asesinos; las mujeres de prostitutas. Les rapan la cabeza; los guardianes lo hacen con repugnancia, `pero también con cierto sentido del deber´. Elsa Triolet escribe que, de los doscientos sospechosos, once son detenidos para ser juzgados, mientras los otros son entregados a auxiliares de la Resistencia, la Milicia Patriótica; veintitrés de estos individuos son enviados a la cárcel y sesenta condenados a residencia vigilada; del centenar restante, se rapa a veinte mujeres. La multitud las espera a su salida del palacio de justicia para silbarlas y abuchearlas. Elsa Triolet se cruza con algunas de estas mujeres que ocultan el rapado de su cabeza con pañuelos multicolores.”
 
La opinión pública...

 

Existen documentos que indican que, a medida que el Gobierno Provisional instauraba su autoridad en las provincias más remotas, De Gaulle temía cada vez más el aumento de abusos de autoridad, y no tenía intención alguna de tolerarlos. Disponemos, por ejemplo, del testimonio que aporta el diario del secretario particular del general, Claude Mauriac, hijo del escritor. Según ese diario, tras el proceso de un grupo de colaboradores en Maubeuge en el que las FFI habían tratado de influir en la decisión de De Gaulle para impedir una eventual conmutación de penas capitales, el general reaccionó a las presiones declarándose a favor de la conmutación. Y cuando dos de los tres culpables que acababan de escapar a la pena de muerte fueron víctimas, a pesar de todo, de ejecuciones sumarias, De Gaulle decidió -como medida de represalia, declara su secretario particular- disolver las Milicias patrióticas, es decir las fuerzas de policía auxiliares de la Resistencia.”
 
El caso Renault...

 

Nadie se sorprenderá al saber que Louis Renault se negó a adaptarse o a adaptar sus fábricas a la segunda guerra mundial cuando estalló; el gobierno se vio obligado a intervenir para aumentar la producción y, según la opinión general, el patriarca no estuvo del todo a la altura de su tarea. (Entonces sólo tenía sesenta y dos años, pero estaba muy envejecido.) Un biógrafo ha tratado de demostrar que, en los inicios de la ocupación, Renault y su sobrino, François Lehideux, hicieron cuanto pudieron para evitar poner su capacidad de producción al servicio del enemigo; sin embargo, en lugar de permanecer a salvo en el sur de Francia, lo más lejos posible de su fábrica de Billancourt, Louis Renault regresó de forma inopinada a la capital, estando disponible cuando los alemanes se presentaron para reclamar y conseguir- concesiones; la única preocupación del industrial parece haber sido preservar sus fábricas y sus obreros para la posguerra.”


 

El olvido...

 

A principios de los años ochenta, algunos colaboradores estaban todavía en prisión. Por ejemplo, un hombre que durante veinte años había conseguido escapar a la justicia
-había sido condenado por contumacia en 1945 por haber entregado resistentes a los alemanes-, fue juzgado finalmente en presencia suya por el Tribunal de Seguridad del Estado en 1966; no fue liberado hasta 1982. Otro detenido, un francés miembro de la Gestapo, que había arrestado y torturado a resistentes, consiguió permanecer escondido hasta 1962 y fue condenado a muerte tres años más tarde por el Tribunal de Seguridad del Estado; fue juzgado de nuevo en 1966, tras un recurso de apelación. Su condena a muerte fue conmutada por De Gaulle a pena perpetua y rebajada luego a veinte años de reclusión por Georges Pompidou; finalmente, el prisionero fue liberado en 1983. Otro agente francés de la Gestapo fue detenido en 1962. Acusado de ser responsable de 430 arrestos, 310 depuraciones y 210 muertes, fue condenado a muerte en 1966. De Gaulle conmutó su pena por la de cadena perpetua, que una vez más Pompidou redujo a veinte años; también este hombre fue liberado en 1983. Estos tres individuos eran, al parecer, los últimos colaboradores que seguían detenidos en las cárceles francesas."
 
 
Libro que engancha a su lectura desde el primer momento en un estilo ágil y nada farragoso, recomendable para guardias tranquilas, convalecencias reposadas, amantes de la histeria de la historia y oportunidad de conocer la historia reciente de Francia. No lo recomendamos para la suegra porque igual recuerda viejos tiempos y nos da la turra...

martes, 9 de septiembre de 2014

 

Libro: Un capitán inglés

Autor: Thomas Wintringham
Editorial: Editorial Akrón, S.A.
Traducción: Luis Arias González
Edición: Luis Arias González, primera edición junio de 2009
 

Libro interesante y sorprendente el que traemos hoy para tratar sobre uno de los contingentes que participaron en la Guerra Civil española: los brigadistas internacionales ingleses.

 

