T. A. Rambaina

viernes, 18 de septiembre de 2020

 

¿SEXO CON LA MASCARILLA?: ANÁLISIS

 

Las normas sanitarias para combatir al coronavirus abarcan todos los aspectos de la vida humana y el sexo no podía ser menos por cuanto es parte fundamental del ciclo vital. Pero han surgido dudas respecto al uso o no uso de mascarilla durante el coito y se hace necesario escarbar en el asunto a fin de penetrar, nunca mejor dicho, en el fondo de la cuestión que no es otra de si la ciencia avala el uso de la mascarilla en el sexo como prevención...

 

-Mascarilla, preservativo... ¡Sólo falta que haya que enfundarse un traje EPI, redios!

 

-Bueno, bueno, que haya calma. Tomar precauciones siempre es necesario incluso en circunstancias normales y si se tiene pareja o parejas estables la mascarilla puede usarse como modo de juego erótico festivo pero si se es picha brava de aquí te pillo aquí nos coitamos lo mejor es tomar precauciones y si se agobia con la mascarilla alguno de los miembros de la pareja siempre queda adoptar una postura acorde a las medidas de distancia recomendadas por la Organización Mundial de la Salud...

-Al tema de las posiciones quería yo llegar... ¿Posturas clásicas o vanguardistas?

 

-Con mascarilla sirven casi todas y puede estimular la libido el morbo de no poder besarse o rozar los labios con el cuerpo de la pareja, sin mascarilla se puede hacer de espaldas siempre y cuando la pareja receptora tenga el tamaño y proporciones adecuadas en el tronco. Por lo general la distancia en estas posiciones perrunas es la correcta siempre y cuando no se espute sobre la pareja en su rostro durante el frenesí del acto sexual. Hay casos de parejas que cuando llega el momento culminante se quitan la mascarilla y ya tenemos ahí un potencial foco de contagio.

-Seguimos las normas pero llegado el momento la pareja dice que preservativo sí pero mascarilla no, ein?

-Depende mucho del grado del calentón, hace falta fuerza de voluntad y determinación para rechazar un coito pero es cierto que si bien el preservativo se ha normalizado en su uso ahora ocurre con la mascarilla. Hay que jugar con ella, un elemento más del juego erótico festivo igual que hemos adoptado las mascarillas como parte de nuestro vestuario pues debemos aceptar la mascarilla como parte de nuestra sexualidad. Quienes gusten de la masturbación y tienen pareja pueden masturbarse con la mascarilla puesta, tanto machos alfa como damiselas que la mascarilla lo mismo sirve para una zambomba que para hacerse un dedo. Es cuestión de acostumbrarse y reiterar que hemos de acoger a la mascarilla como parte de nuestra vida cotidiana y de nuestra vida íntima.

-Digo yo profesor que, tanto desde un punto de vista masculino como femenino y no hetero y hetero, digo yo que hará falta un proceso de adaptación masturbatorio con mascarilla, ein?

-¡Jajajajaja! ¡Es usted un cachondo Skizo´s, un cachondo! La rutina masturbatoria no se ve no sólo alterada sino estimulada y puede proporcionar a las parejas momentos de placer inesperado viendo como se masturban, pero el PAM sí es necesario porque no es lo mismo un orgasmo con mascarilla que sin mascarilla, salvo aquellos casos exentos de llevarla por prescripción facultativa, por supuesto. Un buen PAM puede hacernos olvidar la pandemia por unos orgasmos, cosas de la psique humana.

-Para terminar, podría sugerirnos un traje profiláctico para el coito...

-Si se es persona fantasiosa o padece de ser hipocondriaco puede ponerse condones en los dedos de la mano y dedas de los pies, otro en la lengua y una mascarilla debajo de una máscara de carnaval de estas que cubren el cráneo hasta el cuello, de esta guisa pueden usarse los respectivos genitales con la sensación de estar protegidos, es cierto que entre la fogosidad del momento y las inevitables reacciones fisiológicas inherentes al acto erótico festivo puede producir sensación de ahogo y asfixia que la pareja interpretará como señales de placer que a su vez la excitan a ella, si los dos se sienten asfixiados no pasa nada siempre y cuando se quiten la mascarilla, por supuesto.