Antes de que alguien huya despavorido hay que advertir que quien espere encontrar la propaganda, buena y mala, sobre las Brigadas Internacionales que todo el mundo ha visto y escuchado al menos una vez en su vida, se trata de una obra centrada en el Batallón Inglés y su diario de guerra escrito por una persona de marcado carácter intelectual, ojo crítico para consigo mismo y por tanto sobre la visión de la República y su ejército, que tiene además la honestidad de huir del panfleto de adoctrinamiento entre líneas para narrar con toda su crudeza lo que era el día a día en la guerra para el Batallón Inglés, desde sus carencias y vicios hasta su heroísmo y su valor pasando por interesantes análisis sobre la nueva forma de hacer la guerra que se vislumbraba en los campos de batalla españoles...
Sorprendente por la deliciosa, amena, didáctica e instructiva introducción de Luis Arias González, densa y profunda que ya merecería su lectura como obra independiente pero que al servirnos de guía hace que empecemos la lectura del libro ya situados y enmarcados geográfica y políticamente, envueltos en el aroma acre y fondo gris de la atmósfera común a toda guerra.
Interesante porque veremos detalles de la historia que no se tratan en libros sobre generalidades del conflicto u escritos para justificar a uno y otro bando. Asesores alemanes que tratan de probar su teoría de la guerra relámpago, la defectuosa manera de encarar Franco las acciones militares que lejos de la propaganda que le muestra como caudillo invencible dejan ver un militar poco estratega basándose en lanzar masas humanas y picando en los ataques señuelo de los que ya hemos leído en anteriores libros en Lomo con tapas, el déficit de material bélico de los demócratas frente al potencial de las potencias fascistas, el futuro de los misiles y el poder aéreo como apoyo táctico a la infantería.
Y recomendable para la ciudadanía española que aún sigue transmitiendo a las nuevas generaciones los tópicos sobre ambos bandos contendientes y donde cada uno tiene la razón cuando la razón de que siga siendo latente un conflicto que ya es historia es que no quieren ver a la Guerra Civil en su contexto. Vemos ahora en Oriente Medio guerras civiles donde se lucha por ideas como la religión y almorzamos asombrados ante el televisor que nos escupe noticias de ciudadanos europeos que van a Siria, Ucrania...; a combatir dejando atrás una vida cómoda. Igual sucedió en la guerra fratricida donde jóvenes de toda Europa acudieron a combatir por la democracia que entonces representaba la República Española y una opción como era el totalitarismo fascista.
Lejos de ser un libro sobre el internacionalismo, es un homenaje a unos ciudadanos-soldados británicos que regaron con su sangre la lucha entre hermanos que, todavía hoy, sigue enfrentando a la ciudadanía española debidamente azuzada por vividores del mito de Franco y aspirantes a serlo del mito de la República.
Thomas Henry Wintringham nació el 15 de mayo de 1898 en la localidad inglesa de Great Grimsby, en la región de Lincolnshire. Obtuvo su licenciatura universitaria en junio de 1920, en el Balliol College de Oxford. Miembro del partido Comunista inglés desde 1923, vivió su militancia de forma muy activa en los campos de batalla e intelectual. Periodista, escritor, historiador y poeta, participó en las dos guerras mundiales y, entre medias, en la Guerra Civil española, peripecia que recoge detalladamente su libro Un capitán inglés. Murió de un ataque al corazón el 16 de agosto de 1949.

 

Datos de la contraportada y dejaros sin más con unos breves pasajes que os inciten a su lectura:
 
¿Quiénes eran esos ingleses luchando por la democracia?

 

Estos hombre eran los herederos de una secular tradición inglesa, pero también eran parte de un nuevo individuo que iba apareciendo, cada vez más a menudo, en Europa,
América y Asia: ese tipo de personas que creían que nuestros pequeños y precarios principios de civilización, que todo aquello que consideramos que promueve la felicidad personal y la libertad social estaba siendo destruido por el fascismo. Habían venido a España porque creían que la agresión fascista debía ser resistida y rechazada, cuando fuera necesario, con acero y plomo tanto como con la propaganda y las argumentaciones teóricas. Habían acudido como hombres libres de toda Europa, y también en buena proporción de los Estados Unidos de América, para ayudar a la defensa de Madrid.”

 
En la milicia...
 
El grupo de las barracas de Sarriá era como una mezcla perfecta, una especie de muestra coleccionable de todas nuestras gentes tal y como las podéis encontrar en cualquier autobús inglés. Incluía también a uno o dos irlandeses y a un hombre -Arnold Jeans- cuya nacionalidad original ninguno de nosotros conoció nunca a ciencia cierta. La mitad de estos diez o de esta docena de chicos y de hombres eran estudiantes o `intelectuales´. Uno, que trabajaba de administrativo en una oficina de empleo, se había visto forzado -por la pobreza de sus padres- a renunciar a la beca que había ganado para ir a la universidad. Otro, Lorimer Birch, era un científico de calidad y con renombre. Todos ellos estaban agobiados por la inactividad que se respiraba en los barracones, donde apenas había instrucción alguna y sufrían el suplicio de Tántalo que suponía el continuo retraso de la fecha señalada para dirigirse hacia el frente. La mayoría de este grupo caería muerto antes de que el Batallón `inglés´ se formase.”
 
Discurso a los reclutas...
 
la posibilidad de que Franco pusiera un pie en Madrid a través de la Ciudad
Universitaria se convirtió en una posibilidad muy seria para nosotros; así que nuestra segunda Brigada se la sacó de la posición donde había atacado y se la envió a bloquear el camino exterior, al noreste de la Ciudad Universitaria. Muchos de los hombres de esa Brigada, cuando dejaron el Cerro de los Ángeles sin tomar, podían haber pensado que fracasaron, pero su ataque a los nudillos de Franco fue quizás la mejor cosa que el Gobierno había hecho hasta entonces; en parte, porque debido a ello nosotros todavía mantenemos la carretera Madrid-Valencia y Madrid continúa estando abastecido. Si alguna vez participáis en un ataque que parece haber fracasado, recordad este hecho, recordad a nuestra segunda Brigada.”

 
La cobardía...
 
¡Pobre O.! Un tonto, un romántico, un falsario que quería ser valiente pero que había vivido hasta entonces demasiado fácil y demasiado cómodo. Cuánto daño nos hizo y que yo no conocí hasta después de que la batalla hubo acabado. No puedo estar enfadado con él ahora;L aunque lamento todavía las vidas desperdiciadas por su cobardía. Después de todo, también fue culpa nuestra en parte. Por su propia seguridad y por la del Batallón, deberíamos haber tenido más en cuenta su superficial engreimiento y autosuficiencia y tendríam