-Pues ya saben, en la nueva normalidad, mascarilla hasta para fornicar.

miércoles, 10 de junio de 2020

 

Nuevos tipo de saludo para la nueva normalidad

 


Van cayendo los días y en breves estaremos todo kiski en la nueva normalidad por los territorios de la Unión Europea y se hace necesario buscar alternativas para sustituir el saludo cañí de toda la vida, estrechar manos y zarpas, carantoñas de enamorados y hasta ofrecer el brazo a la suegra. Nadie mejor que nuestro experto en cosas de ciencia para que nos ofrezca alternativas...


-¿Hay nuevos saludos para la nueva normalidad, ein?

 

-El ser humano tiene una prodigiosa capacidad de adaptación tanto al entorno como a las costumbres adquiridas. La nueva normalidad es algo nuevo como bien indica su nombre y la sana costumbre del saludo no debe perderse por ello. Es cierto que no hay estrechar manos, abrazos o cucamonas por la distancia social mas no obstante sí hay formas de sustituirlos y que entrañen el mismo significado sin perder ese roce de calor humano que tanto nos reconforta en ocasiones y que con el confinamiento domiciliario tanto hemos notado en falta.

 

-Empecemos por estrechar las manos que ha encontrado en la plebe rápido sustituto chocando el antebrazo, profesor.

 

-Es un buen sustituto pero algo ortopédico por no hablar de los peligros de dislocarse o que nos toquen el nervio tonto que nos deja inútil el brazo unos minutos, le falta el calor humano, el contacto. Un buen sustituto del estrechar las manos es el siguiente: se colocan los puños pegados a la barbilla con los codos doblados tocando el pecho los antebrazos, de esta guisa podemos ponernos enfrente de nuestro interlocutor que también adopta la misma posición y una vez situados uno enfrente del otro, siempre con los puños pegados en todo momento a la barbilla, lanzamos los codos a chocar contra los del interlocutor. Se logra el calor humano ya que si es un apretón fuerte de macho alfa se transmite la fuerza hasta la barbilla logrando así, según la intensidad del choque, sentir el apretón de manos: fuerte de estrechar a otro macho alfa, suave y delicado si es una damisela y en resumen todo tipo de intensidades. Si se mantienen los puños pegados a la barbilla es una experiencia total sin el frio del saludo de los antebrazos tan en boga en este momento de la nueva normalidad.

 

-Dos jóvenes enamorados que se ven en la calle pero la mascarilla impide el beso de tales...

 

-Interesante cuestión toda vez que estamos en primavera y la sangre altera. La solución es para todo tipo de enamorados de todo tipo de edades y es muy simple, aprovechando las ventajas de la anatomía del ser humano. Se ponen los enamorados uno frente al otro con los pies descalzos y sin calcetos. El típico beso de enamorados, desde el básico hasta el de torniquete pasando por el húmedo, se sustituye por rozar las plantas de las pies. Según el nivel de intensidad se hace un frotamiento más o menos intenso que despertará placenteras sensaciones desconocidas hasta ese momento. Para besos de enamorados en grado sumo que no controlan sus hormonas deberán sumar el entrelazar las dedas de los pies, ejercicio no tan sencillo como parece pero que crea un vínculo de unión digno de un coito. Se le suma el inherente sudor presente en los pies para que la sensación de intercambio de fluidos corporales sea total e inmersiva. Se trata de aprovechar las nunca bien valoradas plantas de los pies y a éstos, ya sea con las dedas, juntando los talones, los tobillos, juegos eróticos en definitiva que nunca descubriríamos de no ser por la pandemia.
 
-Para terminar hablemos del inevitable beso de rigor a la suegra, familiares que nunca vemos salvo en los entierros o simplemente el típico beso de compromiso...

 

-Si es época de calores que permiten llevar chanclas o sandalias se puede sustituir el de compromiso moviendo la deda gorda del pie u ambas al mismo tiempo, para los de entierros y funerales podemos entrecruzamos las manos y las ponemos a la altura de la mascarilla abriendo los codos para que el deudo meta su codo entre ambos y cerrarlos una vez el codo del deudo entre los nuestros. Lo de la suegra es complicado, hay muchos factores en torno a las relaciones con la suegra y los mejor es que con ella enfrente nos toquemos las orejas a la vez que agitamos las mismas, así se provocará la típica reacción de desconcierto de la suegra como cuando le damos el beso de rigor: distante, frío, puñetero y breve. 

 

-Pues ya saben que no hay lugar al desespero y sí sucedáneos de saludo con esmero.